Mostrando postagens com marcador river. Mostrar todas as postagens
Mostrando postagens com marcador river. Mostrar todas as postagens
sexta-feira, 12 de julho de 2013
El fútbol argentino en terapia intensiva
La reciente eliminación de Newell`s Old Boys de la Copa Libertadores de América marca la continuidad de la lenta pero inexorable decadencia del fútbol argentino a nivel clubes.
Desde el año 2005 al menos un equipo brasilero ha llegado consecutivamente a la final de la Copa Libertadores, solo dos han sido los equipos argentinos que lo han conseguido: Estudiantes en 2009 – campeón – y Boca Juniors en 2007 – campeón – y 2012 – subcampeón –.
River Plate en 2005, Boca Juniors en 2008 y Vélez Sársfield en 2011 cayeron en semifinales al igual que los rosarinos el miércoles último. Muy poco para un fútbol que se precia de estar entre los más competitivos del Mundo aunque esto no significa necesariamente que sea de los mejores. Los verdaderos cracks emigran muy temprano desarrollando sus carreras principalmente en el viejo continente y algunos regresan tras u camino errante que los lleva a recorrer varios países en equipos se segunda línea que pagan salarios muy superiores a nuestro medio local. La diáspora es incalculable y sus efectos se hacen sentir en el torneo local donde la migración entre cubes prevalece sobre la contratación de valores qu juegan en el exterior.
Los equipos ajustan sus presupuestos y gastan poco, desde los mejor ordenados financieramente (Lanús, Vélez, estudiantes) hasta los más grandes. Boca Juniors y River Plate quisieron imaginaron un revival de fines de los años 90. Contrataron a los técnicos más exitosos de los últimos años: Carlos Bianchi y Ramón Díaz, ambos con contratos millonarios, pero los planteles no están plagados de estrellas como en esos tiempos. La tenue luz que irradia Juan Román Riquelme en sus últimos años como profesional no alcanza para compensar la falta de identidad y la carencia de este Boca anémico de fútbol e ideas que culminó penúlltimo en el Torneo Final 2013.
Por el lado de Núñez, aunque el equipo logró un valioso subcampeonato, la idea del técnico era mantenerse en la lucha hasta el final, pero las derrotas ante Argentinos Juniors y Lanús lo marginaron de la pelea y desnudaron los problemas defensivos que se compensaban con goles en el arco contrario. Se notó un equipo carente de espíritu cuando se necesitaban realmente los puntos, algo que el riojano deberá replantear si busca continuar con sus éxitos en un equipo que por historia y poderío tiene que ir por el campeonato. Sin embargo no debemos olvidar que los millonarios venían de jugar el Nacional B la temporada 2011/12 por lo que el segundo puesto no solo sirve para engrosar el promedio tras una buena campaña, sino que además demuestra que las diferencias entre la Primera División y el Nacional “B” cada vez son menores
San Lorenzo y Racing apostaron a la continuidad de los proyectos futbolísticos de Juan Antonio Pizzi y Luis Zubeldía, quienes pesar de no pelear el torneo de acuerdo a las expectativas que se tenían han redondeado campañas interesantes con equipos en formación y el aporte invalorable de jugadores de las divisiones inferiores. Quizás durante el próximo torneo se logre la consolidación de ambos ciclos con resultados.
El previsible descenso de Independiente fue la nota que más se recordará de este torneo. El equipo rojo, otrora entre los más poderosos demostró dos cosas: que lo sucedido con River dos temporadas atrás no fue casualidad y que los errores en las contrataciones pueden pagarse muy caros. EL equipo nunca pudo salir por más de una fecha de la zona de descenso y terminó condenado pese a algunas victorias obtenidas durante las últimas jornadas, cuando Miguel Ángel Brindisi tomó el mando reemplazando al denostado Américo Rubén Gallego, que se asemejaron a la mejora previa a la agonía.
En el contexto de un torneo mediocre con espectáculos muy pobres desde lo futbolístico, a Newell´s solo le bastó la capacidad y sapiencia del técnico, Gerardo “Tata” Martino, la categoría de los repatriados Gabriel Heinze, Maxi Rodríguez y el goleador Ignacio Scocco para prevalecer sobre el resto logrando apenas 38 puntos, pero con una gran capacidad ofensiva que le permitió anotar 40 tantos. Tampoco River y Lanús fueron rivales de peso para pelear el campeonato con los rosarinos, pues tuvieron muchos altibajos durante el torneo y si en algún momento se acercaron al líder después de la mitad del torneo fue porque los rojinegros dejaron en el camino algunos puntos, fruto del desgaste por su actuación en la Copa Libertadores.
Si la programación de los torneos de AFA era discutida, la ridícula final disputada en Mendoza entre Vélez (campeón del Torneo Inicial) y Newell´s fue la gota que rebalsó el vaso. Nadie pudo arriesgar una definición convincente sobre el porqué de esta “Superfinal” que solo sirvió para levantar la moral del equipo de Liniers como una especie de revancha luego de la eliminación por parte de los rosarinos en los octavos de final de la Copa Libertadores y un mediocre Torneo Final.
Hacen falta cambios en el fútbol Argentino. El espejo debe ser el “Brasileirao”, donde gracias a importantes inversiones se repatriaron figuras, se contrataron jugadores extranjeros de gran trayectoria y se asociaron los sponsors con los clubs. El principal cambio radica en el aumento del precio que televisión paga por los derechos de transmisión.
Es inadmisible que en nuestro torneo local haya un solo auspiciante del “Fútbol para todos”, que a esta altura parece más un noticiero del Gobierno y una tribuna para fustigar medios y candidatos opositores que una herramienta para financiar las actividades de los clubes tal como se anunciara públicamente cuando se le quitó la licencia a TyC Sports en 2009.
Una mayor inversión no solo redundaría en una mejora de la calidad futbolística, también le permitiría a los clubes retener a algunas de sus figuras, las cuales muchas veces se transfieren obligados a cubrir agujeros financieros que no alcanzan a tapar pasivos millonarios. También es imprescindible clarificar los pases y transferencias y que los mecanismos de control logren desentrañar las maniobras delictivas e dirigentesy representantes antes que recuperar lo que se evade del fisco. Todos sabemos que el fútbol es una gran tentación para el lavado de dinero, pero las acciones resonantes que toma la justicia inicialmente con el tiempo se van diluyendo y los imputados recuperan la libertad mediante el pago de importantes fianzas.
El otro tema clave a controlar es la creciente violencia que generan los barrabravas de todos los clubes, que amparados muchas veces por la dirigencia controlan todo lo que pasa dentro y fuera del estadio. Sin dudas han ganado tanto poder que resultan incontrolables para las fuerzas de seguridad. Es así que hay partidos calificados por la policía como “de riesgo” donde no se permite la presencia de hinchas visitantes para garantizar la seguridad. Salvo algunas excepciones es imposible jugar algunos clásicos, Unión vs Colón se jugó a puertas cerradas, de los dos clásicos rosarinos amistosos previstos por una empresa organizadora no se pudo disputar ni siquiera el primero, el derby de la Plata previsto para la próxima semana por un triangular de pretemporada se jugará sin espectadores visitantes, y los ejemplos pueden llegar hasta el final de esta nota.
El hooliganismo fue combatido en Inglaterra gracias a la acción del gobierno, representantes, jueces, policía, medios de difusión, dirigencia de los clubes y hasta los propios espectadores. El proceso llevó alrededor de diez años, pero solo pudo llevarse a cabo como una acción conjunta de todas las partes anteponiendo el bien común sobre intereses personales.
Es muy difícil que esto pueda emularse en nuestro país, y de hacerlo llevará seguramente muchos años, pues hay que cambiar de idiosincrasia y preparar a las nuevas generaciones, quienes serán los beneficiarios de este bienestar. Deben mejorarse además los accesos y salidas de los estadios, brindar medios de transporte eficientes y concientizar a la fuerza pública que antes de reprimir hay que tratar de disuadir.
Sinó hay una acción concreta para mejorar cada uno de estos puntos, nos acercaremos aun más al fondo del pozo. El futuro se ve oscuro, para observar la luz será necesario reconocer errores y cambiar a tiempo, de no ser así el final será tan terrorífico como inimaginable. Esperemos que los sectores involucrados sepan reaccionar a tiempo ante
Marcadores:
argentino,
boca,
decadencia,
futbol,
Independiente,
newells,
river
quarta-feira, 10 de agosto de 2011
El fútbol Argentino y el dolor de ya no ser
Tras la poco feliz actuación de la selección argentina de fútbol en la última Copa América que terminó con el ciclo de Sergio Batista al frente del equipo y la incorporación de Alejandro Sabella como nuevo entrenador se resolvió la situación de caos creada en gran parte por los medios acerca de la continuidad del proceso con vista a las próximas eliminatorias que arrancarán en octubre próximo.
Ya pasaron 25 años de la gesta de México ´86 y por consiguiente 21 del subcampeonato de Italia ’90. También permanecen lejanas aquellas fotos de las Copas América de ‘91 y ’93. Las medallas doradas de Atenas ‘04 y Beiging ’08 no lograron mitigar el dolor de ya no ser, se sabe que compiten equipos juveniles con algunos mayores entonces no se toman en serio. Tampoco cuentan los 5 títulos juveniles ‘95/’97/’01/’05/’07 porque después el trabajo en divisiones menores no se vislumbra en la selección mayor por diversas razones a pesar que por allí hayan pasado Cambiasso, Aimar, Saviola, D’alessandro, Riquelme, Messi, Tévez, Agüero, Sorín, Mascherano, Di María por citar a los más representativos.
Sin dudas el problema está en la selección mayor, quizás el punto de inflexión haya sido el famoso 0-5 frente a Colombia en cancha de River durante las eliminatorias para el Mundial de Estados Unidos de 1994.
A partir de ese momento los fracasos se sucedieron continuamente, nos acostumbramos a escuchar explicaciones carentes de fundamento por parte de jugadores y técnicos, periodistas que pasaban de pasivos espectadores a entusiastas hinchas y terminaban como furiosos detractores e impulsores de vientos de cambio, dirigentes complacientes más ocupados en apagar incendios que en plantar nuevos árboles. Sin embargo cada torneo que se jugaba era un nuevo fracaso donde siempre se buscaba una razón culpable desde el dóping de Maradona, pasando por la mano de Tulio, el cabezazo de Ortega hasta la dudosa lesión del hombro de Abbondanzieri y el papelito con los penales de Lehmann,
Sería redundante explicar la crisis que vive el fútbol argentino no solamente a nivel de la selección sino también a nivel de clubes donde los títulos internacionales de Boca y Estudiantes durante la última década representan un oasis en el desierto. La reciente Copa que perdió Independiente ante el ignoto Jubilo Iwata no hace más que confirmar esta aseveración, quizás pueda tener mejor desempeño ante el Inter de Porto Alegre cuando dispute la Recopa Sudamericana los próximos días, aunque dudo que pueda superar al equipo brasilero.
Igual de decepcionante fue la extenuante gira europea de Boca Juniors. Más allá de un valeroso empate frente al Arsenal inglés, las derrotas frente al Español y al París Saint Germain dejaron la certeza de la realidad del fútbol local frente a algunos equipos europeos. Si bien es cierto que Boca había comenzado la pre temporada semanas atrás, la diferencia física y la velocidad de los europeos se hizo sentir y las dudas sobre ciertos rendimientos individuales debe haber preocupado seriamente a Falcioni.
Pero la crisis de la selección nacional es un tema aparte, entonces la AFA decidió cortar el hilo por la parte más delgada y Batista fue invitado a dimitir cuando un mes atrás se lo había confirmado en el cargo. Conspiraron contra el ex volante central de la selección de 1986 y 1990 la magra actuación de la reciente Copa América y el hecho que nunca fue un técnico que gozara del beneplácito de la dirigencia, más bien fue una salida elegante para descomprimir el tema Maradona post-Sudáfrica. Un entrenador de bajo perfil y carácter fuerte, sin gran experiencia en primera división pero con el aval de la medalla de oro conseguida en Beijing 2008 y un ascenso con su querido Argentinos Juniors en 2004.
Sin embargo resulta contradictoria la salida del cuestionado técnico por cuanto un mes atrás se había firmado el contrato que lo ligaba de manera oficial al seleccionado. Pero la presión de los medios y las críticas al mandamás de la AFA precipitaron el final en un hecho sin precedentes desde que Grondona asumiera la conducción del ente allá por 1979.
El elegido, Alejandro Sabella, es un técnico serio y trabajador reconocido por los títulos obtenidos en Estudiantes de la Plata y que al momento de conocer su designación se encontraba presto a viajar para dirigir en los Emiratos Árabes. Formado en el riñón del Estudiantes de Bilardo de 1981/83 de donde también emergiera Miguel Angel Russo. Alcanzó notoriedad como ayudante de Daniel Passarella en la selección argentina y numerosos equipos hasta que se independizó a comienzos de 2009 con los resultados ya conocidos.
En apenas dos meses arrancan las eliminatorias, y tras el nivel parejo mostrado por muchos equipos en la última Copa América, el camino hacia Brasil no será ningún paseo para la selección albiceleste si no mejora el nivel futbolístico de los últimos partidos. Veremos cual equipo coloca Sabella en la cancha y fundamentalmente si respeta un estilo de juego, ese que el equipo añora y no encuentra hasta el momento.
Lo cierto es que Grondona entiende que el problema no está solamente en la selección mayor, sino también en juveniles donde los resultados obtenidos durante las últimas competencias no responden a las expectativas esperándose cuál será la actuación del sub-20 que actualmente disputa el mundial de Colombia dirigido por Walter Perazzo. También Bilardo está en la cuerda floja reducido al puesto honorífico de Director de Selecciones Nacionales ocupándose por ejemplo de las necesidades de las jugadoras de fútbol femenino, pero desaprovechado en su bagaje de conocimientos futbolísticos, sin ninguna injerencia más que ser el nexo entre la dirigencia y el cuerpo técnico quedando muchas veces en offside por las diferencias inocultables entre ambas partes y por cierta incontinencia verbal.
La bomba de humo lanzada como un maestro ninja por julio Grondona en la reunión donde los dirigentes iban a pedir la cabeza de Batista y una reestructuración en la selección argentina terminó con el insólito proyecto de un torneo que unificaba la primera división con el torneo Nacional B participando 38 equipos y con más dinero a repartir entre los clubes gracias a un acuerdo con el Gobierno Nacional. Durante casi una semana no se habló de otra cosa pasando el fracaso de la Copa América a un rincón. Se especuló con eliminar los descensos e incorporar también a clubes del Torneo Argentino A y de la B metropolitana. Se cuestionó a los dirigentes que habían dado el visto bueno al proyecto sin ningún estudio, aunque la AFA aceptaba propuestas de modificación, pero finalmente se abortó desde la propia AFA a sabiendas que la alta exposición del tema podría conspirar mínimamente contra la enésima y segura reelección de Grondona al frente del organismo en Octubre próximo.
El hombre que maneja con mano de hierro lo que considera su feudo se ha convertido en una de las personas más poderosas e influyentes del país, sus acuerdos comerciales con los grupos multimedios primero y con el Gobierno Nacional después le permitieron posicionar a la AFA como una corporación al mismo nivel que los sindicatos, los empresarios, el campo o la iglesia.
Quien había sido ferretero en su Sarandí natal llegó a la Presidencia de Independiente primero y a la AFA después, para años después convertirse en vicepresidente ejecutivo de la FIFA
La llave que le permite a la AFA negociar los derechos de televisión fue una herramienta que todos los clubes afiliados pusieron hace tiempo en manos de la organización y que permitió que las dificultades económicas y los compromisos fueran salvados aunque tácitamente se transformaban en rehenes de la AFA y militantes de la complacencia y veneración hacia su presidente. Como en toda tiranía el líder no deja sucesores, por lo que la era post-Grondona se presume complicada a nivel dirigencial sobre todo por la resistencia que opondrán los clubes a cualquier tipo de reforma que altere sus intereses y a un modo de ejercer el poder que supera las tres décadas.
Pero, volviendo a la realidad local, comienza un nuevo torneo Apertura con mucha expectativa, pero pocas figuras, con mucha pasión pero pocos clásicos, con mucha garra y poco fútbol, con mucha táctica y poca técnica. La mediocridad del fútbol argentino ha empezado a emparejarse hacia abajo. El Nacional B gana cada vez m{as notoriedad en los programaciones de la canales de aire y cable, en las p{aginas de los diarios y revistas deportivas y hasta en los sitios de Internet. No es para menos, dentro de la categoría están nada menos que River Plate, Huracán, Rosario Central, Gimnasia y Esgrima de la Plata, Quiilmes, Chacarita y Ferro Carril Oeste. Solamente subirán entre dos y cuatro equipos por lo que la disputa será tremenda teniendo en cuenta la extensión del torneo, las lesiones, suspensiones y viajes a todo el país.
River confirmó a Matías Almeyda como DT y repatrió a Cavenaghi y al “chori” Domínguez, incorporó a Vella de Newell´s, Alayes y Carlos Sánchez además vendió a Lamela y Buonanotte, el infortunado Pavone fue a Lanús y Ferrari regresó a Rosario Central. Tampoco estará el infortunado Carrizo, ni Carusso ni Acevedo. Sin dudas es el máximo candidato, habrá que ver si logra imponer su categoría en esta división.
Volviendo a la primera división, Boca contrató al delantero Cvitanich para reemplazar al retirado Palermo, retornó el veterano y rústico defensor Schiavi y se aseguró la presencia de los porteros Orion y el uruguayo Sosa (ex Peñarol} tras la ida de Luchetti.
San Lorenzo contrató al delantero Gigliotti de All Boys y nuevamente retornó Romeo con el fin de mejorar ofensivamente. El “turco” Assad buscará cambiarle la apariencia a un equipo muy apático durante el anterior Clausura.
Racing ahora bajo la conducción técnica del “cholo” Simeone buscará una mayor dinámica aguardando la recuperación del colombiano Giovanni Moreno para juntarse con su compatriota Teo Gutiérrez. Incorporó a Aued y Castro de Gimnasia y Esgrima de la Plata y promete dar pelea en los puestos de vanguardia
Independiente buscará mantener su actuación en el torneo local sin dejar de lado todas las copas internacionales que deberá disputar (inter, Porto y Pachuca). Logró repatriar al defensor Milito del Barcelona e incorporó a Osmar Ferreyra. Se fueron Mancuello y Silvera a Belgrano y Mareque a Francia.
Estudiantes contrató a Miguel Russo como entrenador con la intención de mantenerse entre los mejores equipos. Arribó el formidable arquero paraguayo Villar para reemplazar a Orion y regresaron el goleador Mauro Boselli de Inglaterra y el defensor Cellay de discreta actuación en Boca y se transfirió a Enzo Pérez a Portugal, por lo que el joven Diego Galván o el colombiano Carbonero tomarían la poste del volante ofensivo.
Finalmente Diego Valeri seguirá en Lanús para beneplácito de sus hinchas luego de zanjar el conflicto que mantenía con la dirigencia del club. Retornó el volante Frtzler de su paso por España para reforzar la línea media y buscará repetir su gran campaña del Clausura último.
El actual campeón Vélez se desprendió de Maxi Moralez y Ricky Álvarez y todo parece indicar que el David Ramírez será titular al igual que el juvenil Canteros en lugar del lesionado Razzotti en el equipo que dirige Ricardo Gareca.
