La actual edición de la Copa América puede catalogarse como muy pareja y solo algunos equipos han demostrado su superioridad sobre el resto aunque todavía no hay certeza de quienes pelearán finalmente por el título
Los goles escasearon y los espectáculos se transformaron en previsibles y aburridos durante la primera fecha, pero luego cuando los equipos salieron a asumir riesgos los partidos mejoraron el nivel y los tantos aparecieron, sobre todo en la apasionante definición del grupo B.
La inexorable caída de los elefantes pudo ser salvada gracias a que en los últimos encuentros de cada grupo tanto Argentina, Brasil como Uruguay impusieron su jerarquía.
Que ha pasado con Argentina, Brasil y Uruguay? Porqué Venezuela, Perú y en menor medida Bolivia y México han llegado a complicar a los equipos más importantes con sus planteos?
Puede explicarse por 2 razones fundamentales, la primera de ellas han sido las dificultades que encontraron sobretodo los técnicos debutantes en Argentina (Batista) y Brasil (Menezes) para conformar equipos equilibrados con la importante variedad de figuras que poseen del medio hacia adelante. Argentina tiene a Messi, Tévez, Higuaín, Agüero, Milito, Lavezzi, Cambiasso, Pastore para cubrir tres o a lo sumo cuatro puestos en ofensiva. Brasil presenta el mismo inconveniente con Robinho, Neymar, Pato, Ganso, Fred, Jadson, Elano. Uruguay no le va en zaga con Forlan, Cavani, Suárez, Abreu, pero éstos últimos cuentan con la ventaja del tiempo que lleva el maestro Tabárez en el banco de suplentes, lo que supone un mejor conocimiento de su plantel con sus virtudes y limitaciones, como así también mayor tiempo de trabajo y asimilación futbolística de los conceptos que pregona el técnico y que llevaron a los celestes al cuarto puesto en le última Copa del Mundo. Batista y Menezes son técnicos post Mundial y todavía no han logrado encontrar el equipo que mejor represente sus ideas futbolístias.
También conspiró contra los 3 grandes de Sudamérica el hecho que los rivales más flojos de cada grupo jugaron con ellos el último partido a excepción del grupo A donde Costa Rica demostró ser más que Bolivia, pero los argentinos no esperaban que el equipo del altiplano les hiciera tal planteo defensivo y opusiera tanta resistencia en el debut.
Brasil paqsó algunos sustos en gran medida por la inseguridad de su arquero Julio César permitió que Ecuador le empatara dos veces el marcador hasta que con dos ataques fulminantes definió el partido a su favor. Deberá dejar la suficiencia de lado y emplearse a fondo para superar partidos más complicados como el que le planteará Paraguay en cuartos de final con el recuerdo fresco de su agónico empate en Córdoba el último domingo.
Argentina, por su parte, cambio el esquema táctico del medio hacia adelante colocando a Gago en lugar de Banega para auxiliar a Mascherano en la recuperación y aprovechar su mejor y más rápida circulación de pelota para tocar rápido con Messi y los restantes atacantes. Luego reemplazó al errático Tévez por Di María y al veloz pero impreciso Lavezzi por Agüero. Delante de ellos colocó a Higuaín en lugar de Cambiasso buscando tener más presencia en el área contraria. De esa manera quedó configurado un 4-2-3-1 muy apropiado para buscar el resultado ante los costarricenses que luego de oponer resistencia hasta el último minuto del primer tiempo fueron ampliamente desbordados durante el complemento con brillantes actuaciones de Messi, Gago, Aguëro y Di María. Lamentablemente el equipo albiceleste depende mucho de la inspiración de Messi y a veces la localía le juega en contra cuando el público se impacienta, tal como ocurriera en Santa Fe ante Colombia donde algunos jugadores dieron muestra de fastidio y otros de nerviosismo. El choque frente a Uruguay parece ser muy cerrado y por primera vez en muchos años será a cara o cruz para dejar de lado las suspicacias que siempre existieron en las sucesivas eliminatorias mundialistas.
