Tras la poco feliz actuación de la selección argentina de fútbol en la última Copa América que terminó con el ciclo de Sergio Batista al frente del equipo y la incorporación de Alejandro Sabella como nuevo entrenador se resolvió la situación de caos creada en gran parte por los medios acerca de la continuidad del proceso con vista a las próximas eliminatorias que arrancarán en octubre próximo.
Ya pasaron 25 años de la gesta de México ´86 y por consiguiente 21 del subcampeonato de Italia ’90. También permanecen lejanas aquellas fotos de las Copas América de ‘91 y ’93. Las medallas doradas de Atenas ‘04 y Beiging ’08 no lograron mitigar el dolor de ya no ser, se sabe que compiten equipos juveniles con algunos mayores entonces no se toman en serio. Tampoco cuentan los 5 títulos juveniles ‘95/’97/’01/’05/’07 porque después el trabajo en divisiones menores no se vislumbra en la selección mayor por diversas razones a pesar que por allí hayan pasado Cambiasso, Aimar, Saviola, D’alessandro, Riquelme, Messi, Tévez, Agüero, Sorín, Mascherano, Di María por citar a los más representativos.
Sin dudas el problema está en la selección mayor, quizás el punto de inflexión haya sido el famoso 0-5 frente a Colombia en cancha de River durante las eliminatorias para el Mundial de Estados Unidos de 1994.
A partir de ese momento los fracasos se sucedieron continuamente, nos acostumbramos a escuchar explicaciones carentes de fundamento por parte de jugadores y técnicos, periodistas que pasaban de pasivos espectadores a entusiastas hinchas y terminaban como furiosos detractores e impulsores de vientos de cambio, dirigentes complacientes más ocupados en apagar incendios que en plantar nuevos árboles. Sin embargo cada torneo que se jugaba era un nuevo fracaso donde siempre se buscaba una razón culpable desde el dóping de Maradona, pasando por la mano de Tulio, el cabezazo de Ortega hasta la dudosa lesión del hombro de Abbondanzieri y el papelito con los penales de Lehmann,
Sería redundante explicar la crisis que vive el fútbol argentino no solamente a nivel de la selección sino también a nivel de clubes donde los títulos internacionales de Boca y Estudiantes durante la última década representan un oasis en el desierto. La reciente Copa que perdió Independiente ante el ignoto Jubilo Iwata no hace más que confirmar esta aseveración, quizás pueda tener mejor desempeño ante el Inter de Porto Alegre cuando dispute la Recopa Sudamericana los próximos días, aunque dudo que pueda superar al equipo brasilero.
Igual de decepcionante fue la extenuante gira europea de Boca Juniors. Más allá de un valeroso empate frente al Arsenal inglés, las derrotas frente al Español y al París Saint Germain dejaron la certeza de la realidad del fútbol local frente a algunos equipos europeos. Si bien es cierto que Boca había comenzado la pre temporada semanas atrás, la diferencia física y la velocidad de los europeos se hizo sentir y las dudas sobre ciertos rendimientos individuales debe haber preocupado seriamente a Falcioni.
Pero la crisis de la selección nacional es un tema aparte, entonces la AFA decidió cortar el hilo por la parte más delgada y Batista fue invitado a dimitir cuando un mes atrás se lo había confirmado en el cargo. Conspiraron contra el ex volante central de la selección de 1986 y 1990 la magra actuación de la reciente Copa América y el hecho que nunca fue un técnico que gozara del beneplácito de la dirigencia, más bien fue una salida elegante para descomprimir el tema Maradona post-Sudáfrica. Un entrenador de bajo perfil y carácter fuerte, sin gran experiencia en primera división pero con el aval de la medalla de oro conseguida en Beijing 2008 y un ascenso con su querido Argentinos Juniors en 2004.
Sin embargo resulta contradictoria la salida del cuestionado técnico por cuanto un mes atrás se había firmado el contrato que lo ligaba de manera oficial al seleccionado. Pero la presión de los medios y las críticas al mandamás de la AFA precipitaron el final en un hecho sin precedentes desde que Grondona asumiera la conducción del ente allá por 1979.
El elegido, Alejandro Sabella, es un técnico serio y trabajador reconocido por los títulos obtenidos en Estudiantes de la Plata y que al momento de conocer su designación se encontraba presto a viajar para dirigir en los Emiratos Árabes. Formado en el riñón del Estudiantes de Bilardo de 1981/83 de donde también emergiera Miguel Angel Russo. Alcanzó notoriedad como ayudante de Daniel Passarella en la selección argentina y numerosos equipos hasta que se independizó a comienzos de 2009 con los resultados ya conocidos.
En apenas dos meses arrancan las eliminatorias, y tras el nivel parejo mostrado por muchos equipos en la última Copa América, el camino hacia Brasil no será ningún paseo para la selección albiceleste si no mejora el nivel futbolístico de los últimos partidos. Veremos cual equipo coloca Sabella en la cancha y fundamentalmente si respeta un estilo de juego, ese que el equipo añora y no encuentra hasta el momento.
Lo cierto es que Grondona entiende que el problema no está solamente en la selección mayor, sino también en juveniles donde los resultados obtenidos durante las últimas competencias no responden a las expectativas esperándose cuál será la actuación del sub-20 que actualmente disputa el mundial de Colombia dirigido por Walter Perazzo. También Bilardo está en la cuerda floja reducido al puesto honorífico de Director de Selecciones Nacionales ocupándose por ejemplo de las necesidades de las jugadoras de fútbol femenino, pero desaprovechado en su bagaje de conocimientos futbolísticos, sin ninguna injerencia más que ser el nexo entre la dirigencia y el cuerpo técnico quedando muchas veces en offside por las diferencias inocultables entre ambas partes y por cierta incontinencia verbal.
La bomba de humo lanzada como un maestro ninja por julio Grondona en la reunión donde los dirigentes iban a pedir la cabeza de Batista y una reestructuración en la selección argentina terminó con el insólito proyecto de un torneo que unificaba la primera división con el torneo Nacional B participando 38 equipos y con más dinero a repartir entre los clubes gracias a un acuerdo con el Gobierno Nacional. Durante casi una semana no se habló de otra cosa pasando el fracaso de la Copa América a un rincón. Se especuló con eliminar los descensos e incorporar también a clubes del Torneo Argentino A y de la B metropolitana. Se cuestionó a los dirigentes que habían dado el visto bueno al proyecto sin ningún estudio, aunque la AFA aceptaba propuestas de modificación, pero finalmente se abortó desde la propia AFA a sabiendas que la alta exposición del tema podría conspirar mínimamente contra la enésima y segura reelección de Grondona al frente del organismo en Octubre próximo.
El hombre que maneja con mano de hierro lo que considera su feudo se ha convertido en una de las personas más poderosas e influyentes del país, sus acuerdos comerciales con los grupos multimedios primero y con el Gobierno Nacional después le permitieron posicionar a la AFA como una corporación al mismo nivel que los sindicatos, los empresarios, el campo o la iglesia.
Quien había sido ferretero en su Sarandí natal llegó a la Presidencia de Independiente primero y a la AFA después, para años después convertirse en vicepresidente ejecutivo de la FIFA
La llave que le permite a la AFA negociar los derechos de televisión fue una herramienta que todos los clubes afiliados pusieron hace tiempo en manos de la organización y que permitió que las dificultades económicas y los compromisos fueran salvados aunque tácitamente se transformaban en rehenes de la AFA y militantes de la complacencia y veneración hacia su presidente. Como en toda tiranía el líder no deja sucesores, por lo que la era post-Grondona se presume complicada a nivel dirigencial sobre todo por la resistencia que opondrán los clubes a cualquier tipo de reforma que altere sus intereses y a un modo de ejercer el poder que supera las tres décadas.
Pero, volviendo a la realidad local, comienza un nuevo torneo Apertura con mucha expectativa, pero pocas figuras, con mucha pasión pero pocos clásicos, con mucha garra y poco fútbol, con mucha táctica y poca técnica. La mediocridad del fútbol argentino ha empezado a emparejarse hacia abajo. El Nacional B gana cada vez m{as notoriedad en los programaciones de la canales de aire y cable, en las p{aginas de los diarios y revistas deportivas y hasta en los sitios de Internet. No es para menos, dentro de la categoría están nada menos que River Plate, Huracán, Rosario Central, Gimnasia y Esgrima de la Plata, Quiilmes, Chacarita y Ferro Carril Oeste. Solamente subirán entre dos y cuatro equipos por lo que la disputa será tremenda teniendo en cuenta la extensión del torneo, las lesiones, suspensiones y viajes a todo el país.
River confirmó a Matías Almeyda como DT y repatrió a Cavenaghi y al “chori” Domínguez, incorporó a Vella de Newell´s, Alayes y Carlos Sánchez además vendió a Lamela y Buonanotte, el infortunado Pavone fue a Lanús y Ferrari regresó a Rosario Central. Tampoco estará el infortunado Carrizo, ni Carusso ni Acevedo. Sin dudas es el máximo candidato, habrá que ver si logra imponer su categoría en esta división.
Volviendo a la primera división, Boca contrató al delantero Cvitanich para reemplazar al retirado Palermo, retornó el veterano y rústico defensor Schiavi y se aseguró la presencia de los porteros Orion y el uruguayo Sosa (ex Peñarol} tras la ida de Luchetti.
San Lorenzo contrató al delantero Gigliotti de All Boys y nuevamente retornó Romeo con el fin de mejorar ofensivamente. El “turco” Assad buscará cambiarle la apariencia a un equipo muy apático durante el anterior Clausura.
Racing ahora bajo la conducción técnica del “cholo” Simeone buscará una mayor dinámica aguardando la recuperación del colombiano Giovanni Moreno para juntarse con su compatriota Teo Gutiérrez. Incorporó a Aued y Castro de Gimnasia y Esgrima de la Plata y promete dar pelea en los puestos de vanguardia
Independiente buscará mantener su actuación en el torneo local sin dejar de lado todas las copas internacionales que deberá disputar (inter, Porto y Pachuca). Logró repatriar al defensor Milito del Barcelona e incorporó a Osmar Ferreyra. Se fueron Mancuello y Silvera a Belgrano y Mareque a Francia.
Estudiantes contrató a Miguel Russo como entrenador con la intención de mantenerse entre los mejores equipos. Arribó el formidable arquero paraguayo Villar para reemplazar a Orion y regresaron el goleador Mauro Boselli de Inglaterra y el defensor Cellay de discreta actuación en Boca y se transfirió a Enzo Pérez a Portugal, por lo que el joven Diego Galván o el colombiano Carbonero tomarían la poste del volante ofensivo.
Finalmente Diego Valeri seguirá en Lanús para beneplácito de sus hinchas luego de zanjar el conflicto que mantenía con la dirigencia del club. Retornó el volante Frtzler de su paso por España para reforzar la línea media y buscará repetir su gran campaña del Clausura último.
El actual campeón Vélez se desprendió de Maxi Moralez y Ricky Álvarez y todo parece indicar que el David Ramírez será titular al igual que el juvenil Canteros en lugar del lesionado Razzotti en el equipo que dirige Ricardo Gareca.
Habrá que prestar atención a las campañas de los clubes ascendidos que de acuerdo a los antecedentes prometen ser meritorias, por lo que los equipos de primera división que peleen por permanecer en la categoría deberán obtener buenos resultados.
También debe tenerse en cuenta la disputa de la Copa Sudamericana en la cual participarán Arsenal, Lanús, Independiente, Godoy Cruz, Vélez, Estudiantes y Argentinos Juniors por el consiguiente esfuerzo que conlleva la disputa de ambos torneos.
Aunque las expectativas son las mismas de los últimos torneos en cuanto a la mediocridad futbolística, habrá que ver si los equipos grandes recuperan su grandeza o los equipos chicos siguen manteniendo su supremacía.
Una nueva página de la historia del fútbol Argentino se abre con final como siempre incierto. La luz de esperanza para que los espectáculos mejoren está siempre encendida, de los propios equipos será la responsabilidad de mantenerla o apagarla.
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quarta-feira, 10 de agosto de 2011
quinta-feira, 21 de julho de 2011
Uruguay y Paraguay definen una Copa América apática
Uruguay y Paraguay dirimirán la 43° edición de la Copa América el domingo próximo en el reparado estadio de River Plate de la ciudad de Buenos Aires.
No era la final que la mayoría esperaba, pero detrás de Argentina y Brasil los finalistas eran los equipos que tenían más chances, de acuerdo a sus antecedentes y la actuación en la pasada Copa del Mundo, para llegar a esta instancia.
Sin dudas el camino de ambos contendientes no fue fácil, inclusive fue más complicado de lo esperado, pero poco a poco y a medida que avanzaban en la Copa se se afirmaban los equipos con una identidad bien definida, aquella que pareció faltarles a argentinos y brasileños.
Uruguay superó con autoridad a Perú en semifinales porque nunca se cansó de buscar el arco contrario complicando a su rival con pelotas aéreas y desbordes y remates de media distancia. A pesar del esforzado trabajo de los incas por mantener el cero durante la primera etapa siempre pareció que Uruguay era más equipo y que una vez que lograra la apertura sería muy difícil para los peruanos revertir la historia. Perú cada vez jugaba más cerca de su arquero y salvo una buena jugaba de Vargas cuyo centro rasante no llegaron a conectar ni Guerrero ni Advíncula, Uruguay no fue inquietado defensivamente.
El segundo tiempo transcurría sin demasiados matices hasta que un remate complicado de media distancia de Forlan no puedo ser retenido por el arquero Fernández y Suárez colocó la apertura. Cinco minutos después un formidable pase en profundidad de Álvaro Pereira encontró al delantero de Liverpool picando entre dos defensores peruanos en una larga carrera hacia el arco, les ganó en velocidad, eludió al arquero y marcó su doblete en el partido y el pasaje a la final de los celestes. Con el resultado asegurado Tabárez incluso se dio el gusto de reemplazas a Suárez y Gargano para preservarlos. Vargas se fue expulsado por un inconcebible codazo a Coates.
El conjunto dirigido por Markarian dio una prueba de fe con vistas a las próximas eliminatorias con la esperanza firme de volver a disputar una Copa del Mundo tras 32 años cuando todavía Cubillas, Uribe, Oblitas y Chjumpitaz daban muestras de su talento en la selección de la banda roja.
Sorprendió que Paraguay ante Venezuela haya dispuesto casi el mismo planteo que frente a Brasil tomando muchos recaudos para anular a Arango y Rondón, lo que presagiaba que este encuentro no sería similar al de la primera rueda. Sin embargo y pese al arranque inicial de los guaraníes ello la selección “vino tinto” se las ingenió para crear alguna posibilidad en un partido soporífero para los pocos hinchas que además tuvieron que soportar una temperatura bajísima en la ciudad de Mendoza. Queda para la polémica el gol anulado a Vizcarrondo por offside de Rondón que a criterio del árbitro mexicano molestó al arquero Villar.
Sin goles se fueron a la prórroga donde se vieron las mejores acciones de los venezolanos ayudados por la expulsión de Santana. Fue así que primero Miku y luego Arango de tiro libre estrellaron dos remates en los palos y Villar detuvo todo lo que le tiraron cuando los caribeños intentaban la arremetida final. No hubo caso y se llegó a los penales donde todos los paraguayos convirtieron y el arquero Villar fue nuevamente el héroe de la noche al contener el débil remate de Lucena. No nos detendremos en los incidentes provocados al final del encuentro cuando jugadores de ambos equipos emprendieron una feroz gresca que puede derivar en la suspensión de algunos jugadores guaraníes para la final, solamente manifestar que es deplorable.
Los guaraníes arriban a la final sin haber ganado ningún partido en tiempo reglamentario en un hecho que no registra precedentes (1) .
Venezuela se va con la amargura de saber que cuando se lo propuso y encontró los espacios puso en aprietos al conjunto guaraní, pero con la firme convicción de que se encuentra en la buena senda y por primera vez en su historia ha dejado de ser promesa para convertirse en realidad el sueño de pelear por la clasificación a un Mundial.
La final difícilmente sea desde el plano técnico admirable por los que ambos equipos proponen, pero desde el punto de vista táctico puede resultar muy interesante y si se produce rápidamente la apertura del marcador el partido puede ganar en intensidad y emociones cuando el equipo que se encuentre en desventaja tenga que ir a buscar el empate. En el caso que no aparezca el primer gol, el match puede resultar muy enredado puesto que ninguno de los dos equipos está acostumbrado a ceder ventajas.
Para entender un poco más lo afirmado anteriormente es necesario retroceder cronológicamente para revisar las anteriores instancias donde se dieron resultados inesperados de acuerdo a lo visto en cada uno de los compromisos.
Un viejo dogma marino sentencia que el pez grande se come al más pequeño. Por lo tanto y para evitar esa ley natural de la supervivencia, el más chico debe protegerse del ataque mortal del más imponente.
Hasta donde se puede estirar el límite entre un planteo defensivo con la necesidad de obstruir lo que pretende crear el rival y la necesidad propia de obtener la ventaja? La historia del fútbol nos ha demostrado con los años que es más fácil defender que atacar sobre todo cuando se encuentran los jugadores y el sistema adecuado para llevar a cabo un planteo defensivo eficaz. Pero también aparecen jugadores dispuestos a romper todos los esquemas defensivos haciendo lo imprevisible y surgen técnicos audaces que de acuerdo a las cualidades de sus cracks privilegian el ataque aunque sin descuidar el aspecto defensivo. Sin dudas esto requiere mucho trabajo y tanto a Batista como a Menezes, que disponen de jugadores para romper esquemas le ha faltado tiempo para desarrollar sus ideas futbolísticas, por eso han cometido errores de improvisación que ante equipos con más oficio fueron fatales aunque la diferencia se haya dirimido desde el punto del penal.
Los cuatro enfrentamientos de cuartos de final tuvieron un denominador común: los seleccionados que propusieron la ofensiva y no pudieron capitalizarla en el arco contrario, ya sea por fallas propias en la definición o brillantes performances de los arqueros rivales, terminaron enredados en una especie de telaraña que impusieron los equipos más modestos con el firme propósito de frenar a las dos potencias máximas del certamen (Argentina y Brasil) y a los dos mejores equipos de la primera fase (Colombia y Chile). La clave era que cuanto más se estiraba un partido más chances tenía el equipo más modesto de clasificar a la próxima etapa, más aún si se llegaba a los penales.
No pretendo menoscabar a los finalistas (Uruguay y Paraguay) con este comentario, sus seleccionados tienen una identidad y un trabajo serio de sus entrenadores desde antes del Mundial de Sudáfrica donde han obtenido resultados que inclusive superaban sus expectativas, pero también es cierto que en el campo de juego se supieron técnica y colectivamente inferiores a Argentina y Brasil respectivamente apostando a un buen planteo táctico y a la estrategia adecuada no solo para “trabajar” los partidos extendiéndolos más allá de los 120 minutos sino también sino también para rearmarse y sobreponerse a lesiones y expulsiones sobre la marcha sin verse desarticulados en su esquema.
Si bien era factible que Uruguayos y Paraguayos accedieran a las semifinales, lo que nadie podía imaginarse antes de esta Copa era que Venezuela y Perú llegarían a esta instancia, sobre todo teniendo en cuanta la buena impresión que habían causado en su primeras presentaciones los representativos de Colombia y Chile.
Venezuela ha cambiado su mentalidad desde aquellos años en los cuales José Omar Pastoriza dirigió la eliminatoria para el Mundial 2002, pasando por el crecimiento durante la etapa de Richard Páez que incluyó la clasificación a cuartos de final de la Copa América en su propia tierra durante 2007, y llegando a esta confirmación con el trabajo de César Farías quien pretende seguir haciendo historia.
El caso de Perú es el más inexplicable desde el argumento lógico, puesto que un equipo que finalizó en los últimos lugares de la eliminatoria al último Mundial pudo recomponer su imagen futbolística con una combatividad inusitada sobreponiéndose a las importantes ausencias de Farfán y Pizarro, mostrándose ordenado y cauteloso defensivamente y letal en la ofensiva. Sin dudas la influencia del técnico Sergio Markarian fue decisivo para este renacer de los incaicos.
Pero trataremos de analizar sintéticamente cada uno de esos partidos para tratar de entender la inextricable realidad.
A Colombia le costó encontrar claridad en mitad de cancha con la línea de cinco volantes dispuesta por Markarian donde Advíncula y Chiroque impidieron las proyecciones de Zuñiga y Armero y Vargas jugaba sobre las espaldas del robusto Sánchez mientras Guerrero peleaba todas las pelotas que llegaban al área.
Colombia chocaba una y otra vez sin ideas contra una defensa firme. Solo Dayro Moreno inquietaba con sus tiros de media distancia entre los cuales unos de ellos pegó en un poste al igual que otro disparo de Guarín. A través de un foul sufrido en el área por Moreno, Radamel Falcao, de errática tarde se, encargó de desviar el penal. A partir de ese momento Colombia fue más tibo, Perú se animó y tibiamente se fue adelantando ante la impotencia de su rival manejando la pelota a través de Vargas y el ingresado Lobatón. El “bolillo” Gómez hizo ingresar a Rodallega para definir el partido, pero no se pudo desnivelar y se fueron al tiempo suplementario.
Fue así que en un tiro de esquina a favor de Perú, el arquero Martínez salió a despejar muy lejos de la portería perdiendo el equilibrio, la pelota le cayó a Lobatón quien desde casi 30 metros y con gran precisión clavó la pelota en un ángulo provocando la sorpresa y el estupor de los cafeteros.
Colombia buscó desesperadamente el ataque, pero no contó con un nuevo regalo de su propio arquero para los peruanos al entregar una pelota corta en la salida que Guerrero aprovechó y tras gran maniobra personal cedió a Vargas que colocó el 2-0 final.
Argentina y Uruguay protagonizaron un adelanto de final por la forma en la cual disputaron su encuentro. Mejor Argentina en la calidad técnica y circulación del balón. Más firme Uruguay en la merca y con buena presencia física en los tiros libres a través de Lugano y Cáceres. Por esa vía llegó la apertura: tiro libre de Forlan, Cáceres la cabecea con llamativa facilidad y el “gallego” Pérez toma libre por la izquierda el rebote del arquero Romero para silenciar el estadio de Santa Fe apenas a 5 minutos del comienzo.