Habrá que prestar atención a las campañas de los clubes ascendidos que de acuerdo a los antecedentes prometen ser meritorias, por lo que los equipos de primera división que peleen por permanecer en la categoría deberán obtener buenos resultados.
También debe tenerse en cuenta la disputa de la Copa Sudamericana en la cual participarán Arsenal, Lanús, Independiente, Godoy Cruz, Vélez, Estudiantes y Argentinos Juniors por el consiguiente esfuerzo que conlleva la disputa de ambos torneos.
Aunque las expectativas son las mismas de los últimos torneos en cuanto a la mediocridad futbolística, habrá que ver si los equipos grandes recuperan su grandeza o los equipos chicos siguen manteniendo su supremacía.
Una nueva página de la historia del fútbol Argentino se abre con final como siempre incierto. La luz de esperanza para que los espectáculos mejoren está siempre encendida, de los propios equipos será la responsabilidad de mantenerla o apagarla.
Ya pasaron 25 años de la gesta de México ´86 y por consiguiente 21 del subcampeonato de Italia ’90. También permanecen lejanas aquellas fotos de las Copas América de ‘91 y ’93. Las medallas doradas de Atenas ‘04 y Beiging ’08 no lograron mitigar el dolor de ya no ser, se sabe que compiten equipos juveniles con algunos mayores entonces no se toman en serio. Tampoco cuentan los 5 títulos juveniles ‘95/’97/’01/’05/’07 porque después el trabajo en divisiones menores no se vislumbra en la selección mayor por diversas razones a pesar que por allí hayan pasado Cambiasso, Aimar, Saviola, D’alessandro, Riquelme, Messi, Tévez, Agüero, Sorín, Mascherano, Di María por citar a los más representativos.
Sin dudas el problema está en la selección mayor, quizás el punto de inflexión haya sido el famoso 0-5 frente a Colombia en cancha de River durante las eliminatorias para el Mundial de Estados Unidos de 1994.
A partir de ese momento los fracasos se sucedieron continuamente, nos acostumbramos a escuchar explicaciones carentes de fundamento por parte de jugadores y técnicos, periodistas que pasaban de pasivos espectadores a entusiastas hinchas y terminaban como furiosos detractores e impulsores de vientos de cambio, dirigentes complacientes más ocupados en apagar incendios que en plantar nuevos árboles. Sin embargo cada torneo que se jugaba era un nuevo fracaso donde siempre se buscaba una razón culpable desde el dóping de Maradona, pasando por la mano de Tulio, el cabezazo de Ortega hasta la dudosa lesión del hombro de Abbondanzieri y el papelito con los penales de Lehmann,
Sería redundante explicar la crisis que vive el fútbol argentino no solamente a nivel de la selección sino también a nivel de clubes donde los títulos internacionales de Boca y Estudiantes durante la última década representan un oasis en el desierto. La reciente Copa que perdió Independiente ante el ignoto Jubilo Iwata no hace más que confirmar esta aseveración, quizás pueda tener mejor desempeño ante el Inter de Porto Alegre cuando dispute la Recopa Sudamericana los próximos días, aunque dudo que pueda superar al equipo brasilero.
Igual de decepcionante fue la extenuante gira europea de Boca Juniors. Más allá de un valeroso empate frente al Arsenal inglés, las derrotas frente al Español y al París Saint Germain dejaron la certeza de la realidad del fútbol local frente a algunos equipos europeos. Si bien es cierto que Boca había comenzado la pre temporada semanas atrás, la diferencia física y la velocidad de los europeos se hizo sentir y las dudas sobre ciertos rendimientos individuales debe haber preocupado seriamente a Falcioni.
Pero la crisis de la selección nacional es un tema aparte, entonces la AFA decidió cortar el hilo por la parte más delgada y Batista fue invitado a dimitir cuando un mes atrás se lo había confirmado en el cargo. Conspiraron contra el ex volante central de la selección de 1986 y 1990 la magra actuación de la reciente Copa América y el hecho que nunca fue un técnico que gozara del beneplácito de la dirigencia, más bien fue una salida elegante para descomprimir el tema Maradona post-Sudáfrica. Un entrenador de bajo perfil y carácter fuerte, sin gran experiencia en primera división pero con el aval de la medalla de oro conseguida en Beijing 2008 y un ascenso con su querido Argentinos Juniors en 2004.
Sin embargo resulta contradictoria la salida del cuestionado técnico por cuanto un mes atrás se había firmado el contrato que lo ligaba de manera oficial al seleccionado. Pero la presión de los medios y las críticas al mandamás de la AFA precipitaron el final en un hecho sin precedentes desde que Grondona asumiera la conducción del ente allá por 1979.
El elegido, Alejandro Sabella, es un técnico serio y trabajador reconocido por los títulos obtenidos en Estudiantes de la Plata y que al momento de conocer su designación se encontraba presto a viajar para dirigir en los Emiratos Árabes. Formado en el riñón del Estudiantes de Bilardo de 1981/83 de donde también emergiera Miguel Angel Russo. Alcanzó notoriedad como ayudante de Daniel Passarella en la selección argentina y numerosos equipos hasta que se independizó a comienzos de 2009 con los resultados ya conocidos.
En apenas dos meses arrancan las eliminatorias, y tras el nivel parejo mostrado por muchos equipos en la última Copa América, el camino hacia Brasil no será ningún paseo para la selección albiceleste si no mejora el nivel futbolístico de los últimos partidos. Veremos cual equipo coloca Sabella en la cancha y fundamentalmente si respeta un estilo de juego, ese que el equipo añora y no encuentra hasta el momento.
Lo cierto es que Grondona entiende que el problema no está solamente en la selección mayor, sino también en juveniles donde los resultados obtenidos durante las últimas competencias no responden a las expectativas esperándose cuál será la actuación del sub-20 que actualmente disputa el mundial de Colombia dirigido por Walter Perazzo. También Bilardo está en la cuerda floja reducido al puesto honorífico de Director de Selecciones Nacionales ocupándose por ejemplo de las necesidades de las jugadoras de fútbol femenino, pero desaprovechado en su bagaje de conocimientos futbolísticos, sin ninguna injerencia más que ser el nexo entre la dirigencia y el cuerpo técnico quedando muchas veces en offside por las diferencias inocultables entre ambas partes y por cierta incontinencia verbal.
La bomba de humo lanzada como un maestro ninja por julio Grondona en la reunión donde los dirigentes iban a pedir la cabeza de Batista y una reestructuración en la selección argentina terminó con el insólito proyecto de un torneo que unificaba la primera división con el torneo Nacional B participando 38 equipos y con más dinero a repartir entre los clubes gracias a un acuerdo con el Gobierno Nacional. Durante casi una semana no se habló de otra cosa pasando el fracaso de la Copa América a un rincón. Se especuló con eliminar los descensos e incorporar también a clubes del Torneo Argentino A y de la B metropolitana. Se cuestionó a los dirigentes que habían dado el visto bueno al proyecto sin ningún estudio, aunque la AFA aceptaba propuestas de modificación, pero finalmente se abortó desde la propia AFA a sabiendas que la alta exposición del tema podría conspirar mínimamente contra la enésima y segura reelección de Grondona al frente del organismo en Octubre próximo.
El hombre que maneja con mano de hierro lo que considera su feudo se ha convertido en una de las personas más poderosas e influyentes del país, sus acuerdos comerciales con los grupos multimedios primero y con el Gobierno Nacional después le permitieron posicionar a la AFA como una corporación al mismo nivel que los sindicatos, los empresarios, el campo o la iglesia.
Quien había sido ferretero en su Sarandí natal llegó a la Presidencia de Independiente primero y a la AFA después, para años después convertirse en vicepresidente ejecutivo de la FIFA
La llave que le permite a la AFA negociar los derechos de televisión fue una herramienta que todos los clubes afiliados pusieron hace tiempo en manos de la organización y que permitió que las dificultades económicas y los compromisos fueran salvados aunque tácitamente se transformaban en rehenes de la AFA y militantes de la complacencia y veneración hacia su presidente. Como en toda tiranía el líder no deja sucesores, por lo que la era post-Grondona se presume complicada a nivel dirigencial sobre todo por la resistencia que opondrán los clubes a cualquier tipo de reforma que altere sus intereses y a un modo de ejercer el poder que supera las tres décadas.
Pero, volviendo a la realidad local, comienza un nuevo torneo Apertura con mucha expectativa, pero pocas figuras, con mucha pasión pero pocos clásicos, con mucha garra y poco fútbol, con mucha táctica y poca técnica. La mediocridad del fútbol argentino ha empezado a emparejarse hacia abajo. El Nacional B gana cada vez m{as notoriedad en los programaciones de la canales de aire y cable, en las p{aginas de los diarios y revistas deportivas y hasta en los sitios de Internet. No es para menos, dentro de la categoría están nada menos que River Plate, Huracán, Rosario Central, Gimnasia y Esgrima de la Plata, Quiilmes, Chacarita y Ferro Carril Oeste. Solamente subirán entre dos y cuatro equipos por lo que la disputa será tremenda teniendo en cuenta la extensión del torneo, las lesiones, suspensiones y viajes a todo el país.
River confirmó a Matías Almeyda como DT y repatrió a Cavenaghi y al “chori” Domínguez, incorporó a Vella de Newell´s, Alayes y Carlos Sánchez además vendió a Lamela y Buonanotte, el infortunado Pavone fue a Lanús y Ferrari regresó a Rosario Central. Tampoco estará el infortunado Carrizo, ni Carusso ni Acevedo. Sin dudas es el máximo candidato, habrá que ver si logra imponer su categoría en esta división.
Volviendo a la primera división, Boca contrató al delantero Cvitanich para reemplazar al retirado Palermo, retornó el veterano y rústico defensor Schiavi y se aseguró la presencia de los porteros Orion y el uruguayo Sosa (ex Peñarol} tras la ida de Luchetti.
San Lorenzo contrató al delantero Gigliotti de All Boys y nuevamente retornó Romeo con el fin de mejorar ofensivamente. El “turco” Assad buscará cambiarle la apariencia a un equipo muy apático durante el anterior Clausura.
Racing ahora bajo la conducción técnica del “cholo” Simeone buscará una mayor dinámica aguardando la recuperación del colombiano Giovanni Moreno para juntarse con su compatriota Teo Gutiérrez. Incorporó a Aued y Castro de Gimnasia y Esgrima de la Plata y promete dar pelea en los puestos de vanguardia
Independiente buscará mantener su actuación en el torneo local sin dejar de lado todas las copas internacionales que deberá disputar (inter, Porto y Pachuca). Logró repatriar al defensor Milito del Barcelona e incorporó a Osmar Ferreyra. Se fueron Mancuello y Silvera a Belgrano y Mareque a Francia.
Estudiantes contrató a Miguel Russo como entrenador con la intención de mantenerse entre los mejores equipos. Arribó el formidable arquero paraguayo Villar para reemplazar a Orion y regresaron el goleador Mauro Boselli de Inglaterra y el defensor Cellay de discreta actuación en Boca y se transfirió a Enzo Pérez a Portugal, por lo que el joven Diego Galván o el colombiano Carbonero tomarían la poste del volante ofensivo.
Finalmente Diego Valeri seguirá en Lanús para beneplácito de sus hinchas luego de zanjar el conflicto que mantenía con la dirigencia del club. Retornó el volante Frtzler de su paso por España para reforzar la línea media y buscará repetir su gran campaña del Clausura último.
El actual campeón Vélez se desprendió de Maxi Moralez y Ricky Álvarez y todo parece indicar que el David Ramírez será titular al igual que el juvenil Canteros en lugar del lesionado Razzotti en el equipo que dirige Ricardo Gareca.
Habrá que prestar atención a las campañas de los clubes ascendidos que de acuerdo a los antecedentes prometen ser meritorias, por lo que los equipos de primera división que peleen por permanecer en la categoría deberán obtener buenos resultados.
También debe tenerse en cuenta la disputa de la Copa Sudamericana en la cual participarán Arsenal, Lanús, Independiente, Godoy Cruz, Vélez, Estudiantes y Argentinos Juniors por el consiguiente esfuerzo que conlleva la disputa de ambos torneos.
Aunque las expectativas son las mismas de los últimos torneos en cuanto a la mediocridad futbolística, habrá que ver si los equipos grandes recuperan su grandeza o los equipos chicos siguen manteniendo su supremacía.
Una nueva página de la historia del fútbol Argentino se abre con final como siempre incierto. La luz de esperanza para que los espectáculos mejoren está siempre encendida, de los propios equipos será la responsabilidad de mantenerla o apagarla.
Marcadores:
Apertura 2011,
argentina,
Batista,
boca,
Grondona,
Independiente,
river
terça-feira, 28 de junho de 2011
Crónica de un final anunciado: River pierde la categoría - Vélez campeón
Cuando el 8 de Junio de 2008 River Plate vencía por 2-1 a Olimpo y obtenía su 33º título local nadie podía imaginar que tres años después el poderoso equipo argentino descendería al torneo Nacional “B”. A pesar que la situación financiera del club no era la mejor y que no festejaba desde 2003 el campeonato obtenido servía como bálsamo para atemperar las duras críticas que la comisión directiva presidida por José María Aguilar.
Durante este trienio la dirigencia encabezada primero por el citado Aguilar y posteriormente por el mítico ex capitán Daniel Passarella devenido en presidente del club a fines de 2009 demostraría que nada es imposible en el fútbol argentino.
Transferencias sospechosas, malas contrataciones, pésima organización, falta de rumbo futbolístico fueron algunas de las razones para que la entidad del Barrio de Núñez sufra la mayor crisis económica quedando al borde de la quiebra. Los resultados tampoco ayudaban, muchos jugadores transitaban con pena y sin gloria, los más veteranos volvían con evidentes problemas físicos, los más jóvenes no llegaban a asentarse en primera división y muchos refuerzos no llegaban a su mejor nivel porque la banda roja les quedaba muy grande. Los técnicos también desfilaban: Simeone pasaba de campeón a último, Gorosito no levantaba cabeza, Astrada tampoco podía torcer la historia, Cappa y su tiki-taka no convencían y el equipo miraba de reojo la promoción.
Hasta que llegó J.J. López, frío y calculador como pocos priorizó el arco propio antes que el contrario, parecía que River salía del pozo, pero sobre el final el equipo se hundió en la mediocridad después de perder con Boca el clásico comenzaron las dudas de su arquero Carrizo y la defensa y sobre todo la falta de gol que lo llevó a no ganar más partidos registrando 4 empates y la derrota de la última fecha ante Lanús en un Monumental tan repleto como absorto que observaba impotente como su equipo jugaría la promoción decretada por la victoria de Olimpo ante Quilmes y la impericia de sus jugadores. Cada fecha que pasaba después del clásico perdido ante Boca crecía en la gente el miedo, cada paso en falso que daba el equipo lo acercaba más al precipicio, cada sospecha se confirmaba hasta que llegó el tan temido desenlace.
Llegaron los partidos por la promoción ante un motivado Belgrano de Còrdoba que había sido el mejor equipo de la segunda rueda del Torneo Nacional “B”.
El primero, disputado en el pequeño y elegante estadio de Barrio Alberdi (1) mostro dos facetas opuestas, por una parte el local que salió a disputa el partido como una verdadera final avasallando a su rival e imponiéndole su condición de local y su experiencia; por la otra un equipo timorato y nervioso con muchos juveniles inmaduros para este tipo de definición. El resultado es conocido: venció Belgrano por 2-0 primero aprovechando la inocencia de Adalberto Román que bajó una pelota en su propia área con la mano y Mansanelli transformó en gol tras la ejecución del penal y posteriormente tras un córner que peinaron hacia el segundo palo donde el “picante” Pereyra arremetió poniendo cifras definitivas. River fue un equipo sin alma que motivó inclusive que algunos hinchas ingresaran al campo de juego para reclamarle a algunos jugadores mayor actitud tratando de despertarlos de su letargo futbolístico.
La revancha en el Monumental no pudo empezar de a mejor manera para River pues a los cinco minutos ganaba 1-0 con una impresionante media vuelta de Pavone que ingresó pegada al palo izquierdo de Olave, River fue superior en el primer tiempo pero no pudo ampliar diferencias porque el arquero, la defensa y los fallos del árbitro Pezzotta (debió expulsar a un defensor de Belgrano y omitió un claro penal a Caruso) se lo impidieron. Para la segunda etapa el técnico Zielinski hizo ingresar a Andrizzi por Maldonado consciente que River podía dejar espacios para aprovechar y en una falla en el cierre entre Juan Manuel Dìaz y Ferrero el rebote le cayó a Farré que conquistó el empate y enmudeció al Monumental. Hubo tiempo para que Pavone desperdiciara un penal, faltaban todavía 20 minutos pero el duelo estaba sentenciado. La tristeza, la incredulidad y la resignación se adueñaron de los simpatizantes locales y el desconsuelo hizo su aparición en los rostros de los jugadores. El fantasma del descenso se había transformado en realidad y sobrevolaba la tarde del Monumental.
Debemos separar los hechos extra futbolísticos que ocurrieron al final del encuentro que incluyen la invasión del terreno, los disturbios en algunas tribunas, la rotura de gran parte de las instalaciones del estadio, los enfrentamientos con la policía, los destrozos y los saqueos en la zona aledaña al estadio que responden a la bronca producida y al deseo de expresar su disconformidad ante la gravedad de la situación vivida sin justificar para nada este tipo de reacción como así tampoco el accionar de los efectivos policiales que se sintieron desbordados por la ira incontenible de la gente
El Nacional “B” encierra para River un verdadero desafío, a una drástica reducción en el monto percibido por la televisación de sus partidos deben agregarse la disputa de un torneo extenso de dos ruedas de duración donde hay mucha paridad, la aspereza en la marca amparada muchas veces por los árbitros, la imposibilidad de contar con su público de visitante, los continuos viajes al interior del país, las canchas de dimensiones más reducidas con alambrados pegados a la línea de cal y con terrenos de juego desparejos, la falta de comodidades y confort necesarios, el desplazamiento de los titulares de los diarios, noticieros, páginas de Internet a un segundo plano de trascendencia.
Deberá tener en cuenta además que algunos jugadores de su plantel – sobre todo los más jóvenes provenientes de sus inferiores – no querrán jugar en una categoría inferior puesto que su cotización desciende notoriamente y su plataforma de despegue internacional se cierra abruptamente, los sueldos además son inferiores y la adaptación es impredecible.
Resta saber qué pasará con la actual comisión directiva, quién será el técnico que asumirá tal responsabilidad, que jugadores se quedarán y quienes llegarán para disputar este arduo torneo. Los errores cometidos por Rosario Central durante este aciago año de permanencia en la categoría deberían ser asimilados por los millonarios para evitar situaciones análogas.
“Nuca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio” recita Joan Manoel Serrat y esta frase se aplica al presente de los millonarios que deberán dejar de buscar las razones que provocaron la caída en este pozo y ponerse a trabajar para salir de esta incómoda posición donde River Plate jamás debió haber llegado.