Uruguay terminó sufriendo más de la cuenta ante un juvenil equipo mexicano por haber perdonado cuando jugaba mejor y creaba posibilidades. Se lo notó muy errático a Forlan para la definición quizás todavía afectado por sus problemas sentimentales y sobre todo porque su exposición mediática en las revistas de chismes superaba a las noticias estrictamente deportivas. No obstante Luis Suárez sigue demostrando que es un delantero de peso y los volantes Diego Pérez y Arévalo Ríos mantienen un nivel similar al Mundial del año anterior. Candidato firme aunque deberá eliminar a Argentina, tal como ocurriera en 1987 para fortalecerse psicológicamente.
Chile ha sido uno de los mejores equipos del torneo. Ahora dirigido por Claudio Borghi ha dejado atrás el vértigo con el cual jugaban durante la etapa de Marcelo Bielsa para realizar un juego un poco más cauto aunque no exento de agresividad sobre todo cuando se unen los vértices del triángulo ofensivo que forman Matías Fernández, Alexis Sánchez y Humberto Suazo. Trabaja además muy bien la pelota parada en ambas áreas, solamente tendrá que corregir algún desacople defensivo para llegar a las últimas instancias.
Colombia ha sido uno de los equipos más equilibrados porque defiende muy bien – todavía no ha recibido goles – posee un mediocampo muy combativo pero de buen toque donde se destacan Dayro Moreno y Fredy Guarín, laterales con muy buena proyección como Zuñiga y Armero, más dos delanteros de gran potencia como Radamel Falcao García y Adrián Ramos. Es candidato sobre todo si mejora la puntería de sus atacantes.
Venezuela ha sido la “cenicenta” sorpresa de este torneo logrando superar un grupo muy difícil supo mantener el cero ante Brasil, demostró su superioridad ante los ecuatorianos y dio una importante pureba de carácter al empatarle en los últimos minutos a los paraguayos un partido increíble en el cual perdían por 3-1. Su fuerza radica en el buen toque del “maestrico “ González y Rondón y la potencia de su remate de media distancia que tan buenos frutos lke rindió durante toda la primera fase.
Perú ha demostrado que puede jugar partidos de igual a igual presionando inusualmente en la salida a sus oponentes a pesar de no contar en esta Copa ni con Pizarro ni con Farfán. Se ha mostrado como un equipo prolijo y compacto con una veloz salida de contraataque aprovechando el buen toque de Vargas, Carmona y Guevara y la gran potencia ofensiva de Paolo Guerrero.
Paraguay se ha mostrado llamativamente flojo defensivamente, ya que no es común que reciba 5 goles en 2 encuentros y la mayoría de pelota parada, pero sigue siendo aquel equipo combativo del mundial con Ortigoza y Vera luchando en la recuperación de pelota, Estigarribia desbordando una y otra vez por izquierda y el aporte ofensivo de Lucas Barrios, Santa Cruz y Haedo Valdez en el banquillo por si se complica el partido (como ocurrió ante Brasil). Equipo duro y aguerrido pero con poca generación en el mediocampo ya que la mayoría de los goles llegó por desbordes, rebotes o arrestos individuales de los delanteros.
Ecuador, Costa Rica, México y Bolivia se han despedido del torneo con diferentes sensaciones.
Los ecuatorianos han mostrado el bue nivel del arquero Elizaga y la potencia ofensiva de Caicedo y un errático “chucho” Benítez como única arma. Lento el mediocampo, flojos los defensores centrales y permeables los laterales, con Valencia solo en el primer partido, Ayoví y Saritama ausentes de la Copa el equipo no tuvo respuestas para torcer la historia y ahora se duda de la continuidad del técnico Rueda ante este nuevo fracaso de la tricolor.
Costa Rica presentó un equipo sub 23 que estuvo muy cerca de clasificar a la segunda ronsa y servirá al técnico argentino Lavolpe para sacar conclusiones y sumar jugadores al elenco mayor. El joven delantero de 18 años Joel Campbell ha sido quien más se destacó y su futuro puede estar en algún club Europeo.