Argentina reaccionó rápidamente con la recuperación de Mascherano, la distribución de Gago, la habilidad de Messi recostado sobre la derecha enganchando hacia adentro y la velocidad de Di María y Agüero. Pero fue Higuaín quien de cabeza y aprovechando un perfecto centro de Messi batió a Muslera colocando el empate. De allí hasta el final de la primera etapa se pudo observar el mejor repertorio de la selección argentina tocando, gambeteando, aunque creando pocas ocasiones de gol y la ofuscación de los orientales que se tradujo en violentos fouls y que terminó con tres tarjetas amarillas y el “gallego“ Pérez expulsado a poco de culminar la primera etapa por cortar una jugada de contraataque. A pesar de todo Lugano tuvo la más clara oportunidad impactando un cabezazo en el travesaño.
Argentina no pudo capitalizar durante el segundo tiempo la ventaja numérica, Messi se tiró al medio para permitir la subida de Zabaleta, pero Gago no tuvo el protagonismo de la primera etapa, Uruguay redobló esfuerzos con Arévalo Ríos, y los Álvaros (González y Pereira) defendiendo y progresando en el terreno. Los pelotazos para Suárez de punta aunque saliendo del área y Forlan que retrocede para volantear no pueden ser controlados por los defensores argentinos que cometen una falta tras otra. Pastore y Tévez ingresan por los inexpresivos Di María y Agüero para tratar de dar la estocada final. Sin embargo la expulsión de Mascherano por doble amarilla y algunas apariciones fugaces del arquero Muslera impiden el desnivel y terminan los 90 minutos con susto para el local, pues Forlan no puede cabecear bien un centro de Suárez . Ahora son 10 jugadores por equipo y a excepción de Zanetti todos los defensores argentinos están amonestados.
En los 30 minutos de tiempo suplementario Argentina se muestra mejor, pero Uruguay resiste y Suárez resulta una pesadilla para Burdisso y Milito. Entran Gargano y Eguren por los extenuados Alvaro Pereira y Arévalo Ríos en Uruguay, Biglia por Gago lesionado es la apuesta de Batista. Argentina crea las mejores chances con un remate en el palo de Higuaín y una tapada final de Muslera ante gran acción individual de Messi al filo de los penales.
En los penales Uruguay convierte todos y Muslera le tapa el penal a Tévez para conseguir la ansiada clasificación ante el júbilo de más de 5000 compatriotas en el estadio de Colón de Santa Fe.
Argentina culmina con otra decepción a la cual nos tiene acostumbrados desde 1993 hasta ahora. Sin dudas se buscarán culpables, se discutirá si fue o no un fracaso, se analizarán rendimientos, se juzgará si el cuerpo técnico está a la altura de las circunstancias, se propondrán nombres y alternativas. La actuación Argentina en esta Copa América se apoyó en conceptos que el técnico quería transmitir pero que no se advirtieron en el terreno de juego. Cuando las cosas no funcionaron se apeló a un plan B que funcionó con un rival como Costa Rica, pero ante un real candidato al título fracasó. La selección albiceleste lució una vez más como un cúmulo de individualidades dispersas en el campo de juego que debían moverse en lugares y situaciones donde no estaban acostumbrados y se sentían incómodos, primando lo individual sobre lo colectivo.
Párrafo aparte para la defensa argentina convertida en un tembladeral en cada pelota aéra, manifestando gran torpeza en la marca individual, fallas de sincronización y falta de timming en los cierres. SI se pretende seguir con estos defensores se deberá trabajar mucho.
Lo cierto es que las eliminatorias comienzan en Octubre y la paridad de esta Copa hace presagiar que serán muy complicadas si no se tienen los fundamentos futbolísticos para asumir cada compromiso con la seriedad necesaria y si no se diseña una estrategia acorde.
Brasil jugó el mejor partido del torneo ante una ultradefensivo Paraguay que hizo recodar el partido frente a Japón por los octavos de final del pasado mundial de Sudáfrica. Martino dispuso un cuadrado en el mediocampo compuesto por Vera, Cáceres, Estigarribia y RIveros muy cerca de la línea de cuatro defensores con el propósito de cortar el enlace futbolístico entre Ganso y Robinho e impedir la subida por los laterales de Maicon y André Santos.
Le costó a Brasil manejar la pelota y llegar con posibilidades, pero de a poco Robinho se convirtió en el organizador y Neymar en el ejecutor aunque la buena tarea del arquero Villar y las fallas en la definición del delantero del Santos impidieron la ventaja en el marcador.
Paraguay con una aporte nulo en ofensiva y mucha lucha y fervor en el mediocampo llevó el partido al final del tiempo reglamentario y sin goles.
En el alargue siguió siendo el conjunto verdeamarelho el dominador de las acciones, pero nunca pudo doblegar a la fuerte defensa guaraní ni mucho menos a su entonado arquero.
Se fueron expulsados Alcaraz y Lucas Leiva por un tumulto, entraron jugadores de recambio, pero no se pudo modificar el marcador.
En la definición por penales ocurrió un hecho que este autor no recuerda haber visto u oído jamás: que un conjunto brasilero haya errado los 4 penales que ejecutó (2 desviados, uno en el poste y otro atajado). Estigarribia y Riveros convirtieron para Paraguay y Brasil se fue con las manos vacías y argumentando que el estado del terreno en el punto del penal era poco menos que deplorable y que el suelo no estaba firme, razón por la cual los pedazos de panes de césped se levantaban. Paradójicamente los Paraguayos también patearon desde el mismo sector y tuvieron menos inconvenientes.
Brasil demostró que tiene un gran potencial con estos jóvenes, pero que todavía les falta un trecho para destacarse internacionalmente con los cual no es muy descabellado pensar que Kaká, Luis Fabiano, Baptista y porqué no Ronaldinho y Adriano puedan tener alguna oportunidad en el scratch.
La sorprendente Venezuela dejó en el camino a la selección chilena que venía produciendo destacadas actuaciones en el partido más intenso de los cuartos de final.
Una multitud de chilenos cruzó la cordillera para alentar a su equipo en el coqueto estadio de San Juan esperanzados en llegar a las semifinales de esta Copa, pero la realidad les jugaría una mala pasada.
A pesar de ser un equipo técnicamente inferior, los caribeños jugaron prácticamente de igual a igual destacándose la precisión de Arango que casi sobre el final del primer tiempo lanzó un tiro libre que cabeceó Vizcarrondo al arco decretando el 1-0.
Con la entrada de Valdivia por Carmona en la segunda etapa, Chile se convirtió en una tromba. Pero el arquero Vega, Perozo sobre la línea y el travesaño les negaron la chance a los andinos. Hasta que promediando la segunda etapa Suazo tras una bonita jugada de Alexis Sánchez consiguió el empate. Parecía que el envión favorecería a Chile, pero a diez minutos del final otro tiro libre de Arango fue mal despejado por el arquero Bravo que no pudo retener la pelota sirviéndole el rebote a Cichero que no tuvo problemas en colocar el 2-1.
La expulsión de Gary Medel le puso más dramatismo al encuentro con todo Chile lanzado ferozmente al empate dejando enormes espacios para los contraataques que Venezuela no pudo aprovechar para liquidar el partido. Así la selección venezolana se convirtió en el único semifinalista que solamente necesitó 90 minutos para despachar a su rival.
Para Chile queda la esperanza de seguir por el camino que iniciara Marcelo Bielsa y ahora continúa Claudio Borghi. Se ha mostrado como uno de los equipos más ofensivos de la Copa, pero deberá mejorar defensivamente, sobre todo en retroceso y algunos de sus jugadores como Vidal, Beausejour o Medel deberán atemperar su carácter y su vehemencia cuando los partidos se complican.
El domingo tendremos un nuevo campeón de la Copa más antigua que se juega en Sudamérica. El Mundial 2014 lentamente asoma en el horizonte, los candidatos para clasificar hicieron su aparición en los últimos 20 días por Argentina. Todos tienen chances, pero las eliminatorias son muy extensas y admiten pocos errores.
(1) Argentina llegó a la final de la Copa América de Ecuador 1993 ganándole a Bolivia en el debut para luego empatar sucesivamente con México y Colombia para luego vencer en la definición por penales tanto a Brasil en cuartos de final como a Colombia en semifinales. Si bien el equipo dirigido por Alfio Basile no era tan amarrete con el espectáculo, no había lucido de la misma forma que en la Copa de Chile 1991 y recibía constantes críticas de la prensa por lo mal que jugaba.
No era la final que la mayoría esperaba, pero detrás de Argentina y Brasil los finalistas eran los equipos que tenían más chances, de acuerdo a sus antecedentes y la actuación en la pasada Copa del Mundo, para llegar a esta instancia.
Sin dudas el camino de ambos contendientes no fue fácil, inclusive fue más complicado de lo esperado, pero poco a poco y a medida que avanzaban en la Copa se se afirmaban los equipos con una identidad bien definida, aquella que pareció faltarles a argentinos y brasileños.
Uruguay superó con autoridad a Perú en semifinales porque nunca se cansó de buscar el arco contrario complicando a su rival con pelotas aéreas y desbordes y remates de media distancia. A pesar del esforzado trabajo de los incas por mantener el cero durante la primera etapa siempre pareció que Uruguay era más equipo y que una vez que lograra la apertura sería muy difícil para los peruanos revertir la historia. Perú cada vez jugaba más cerca de su arquero y salvo una buena jugaba de Vargas cuyo centro rasante no llegaron a conectar ni Guerrero ni Advíncula, Uruguay no fue inquietado defensivamente.
El segundo tiempo transcurría sin demasiados matices hasta que un remate complicado de media distancia de Forlan no puedo ser retenido por el arquero Fernández y Suárez colocó la apertura. Cinco minutos después un formidable pase en profundidad de Álvaro Pereira encontró al delantero de Liverpool picando entre dos defensores peruanos en una larga carrera hacia el arco, les ganó en velocidad, eludió al arquero y marcó su doblete en el partido y el pasaje a la final de los celestes. Con el resultado asegurado Tabárez incluso se dio el gusto de reemplazas a Suárez y Gargano para preservarlos. Vargas se fue expulsado por un inconcebible codazo a Coates.
El conjunto dirigido por Markarian dio una prueba de fe con vistas a las próximas eliminatorias con la esperanza firme de volver a disputar una Copa del Mundo tras 32 años cuando todavía Cubillas, Uribe, Oblitas y Chjumpitaz daban muestras de su talento en la selección de la banda roja.
Sorprendió que Paraguay ante Venezuela haya dispuesto casi el mismo planteo que frente a Brasil tomando muchos recaudos para anular a Arango y Rondón, lo que presagiaba que este encuentro no sería similar al de la primera rueda. Sin embargo y pese al arranque inicial de los guaraníes ello la selección “vino tinto” se las ingenió para crear alguna posibilidad en un partido soporífero para los pocos hinchas que además tuvieron que soportar una temperatura bajísima en la ciudad de Mendoza. Queda para la polémica el gol anulado a Vizcarrondo por offside de Rondón que a criterio del árbitro mexicano molestó al arquero Villar.
Sin goles se fueron a la prórroga donde se vieron las mejores acciones de los venezolanos ayudados por la expulsión de Santana. Fue así que primero Miku y luego Arango de tiro libre estrellaron dos remates en los palos y Villar detuvo todo lo que le tiraron cuando los caribeños intentaban la arremetida final. No hubo caso y se llegó a los penales donde todos los paraguayos convirtieron y el arquero Villar fue nuevamente el héroe de la noche al contener el débil remate de Lucena. No nos detendremos en los incidentes provocados al final del encuentro cuando jugadores de ambos equipos emprendieron una feroz gresca que puede derivar en la suspensión de algunos jugadores guaraníes para la final, solamente manifestar que es deplorable.
Los guaraníes arriban a la final sin haber ganado ningún partido en tiempo reglamentario en un hecho que no registra precedentes (1) .
Venezuela se va con la amargura de saber que cuando se lo propuso y encontró los espacios puso en aprietos al conjunto guaraní, pero con la firme convicción de que se encuentra en la buena senda y por primera vez en su historia ha dejado de ser promesa para convertirse en realidad el sueño de pelear por la clasificación a un Mundial.
La final difícilmente sea desde el plano técnico admirable por los que ambos equipos proponen, pero desde el punto de vista táctico puede resultar muy interesante y si se produce rápidamente la apertura del marcador el partido puede ganar en intensidad y emociones cuando el equipo que se encuentre en desventaja tenga que ir a buscar el empate. En el caso que no aparezca el primer gol, el match puede resultar muy enredado puesto que ninguno de los dos equipos está acostumbrado a ceder ventajas.
Para entender un poco más lo afirmado anteriormente es necesario retroceder cronológicamente para revisar las anteriores instancias donde se dieron resultados inesperados de acuerdo a lo visto en cada uno de los compromisos.
Un viejo dogma marino sentencia que el pez grande se come al más pequeño. Por lo tanto y para evitar esa ley natural de la supervivencia, el más chico debe protegerse del ataque mortal del más imponente.
Hasta donde se puede estirar el límite entre un planteo defensivo con la necesidad de obstruir lo que pretende crear el rival y la necesidad propia de obtener la ventaja? La historia del fútbol nos ha demostrado con los años que es más fácil defender que atacar sobre todo cuando se encuentran los jugadores y el sistema adecuado para llevar a cabo un planteo defensivo eficaz. Pero también aparecen jugadores dispuestos a romper todos los esquemas defensivos haciendo lo imprevisible y surgen técnicos audaces que de acuerdo a las cualidades de sus cracks privilegian el ataque aunque sin descuidar el aspecto defensivo. Sin dudas esto requiere mucho trabajo y tanto a Batista como a Menezes, que disponen de jugadores para romper esquemas le ha faltado tiempo para desarrollar sus ideas futbolísticas, por eso han cometido errores de improvisación que ante equipos con más oficio fueron fatales aunque la diferencia se haya dirimido desde el punto del penal.
Los cuatro enfrentamientos de cuartos de final tuvieron un denominador común: los seleccionados que propusieron la ofensiva y no pudieron capitalizarla en el arco contrario, ya sea por fallas propias en la definición o brillantes performances de los arqueros rivales, terminaron enredados en una especie de telaraña que impusieron los equipos más modestos con el firme propósito de frenar a las dos potencias máximas del certamen (Argentina y Brasil) y a los dos mejores equipos de la primera fase (Colombia y Chile). La clave era que cuanto más se estiraba un partido más chances tenía el equipo más modesto de clasificar a la próxima etapa, más aún si se llegaba a los penales.
No pretendo menoscabar a los finalistas (Uruguay y Paraguay) con este comentario, sus seleccionados tienen una identidad y un trabajo serio de sus entrenadores desde antes del Mundial de Sudáfrica donde han obtenido resultados que inclusive superaban sus expectativas, pero también es cierto que en el campo de juego se supieron técnica y colectivamente inferiores a Argentina y Brasil respectivamente apostando a un buen planteo táctico y a la estrategia adecuada no solo para “trabajar” los partidos extendiéndolos más allá de los 120 minutos sino también sino también para rearmarse y sobreponerse a lesiones y expulsiones sobre la marcha sin verse desarticulados en su esquema.
Si bien era factible que Uruguayos y Paraguayos accedieran a las semifinales, lo que nadie podía imaginarse antes de esta Copa era que Venezuela y Perú llegarían a esta instancia, sobre todo teniendo en cuanta la buena impresión que habían causado en su primeras presentaciones los representativos de Colombia y Chile.
Venezuela ha cambiado su mentalidad desde aquellos años en los cuales José Omar Pastoriza dirigió la eliminatoria para el Mundial 2002, pasando por el crecimiento durante la etapa de Richard Páez que incluyó la clasificación a cuartos de final de la Copa América en su propia tierra durante 2007, y llegando a esta confirmación con el trabajo de César Farías quien pretende seguir haciendo historia.
El caso de Perú es el más inexplicable desde el argumento lógico, puesto que un equipo que finalizó en los últimos lugares de la eliminatoria al último Mundial pudo recomponer su imagen futbolística con una combatividad inusitada sobreponiéndose a las importantes ausencias de Farfán y Pizarro, mostrándose ordenado y cauteloso defensivamente y letal en la ofensiva. Sin dudas la influencia del técnico Sergio Markarian fue decisivo para este renacer de los incaicos.
Pero trataremos de analizar sintéticamente cada uno de esos partidos para tratar de entender la inextricable realidad.
A Colombia le costó encontrar claridad en mitad de cancha con la línea de cinco volantes dispuesta por Markarian donde Advíncula y Chiroque impidieron las proyecciones de Zuñiga y Armero y Vargas jugaba sobre las espaldas del robusto Sánchez mientras Guerrero peleaba todas las pelotas que llegaban al área.
Colombia chocaba una y otra vez sin ideas contra una defensa firme. Solo Dayro Moreno inquietaba con sus tiros de media distancia entre los cuales unos de ellos pegó en un poste al igual que otro disparo de Guarín. A través de un foul sufrido en el área por Moreno, Radamel Falcao, de errática tarde se, encargó de desviar el penal. A partir de ese momento Colombia fue más tibo, Perú se animó y tibiamente se fue adelantando ante la impotencia de su rival manejando la pelota a través de Vargas y el ingresado Lobatón. El “bolillo” Gómez hizo ingresar a Rodallega para definir el partido, pero no se pudo desnivelar y se fueron al tiempo suplementario.
Fue así que en un tiro de esquina a favor de Perú, el arquero Martínez salió a despejar muy lejos de la portería perdiendo el equilibrio, la pelota le cayó a Lobatón quien desde casi 30 metros y con gran precisión clavó la pelota en un ángulo provocando la sorpresa y el estupor de los cafeteros.
Colombia buscó desesperadamente el ataque, pero no contó con un nuevo regalo de su propio arquero para los peruanos al entregar una pelota corta en la salida que Guerrero aprovechó y tras gran maniobra personal cedió a Vargas que colocó el 2-0 final.
Argentina y Uruguay protagonizaron un adelanto de final por la forma en la cual disputaron su encuentro. Mejor Argentina en la calidad técnica y circulación del balón. Más firme Uruguay en la merca y con buena presencia física en los tiros libres a través de Lugano y Cáceres. Por esa vía llegó la apertura: tiro libre de Forlan, Cáceres la cabecea con llamativa facilidad y el “gallego” Pérez toma libre por la izquierda el rebote del arquero Romero para silenciar el estadio de Santa Fe apenas a 5 minutos del comienzo.
Argentina reaccionó rápidamente con la recuperación de Mascherano, la distribución de Gago, la habilidad de Messi recostado sobre la derecha enganchando hacia adentro y la velocidad de Di María y Agüero. Pero fue Higuaín quien de cabeza y aprovechando un perfecto centro de Messi batió a Muslera colocando el empate. De allí hasta el final de la primera etapa se pudo observar el mejor repertorio de la selección argentina tocando, gambeteando, aunque creando pocas ocasiones de gol y la ofuscación de los orientales que se tradujo en violentos fouls y que terminó con tres tarjetas amarillas y el “gallego“ Pérez expulsado a poco de culminar la primera etapa por cortar una jugada de contraataque. A pesar de todo Lugano tuvo la más clara oportunidad impactando un cabezazo en el travesaño.
Argentina no pudo capitalizar durante el segundo tiempo la ventaja numérica, Messi se tiró al medio para permitir la subida de Zabaleta, pero Gago no tuvo el protagonismo de la primera etapa, Uruguay redobló esfuerzos con Arévalo Ríos, y los Álvaros (González y Pereira) defendiendo y progresando en el terreno. Los pelotazos para Suárez de punta aunque saliendo del área y Forlan que retrocede para volantear no pueden ser controlados por los defensores argentinos que cometen una falta tras otra. Pastore y Tévez ingresan por los inexpresivos Di María y Agüero para tratar de dar la estocada final. Sin embargo la expulsión de Mascherano por doble amarilla y algunas apariciones fugaces del arquero Muslera impiden el desnivel y terminan los 90 minutos con susto para el local, pues Forlan no puede cabecear bien un centro de Suárez . Ahora son 10 jugadores por equipo y a excepción de Zanetti todos los defensores argentinos están amonestados.
En los 30 minutos de tiempo suplementario Argentina se muestra mejor, pero Uruguay resiste y Suárez resulta una pesadilla para Burdisso y Milito. Entran Gargano y Eguren por los extenuados Alvaro Pereira y Arévalo Ríos en Uruguay, Biglia por Gago lesionado es la apuesta de Batista. Argentina crea las mejores chances con un remate en el palo de Higuaín y una tapada final de Muslera ante gran acción individual de Messi al filo de los penales.
En los penales Uruguay convierte todos y Muslera le tapa el penal a Tévez para conseguir la ansiada clasificación ante el júbilo de más de 5000 compatriotas en el estadio de Colón de Santa Fe.
Argentina culmina con otra decepción a la cual nos tiene acostumbrados desde 1993 hasta ahora. Sin dudas se buscarán culpables, se discutirá si fue o no un fracaso, se analizarán rendimientos, se juzgará si el cuerpo técnico está a la altura de las circunstancias, se propondrán nombres y alternativas. La actuación Argentina en esta Copa América se apoyó en conceptos que el técnico quería transmitir pero que no se advirtieron en el terreno de juego. Cuando las cosas no funcionaron se apeló a un plan B que funcionó con un rival como Costa Rica, pero ante un real candidato al título fracasó. La selección albiceleste lució una vez más como un cúmulo de individualidades dispersas en el campo de juego que debían moverse en lugares y situaciones donde no estaban acostumbrados y se sentían incómodos, primando lo individual sobre lo colectivo.
Párrafo aparte para la defensa argentina convertida en un tembladeral en cada pelota aéra, manifestando gran torpeza en la marca individual, fallas de sincronización y falta de timming en los cierres. SI se pretende seguir con estos defensores se deberá trabajar mucho.
Lo cierto es que las eliminatorias comienzan en Octubre y la paridad de esta Copa hace presagiar que serán muy complicadas si no se tienen los fundamentos futbolísticos para asumir cada compromiso con la seriedad necesaria y si no se diseña una estrategia acorde.
Brasil jugó el mejor partido del torneo ante una ultradefensivo Paraguay que hizo recodar el partido frente a Japón por los octavos de final del pasado mundial de Sudáfrica. Martino dispuso un cuadrado en el mediocampo compuesto por Vera, Cáceres, Estigarribia y RIveros muy cerca de la línea de cuatro defensores con el propósito de cortar el enlace futbolístico entre Ganso y Robinho e impedir la subida por los laterales de Maicon y André Santos.
Le costó a Brasil manejar la pelota y llegar con posibilidades, pero de a poco Robinho se convirtió en el organizador y Neymar en el ejecutor aunque la buena tarea del arquero Villar y las fallas en la definición del delantero del Santos impidieron la ventaja en el marcador.
Paraguay con una aporte nulo en ofensiva y mucha lucha y fervor en el mediocampo llevó el partido al final del tiempo reglamentario y sin goles.