Pero será fácil esta salida? No lo sabemos, dependerá del manejo de la dirigencia, de los jugadores que hagan frente a esta situación, del cuerpo técnico que prepare el equipo, de las críticas de los periodistas y de la paciencia de sus aficionados. Lo ideal es volver el próximo año pero nadie puede asegurarlo a ciencia cierta. Volverá pronto o estará confinado a pasar más años en la segunda división del fútbol argentino. La grandeza de River supera todos los interrogantes, pero realmente quién pensaba a principios de año que podía descender?
Por la trascendencia de lo ocurrido con River, el título magníficamente logrado por Vélez Sarsfield (39) en el recientemente finalizado torneo Clausura pasó a un segundo plano. El conjunto de Liniers redondeó así una buna temporada donde inclusive llegó a las semifinales frente a Peñarol y de haber convertido el uruguayo Silva el penal otorgado en el partido de vuelta podría haber llegado la final con Santos.
Aunque obtuvo menos puntos que en el anterior torneo cuando escoltó a Estudiantes el elenco velezano mantuvo su estructura donde se destacaron el arquero Barovero, los centrales Domínguez y Ortiz, el veterano volante y capitán Cubero, el experimentado Zapata, el impetuoso Augusto Fenández, el talentoso Maxi Moralez, el desequilibrante delantero “burrito” Martínez y el uruguayo Silva que a pesar de no jugar varios partidos por lesión fue fundamental durante las últimas fechas. La gran aparición del juvenil “Ricky” Álvarez, la recuperación de Emiliano Papa y la actitud de los suplentes David Ramírez y Guillermo Franco cuando les tocó ingresar fueron las novedades de este torneo. Punto para la dirigencia que le ratificó su confianza al técnico Gareca quien obtuvo así se segundo título en la entidad de Liniers.
Lanús (35) tuvo un comienzo dubitativo, pero luego terminó afianzándose como equipo y perdió su chance de pelear el título recién en la penúltima fecha cuando cayó ante Argentinos Juniors como local, pero quedará para la historia por haber enviado a RIver a jugar la promoción al derrotarlo en el propio Monumental de Núñez por 2-1 con un agónico gol. Se destacaron en el equipo granate el volante Diego Valeri, el uruguayo Regueiro, el incansable Pelletieri y el goleador cordobés Romero.
Godoy Cruz de Mendoza (34) también peleó casi hasta el final cuando el sorpresivo empate de Gimnasia y Esgrima de La Plata como local y la posterior derrota ante Vélez en Liniers lo dejó fuera de carrera aunque participará de la próxima Copa Sudamericana. Se destacaron en el conjunto cuyano los volantes Villar, Donda y Sánchez.
Olimpo (30) se salvó definitivamente de todo en la última fecha cuando venció por 1-0 a Quilmes con un tempraneo gol de Rolle y con una magnífica actuación del arquero Ibánez quien tuvo que reemplazar al lesionado Tombolini durante el encuentro. EL equipo de Bahía Blanca tuvo un muy buen comienzo, pero luego se diluyó al perder poder ofensivo por algunas lesiones; sin embargo se hizo fuerte de local y se mantuvo siempre al borde de la promoción. Este resultado condenó a los cerveceros a volver durante la próxima temporada al Nacional “B”. La levantada del equipo bajo la conducción técnica de Ricardo Carusso Lombardi finalmente no alcanzó para mantenerse en primera división.
Argentinos Juniors (30) no tuvo una actuación formidable, pero fue un rival difícil para todos los equipos que enfrentó basado en una gran solidez defensiva, un mediocampo batallador y jugadores rápidos para el contragolpe como Rius y Oberman más la agradable aparición del juvenil Nicolás Blandi.
Independiente (29) provocó una gran actuación en las últimas fechas del torneo que le permitieron respirar un poco más aliviado y cerrar con una implacable goleada frente a Huracán por 5-1 que si no mandó al equipo del globito directamente a jugar el Nacional ”B” fue porque Boca le empató a Gimnasia y Esgrima de la Plata en la última jugada del parido y le dio oxigeno al equipo de Parque Patricios por 72 horas más permitiéndole un desempate impensado minutos atrás cuando el descenso estaba casi decretado..
Huracán y Gimnasia dirimieron en la Bombonera quien jugaba la promoción y quien descendía directamente. Los platenses hicieron pesar su mayor experiencia en este tipo de cotejos – jugará su tercera promoción consecutiva – y derrotaron a sus oponentes por 2-0 aprovechando además las dos expulsiones que sufrieron los del globito en un partido donde jamás resignaron la lucha. Parece mentira que dos años atrás cuando era dirigido por Ángel Cappa haya estado a siete minutos de consagrarse campeón. Una amuestra más de la poca seriedad y los recurrentes problemas financieros que aquejan a la mayoría de los clubes de nuestro alicaído fútbol.
En estos días se decidirá si Gimnasia acompaña a River o enfrenta a Belgrano de Còrdoba en el próximo torneo Apertura. Perdió por 1-0 ante San Martín de San Juan y debe ganar en el bosque platense al menos por idéntico marcador para quedarse en primera división aprovechando la ventaja deportiva que ostenta el equipo proveniente de la mayor categoría en estas definiciones.
Boca (28) redondeó una campaña aceptable aunque lejos de las expectativas iniciales. El hecho más destacable y emotivo del torneo fue la despedida de Palermo en la Bombonera tras el empate con Banfield de la penúltima fecha. Queda para el futuro una deuda pendiente con el funcionamiento del equipo que salvo en algunos partidos no fue el que pretendía el técnico.
Racing y San Lorenzo (ambos 23) no pasaron inadvertidos en el torneo aunque sus resultados no fueron los más óptimos puesto que ninguno de los dos pudo clasificar a la Copa Sudamericana. En la academia solo pueden destacarse las grandes actuaciones del colombiano Teófilo Gutiérrez, un finísimo delantero al cual muchos comparan con el “palomo” Usuriaga, la voluntad de Lugüercio y Yacob y muy poco de Toranzo.
Ramón Díaz se fue de San Lorenzo sin conseguir grandes resultados cuando el “Falcon” (2) comenzó a fallar y no regulaba bien. Los inocultables conflictos con la nueva comisi{on directiva y la falta de rumbo futbolístico de un plantel regular aceleraron la renuncia del riojano. El “turco” Assad tratará de enderezar el rumbio futbolístico del “ciclón” pero dependerá mucho de las incorporaciones.
Y así culminó otro torneo corto argentino, el cual será más recordado por el descenso de River que por el título logrado por Vélez Sarsfield. Nadie se olvidará tampoco de la vibrante lucha por no descender que motivó que 5 partidos se jugaran al mismo horario en un esfuerzo descomunal de la televisión argentina por llevar todos los partidos a los hogares de todo el país.
Seguramente con la Copa América nos encolumnaremos detrás de nuestra selección olvidando por un momento los avatares del fútbol doméstico y con la esperanza de obtener nuevamente el trofeo tras 18 años de amarguras. En agosto la pelota volverá a rodar con el comienzo de un nuevo torneo Apertura, el primero en la historia sin la presencia del otrora glorioso River Plate.
(1) No se jugó en el estadio mundialista de Córdoba “Mario Alberto Kempes” (ex Chateau Carreras) por realizarse los últimos preparativos para la disputa de la Copa América en esta subsede.
(2) Cuando Ramón Díaz asumió por segunda vez la dirección técnica de San Lorenzo dijo humorísticamente que su equipo era un “Falcon familiar, porque va a ser duro de chocar” refiriéndose a la falta de figuras en su equipo que hacía que su juego se tornara duro con mucha marca y poco juego en pos de un buen resultado. La comparación era con el automóvil grande, tosco, peo noble, confiable y de gran regularidad que Ford fabricó por más de 30 años en Argentina (1962-1991).
Síntesis del Torneo Clausura 2011:
Campeón: Vélez Sarsfield (clasifica a la Copa Libertadores 2012)
Descendieron al Nacional “B”: Quilmes (directo), Huracán (desempate), River Plate (promoción).
Ascendieron desde el Nacional “B”: Atlético de Rafaela (campeón), Unión de Santa Fe (subcampeón), Belgrano de Córdoba (promoción)
Resta definir si Gimnasia y Esgrima de La Plata conserva la categoría o si San Martín de San Juan asciende (jueves 30/6/11 - 14.30 hs Argentina)
Clasificados a la Copa Sudamericana: Independiente, Velez Sarsfield, Estudiantes de La Plata, Godoy Cruz de Mendoza, Lanús, Arsenal y Argentinos Juniors
Durante este trienio la dirigencia encabezada primero por el citado Aguilar y posteriormente por el mítico ex capitán Daniel Passarella devenido en presidente del club a fines de 2009 demostraría que nada es imposible en el fútbol argentino.
Transferencias sospechosas, malas contrataciones, pésima organización, falta de rumbo futbolístico fueron algunas de las razones para que la entidad del Barrio de Núñez sufra la mayor crisis económica quedando al borde de la quiebra. Los resultados tampoco ayudaban, muchos jugadores transitaban con pena y sin gloria, los más veteranos volvían con evidentes problemas físicos, los más jóvenes no llegaban a asentarse en primera división y muchos refuerzos no llegaban a su mejor nivel porque la banda roja les quedaba muy grande. Los técnicos también desfilaban: Simeone pasaba de campeón a último, Gorosito no levantaba cabeza, Astrada tampoco podía torcer la historia, Cappa y su tiki-taka no convencían y el equipo miraba de reojo la promoción.
Hasta que llegó J.J. López, frío y calculador como pocos priorizó el arco propio antes que el contrario, parecía que River salía del pozo, pero sobre el final el equipo se hundió en la mediocridad después de perder con Boca el clásico comenzaron las dudas de su arquero Carrizo y la defensa y sobre todo la falta de gol que lo llevó a no ganar más partidos registrando 4 empates y la derrota de la última fecha ante Lanús en un Monumental tan repleto como absorto que observaba impotente como su equipo jugaría la promoción decretada por la victoria de Olimpo ante Quilmes y la impericia de sus jugadores. Cada fecha que pasaba después del clásico perdido ante Boca crecía en la gente el miedo, cada paso en falso que daba el equipo lo acercaba más al precipicio, cada sospecha se confirmaba hasta que llegó el tan temido desenlace.
Llegaron los partidos por la promoción ante un motivado Belgrano de Còrdoba que había sido el mejor equipo de la segunda rueda del Torneo Nacional “B”.
El primero, disputado en el pequeño y elegante estadio de Barrio Alberdi (1) mostro dos facetas opuestas, por una parte el local que salió a disputa el partido como una verdadera final avasallando a su rival e imponiéndole su condición de local y su experiencia; por la otra un equipo timorato y nervioso con muchos juveniles inmaduros para este tipo de definición. El resultado es conocido: venció Belgrano por 2-0 primero aprovechando la inocencia de Adalberto Román que bajó una pelota en su propia área con la mano y Mansanelli transformó en gol tras la ejecución del penal y posteriormente tras un córner que peinaron hacia el segundo palo donde el “picante” Pereyra arremetió poniendo cifras definitivas. River fue un equipo sin alma que motivó inclusive que algunos hinchas ingresaran al campo de juego para reclamarle a algunos jugadores mayor actitud tratando de despertarlos de su letargo futbolístico.
La revancha en el Monumental no pudo empezar de a mejor manera para River pues a los cinco minutos ganaba 1-0 con una impresionante media vuelta de Pavone que ingresó pegada al palo izquierdo de Olave, River fue superior en el primer tiempo pero no pudo ampliar diferencias porque el arquero, la defensa y los fallos del árbitro Pezzotta (debió expulsar a un defensor de Belgrano y omitió un claro penal a Caruso) se lo impidieron. Para la segunda etapa el técnico Zielinski hizo ingresar a Andrizzi por Maldonado consciente que River podía dejar espacios para aprovechar y en una falla en el cierre entre Juan Manuel Dìaz y Ferrero el rebote le cayó a Farré que conquistó el empate y enmudeció al Monumental. Hubo tiempo para que Pavone desperdiciara un penal, faltaban todavía 20 minutos pero el duelo estaba sentenciado. La tristeza, la incredulidad y la resignación se adueñaron de los simpatizantes locales y el desconsuelo hizo su aparición en los rostros de los jugadores. El fantasma del descenso se había transformado en realidad y sobrevolaba la tarde del Monumental.
Debemos separar los hechos extra futbolísticos que ocurrieron al final del encuentro que incluyen la invasión del terreno, los disturbios en algunas tribunas, la rotura de gran parte de las instalaciones del estadio, los enfrentamientos con la policía, los destrozos y los saqueos en la zona aledaña al estadio que responden a la bronca producida y al deseo de expresar su disconformidad ante la gravedad de la situación vivida sin justificar para nada este tipo de reacción como así tampoco el accionar de los efectivos policiales que se sintieron desbordados por la ira incontenible de la gente
El Nacional “B” encierra para River un verdadero desafío, a una drástica reducción en el monto percibido por la televisación de sus partidos deben agregarse la disputa de un torneo extenso de dos ruedas de duración donde hay mucha paridad, la aspereza en la marca amparada muchas veces por los árbitros, la imposibilidad de contar con su público de visitante, los continuos viajes al interior del país, las canchas de dimensiones más reducidas con alambrados pegados a la línea de cal y con terrenos de juego desparejos, la falta de comodidades y confort necesarios, el desplazamiento de los titulares de los diarios, noticieros, páginas de Internet a un segundo plano de trascendencia.
Deberá tener en cuenta además que algunos jugadores de su plantel – sobre todo los más jóvenes provenientes de sus inferiores – no querrán jugar en una categoría inferior puesto que su cotización desciende notoriamente y su plataforma de despegue internacional se cierra abruptamente, los sueldos además son inferiores y la adaptación es impredecible.
Resta saber qué pasará con la actual comisión directiva, quién será el técnico que asumirá tal responsabilidad, que jugadores se quedarán y quienes llegarán para disputar este arduo torneo. Los errores cometidos por Rosario Central durante este aciago año de permanencia en la categoría deberían ser asimilados por los millonarios para evitar situaciones análogas.
“Nuca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio” recita Joan Manoel Serrat y esta frase se aplica al presente de los millonarios que deberán dejar de buscar las razones que provocaron la caída en este pozo y ponerse a trabajar para salir de esta incómoda posición donde River Plate jamás debió haber llegado.
Pero será fácil esta salida? No lo sabemos, dependerá del manejo de la dirigencia, de los jugadores que hagan frente a esta situación, del cuerpo técnico que prepare el equipo, de las críticas de los periodistas y de la paciencia de sus aficionados. Lo ideal es volver el próximo año pero nadie puede asegurarlo a ciencia cierta. Volverá pronto o estará confinado a pasar más años en la segunda división del fútbol argentino. La grandeza de River supera todos los interrogantes, pero realmente quién pensaba a principios de año que podía descender?
Por la trascendencia de lo ocurrido con River, el título magníficamente logrado por Vélez Sarsfield (39) en el recientemente finalizado torneo Clausura pasó a un segundo plano. El conjunto de Liniers redondeó así una buna temporada donde inclusive llegó a las semifinales frente a Peñarol y de haber convertido el uruguayo Silva el penal otorgado en el partido de vuelta podría haber llegado la final con Santos.
Aunque obtuvo menos puntos que en el anterior torneo cuando escoltó a Estudiantes el elenco velezano mantuvo su estructura donde se destacaron el arquero Barovero, los centrales Domínguez y Ortiz, el veterano volante y capitán Cubero, el experimentado Zapata, el impetuoso Augusto Fenández, el talentoso Maxi Moralez, el desequilibrante delantero “burrito” Martínez y el uruguayo Silva que a pesar de no jugar varios partidos por lesión fue fundamental durante las últimas fechas. La gran aparición del juvenil “Ricky” Álvarez, la recuperación de Emiliano Papa y la actitud de los suplentes David Ramírez y Guillermo Franco cuando les tocó ingresar fueron las novedades de este torneo. Punto para la dirigencia que le ratificó su confianza al técnico Gareca quien obtuvo así se segundo título en la entidad de Liniers.
Lanús (35) tuvo un comienzo dubitativo, pero luego terminó afianzándose como equipo y perdió su chance de pelear el título recién en la penúltima fecha cuando cayó ante Argentinos Juniors como local, pero quedará para la historia por haber enviado a RIver a jugar la promoción al derrotarlo en el propio Monumental de Núñez por 2-1 con un agónico gol. Se destacaron en el equipo granate el volante Diego Valeri, el uruguayo Regueiro, el incansable Pelletieri y el goleador cordobés Romero.
Godoy Cruz de Mendoza (34) también peleó casi hasta el final cuando el sorpresivo empate de Gimnasia y Esgrima de La Plata como local y la posterior derrota ante Vélez en Liniers lo dejó fuera de carrera aunque participará de la próxima Copa Sudamericana. Se destacaron en el conjunto cuyano los volantes Villar, Donda y Sánchez.
Olimpo (30) se salvó definitivamente de todo en la última fecha cuando venció por 1-0 a Quilmes con un tempraneo gol de Rolle y con una magnífica actuación del arquero Ibánez quien tuvo que reemplazar al lesionado Tombolini durante el encuentro. EL equipo de Bahía Blanca tuvo un muy buen comienzo, pero luego se diluyó al perder poder ofensivo por algunas lesiones; sin embargo se hizo fuerte de local y se mantuvo siempre al borde de la promoción. Este resultado condenó a los cerveceros a volver durante la próxima temporada al Nacional “B”. La levantada del equipo bajo la conducción técnica de Ricardo Carusso Lombardi finalmente no alcanzó para mantenerse en primera división.
Argentinos Juniors (30) no tuvo una actuación formidable, pero fue un rival difícil para todos los equipos que enfrentó basado en una gran solidez defensiva, un mediocampo batallador y jugadores rápidos para el contragolpe como Rius y Oberman más la agradable aparición del juvenil Nicolás Blandi.
Independiente (29) provocó una gran actuación en las últimas fechas del torneo que le permitieron respirar un poco más aliviado y cerrar con una implacable goleada frente a Huracán por 5-1 que si no mandó al equipo del globito directamente a jugar el Nacional ”B” fue porque Boca le empató a Gimnasia y Esgrima de la Plata en la última jugada del parido y le dio oxigeno al equipo de Parque Patricios por 72 horas más permitiéndole un desempate impensado minutos atrás cuando el descenso estaba casi decretado..
Huracán y Gimnasia dirimieron en la Bombonera quien jugaba la promoción y quien descendía directamente. Los platenses hicieron pesar su mayor experiencia en este tipo de cotejos – jugará su tercera promoción consecutiva – y derrotaron a sus oponentes por 2-0 aprovechando además las dos expulsiones que sufrieron los del globito en un partido donde jamás resignaron la lucha. Parece mentira que dos años atrás cuando era dirigido por Ángel Cappa haya estado a siete minutos de consagrarse campeón. Una amuestra más de la poca seriedad y los recurrentes problemas financieros que aquejan a la mayoría de los clubes de nuestro alicaído fútbol.
En estos días se decidirá si Gimnasia acompaña a River o enfrenta a Belgrano de Còrdoba en el próximo torneo Apertura. Perdió por 1-0 ante San Martín de San Juan y debe ganar en el bosque platense al menos por idéntico marcador para quedarse en primera división aprovechando la ventaja deportiva que ostenta el equipo proveniente de la mayor categoría en estas definiciones.