México llegó con un conjunto sub 23 y cinco mayores, entre los cuales estaba Giovanni dos Santos, por haber disputado y ganado semanas atrás la Copa de Oro. Pero el escándalo de las prostitutas en Ecuador con la separación de ocho jugadores minó al plantel que no obstante cumplió una actuación regular aunque su rendimiento nunca alcanzó grandes matices.
Colombia-Perú, Argentina-Uruguay por un lado y Brasil-Paraguay, Chile-Venezuela serán las llaves que entre Sábado y Domingo definirán los enfrentamientos para las semifinales. El pronóstico de acuerdo a lo que hemos observado es reservado, dependerá de cómo utiliza sus hombres y su esquema cada equipo y del estado físico y mental de los protagonistas que saben que en esta instancia un error puede dejarlos fuera de la Copa.
Bolivia solo mostró orden frente a Argentina, cuando Costa Rica y Colombia lo superaron recurrió al golpe artero y sin contemplaciones y los nervios,
El espectáculo está abierto, señores!
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sexta-feira, 15 de julho de 2011
sexta-feira, 25 de setembro de 2009
La tarde que Colombia jamás olvidará
La famosa tapa al estilo italiano en 1966
El equipo de la hazaña esa tarde en el MonumentalTodo estaba preparado para la gran fiesta en el Monumental de Núñez, el círculo central y ambas áreas presentaban un llamativo color verde más oscuro que el natural del césped. El estadio estaba colmado, las banderas y los tradicionales papelitos inundaban el campo de juego. Cientos de periodistas de todo el mundo estaban acreditados para cubrir el partido que depositaría a Argentina en Estados Unidos 1994. Aunque su rival, Colombia, solamente necesitaba un empate para clasificar y se especulaba que los colombianos tratarían de hacer pasar los minutos con su característico toque de pelota que por momentos se hacía monótono y aburrido. Nada de ello sucedió y el equipo argentino sufriría en su propia casa la más grande humillación de la cual se tenga memoria.
Desde que Alfio “Coco” Basile se había hecho cargo del seleccionado en 1991, la selección había ganado 2 Copas América consecutivas: en Chile ese mismo año venciendo a todos sus oponentes de manera brillante y en Ecuador 1993 apelando un poco más al oficio y gracias a las mágicas manos de Sergio Goycoechea quien fuera el héroe ante brasileros y colombianos en sendas definiciones por penales.
El equipo había alcanzado la brillante marca de 33 partidos invictos que se cortó precisamente frente a Colombia en Barranquilla al caer por 2 a 1.
Argentina luego venció 2-1 a Perú y empató 0-0 frente a los guaraníes en este mismo estadio de River Plate.
Contaban los argentinos con grandes figuras como el arquero Goicoechea, héroe en el Mundial ´90; el capitán Ruggeri, único sobreviviente de los campeones del ´86; el temible goleador Gabriel Batistuta; el tenaz volante Diego Simeone; el finísimo Fernando Redondo y el preciso lanzador Leonardo Rodríguez.
Los colombianos habían hecho su primer aparición importante en la Copa América 1987 con Carlos “el pibe” Valderrama como sensación. El triunfo en la Copa Libertadores de Nacional de Medellín en 1989 y la clasificación al Mundial de Italia 90 fueron 2 pasos importantísimos para el crecimiento del fútbol colombiano.
En tierras italianas el conjunto dirigido por Francisco “Pacho” Maturana había superado la primera rueda y cayó en octavos de final merced a un grueso error del carismático arquero René “el loco” Higuita cuando pretendía gambetear al delantero camerunés Roger Milla, quien le quitó la pelota y marcó el gol decisivo.
Las posteriores Copas América ganadas por los albicelestes le permitieron a los cafeteros colocarse entre los 3 mejores equipos sudamericanos junto a Brasil.