En el alargue siguió siendo el conjunto verdeamarelho el dominador de las acciones, pero nunca pudo doblegar a la fuerte defensa guaraní ni mucho menos a su entonado arquero.
Se fueron expulsados Alcaraz y Lucas Leiva por un tumulto, entraron jugadores de recambio, pero no se pudo modificar el marcador.
En la definición por penales ocurrió un hecho que este autor no recuerda haber visto u oído jamás: que un conjunto brasilero haya errado los 4 penales que ejecutó (2 desviados, uno en el poste y otro atajado). Estigarribia y Riveros convirtieron para Paraguay y Brasil se fue con las manos vacías y argumentando que el estado del terreno en el punto del penal era poco menos que deplorable y que el suelo no estaba firme, razón por la cual los pedazos de panes de césped se levantaban. Paradójicamente los Paraguayos también patearon desde el mismo sector y tuvieron menos inconvenientes.
Brasil demostró que tiene un gran potencial con estos jóvenes, pero que todavía les falta un trecho para destacarse internacionalmente con los cual no es muy descabellado pensar que Kaká, Luis Fabiano, Baptista y porqué no Ronaldinho y Adriano puedan tener alguna oportunidad en el scratch.
La sorprendente Venezuela dejó en el camino a la selección chilena que venía produciendo destacadas actuaciones en el partido más intenso de los cuartos de final.
Una multitud de chilenos cruzó la cordillera para alentar a su equipo en el coqueto estadio de San Juan esperanzados en llegar a las semifinales de esta Copa, pero la realidad les jugaría una mala pasada.
A pesar de ser un equipo técnicamente inferior, los caribeños jugaron prácticamente de igual a igual destacándose la precisión de Arango que casi sobre el final del primer tiempo lanzó un tiro libre que cabeceó Vizcarrondo al arco decretando el 1-0.
Con la entrada de Valdivia por Carmona en la segunda etapa, Chile se convirtió en una tromba. Pero el arquero Vega, Perozo sobre la línea y el travesaño les negaron la chance a los andinos. Hasta que promediando la segunda etapa Suazo tras una bonita jugada de Alexis Sánchez consiguió el empate. Parecía que el envión favorecería a Chile, pero a diez minutos del final otro tiro libre de Arango fue mal despejado por el arquero Bravo que no pudo retener la pelota sirviéndole el rebote a Cichero que no tuvo problemas en colocar el 2-1.
La expulsión de Gary Medel le puso más dramatismo al encuentro con todo Chile lanzado ferozmente al empate dejando enormes espacios para los contraataques que Venezuela no pudo aprovechar para liquidar el partido. Así la selección venezolana se convirtió en el único semifinalista que solamente necesitó 90 minutos para despachar a su rival.
Para Chile queda la esperanza de seguir por el camino que iniciara Marcelo Bielsa y ahora continúa Claudio Borghi. Se ha mostrado como uno de los equipos más ofensivos de la Copa, pero deberá mejorar defensivamente, sobre todo en retroceso y algunos de sus jugadores como Vidal, Beausejour o Medel deberán atemperar su carácter y su vehemencia cuando los partidos se complican.
El domingo tendremos un nuevo campeón de la Copa más antigua que se juega en Sudamérica. El Mundial 2014 lentamente asoma en el horizonte, los candidatos para clasificar hicieron su aparición en los últimos 20 días por Argentina. Todos tienen chances, pero las eliminatorias son muy extensas y admiten pocos errores.
(1) Argentina llegó a la final de la Copa América de Ecuador 1993 ganándole a Bolivia en el debut para luego empatar sucesivamente con México y Colombia para luego vencer en la definición por penales tanto a Brasil en cuartos de final como a Colombia en semifinales. Si bien el equipo dirigido por Alfio Basile no era tan amarrete con el espectáculo, no había lucido de la misma forma que en la Copa de Chile 1991 y recibía constantes críticas de la prensa por lo mal que jugaba.
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Uruguay y Paraguay dirimirán la 43° edición de la Copa América el domingo próximo en el reparado estadio de River Plate de la ciudad de Buenos Aires.
No era la final que la mayoría esperaba, pero detrás de Argentina y Brasil los finalistas eran los equipos que tenían más chances, de acuerdo a sus antecedentes y la actuación en la pasada Copa del Mundo, para llegar a esta instancia.
Sin dudas el camino de ambos contendientes no fue fácil, inclusive fue más complicado de lo esperado, pero poco a poco y a medida que avanzaban en la Copa se se afirmaban los equipos con una identidad bien definida, aquella que pareció faltarles a argentinos y brasileños.
Uruguay superó con autoridad a Perú en semifinales porque nunca se cansó de buscar el arco contrario complicando a su rival con pelotas aéreas y desbordes y remates de media distancia. A pesar del esforzado trabajo de los incas por mantener el cero durante la primera etapa siempre pareció que Uruguay era más equipo y que una vez que lograra la apertura sería muy difícil para los peruanos revertir la historia. Perú cada vez jugaba más cerca de su arquero y salvo una buena jugaba de Vargas cuyo centro rasante no llegaron a conectar ni Guerrero ni Advíncula, Uruguay no fue inquietado defensivamente.
El segundo tiempo transcurría sin demasiados matices hasta que un remate complicado de media distancia de Forlan no puedo ser retenido por el arquero Fernández y Suárez colocó la apertura. Cinco minutos después un formidable pase en profundidad de Álvaro Pereira encontró al delantero de Liverpool picando entre dos defensores peruanos en una larga carrera hacia el arco, les ganó en velocidad, eludió al arquero y marcó su doblete en el partido y el pasaje a la final de los celestes. Con el resultado asegurado Tabárez incluso se dio el gusto de reemplazas a Suárez y Gargano para preservarlos. Vargas se fue expulsado por un inconcebible codazo a Coates.
El conjunto dirigido por Markarian dio una prueba de fe con vistas a las próximas eliminatorias con la esperanza firme de volver a disputar una Copa del Mundo tras 32 años cuando todavía Cubillas, Uribe, Oblitas y Chjumpitaz daban muestras de su talento en la selección de la banda roja.
Sorprendió que Paraguay ante Venezuela haya dispuesto casi el mismo planteo que frente a Brasil tomando muchos recaudos para anular a Arango y Rondón, lo que presagiaba que este encuentro no sería similar al de la primera rueda. Sin embargo y pese al arranque inicial de los guaraníes ello la selección “vino tinto” se las ingenió para crear alguna posibilidad en un partido soporífero para los pocos hinchas que además tuvieron que soportar una temperatura bajísima en la ciudad de Mendoza.
Sin goles se fueron a la prórroga donde se vieron las mejores acciones de los venezolanos ayudados por la expulsión de Santana. Fue así que primero Miku y luego Arango de tiro libre estrellaron dos remates en los palos y Villar detuvo todo lo que le tiraron cuando los caribeños intentaban la arremetida final. No hubo caso y se llegó a los penales donde todos los paraguayos convirtieron y el arquero Villar fue nuevamente el héroe de la noche al contener el débil remate de Lucena. De esa manera los guaraníes llegan a la final sin haber ganado ningún partido en tiempo reglamentario en un hecho que no registra precedentes (1) .
Venezuela se va con la amargura de saber que cuando se lo propuso y encontró los espacios puso en aprietos al conjunto guaraní, pero con la firme convicción de que se encuentra en la buena senda y por primera vez en su historia ha dejado de ser promesa para convertirse en realidad el sueño de pelear por la clasificación a un Mundial.
La final difícilmente sea desde el plano técnico admirable por los que ambos equipos proponen, pero desde el punto de vista táctico puede resultar muy interesante y si se produce rápidamente la apertura del marcador el partido puede ganar en intensidad y emociones cuando el equipo que se encuentre en desventaja tenga que ir a buscar el empate. En el caso que no aparezca el primer gol, el match puede resultar muy enredado puesto que ninguno de los dos equipos está acostumbrado a ceder ventajas.
Para entender un poco más lo afirmado anteriormente es necesario retroceder cronológicamente para revisar las anteriores instancias donde se dieron resultados inesperados de acuerdo a lo visto en cada uno de los compromisos.
Un viejo dogma marino sentencia que el pez grande se come al más pequeño. Por lo tanto y para evitar esa ley natural de la supervivencia, el más chico debe protegerse del ataque mortal del más imponente.
Hasta donde se puede estirar el límite entre un planteo defensivo con la necesidad de obstruir lo que pretende crear el rival y la necesidad propia de obtener la ventaja? La historia del fútbol nos ha demostrado con los años que es más fácil defender que atacar sobre todo cuando se encuentran los jugadores y el sistema adecuado para llevar a cabo un planteo defensivo eficaz. Pero también aparecen jugadores dispuestos a romper todos los esquemas defensivos haciendo lo imprevisible y surgen técnicos audaces que de acuerdo a las cualidades de sus cracks privilegian el ataque aunque sin descuidar el aspecto defensivo. Sin dudas esto requiere mucho trabajo y tanto a Batista como a Menezes, que disponen de jugadores para romper esquemas le ha faltado tiempo para desarrollar sus ideas futbolísticas, por eso han cometido errores de improvisación que ante equipos con más oficio fueron fatales aunque la diferencia se haya dirimido desde el punto del penal.
Los cuatro enfrentamientos de cuartos de final tuvieron un denominador común: los seleccionados que propusieron la ofensiva y no pudieron capitalizarla en el arco contrario, ya sea por fallas propias en la definición o brillantes performances de los arqueros rivales, terminaron enredados en una especie de telaraña que impusieron los equipos más modestos con el firme propósito de frenar a las dos potencias máximas del certamen (Argentina y Brasil) y a los dos mejores equipos de la primera fase (Colombia y Chile). La clave era que cuanto más se estiraba un partido más chances tenía el equipo más modesto de clasificar a la próxima etapa, más aún si se llegaba a los penales.
No pretendo menoscabar a los finalistas (Uruguay y Paraguay) con este comentario, sus seleccionados tienen una identidad y un trabajo serio de sus entrenadores desde antes del Mundial de Sudáfrica donde han obtenido resultados que inclusive superaban sus expectativas, pero también es cierto que en el campo de juego se supieron técnica y colectivamente inferiores a Argentina y Brasil respectivamente apostando a un buen planteo táctico y a la estrategia adecuada no solo para “trabajar” los partidos extendiéndolos más allá de los 120 minutos sino también sino también para rearmarse y sobreponerse a lesiones y expulsiones sobre la marcha sin verse desarticulados en su esquema.
Si bien era factible que Uruguayos y Paraguayos accedieran a las semifinales, lo que nadie podía imaginarse antes de esta Copa era que Venezuela y Perú llegarían a esta instancia, sobre todo teniendo en cuanta la buena impresión que habían causado en su primeras presentaciones los representativos de Colombia y Chile.
Venezuela ha cambiado su mentalidad desde aquellos años en los cuales José Omar Pastoriza dirigió la eliminatoria para el Mundial 2002, pasando por el crecimiento durante la etapa de Richard Páez que incluyó la clasificación a cuartos de final de la Copa América en su propia tierra durante 2007, y llegando a esta confirmación con el trabajo de César Farías quien pretende seguir haciendo historia.
El caso de Perú es el más inexplicable desde el argumento lógico, puesto que un equipo que finalizó en los últimos lugares de la eliminatoria al último Mundial pudo recomponer su imagen futbolística con una combatividad inusitada sobreponiéndose a las importantes ausencias de Farfán y Pizarro, mostrándose ordenado y cauteloso defensivamente y letal en la ofensiva. Sin dudas la influencia del técnico Sergio Markarian fue decisivo para este renacer de los incaicos.
Pero trataremos de analizar sintéticamente cada uno de esos partidos para tratar de entender la inextricable realidad.
A Colombia le costó encontrar claridad en mitad de cancha con la línea de cinco volantes dispuesta por Markarian donde Advíncula y Chiroque impidieron las proyecciones de Zuñiga y Armero y Vargas jugaba sobre las espaldas del robusto Sánchez mientras Guerrero peleaba todas las pelotas que llegaban al área.
Colombia chocaba una y otra vez sin ideas contra una defensa firme. Solo Dayro Moreno inquietaba con sus tiros de media distancia entre los cuales unos de ellos pegó en un poste al igual que otro disparo de Guarín. A través de un foul sufrido en el área por Moreno, Radamel Falcao, de errática tarde se, encargó de desviar el penal. A partir de ese momento Colombia fue más tibo, Perú se animó y tibiamente se fue adelantando ante la impotencia de su rival manejando la pelota a través de Vargas y el ingresado Lobatón. El “bolillo” Gómez hizo ingresar a Rodallega para definir el partido, pero no se pudo desnivelar y se fueron al tiempo suplementario.
Fue así que en un tiro de esquina a favor de Perú, el arquero Martínez salió a despejar muy lejos de la portería perdiendo el equilibrio, la pelota le cayó a Lobatón quien desde casi 30 metros y con gran precisión clavó la pelota en un ángulo provocando la sorpresa y el estupor de los cafeteros.
Colombia buscó desesperadamente el ataque, pero no contó con un nuevo regalo de su propio arquero para los peruanos al entregar una pelota corta en la salida que Guerrero aprovechó y tras gran maniobra personal cedió a Vargas que colocó el 2-0 final.
Argentina y Uruguay protagonizaron un adelanto de final por la forma en la cual disputaron su encuentro. Mejor Argentina en la calidad técnica y circulación del balón. Más firme Uruguay en la merca y con buena presencia física en los tiros libres a través de Lugano y Cáceres. Por esa vía llegó la apertura: tiro libre de Forlan, Cáceres la cabecea con llamativa facilidad y el “gallego” Pérez toma libre por la izquierda el rebote del arquero Romero para silenciar el estadio de Santa Fe apenas a 5 minutos del comienzo.
Argentina reaccionó rápidamente con la recuperación de Mascherano, la distribución de Gago, la habilidad de Messi recostado sobre la derecha enganchando hacia adentro y la velocidad de Di María y Agüero. Pero fue Higuaín quien de cabeza y aprovechando un perfecto centro de Messi batió a Muslera colocando el empate. De allí hasta el final de la primera etapa se pudo observar el mejor repertorio de la selección argentina tocando, gambeteando, aunque creando pocas ocasiones de gol y la ofuscación de los orientales que se tradujo en violentos fouls y que terminó con tres tarjetas amarillas y el “gallego“ Pérez expulsado a poco de culminar la primera etapa por cortar una jugada de contraataque. A pesar de todo Lugano tuvo la más clara oportunidad impactando un cabezazo en el travesaño.
Argentina no pudo capitalizar durante el segundo tiempo la ventaja numérica, Messi se tiró al medio para permitir la subida de Zabaleta, pero Gago no tuvo el protagonismo de la primera etapa, Uruguay redobló esfuerzos con Arévalo Ríos, y los Álvaros (González y Pereira) defendiendo y progresando en el terreno. Los pelotazos para Suárez de punta aunque saliendo del área y Forlan que retrocede para volantear no pueden ser controlados por los defensores argentinos que cometen una falta tras otra. Pastore y Tévez ingresan por los inexpresivos Di María y Agüero para tratar de dar la estocada final. Sin embargo la expulsión de Mascherano por doble amarilla y algunas apariciones fugaces del arquero Muslera impiden el desnivel y terminan los 90 minutos con susto para el local, pues Forlan no puede cabecear bien un centro de Suárez . Ahora son 10 jugadores por equipo y a excepción de Zanetti todos los defensores argentinos están amonestados.
En los 30 minutos de tiempo suplementario Argentina se muestra mejor, pero Uruguay resiste y Suárez resulta una pesadilla para Burdisso y Milito. Entran Gargano y Eguren por los extenuados Alvaro Pereira y Arévalo Ríos en Uruguay, Biglia por Gago lesionado es la apuesta de Batista. Argentina crea las mejores chances con un remate en el palo de Higuaín y una tapada final de Muslera ante gran acción individual de Messi al filo de los penales.
En los penales Uruguay convierte todos y Muslera le tapa el penal a Tévez para conseguir la ansiada clasificación ante el júbilo de más de 5000 compatriotas en el estadio de Colón de Santa Fe.
Argentina culmina con otra decepción a la cual nos tiene acostumbrados desde 1993 hasta ahora. Sin dudas se buscarán culpables, se discutirá si fue o no un fracaso, se analizarán rendimientos, se juzgará si el cuerpo técnico está a la altura de las circunstancias, se propondrán nombres y alternativas. La actuación Argentina en esta Copa América se apoyó en conceptos que el técnico quería transmitir pero que no se advirtieron en el terreno de juego. Cuando las cosas no funcionaron se apeló a un plan B que funcionó con un rival como Costa Rica, pero ante un real candidato al título fracasó. La selección albiceleste lució una vez más como un cúmulo de individualidades dispersas en el campo de juego que debían moverse en lugares y situaciones donde no estaban acostumbrados y se sentían incómodos, primando lo individual sobre lo colectivo.
Párrafo aparte para la defensa argentina convertida en un tembladeral en cada pelota aéra, manifestando gran torpeza en la marca individual, fallas de sincronización y falta de timming en los cierres. SI se pretende seguir con estos defensores se deberá trabajar mucho.
Lo cierto es que las eliminatorias comienzan en Octubre y la paridad de esta Copa hace presagiar que serán muy complicadas si no se tienen los fundamentos futbolísticos para asumir cada compromiso con la seriedad necesaria y si no se diseña una estrategia acorde.
Brasil jugó el mejor partido del torneo ante una ultradefensivo Paraguay que hizo recodar el partido frente a Japón por los octavos de final del pasado mundial de Sudáfrica. Martino dispuso un cuadrado en el mediocampo compuesto por Vera, Cáceres, Estigarribia y RIveros muy cerca de la línea de cuatro defensores con el propósito de cortar el enlace futbolístico entre Ganso y Robinho e impedir la subida por los laterales de Maicon y André Santos.
Le costó a Brasil manejar la pelota y llegar con posibilidades, pero de a poco Robinho se convirtió en el organizador y Neymar en el ejecutor aunque la buena tarea del arquero Villar y las fallas en la definición del delantero del Santos impidieron la ventaja en el marcador.
Paraguay con una aporte nulo en ofensiva y mucha lucha y fervor en el mediocampo llevó el partido al final del tiempo reglamentario y sin goles.
En el alargue siguió siendo el conjunto verdeamarelho el dominador de las acciones, pero nunca pudo doblegar a la fuerte defensa guaraní ni mucho menos a su entonado arquero.
Se fueron expulsados Alcaraz y Lucas Leiva por un tumulto, entraron jugadores de recambio, pero no se pudo modificar el marcador.
En la definición por penales ocurrió un hecho que este autor no recuerda haber visto u oído jamás: que un conjunto brasilero haya errado los 4 penales que ejecutó (2 desviados, uno en el poste y otro atajado). Estigarribia y Riveros convirtieron para Paraguay y Brasil se fue con las manos vacías y argumentando que el estado del terreno en el punto del penal era poco menos que deplorable y que el suelo no estaba firme, razón por la cual los pedazos de panes de césped se levantaban. Paradójicamente los Paraguayos también patearon desde el mismo sector y tuvieron menos inconvenientes.
Brasil demostró que tiene un gran potencial con estos jóvenes, pero que todavía les falta un trecho para destacarse internacionalmente con los cual no es muy descabellado pensar que Kaká, Luis Fabiano, Baptista y porqué no Ronaldinho y Adriano puedan tener alguna oportunidad en el scratch.
La sorprendente Venezuela dejó en el camino a la selección chilena que venía produciendo destacadas actuaciones en el partido más intenso de los cuartos de final.
Una multitud de chilenos cruzó la cordillera para alentar a su equipo en el coqueto estadio de San Juan esperanzados en llegar a las semifinales de esta Copa, pero la realidad les jugaría una mala pasada.
A pesar de ser un equipo técnicamente inferior, los caribeños jugaron prácticamente de igual a igual destacándose la precisión de Arango que casi sobre el final del primer tiempo lanzó un tiro libre que cabeceó Vizcarrondo al arco decretando el 1-0.
Con la entrada de Valdivia por Carmona en la segunda etapa, Chile se convirtió en una tromba. Pero el arquero Vega, Perozo sobre la línea y el travesaño les negaron la chance a los andinos. Hasta que promediando la segunda etapa Suazo tras una bonita jugada de Alexis Sánchez consiguió el empate. Parecía que el envión favorecería a Chile, pero a diez minutos del final otro tiro libre de Arango fue mal despejado por el arquero Bravo que no pudo retener la pelota sirviéndole el rebote a Cichero que no tuvo problemas en colocar el 2-1.
La expulsión de Gary Medel le puso más dramatismo al encuentro con todo Chile lanzado ferozmente al empate dejando enormes espacios para los contraataques que Venezuela no pudo aprovechar para liquidar el partido. Así la selección venezolana se convirtió en el único semifinalista que solamente necesitó 90 minutos para despachar a su rival.
Para Chile queda la esperanza de seguir por el camino que iniciara Marcelo Bielsa y ahora continúa Claudio Borghi. Se ha mostrado como uno de los equipos más ofensivos de la Copa, pero deberá mejorar defensivamente, sobre todo en retroceso y algunos de sus jugadores como Vidal, Beausejour o Medel deberán atemperar su carácter y su vehemencia cuando los partidos se complican.
El domingo tendremos un nuevo campeón de la Copa más antigua que se juega en Sudamérica. El Mundial 2014 lentamente asoma en el horizonte, los candidatos para clasificar hicieron su aparición en los últimos 20 días por Argentina. Todos tienen chances, pero las eliminatorias son muy extensas y admiten pocos errores.
(1) Argentina llegó a la final de la Copa América de Ecuador 1993 ganándole a Bolivia en el debut para luego empatar sucesivamente con México y Colombia para luego vencer en la definición por penales tanto a Brasil en cuartos de final como a Colombia en semifinales. Si bien el equipo dirigido por Alfio Basile no era tan amarrete con el espectáculo, no había lucido de la misma forma que en la Copa de Chile 1991 y recibía constantes críticas de la prensa por lo mal que jugaba.
No era la final que la mayoría esperaba, pero detrás de Argentina y Brasil los finalistas eran los equipos que tenían más chances, de acuerdo a sus antecedentes y la actuación en la pasada Copa del Mundo, para llegar a esta instancia.
Sin dudas el camino de ambos contendientes no fue fácil, inclusive fue más complicado de lo esperado, pero poco a poco y a medida que avanzaban en la Copa se se afirmaban los equipos con una identidad bien definida, aquella que pareció faltarles a argentinos y brasileños.