Boca (28) redondeó una campaña aceptable aunque lejos de las expectativas iniciales. El hecho más destacable y emotivo del torneo fue la despedida de Palermo en la Bombonera tras el empate con Banfield de la penúltima fecha. Queda para el futuro una deuda pendiente con el funcionamiento del equipo que salvo en algunos partidos no fue el que pretendía el técnico.
Racing y San Lorenzo (ambos 23) no pasaron inadvertidos en el torneo aunque sus resultados no fueron los más óptimos puesto que ninguno de los dos pudo clasificar a la Copa Sudamericana. En la academia solo pueden destacarse las grandes actuaciones del colombiano Teófilo Gutiérrez, un finísimo delantero al cual muchos comparan con el “palomo” Usuriaga, la voluntad de Lugüercio y Yacob y muy poco de Toranzo.
Ramón Díaz se fue de San Lorenzo sin conseguir grandes resultados cuando el “Falcon” (2) comenzó a fallar y no regulaba bien. Los inocultables conflictos con la nueva comisi{on directiva y la falta de rumbo futbolístico de un plantel regular aceleraron la renuncia del riojano. El “turco” Assad tratará de enderezar el rumbio futbolístico del “ciclón” pero dependerá mucho de las incorporaciones.
Y así culminó otro torneo corto argentino, el cual será más recordado por el descenso de River que por el título logrado por Vélez Sarsfield. Nadie se olvidará tampoco de la vibrante lucha por no descender que motivó que 5 partidos se jugaran al mismo horario en un esfuerzo descomunal de la televisión argentina por llevar todos los partidos a los hogares de todo el país.
Seguramente con la Copa América nos encolumnaremos detrás de nuestra selección olvidando por un momento los avatares del fútbol doméstico y con la esperanza de obtener nuevamente el trofeo tras 18 años de amarguras. En agosto la pelota volverá a rodar con el comienzo de un nuevo torneo Apertura, el primero en la historia sin la presencia del otrora glorioso River Plate.
(1) No se jugó en el estadio mundialista de Córdoba “Mario Alberto Kempes” (ex Chateau Carreras) por realizarse los últimos preparativos para la disputa de la Copa América en esta subsede.
(2) Cuando Ramón Díaz asumió por segunda vez la dirección técnica de San Lorenzo dijo humorísticamente que su equipo era un “Falcon familiar, porque va a ser duro de chocar” refiriéndose a la falta de figuras en su equipo que hacía que su juego se tornara duro con mucha marca y poco juego en pos de un buen resultado. La comparación era con el automóvil grande, tosco, peo noble, confiable y de gran regularidad que Ford fabricó por más de 30 años en Argentina (1962-1991).
Síntesis del Torneo Clausura 2011:
Campeón: Vélez Sarsfield (clasifica a la Copa Libertadores 2012)
Descendieron al Nacional “B”: Quilmes (directo), Huracán (desempate), River Plate (promoción).
Ascendieron desde el Nacional “B”: Atlético de Rafaela (campeón), Unión de Santa Fe (subcampeón), Belgrano de Córdoba (promoción)
Resta definir si Gimnasia y Esgrima de La Plata conserva la categoría o si San Martín de San Juan asciende (jueves 30/6/11 - 14.30 hs Argentina)
Clasificados a la Copa Sudamericana: Independiente, Velez Sarsfield, Estudiantes de La Plata, Godoy Cruz de Mendoza, Lanús, Arsenal y Argentinos Juniors
Marcadores:
argentina,
J.J. Lopez,
Nacional B,
Passarella,
river,
V{elez Clausura 2011
terça-feira, 7 de junho de 2011
Vélez y Lanús definen mano a mano en Argentina
Vélez Sarsfield (33) y Lanús (32) definirán seguramente el torneo Clausura 2011 de la República Argentina. Aunque Godoy Cruz de Mendoza (28) aun tenga posibilidades matemáticas de lograr el título sus posibilidades son muy remotas debido a que tan solo quedan 2 fechas a disputarse.
Sin dudas anoche se resolvió gran parte del tramo final del torneo cuando Vélez – en una formidable recuperación tras su apretada eliminación de la Copa Libertadores a manos de Peñarol de Uruguay – logró doblegar a los mendocinos en Liniers venciendo por 2-0 con dos genialidades del “burrito” Martínez y el “mago” Ramírez aunque previamente el arquero Barovero había salvado en dos oportunidades la apertura de los visitantes que realizaron un buen planteo pero fallaron a la hora de definir las pocas oportunidades que crearon. El principal fantasma de Vélez en estas últimas fechas son las lesiones producidas por la sobrecarga de partidos entre el Clausura y la Libertadores, es así que Cuberos y Maxi Moralez ayer no jugaron y que otros arrastran diversos golpes y dolencias que les impiden estar enteros físicamente, pero que compensan ampliamente con su actitud futbolística y se entrega desmedida como el caso del reaparecido goleador uruguayo Santiago Silva. Al conjunto que dirige el “tigre” Gareca le quedan el desesperado Huracán de visitante y Racing que buscará clasificarse para la Copa Sudamericana en la última fecha en Liniers.
Lanús viene remontando en las últimas fechas tras lograr cuatro triunfos consecutivos, el último frente a Independiente en Avellaneda por 2 a 1 con buenas actuaciones de Diego Valeri, un volante de excelente remate, el uruguayo Regueiro, el repatriado Camoranesi y la revelación del goleador cordobés Silvio Romero que falló un penal en el último encuentro. Sin embargo lo mejor de Lanús está en su firmeza defensiva y la velocidad para provechar los contraataques. Ha sido una grata sorpresa la actuación del equipo granate, pues durante las primeras fechas no lograba buenos resultados a pesar de su propuesta un buen juego, pero a través de las fechas se fueron consolidando algunos jugadores. Al elenco dirigido por Gabriel Schurrer le quedan el durísimo Argentinos Juniors de Local y el cuestionado River Plate de visitante en la última fecha.
Los mendocinos de Godoy Cruz perdieron su gran chance de seguir peleando en la fecha 16 cuando Gimnasia y Esgrima de la Plata les empató en el último minuto un partido que ya tenían prácticamente ganado por 2-1, con la derrota de anoche vieron alejarse definitivamente el sueño de ser el primer equipo del interior del país no afiliado directamente a AFA en consagrarse campeón de un torneo corto.
El torneo no solo se juega arriba sino también en la tabla de abajo donde Quilmes (1,000) aun mantiene una mínima chance de evitar el descenso directo que se redujo notablemente cuando Boca le empató un partido que ganaba por 2-0 en la última fecha, visitará a San Lorenzo y recibirá a Olimpo en la última jornada.
Gimnasia y Esgrima de la Plata (1,107) viene de empatar con Racing y con los mendocinos de visitante pero su suerte dependerá no solo de ellos mismos sino también de los restantes resultados. Visitará al aliviado All Boys y recibirá a Boca en el bosque platense.
Huracán (1,116) logró un resonante triunfo frente a Tigre luego de perder 7 partidos consecutivos y logró salir temporalmente de la zona de descenso directo, aunque parece muy difícil que pueda escaparse de jugar la promoción. Recibirá en la próxima fecha a Vélez – que si consigue ganar y Lanús pierde se consagrará campeón – y visitará a Independiente en el cierre.
El último lugar de la promoción se definirá entre Olimpo de Bahía Blanca (1,222) de destacada actuación en este torneo aunque no le haya ido nada bien en el Apertura donde solamente obtuvo 18 puntos. Los bahienses reciben a Newell´s y visitan a Quilmes, quien ya podría haber descendido al Nacional “B” en la jornada final.
River Plate (1,250) de mediocre campaña, sobre todo en las últimas fechas tratará de mantenerse al margen de la promoción. Ya quedaron atrás los errores del arquero Carrizo y las polémicas con el “Pato” Fillol, lo cierto es que el equipo padece de una evidente anemia ofensiva y muchas veces el plan de mantener el cero en su propio arco le juega en contra porque deja escapar puntos que a esta altura son importantísimos. Visitará a Estudiantes y recibirá a Lanús en el cierre. Tiene la ventaja sobre los antes mencionados que su salvación solamente depende de ellos mismos. El debate entre los que defienden la forma de jugar de J.J.López y los “puristas” que no pueden entender como este equipo no respeta la historia del Club llegará a su fin en breve y promete dos capítulos muy sabrosos
Tigre (1,268) y Arsenal (1,277) parecen un poco más aliviados, pero su situación puede complicarse si caen en las próximas fechas y River u Olimpo ganan sus compromisos.
Como puede verse muchos equipos juegan con “la calculadora en la mano”. También está en disputa la clasificación para la Copa Sudamericana, donde Independiente ya está clasificado como último campeón. El resto de los equipos suman los puntos del actual torneo y del Apertura 2010. Estudiantes (68) y Lanús (60) ya están clasificados, restan 4 plazas que pueden definirse entre Godoy Cruz (57), River Plate (56), Racing (52), Arsenal y Boca (51) y Argentinos Juniors (50).
Racing perderá a su máxima estrella el colombiano Teófilo Gutiérrez convocado por su país a partir del 13 del corriente para la preparación previa a la disputa de la próxima Copa América, no obstante tratará de sobrellevar su últimos dos encuentros que serán nada menos que frente a Godoy Cruz (Local) y Vélez Sarsfield (Visitante).
Boca, por su parte, mejoró su funcionamiento a partir del triunfo en el clásico frente a River Plate en la 14º fecha y tras el controvertido arbitraje del reemplazante Patricio Loustau. También contribuyó a la levantada del equipo xeneize la vuelta al gol del eterno delantero Martín Palermo quien está inscribiendo sus últimas y gloriosas páginas en la historia del futbol argentino – se retira al final de este torneo – y que ya alcanzó al controvertido José Francisco Sanfilippo en el quinto lugar de los máximos goleadores de los torneos fútbol argentino contabilizando 227 goles y quedando a cuatro tantos del cuarto (Manuel Pellgrina).
Arsenal es un típico equipo moldeado por su entrenador Gustavo Alfaro. Bien parado defensivamente, ordenado en mitad de cancha con jugadores rápidos como Óbolo y Leguizamón para el contraataque y buen trabajo de pelota parada tanto en defensa como en ataque donde se han destacado el defensor Lisandro López y el veterano lateral Adrián González de muy buena pegada. Viene de obtener un resonante triunfo como local ante Olimpo y cerrará su actuación visitando a Colón y recibiendo a Estudiantes en el viaducto.
Argentinos Juniors no mantiene el mismo juego del torneo cuando se consagró campeón, pero es ordenado defensivamente – solo recibió 10 goles - y posee buenos elementos para el ataque como Niell, Oberman y el juvenil Nicolás Blandi además de un mediocampo combativo y de buen manejo del balón con elementos como Mercier y Prósperi que juegan desde hace tiempo juntos y se complementan perfectamente. El equipo de la Paternal tendrá una difícil visita al sur para visitar a Lanús y recibirá a Tigre en el cierre del torneo.
El hecho vergonzoso de la fecha 17 ocurrió en Rosario cuando una pelea entre dos facciones de la barra brava de Newell´s terminó con un policía y algunos hinchas heridos de bala. Aunque el hecho fue muy lejos del estadio la policía no pudo garantizar el normal desarrollo del acontecimiento y la Secretaría de Seguridad de la Provincia suspendió el encuentro que los locales debían disputar con San Lorenzo.
Como puede verse todavía hay muchas posibilidades de disputa en todos los sectores de la tabla de posiciones. Gracias a la pasión y a la incertidumbre de sus torneos cortos, el viejo fútbol argentino aun resiste en la guerra desigual que sostiene frente al buen juego y el éxodo masivo de sus mejores figuras que pasean su prestigio por todo el mundo.
Mientras tanto estamos en la cuenta regresiva para una nueva Copa América que volverá a disputarse en Argentina tras 24 años.
NOTA ACLARATORIA: En Argentina el sistema que se utiliza para definir los descensos consiste en promediar las últimas tres temporadas de torneos apertura y clausura dividiendo la suma de puntos obtenidos por la cantidad de partidos jugados. Los descensos siempre se definen cuando finalizan los torneos clausura. Para el caso del torneo actual se toman como referencia los torneos Apertura 2008, Clausura y Apertura 2009, Clausura y Apertura 2010 y Clausura 2011. Por lo tanto y tomando como ejemplo a River, el conjunto millonario obtuvo 41 puntos en la temporada 08-09, 43 unidades en la temporada 09-10 y totaliza hasta el momento 56 en 10-11. La suma de 41+43+56= 140 puntos /112 partidos da como resultado 1,250. Para el caso de los equipos ascendidos como Quilmes, la cuenta es sencilla solo dividen los puntos obtenidos sobre el total de partidos de la temporada 36 puntos /36 partidos resulta 1,000 de promedio, pero como la división es con un denominador menor si los cerveceros obtuvieran los 6 puntos en juego el promedio ascendería a 42 puntos/38 partidos=1,105 por lo que Huracán y Gimnasia no deberían perder los próximos 2 encuentros. Como puede verse el promedio para los equipos ascendidos representa un arna de doble filo, si se gana se suma bastante como Olimpo o All Boys, pero si se pierde también se resta demasiado tal como le sucediera a los quilmeños en el comienzo del presente torneo donde obtuvieron su primer punto recién en la sexta fecha y su primer triunfo en la fecha 10.
Sin dudas anoche se resolvió gran parte del tramo final del torneo cuando Vélez – en una formidable recuperación tras su apretada eliminación de la Copa Libertadores a manos de Peñarol de Uruguay – logró doblegar a los mendocinos en Liniers venciendo por 2-0 con dos genialidades del “burrito” Martínez y el “mago” Ramírez aunque previamente el arquero Barovero había salvado en dos oportunidades la apertura de los visitantes que realizaron un buen planteo pero fallaron a la hora de definir las pocas oportunidades que crearon. El principal fantasma de Vélez en estas últimas fechas son las lesiones producidas por la sobrecarga de partidos entre el Clausura y la Libertadores, es así que Cuberos y Maxi Moralez ayer no jugaron y que otros arrastran diversos golpes y dolencias que les impiden estar enteros físicamente, pero que compensan ampliamente con su actitud futbolística y se entrega desmedida como el caso del reaparecido goleador uruguayo Santiago Silva. Al conjunto que dirige el “tigre” Gareca le quedan el desesperado Huracán de visitante y Racing que buscará clasificarse para la Copa Sudamericana en la última fecha en Liniers.
Lanús viene remontando en las últimas fechas tras lograr cuatro triunfos consecutivos, el último frente a Independiente en Avellaneda por 2 a 1 con buenas actuaciones de Diego Valeri, un volante de excelente remate, el uruguayo Regueiro, el repatriado Camoranesi y la revelación del goleador cordobés Silvio Romero que falló un penal en el último encuentro. Sin embargo lo mejor de Lanús está en su firmeza defensiva y la velocidad para provechar los contraataques. Ha sido una grata sorpresa la actuación del equipo granate, pues durante las primeras fechas no lograba buenos resultados a pesar de su propuesta un buen juego, pero a través de las fechas se fueron consolidando algunos jugadores. Al elenco dirigido por Gabriel Schurrer le quedan el durísimo Argentinos Juniors de Local y el cuestionado River Plate de visitante en la última fecha.
Los mendocinos de Godoy Cruz perdieron su gran chance de seguir peleando en la fecha 16 cuando Gimnasia y Esgrima de la Plata les empató en el último minuto un partido que ya tenían prácticamente ganado por 2-1, con la derrota de anoche vieron alejarse definitivamente el sueño de ser el primer equipo del interior del país no afiliado directamente a AFA en consagrarse campeón de un torneo corto.
El torneo no solo se juega arriba sino también en la tabla de abajo donde Quilmes (1,000) aun mantiene una mínima chance de evitar el descenso directo que se redujo notablemente cuando Boca le empató un partido que ganaba por 2-0 en la última fecha, visitará a San Lorenzo y recibirá a Olimpo en la última jornada.
Gimnasia y Esgrima de la Plata (1,107) viene de empatar con Racing y con los mendocinos de visitante pero su suerte dependerá no solo de ellos mismos sino también de los restantes resultados. Visitará al aliviado All Boys y recibirá a Boca en el bosque platense.
Huracán (1,116) logró un resonante triunfo frente a Tigre luego de perder 7 partidos consecutivos y logró salir temporalmente de la zona de descenso directo, aunque parece muy difícil que pueda escaparse de jugar la promoción. Recibirá en la próxima fecha a Vélez – que si consigue ganar y Lanús pierde se consagrará campeón – y visitará a Independiente en el cierre.
El último lugar de la promoción se definirá entre Olimpo de Bahía Blanca (1,222) de destacada actuación en este torneo aunque no le haya ido nada bien en el Apertura donde solamente obtuvo 18 puntos. Los bahienses reciben a Newell´s y visitan a Quilmes, quien ya podría haber descendido al Nacional “B” en la jornada final.
River Plate (1,250) de mediocre campaña, sobre todo en las últimas fechas tratará de mantenerse al margen de la promoción. Ya quedaron atrás los errores del arquero Carrizo y las polémicas con el “Pato” Fillol, lo cierto es que el equipo padece de una evidente anemia ofensiva y muchas veces el plan de mantener el cero en su propio arco le juega en contra porque deja escapar puntos que a esta altura son importantísimos. Visitará a Estudiantes y recibirá a Lanús en el cierre. Tiene la ventaja sobre los antes mencionados que su salvación solamente depende de ellos mismos. El debate entre los que defienden la forma de jugar de J.J.López y los “puristas” que no pueden entender como este equipo no respeta la historia del Club llegará a su fin en breve y promete dos capítulos muy sabrosos
Tigre (1,268) y Arsenal (1,277) parecen un poco más aliviados, pero su situación puede complicarse si caen en las próximas fechas y River u Olimpo ganan sus compromisos.
Como puede verse muchos equipos juegan con “la calculadora en la mano”. También está en disputa la clasificación para la Copa Sudamericana, donde Independiente ya está clasificado como último campeón. El resto de los equipos suman los puntos del actual torneo y del Apertura 2010. Estudiantes (68) y Lanús (60) ya están clasificados, restan 4 plazas que pueden definirse entre Godoy Cruz (57), River Plate (56), Racing (52), Arsenal y Boca (51) y Argentinos Juniors (50).
Racing perderá a su máxima estrella el colombiano Teófilo Gutiérrez convocado por su país a partir del 13 del corriente para la preparación previa a la disputa de la próxima Copa América, no obstante tratará de sobrellevar su últimos dos encuentros que serán nada menos que frente a Godoy Cruz (Local) y Vélez Sarsfield (Visitante).
Boca, por su parte, mejoró su funcionamiento a partir del triunfo en el clásico frente a River Plate en la 14º fecha y tras el controvertido arbitraje del reemplazante Patricio Loustau. También contribuyó a la levantada del equipo xeneize la vuelta al gol del eterno delantero Martín Palermo quien está inscribiendo sus últimas y gloriosas páginas en la historia del futbol argentino – se retira al final de este torneo – y que ya alcanzó al controvertido José Francisco Sanfilippo en el quinto lugar de los máximos goleadores de los torneos fútbol argentino contabilizando 227 goles y quedando a cuatro tantos del cuarto (Manuel Pellgrina).