Valderrama tenía nuevos compañeros rápidos, potentes y de buen toque como Freddy Rincón, “el tren” Valencia y Faustino Asprilla, además de la bravura de Leonel Álvarez en el mediocampo y la seguridad de Oscar Córdoba en el arco quien reemplazaba al famoso Higuita quien se encontraba preso la mediación en un secuestro.
Colombia cosechaba 8 puntos y el equipo local uno menos, por lo que el empate no le servía a Argentina para clasificar y en su fuero íntimo los muchachos de Basile quizás lamentaban oportunidad que habían desaprovechado ante Paraguay en este mismo estadio, quien su0maba 5 puntos y debía ganarle a Perú esperando una impensada derrota Argentina.
Maturana había colocado a sus mejores hombres en el terreno: Un mediocampo de lujo con “Barrabás Gómez” y Leonel álvarez en la recuperación y la distribución de juego, el “pibe “ Valderrama y Rincón en la creación y el tandem ofensivo compuesto por el “tino” Asprilla y el “tren” Valencia. La idea era aguantar los embates de Argentina, recuperar, controlar la pelota y aprovechar la rapidez de Rincón y Asprilla si Argentina no lograba abrir el marcador rápido y se adelantaba desesperadamente dejando espacios a sus espaldas. Así se dio el partido que comenzó con una tromba Argentina aunque sin generar demasiado peligro.
Córdoba controló sin mucho esfuerzo un tiro de Medina Bello desde fuera del área y Batistuta se trastabilló antes de definir un mano a mano tras una perfecta habilitación de Leo Rodríguez quien también tuvo su chance con un tiro libre apenas desviado.
Avisó Colombia con un remate de Freddy Rincón desviado con esfuerzo por Goicoechea tras una serie de amagues. Y a los 41 minutos llegó la primera sorpresa, Valderrama colocó un pase magistral al claro para el pique fulminante de Rincón quien tomó a contrapierna a Altamirano, eludió a Goycoechea con llamativa facilidad y definió con el arco vacío.
Algunos jugadores argentinos como Ruggeri y Simeone mostraban cierto nerviosismo y disgusto por el resultado, pero sobrevino el final del primer tiempo y se llevaron la bronca al vestuario.
Mayor fue la sorpresa cuando a los 5 minutos del complemento Asprilla bajó un pelotazo de más de 30 metros enganchó sobre la marca de Borelli y definió cruzado al segundo palo colocando el 0-2.
A partir de ese momento el equipo argentino evidenció una recuperación que no pudo ratificar en el marcador gracias a la gran tarea del arquero Córdoba quien detuvo de manera admirable 2 disparos a quemarropa de Batistuta y otro de Medina Bello desde muy buena posición. Los minutos pasaban y los nervios crecían en el equipo local. Los colombianos triangulaban la pelota, lo que ponía molestos a los jugadores albicelestes que no retaceaban brusquedades.
Desde que Alfio “Coco” Basile se había hecho cargo del seleccionado en 1991, la selección había ganado 2 Copas América consecutivas: en Chile ese mismo año venciendo a todos sus oponentes de manera brillante y en Ecuador 1993 apelando un poco más al oficio y gracias a las mágicas manos de Sergio Goycoechea quien fuera el héroe ante brasileros y colombianos en sendas definiciones por penales.
El equipo había alcanzado la brillante marca de 33 partidos invictos que se cortó precisamente frente a Colombia en Barranquilla al caer por 2 a 1.
Argentina luego venció 2-1 a Perú y empató 0-0 frente a los guaraníes en este mismo estadio de River Plate.
Contaban los argentinos con grandes figuras como el arquero Goicoechea, héroe en el Mundial ´90; el capitán Ruggeri, único sobreviviente de los campeones del ´86; el temible goleador Gabriel Batistuta; el tenaz volante Diego Simeone; el finísimo Fernando Redondo y el preciso lanzador Leonardo Rodríguez.
Los colombianos habían hecho su primer aparición importante en la Copa América 1987 con Carlos “el pibe” Valderrama como sensación. El triunfo en la Copa Libertadores de Nacional de Medellín en 1989 y la clasificación al Mundial de Italia 90 fueron 2 pasos importantísimos para el crecimiento del fútbol colombiano.