Uruguay superó con autoridad a Perú en semifinales porque nunca se cansó de buscar el arco contrario complicando a su rival con pelotas aéreas y desbordes y remates de media distancia. A pesar del esforzado trabajo de los incas por mantener el cero durante la primera etapa siempre pareció que Uruguay era más equipo y que una vez que lograra la apertura sería muy difícil para los peruanos revertir la historia. Perú cada vez jugaba más cerca de su arquero y salvo una buena jugaba de Vargas cuyo centro rasante no llegaron a conectar ni Guerrero ni Advíncula, Uruguay no fue inquietado defensivamente.
El segundo tiempo transcurría sin demasiados matices hasta que un remate complicado de media distancia de Forlan no puedo ser retenido por el arquero Fernández y Suárez colocó la apertura. Cinco minutos después un formidable pase en profundidad de Álvaro Pereira encontró al delantero de Liverpool picando entre dos defensores peruanos en una larga carrera hacia el arco, les ganó en velocidad, eludió al arquero y marcó su doblete en el partido y el pasaje a la final de los celestes. Con el resultado asegurado Tabárez incluso se dio el gusto de reemplazas a Suárez y Gargano para preservarlos. Vargas se fue expulsado por un inconcebible codazo a Coates.
El conjunto dirigido por Markarian dio una prueba de fe con vistas a las próximas eliminatorias con la esperanza firme de volver a disputar una Copa del Mundo tras 32 años cuando todavía Cubillas, Uribe, Oblitas y Chjumpitaz daban muestras de su talento en la selección de la banda roja.
Sorprendió que Paraguay ante Venezuela haya dispuesto casi el mismo planteo que frente a Brasil tomando muchos recaudos para anular a Arango y Rondón, lo que presagiaba que este encuentro no sería similar al de la primera rueda. Sin embargo y pese al arranque inicial de los guaraníes ello la selección “vino tinto” se las ingenió para crear alguna posibilidad en un partido soporífero para los pocos hinchas que además tuvieron que soportar una temperatura bajísima en la ciudad de Mendoza.
Sin goles se fueron a la prórroga donde se vieron las mejores acciones de los venezolanos ayudados por la expulsión de Santana. Fue así que primero Miku y luego Arango de tiro libre estrellaron dos remates en los palos y Villar detuvo todo lo que le tiraron cuando los caribeños intentaban la arremetida final. No hubo caso y se llegó a los penales donde todos los paraguayos convirtieron y el arquero Villar fue nuevamente el héroe de la noche al contener el débil remate de Lucena. De esa manera los guaraníes llegan a la final sin haber ganado ningún partido en tiempo reglamentario en un hecho que no registra precedentes (1) .
Venezuela se va con la amargura de saber que cuando se lo propuso y encontró los espacios puso en aprietos al conjunto guaraní, pero con la firme convicción de que se encuentra en la buena senda y por primera vez en su historia ha dejado de ser promesa para convertirse en realidad el sueño de pelear por la clasificación a un Mundial.
La final difícilmente sea desde el plano técnico admirable por los que ambos equipos proponen, pero desde el punto de vista táctico puede resultar muy interesante y si se produce rápidamente la apertura del marcador el partido puede ganar en intensidad y emociones cuando el equipo que se encuentre en desventaja tenga que ir a buscar el empate. En el caso que no aparezca el primer gol, el match puede resultar muy enredado puesto que ninguno de los dos equipos está acostumbrado a ceder ventajas.
Para entender un poco más lo afirmado anteriormente es necesario retroceder cronológicamente para revisar las anteriores instancias donde se dieron resultados inesperados de acuerdo a lo visto en cada uno de los compromisos.
Un viejo dogma marino sentencia que el pez grande se come al más pequeño. Por lo tanto y para evitar esa ley natural de la supervivencia, el más chico debe protegerse del ataque mortal del más imponente.
Hasta donde se puede estirar el límite entre un planteo defensivo con la necesidad de obstruir lo que pretende crear el rival y la necesidad propia de obtener la ventaja? La historia del fútbol nos ha demostrado con los años que es más fácil defender que atacar sobre todo cuando se encuentran los jugadores y el sistema adecuado para llevar a cabo un planteo defensivo eficaz. Pero también aparecen jugadores dispuestos a romper todos los esquemas defensivos haciendo lo imprevisible y surgen técnicos audaces que de acuerdo a las cualidades de sus cracks privilegian el ataque aunque sin descuidar el aspecto defensivo. Sin dudas esto requiere mucho trabajo y tanto a Batista como a Menezes, que disponen de jugadores para romper esquemas le ha faltado tiempo para desarrollar sus ideas futbolísticas, por eso han cometido errores de improvisación que ante equipos con más oficio fueron fatales aunque la diferencia se haya dirimido desde el punto del penal.
Los cuatro enfrentamientos de cuartos de final tuvieron un denominador común: los seleccionados que propusieron la ofensiva y no pudieron capitalizarla en el arco contrario, ya sea por fallas propias en la definición o brillantes performances de los arqueros rivales, terminaron enredados en una especie de telaraña que impusieron los equipos más modestos con el firme propósito de frenar a las dos potencias máximas del certamen (Argentina y Brasil) y a los dos mejores equipos de la primera fase (Colombia y Chile). La clave era que cuanto más se estiraba un partido más chances tenía el equipo más modesto de clasificar a la próxima etapa, más aún si se llegaba a los penales.
No pretendo menoscabar a los finalistas (Uruguay y Paraguay) con este comentario, sus seleccionados tienen una identidad y un trabajo serio de sus entrenadores desde antes del Mundial de Sudáfrica donde han obtenido resultados que inclusive superaban sus expectativas, pero también es cierto que en el campo de juego se supieron técnica y colectivamente inferiores a Argentina y Brasil respectivamente apostando a un buen planteo táctico y a la estrategia adecuada no solo para “trabajar” los partidos extendiéndolos más allá de los 120 minutos sino también sino también para rearmarse y sobreponerse a lesiones y expulsiones sobre la marcha sin verse desarticulados en su esquema.
Si bien era factible que Uruguayos y Paraguayos accedieran a las semifinales, lo que nadie podía imaginarse antes de esta Copa era que Venezuela y Perú llegarían a esta instancia, sobre todo teniendo en cuanta la buena impresión que habían causado en su primeras presentaciones los representativos de Colombia y Chile.
Venezuela ha cambiado su mentalidad desde aquellos años en los cuales José Omar Pastoriza dirigió la eliminatoria para el Mundial 2002, pasando por el crecimiento durante la etapa de Richard Páez que incluyó la clasificación a cuartos de final de la Copa América en su propia tierra durante 2007, y llegando a esta confirmación con el trabajo de César Farías quien pretende seguir haciendo historia.
El caso de Perú es el más inexplicable desde el argumento lógico, puesto que un equipo que finalizó en los últimos lugares de la eliminatoria al último Mundial pudo recomponer su imagen futbolística con una combatividad inusitada sobreponiéndose a las importantes ausencias de Farfán y Pizarro, mostrándose ordenado y cauteloso defensivamente y letal en la ofensiva. Sin dudas la influencia del técnico Sergio Markarian fue decisivo para este renacer de los incaicos.
Pero trataremos de analizar sintéticamente cada uno de esos partidos para tratar de entender la inextricable realidad.
A Colombia le costó encontrar claridad en mitad de cancha con la línea de cinco volantes dispuesta por Markarian donde Advíncula y Chiroque impidieron las proyecciones de Zuñiga y Armero y Vargas jugaba sobre las espaldas del robusto Sánchez mientras Guerrero peleaba todas las pelotas que llegaban al área.
Colombia chocaba una y otra vez sin ideas contra una defensa firme. Solo Dayro Moreno inquietaba con sus tiros de media distancia entre los cuales unos de ellos pegó en un poste al igual que otro disparo de Guarín. A través de un foul sufrido en el área por Moreno, Radamel Falcao, de errática tarde se, encargó de desviar el penal. A partir de ese momento Colombia fue más tibo, Perú se animó y tibiamente se fue adelantando ante la impotencia de su rival manejando la pelota a través de Vargas y el ingresado Lobatón. El “bolillo” Gómez hizo ingresar a Rodallega para definir el partido, pero no se pudo desnivelar y se fueron al tiempo suplementario.
Fue así que en un tiro de esquina a favor de Perú, el arquero Martínez salió a despejar muy lejos de la portería perdiendo el equilibrio, la pelota le cayó a Lobatón quien desde casi 30 metros y con gran precisión clavó la pelota en un ángulo provocando la sorpresa y el estupor de los cafeteros.
Colombia buscó desesperadamente el ataque, pero no contó con un nuevo regalo de su propio arquero para los peruanos al entregar una pelota corta en la salida que Guerrero aprovechó y tras gran maniobra personal cedió a Vargas que colocó el 2-0 final.
Argentina y Uruguay protagonizaron un adelanto de final por la forma en la cual disputaron su encuentro. Mejor Argentina en la calidad técnica y circulación del balón. Más firme Uruguay en la merca y con buena presencia física en los tiros libres a través de Lugano y Cáceres. Por esa vía llegó la apertura: tiro libre de Forlan, Cáceres la cabecea con llamativa facilidad y el “gallego” Pérez toma libre por la izquierda el rebote del arquero Romero para silenciar el estadio de Santa Fe apenas a 5 minutos del comienzo.
Argentina reaccionó rápidamente con la recuperación de Mascherano, la distribución de Gago, la habilidad de Messi recostado sobre la derecha enganchando hacia adentro y la velocidad de Di María y Agüero. Pero fue Higuaín quien de cabeza y aprovechando un perfecto centro de Messi batió a Muslera colocando el empate. De allí hasta el final de la primera etapa se pudo observar el mejor repertorio de la selección argentina tocando, gambeteando, aunque creando pocas ocasiones de gol y la ofuscación de los orientales que se tradujo en violentos fouls y que terminó con tres tarjetas amarillas y el “gallego“ Pérez expulsado a poco de culminar la primera etapa por cortar una jugada de contraataque. A pesar de todo Lugano tuvo la más clara oportunidad impactando un cabezazo en el travesaño.
Argentina no pudo capitalizar durante el segundo tiempo la ventaja numérica, Messi se tiró al medio para permitir la subida de Zabaleta, pero Gago no tuvo el protagonismo de la primera etapa, Uruguay redobló esfuerzos con Arévalo Ríos, y los Álvaros (González y Pereira) defendiendo y progresando en el terreno. Los pelotazos para Suárez de punta aunque saliendo del área y Forlan que retrocede para volantear no pueden ser controlados por los defensores argentinos que cometen una falta tras otra. Pastore y Tévez ingresan por los inexpresivos Di María y Agüero para tratar de dar la estocada final. Sin embargo la expulsión de Mascherano por doble amarilla y algunas apariciones fugaces del arquero Muslera impiden el desnivel y terminan los 90 minutos con susto para el local, pues Forlan no puede cabecear bien un centro de Suárez . Ahora son 10 jugadores por equipo y a excepción de Zanetti todos los defensores argentinos están amonestados.
En los 30 minutos de tiempo suplementario Argentina se muestra mejor, pero Uruguay resiste y Suárez resulta una pesadilla para Burdisso y Milito. Entran Gargano y Eguren por los extenuados Alvaro Pereira y Arévalo Ríos en Uruguay, Biglia por Gago lesionado es la apuesta de Batista. Argentina crea las mejores chances con un remate en el palo de Higuaín y una tapada final de Muslera ante gran acción individual de Messi al filo de los penales.
En los penales Uruguay convierte todos y Muslera le tapa el penal a Tévez para conseguir la ansiada clasificación ante el júbilo de más de 5000 compatriotas en el estadio de Colón de Santa Fe.
Argentina culmina con otra decepción a la cual nos tiene acostumbrados desde 1993 hasta ahora. Sin dudas se buscarán culpables, se discutirá si fue o no un fracaso, se analizarán rendimientos, se juzgará si el cuerpo técnico está a la altura de las circunstancias, se propondrán nombres y alternativas. La actuación Argentina en esta Copa América se apoyó en conceptos que el técnico quería transmitir pero que no se advirtieron en el terreno de juego. Cuando las cosas no funcionaron se apeló a un plan B que funcionó con un rival como Costa Rica, pero ante un real candidato al título fracasó. La selección albiceleste lució una vez más como un cúmulo de individualidades dispersas en el campo de juego que debían moverse en lugares y situaciones donde no estaban acostumbrados y se sentían incómodos, primando lo individual sobre lo colectivo.
Párrafo aparte para la defensa argentina convertida en un tembladeral en cada pelota aéra, manifestando gran torpeza en la marca individual, fallas de sincronización y falta de timming en los cierres. SI se pretende seguir con estos defensores se deberá trabajar mucho.
Lo cierto es que las eliminatorias comienzan en Octubre y la paridad de esta Copa hace presagiar que serán muy complicadas si no se tienen los fundamentos futbolísticos para asumir cada compromiso con la seriedad necesaria y si no se diseña una estrategia acorde.
Brasil jugó el mejor partido del torneo ante una ultradefensivo Paraguay que hizo recodar el partido frente a Japón por los octavos de final del pasado mundial de Sudáfrica. Martino dispuso un cuadrado en el mediocampo compuesto por Vera, Cáceres, Estigarribia y RIveros muy cerca de la línea de cuatro defensores con el propósito de cortar el enlace futbolístico entre Ganso y Robinho e impedir la subida por los laterales de Maicon y André Santos.
Le costó a Brasil manejar la pelota y llegar con posibilidades, pero de a poco Robinho se convirtió en el organizador y Neymar en el ejecutor aunque la buena tarea del arquero Villar y las fallas en la definición del delantero del Santos impidieron la ventaja en el marcador.
Paraguay con una aporte nulo en ofensiva y mucha lucha y fervor en el mediocampo llevó el partido al final del tiempo reglamentario y sin goles.
En el alargue siguió siendo el conjunto verdeamarelho el dominador de las acciones, pero nunca pudo doblegar a la fuerte defensa guaraní ni mucho menos a su entonado arquero.
Se fueron expulsados Alcaraz y Lucas Leiva por un tumulto, entraron jugadores de recambio, pero no se pudo modificar el marcador.
En la definición por penales ocurrió un hecho que este autor no recuerda haber visto u oído jamás: que un conjunto brasilero haya errado los 4 penales que ejecutó (2 desviados, uno en el poste y otro atajado). Estigarribia y Riveros convirtieron para Paraguay y Brasil se fue con las manos vacías y argumentando que el estado del terreno en el punto del penal era poco menos que deplorable y que el suelo no estaba firme, razón por la cual los pedazos de panes de césped se levantaban. Paradójicamente los Paraguayos también patearon desde el mismo sector y tuvieron menos inconvenientes.
Brasil demostró que tiene un gran potencial con estos jóvenes, pero que todavía les falta un trecho para destacarse internacionalmente con los cual no es muy descabellado pensar que Kaká, Luis Fabiano, Baptista y porqué no Ronaldinho y Adriano puedan tener alguna oportunidad en el scratch.
La sorprendente Venezuela dejó en el camino a la selección chilena que venía produciendo destacadas actuaciones en el partido más intenso de los cuartos de final.
Una multitud de chilenos cruzó la cordillera para alentar a su equipo en el coqueto estadio de San Juan esperanzados en llegar a las semifinales de esta Copa, pero la realidad les jugaría una mala pasada.
A pesar de ser un equipo técnicamente inferior, los caribeños jugaron prácticamente de igual a igual destacándose la precisión de Arango que casi sobre el final del primer tiempo lanzó un tiro libre que cabeceó Vizcarrondo al arco decretando el 1-0.
Con la entrada de Valdivia por Carmona en la segunda etapa, Chile se convirtió en una tromba. Pero el arquero Vega, Perozo sobre la línea y el travesaño les negaron la chance a los andinos. Hasta que promediando la segunda etapa Suazo tras una bonita jugada de Alexis Sánchez consiguió el empate. Parecía que el envión favorecería a Chile, pero a diez minutos del final otro tiro libre de Arango fue mal despejado por el arquero Bravo que no pudo retener la pelota sirviéndole el rebote a Cichero que no tuvo problemas en colocar el 2-1.
La expulsión de Gary Medel le puso más dramatismo al encuentro con todo Chile lanzado ferozmente al empate dejando enormes espacios para los contraataques que Venezuela no pudo aprovechar para liquidar el partido. Así la selección venezolana se convirtió en el único semifinalista que solamente necesitó 90 minutos para despachar a su rival.
Para Chile queda la esperanza de seguir por el camino que iniciara Marcelo Bielsa y ahora continúa Claudio Borghi. Se ha mostrado como uno de los equipos más ofensivos de la Copa, pero deberá mejorar defensivamente, sobre todo en retroceso y algunos de sus jugadores como Vidal, Beausejour o Medel deberán atemperar su carácter y su vehemencia cuando los partidos se complican.
El domingo tendremos un nuevo campeón de la Copa más antigua que se juega en Sudamérica. El Mundial 2014 lentamente asoma en el horizonte, los candidatos para clasificar hicieron su aparición en los últimos 20 días por Argentina. Todos tienen chances, pero las eliminatorias son muy extensas y admiten pocos errores.
(1) Argentina llegó a la final de la Copa América de Ecuador 1993 ganándole a Bolivia en el debut para luego empatar sucesivamente con México y Colombia para luego vencer en la definición por penales tanto a Brasil en cuartos de final como a Colombia en semifinales. Si bien el equipo dirigido por Alfio Basile no era tan amarrete con el espectáculo, no había lucido de la misma forma que en la Copa de Chile 1991 y recibía constantes críticas de la prensa por lo mal que jugaba.
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sexta-feira, 15 de julho de 2011
Argentina, Brasil y Uruguay clasifican con lo justo
La actual edición de la Copa América puede catalogarse como muy pareja y solo algunos equipos han demostrado su superioridad sobre el resto aunque todavía no hay certeza de quienes pelearán finalmente por el título
Los goles escasearon y los espectáculos se transformaron en previsibles y aburridos durante la primera fecha, pero luego cuando los equipos salieron a asumir riesgos los partidos mejoraron el nivel y los tantos aparecieron, sobre todo en la apasionante definición del grupo B.
La inexorable caída de los elefantes pudo ser salvada gracias a que en los últimos encuentros de cada grupo tanto Argentina, Brasil como Uruguay impusieron su jerarquía.
Que ha pasado con Argentina, Brasil y Uruguay? Porqué Venezuela, Perú y en menor medida Bolivia y México han llegado a complicar a los equipos más importantes con sus planteos?
Puede explicarse por 2 razones fundamentales, la primera de ellas han sido las dificultades que encontraron sobretodo los técnicos debutantes en Argentina (Batista) y Brasil (Menezes) para conformar equipos equilibrados con la importante variedad de figuras que poseen del medio hacia adelante. Argentina tiene a Messi, Tévez, Higuaín, Agüero, Milito, Lavezzi, Cambiasso, Pastore para cubrir tres o a lo sumo cuatro puestos en ofensiva. Brasil presenta el mismo inconveniente con Robinho, Neymar, Pato, Ganso, Fred, Jadson, Elano. Uruguay no le va en zaga con Forlan, Cavani, Suárez, Abreu, pero éstos últimos cuentan con la ventaja del tiempo que lleva el maestro Tabárez en el banco de suplentes, lo que supone un mejor conocimiento de su plantel con sus virtudes y limitaciones, como así también mayor tiempo de trabajo y asimilación futbolística de los conceptos que pregona el técnico y que llevaron a los celestes al cuarto puesto en le última Copa del Mundo. Batista y Menezes son técnicos post Mundial y todavía no han logrado encontrar el equipo que mejor represente sus ideas futbolístias.
También conspiró contra los 3 grandes de Sudamérica el hecho que los rivales más flojos de cada grupo jugaron con ellos el último partido a excepción del grupo A donde Costa Rica demostró ser más que Bolivia, pero los argentinos no esperaban que el equipo del altiplano les hiciera tal planteo defensivo y opusiera tanta resistencia en el debut.
Brasil paqsó algunos sustos en gran medida por la inseguridad de su arquero Julio César permitió que Ecuador le empatara dos veces el marcador hasta que con dos ataques fulminantes definió el partido a su favor. Deberá dejar la suficiencia de lado y emplearse a fondo para superar partidos más complicados como el que le planteará Paraguay en cuartos de final con el recuerdo fresco de su agónico empate en Córdoba el último domingo.
Argentina, por su parte, cambio el esquema táctico del medio hacia adelante colocando a Gago en lugar de Banega para auxiliar a Mascherano en la recuperación y aprovechar su mejor y más rápida circulación de pelota para tocar rápido con Messi y los restantes atacantes. Luego reemplazó al errático Tévez por Di María y al veloz pero impreciso Lavezzi por Agüero. Delante de ellos colocó a Higuaín en lugar de Cambiasso buscando tener más presencia en el área contraria. De esa manera quedó configurado un 4-2-3-1 muy apropiado para buscar el resultado ante los costarricenses que luego de oponer resistencia hasta el último minuto del primer tiempo fueron ampliamente desbordados durante el complemento con brillantes actuaciones de Messi, Gago, Aguëro y Di María. Lamentablemente el equipo albiceleste depende mucho de la inspiración de Messi y a veces la localía le juega en contra cuando el público se impacienta, tal como ocurriera en Santa Fe ante Colombia donde algunos jugadores dieron muestra de fastidio y otros de nerviosismo. El choque frente a Uruguay parece ser muy cerrado y por primera vez en muchos años será a cara o cruz para dejar de lado las suspicacias que siempre existieron en las sucesivas eliminatorias mundialistas.
Uruguay terminó sufriendo más de la cuenta ante un juvenil equipo mexicano por haber perdonado cuando jugaba mejor y creaba posibilidades. Se lo notó muy errático a Forlan para la definición quizás todavía afectado por sus problemas sentimentales y sobre todo porque su exposición mediática en las revistas de chismes superaba a las noticias estrictamente deportivas. No obstante Luis Suárez sigue demostrando que es un delantero de peso y los volantes Diego Pérez y Arévalo Ríos mantienen un nivel similar al Mundial del año anterior. Candidato firme aunque deberá eliminar a Argentina, tal como ocurriera en 1987 para fortalecerse psicológicamente.
Chile ha sido uno de los mejores equipos del torneo. Ahora dirigido por Claudio Borghi ha dejado atrás el vértigo con el cual jugaban durante la etapa de Marcelo Bielsa para realizar un juego un poco más cauto aunque no exento de agresividad sobre todo cuando se unen los vértices del triángulo ofensivo que forman Matías Fernández, Alexis Sánchez y Humberto Suazo. Trabaja además muy bien la pelota parada en ambas áreas, solamente tendrá que corregir algún desacople defensivo para llegar a las últimas instancias.