Arsenal es un típico equipo moldeado por su entrenador Gustavo Alfaro. Bien parado defensivamente, ordenado en mitad de cancha con jugadores rápidos como Óbolo y Leguizamón para el contraataque y buen trabajo de pelota parada tanto en defensa como en ataque donde se han destacado el defensor Lisandro López y el veterano lateral Adrián González de muy buena pegada. Viene de obtener un resonante triunfo como local ante Olimpo y cerrará su actuación visitando a Colón y recibiendo a Estudiantes en el viaducto.
Argentinos Juniors no mantiene el mismo juego del torneo cuando se consagró campeón, pero es ordenado defensivamente – solo recibió 10 goles - y posee buenos elementos para el ataque como Niell, Oberman y el juvenil Nicolás Blandi además de un mediocampo combativo y de buen manejo del balón con elementos como Mercier y Prósperi que juegan desde hace tiempo juntos y se complementan perfectamente. El equipo de la Paternal tendrá una difícil visita al sur para visitar a Lanús y recibirá a Tigre en el cierre del torneo.
El hecho vergonzoso de la fecha 17 ocurrió en Rosario cuando una pelea entre dos facciones de la barra brava de Newell´s terminó con un policía y algunos hinchas heridos de bala. Aunque el hecho fue muy lejos del estadio la policía no pudo garantizar el normal desarrollo del acontecimiento y la Secretaría de Seguridad de la Provincia suspendió el encuentro que los locales debían disputar con San Lorenzo.
Como puede verse todavía hay muchas posibilidades de disputa en todos los sectores de la tabla de posiciones. Gracias a la pasión y a la incertidumbre de sus torneos cortos, el viejo fútbol argentino aun resiste en la guerra desigual que sostiene frente al buen juego y el éxodo masivo de sus mejores figuras que pasean su prestigio por todo el mundo.
Mientras tanto estamos en la cuenta regresiva para una nueva Copa América que volverá a disputarse en Argentina tras 24 años.
NOTA ACLARATORIA: En Argentina el sistema que se utiliza para definir los descensos consiste en promediar las últimas tres temporadas de torneos apertura y clausura dividiendo la suma de puntos obtenidos por la cantidad de partidos jugados. Los descensos siempre se definen cuando finalizan los torneos clausura. Para el caso del torneo actual se toman como referencia los torneos Apertura 2008, Clausura y Apertura 2009, Clausura y Apertura 2010 y Clausura 2011. Por lo tanto y tomando como ejemplo a River, el conjunto millonario obtuvo 41 puntos en la temporada 08-09, 43 unidades en la temporada 09-10 y totaliza hasta el momento 56 en 10-11. La suma de 41+43+56= 140 puntos /112 partidos da como resultado 1,250. Para el caso de los equipos ascendidos como Quilmes, la cuenta es sencilla solo dividen los puntos obtenidos sobre el total de partidos de la temporada 36 puntos /36 partidos resulta 1,000 de promedio, pero como la división es con un denominador menor si los cerveceros obtuvieran los 6 puntos en juego el promedio ascendería a 42 puntos/38 partidos=1,105 por lo que Huracán y Gimnasia no deberían perder los próximos 2 encuentros. Como puede verse el promedio para los equipos ascendidos representa un arna de doble filo, si se gana se suma bastante como Olimpo o All Boys, pero si se pierde también se resta demasiado tal como le sucediera a los quilmeños en el comienzo del presente torneo donde obtuvieron su primer punto recién en la sexta fecha y su primer triunfo en la fecha 10.
Marcadores:
Gareca,
Godoy Cruz,
Lanús,
Promedio,
river,
Schurrer,
Sudamericana,
Vélez
segunda-feira, 30 de maio de 2011
Las hazañas de Peñarol en los 60s (3ra parte)
Primera final de la Libertadores en el Centanario. Futuros campeones.
Carrizo se anticipa a Rocha cuando River ganaba còmodamente por 2-0 en Santiago
Vuelta Olìmpica en Santiago. Peñarol ha ganado una final memorable.
Spencer acecha a Carrizo en los minutos finales de la tercera final
Otra vuelta olìmpica, Joya, Goncalves y Cortès festejan
Arriba: Caetano, Mazurkiewicz, Goncalvez, Dìaz, Lezcano,Forlan, Máspoli (DT). Abajo: Abbadie, Rocha, Spencer, Cortés y Joya. Once jugadores para una hazañaLas dos derrotas en el inicio de la Copa Libertadores de 1966 habían hecho cavilar a Roque Gastón Máspoli sobre la disposición táctica del equipo en la cancha. Néstor Goncalvez a pesar de tener un gran peso en el equipo carecía del ida y vuelta que necesitaba un volante central por aquellos tiempos en los cuales muchos rivales jugaban de contraataque y podían aprovechar los espacios vacíos que dejaba el capitán cuando incursionaba ofensivamente y Cortés carecía de la velocidad de Sasía para cubrir las espaldas tanto de “Tito” como de los laterales que se sumaban al ataque.
Por lo tanto el entrenador puso en práctica un esquema parecido al Inter de Helenio Herrera, al cual había visto el año anterior cuando visitó a Independiente en ocasión de la Copa Intercontinental. El paraguayo Lezcano jugaría de líbero por detrás de una línea defensiva conformada por Forlan y Goncalvez como marcadores centrales más Varela y Caetano como laterales. En el mediocampo Cortés sería volante central con Rocha y Abbadie como armadores y Spencer y Joya como delanteros formando un 5-3-2 que podía desdoblarse en 4-4-2 con la subida de un lateral o del propio Goncalvez o en 4-3-3 si Abbadie se sumaba al ataque en posición de puntero derecho de acuerdo a las circunstancias. También contaba con el “Cholo” Ledesma, Emilio Alfano y “Lito” Silva como variantes ofensivas y los juveniles Nelson Díaz y Tabaré González como defensores.
El equipo jugaría de visitante básicamente al contraataque aprovechando los buenos lanzadores que tenía – Cortés o Rocha – y explotando fundamentalmente la velocidad y potencia ofensiva de los morenos – Joya y Spencer – quienes además eran excelentes definidores.
De esa manera llegaron los primeros triunfos en tierras ecuatorianas ante 9 de Octubre y Emelec por 2 a 1 en ambos casos y la victoria en La Paz ante Deportivo Municipal por idéntico marcador.
Luego llegarían las victorias de local vs Jorge Wilsterman (2-0), Dep. Municipal (3-1), 9 de Octubre (2-0) y Emelec (4-1) y un partido con Nacional que fue realmente un trámite, pues ambos equipos ya estaban clasificados empero con doblete de Rocha y un gol de Joya los carboneros vencieron por 3-0.
Integró el grupo de semifinales junto a Universidad Católica de Chile y nuevamente Nacional por cuestiones reglamentarias que impedían que equipos del mismo país se enfrentaran en la final. De ese modo curiosamente 3 equipos argentinos integraban la otra llave semifinal: Independiente, Boca y River quienes pugnarían por un lugar en la final frente al modesto Guaraní que llegó a empatarle a Boca en la Bombonera y asustar a River en el Monumental.
La derrota por 0-1 en Santiago ante un metódico equipo chileno que practicaba con gran precisión la maniobra del offside no melló el ánimo del plantel, que afrontó el primer encuentro frente a Nacional como una verdadera final de la cual se proclamó vencedor por 3-0 con un triplete se Rocha, quien se transformaba en el verdugo de los “bolsos”, no solamente por sus goles sino también por lo que técnicamente demostraba en el terreno y por lo que representaba para sus rivales, como muestra queda el segundo gol en el cual tras recibir un pelotazo de Forlan amagó un pase para un compañero, eludió al sorprendido arquero Paz y entro al arco con pelota y todo paseándola por toda la red para devolverla al mediocampo con un fuerte pelotazo.
Los chilenos de la Universidad Católica fueron claramente superados en el Centenario por 2-0 (Joya y Rocha) aunque los goles llegaron recién durante la segunda etapa. La derrota de los andinos frente a Nacional (1) posibilitó que Peñarol con tan solo empatar frente a su clásico rival llegue a la final.
Nacional necesitaba ganar para avanzar a la final, pero Peñarol resistió los embates de su oponente que carecía de claridad en la definición y cuando conseguía recuperar la pelota la entretenía en el mediocampo con el juego pausado y monótono que le infringían Cortès, Goncalvez y Rocha quienes jugaban lejos del trío Spencer-Silva-Joya y llegaban con pelotazos anunciados que los defensores de Nacional se encargaban de controlar sin mayores inconvenientes. Hasta que faltando 20 minutos un gran pase por elevación de Spencer para el pique por sorpresa de Cortès rompió la defensa en línea de los “bolsos” y el volante definió con un zurdazo alto y fuerte inalcanzable para Sosa que pegó en la parte inferior del travesaño y definió el partido.
River Plate se había impuesto en el otro grupo semifinal al ganar un desempate frente al bicampeón reinante – Independiente a quien venció por 2 a 1 – , Cabe destacar que mientras Peñarol se declaraba finalista el 23 de Abril luego de haber disputado 14 compromisos coperos; los riverplatenses se clasificaron el 10 de Mayo tras jugar 17 partidos, lo que suponía una sobrecarga de partidos máxime si se tiene en cuenta que perseguía sin tregua al puntero Racing en el torneo local evidenciando una gran preparación física producto de la juventud del plantel que contrastaba con la veteranía de algunos jugadores peñarolenses.
Contaba con un plantel plagado de figuras como el experimentado arquero Amadeo Carrizo transitando los últimos años de su extensa carrera; los incansables volantes Solari y Sarnari; los hermanos Onega tan disímiles como armonizados futbolísticamente, Ermindo con su talento e inteligencia innata, Daniel con su gran capacidad goleadora; los uruguayos Matosas y Cubillas que habían dejado gratos recuerdos en Peñarol; el peruano Loayza, un prodigio técnico de refinada gambeta considerado el mejor jugador incaico hasta la aparición de Teófilo Cubillas; Oscar Mas, rápido y diminuto delantero con una diagonal temible y un impresionante remate de volea y el goleador Lallana entre otros.
Según el concepto del verborragico Renato Cesarini, su técnico, el equipo debía ser una “máquina” con una defensa fuerte y un ataque más fuerte aun. El elenco millonario arrastraba años de constantes críticas por aflojar en los momentos decisivos de los últimos torneos. A muchos jugadores se lo catalogaba como faltos de hombría y reticentes a jugar con pierna fuerte cuando los partidos se complicaban. Cesarini exigía un mayor esfuerzo y solidaridad de sus jugadores, fue así que el equipo ganó confianza y fueron apareciendo los resultados y la crítica favorable sobre todo cuando estaban en el umbral para obtener la Copa Libertadores de América.
La primera final en Montevideo se jugaría con árbitros argentinos y la revancha en Buenos Aires con referees uruguayos como parte de la confraternidad entre ambas instituciones.
El 14 de Mayo en el Centenario River planteó un esquema defensivo con la dupla de volantes Solari-Bayo en la contención y la firmeza defensiva de Sainz y Guzmán. Peñarol recién pudo quebrar el cerco defensivo a los 75 minutos cuando el “Pardo” Abbadie de gran actuación se adelantó velozmente a Carrizo y colocó el 1-0. Diez minutos después y ante el desconcierto riverplatense por la desventaja en el marcador Joya conquistó el segundo tanto con un fuerte disparo que se incrustó entre el veterano arquero y el primer palo cuando los defensores de River reclamaban offside.
Cuatro días más tarde y ante un clima hostil se jugó el desquite. El plantel de Peñarol debió llegar al estadio en varios taxis, pues el ómnibus que debía trasladarlos al Monumental nunca llegó y la dirigencia temía que se le diera por perdido el partido por no llegar a horario. Los jugadores debieron recorrer a pie las últimas cuadras que los separaban del estadio por el incesante tráfico en los alrededores soportando una especie de Vía Crucis ante la multitud de argentinos que pugnaba por ingresar a la cancha.
Llegaron separados en varios grupos con el tiempo justo para cambiarse sin ningún tipo de calentamiento previo y cuando ingresaron al terreno de juego se encontraron inclusive con gente dentro de la pista olímpica en una improvisada tribuna que le proferiría todo tipo de agresiones verbales y físicas durante el desarrollo del encuentro.
Sin embargo el equipo se adaptó enseguida al trámite del partido y a los 32 minutos Rocha convirtió el primer tanto de penal tras tomar el rebote que había dado Carrizo en primera instancia. Onega empató de cabeza 6 minutos después desviando un centro.
Al comienzo de la segunda etapa Spencer desniveló tras empalar la pelota sobre el achique de Carrizo tras un rápido contraataque, pero enseguida empató Sarnari con una gran acometida.
Finalmente a los 73 minutos Emindo Onega convirtió el 3-2 final que desató una algarabía tal que hasta los policías encargados de controlar el orden se abrazaban con el autor del gol.
Los hechos violentos no terminaron en la cancha, continuaron en el hotel, pues cuando los jugadores regresaban fueron agredidos a golpes de puño y patadas por un gran número de iracundos simpatizantes de RIver Plate. No obstante la delegación no efectuó ningún tipo de denuncia o descargo conscientes que la situación se resolvería en terreno neutral.
A pesar que la revancha debía jugarse 72 horas después en Chile, los dirigentes de River propusieron adelantar un día el partido argumentando compromisos locales y sospechando que la recuperación de los veteranos de Peñarol sería más lenta. Cataldi y los suyos aceptaron más por orgullo y sed de venganza que por convicción y raciocinio. Además pesaba en el plantel la humillante derrota sufrida en el mismo escenario ante Independiente un año atràs. Desconocìan que los próximas 3 Copas las obtendrían en el mismo estadio.
La tarde del 20 de Mayo de 1966 en el estadio Nacional de Santiago quedaría en la historia grande del fútbol uruguayo. River no podía contar con el sobrio defensor Guzmán lesionado en el segundo cotejo entonces jugó Grispo. La superioridad de River durante la primera etapa fue notoria superando a los uruguayos en todo el campo de juego con una gran circulación de pelota, anticipo permanente y un ataque insostenible que se tradujo en un incuestionable 2-0 con tantos de Daniel Onega y Solari tras un tremendo disparo de media distancia sobre al final de la etapa.
En el complemento Màspoli sustituye a Nelson Díaz de floja tarea por el temperamental Tabaré González con la intención de reforzar la defensa. También Cesarini efectuó una modificación aunque ungido por un golpe que recibió Sainz quien solicitó el reemplazo; inicialmente la idea era reemplazarlo por Bayo, quien según algunas versiones se negó argumentando que su posición no era la de lateral, por lo tanto decidió el ingreso del delantero Lallana dado a la falta de defensores en el banco y confiado en que la supremacía esgrimida era tal que podría golear al elenco uruguayo para redondear una final perfecta.
River terminó jugando con 7 jugadores plenamente ofensivos y solamente Vieitez, Grispo y Matosas como defensores. Solari bajó a auxiliar a la defensa como improvisado lateral y el mediocampo quedó conformado por Sarnari y Ermindo Onega quedando en la delantera Cubilla por derecha, Mas por izquierda, Lallana y Daniel Onega como atacantes netos.
El funcionamiento de River no se resintió pese al cambio, y además Peñarol seguía sin imponer su presencia en la cancha aunque controlaba un poco mejor a su rival cómodo con el resultado, pero a los 60 minutos llegaría la jugada que serviría como bisagra para torcer la historia: Joya toca para Spencer quien efectúa un remate débil y bombeado que Carrizo amortigua con el pecho y luego toma despreocupadamente con sus manos (2). Los uruguayos y el público local – en su mayoría – interpretan que el arquero quiso sobrar la jugada manifestando su suficiencia ante los rivales. La acción dispara automáticamente dos efectos, el primero es la desaprobación de los espectadores que deciden a apoyar a Peñarol cuando antes disfrutaban y vitoreaban el lucido juego de River, la segunda es despertar el carácter típico de los jugadores del conjunto uruguayo ofendidos por lo que consideran una afrenta, quienes de ahora en más sacarán a relucir toda su personalidad en un momento adverso y muy difícil de revertir.
El propio Spencer, Goncalvez y Abbadie recriminan al arquero su actitud, Carrizo hace caso omiso. A partir de ese momento los jugadores de Peñarol comienza a enviar centros al área que Spencer, Rocha y Abbadie se encargarían de capitalizar con sus embestidas sobre la humanidad del experimentado arquero que comienza a ser hostigado también por Lito Silva, lesionado en la primera final, que logra ingresar al terreno y colocarse detrás de su arco para proferirle todo tipo de insultos.
A los 70 minutos Un tiro libre alto de Goncalvez aterriza de golpe en el punto del penal donde se ubicaba Spencer quien de volea y con una sorprendente media vuelta de zurda clava la pelota en un ángulo y descuenta.
A partir de ese momento Peñarol siente que River se desinfla y como el noqueador de boxeo sabe que su rival está sentido por el golpe, por lo tanto como sabe que tiene mayor poder de pegada y que psicológicamente ganó la contienda entonces se la juega a riesgo de recibir una contra que lo puede voltear por toda la cuenta.
Poco a poco River se va encerrando en su área porque Peñarol lo aprieta. Cada centro puede terminar en gol, cada disparo al arco inquieta a Carrizo. River ya no tiene salida clara y apuesta a un contraataque pero Cortès y Goncalvez roban una pelota tras otra y la tocan con criterio. De ese modo a los 72 minutos una combinación entre Spencer, Joya y Rocha rebota en un defensor riverplatense Abbadie dispara al arco desde fuera del área, la pelota se desvía en la espalda de Matosas y es el empate.
Nadie lo puede creer, a River se le escapa la Copa de las manos. Joya y Spencer presionan sobre la salida de Carrizo y los nerviosos defensores, Forlan y el “Tito” llenan el área de centros para los morenos y Rocha se ha transformado en otro atacante más. Todavía queda tiempo para que Spencer erre un gol increíble con Carrizo desparramado y otro definiendo muy alto sobre la cabeza del arquero y que sobre la hora Daniel Onega remate desde buena posición por sobre el travesaño una pelota que le bajó Lallana de cabeza y Lezcano despeje sobre la línea un remate de Lallana en un atisbo de reacción riverplatense.
Terminado el tiempo reglamentario Cesarini comprendió que su cambio había sido desatinado porque sería imposible detener la embestida del envalentonado Peñarol sin defensores y supo que algunos de sus jugadores eran víctimas de aquellos viejos fantasmas que venían negándole los títulos. Supo además que sería objeto de feroces críticas hasta el último día de su vida.
A pesar de todo el alargue pesaba en los veteranos uruguayos que recién consiguieron la desventaja a los 12 minutos del alargue con una fórmula muy repetida: centro de Forlan y cabezazo extraordinario de Spencer aventajando a sus marcadores y venciendo a Carrizo. Allí se terminó la Copa aunque para rubricar la hazaña Rocha convirtió también de cabeza 6 minutos después el 4-2 definitivo y lapidario para las aspiraciones de un desdibujado River Plate. Todavía quedó tiempo para dos fouls de Carrizo contra Spencer fuera del área en sendos mano a mano que denotaban la impotencia del arquero ante lo inevitable. Esa jornada marcarìa el nacimiento del mote de "gallinas" para denominar a los riverplatenses, quizàs por la sensación de miedo o estupor que eriza la piel tanto como estas aves (3).