En tierras italianas el conjunto dirigido por Francisco “Pacho” Maturana había superado la primera rueda y cayó en octavos de final merced a un grueso error del carismático arquero René “el loco” Higuita cuando pretendía gambetear al delantero camerunés Roger Milla, quien le quitó la pelota y marcó el gol decisivo.
Las posteriores Copas América ganadas por los albicelestes le permitieron a los cafeteros colocarse entre los 3 mejores equipos sudamericanos junto a Brasil.
Valderrama tenía nuevos compañeros rápidos, potentes y de buen toque como Freddy Rincón, “el tren” Valencia y Faustino Asprilla, además de la bravura de Leonel Álvarez en el mediocampo y la seguridad de Oscar Córdoba en el arco quien reemplazaba al famoso Higuita quien se encontraba preso la mediación en un secuestro.
Colombia cosechaba 8 puntos y el equipo local uno menos, por lo que el empate no le servía a Argentina para clasificar y en su fuero íntimo los muchachos de Basile quizás lamentaban oportunidad que habían desaprovechado ante Paraguay en este mismo estadio, quien su0maba 5 puntos y debía ganarle a Perú esperando una impensada derrota Argentina.
Maturana había colocado a sus mejores hombres en el terreno: Un mediocampo de lujo con “Barrabás Gómez” y Leonel álvarez en la recuperación y la distribución de juego, el “pibe “ Valderrama y Rincón en la creación y el tandem ofensivo compuesto por el “tino” Asprilla y el “tren” Valencia. La idea era aguantar los embates de Argentina, recuperar, controlar la pelota y aprovechar la rapidez de Rincón y Asprilla si Argentina no lograba abrir el marcador rápido y se adelantaba desesperadamente dejando espacios a sus espaldas. Así se dio el partido que comenzó con una tromba Argentina aunque sin generar demasiado peligro.
Córdoba controló sin mucho esfuerzo un tiro de Medina Bello desde fuera del área y Batistuta se trastabilló antes de definir un mano a mano tras una perfecta habilitación de Leo Rodríguez quien también tuvo su chance con un tiro libre apenas desviado.
Avisó Colombia con un remate de Freddy Rincón desviado con esfuerzo por Goicoechea tras una serie de amagues. Y a los 41 minutos llegó la primera sorpresa, Valderrama colocó un pase magistral al claro para el pique fulminante de Rincón quien tomó a contrapierna a Altamirano, eludió a Goycoechea con llamativa facilidad y definió con el arco vacío.
Algunos jugadores argentinos como Ruggeri y Simeone mostraban cierto nerviosismo y disgusto por el resultado, pero sobrevino el final del primer tiempo y se llevaron la bronca al vestuario.
Mayor fue la sorpresa cuando a los 5 minutos del complemento Asprilla bajó un pelotazo de más de 30 metros enganchó sobre la marca de Borelli y definió cruzado al segundo palo colocando el 0-2.
A partir de ese momento el equipo argentino evidenció una recuperación que no pudo ratificar en el marcador gracias a la gran tarea del arquero Córdoba quien detuvo de manera admirable 2 disparos a quemarropa de Batistuta y otro de Medina Bello desde muy buena posición. Los minutos pasaban y los nervios crecían en el equipo local. Los colombianos triangulaban la pelota, lo que ponía molestos a los jugadores albicelestes que no retaceaban brusquedades.
Redondo y Zapata no encontraban a Valderrama, Alvarez y Rincón que casi siempre tocaban de primera. Solo el empuje de Simeone y la fuerza de Batistuta lograban preocupar a los cafeteros.
Hasta que a los 62 minutos llegó el golpe de KO de los cafeteros Valderrama tocóo para Asprilla quien arrancó en el centro del campo dejando en el camino a Ruggeri y enfiló en Diagonal hacia la izquierda llevándose a la rastra a Borelli quien lo perseguía infructuosamente, recorrió toda la banda y llegó a la línea de fondo sacándole varios cuerpos a su marcador, metió el centro atrás que desvió Goyco la tomó Leonel Alvarez quien desbordó y colocó otro centro que tomó el mismo Asprilla de sobrepique, la pelota rebotó en el césped y el extraño pique desconcertó al arquero quien tuvo que buscarla dentro del arco.