Colombia ha sido uno de los equipos más equilibrados porque defiende muy bien – todavía no ha recibido goles – posee un mediocampo muy combativo pero de buen toque donde se destacan Dayro Moreno y Fredy Guarín, laterales con muy buena proyección como Zuñiga y Armero, más dos delanteros de gran potencia como Radamel Falcao García y Adrián Ramos. Es candidato sobre todo si mejora la puntería de sus atacantes.
Venezuela ha sido la “cenicenta” sorpresa de este torneo logrando superar un grupo muy difícil supo mantener el cero ante Brasil, demostró su superioridad ante los ecuatorianos y dio una importante pureba de carácter al empatarle en los últimos minutos a los paraguayos un partido increíble en el cual perdían por 3-1. Su fuerza radica en el buen toque del “maestrico “ González y Rondón y la potencia de su remate de media distancia que tan buenos frutos lke rindió durante toda la primera fase.
Perú ha demostrado que puede jugar partidos de igual a igual presionando inusualmente en la salida a sus oponentes a pesar de no contar en esta Copa ni con Pizarro ni con Farfán. Se ha mostrado como un equipo prolijo y compacto con una veloz salida de contraataque aprovechando el buen toque de Vargas, Carmona y Guevara y la gran potencia ofensiva de Paolo Guerrero.
Paraguay se ha mostrado llamativamente flojo defensivamente, ya que no es común que reciba 5 goles en 2 encuentros y la mayoría de pelota parada, pero sigue siendo aquel equipo combativo del mundial con Ortigoza y Vera luchando en la recuperación de pelota, Estigarribia desbordando una y otra vez por izquierda y el aporte ofensivo de Lucas Barrios, Santa Cruz y Haedo Valdez en el banquillo por si se complica el partido (como ocurrió ante Brasil). Equipo duro y aguerrido pero con poca generación en el mediocampo ya que la mayoría de los goles llegó por desbordes, rebotes o arrestos individuales de los delanteros.
Ecuador, Costa Rica, México y Bolivia se han despedido del torneo con diferentes sensaciones.
Los ecuatorianos han mostrado el bue nivel del arquero Elizaga y la potencia ofensiva de Caicedo y un errático “chucho” Benítez como única arma. Lento el mediocampo, flojos los defensores centrales y permeables los laterales, con Valencia solo en el primer partido, Ayoví y Saritama ausentes de la Copa el equipo no tuvo respuestas para torcer la historia y ahora se duda de la continuidad del técnico Rueda ante este nuevo fracaso de la tricolor.
Costa Rica presentó un equipo sub 23 que estuvo muy cerca de clasificar a la segunda ronsa y servirá al técnico argentino Lavolpe para sacar conclusiones y sumar jugadores al elenco mayor. El joven delantero de 18 años Joel Campbell ha sido quien más se destacó y su futuro puede estar en algún club Europeo.
México llegó con un conjunto sub 23 y cinco mayores, entre los cuales estaba Giovanni dos Santos, por haber disputado y ganado semanas atrás la Copa de Oro. Pero el escándalo de las prostitutas en Ecuador con la separación de ocho jugadores minó al plantel que no obstante cumplió una actuación regular aunque su rendimiento nunca alcanzó grandes matices.
Colombia-Perú, Argentina-Uruguay por un lado y Brasil-Paraguay, Chile-Venezuela serán las llaves que entre Sábado y Domingo definirán los enfrentamientos para las semifinales. El pronóstico de acuerdo a lo que hemos observado es reservado, dependerá de cómo utiliza sus hombres y su esquema cada equipo y del estado físico y mental de los protagonistas que saben que en esta instancia un error puede dejarlos fuera de la Copa.
Bolivia solo mostró orden frente a Argentina, cuando Costa Rica y Colombia lo superaron recurrió al golpe artero y sin contemplaciones y los nervios,
El espectáculo está abierto, señores!
Los goles escasearon y los espectáculos se transformaron en previsibles y aburridos durante la primera fecha, pero luego cuando los equipos salieron a asumir riesgos los partidos mejoraron el nivel y los tantos aparecieron, sobre todo en la apasionante definición del grupo B.
La inexorable caída de los elefantes pudo ser salvada gracias a que en los últimos encuentros de cada grupo tanto Argentina, Brasil como Uruguay impusieron su jerarquía.
Que ha pasado con Argentina, Brasil y Uruguay? Porqué Venezuela, Perú y en menor medida Bolivia y México han llegado a complicar a los equipos más importantes con sus planteos?
Puede explicarse por 2 razones fundamentales, la primera de ellas han sido las dificultades que encontraron sobretodo los técnicos debutantes en Argentina (Batista) y Brasil (Menezes) para conformar equipos equilibrados con la importante variedad de figuras que poseen del medio hacia adelante. Argentina tiene a Messi, Tévez, Higuaín, Agüero, Milito, Lavezzi, Cambiasso, Pastore para cubrir tres o a lo sumo cuatro puestos en ofensiva. Brasil presenta el mismo inconveniente con Robinho, Neymar, Pato, Ganso, Fred, Jadson, Elano. Uruguay no le va en zaga con Forlan, Cavani, Suárez, Abreu, pero éstos últimos cuentan con la ventaja del tiempo que lleva el maestro Tabárez en el banco de suplentes, lo que supone un mejor conocimiento de su plantel con sus virtudes y limitaciones, como así también mayor tiempo de trabajo y asimilación futbolística de los conceptos que pregona el técnico y que llevaron a los celestes al cuarto puesto en le última Copa del Mundo. Batista y Menezes son técnicos post Mundial y todavía no han logrado encontrar el equipo que mejor represente sus ideas futbolístias.
También conspiró contra los 3 grandes de Sudamérica el hecho que los rivales más flojos de cada grupo jugaron con ellos el último partido a excepción del grupo A donde Costa Rica demostró ser más que Bolivia, pero los argentinos no esperaban que el equipo del altiplano les hiciera tal planteo defensivo y opusiera tanta resistencia en el debut.
Brasil paqsó algunos sustos en gran medida por la inseguridad de su arquero Julio César permitió que Ecuador le empatara dos veces el marcador hasta que con dos ataques fulminantes definió el partido a su favor. Deberá dejar la suficiencia de lado y emplearse a fondo para superar partidos más complicados como el que le planteará Paraguay en cuartos de final con el recuerdo fresco de su agónico empate en Córdoba el último domingo.
Argentina, por su parte, cambio el esquema táctico del medio hacia adelante colocando a Gago en lugar de Banega para auxiliar a Mascherano en la recuperación y aprovechar su mejor y más rápida circulación de pelota para tocar rápido con Messi y los restantes atacantes. Luego reemplazó al errático Tévez por Di María y al veloz pero impreciso Lavezzi por Agüero. Delante de ellos colocó a Higuaín en lugar de Cambiasso buscando tener más presencia en el área contraria. De esa manera quedó configurado un 4-2-3-1 muy apropiado para buscar el resultado ante los costarricenses que luego de oponer resistencia hasta el último minuto del primer tiempo fueron ampliamente desbordados durante el complemento con brillantes actuaciones de Messi, Gago, Aguëro y Di María. Lamentablemente el equipo albiceleste depende mucho de la inspiración de Messi y a veces la localía le juega en contra cuando el público se impacienta, tal como ocurriera en Santa Fe ante Colombia donde algunos jugadores dieron muestra de fastidio y otros de nerviosismo. El choque frente a Uruguay parece ser muy cerrado y por primera vez en muchos años será a cara o cruz para dejar de lado las suspicacias que siempre existieron en las sucesivas eliminatorias mundialistas.
Uruguay terminó sufriendo más de la cuenta ante un juvenil equipo mexicano por haber perdonado cuando jugaba mejor y creaba posibilidades. Se lo notó muy errático a Forlan para la definición quizás todavía afectado por sus problemas sentimentales y sobre todo porque su exposición mediática en las revistas de chismes superaba a las noticias estrictamente deportivas. No obstante Luis Suárez sigue demostrando que es un delantero de peso y los volantes Diego Pérez y Arévalo Ríos mantienen un nivel similar al Mundial del año anterior. Candidato firme aunque deberá eliminar a Argentina, tal como ocurriera en 1987 para fortalecerse psicológicamente.
Chile ha sido uno de los mejores equipos del torneo. Ahora dirigido por Claudio Borghi ha dejado atrás el vértigo con el cual jugaban durante la etapa de Marcelo Bielsa para realizar un juego un poco más cauto aunque no exento de agresividad sobre todo cuando se unen los vértices del triángulo ofensivo que forman Matías Fernández, Alexis Sánchez y Humberto Suazo. Trabaja además muy bien la pelota parada en ambas áreas, solamente tendrá que corregir algún desacople defensivo para llegar a las últimas instancias.
Colombia ha sido uno de los equipos más equilibrados porque defiende muy bien – todavía no ha recibido goles – posee un mediocampo muy combativo pero de buen toque donde se destacan Dayro Moreno y Fredy Guarín, laterales con muy buena proyección como Zuñiga y Armero, más dos delanteros de gran potencia como Radamel Falcao García y Adrián Ramos. Es candidato sobre todo si mejora la puntería de sus atacantes.
Venezuela ha sido la “cenicenta” sorpresa de este torneo logrando superar un grupo muy difícil supo mantener el cero ante Brasil, demostró su superioridad ante los ecuatorianos y dio una importante pureba de carácter al empatarle en los últimos minutos a los paraguayos un partido increíble en el cual perdían por 3-1. Su fuerza radica en el buen toque del “maestrico “ González y Rondón y la potencia de su remate de media distancia que tan buenos frutos lke rindió durante toda la primera fase.
Perú ha demostrado que puede jugar partidos de igual a igual presionando inusualmente en la salida a sus oponentes a pesar de no contar en esta Copa ni con Pizarro ni con Farfán. Se ha mostrado como un equipo prolijo y compacto con una veloz salida de contraataque aprovechando el buen toque de Vargas, Carmona y Guevara y la gran potencia ofensiva de Paolo Guerrero.
Paraguay se ha mostrado llamativamente flojo defensivamente, ya que no es común que reciba 5 goles en 2 encuentros y la mayoría de pelota parada, pero sigue siendo aquel equipo combativo del mundial con Ortigoza y Vera luchando en la recuperación de pelota, Estigarribia desbordando una y otra vez por izquierda y el aporte ofensivo de Lucas Barrios, Santa Cruz y Haedo Valdez en el banquillo por si se complica el partido (como ocurrió ante Brasil). Equipo duro y aguerrido pero con poca generación en el mediocampo ya que la mayoría de los goles llegó por desbordes, rebotes o arrestos individuales de los delanteros.
Ecuador, Costa Rica, México y Bolivia se han despedido del torneo con diferentes sensaciones.
Los ecuatorianos han mostrado el bue nivel del arquero Elizaga y la potencia ofensiva de Caicedo y un errático “chucho” Benítez como única arma. Lento el mediocampo, flojos los defensores centrales y permeables los laterales, con Valencia solo en el primer partido, Ayoví y Saritama ausentes de la Copa el equipo no tuvo respuestas para torcer la historia y ahora se duda de la continuidad del técnico Rueda ante este nuevo fracaso de la tricolor.
Costa Rica presentó un equipo sub 23 que estuvo muy cerca de clasificar a la segunda ronsa y servirá al técnico argentino Lavolpe para sacar conclusiones y sumar jugadores al elenco mayor. El joven delantero de 18 años Joel Campbell ha sido quien más se destacó y su futuro puede estar en algún club Europeo.
México llegó con un conjunto sub 23 y cinco mayores, entre los cuales estaba Giovanni dos Santos, por haber disputado y ganado semanas atrás la Copa de Oro. Pero el escándalo de las prostitutas en Ecuador con la separación de ocho jugadores minó al plantel que no obstante cumplió una actuación regular aunque su rendimiento nunca alcanzó grandes matices.
Colombia-Perú, Argentina-Uruguay por un lado y Brasil-Paraguay, Chile-Venezuela serán las llaves que entre Sábado y Domingo definirán los enfrentamientos para las semifinales. El pronóstico de acuerdo a lo que hemos observado es reservado, dependerá de cómo utiliza sus hombres y su esquema cada equipo y del estado físico y mental de los protagonistas que saben que en esta instancia un error puede dejarlos fuera de la Copa.
Bolivia solo mostró orden frente a Argentina, cuando Costa Rica y Colombia lo superaron recurrió al golpe artero y sin contemplaciones y los nervios,
El espectáculo está abierto, señores!
terça-feira, 28 de junho de 2011
Crónica de un final anunciado: River pierde la categoría - Vélez campeón
Cuando el 8 de Junio de 2008 River Plate vencía por 2-1 a Olimpo y obtenía su 33º título local nadie podía imaginar que tres años después el poderoso equipo argentino descendería al torneo Nacional “B”. A pesar que la situación financiera del club no era la mejor y que no festejaba desde 2003 el campeonato obtenido servía como bálsamo para atemperar las duras críticas que la comisión directiva presidida por José María Aguilar.
Durante este trienio la dirigencia encabezada primero por el citado Aguilar y posteriormente por el mítico ex capitán Daniel Passarella devenido en presidente del club a fines de 2009 demostraría que nada es imposible en el fútbol argentino.
Transferencias sospechosas, malas contrataciones, pésima organización, falta de rumbo futbolístico fueron algunas de las razones para que la entidad del Barrio de Núñez sufra la mayor crisis económica quedando al borde de la quiebra. Los resultados tampoco ayudaban, muchos jugadores transitaban con pena y sin gloria, los más veteranos volvían con evidentes problemas físicos, los más jóvenes no llegaban a asentarse en primera división y muchos refuerzos no llegaban a su mejor nivel porque la banda roja les quedaba muy grande. Los técnicos también desfilaban: Simeone pasaba de campeón a último, Gorosito no levantaba cabeza, Astrada tampoco podía torcer la historia, Cappa y su tiki-taka no convencían y el equipo miraba de reojo la promoción.
Hasta que llegó J.J. López, frío y calculador como pocos priorizó el arco propio antes que el contrario, parecía que River salía del pozo, pero sobre el final el equipo se hundió en la mediocridad después de perder con Boca el clásico comenzaron las dudas de su arquero Carrizo y la defensa y sobre todo la falta de gol que lo llevó a no ganar más partidos registrando 4 empates y la derrota de la última fecha ante Lanús en un Monumental tan repleto como absorto que observaba impotente como su equipo jugaría la promoción decretada por la victoria de Olimpo ante Quilmes y la impericia de sus jugadores. Cada fecha que pasaba después del clásico perdido ante Boca crecía en la gente el miedo, cada paso en falso que daba el equipo lo acercaba más al precipicio, cada sospecha se confirmaba hasta que llegó el tan temido desenlace.
Llegaron los partidos por la promoción ante un motivado Belgrano de Còrdoba que había sido el mejor equipo de la segunda rueda del Torneo Nacional “B”.
El primero, disputado en el pequeño y elegante estadio de Barrio Alberdi (1) mostro dos facetas opuestas, por una parte el local que salió a disputa el partido como una verdadera final avasallando a su rival e imponiéndole su condición de local y su experiencia; por la otra un equipo timorato y nervioso con muchos juveniles inmaduros para este tipo de definición. El resultado es conocido: venció Belgrano por 2-0 primero aprovechando la inocencia de Adalberto Román que bajó una pelota en su propia área con la mano y Mansanelli transformó en gol tras la ejecución del penal y posteriormente tras un córner que peinaron hacia el segundo palo donde el “picante” Pereyra arremetió poniendo cifras definitivas. River fue un equipo sin alma que motivó inclusive que algunos hinchas ingresaran al campo de juego para reclamarle a algunos jugadores mayor actitud tratando de despertarlos de su letargo futbolístico.
La revancha en el Monumental no pudo empezar de a mejor manera para River pues a los cinco minutos ganaba 1-0 con una impresionante media vuelta de Pavone que ingresó pegada al palo izquierdo de Olave, River fue superior en el primer tiempo pero no pudo ampliar diferencias porque el arquero, la defensa y los fallos del árbitro Pezzotta (debió expulsar a un defensor de Belgrano y omitió un claro penal a Caruso) se lo impidieron. Para la segunda etapa el técnico Zielinski hizo ingresar a Andrizzi por Maldonado consciente que River podía dejar espacios para aprovechar y en una falla en el cierre entre Juan Manuel Dìaz y Ferrero el rebote le cayó a Farré que conquistó el empate y enmudeció al Monumental. Hubo tiempo para que Pavone desperdiciara un penal, faltaban todavía 20 minutos pero el duelo estaba sentenciado. La tristeza, la incredulidad y la resignación se adueñaron de los simpatizantes locales y el desconsuelo hizo su aparición en los rostros de los jugadores. El fantasma del descenso se había transformado en realidad y sobrevolaba la tarde del Monumental.
Debemos separar los hechos extra futbolísticos que ocurrieron al final del encuentro que incluyen la invasión del terreno, los disturbios en algunas tribunas, la rotura de gran parte de las instalaciones del estadio, los enfrentamientos con la policía, los destrozos y los saqueos en la zona aledaña al estadio que responden a la bronca producida y al deseo de expresar su disconformidad ante la gravedad de la situación vivida sin justificar para nada este tipo de reacción como así tampoco el accionar de los efectivos policiales que se sintieron desbordados por la ira incontenible de la gente
El Nacional “B” encierra para River un verdadero desafío, a una drástica reducción en el monto percibido por la televisación de sus partidos deben agregarse la disputa de un torneo extenso de dos ruedas de duración donde hay mucha paridad, la aspereza en la marca amparada muchas veces por los árbitros, la imposibilidad de contar con su público de visitante, los continuos viajes al interior del país, las canchas de dimensiones más reducidas con alambrados pegados a la línea de cal y con terrenos de juego desparejos, la falta de comodidades y confort necesarios, el desplazamiento de los titulares de los diarios, noticieros, páginas de Internet a un segundo plano de trascendencia.
Deberá tener en cuenta además que algunos jugadores de su plantel – sobre todo los más jóvenes provenientes de sus inferiores – no querrán jugar en una categoría inferior puesto que su cotización desciende notoriamente y su plataforma de despegue internacional se cierra abruptamente, los sueldos además son inferiores y la adaptación es impredecible.
Resta saber qué pasará con la actual comisión directiva, quién será el técnico que asumirá tal responsabilidad, que jugadores se quedarán y quienes llegarán para disputar este arduo torneo. Los errores cometidos por Rosario Central durante este aciago año de permanencia en la categoría deberían ser asimilados por los millonarios para evitar situaciones análogas.
“Nuca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio” recita Joan Manoel Serrat y esta frase se aplica al presente de los millonarios que deberán dejar de buscar las razones que provocaron la caída en este pozo y ponerse a trabajar para salir de esta incómoda posición donde River Plate jamás debió haber llegado.
Pero será fácil esta salida? No lo sabemos, dependerá del manejo de la dirigencia, de los jugadores que hagan frente a esta situación, del cuerpo técnico que prepare el equipo, de las críticas de los periodistas y de la paciencia de sus aficionados. Lo ideal es volver el próximo año pero nadie puede asegurarlo a ciencia cierta. Volverá pronto o estará confinado a pasar más años en la segunda división del fútbol argentino. La grandeza de River supera todos los interrogantes, pero realmente quién pensaba a principios de año que podía descender?
Por la trascendencia de lo ocurrido con River, el título magníficamente logrado por Vélez Sarsfield (39) en el recientemente finalizado torneo Clausura pasó a un segundo plano. El conjunto de Liniers redondeó así una buna temporada donde inclusive llegó a las semifinales frente a Peñarol y de haber convertido el uruguayo Silva el penal otorgado en el partido de vuelta podría haber llegado la final con Santos.
Aunque obtuvo menos puntos que en el anterior torneo cuando escoltó a Estudiantes el elenco velezano mantuvo su estructura donde se destacaron el arquero Barovero, los centrales Domínguez y Ortiz, el veterano volante y capitán Cubero, el experimentado Zapata, el impetuoso Augusto Fenández, el talentoso Maxi Moralez, el desequilibrante delantero “burrito” Martínez y el uruguayo Silva que a pesar de no jugar varios partidos por lesión fue fundamental durante las últimas fechas. La gran aparición del juvenil “Ricky” Álvarez, la recuperación de Emiliano Papa y la actitud de los suplentes David Ramírez y Guillermo Franco cuando les tocó ingresar fueron las novedades de este torneo. Punto para la dirigencia que le ratificó su confianza al técnico Gareca quien obtuvo así se segundo título en la entidad de Liniers.
Lanús (35) tuvo un comienzo dubitativo, pero luego terminó afianzándose como equipo y perdió su chance de pelear el título recién en la penúltima fecha cuando cayó ante Argentinos Juniors como local, pero quedará para la historia por haber enviado a RIver a jugar la promoción al derrotarlo en el propio Monumental de Núñez por 2-1 con un agónico gol. Se destacaron en el equipo granate el volante Diego Valeri, el uruguayo Regueiro, el incansable Pelletieri y el goleador cordobés Romero.
Godoy Cruz de Mendoza (34) también peleó casi hasta el final cuando el sorpresivo empate de Gimnasia y Esgrima de La Plata como local y la posterior derrota ante Vélez en Liniers lo dejó fuera de carrera aunque participará de la próxima Copa Sudamericana. Se destacaron en el conjunto cuyano los volantes Villar, Donda y Sánchez.
Olimpo (30) se salvó definitivamente de todo en la última fecha cuando venció por 1-0 a Quilmes con un tempraneo gol de Rolle y con una magnífica actuación del arquero Ibánez quien tuvo que reemplazar al lesionado Tombolini durante el encuentro. EL equipo de Bahía Blanca tuvo un muy buen comienzo, pero luego se diluyó al perder poder ofensivo por algunas lesiones; sin embargo se hizo fuerte de local y se mantuvo siempre al borde de la promoción. Este resultado condenó a los cerveceros a volver durante la próxima temporada al Nacional “B”. La levantada del equipo bajo la conducción técnica de Ricardo Carusso Lombardi finalmente no alcanzó para mantenerse en primera división.
Argentinos Juniors (30) no tuvo una actuación formidable, pero fue un rival difícil para todos los equipos que enfrentó basado en una gran solidez defensiva, un mediocampo batallador y jugadores rápidos para el contragolpe como Rius y Oberman más la agradable aparición del juvenil Nicolás Blandi.
Independiente (29) provocó una gran actuación en las últimas fechas del torneo que le permitieron respirar un poco más aliviado y cerrar con una implacable goleada frente a Huracán por 5-1 que si no mandó al equipo del globito directamente a jugar el Nacional ”B” fue porque Boca le empató a Gimnasia y Esgrima de la Plata en la última jugada del parido y le dio oxigeno al equipo de Parque Patricios por 72 horas más permitiéndole un desempate impensado minutos atrás cuando el descenso estaba casi decretado..