Terminó el partido y jugadores, técnico, dirigentes y allegados se confundieron en lágrimas y abrazos. Poco más de un millar de hinchas carboneros deliraba en las tribunas.
El regreso a Montevideo fue motivo de festejos similares al Maracanazo de 1950. Los jugadores fueron recibidos como auténticos héroes. Pero todavía quedaba un desafío: La Copa Intercontinental frente al Real Madrid.
El conjunto merengue ya había jubilado a sus leyendas como Di Stèfano y Puskas. Una nueva generación de jugadores asomaba destacándose Amancio, Grosso, Velázquez, Sanchis y Pirri a los cuales se los llamó “los ye-ye” por una producción fotográfica que habían realizado con unas pelucas imitando a los famosísimos Beatles.
Pero más allá de lo anecdótico, era un equipo cuyos jugadores habían crecido viendo jugar al equipo de las cinco Copas de Europa y procuraba recuperar su mística. Habían dado el gran golpe al eliminar al campeón Inter de Milán en semifinales y después derrotar en la final al duro Partizan de Belgrado por 2-1 tras revertir la desventaja inicial.
Muchos de los jugadores ibéricos conocían a los uruguayos por la meritoria actuación del Mundial de Inglaterra y sabían que el rival no era fácil, pero sostenían que obteniendo un buen resultado de visitante no tendrían inconvenientes para vencer en Madrid. Sin embargo el estado físico de los jugadores que regresaban de la Copa del Mundo no era el más óptimo por lo que se dejaba ver en los primeros partidos del Campeonato Uruguayo, donde un par de derrotas y algunos empates dejaban al equipo mirasol lejos del puntero Nacional.
El primer encuentro se disputó en Montevideo el 12 de Octubre de 1966 ante un Centenario repleto. Sorprendió la marca personal que impusieron los “merengues”. Sin embargo a los 39 minutos tras un saque lateral una combinación entre Abbadie y Spencer culminó con un una gambeta finísima del ecuatoriano que dejó desairados a Zocco y De Felipe y definió sobre la salida de Betancort.
Pachìn dejó al visitante en inferioridad numérica por agresión de Pachìn a Spencer, aunque el árbitro ignoró un cabezazo anterior de Rocha al defensor madridista, por lo que durante la segunda etapa el equipo local manejó pelota, terreno y marcador ante la siempre férrea marcación de los madridistas. Por eso no resultó extraño que el 2-0 se haya producido cuando faltaban apenas 5 minutos para el epílogo Abbadie colocó un pase en profundidad para la entrada de Spencer quien definió fuerte y rasante sobre la salida del golero español. Los europeos se quejaron del estado del campo de juego y del tamaño de la pelota – más chica que la que acostumbraban jugar en el viejo continente – que les impedía un mejor control del juego. Pero tenían gran confianza para vencer en la revancha, puesto que consideraban que el cansancio del viaje y la propia presión del público local inclinaría la cancha en dirección al arco defendido por Mazurkiewicz y la diferencia llegaría por decantación.
Los fanáticos del Real Madrid agotaban pasajes para Lausanna, destino del partido de desempate, mientras la dirigencia reservaba el Hotel. A nadie le cabía en la cabeza otro resultado más que el triunfo en Chamartìn (actual Santiago Bernabeu). Regresaba Gento luego de una lesión, él sería el único sobreviviente en cancha de la gloriosa final de 1960 (el restante era Pachìn, suspendido). Spencer tampoco podía olvidar los 5 goles recibidos y Goncalvez sentía la impotencia de haber quedado marginado por una amigdalitis, ambos tomaban este partido como una auténtica revancha.
Màspoli tenía claro que debía esperar al Real Madrid en su propio campo apelando a la fórmula que tantos éxitos le había deparado en la Libertadores. Gento sería tomado en forma escalonada por Abbadie, Tabaré González (reemplazaba a Forlàn, lesionado en la ida) y si conseguía pasar lo cruzaría Lezcano; Caetano con Serena, Lezcano y Varela sobre Grosso y Amancio; Goncalvez y Cortès peleando el el medio con Velázquez e imponiendo su toque corto y prolijo; Rocha y Abbadie de lanzadores, el “pardo” colaborando también en la contención; finalmente Joya y Spencer como puntas. La idea fundamental era aguantar los embates iniciales para después imponer su ritmo y llevar a los españoles al terreno que más le convenía.
El 25 de Octubre y ante el arbitraje del italiano Lo Bello se disputó la segunda final. Tal como suponía Màspoli el Real Madrid salió a buscar el resultado desde el pitazo inicial, pero luego de los 10 minutos Peñarol se acomodó en la cancha y en menos de 10 minutos creó tres situaciones por intermedio de Spencer y Joya e inclusive se anuló un gol del ecuatoriano por supuesta mano.
A la media hora una genialidad de Rocha terminó con un discutido penal cometido por Calpe que el mismo Pedro se encargó de convertir. Con la ventaja Peñarol se relajó e hizo circular la pelota ante el nerviosismo de los jóvenes jugadores del Real Madrid que no encontraban la forma de penetrar tan cerrado esquema defensivo. Casi sobre el final del primer tiempo un vertiginoso recorrido de Spencer eludiendo rivales por derecha desde el mediocampo que incluyó una pared devuelta de taco por Joya cuando el ecuatoriano entraba al área culminó con un suave remate sobre la salida de Betancort que colocó el 2-0 ante el estupor de los locales. Una verdadera lección de cómo se debe jugar de visitante tituló el “La Gazzeta dello Sport” refiriéndose al planteo de los sudamericanos. El segundo tiempo estuvo de más, puesto que Peñarol cerró aun más sus líneas y ante la impotencia del local el encuentro decayó en interés y emotividad. Peñarol soportó con entereza los asedios del local, tocó con tranquilidad cuando recuperó la pelota y creó algún peligro con las pelotas largas en dirección a Spencer, Joya o Abbadie hasta que Lo Bello decretó el final. Peñarol tocaba el cielo con las manos, no solo se había vengado del Real Madrid y en su propia casa, además se había proclamado como el mejor equipo del Mundo tras una temporada extenuante con la Copa Libertadores y el mundial de Inglaterra con un plantel compuesto en su mayoría por veteranos de gran experiencia que ya sentían el paso de los años, pero que estaban dotados de una gran fibra combativa y un eximio dominio del balón que les permitía dar vuelta los partidos más difíciles y doblegar a los mejores equipos del Mundo.
El balance era prácticamente inmejorable, de las 7 Copas Libertadores jugadas hasta 1966 Peñarol había jugado 6, ganando la mitad de ellas, llegando a 2 finales y a una semifinal. Tres veces había disputado la Copa Intercontinental venciendo en 2 oportunidades. El club era reconocido no solo en América sino también en toda Europa, sus jugadores eran figuras de renombre disputadas por muchos clubes, las arcas del Club recaudaban fondos por títulos, giras y derechos de televisión que solamente eran superados en América por el Santos de Pelé. El club estaba en el pináculo de sus 75 años de vida.
Pero lentamente comenzaría la declinación que significaba el final de un ciclo paralelamente al el resurgimiento del rival de toda la vida, aunque en la transición aguardaban nuevas hazañas.
(1) Fernando Riera, famoso por dirigir a la Selección Chilena en 1962 y al Benfica de Eusebio un año después, había tomado la dirección técnica de Nacional tras haber dirigido y clasificado paradójicamente a Universidad Católica durante la primera fase de esta misma Copa.
(2) Aunque el propio Amadeo declaró que la pelota le había pegado en el pecho y que no tuvo intención de cargar a sus rivales, en el mundillo del fútbol argentino se sabía de las fanfarronerías del arquero. El propio presidente de River Plate Américo Liberti manifestó que Carrizo fue el responsable de la reacción de los contrarios y de echarse el público en contra porque es muy fácil sobrar en la buena, pero hay que tener la guapeza suficiente en las malas.
(3) Una semana después(29/5/66) visitando a Banfield por el torneo local, los simpatizantes locales arrojaron al terreno de juego una gallina con una banda roja adherida a sus plumas que simbolizaba una original chanza ante la tremenda derrota de Santiago.
terça-feira, 19 de abril de 2011
Muchos equipos ningún candidato
La mitad más una de las fechas se han jugado en el torneo Clausura 2011 en Argentina y todavía no se vislumbra un candidato. La irregularidad es tan evidente que de los 20 equipos, 18 de ellos están separador por 9 puntos y la mitad de ellos por 4 unidades.
La mediocridad de los equipos puede explicarse por diferentes factores tales como ausencia de grandes figuras, veteranos de mil batallas que tratan de imponer su oficio a expensas de su decadente estado físico, juveniles que no está preparados para la primera división, mucho nervio y poca sangre fría, planteos excesivamente defensivos con prioridad excesiva a la marca sobre la propia creación hacen que los equipos piensen primero en su propio arco y mucho después en el de enfrente; máxime cuando el único puntero, el otrora poderoso River Plate (19) juega a evitar la promoción en lugar de mostrar en el terreno las razones su liderazgo. De esa manera “valioso empate” como visitante en La Plata frente a una pobre expresión futbolística – que muy poco tiene del vistoso juego al cual nos tiene acostumbrado su técnico Ángel Cappa – denominada Gimnasia y Esgrima de la Plata (10), mucho más cerca de descender al Nacional B que de permanecer en primera si no cambia su actitud. Solo Rinaudo y Aued parecen jugadores de primera división del fútbol argentino el resto encajaría perfectamente en cualquier equipo del ascenso.
Así está nuestro vapuleado fútbol argentino, el equipo que manda en la tabla de posiciones convirtió solo 9 goles en 10 fechas, pero también es cierto que recibió 4 tantos lo que explica en gran parte la preocupación de su técnico J.J. López por estar más atento a la tabla de abajo que a la de arriba. Mariano Pavone es el llanero solitario que bastante bien se las arregla pese a las pocas pelotas claras que le llegan de parte de Lamela, Buonanotte o Lanzini. Deberá arriesgar un poco más si con el transcurso de las fechas se encuentra con la posibilidad inesperada de salir CAMPEON. Habrá que avisarle a J.J. López antes que se le vaya el tren por mirar tan fijamente la tabla de abajo.
A un punto y con un encuentro pendiente que se completará el próximo miércoles frente a San Lorenzo, Vélez Sarsfield acecha con el envión anímico de su reciente clasificación a 8vos de final de la Copa Libertadores y tras haber conseguido un agónico empate frente a Colón en Santa Fe en tiempo de descuento y cuando las piernas empezaban a pesar después del largo viaje desde Venezuela.
Olimpo de Bahía Blanca (17) al igual que RIver Plate juega con las 2 tablas, se hace fuerte de local y cierra su defensa de visitante apostando a la efectividad de Rolle, Maggiolo y el paraguayo Bareiro. Protagonizó un vibrante encuentro frente a Estudiantes (también 17) que dejó en claro que tiene posibilidades concretas de permanecer en primera división.
El otro equipo de La Plata ha caído en una meseta en el torneo local acumulando 3 fechas sin victorias, algo inusual en el equipo de Verón y compañía, que está tratando de recuperar a Braña y Ré, dos jugadores fundamentales del “pincharrata” sin embargo su andar en la Copa Libertadores es cómodo (a pesar de las dos goleadas sufridas frente al imparable Cruzeiro se clasificó sin problemas a octavos).
A Godoy Cruz de Mendoza (17) le vino muy bien la eliminación de la Copa, pues se ha recuperado dejando a Argentinos Juniors (15) sin invicto aunque el equipo de la Paternal haya méritos suficientes para llevarse al menos un punto de San Luis, pero la brillante definición de Villar tras un yerro producido por un potente saque de arco de Torrico fue suficiente para obtener los 3 puntos.
Racing (16) volvió al triunfo después de cuatro fechas venciendo por 2-0 nada menos que a su clásico rival independiente (13). Victoria sin discusiones con una formidable actuación del colombiano Teófilo Gutiérrez, autor de un gol y asistidor del restante con un magnífico pase de taco. Del otro lado las cosas no andan nada bien, tras el espejismo de la Copa Sudamericana y un buen comienzo en la Libertadores todo se desplomó con la prematura eliminación de esta competencia. Los resultados en el ámbito local tampoco ayudan y el equipo rojo tendrá serios problemas con los promedios en la próxima temporada si no endereza el timón. La continuidad del turco Mohamed está en el tapete.
San Lorenzo (15) no logra hacer pie de local aunque tendrá la oportunidad de acercarse a la punta si derrota al equipo de Vélez. Al aquipo dirigido por Ramón Díaz le falta juego y sobre todo gol. Por momentos su juego se reduce a lo que pueda producir con pelota parada, poco para un aspirante al título.
Lanús (15) siempre está a mitad de camino entre arrancar y quedarse y es que tras haber brindado buenas actuaciones como frente a Racing y Boca cae en pozos futbolísticos inexplicables como frente a All Boys o San Lorenzo que le impiden llegar más arriba en la tabla. Tiene buenos jugadores como Valeri, Regueiro y Camoranesi pero a veces no logra solucionar los cortocircuitos que se producen en el mediocampo y deja puntos en el camino.
Argentinos Juniors (15) tiene la mente puesta en su posible clasificación para octavos de la Copa Libertadores frente a Fluminense, pero no descuida el torneo local. A partir de su solidez defensiva y del trabajo de sus volantes llega muy limpia la pelota a los delanteros y es capaz de sorprender a cualquier equipo aunque su juego diste del equipo que ganó el Clausura del año pasado.
Boca Juniors (11) es una bomba a punto de explotar. Tal como le sucediera a Basile, Alves, y Borghi, Julio César Falcioni no encuentra el equipo que lo satisfaga. Los problemas defensivos que fueron el talón de Aquiles de los últimos torneos parecen agravarse, los delanteros marcan pocos goles y hasta Palermo extraña la red, solo la magia y los goles de Riquelme han evitado que el desastre fuera aun mayor aunque el controvertido volante no encuentre interlocutores futbolísticos. Además del tema futbolístico tampoco la situación institucional es la ideal, dentro de la comisión directiva coexisten varios sectores y cada uno de ellos juga un partido aparte. El final es impredecible, lo cierto es que si el equipo xeneize no levanta cabeza durante las próximas fechas corre el riesgo de padecer los mismos problemas de promedio que River Plate en la próxima temporada.
Son varios los equipos que luchan por permanecer en la categoría. Gimnasia y Esgrima de La Plata y Quilmes (6) son los más comprometidos y solamente una gran levantada o una caída pronunciada de sus contrincantes podrá salvarlos de jugar en el Nacioanl B durante la próxima temporada. El conjunto cervecero dirigido por Carusso Lombardo tiene pese a ser actualmente el último en el promedio las mejores chances puesto que solamente divide sus puntos por una sola temporada y puede aprovechar anímicamente su primera victoria del campeonato lograda el último viernes frente al famélico Newell´s Old Boys (5) que recientemente abandonara Roberto Sensini.
Un escalón arriba están Huracán (11), Olimpo y Tigre (12) y todavía más arriba aparecen All Boys (11), River, Independiente y Arsenal (10). Su suerte dependerá exclusivamente de los puntos que obtengan All Boys y Olimpo – que cuentan con el mismo criterio que Quilmes – además de sus propias actuaciones. Pero todavía no hay nada absolutamente definido.
Banfield (15) y Colón (14) deambulan por la mitad de tabla. Los santafesinos entrenados ahora por Mario Sciacqua buscarán revertir fundamentalmente sus actuaciones de local donde su estadio dejó de ser “el Cementerio de los elefantes” para convertirse en la tumba futbolística del ex entrenador Fernando Gamboa tras sufrir cuatro derrotas consecutivas.
Así y todo con más sinsabores que éxitos, pero como siempre con mucha pasión y gran polémica prosigue el torneo argentino. En las próximas cuatro fechas probablemente el panorama esté un poco más claro en cuanto a lo estadístico, porque es difícil que se aclare futbolísticamente, ya que parafraseando a un ex presidente de esta nación “El fútbol argentino está condenado al éxito” o absuelto al fracaso?.
La mediocridad de los equipos puede explicarse por diferentes factores tales como ausencia de grandes figuras, veteranos de mil batallas que tratan de imponer su oficio a expensas de su decadente estado físico, juveniles que no está preparados para la primera división, mucho nervio y poca sangre fría, planteos excesivamente defensivos con prioridad excesiva a la marca sobre la propia creación hacen que los equipos piensen primero en su propio arco y mucho después en el de enfrente; máxime cuando el único puntero, el otrora poderoso River Plate (19) juega a evitar la promoción en lugar de mostrar en el terreno las razones su liderazgo. De esa manera “valioso empate” como visitante en La Plata frente a una pobre expresión futbolística – que muy poco tiene del vistoso juego al cual nos tiene acostumbrado su técnico Ángel Cappa – denominada Gimnasia y Esgrima de la Plata (10), mucho más cerca de descender al Nacional B que de permanecer en primera si no cambia su actitud. Solo Rinaudo y Aued parecen jugadores de primera división del fútbol argentino el resto encajaría perfectamente en cualquier equipo del ascenso.
Así está nuestro vapuleado fútbol argentino, el equipo que manda en la tabla de posiciones convirtió solo 9 goles en 10 fechas, pero también es cierto que recibió 4 tantos lo que explica en gran parte la preocupación de su técnico J.J. López por estar más atento a la tabla de abajo que a la de arriba. Mariano Pavone es el llanero solitario que bastante bien se las arregla pese a las pocas pelotas claras que le llegan de parte de Lamela, Buonanotte o Lanzini. Deberá arriesgar un poco más si con el transcurso de las fechas se encuentra con la posibilidad inesperada de salir CAMPEON. Habrá que avisarle a J.J. López antes que se le vaya el tren por mirar tan fijamente la tabla de abajo.
A un punto y con un encuentro pendiente que se completará el próximo miércoles frente a San Lorenzo, Vélez Sarsfield acecha con el envión anímico de su reciente clasificación a 8vos de final de la Copa Libertadores y tras haber conseguido un agónico empate frente a Colón en Santa Fe en tiempo de descuento y cuando las piernas empezaban a pesar después del largo viaje desde Venezuela.
Olimpo de Bahía Blanca (17) al igual que RIver Plate juega con las 2 tablas, se hace fuerte de local y cierra su defensa de visitante apostando a la efectividad de Rolle, Maggiolo y el paraguayo Bareiro. Protagonizó un vibrante encuentro frente a Estudiantes (también 17) que dejó en claro que tiene posibilidades concretas de permanecer en primera división.
El otro equipo de La Plata ha caído en una meseta en el torneo local acumulando 3 fechas sin victorias, algo inusual en el equipo de Verón y compañía, que está tratando de recuperar a Braña y Ré, dos jugadores fundamentales del “pincharrata” sin embargo su andar en la Copa Libertadores es cómodo (a pesar de las dos goleadas sufridas frente al imparable Cruzeiro se clasificó sin problemas a octavos).
A Godoy Cruz de Mendoza (17) le vino muy bien la eliminación de la Copa, pues se ha recuperado dejando a Argentinos Juniors (15) sin invicto aunque el equipo de la Paternal haya méritos suficientes para llevarse al menos un punto de San Luis, pero la brillante definición de Villar tras un yerro producido por un potente saque de arco de Torrico fue suficiente para obtener los 3 puntos.