A partir de ese momento comenzaron los silbidos, abuchedos, coros solicitando a Maradona, quien se encontraba en el estadio y demás demostraciones del disgustado público local.
Dos minutos después llegó el cuarto convertido brillantemente por Asprilla quien la punteó sobre la cabeza de Goycoechea tras capturar una entrega corta de Borelli.
En ese momento la mejor noticia que recibieron los argentinos fue el empate de Perú 2-2 frente a Paraguay que los mantenía en carrera hacia EEUU puesto que Paraguay clasificaba si Argentina perdía por 3 goles de diferencia.
EL equipo argentino era una sombra en la cancha, ya resignado soportó un auténtico baile colombiano mientras las tribunas le gritaban “Ole” a sus propios jugadores ante cada toque o gambeta de los caribeños.
Faltando 5 mintuos llegó el quinto y definitivo convertido por el “tren” Valencia anticipando a Goyoechea tras un centro de Asprilla quien había robado el balón a Ruggeri.
Sin dudas la diferencia de velocidad y precisión entre los colombianos y los argentinos resultaba sorprendente, pero aquella tarde todo terminó con un cerrado silbido de los insatisfechos asistentes al Monumental y un aplauso de reconocimiento a los visitantes por el fútbol que habían desplegado y reconocían haber heredado del éxodo argentino de 1949 a Millonarios con intérpretes de primer nivel como Di Stéfano, Pedernera y “Pipo” Rossi.
La semana posterior transcurrió en una Buenos Aires alterada por 2 hechos aislados aunque relativos al fracaso del domingo: La tapa negra del semanario deportivo “El Gráfico” con un titular tipo catástrofe que rezaba “Vergüenza” y los reproches del ex delantero de los ´60 José Sanfilippo a Sergio Goycoechea por algunos goles con una frase que ya es un clásico - “Pibe, Ud. se comió todos los amagues!” - en un programa televisivo de gran audiencia por entonces.
Colombia llegó como favorito al Mundial y se fue en primera ronda sin alcanzar jamás el nivel de aquella clasificación y siendo derrotado por Rumania y los locales. Seguramente los jugadores no pudieron asimilar la pesada carga de ser candidatos y preferían ser partenaires como en este partido. También hubo que lamentar con posterioridad el asesinato del defensor Andrés Escobar en Medellín por haber cometido el pecado de hacer un gol en contra de su propia valla frente a Estados Unidos.
Argentina jugó el repechaje frente a Australia empatando 1-1 en Sydney y venciendo 1-0en este mismo escenario gracias a un gol rematdo por Batistuta que rebotó en un defensor y descolocó al arquero.
Su suerte en la Copa del Mundo tampoco fue exitosa, cayó en octavos de final frente Rumania por 3-2 después de haber perdido a Maradona (finalmente convocado por Basile), a quien se le encontró efedrina tras el control antidoping posterior al encuentro con Nigeria de la primera fase..
Pero esas son otras historias….
Síntesis
Fecha: 5 de septiembre de 1993, Estadio: Monumental, Buenos Aires (Argentina)-. Argentina (0): Sergio Goycochea; Julio Saldaña, Jorge Borelli, Oscar Ruggeri, Ricardo Altamirano; Gustavo Zapata, Fernando Redondo (69', Alberto Acosta), Diego Simeone, Leonardo Rodríguez (54', Claudio García); Ramón Medina Bello y Gabriel Batistuta. DT: Alfio Basile.Colombia (5): Oscar Córdoba; Luis Herrera, Luis Perea, Alexis Mendoza, Wilson Pérez; Leonel Álvarez, Gabriel Gómez, Carlos Valderrama, Freddy Rincón; Faustino Asprilla y Adolfo Valencia. DT: Francisco Maturana.