Huracán y Gimnasia dirimieron en la Bombonera quien jugaba la promoción y quien descendía directamente. Los platenses hicieron pesar su mayor experiencia en este tipo de cotejos – jugará su tercera promoción consecutiva – y derrotaron a sus oponentes por 2-0 aprovechando además las dos expulsiones que sufrieron los del globito en un partido donde jamás resignaron la lucha. Parece mentira que dos años atrás cuando era dirigido por Ángel Cappa haya estado a siete minutos de consagrarse campeón. Una amuestra más de la poca seriedad y los recurrentes problemas financieros que aquejan a la mayoría de los clubes de nuestro alicaído fútbol.
En estos días se decidirá si Gimnasia acompaña a River o enfrenta a Belgrano de Còrdoba en el próximo torneo Apertura. Perdió por 1-0 ante San Martín de San Juan y debe ganar en el bosque platense al menos por idéntico marcador para quedarse en primera división aprovechando la ventaja deportiva que ostenta el equipo proveniente de la mayor categoría en estas definiciones.
Boca (28) redondeó una campaña aceptable aunque lejos de las expectativas iniciales. El hecho más destacable y emotivo del torneo fue la despedida de Palermo en la Bombonera tras el empate con Banfield de la penúltima fecha. Queda para el futuro una deuda pendiente con el funcionamiento del equipo que salvo en algunos partidos no fue el que pretendía el técnico.
Racing y San Lorenzo (ambos 23) no pasaron inadvertidos en el torneo aunque sus resultados no fueron los más óptimos puesto que ninguno de los dos pudo clasificar a la Copa Sudamericana. En la academia solo pueden destacarse las grandes actuaciones del colombiano Teófilo Gutiérrez, un finísimo delantero al cual muchos comparan con el “palomo” Usuriaga, la voluntad de Lugüercio y Yacob y muy poco de Toranzo.
Ramón Díaz se fue de San Lorenzo sin conseguir grandes resultados cuando el “Falcon” (2) comenzó a fallar y no regulaba bien. Los inocultables conflictos con la nueva comisi{on directiva y la falta de rumbo futbolístico de un plantel regular aceleraron la renuncia del riojano. El “turco” Assad tratará de enderezar el rumbio futbolístico del “ciclón” pero dependerá mucho de las incorporaciones.
Y así culminó otro torneo corto argentino, el cual será más recordado por el descenso de River que por el título logrado por Vélez Sarsfield. Nadie se olvidará tampoco de la vibrante lucha por no descender que motivó que 5 partidos se jugaran al mismo horario en un esfuerzo descomunal de la televisión argentina por llevar todos los partidos a los hogares de todo el país.
Seguramente con la Copa América nos encolumnaremos detrás de nuestra selección olvidando por un momento los avatares del fútbol doméstico y con la esperanza de obtener nuevamente el trofeo tras 18 años de amarguras. En agosto la pelota volverá a rodar con el comienzo de un nuevo torneo Apertura, el primero en la historia sin la presencia del otrora glorioso River Plate.
(1) No se jugó en el estadio mundialista de Córdoba “Mario Alberto Kempes” (ex Chateau Carreras) por realizarse los últimos preparativos para la disputa de la Copa América en esta subsede.
(2) Cuando Ramón Díaz asumió por segunda vez la dirección técnica de San Lorenzo dijo humorísticamente que su equipo era un “Falcon familiar, porque va a ser duro de chocar” refiriéndose a la falta de figuras en su equipo que hacía que su juego se tornara duro con mucha marca y poco juego en pos de un buen resultado. La comparación era con el automóvil grande, tosco, peo noble, confiable y de gran regularidad que Ford fabricó por más de 30 años en Argentina (1962-1991).
Síntesis del Torneo Clausura 2011:
Campeón: Vélez Sarsfield (clasifica a la Copa Libertadores 2012)
Descendieron al Nacional “B”: Quilmes (directo), Huracán (desempate), River Plate (promoción).
Ascendieron desde el Nacional “B”: Atlético de Rafaela (campeón), Unión de Santa Fe (subcampeón), Belgrano de Córdoba (promoción)
Resta definir si Gimnasia y Esgrima de La Plata conserva la categoría o si San Martín de San Juan asciende (jueves 30/6/11 - 14.30 hs Argentina)
Clasificados a la Copa Sudamericana: Independiente, Velez Sarsfield, Estudiantes de La Plata, Godoy Cruz de Mendoza, Lanús, Arsenal y Argentinos Juniors
Durante este trienio la dirigencia encabezada primero por el citado Aguilar y posteriormente por el mítico ex capitán Daniel Passarella devenido en presidente del club a fines de 2009 demostraría que nada es imposible en el fútbol argentino.
Transferencias sospechosas, malas contrataciones, pésima organización, falta de rumbo futbolístico fueron algunas de las razones para que la entidad del Barrio de Núñez sufra la mayor crisis económica quedando al borde de la quiebra. Los resultados tampoco ayudaban, muchos jugadores transitaban con pena y sin gloria, los más veteranos volvían con evidentes problemas físicos, los más jóvenes no llegaban a asentarse en primera división y muchos refuerzos no llegaban a su mejor nivel porque la banda roja les quedaba muy grande. Los técnicos también desfilaban: Simeone pasaba de campeón a último, Gorosito no levantaba cabeza, Astrada tampoco podía torcer la historia, Cappa y su tiki-taka no convencían y el equipo miraba de reojo la promoción.
Hasta que llegó J.J. López, frío y calculador como pocos priorizó el arco propio antes que el contrario, parecía que River salía del pozo, pero sobre el final el equipo se hundió en la mediocridad después de perder con Boca el clásico comenzaron las dudas de su arquero Carrizo y la defensa y sobre todo la falta de gol que lo llevó a no ganar más partidos registrando 4 empates y la derrota de la última fecha ante Lanús en un Monumental tan repleto como absorto que observaba impotente como su equipo jugaría la promoción decretada por la victoria de Olimpo ante Quilmes y la impericia de sus jugadores. Cada fecha que pasaba después del clásico perdido ante Boca crecía en la gente el miedo, cada paso en falso que daba el equipo lo acercaba más al precipicio, cada sospecha se confirmaba hasta que llegó el tan temido desenlace.
Llegaron los partidos por la promoción ante un motivado Belgrano de Còrdoba que había sido el mejor equipo de la segunda rueda del Torneo Nacional “B”.
El primero, disputado en el pequeño y elegante estadio de Barrio Alberdi (1) mostro dos facetas opuestas, por una parte el local que salió a disputa el partido como una verdadera final avasallando a su rival e imponiéndole su condición de local y su experiencia; por la otra un equipo timorato y nervioso con muchos juveniles inmaduros para este tipo de definición. El resultado es conocido: venció Belgrano por 2-0 primero aprovechando la inocencia de Adalberto Román que bajó una pelota en su propia área con la mano y Mansanelli transformó en gol tras la ejecución del penal y posteriormente tras un córner que peinaron hacia el segundo palo donde el “picante” Pereyra arremetió poniendo cifras definitivas. River fue un equipo sin alma que motivó inclusive que algunos hinchas ingresaran al campo de juego para reclamarle a algunos jugadores mayor actitud tratando de despertarlos de su letargo futbolístico.
La revancha en el Monumental no pudo empezar de a mejor manera para River pues a los cinco minutos ganaba 1-0 con una impresionante media vuelta de Pavone que ingresó pegada al palo izquierdo de Olave, River fue superior en el primer tiempo pero no pudo ampliar diferencias porque el arquero, la defensa y los fallos del árbitro Pezzotta (debió expulsar a un defensor de Belgrano y omitió un claro penal a Caruso) se lo impidieron. Para la segunda etapa el técnico Zielinski hizo ingresar a Andrizzi por Maldonado consciente que River podía dejar espacios para aprovechar y en una falla en el cierre entre Juan Manuel Dìaz y Ferrero el rebote le cayó a Farré que conquistó el empate y enmudeció al Monumental. Hubo tiempo para que Pavone desperdiciara un penal, faltaban todavía 20 minutos pero el duelo estaba sentenciado. La tristeza, la incredulidad y la resignación se adueñaron de los simpatizantes locales y el desconsuelo hizo su aparición en los rostros de los jugadores. El fantasma del descenso se había transformado en realidad y sobrevolaba la tarde del Monumental.
Debemos separar los hechos extra futbolísticos que ocurrieron al final del encuentro que incluyen la invasión del terreno, los disturbios en algunas tribunas, la rotura de gran parte de las instalaciones del estadio, los enfrentamientos con la policía, los destrozos y los saqueos en la zona aledaña al estadio que responden a la bronca producida y al deseo de expresar su disconformidad ante la gravedad de la situación vivida sin justificar para nada este tipo de reacción como así tampoco el accionar de los efectivos policiales que se sintieron desbordados por la ira incontenible de la gente
El Nacional “B” encierra para River un verdadero desafío, a una drástica reducción en el monto percibido por la televisación de sus partidos deben agregarse la disputa de un torneo extenso de dos ruedas de duración donde hay mucha paridad, la aspereza en la marca amparada muchas veces por los árbitros, la imposibilidad de contar con su público de visitante, los continuos viajes al interior del país, las canchas de dimensiones más reducidas con alambrados pegados a la línea de cal y con terrenos de juego desparejos, la falta de comodidades y confort necesarios, el desplazamiento de los titulares de los diarios, noticieros, páginas de Internet a un segundo plano de trascendencia.
Deberá tener en cuenta además que algunos jugadores de su plantel – sobre todo los más jóvenes provenientes de sus inferiores – no querrán jugar en una categoría inferior puesto que su cotización desciende notoriamente y su plataforma de despegue internacional se cierra abruptamente, los sueldos además son inferiores y la adaptación es impredecible.
Resta saber qué pasará con la actual comisión directiva, quién será el técnico que asumirá tal responsabilidad, que jugadores se quedarán y quienes llegarán para disputar este arduo torneo. Los errores cometidos por Rosario Central durante este aciago año de permanencia en la categoría deberían ser asimilados por los millonarios para evitar situaciones análogas.
“Nuca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio” recita Joan Manoel Serrat y esta frase se aplica al presente de los millonarios que deberán dejar de buscar las razones que provocaron la caída en este pozo y ponerse a trabajar para salir de esta incómoda posición donde River Plate jamás debió haber llegado.
Pero será fácil esta salida? No lo sabemos, dependerá del manejo de la dirigencia, de los jugadores que hagan frente a esta situación, del cuerpo técnico que prepare el equipo, de las críticas de los periodistas y de la paciencia de sus aficionados. Lo ideal es volver el próximo año pero nadie puede asegurarlo a ciencia cierta. Volverá pronto o estará confinado a pasar más años en la segunda división del fútbol argentino. La grandeza de River supera todos los interrogantes, pero realmente quién pensaba a principios de año que podía descender?
Por la trascendencia de lo ocurrido con River, el título magníficamente logrado por Vélez Sarsfield (39) en el recientemente finalizado torneo Clausura pasó a un segundo plano. El conjunto de Liniers redondeó así una buna temporada donde inclusive llegó a las semifinales frente a Peñarol y de haber convertido el uruguayo Silva el penal otorgado en el partido de vuelta podría haber llegado la final con Santos.
Aunque obtuvo menos puntos que en el anterior torneo cuando escoltó a Estudiantes el elenco velezano mantuvo su estructura donde se destacaron el arquero Barovero, los centrales Domínguez y Ortiz, el veterano volante y capitán Cubero, el experimentado Zapata, el impetuoso Augusto Fenández, el talentoso Maxi Moralez, el desequilibrante delantero “burrito” Martínez y el uruguayo Silva que a pesar de no jugar varios partidos por lesión fue fundamental durante las últimas fechas. La gran aparición del juvenil “Ricky” Álvarez, la recuperación de Emiliano Papa y la actitud de los suplentes David Ramírez y Guillermo Franco cuando les tocó ingresar fueron las novedades de este torneo. Punto para la dirigencia que le ratificó su confianza al técnico Gareca quien obtuvo así se segundo título en la entidad de Liniers.
Lanús (35) tuvo un comienzo dubitativo, pero luego terminó afianzándose como equipo y perdió su chance de pelear el título recién en la penúltima fecha cuando cayó ante Argentinos Juniors como local, pero quedará para la historia por haber enviado a RIver a jugar la promoción al derrotarlo en el propio Monumental de Núñez por 2-1 con un agónico gol. Se destacaron en el equipo granate el volante Diego Valeri, el uruguayo Regueiro, el incansable Pelletieri y el goleador cordobés Romero.
Godoy Cruz de Mendoza (34) también peleó casi hasta el final cuando el sorpresivo empate de Gimnasia y Esgrima de La Plata como local y la posterior derrota ante Vélez en Liniers lo dejó fuera de carrera aunque participará de la próxima Copa Sudamericana. Se destacaron en el conjunto cuyano los volantes Villar, Donda y Sánchez.
Olimpo (30) se salvó definitivamente de todo en la última fecha cuando venció por 1-0 a Quilmes con un tempraneo gol de Rolle y con una magnífica actuación del arquero Ibánez quien tuvo que reemplazar al lesionado Tombolini durante el encuentro. EL equipo de Bahía Blanca tuvo un muy buen comienzo, pero luego se diluyó al perder poder ofensivo por algunas lesiones; sin embargo se hizo fuerte de local y se mantuvo siempre al borde de la promoción. Este resultado condenó a los cerveceros a volver durante la próxima temporada al Nacional “B”. La levantada del equipo bajo la conducción técnica de Ricardo Carusso Lombardi finalmente no alcanzó para mantenerse en primera división.
Argentinos Juniors (30) no tuvo una actuación formidable, pero fue un rival difícil para todos los equipos que enfrentó basado en una gran solidez defensiva, un mediocampo batallador y jugadores rápidos para el contragolpe como Rius y Oberman más la agradable aparición del juvenil Nicolás Blandi.
Independiente (29) provocó una gran actuación en las últimas fechas del torneo que le permitieron respirar un poco más aliviado y cerrar con una implacable goleada frente a Huracán por 5-1 que si no mandó al equipo del globito directamente a jugar el Nacional ”B” fue porque Boca le empató a Gimnasia y Esgrima de la Plata en la última jugada del parido y le dio oxigeno al equipo de Parque Patricios por 72 horas más permitiéndole un desempate impensado minutos atrás cuando el descenso estaba casi decretado..
Huracán y Gimnasia dirimieron en la Bombonera quien jugaba la promoción y quien descendía directamente. Los platenses hicieron pesar su mayor experiencia en este tipo de cotejos – jugará su tercera promoción consecutiva – y derrotaron a sus oponentes por 2-0 aprovechando además las dos expulsiones que sufrieron los del globito en un partido donde jamás resignaron la lucha. Parece mentira que dos años atrás cuando era dirigido por Ángel Cappa haya estado a siete minutos de consagrarse campeón. Una amuestra más de la poca seriedad y los recurrentes problemas financieros que aquejan a la mayoría de los clubes de nuestro alicaído fútbol.
En estos días se decidirá si Gimnasia acompaña a River o enfrenta a Belgrano de Còrdoba en el próximo torneo Apertura. Perdió por 1-0 ante San Martín de San Juan y debe ganar en el bosque platense al menos por idéntico marcador para quedarse en primera división aprovechando la ventaja deportiva que ostenta el equipo proveniente de la mayor categoría en estas definiciones.
Boca (28) redondeó una campaña aceptable aunque lejos de las expectativas iniciales. El hecho más destacable y emotivo del torneo fue la despedida de Palermo en la Bombonera tras el empate con Banfield de la penúltima fecha. Queda para el futuro una deuda pendiente con el funcionamiento del equipo que salvo en algunos partidos no fue el que pretendía el técnico.
Racing y San Lorenzo (ambos 23) no pasaron inadvertidos en el torneo aunque sus resultados no fueron los más óptimos puesto que ninguno de los dos pudo clasificar a la Copa Sudamericana. En la academia solo pueden destacarse las grandes actuaciones del colombiano Teófilo Gutiérrez, un finísimo delantero al cual muchos comparan con el “palomo” Usuriaga, la voluntad de Lugüercio y Yacob y muy poco de Toranzo.
Ramón Díaz se fue de San Lorenzo sin conseguir grandes resultados cuando el “Falcon” (2) comenzó a fallar y no regulaba bien. Los inocultables conflictos con la nueva comisi{on directiva y la falta de rumbo futbolístico de un plantel regular aceleraron la renuncia del riojano. El “turco” Assad tratará de enderezar el rumbio futbolístico del “ciclón” pero dependerá mucho de las incorporaciones.
Y así culminó otro torneo corto argentino, el cual será más recordado por el descenso de River que por el título logrado por Vélez Sarsfield. Nadie se olvidará tampoco de la vibrante lucha por no descender que motivó que 5 partidos se jugaran al mismo horario en un esfuerzo descomunal de la televisión argentina por llevar todos los partidos a los hogares de todo el país.
Seguramente con la Copa América nos encolumnaremos detrás de nuestra selección olvidando por un momento los avatares del fútbol doméstico y con la esperanza de obtener nuevamente el trofeo tras 18 años de amarguras. En agosto la pelota volverá a rodar con el comienzo de un nuevo torneo Apertura, el primero en la historia sin la presencia del otrora glorioso River Plate.
(1) No se jugó en el estadio mundialista de Córdoba “Mario Alberto Kempes” (ex Chateau Carreras) por realizarse los últimos preparativos para la disputa de la Copa América en esta subsede.
(2) Cuando Ramón Díaz asumió por segunda vez la dirección técnica de San Lorenzo dijo humorísticamente que su equipo era un “Falcon familiar, porque va a ser duro de chocar” refiriéndose a la falta de figuras en su equipo que hacía que su juego se tornara duro con mucha marca y poco juego en pos de un buen resultado. La comparación era con el automóvil grande, tosco, peo noble, confiable y de gran regularidad que Ford fabricó por más de 30 años en Argentina (1962-1991).
Síntesis del Torneo Clausura 2011:
Campeón: Vélez Sarsfield (clasifica a la Copa Libertadores 2012)
Descendieron al Nacional “B”: Quilmes (directo), Huracán (desempate), River Plate (promoción).
Ascendieron desde el Nacional “B”: Atlético de Rafaela (campeón), Unión de Santa Fe (subcampeón), Belgrano de Córdoba (promoción)
Resta definir si Gimnasia y Esgrima de La Plata conserva la categoría o si San Martín de San Juan asciende (jueves 30/6/11 - 14.30 hs Argentina)
Clasificados a la Copa Sudamericana: Independiente, Velez Sarsfield, Estudiantes de La Plata, Godoy Cruz de Mendoza, Lanús, Arsenal y Argentinos Juniors
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sexta-feira, 8 de outubro de 2010
Cae Argentina ante Japón
Las expectativas creadas por el triunfo de la selección argentina ante España hace un mes se desvanecieron esta mañana al caer por 1-0 frente a Japón en Saitama.
El técnico Sergio Batista puso en cancha un equipo conformado por el arquero Romero, una línea de cuatro defensores formada por Burdisso y Heinze como laterales “inventados” más Demichelis y Gabriel Milito como centrales, Mascherano y Cambiasso como volantes de recuperación, D’alessandro y Messi como sociedad ofensiva y finalmente Tévez y Diego Milito como atacantes netos. Una apuesta fuerte tomando en consideración las ausencias de Zanetti y Banegas de buenas actuaciones ante los españoles
Pero tácticamente el experimentado entrenador italiano Alberto Zaccheroni (que hacía su debut al frente del seleccionado asiático) le ganó la pulseada presentando un equipo superpoblado en el medio campo que se dedicó a marcar en zona pero a presión a los creativos argentinos y ahogar la salida por los laterales y centrales; el anticipo permanente y la búsqueda de espacios vacíos sobre las espaldas de los volantes desconcertaba a los dirigidos por Batista. En esas condiciones al conjunto sudamericano le costó avanzar en el campo de juego y se repitió en imprecisiones que los japoneses supieron capitalizar.
Otra quizás hubiera sido la historia si a poco de comenzar el encuentro Milito hubiese podido acomodase mejor para el remate luego de robar una pelota mal jugada por Konno o si a los 6 minutos Messi embocaba por encima de arquero una pared a gran velocidad con Diego Milito que cayó en el “techo” del arco. Pero la más clara la tuvo en sus pies Morimoto, que aprovechando un descuido de Gabriel Milito en el área chica tras una gran jugada previa de Uchida , encontró a Romero en una muy buena posición para evitar la apertura del marcador. Nagatomo avisó con un remate desde fuera del área que se fue desviado junto a un poste minutos después.
A Mascherano y Cambiasso se les complicaba la recuperación del balón y la velocidad de Honda y Okazaki comenzaba a preocupar al fondo argentino. D’alessandro no pesaba y Tévez tenía que retroceder porque no le llegaba el balón, la buena labor de los volantes Hasebe y Endo obstaculizaba el manejo de los jugadores más talentosos. Solamente los arranques de Messi parecían preocupar a los nipones pero no encontraba compañía para la descarga y sus incursiones casi siempre rebotaban ante Kurihara (de gran labor en defensa y ataque), Konno o Nagamoto.
La única jugada armada por Messi y D’alessandro sobre la derecha culmina con una buena apilada y un peligroso centro del delantero del Barça que logra despejar el arquero Kawashima a los 13 minutos.
Hasta que a los 18 minutos un despeje corto de Mascherano es furiosamente rematado por Endo desde casi 30 metros, Romero no puede evitar el rebote y Okazaki en posición dudosa entra libre junto a Morimoto ante la pasividad de los defensores argentinos para anotar el gol.
Solo podemos contabilizar dos oportunidades del seleccionado argentino para empatar: a los 24 minutos Tévez desde fuera del área remató cruzado tras pase de Messi y Kawashima atajó sin mucha dificultad y dos minutos después un tiro libre de Messi que se colaba en el ángulo superior izquierdo fue descolgado brillantemente por Kawashima.
Una proyección del lateral derecho Uchida que aprovechó un inmenso espacio libre sobre su banda fue bien rechazada por Romero al filo del descanso.
Argentina se fue a los vestuarios no solo con la preocupación por su rendimiento y el resultado desfavorable sino también con las lesiones de los jugadores del Inter italiano Milito y Cambiasso, quienes fueron reemplazados por Higuaín y Bolatti respectivamente.