Racing (16) volvió al triunfo después de cuatro fechas venciendo por 2-0 nada menos que a su clásico rival independiente (13). Victoria sin discusiones con una formidable actuación del colombiano Teófilo Gutiérrez, autor de un gol y asistidor del restante con un magnífico pase de taco. Del otro lado las cosas no andan nada bien, tras el espejismo de la Copa Sudamericana y un buen comienzo en la Libertadores todo se desplomó con la prematura eliminación de esta competencia. Los resultados en el ámbito local tampoco ayudan y el equipo rojo tendrá serios problemas con los promedios en la próxima temporada si no endereza el timón. La continuidad del turco Mohamed está en el tapete.
San Lorenzo (15) no logra hacer pie de local aunque tendrá la oportunidad de acercarse a la punta si derrota al equipo de Vélez. Al aquipo dirigido por Ramón Díaz le falta juego y sobre todo gol. Por momentos su juego se reduce a lo que pueda producir con pelota parada, poco para un aspirante al título.
Lanús (15) siempre está a mitad de camino entre arrancar y quedarse y es que tras haber brindado buenas actuaciones como frente a Racing y Boca cae en pozos futbolísticos inexplicables como frente a All Boys o San Lorenzo que le impiden llegar más arriba en la tabla. Tiene buenos jugadores como Valeri, Regueiro y Camoranesi pero a veces no logra solucionar los cortocircuitos que se producen en el mediocampo y deja puntos en el camino.
Argentinos Juniors (15) tiene la mente puesta en su posible clasificación para octavos de la Copa Libertadores frente a Fluminense, pero no descuida el torneo local. A partir de su solidez defensiva y del trabajo de sus volantes llega muy limpia la pelota a los delanteros y es capaz de sorprender a cualquier equipo aunque su juego diste del equipo que ganó el Clausura del año pasado.
Boca Juniors (11) es una bomba a punto de explotar. Tal como le sucediera a Basile, Alves, y Borghi, Julio César Falcioni no encuentra el equipo que lo satisfaga. Los problemas defensivos que fueron el talón de Aquiles de los últimos torneos parecen agravarse, los delanteros marcan pocos goles y hasta Palermo extraña la red, solo la magia y los goles de Riquelme han evitado que el desastre fuera aun mayor aunque el controvertido volante no encuentre interlocutores futbolísticos. Además del tema futbolístico tampoco la situación institucional es la ideal, dentro de la comisión directiva coexisten varios sectores y cada uno de ellos juga un partido aparte. El final es impredecible, lo cierto es que si el equipo xeneize no levanta cabeza durante las próximas fechas corre el riesgo de padecer los mismos problemas de promedio que River Plate en la próxima temporada.
Son varios los equipos que luchan por permanecer en la categoría. Gimnasia y Esgrima de La Plata y Quilmes (6) son los más comprometidos y solamente una gran levantada o una caída pronunciada de sus contrincantes podrá salvarlos de jugar en el Nacioanl B durante la próxima temporada. El conjunto cervecero dirigido por Carusso Lombardo tiene pese a ser actualmente el último en el promedio las mejores chances puesto que solamente divide sus puntos por una sola temporada y puede aprovechar anímicamente su primera victoria del campeonato lograda el último viernes frente al famélico Newell´s Old Boys (5) que recientemente abandonara Roberto Sensini.
Un escalón arriba están Huracán (11), Olimpo y Tigre (12) y todavía más arriba aparecen All Boys (11), River, Independiente y Arsenal (10). Su suerte dependerá exclusivamente de los puntos que obtengan All Boys y Olimpo – que cuentan con el mismo criterio que Quilmes – además de sus propias actuaciones. Pero todavía no hay nada absolutamente definido.
Banfield (15) y Colón (14) deambulan por la mitad de tabla. Los santafesinos entrenados ahora por Mario Sciacqua buscarán revertir fundamentalmente sus actuaciones de local donde su estadio dejó de ser “el Cementerio de los elefantes” para convertirse en la tumba futbolística del ex entrenador Fernando Gamboa tras sufrir cuatro derrotas consecutivas.
Así y todo con más sinsabores que éxitos, pero como siempre con mucha pasión y gran polémica prosigue el torneo argentino. En las próximas cuatro fechas probablemente el panorama esté un poco más claro en cuanto a lo estadístico, porque es difícil que se aclare futbolísticamente, ya que parafraseando a un ex presidente de esta nación “El fútbol argentino está condenado al éxito” o absuelto al fracaso?.
quarta-feira, 2 de março de 2011
CLAUSURA 2011: Pocas figuras + mucho temor = pobre espectáculo
Un nuevo torneo Clausura ha comenzado en Argentina y ya se han cumplido las tres primeras fechas.
Con más pasión que fútbol, tal como viene ocurriendo en los últimos años, el torneo avanza todavía sin candidatos definidos aunque algunos equipos hayan comenzado a mostar sus armas.
Sin duda se nota el gran vacío que existe en lo que podríamos llamar la generación intermedia, pues el promedio de jugadores más veteranos es llamativamente alto en la mayoría de los equipos. Así es que Palermo, Riquelme, Almeyda, Ortega, Verón, Fuertes, Schiavi, Tuzzio, Sessa, Bernardi, Franco, Camoranesi, Barros Schelotto, Romeo, Barrientos, Fuentes – por citar a los más destacados – son requeridos por los clubes para paliar la crisis económica evitando contratos millonarios y aportando experiencia a planteles jóvenes que intentan copiar sus características para progresar en sus carreras futbolísticas.
En materia de juveniles tampoco han surgido grandes cracks del nivel de Messi, Tévez o Agüero, prueba de ello es que la reciente actuación del seleccionado Sub-20 en Perú no fue todo lo fructífera que se esperaba por cuanto a pesar de haber clasificado para el Mundial de Colombia se fracasó en el objetivo olímpico de Londres 2012. La única figura fue el hábil Juan Iturbe que juega en Cerro Porteño de Paraguay, del resto solo pueden rescatarse Zucculini (Racing), Battaglia (Huracán), Ferreyra y Tagliafico (Banfield) y el arquero Andrada (Lanús) como alguna de las futuras promesas. Habrá que ver hasta dónde pueden llegar Lamela, Lanzini, Chávez y Colazzo por citar algunas apariciones del torneo anterior.
Entre los veteranos y los juveniles, los mejores jugadores se encuentran esparcidos por todo el mundo. Solo puede mencionarse el feliz regreso de Diego Valeri a Lanús y Matías DeFederico a Independiente, el buen momento de Juan Manuel Martínez y Maxi Moralez en Vélez, Enzo Pérez y Gastón Fernández en Estudiantes y Pablo Mouche en Boca.
El resto son extranjeros entre los cuales de destacan los uruguayos Santiago Silva (Vélez) y Juan Manuel Salgueiro (San Lorenzo), los colombianos Giovanni Moreno, lesionado, y Teófilo Gutiérrez (Racing), los paraguayos Marcelo Estigarribia (Newell´s), Santiago Salcedo (Argentinos Juniors) y Jorge Achucarro (Banfield) por citar a los más destacados.
Los partidos son muy cerrados, en muchos equipos se juega con línea de cuatro y “doble cinco” sin enganche haciendo retroceder a delanteros que no sienten el puesto. Por lo tanto los encuentros resultan monótonos y poco atractivos si los técnicos no cambian las posiciones o algún jugador se sale del libreto. Julio César Falcioni ha sido insultado y cuestionado en la Bombonera por descartar a Juan Román Riquelme en el encuentro del domingo último jugado por Boca (4) ante All Boys que concluyó en empate a cero sin mostrar ideas ofensivas que puedan desequilibrar, aunque se reforzó defensivamente tras haber sido sorprendido por Godoy Cruz de Mendoza que le metió 4 goles de visitante en el debut. El equipo xeneize es uno de los que más se reforzó pues incorporó tres volantes de primera línea como Rivero, Somoza y Ervitti, pero los resultados y el funcionamiento del equipo distan mucho de las pretensiones de dirigentes, hinchas y cuerpo técnico.
River (7), que continúa bajo la dirección técnica de Juan José López prefiere mantener los pies en la tierra y no pensar en el título aunque lidere parcialmente el torneo, sino que busca alejarse definitivamente de la zona de promoción al igual que Independiente (2) a quien derrotó el domingo último con un tardío gol de Matías Pavone. Mantiene la base del equipo que finalizó cuarto en el Apertura con la única diferencia del arquero Chichizola que reemplaza de buena forma al lesionado Carrizo y la ausencia del goleador Funes Mori por pubalgia. Llega más por las bandas a través de Juan Mnauel Díaz y Ferrari y tiene algo de buen fútbol con la desfachatez de Lamela y Lanzini, pero por sobre todas las cosas está firme atrás y todavía no recibió goles.
El conjunto rojo de Avellaneda, flamante vencedor de la Copa Sudamericana, no tiene mucho margen para desperdiciar puntos ya que la última posición del último torneo amenaza su permanencia en primera división. Para colmo se encuentra disputando la Copa Libertadores, por lo que en algún momento puede sentir el esfuerzo con un plantel no muy numeroso.
Racing (6) sufrió la rotura de ligamentos cruzados de su principal figura Giovanni Moreno y deberá buscar la manera de suplirlo. El triunfo por 2-1 ante San Lorenzo (4) lo coloca con mejores expectativas en el torneo tras la derrota ante Boca (0-1).
El equipo dirigido por Ramón Díaz tropezó ante “la academia” por algunos desbarajustes defensivos ante pelotas paradas y por la incapacidad de generar peligro por parte de Romagnoli, más preocupado en marcar a Pillud que en conducir a su equipo.
Olimpo (7) es uno de los sorpresivos punteros que se hace fuerte de local y que logró un agónico triunfo ante Banfield en el debut y un sufrido empate 3-3 ante los mendocinos la última jornada. Dichos resultados lo alejan de la zona roja done penan Independiente, River, Huracán (2) y Tigre (4).
Estudiantes de la Plata (6) y Vélez (2), los mejores equipos del torneo pasado tienen la mente puesta en la Copa Libertadores al igual que Argentinos Juniors (3) y Godoy Cruz (4) tratan de acomodarse en ambos torneos tratando de resignar la menor cantidad de unidades posibles aunque el desgaste físico que produce la disputa simultánea de ambas competiciones reduce las chances en el Clausura.
Lanús (6) puede ser una de las sorpresas del Clausura. El elenco ahora conducido por Gabriel Schurrer se ha reforzado muy bien con el retorno de Valeri y la contratación el ex campeón del mundo con Italia, Mauro Camoranesi, cuenta demás con la habilidad del uruguayo Regueiro y la movilidad de Pizarro.
Arsenal, Colón, Tigre, All Boys y Banfield (4) al igual que Newell´s (3) todavía no han mostrado mucho y se espera que en las próximas fechas diluciden en la cancha cuáles serán sus reales chances.
Gimnasia y Esgrima de la Plata (2), ilusionado con el retorno de Guillermo Barros Schelotto buscará alejarse definitivamente del descenso para lo cual deberá realizar una muy buena campaña si no quiere seguir el mismo camino que Rosario Central , quien pena actualmente en mitad de tabla del el Nacional “B” tras dos años de penurias en primera división.
La situación de Quilmes (0) es aun más comprometida por cuanto el equipo no logra buenos resultados y cada vez se encuentra más hundido sin respuestas anímicas ni futbolísticas.
Los próximos partidos nos darán las pintas acerca de cómo se desarrollará el torneo y quienes se perfilarán como animadores. Espero también ansiosamente ver mejores espectáculos con planteos menos mezquinos, aunque dudo que en las actuales condiciones del fútbol vernáculo pueda producirse unas acentuada mejoría. Sería un verdadero milagro, aunque ya sabemos que la esperanza es lo último que se pierde.
Con más pasión que fútbol, tal como viene ocurriendo en los últimos años, el torneo avanza todavía sin candidatos definidos aunque algunos equipos hayan comenzado a mostar sus armas.
Sin duda se nota el gran vacío que existe en lo que podríamos llamar la generación intermedia, pues el promedio de jugadores más veteranos es llamativamente alto en la mayoría de los equipos. Así es que Palermo, Riquelme, Almeyda, Ortega, Verón, Fuertes, Schiavi, Tuzzio, Sessa, Bernardi, Franco, Camoranesi, Barros Schelotto, Romeo, Barrientos, Fuentes – por citar a los más destacados – son requeridos por los clubes para paliar la crisis económica evitando contratos millonarios y aportando experiencia a planteles jóvenes que intentan copiar sus características para progresar en sus carreras futbolísticas.
En materia de juveniles tampoco han surgido grandes cracks del nivel de Messi, Tévez o Agüero, prueba de ello es que la reciente actuación del seleccionado Sub-20 en Perú no fue todo lo fructífera que se esperaba por cuanto a pesar de haber clasificado para el Mundial de Colombia se fracasó en el objetivo olímpico de Londres 2012. La única figura fue el hábil Juan Iturbe que juega en Cerro Porteño de Paraguay, del resto solo pueden rescatarse Zucculini (Racing), Battaglia (Huracán), Ferreyra y Tagliafico (Banfield) y el arquero Andrada (Lanús) como alguna de las futuras promesas. Habrá que ver hasta dónde pueden llegar Lamela, Lanzini, Chávez y Colazzo por citar algunas apariciones del torneo anterior.
Entre los veteranos y los juveniles, los mejores jugadores se encuentran esparcidos por todo el mundo. Solo puede mencionarse el feliz regreso de Diego Valeri a Lanús y Matías DeFederico a Independiente, el buen momento de Juan Manuel Martínez y Maxi Moralez en Vélez, Enzo Pérez y Gastón Fernández en Estudiantes y Pablo Mouche en Boca.
El resto son extranjeros entre los cuales de destacan los uruguayos Santiago Silva (Vélez) y Juan Manuel Salgueiro (San Lorenzo), los colombianos Giovanni Moreno, lesionado, y Teófilo Gutiérrez (Racing), los paraguayos Marcelo Estigarribia (Newell´s), Santiago Salcedo (Argentinos Juniors) y Jorge Achucarro (Banfield) por citar a los más destacados.
Los partidos son muy cerrados, en muchos equipos se juega con línea de cuatro y “doble cinco” sin enganche haciendo retroceder a delanteros que no sienten el puesto. Por lo tanto los encuentros resultan monótonos y poco atractivos si los técnicos no cambian las posiciones o algún jugador se sale del libreto. Julio César Falcioni ha sido insultado y cuestionado en la Bombonera por descartar a Juan Román Riquelme en el encuentro del domingo último jugado por Boca (4) ante All Boys que concluyó en empate a cero sin mostrar ideas ofensivas que puedan desequilibrar, aunque se reforzó defensivamente tras haber sido sorprendido por Godoy Cruz de Mendoza que le metió 4 goles de visitante en el debut. El equipo xeneize es uno de los que más se reforzó pues incorporó tres volantes de primera línea como Rivero, Somoza y Ervitti, pero los resultados y el funcionamiento del equipo distan mucho de las pretensiones de dirigentes, hinchas y cuerpo técnico.
River (7), que continúa bajo la dirección técnica de Juan José López prefiere mantener los pies en la tierra y no pensar en el título aunque lidere parcialmente el torneo, sino que busca alejarse definitivamente de la zona de promoción al igual que Independiente (2) a quien derrotó el domingo último con un tardío gol de Matías Pavone. Mantiene la base del equipo que finalizó cuarto en el Apertura con la única diferencia del arquero Chichizola que reemplaza de buena forma al lesionado Carrizo y la ausencia del goleador Funes Mori por pubalgia. Llega más por las bandas a través de Juan Mnauel Díaz y Ferrari y tiene algo de buen fútbol con la desfachatez de Lamela y Lanzini, pero por sobre todas las cosas está firme atrás y todavía no recibió goles.
El conjunto rojo de Avellaneda, flamante vencedor de la Copa Sudamericana, no tiene mucho margen para desperdiciar puntos ya que la última posición del último torneo amenaza su permanencia en primera división. Para colmo se encuentra disputando la Copa Libertadores, por lo que en algún momento puede sentir el esfuerzo con un plantel no muy numeroso.
Racing (6) sufrió la rotura de ligamentos cruzados de su principal figura Giovanni Moreno y deberá buscar la manera de suplirlo. El triunfo por 2-1 ante San Lorenzo (4) lo coloca con mejores expectativas en el torneo tras la derrota ante Boca (0-1).
El equipo dirigido por Ramón Díaz tropezó ante “la academia” por algunos desbarajustes defensivos ante pelotas paradas y por la incapacidad de generar peligro por parte de Romagnoli, más preocupado en marcar a Pillud que en conducir a su equipo.
Olimpo (7) es uno de los sorpresivos punteros que se hace fuerte de local y que logró un agónico triunfo ante Banfield en el debut y un sufrido empate 3-3 ante los mendocinos la última jornada. Dichos resultados lo alejan de la zona roja done penan Independiente, River, Huracán (2) y Tigre (4).
Estudiantes de la Plata (6) y Vélez (2), los mejores equipos del torneo pasado tienen la mente puesta en la Copa Libertadores al igual que Argentinos Juniors (3) y Godoy Cruz (4) tratan de acomodarse en ambos torneos tratando de resignar la menor cantidad de unidades posibles aunque el desgaste físico que produce la disputa simultánea de ambas competiciones reduce las chances en el Clausura.
Lanús (6) puede ser una de las sorpresas del Clausura. El elenco ahora conducido por Gabriel Schurrer se ha reforzado muy bien con el retorno de Valeri y la contratación el ex campeón del mundo con Italia, Mauro Camoranesi, cuenta demás con la habilidad del uruguayo Regueiro y la movilidad de Pizarro.
Arsenal, Colón, Tigre, All Boys y Banfield (4) al igual que Newell´s (3) todavía no han mostrado mucho y se espera que en las próximas fechas diluciden en la cancha cuáles serán sus reales chances.
Gimnasia y Esgrima de la Plata (2), ilusionado con el retorno de Guillermo Barros Schelotto buscará alejarse definitivamente del descenso para lo cual deberá realizar una muy buena campaña si no quiere seguir el mismo camino que Rosario Central , quien pena actualmente en mitad de tabla del el Nacional “B” tras dos años de penurias en primera división.
La situación de Quilmes (0) es aun más comprometida por cuanto el equipo no logra buenos resultados y cada vez se encuentra más hundido sin respuestas anímicas ni futbolísticas.
Los próximos partidos nos darán las pintas acerca de cómo se desarrollará el torneo y quienes se perfilarán como animadores. Espero también ansiosamente ver mejores espectáculos con planteos menos mezquinos, aunque dudo que en las actuales condiciones del fútbol vernáculo pueda producirse unas acentuada mejoría. Sería un verdadero milagro, aunque ya sabemos que la esperanza es lo último que se pierde.
Marcadores:
boca,
Clausura 2011 argentina,
Falcioni,
J.J. López,
river
quinta-feira, 11 de novembro de 2010
La triste realidad de River y Boca
La situación que viven Boca y River previa al superclásico más devaluado de los últimos tiempos no es obra de la casualidad sino que es el corolario de errores y desaciertos de entrenadores y técnicos a lo largo de los últimos dos años.