Goles: Rincón (41' y 62'), Asprilla (49' y 64') y Valencia (84')
Árbitro: Filippi (Uruguay)
A partir de ese momento comenzaron los silbidos, abuchedos, coros solicitando a Maradona, quien se encontraba en el estadio y demás demostraciones del disgustado público local.
Dos minutos después llegó el cuarto convertido brillantemente por Asprilla quien la punteó sobre la cabeza de Goycoechea tras capturar una entrega corta de Borelli.
En ese momento la mejor noticia que recibieron los argentinos fue el empate de Perú 2-2 frente a Paraguay que los mantenía en carrera hacia EEUU puesto que Paraguay clasificaba si Argentina perdía por 3 goles de diferencia.
EL equipo argentino era una sombra en la cancha, ya resignado soportó un auténtico baile colombiano mientras las tribunas le gritaban “Ole” a sus propios jugadores ante cada toque o gambeta de los caribeños.
Faltando 5 mintuos llegó el quinto y definitivo convertido por el “tren” Valencia anticipando a Goyoechea tras un centro de Asprilla quien había robado el balón a Ruggeri.
Sin dudas la diferencia de velocidad y precisión entre los colombianos y los argentinos resultaba sorprendente, pero aquella tarde todo terminó con un cerrado silbido de los insatisfechos asistentes al Monumental y un aplauso de reconocimiento a los visitantes por el fútbol que habían desplegado y reconocían haber heredado del éxodo argentino de 1949 a Millonarios con intérpretes de primer nivel como Di Stéfano, Pedernera y “Pipo” Rossi.
La semana posterior transcurrió en una Buenos Aires alterada por 2 hechos aislados aunque relativos al fracaso del domingo: La tapa negra del semanario deportivo “El Gráfico” con un titular tipo catástrofe que rezaba “Vergüenza” y los reproches del ex delantero de los ´60 José Sanfilippo a Sergio Goycoechea por algunos goles con una frase que ya es un clásico - “Pibe, Ud. se comió todos los amagues!” - en un programa televisivo de gran audiencia por entonces.
Colombia llegó como favorito al Mundial y se fue en primera ronda sin alcanzar jamás el nivel de aquella clasificación y siendo derrotado por Rumania y los locales. Seguramente los jugadores no pudieron asimilar la pesada carga de ser candidatos y preferían ser partenaires como en este partido. También hubo que lamentar con posterioridad el asesinato del defensor Andrés Escobar en Medellín por haber cometido el pecado de hacer un gol en contra de su propia valla frente a Estados Unidos.
Argentina jugó el repechaje frente a Australia empatando 1-1 en Sydney y venciendo 1-0en este mismo escenario gracias a un gol rematdo por Batistuta que rebotó en un defensor y descolocó al arquero.
Su suerte en la Copa del Mundo tampoco fue exitosa, cayó en octavos de final frente Rumania por 3-2 después de haber perdido a Maradona (finalmente convocado por Basile), a quien se le encontró efedrina tras el control antidoping posterior al encuentro con Nigeria de la primera fase..
Pero esas son otras historias….
Síntesis
Fecha: 5 de septiembre de 1993, Estadio: Monumental, Buenos Aires (Argentina)-. Argentina (0): Sergio Goycochea; Julio Saldaña, Jorge Borelli, Oscar Ruggeri, Ricardo Altamirano; Gustavo Zapata, Fernando Redondo (69', Alberto Acosta), Diego Simeone, Leonardo Rodríguez (54', Claudio García); Ramón Medina Bello y Gabriel Batistuta. DT: Alfio Basile.Colombia (5): Oscar Córdoba; Luis Herrera, Luis Perea, Alexis Mendoza, Wilson Pérez; Leonel Álvarez, Gabriel Gómez, Carlos Valderrama, Freddy Rincón; Faustino Asprilla y Adolfo Valencia. DT: Francisco Maturana.
Goles: Rincón (41' y 62'), Asprilla (49' y 64') y Valencia (84')
Árbitro: Filippi (Uruguay)
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