En el complemento Argentina siguió sin encontrar el rumbo y pese a que los japoneses retrocedieron unos metros con la intención de salir de contraataque aprovechando su velocidad no pudo profundizar sus ataques a pesar que dispuso un poco más de la pelota y tuvo más criterio para administrarla, le faltó abrir hacia las puntas y cuando perdía la posesión retrocedía muy mal.
No fue extraño entonces que Japón disponga de algunas chances para ampliar la ventaja a través un remate desviado por Kawaga y un tiro libre de Honda donde nuevamente Romero dio rebote pero esta vez los defensores argentinos estuvieron atentos para despejar el peligro.
Batista buscó con el ingreso de Pastore por D’alessandro cambiarle la fisonomía al equipo. El volante del Palermo se juntó algunas veces con Messi y Tévez, pero no podían con la defensa en zona de los asiáticos. Aun así el delantero del Manchester City tuvo la mejor de las chances cuando tocó de taco para Messi, recibió la devolución en el punto del penal pero pateó mal y desviado. Luego el astro del Barça remató sin fuerza una preciosa pared con Pastore y minutos después Higuaín no llegó a conectar desde inmejorable posición un centro cruzado al segundo palo de Messi. Fueron los mejore momentos del seleccionado argentino en todo el partido.
La lesión muscular de Bolatti y la avidez ofensiva de Batista posibilitaron el ingreso de Di María por el volante de la Fiorentina y Ezequiel Lavezzi por Burdisso, pero el equipo siguió careciendo de claridad.
El reemplazo de Maeda por Morimoto trajo alguna complicación más para los argentinos primero con un remate suyo desde lejos apenas desviado y sobre todo al final tras un corner despejado por Nishikawa (ingresó por el portero Kawashima) donde recorrió 50 metros dejando atrás a Lavezzi y Mascherano pero su remate fue tapado brillantemente por Romero.
El guardametas del AZ Alkmaar dio un nuevo rebote luego de un disparo de Nakamura casi sobre el final del encuentro evidenciando que la jugada del gol no había sido casualidad y completando una deficiente actuación más allá de alguna buena tapada. Abe remató desde larga distancia con poca puntería y el encuentro finalizó con un tiero libe de Messi que se desvió e la barrera sin mayores inconvenientes.
Es que el dominio japonés fue producto más de sus aciertos tácticos que de lo mostrado futbolísticamente donde a través de una marca asfixiante y permanente recuperaba el esférico para aprovechar la velocidad y peligrosidad de sus delanteros que hicieron la diferencia durante casi todo el encuentro reflejando la justicia en el marcador. El duelo fue chato y sin grandes emociones salvo algunos chispazos de Lionel Messi que lograban estremecer a los espectadores.
Argentina no supo resolver el entramado que le propuso Japón en el mediocampo y mucho menos en los últimos metros donde los delanteros terminaban enredados y las peltas llegaban muy forzadas porque los avances no eran claros. Macherano se vio superado en innumerables situaciones cuando salía a cortar hacia los laterales y quedaba lejos de Hienze y Burdisso por lo que en algunas jugadas parecía que el equipo repetía las mismas deficiencias del último mundial. D’alessando jugó un partido muy lejos de su nivel habitual siendo errático y pasando desapercibido cuando el equipo más lo necesitaba. Cambiasso llegaba tarde muchas veces por su mala ubicación, pues originalmente jugaba por izquierda, pero se movía al medio para ayudar al combativo volante del Barcelona dejando el espacio libre para la proyección de Uchira más el manejo de Honda, otras porque los japoneses tocaban y se movían muy rápido. Los delanteros quedaban muy desconectados del medio y tenían que pelear cuerpo a cuerpo con sus firmes marcadores. Los laterales que no son auténticos sino disfrazados carecían de proyección y a veces eran tomados a contrapierna. Solo en el segundo tiempo y con el ingreso de Pastore Argentina logró manejar un poco más la pelota aunque sin definición puesto que siempre aparecía alguna pierna japonesa para interponerse o la marca era acertada.
Japón demostró que el trabajo llevado a cabo por inicialmente por Zico y continuado por Takeshi Okada quien llevó al equipo a los octavos de final de la última Copa del Mundo donde cayó en los penales ante los paraguayos, no fue casualidad y que algunos de sus jugadores tienen verdaderamente clase internacional.
Para Argentina la preocupación ante el bajo rendimiento y la prueba de experiencia frente a este tipo de equipos que servirá para corregir errores en el amistoso del próximo 17 de Noviembre en Qatar donde Batista se jugará nuevamente su interinato por lo menos hasta la Copa América a disputarse durante el próximo año.
Esperemos un partido apasionante tal como la rica historia de ambos conjuntos lo avala.
El técnico Sergio Batista puso en cancha un equipo conformado por el arquero Romero, una línea de cuatro defensores formada por Burdisso y Heinze como laterales “inventados” más Demichelis y Gabriel Milito como centrales, Mascherano y Cambiasso como volantes de recuperación, D’alessandro y Messi como sociedad ofensiva y finalmente Tévez y Diego Milito como atacantes netos. Una apuesta fuerte tomando en consideración las ausencias de Zanetti y Banegas de buenas actuaciones ante los españoles
Pero tácticamente el experimentado entrenador italiano Alberto Zaccheroni (que hacía su debut al frente del seleccionado asiático) le ganó la pulseada presentando un equipo superpoblado en el medio campo que se dedicó a marcar en zona pero a presión a los creativos argentinos y ahogar la salida por los laterales y centrales; el anticipo permanente y la búsqueda de espacios vacíos sobre las espaldas de los volantes desconcertaba a los dirigidos por Batista. En esas condiciones al conjunto sudamericano le costó avanzar en el campo de juego y se repitió en imprecisiones que los japoneses supieron capitalizar.
Otra quizás hubiera sido la historia si a poco de comenzar el encuentro Milito hubiese podido acomodase mejor para el remate luego de robar una pelota mal jugada por Konno o si a los 6 minutos Messi embocaba por encima de arquero una pared a gran velocidad con Diego Milito que cayó en el “techo” del arco. Pero la más clara la tuvo en sus pies Morimoto, que aprovechando un descuido de Gabriel Milito en el área chica tras una gran jugada previa de Uchida , encontró a Romero en una muy buena posición para evitar la apertura del marcador. Nagatomo avisó con un remate desde fuera del área que se fue desviado junto a un poste minutos después.
A Mascherano y Cambiasso se les complicaba la recuperación del balón y la velocidad de Honda y Okazaki comenzaba a preocupar al fondo argentino. D’alessandro no pesaba y Tévez tenía que retroceder porque no le llegaba el balón, la buena labor de los volantes Hasebe y Endo obstaculizaba el manejo de los jugadores más talentosos. Solamente los arranques de Messi parecían preocupar a los nipones pero no encontraba compañía para la descarga y sus incursiones casi siempre rebotaban ante Kurihara (de gran labor en defensa y ataque), Konno o Nagamoto.
La única jugada armada por Messi y D’alessandro sobre la derecha culmina con una buena apilada y un peligroso centro del delantero del Barça que logra despejar el arquero Kawashima a los 13 minutos.
Hasta que a los 18 minutos un despeje corto de Mascherano es furiosamente rematado por Endo desde casi 30 metros, Romero no puede evitar el rebote y Okazaki en posición dudosa entra libre junto a Morimoto ante la pasividad de los defensores argentinos para anotar el gol.
Solo podemos contabilizar dos oportunidades del seleccionado argentino para empatar: a los 24 minutos Tévez desde fuera del área remató cruzado tras pase de Messi y Kawashima atajó sin mucha dificultad y dos minutos después un tiro libre de Messi que se colaba en el ángulo superior izquierdo fue descolgado brillantemente por Kawashima.
Una proyección del lateral derecho Uchida que aprovechó un inmenso espacio libre sobre su banda fue bien rechazada por Romero al filo del descanso.
Argentina se fue a los vestuarios no solo con la preocupación por su rendimiento y el resultado desfavorable sino también con las lesiones de los jugadores del Inter italiano Milito y Cambiasso, quienes fueron reemplazados por Higuaín y Bolatti respectivamente.
En el complemento Argentina siguió sin encontrar el rumbo y pese a que los japoneses retrocedieron unos metros con la intención de salir de contraataque aprovechando su velocidad no pudo profundizar sus ataques a pesar que dispuso un poco más de la pelota y tuvo más criterio para administrarla, le faltó abrir hacia las puntas y cuando perdía la posesión retrocedía muy mal.
No fue extraño entonces que Japón disponga de algunas chances para ampliar la ventaja a través un remate desviado por Kawaga y un tiro libre de Honda donde nuevamente Romero dio rebote pero esta vez los defensores argentinos estuvieron atentos para despejar el peligro.
Batista buscó con el ingreso de Pastore por D’alessandro cambiarle la fisonomía al equipo. El volante del Palermo se juntó algunas veces con Messi y Tévez, pero no podían con la defensa en zona de los asiáticos. Aun así el delantero del Manchester City tuvo la mejor de las chances cuando tocó de taco para Messi, recibió la devolución en el punto del penal pero pateó mal y desviado. Luego el astro del Barça remató sin fuerza una preciosa pared con Pastore y minutos después Higuaín no llegó a conectar desde inmejorable posición un centro cruzado al segundo palo de Messi. Fueron los mejore momentos del seleccionado argentino en todo el partido.
La lesión muscular de Bolatti y la avidez ofensiva de Batista posibilitaron el ingreso de Di María por el volante de la Fiorentina y Ezequiel Lavezzi por Burdisso, pero el equipo siguió careciendo de claridad.
El reemplazo de Maeda por Morimoto trajo alguna complicación más para los argentinos primero con un remate suyo desde lejos apenas desviado y sobre todo al final tras un corner despejado por Nishikawa (ingresó por el portero Kawashima) donde recorrió 50 metros dejando atrás a Lavezzi y Mascherano pero su remate fue tapado brillantemente por Romero.
El guardametas del AZ Alkmaar dio un nuevo rebote luego de un disparo de Nakamura casi sobre el final del encuentro evidenciando que la jugada del gol no había sido casualidad y completando una deficiente actuación más allá de alguna buena tapada. Abe remató desde larga distancia con poca puntería y el encuentro finalizó con un tiero libe de Messi que se desvió e la barrera sin mayores inconvenientes.
Es que el dominio japonés fue producto más de sus aciertos tácticos que de lo mostrado futbolísticamente donde a través de una marca asfixiante y permanente recuperaba el esférico para aprovechar la velocidad y peligrosidad de sus delanteros que hicieron la diferencia durante casi todo el encuentro reflejando la justicia en el marcador. El duelo fue chato y sin grandes emociones salvo algunos chispazos de Lionel Messi que lograban estremecer a los espectadores.
Argentina no supo resolver el entramado que le propuso Japón en el mediocampo y mucho menos en los últimos metros donde los delanteros terminaban enredados y las peltas llegaban muy forzadas porque los avances no eran claros. Macherano se vio superado en innumerables situaciones cuando salía a cortar hacia los laterales y quedaba lejos de Hienze y Burdisso por lo que en algunas jugadas parecía que el equipo repetía las mismas deficiencias del último mundial. D’alessando jugó un partido muy lejos de su nivel habitual siendo errático y pasando desapercibido cuando el equipo más lo necesitaba. Cambiasso llegaba tarde muchas veces por su mala ubicación, pues originalmente jugaba por izquierda, pero se movía al medio para ayudar al combativo volante del Barcelona dejando el espacio libre para la proyección de Uchira más el manejo de Honda, otras porque los japoneses tocaban y se movían muy rápido. Los delanteros quedaban muy desconectados del medio y tenían que pelear cuerpo a cuerpo con sus firmes marcadores. Los laterales que no son auténticos sino disfrazados carecían de proyección y a veces eran tomados a contrapierna. Solo en el segundo tiempo y con el ingreso de Pastore Argentina logró manejar un poco más la pelota aunque sin definición puesto que siempre aparecía alguna pierna japonesa para interponerse o la marca era acertada.
Japón demostró que el trabajo llevado a cabo por inicialmente por Zico y continuado por Takeshi Okada quien llevó al equipo a los octavos de final de la última Copa del Mundo donde cayó en los penales ante los paraguayos, no fue casualidad y que algunos de sus jugadores tienen verdaderamente clase internacional.
Para Argentina la preocupación ante el bajo rendimiento y la prueba de experiencia frente a este tipo de equipos que servirá para corregir errores en el amistoso del próximo 17 de Noviembre en Qatar donde Batista se jugará nuevamente su interinato por lo menos hasta la Copa América a disputarse durante el próximo año.
Esperemos un partido apasionante tal como la rica historia de ambos conjuntos lo avala.
quinta-feira, 9 de setembro de 2010
Argentina más cerca de España
Argentina venció por 4 a 1 a España en el estadio Monumetal de River Plate que se encontraba repleto de enfervorizados hinchas que gozaron con el juego de su selección ante un rival de gran categoría como hace tiempo que no lo hacían, quizás desde el triunfo por 3-1 frente a Brasil en las eliminatorias para el Mundial 2006.
Pero debe tomarse la debida consideración del importante triunfo sudamericano sin entrar en la típica dicotomía argentina del éxito o el fracaso que tantas veces ha producido infaustas realidades con el paso del tiempo.
Para la selección argentina era un partido de vida o muerte que servía para vengar la categórica eliminación del último Mundial a manos alemanas y era también la revancha del amistoso de Noviembre último donde los españoles habían mostrado una evidente superioridad.
Para los más cuestionados del último Mundial como Messi, Heinze o Demichelis representaba una suerte de revancha ante su propio público, para otros como Zanetti, Cambiasso y D’alessandro era una segunda oportunidad con la albiceleste y querían aprovecharla al máximo.
Sergio Batista, el actual técnico, también se jugaba su chance de ser ratificado como entrenador del equipo por lo menos hasta la Copa América del próximo año poniendo a prueba en esta ocasión su temple y capacidad al frente del grupo.
Es por eso que para la selección argentina el encuentro era mucho más que un amistoso ante el mejor equipo del Mundo.
La Selección Española, en las antípodas, goza de las mieles del éxito que otorgan la obtención de la Eurocopa y el Mundial. Por lo tanto tomó este encuentro como una gira corta tras el paseo ante Liechtenstein de días atrás que marcó el comienzo de la clasificación para la Euro 2012.
Vicente del Bosque planificó varios cambios. No estuvieron Casillas, Capdevila, Sergio Ramos ni el “niño” Torres. Xavi Hernández y Pedro estuvieron en el banco de suplentes e ingresaron en el complemento y Puyol arrastraba una lesión
Marchena fue el reemplazante de Puyol y acompañó al sobreviviente Piqué en el centro de la zaga, Abreloa y Monrreal fueron quienes sustituyeron a los laterales Ramos y Capdevila, intentarían sumarse al ataque aunque sus labores defensivas serían flojas.
Piqué y Xabi Alonso batallarían en mitad de cancha, Iniesta y Cesc un poco más ofensivos y arriba Silva iría por derecha y Villa se movería por todo el frente de ataque.
Con un gran marco de público y un tiempo inmejorable el juez ecuatoriano Ruiz dio inicio al cotejo. Tras en comienzo donde España pretendió manejar el balón a discreción, el equipo Argentino presionaba en la mitad de la cancha con Mascherano secundado por Ever Banega y Cambiasso impidiendo el circuito futbolístico entre Xabi Alonso, Fábregas e Iniesta. Zanetti y Heinze eran salida por sus bandas y se replegaban ordenadamente.
Argentina tocaba rápido e intentaba progresar en el terreno, Messi jugaba en su posición del Barça tirado sobre la derecha en los últimos 30 metros, Tévez e Higuaín pivoteaban sobre el frente de ataque. De esa manera el astro rosarino colocó un fabuloso pase por elevación para Tévez quien quedó mano a mano con “Pepe” Reina y definió mal cruzando la pelota al segundo palo con poca puntería.
Pero fue en esa jugada donde Tévez descubrió el punto débil de los ibéricos y con dos pases mágicos rompiendo el achique de la defensa en línea española comenzó a definir rápidamente el partido.
Primero habilitó a Messi, quien definió de manera elegante empalando la pelota ante la salida del portero; el segundo fue obra de Higuaín quien picó al vacío, dominó el balón, tiró la gambeta larga sobre el arquero y definió desde un ángulo muy cerrado superando el desesperado cierre de Piqué. Iban 14 minutos y el local ganaba 2-0 al campeón del Mundo, algo que ni el más optimista de los hinchas argentinos aventuraba.
Argentina tuvo 10 minutos brillantes donde España parecía desconcertada ante el anticipo, la garra, el toque, la velocidad y la precisión de los jugadores locales que parecían multiplicarse en el terreno de juego.
En una jugada aislada donde Tévez fue a presionar la salida del arquero Reina, éste resbaló y erró el despeje – a causa de los resbaladizo del terreno que había sido regado excesivamente con anterioridad al jugo –, entonces el delantero del Manchester City aprovechó el regalo y aunque el guardametas se recuperó con lentitud no pudo impedir el gol a pesar que se arrojó aparatosamente sobre el argentino.
Pudo descontar España Copn dos tiros en los palos de Villa, el segundo tras un tiro libre que rozó en Mascherano, pero Argentina se fue al descanso con un 3-0 que parecía exagerado, aunque no exento de justicia porque el local había arrollado al campeón del Mundo y había estado muy acertado en la definición.
Movió las fichas Del Bosque en el complemento con los ingresos del longilíneo Llorente y el movedizo Navas por Villa y Silva. Argentina se replegó notablemente y cedió pelota y terreno a su oponente que poco a poco comenzó a aproximarse a la valla de Romero. Navas comenzó a preocupar por la banda de Heinze y tras un magnífico desborde y perfecto centro al área, Llorente se perdió el descuento de cabeza porque su altura le jugó en contra.
Argentina de contragolpe generó una magnífica jugada entre Messi, Banegas y ulterior pase de taco de Cambiasso para el remate de Higuaín que Victor Valdés – reemplazante del desafortunado Reina – envió la corner.
Con el ingreso de Pedro por Xabi Alonso y Xavi Hernández por Fábregas España atacaba con tres delanteros: Navas por derecha, Pedro por izquierda y Llorente de ariete llegando a fabricar las mejores ocasiones con algunos tirose de media distancia y una pelota de Navas que pasó por toda el área chica sin que nadie pudiera empujarla. Cazorla que había reemplazado al inofensivo Iniesta hacía un rato reventó el palo nuevamente. Argentina hacía poco y nada en ofensiva, sólo un gran apilada de Messi que concluyó con pase tardío a Di María, quien había reemplazado al golpeado Tévez, que fusiló al arquero inflando la red, pero estaba en posición adelantada.
Llorente se las ingenió para descontar con una formidable media vuelta de derecha que fue inalcanzable para el arquero argentino.
Messi lo tuvo nuevamente tras una gran incursión en el área gambeteando rivales, pero llegó trastabillando y su disparo fue débil, además podía haber habilitado al “Kun”Aguëro – sustituto de Higuaín – que estaba en inmejorable posición.
El ingreso de D’alessandro por Messi faltando un par de minutos le inyectó al equipo argentino más movilidad y fue así que el volante campeón de América juntó rivales con algunos amagues en el borde del área, cedió a la izquierda a Heinze que colocó un preciso centro para el prefecto cabezazo de Agüero de pique al suelo y junto a la base del palo derecho de Valdés que estableció el definitivo 4-1 que no reflejó realmente la diferencia entre ambos equipos en el desarrollo de todo el encuentro.
El público despidió con un emotivo aplauso a todos los protagonistas, conscientes que habían visto un gran espectáculo que satisfizo ampliamente sus expectativas.
Definitivamente fue un partido en el cual el conjunto local fue más ambicioso y le impuso su fútbol al campeón del mundo, fue práctico y contundente. Con la ventaja se replegó y aguantó los tibios embates de la selección roja tratando de dar la estocada final que sucedió en el último minuto.
Muy bien Messi, cómodo en esa posición, Tévez e Higuaín imparables confirmando lo que habían realizado en el último Mundial y demostrando que Argentina en ofensiva y bien respaldado por los volantes es temible. Tampoco desentonaron Agüero y D’alessandro los pocos minutos que estuvieron en la cancha sumando nuevas variante al técnico.
Sensacionales labores de los hombres del Inter: Zanetti y Cambiasso corriendo, anticipando, marcando, tocando y mostrándose libres. Sorprendente la actuación de Banega jugando con mucho aplomo como si tuviese diez años de selección nacional en sus espaldas.
Firmes en defensa Milito y Demichelis ganando de arriba y abajo y seguros en los cierres, como en uno del segundo tiempo donde el jugador del Bayern Munich evitó sobre la línea un seguro gol de Cazorla. Mascherano con el despliegue habitual y bien asistido por sus compañeros, Heinze con marca y proyección permanente como en el último gol, sufriendo a veces en el mano a mano con Navas, pero salvando sus deficiencias con mucho ímpetu y gran ascendencia sobre sus compañeros. Y Romero tras un primer tiempo tranquilo fue exigido en el complemento respondiendo bien y con buen sentido de la ubicación.
El técnico aclaró que trataba de copiar el modelo Barça-Selección Española, pero con la idea de adaptarlo según la conveniencia y con el toque de clase del jugador argentino.
En términos generales una buena actuación del seleccionado argentino que puede ser el punto de parida hacia un proceso exitoso si los resultados y los jugadores acompañan al “checho” Batista, quien muestra un perfil lógicamente más bajo que su antecesor y tiene pleno apoyo del mandamás de la AFA don Julio Humberto Grondona dispuesto a dar vuelta la página del ciclo de Diego Maradona, que estuvo más cerca de las revistas de espectáculos que de las deportivas.
Pero debe tomarse la debida consideración del importante triunfo sudamericano sin entrar en la típica dicotomía argentina del éxito o el fracaso que tantas veces ha producido infaustas realidades con el paso del tiempo.
Para la selección argentina era un partido de vida o muerte que servía para vengar la categórica eliminación del último Mundial a manos alemanas y era también la revancha del amistoso de Noviembre último donde los españoles habían mostrado una evidente superioridad.
Para los más cuestionados del último Mundial como Messi, Heinze o Demichelis representaba una suerte de revancha ante su propio público, para otros como Zanetti, Cambiasso y D’alessandro era una segunda oportunidad con la albiceleste y querían aprovecharla al máximo.
Sergio Batista, el actual técnico, también se jugaba su chance de ser ratificado como entrenador del equipo por lo menos hasta la Copa América del próximo año poniendo a prueba en esta ocasión su temple y capacidad al frente del grupo.
Es por eso que para la selección argentina el encuentro era mucho más que un amistoso ante el mejor equipo del Mundo.
La Selección Española, en las antípodas, goza de las mieles del éxito que otorgan la obtención de la Eurocopa y el Mundial. Por lo tanto tomó este encuentro como una gira corta tras el paseo ante Liechtenstein de días atrás que marcó el comienzo de la clasificación para la Euro 2012.
Vicente del Bosque planificó varios cambios. No estuvieron Casillas, Capdevila, Sergio Ramos ni el “niño” Torres. Xavi Hernández y Pedro estuvieron en el banco de suplentes e ingresaron en el complemento y Puyol arrastraba una lesión
Marchena fue el reemplazante de Puyol y acompañó al sobreviviente Piqué en el centro de la zaga, Abreloa y Monrreal fueron quienes sustituyeron a los laterales Ramos y Capdevila, intentarían sumarse al ataque aunque sus labores defensivas serían flojas.
Piqué y Xabi Alonso batallarían en mitad de cancha, Iniesta y Cesc un poco más ofensivos y arriba Silva iría por derecha y Villa se movería por todo el frente de ataque.
Con un gran marco de público y un tiempo inmejorable el juez ecuatoriano Ruiz dio inicio al cotejo. Tras en comienzo donde España pretendió manejar el balón a discreción, el equipo Argentino presionaba en la mitad de la cancha con Mascherano secundado por Ever Banega y Cambiasso impidiendo el circuito futbolístico entre Xabi Alonso, Fábregas e Iniesta. Zanetti y Heinze eran salida por sus bandas y se replegaban ordenadamente.
Argentina tocaba rápido e intentaba progresar en el terreno, Messi jugaba en su posición del Barça tirado sobre la derecha en los últimos 30 metros, Tévez e Higuaín pivoteaban sobre el frente de ataque. De esa manera el astro rosarino colocó un fabuloso pase por elevación para Tévez quien quedó mano a mano con “Pepe” Reina y definió mal cruzando la pelota al segundo palo con poca puntería.
Pero fue en esa jugada donde Tévez descubrió el punto débil de los ibéricos y con dos pases mágicos rompiendo el achique de la defensa en línea española comenzó a definir rápidamente el partido.
Primero habilitó a Messi, quien definió de manera elegante empalando la pelota ante la salida del portero; el segundo fue obra de Higuaín quien picó al vacío, dominó el balón, tiró la gambeta larga sobre el arquero y definió desde un ángulo muy cerrado superando el desesperado cierre de Piqué. Iban 14 minutos y el local ganaba 2-0 al campeón del Mundo, algo que ni el más optimista de los hinchas argentinos aventuraba.
Argentina tuvo 10 minutos brillantes donde España parecía desconcertada ante el anticipo, la garra, el toque, la velocidad y la precisión de los jugadores locales que parecían multiplicarse en el terreno de juego.
En una jugada aislada donde Tévez fue a presionar la salida del arquero Reina, éste resbaló y erró el despeje – a causa de los resbaladizo del terreno que había sido regado excesivamente con anterioridad al jugo –, entonces el delantero del Manchester City aprovechó el regalo y aunque el guardametas se recuperó con lentitud no pudo impedir el gol a pesar que se arrojó aparatosamente sobre el argentino.
Pudo descontar España Copn dos tiros en los palos de Villa, el segundo tras un tiro libre que rozó en Mascherano, pero Argentina se fue al descanso con un 3-0 que parecía exagerado, aunque no exento de justicia porque el local había arrollado al campeón del Mundo y había estado muy acertado en la definición.
Movió las fichas Del Bosque en el complemento con los ingresos del longilíneo Llorente y el movedizo Navas por Villa y Silva. Argentina se replegó notablemente y cedió pelota y terreno a su oponente que poco a poco comenzó a aproximarse a la valla de Romero. Navas comenzó a preocupar por la banda de Heinze y tras un magnífico desborde y perfecto centro al área, Llorente se perdió el descuento de cabeza porque su altura le jugó en contra.
Argentina de contragolpe generó una magnífica jugada entre Messi, Banegas y ulterior pase de taco de Cambiasso para el remate de Higuaín que Victor Valdés – reemplazante del desafortunado Reina – envió la corner.
Con el ingreso de Pedro por Xabi Alonso y Xavi Hernández por Fábregas España atacaba con tres delanteros: Navas por derecha, Pedro por izquierda y Llorente de ariete llegando a fabricar las mejores ocasiones con algunos tirose de media distancia y una pelota de Navas que pasó por toda el área chica sin que nadie pudiera empujarla. Cazorla que había reemplazado al inofensivo Iniesta hacía un rato reventó el palo nuevamente. Argentina hacía poco y nada en ofensiva, sólo un gran apilada de Messi que concluyó con pase tardío a Di María, quien había reemplazado al golpeado Tévez, que fusiló al arquero inflando la red, pero estaba en posición adelantada.
Llorente se las ingenió para descontar con una formidable media vuelta de derecha que fue inalcanzable para el arquero argentino.
Messi lo tuvo nuevamente tras una gran incursión en el área gambeteando rivales, pero llegó trastabillando y su disparo fue débil, además podía haber habilitado al “Kun”Aguëro – sustituto de Higuaín – que estaba en inmejorable posición.
El ingreso de D’alessandro por Messi faltando un par de minutos le inyectó al equipo argentino más movilidad y fue así que el volante campeón de América juntó rivales con algunos amagues en el borde del área, cedió a la izquierda a Heinze que colocó un preciso centro para el prefecto cabezazo de Agüero de pique al suelo y junto a la base del palo derecho de Valdés que estableció el definitivo 4-1 que no reflejó realmente la diferencia entre ambos equipos en el desarrollo de todo el encuentro.
El público despidió con un emotivo aplauso a todos los protagonistas, conscientes que habían visto un gran espectáculo que satisfizo ampliamente sus expectativas.
Definitivamente fue un partido en el cual el conjunto local fue más ambicioso y le impuso su fútbol al campeón del mundo, fue práctico y contundente. Con la ventaja se replegó y aguantó los tibios embates de la selección roja tratando de dar la estocada final que sucedió en el último minuto.
Muy bien Messi, cómodo en esa posición, Tévez e Higuaín imparables confirmando lo que habían realizado en el último Mundial y demostrando que Argentina en ofensiva y bien respaldado por los volantes es temible. Tampoco desentonaron Agüero y D’alessandro los pocos minutos que estuvieron en la cancha sumando nuevas variante al técnico.
Sensacionales labores de los hombres del Inter: Zanetti y Cambiasso corriendo, anticipando, marcando, tocando y mostrándose libres. Sorprendente la actuación de Banega jugando con mucho aplomo como si tuviese diez años de selección nacional en sus espaldas.
Firmes en defensa Milito y Demichelis ganando de arriba y abajo y seguros en los cierres, como en uno del segundo tiempo donde el jugador del Bayern Munich evitó sobre la línea un seguro gol de Cazorla. Mascherano con el despliegue habitual y bien asistido por sus compañeros, Heinze con marca y proyección permanente como en el último gol, sufriendo a veces en el mano a mano con Navas, pero salvando sus deficiencias con mucho ímpetu y gran ascendencia sobre sus compañeros. Y Romero tras un primer tiempo tranquilo fue exigido en el complemento respondiendo bien y con buen sentido de la ubicación.
El técnico aclaró que trataba de copiar el modelo Barça-Selección Española, pero con la idea de adaptarlo según la conveniencia y con el toque de clase del jugador argentino.
En términos generales una buena actuación del seleccionado argentino que puede ser el punto de parida hacia un proceso exitoso si los resultados y los jugadores acompañan al “checho” Batista, quien muestra un perfil lógicamente más bajo que su antecesor y tiene pleno apoyo del mandamás de la AFA don Julio Humberto Grondona dispuesto a dar vuelta la página del ciclo de Diego Maradona, que estuvo más cerca de las revistas de espectáculos que de las deportivas.
terça-feira, 31 de agosto de 2010
River Plate, puntero después de dos años
River Plate (10) es el único puntero del torneo Apertura en Argentina transcurridas 4 fechas gracias a la victoria de su eterno rival ante Vélez Sarsfield (9) por 2-0.
Sin embargo, por obra y gracia de los famosos promedios el equipo de la banda roja también se encuentra en zona de promoción, producto de su desastrosa actuación en anteriores temporadas.
Hizo suficientes méritos el equipo dirigido por Ángel Cappa para estar en el podio del torneo, ganó 3 partidos seguidos y empató el domingo último de visitante ante el devastado campeón reinante Argentinos Juniors (2) que todavía no levanta cabeza. Confió el entrenador en la experiencia de los más grandes: Carrizo, Almeyda, Ortega y al frescura de los jóvenes Román, Affranchino, Lanzini y Funes Mori entre los más destacados para tratar de jugar como a él mismo le gusta con toque, precisión y velocidad. SU mejor actuación fue en la fecha 3 ante Independiente, habrá que ver cómo evoluciona el equipo y de qué manera se incorpora el goleador Pavone al sistema ofensivo. El próximo partido frente a Vélez será un buen parámetro de las aspiraciones de los millonarios en el presente torneo.
Vélez cayó en la bombonera ante un Boca Juniors (4) apremiado porque acumulaba un empate y dos derrotas. El xeneize tuvo más actitud para ganar el partido, apoyado por sus entusiastas hinchas en la bombonera y cimentado en la gran labor del chileno Medel y Battaglia en el mediocampo más el fútbol de Chávez y el oportunismo de Viatri y Palermo se colocó 2-0, pero Vélez descontó cerca del final y pudo haberlo empatado, aunque no hubiera sido justo. La continuidad del flamante técnico Claudio Borghi por ahora está asegurada. Vélez, que había arrancado con 3 victorias consecutivas, es uno de los equipos con mayor oficio y mantiene la base del anterior torneo, pero lamenta la partida de Otamendi al fútbol alemán. A pesar de ello es un serio candidato Silva, Moralez, Cristaldo, Cubero, Para, Somoza son jugadores de gran prestancia acostumbrados a pelear títulos.
Arsenal (9) es el sorpresivo escolta del torneo tras vencer sucesivamente a Tigre(3), Huracán(4) e Independiente (1). El conjunto dirigido nuevamente por Gustavo Alfaro se muestra ordenado y cauteloso y posee experimentados jugadores como Sena, Choy González, Óbolo, Krupowiesa, Matos y el goleador Leguizamón que pueden darle pelea a cualquier equipo.
San Lorenzo, Godoy Cruz de Mendoza y Banfield (todos con 8) también merodean la punta. Los azulgranas dirigidos nuevamente por Ramón Díaz han encontrado en Pereyra y Placente un mediocampo con buen toque y Balsas parecería ser el delantero que le faltaba al “ciclón” para superar la anemia ofensiva del torneo pasado.
Los mendocinos buscan suplir las idas de Higuaín y Formica con algunos refuerzos interesantes como Villar o Rodrigo Salinas, tras importantes empates ante Boca y San Lorenzo pudieron derrotar a Colón de Santa Fe (2) en el propio “Cementerio de los elefantes” por 3-1 tras un revertir la desventaja inicial y aprovechando las expulsiones de Ledesma y Bellone. A pesar del respaldo de la comisión directiva, las dos derrotas como local (también perdió ante Banfield) siembran las dudas acerca de la continuidad del “turco” Mohamed en el equipo “sabalero”.
Banfield, sigue evidenciando una gran solidez defensiva, puesto que solo recibió 1 gol en 4 partidos disputados. En la última fecha frente a su clásico rival Lanús descolló su arquero Enrique Bologna, gran responsable del cero en su arco, que por momentos hizo olvidar a Lucchetti. Sebastián Romero y Marcelo Carrusca parecen ser los socios ideales para Ervitti en el mediocampo, y en la delantera el peligroso Rubén Ramírez promete goles en el Sur.
Las cosas no empezaron nada bien por Avellaneda, Racing había comenzado el campeonato con 2 victorias, pero las 2 derrotas ante San Lorenzo y Olimpo de Bahía Blanca (6) sembraron las dudas en la Academia, aunque el plantel en teoría está para pelear entre los de arriba. Independiente (1) no ha encontrado el funcionamiento deseado por su técnico Daniel Garnero y ni la victoria por 1-0 frente a Argentinos Juniors por la Copa Sudamericana logró arrancar alguna sonrisa. Se cuestiona el manejo del manager César Luis Menotti. Los sucesivos cambios de jugadores no han dado el resultado esperado y la suerte del equipo decidirá en breve la continuidad del cuerpo técnico y del propio manager.
Estudiantes de la Plata (7, un partido menos) siempre es candidato y busca el poderío ofensivo que perdiera con la partida de Mauro Boselli, pero tiene un gran mediocampo con jugadores de experiencia como Verón, Braña, Benítez yEnzo Pérez. Aguarda la recuperación de la “gata “ Fernández para los próximos partidos. El clásico que debía disputa ante Gimnasia y Esgrima (2, un partido menos) fue programado para el 29 de Septiembre en vistas al viaje a Ecuador del plantel “pincha” por la disputa de la Recopa Sudamericana donde cayera ante la Liga Deportiva de Quito por 1-0.
El “lobo” platense por su parte deberá sumar nuevamente una buena cantidad de puntos para escapar de la zona de promoción y descenso donde fue asiduo visitante las últimas temporadas. El técnico Cocca confía en la experiencia de sus hombres a pesar que el comienzo del torneo ha sido flojo por parte de sus dirigidos.
Lanús (6), Huracán (4), Newell´s (5) y Tigre (3) sueñan con repetir en parte los rendimientos que los llevaron a los primeros lugares en anteriores torneos, pero luchan contra el desacople producido por las partidas y llegadas de varios futbolistas donde sus técnicos tendrán que trabajar para ver los resultados en la cancha.
Los recién ascendidos Olimpo (6), All Boys (3) y Quilmes (2) buscan obtener la mayor cantidad de puntos posibles para mantenerse en la categoría y aprovechar los partidos de local. Hasta ahora los bahienses han sido lo que mejor rendimiento evidenciaron logrando sendos triunfos ante Gimnasia y Racing en su cancha. Tanto All Boys como Quilmes han cambiado casi por completo los equipos que lograron el ascenso, por lo que a los técnicos les resulta dificultoso armar los rompecabezas que suponen las formaciones de los equipos. Tendrán por delante éste torneo y el próximo Clausura 2011 para realizar campañas aceptables que los alejen del descenso.
Comienza ahora la fase del torneo en la cual algunos equipos intervienen en la Copa Sudamericana (Vélez, Argentinos Juniors, Estudiantes, Independiente y Newell´s). Por ahora los encuentros son entre equipos argentinos, pero conforme algunos de ellos avancen las sucesivas rondas deberán decidir a cual torneo le asignan la prioridad o si van por todo. En todos los casos los que posean un plantel más numeroso y se mantengan con la menor cantidad de lesionados o suspendidos tendrán las mejores chances.
Igualmente en las próximas fechas se irá depurando el lote de equipos que decididamente lucharán por los primeros puestos.
El torneo Apertura como siempre en Argentina enciende la pasión y lo transforma en uno de los más competitivos del mundo a pesar que los mejores jugadores actúan en el exterior. Esos cracks están llegando en estos días para disputar el imperdible encuentro frente al campeón del mundo – España – el próximo martes 7 de Septiembre en el estadio Monumental de Buenos Aires, un partido que seguramente dará para comentar y definirá en gran parte la continuidad de Sergio Batista al frente de la selección argentina.
Sin embargo, por obra y gracia de los famosos promedios el equipo de la banda roja también se encuentra en zona de promoción, producto de su desastrosa actuación en anteriores temporadas.
Hizo suficientes méritos el equipo dirigido por Ángel Cappa para estar en el podio del torneo, ganó 3 partidos seguidos y empató el domingo último de visitante ante el devastado campeón reinante Argentinos Juniors (2) que todavía no levanta cabeza. Confió el entrenador en la experiencia de los más grandes: Carrizo, Almeyda, Ortega y al frescura de los jóvenes Román, Affranchino, Lanzini y Funes Mori entre los más destacados para tratar de jugar como a él mismo le gusta con toque, precisión y velocidad. SU mejor actuación fue en la fecha 3 ante Independiente, habrá que ver cómo evoluciona el equipo y de qué manera se incorpora el goleador Pavone al sistema ofensivo. El próximo partido frente a Vélez será un buen parámetro de las aspiraciones de los millonarios en el presente torneo.
Vélez cayó en la bombonera ante un Boca Juniors (4) apremiado porque acumulaba un empate y dos derrotas. El xeneize tuvo más actitud para ganar el partido, apoyado por sus entusiastas hinchas en la bombonera y cimentado en la gran labor del chileno Medel y Battaglia en el mediocampo más el fútbol de Chávez y el oportunismo de Viatri y Palermo se colocó 2-0, pero Vélez descontó cerca del final y pudo haberlo empatado, aunque no hubiera sido justo. La continuidad del flamante técnico Claudio Borghi por ahora está asegurada. Vélez, que había arrancado con 3 victorias consecutivas, es uno de los equipos con mayor oficio y mantiene la base del anterior torneo, pero lamenta la partida de Otamendi al fútbol alemán. A pesar de ello es un serio candidato Silva, Moralez, Cristaldo, Cubero, Para, Somoza son jugadores de gran prestancia acostumbrados a pelear títulos.
Arsenal (9) es el sorpresivo escolta del torneo tras vencer sucesivamente a Tigre(3), Huracán(4) e Independiente (1). El conjunto dirigido nuevamente por Gustavo Alfaro se muestra ordenado y cauteloso y posee experimentados jugadores como Sena, Choy González, Óbolo, Krupowiesa, Matos y el goleador Leguizamón que pueden darle pelea a cualquier equipo.
San Lorenzo, Godoy Cruz de Mendoza y Banfield (todos con 8) también merodean la punta. Los azulgranas dirigidos nuevamente por Ramón Díaz han encontrado en Pereyra y Placente un mediocampo con buen toque y Balsas parecería ser el delantero que le faltaba al “ciclón” para superar la anemia ofensiva del torneo pasado.
Los mendocinos buscan suplir las idas de Higuaín y Formica con algunos refuerzos interesantes como Villar o Rodrigo Salinas, tras importantes empates ante Boca y San Lorenzo pudieron derrotar a Colón de Santa Fe (2) en el propio “Cementerio de los elefantes” por 3-1 tras un revertir la desventaja inicial y aprovechando las expulsiones de Ledesma y Bellone. A pesar del respaldo de la comisión directiva, las dos derrotas como local (también perdió ante Banfield) siembran las dudas acerca de la continuidad del “turco” Mohamed en el equipo “sabalero”.
Banfield, sigue evidenciando una gran solidez defensiva, puesto que solo recibió 1 gol en 4 partidos disputados. En la última fecha frente a su clásico rival Lanús descolló su arquero Enrique Bologna, gran responsable del cero en su arco, que por momentos hizo olvidar a Lucchetti. Sebastián Romero y Marcelo Carrusca parecen ser los socios ideales para Ervitti en el mediocampo, y en la delantera el peligroso Rubén Ramírez promete goles en el Sur.
Las cosas no empezaron nada bien por Avellaneda, Racing había comenzado el campeonato con 2 victorias, pero las 2 derrotas ante San Lorenzo y Olimpo de Bahía Blanca (6) sembraron las dudas en la Academia, aunque el plantel en teoría está para pelear entre los de arriba. Independiente (1) no ha encontrado el funcionamiento deseado por su técnico Daniel Garnero y ni la victoria por 1-0 frente a Argentinos Juniors por la Copa Sudamericana logró arrancar alguna sonrisa. Se cuestiona el manejo del manager César Luis Menotti. Los sucesivos cambios de jugadores no han dado el resultado esperado y la suerte del equipo decidirá en breve la continuidad del cuerpo técnico y del propio manager.
Estudiantes de la Plata (7, un partido menos) siempre es candidato y busca el poderío ofensivo que perdiera con la partida de Mauro Boselli, pero tiene un gran mediocampo con jugadores de experiencia como Verón, Braña, Benítez yEnzo Pérez. Aguarda la recuperación de la “gata “ Fernández para los próximos partidos. El clásico que debía disputa ante Gimnasia y Esgrima (2, un partido menos) fue programado para el 29 de Septiembre en vistas al viaje a Ecuador del plantel “pincha” por la disputa de la Recopa Sudamericana donde cayera ante la Liga Deportiva de Quito por 1-0.
El “lobo” platense por su parte deberá sumar nuevamente una buena cantidad de puntos para escapar de la zona de promoción y descenso donde fue asiduo visitante las últimas temporadas. El técnico Cocca confía en la experiencia de sus hombres a pesar que el comienzo del torneo ha sido flojo por parte de sus dirigidos.
Lanús (6), Huracán (4), Newell´s (5) y Tigre (3) sueñan con repetir en parte los rendimientos que los llevaron a los primeros lugares en anteriores torneos, pero luchan contra el desacople producido por las partidas y llegadas de varios futbolistas donde sus técnicos tendrán que trabajar para ver los resultados en la cancha.
Los recién ascendidos Olimpo (6), All Boys (3) y Quilmes (2) buscan obtener la mayor cantidad de puntos posibles para mantenerse en la categoría y aprovechar los partidos de local. Hasta ahora los bahienses han sido lo que mejor rendimiento evidenciaron logrando sendos triunfos ante Gimnasia y Racing en su cancha. Tanto All Boys como Quilmes han cambiado casi por completo los equipos que lograron el ascenso, por lo que a los técnicos les resulta dificultoso armar los rompecabezas que suponen las formaciones de los equipos. Tendrán por delante éste torneo y el próximo Clausura 2011 para realizar campañas aceptables que los alejen del descenso.
Comienza ahora la fase del torneo en la cual algunos equipos intervienen en la Copa Sudamericana (Vélez, Argentinos Juniors, Estudiantes, Independiente y Newell´s). Por ahora los encuentros son entre equipos argentinos, pero conforme algunos de ellos avancen las sucesivas rondas deberán decidir a cual torneo le asignan la prioridad o si van por todo. En todos los casos los que posean un plantel más numeroso y se mantengan con la menor cantidad de lesionados o suspendidos tendrán las mejores chances.
Igualmente en las próximas fechas se irá depurando el lote de equipos que decididamente lucharán por los primeros puestos.
El torneo Apertura como siempre en Argentina enciende la pasión y lo transforma en uno de los más competitivos del mundo a pesar que los mejores jugadores actúan en el exterior. Esos cracks están llegando en estos días para disputar el imperdible encuentro frente al campeón del mundo – España – el próximo martes 7 de Septiembre en el estadio Monumental de Buenos Aires, un partido que seguramente dará para comentar y definirá en gran parte la continuidad de Sergio Batista al frente de la selección argentina.
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