No es común que a una semana del magno encuentro el técnico de River, Angel Cappa, haya sido forzado a renunciar y que en la vereda de enfrente se dude de la continuidad de Claudio Borghi a pesar de haber sido ratificado por la dirigencia al menos hasta el clásico.
No es normal tampoco que los dos equipos grandes de Argentina no solamente no peleen campeonatos desde sus últimos títulos (Boca en el Torneo Apertura 2008, River en el Clausura del mismo año) sino que tampoco hayan clasificado para la Copa Libertadores ni mucho menos para la Sudamericana, la cual jugaban hasta 2009 por invitación y a partir de entonces cuando la Copa empezó a tomar vuelo la Conmebol decidió que debían disputar una clasificación.
Es inverosímil que River esté peleando por no descender de categoría a pesar que todavía está holgado por las magras campañas de los ascendidos Quilmes y Olimpo de Bahía Blanca y por lo tanto tendría la oportunidad de disputar la promoción si se mantuviera en su posición actual. Boca también puede comenzar a mirar de reojo el promedio desde el próximo torneo si no se endereza.
La situación actual del fútbol argentino nos hace retroceder 25 años cuando River terminaba penúltimo pero zafaba del descenso directo porque la AFA había establecido el tema de los promedios de las últimas temporadas a partir del Torneo Metropolitano de 1983 tras el descenso de San Lorenzo producido en 1981. No obstante el que no zafó de descender en ese fatídico 1983 fue Racing de Avellaneda quien ya se había salvado milagrosamente un año antes. Los problemas de River comenzaron a fines de 1981 cuando Kempes, Ramón Díaz y Passarella dejaron el club porque el dólar se había ido a las nubes y la dirigencia encabezada por Rafael Aragón Cabrera no podía respetarle sus contratos. Una huelga de los jugadores que permanecieron en el club provocó que durante varios partidos tuvieran que jugar los juveniles que no estaban preparados para semejante responsabilidad y muchos se declararon libres. Fillol inclusive fue transferido a Argentinos Juniors alegando un problema de marca con la indumentaria que nunca quedó demasiado claro. Desfilaron por el banco de suplentes 5 técnicos – Varacka, Pando, Dominichi, Cubilla y Vairo – sin poder sacar al equipo del pozo entre 1983 y 1984. Al año siguiente y tras la asunción de Hugo Santilli como presidente llegaría la resurrección de la mano de Francéscoli, Morresi, Alonso, Alfaro y Amuchástegui entre otros dirigidos por el “Bambino” Veira.
El Boca la situación era parecida, el equipo campeón de 1981 se había desarmado casi por completo solamente sobrevivían Gatti, Krasouski, Ruggeri, Córdoba, Alves y Mouzo, pero las deudas por obras inconclusas, los juicios que se apilaban en tribunales, las continuas exigencias de jugadores y personal por sueldos atrasados, el alquiler de diversos escenarios ante la suspensión de la Bombonera por cuestiones de seguridad llevaron al club al borde de la quiebra y a un serio deterioro institucional del cual varios dirigentes renunciaron por acusaciones, se nombró un interventor que decretó la convocatoria de acreedores. Al igual que River en algunos encuentros del torneo Metropolitano de 1984 tuvieron que actuar juveniles con los mismos lamentables resultados de quienes todavía no están preparados para la primera división. Fue patético observar en el encuentro frente a Atlanta que los jugadores ni siquiera tenían camiseta para jugar y terminaron haciéndolo con una casaca blanca con los números pintados con un marcador que terminaron destiñéndose en el transcurso del partido. Boca terminó antepenúltimo en ese torneo y desfilaron por la dirección técnica el zurdo López, DIno Sani, Grillo y Zanabria. Fue recién a partir de la llegada de Antonio Alegre, su principal acreedor, a la presidencia del club y el convenio con la empresa del cantante venezolano José Luis Rodríguez que comenzaron a llegar refuerzos de jerarquía, pues el plantel fue prácticamente vaciado. Así arribaron sucesivamente Graciani, Torres, Tapia, Hrabina, Olarticoechea, Brown, Comas y Marangoni que lograron mejorar la imagen futbolística hasta llevar a Boca al cuarto puesto en 1987.
Como dato preciso puede agregarse que en el torneo metropolitano de 1984 Argentinos Juniors (51) fue campeón, Ferro Carril Oeste (50) fue segundo y Estudiantes de La Plata fue tercero (48). El mejor equipo de los grandes fue River (43) que terminó en cuarta posición compartida con el modesto Racing de Córdoba.
Sin embargo la situación actual radica en ambos casos en la falta de reacción ante la continuidad de los técnicos campeones en 2008. Mientras que a Simeone en River se le permitió quedar último en el torneo siguiente casi con el mismo equipo que resultara vencedor a excepción de Carrizo y Ortega; a Ischia, quien era muy resistido en Boca, le indicaron la puerta de salida cuando faltaban dos fechas para terminar el Clausura 2009.
La grave crisis mundial por la caída de las bolsas en Estados Unidos afectó también la economía de los clubes más importantes que tuvieron que hacer algunos ajustes reduciendo sus planteles en desmedro de grandes incorporaciones y priorizando a los juveniles. Como el mercado europeo también se encontraba deprimido transfirieron a los jugadores que consideraban económicamente potables y dejaron libres o prestaron a los que consideraban prescindibles. Ante las reducidas posibilidades de repatriar estrellas de renombre desde Europa comenzaron a circular en el fútbol argentino jugadores sudamericanos, fue así que llegaron paraguayos, uruguayos, chilenos, colombianos, peruanos, ecuatorianos de diversas características desconocidos por el público y la prensa argentina con destino a casi todos los equipos de primera. Por lo tanto la ventaja futbolística con la que históricamente contaban los grandes por sobre los demás equipos se redujo.
Llegó Gorosito a River pero se encontró con un equipo de poca jerarquía y sin gol, pues las partidas de Radamel Falcao García y Abreu lo privaron de mayor poder ofensivo y el mediático Cristian Fabbiani no logró responder a las expectativas creadas a su llegada. Sumada a esta situación varios desacoples recurrentes en la última línea. Tras un paso discreto por el Clausura 2009, las eliminaciones en primera rueda de la Copa Libertadores y posteriormente de la Sudamericana más la falta de refuerzos que solicitara oportunamente al comenzar el Apertura de ese mismo año a excepción de las vueltas de Ortega, Gallardo y Almeyda – aunque no en su plenitud física –- forzaron su salida tras perder ante San Lorenzo en la 7ma fecha cuando acumulaba solo 5 unidades.
Igual suerte corrió el “Coco” Basile, quien venía de una poco fructífera actuación en el seleccionado nacional, atravesó el Apertura 2009 con una discreta actuación y un amago de renuncia tras caer como local ante Godoy Cruz de Mendoza, pero no encontró el mismo equipo que en su anterior ciclo, las lesiones crónicas de Riquelme y Battaglia, el bajo nivel de Abbondancieri e Ibarra y la falta de una compañía como era Rodrigo Palacio para Palermo o Viatri originaron que el equipo pierda esa identidad que arrastraba desde los tiempos de Bianchi, y que caiga en reiteradas oportunidades en su propio reducto. No obstante la dirigencia de dio su aval para comenzar el año 2010 en el banco de suplentes, pero un par de derrotas en el torneo veraniego, inclusive ante River calaron hondo en al ánimo del plantel y el “Coco” decidió renunciar a poco de iniciar el Clausura por razones que nunca se conocerán aunque se deslizó la falta de refuerzos y el poco apoyo dirigencial.
Leonardo Astrada, un hombre del riñón de RIver que inclusive lo consagró campeón como técnico en 2004 fue el reemplazante de Gorosito, pero terminó el Apertura 2009 en la 14ta posición. El triunfo de Daniel Passarella en las elecciones marcó el fin de la era Aguilar que dejó al club con una grave crisis financiera y en zona de promoción en lo que muchos califican como la pero presidencia del club que se tenga memoria. El “káiser” ratificó a Astrada en el cargo, pero la anemia ofensiva más los problemas de creación en el mediocampo tras el accidente automovilístico de Buonanotte y las correrías nocturnas de Ortega, la inseguridad defensiva y la falta de un arquero confiable terminaron con el ciclo del “negro” tras un empate 0-0 con Atlético de Tucumán y habiendo sumado 13 puntos en 14 fechas. La sombra de Ramón Díaz se cernía sobre Passarella y el ex jugador y técnico decidió dar un golpe de timón contratando a un técnico cercano al paladar futbolístico riverplatense: Angel Cappa, quien era recordado por su brillante paso en Huracán el año anterior.
En Boca tras la salida de Basile renunció Carlos Bianchi, quien se desempeñaba como manager general del fútbol harto de los requerimientos para que vuelva a asumir la dirección técnica. Se decidió que Abel Alves, quien trabajaba en las divisiones inferiores se hiciera cargo interinamente del plantel hasta encontrar una salida razonable. Sin embargo las fechas fueron transcurriendo y el equipo no levantaba cabeza. Solo tuvo la alegría de ganar el clásico por 2-0, pero el equipo no funcionaba y las internas del plantel amenazaban al liderazgo del técnico hasta que en la fecha 13 tras caer por 3-0 ante colón en Santa Fe, el interinato llegó a su fin. Roberto “Tito” Pompei terminó dirigiendo las últimas fechas del torneo donde Boca quedó 16º y con la valla más vencida del torneo en parte por las desastrosas actuaciones de Barroso, Luiz Alberto y Krupowiesa y la indecisión de los arqueros García y Ayala y además porque el mediocampo nunca terminó de afirmarse.
Nuevos aires llegaron a RIver con la llegada de Cappa y la vuelta del arquero Carrizo, el defensor Arano, el volante Caruso y el goleador Pavone. Tras un comienzo prometedor llegó la derrota ante Newell´s seguida de 5 empates consecutivos y la derrota frente a All Boys del último domingo que puso fin al ciclo del técnico que no supo encontrar nunca un equipo titular, disconforme con las actuaciones de algunos jugadores y siendo víctimas involuntarias de la trituradora riverplatense algunos juveniles como Lanzini, Affranchino, Lamela o Coronel. La lesión de Matías Almeyda, la ineficacia ofensiva y los desacoples defensivos hicieron perder puntos a un equipo que no logró salir de la zona de Promoción y motivaron el reemplazo del cuerpo técnico justo una semana antes del superclásico.
Boca contrató al técnico campeón de Argentinos Juniors Claudio Borghi para el torneo que actualmente se está disputando. El club de la ribera consciente de los problemas defensivos del Clausura anterior trajo a los defensores Insaurralde, Caruzzo y Cellay pero los problemas en la última línea persisten y a falta de Riquelme que recién reapareció en la última jornada el equipo no tiene un conductor definido pues, Escudero, Chávez y Giménez no han logrado suplirlo durante las primeras fechas. Aparte el equipo no tiene desborde por las bandas y como consecuencia de ello Palermo y Viatri no son abastecidos y deben pelear ante los zagueros rivales tratando de capitalizar los pelotazos frontales que reciben o retroceder para tomar contacto con la pelota, situación que los desgasta físicamente y les impide llegar enteros a los últimos minutos. Todo parece indicar que la magra campaña de Borghi llegará a su fin si se llega a perder el clásico, sino que dependerá del técnico encontrarle la vuelta para transitar las últimas fechas sin sobresaltos y con la pretensión de continuar dirigiendo el próximo año. El entrenador ha dado muestras suficientes respecto a que si las cosas no salen como los dirigentes pretenden estaría dispuesto a marcharse. El nombre de Marcelo Bielsa, recientemente desvinculado de la selección chilena provoca suspiros entre la dirigencia boquense, aunque a River también lo seduce la idea de contratar al rosarino.
Como puede observarse las historias son similares: errores dirigenciales, falta de presupuesto, refuerzos que no llegan, jugadores con bajo rendimiento, técnicos que duran poco, juveniles que ofician de salvadores y luego son desechados, jugadores perseguidos por lesiones crónicas.
Este es el presente de los grandes de Argentina que ya se han despedido hace rato de la pelea por el campeonato entre Estudiantes, Vélez y Arsenal; que seguramente no clasificarán a ninguna Copa del año próximo; que deberán encontrar al técnico salvador o hacer un importante esfuerzo económico para reforzar sus planteles si no quieren pensar en la zona de promoción. Solo hace falta buena voluntad y tener la mente clara para tomar las decisiones correctas. La historia de River y Boca demuestra que finalmente los títulos llegan por decantación.
No es común que a una semana del magno encuentro el técnico de River, Angel Cappa, haya sido forzado a renunciar y que en la vereda de enfrente se dude de la continuidad de Claudio Borghi a pesar de haber sido ratificado por la dirigencia al menos hasta el clásico.
No es normal tampoco que los dos equipos grandes de Argentina no solamente no peleen campeonatos desde sus últimos títulos (Boca en el Torneo Apertura 2008, River en el Clausura del mismo año) sino que tampoco hayan clasificado para la Copa Libertadores ni mucho menos para la Sudamericana, la cual jugaban hasta 2009 por invitación y a partir de entonces cuando la Copa empezó a tomar vuelo la Conmebol decidió que debían disputar una clasificación.
Es inverosímil que River esté peleando por no descender de categoría a pesar que todavía está holgado por las magras campañas de los ascendidos Quilmes y Olimpo de Bahía Blanca y por lo tanto tendría la oportunidad de disputar la promoción si se mantuviera en su posición actual. Boca también puede comenzar a mirar de reojo el promedio desde el próximo torneo si no se endereza.
La situación actual del fútbol argentino nos hace retroceder 25 años cuando River terminaba penúltimo pero zafaba del descenso directo porque la AFA había establecido el tema de los promedios de las últimas temporadas a partir del Torneo Metropolitano de 1983 tras el descenso de San Lorenzo producido en 1981. No obstante el que no zafó de descender en ese fatídico 1983 fue Racing de Avellaneda quien ya se había salvado milagrosamente un año antes. Los problemas de River comenzaron a fines de 1981 cuando Kempes, Ramón Díaz y Passarella dejaron el club porque el dólar se había ido a las nubes y la dirigencia encabezada por Rafael Aragón Cabrera no podía respetarle sus contratos. Una huelga de los jugadores que permanecieron en el club provocó que durante varios partidos tuvieran que jugar los juveniles que no estaban preparados para semejante responsabilidad y muchos se declararon libres. Fillol inclusive fue transferido a Argentinos Juniors alegando un problema de marca con la indumentaria que nunca quedó demasiado claro. Desfilaron por el banco de suplentes 5 técnicos – Varacka, Pando, Dominichi, Cubilla y Vairo – sin poder sacar al equipo del pozo entre 1983 y 1984. Al año siguiente y tras la asunción de Hugo Santilli como presidente llegaría la resurrección de la mano de Francéscoli, Morresi, Alonso, Alfaro y Amuchástegui entre otros dirigidos por el “Bambino” Veira.
El Boca la situación era parecida, el equipo campeón de 1981 se había desarmado casi por completo solamente sobrevivían Gatti, Krasouski, Ruggeri, Córdoba, Alves y Mouzo, pero las deudas por obras inconclusas, los juicios que se apilaban en tribunales, las continuas exigencias de jugadores y personal por sueldos atrasados, el alquiler de diversos escenarios ante la suspensión de la Bombonera por cuestiones de seguridad llevaron al club al borde de la quiebra y a un serio deterioro institucional del cual varios dirigentes renunciaron por acusaciones, se nombró un interventor que decretó la convocatoria de acreedores. Al igual que River en algunos encuentros del torneo Metropolitano de 1984 tuvieron que actuar juveniles con los mismos lamentables resultados de quienes todavía no están preparados para la primera división. Fue patético observar en el encuentro frente a Atlanta que los jugadores ni siquiera tenían camiseta para jugar y terminaron haciéndolo con una casaca blanca con los números pintados con un marcador que terminaron destiñéndose en el transcurso del partido. Boca terminó antepenúltimo en ese torneo y desfilaron por la dirección técnica el zurdo López, DIno Sani, Grillo y Zanabria. Fue recién a partir de la llegada de Antonio Alegre, su principal acreedor, a la presidencia del club y el convenio con la empresa del cantante venezolano José Luis Rodríguez que comenzaron a llegar refuerzos de jerarquía, pues el plantel fue prácticamente vaciado. Así arribaron sucesivamente Graciani, Torres, Tapia, Hrabina, Olarticoechea, Brown, Comas y Marangoni que lograron mejorar la imagen futbolística hasta llevar a Boca al cuarto puesto en 1987.
Como dato preciso puede agregarse que en el torneo metropolitano de 1984 Argentinos Juniors (51) fue campeón, Ferro Carril Oeste (50) fue segundo y Estudiantes de La Plata fue tercero (48). El mejor equipo de los grandes fue River (43) que terminó en cuarta posición compartida con el modesto Racing de Córdoba.
Sin embargo la situación actual radica en ambos casos en la falta de reacción ante la continuidad de los técnicos campeones en 2008. Mientras que a Simeone en River se le permitió quedar último en el torneo siguiente casi con el mismo equipo que resultara vencedor a excepción de Carrizo y Ortega; a Ischia, quien era muy resistido en Boca, le indicaron la puerta de salida cuando faltaban dos fechas para terminar el Clausura 2009.
La grave crisis mundial por la caída de las bolsas en Estados Unidos afectó también la economía de los clubes más importantes que tuvieron que hacer algunos ajustes reduciendo sus planteles en desmedro de grandes incorporaciones y priorizando a los juveniles. Como el mercado europeo también se encontraba deprimido transfirieron a los jugadores que consideraban económicamente potables y dejaron libres o prestaron a los que consideraban prescindibles. Ante las reducidas posibilidades de repatriar estrellas de renombre desde Europa comenzaron a circular en el fútbol argentino jugadores sudamericanos, fue así que llegaron paraguayos, uruguayos, chilenos, colombianos, peruanos, ecuatorianos de diversas características desconocidos por el público y la prensa argentina con destino a casi todos los equipos de primera. Por lo tanto la ventaja futbolística con la que históricamente contaban los grandes por sobre los demás equipos se redujo.
Llegó Gorosito a River pero se encontró con un equipo de poca jerarquía y sin gol, pues las partidas de Radamel Falcao García y Abreu lo privaron de mayor poder ofensivo y el mediático Cristian Fabbiani no logró responder a las expectativas creadas a su llegada. Sumada a esta situación varios desacoples recurrentes en la última línea. Tras un paso discreto por el Clausura 2009, las eliminaciones en primera rueda de la Copa Libertadores y posteriormente de la Sudamericana más la falta de refuerzos que solicitara oportunamente al comenzar el Apertura de ese mismo año a excepción de las vueltas de Ortega, Gallardo y Almeyda – aunque no en su plenitud física –- forzaron su salida tras perder ante San Lorenzo en la 7ma fecha cuando acumulaba solo 5 unidades.
Igual suerte corrió el “Coco” Basile, quien venía de una poco fructífera actuación en el seleccionado nacional, atravesó el Apertura 2009 con una discreta actuación y un amago de renuncia tras caer como local ante Godoy Cruz de Mendoza, pero no encontró el mismo equipo que en su anterior ciclo, las lesiones crónicas de Riquelme y Battaglia, el bajo nivel de Abbondancieri e Ibarra y la falta de una compañía como era Rodrigo Palacio para Palermo o Viatri originaron que el equipo pierda esa identidad que arrastraba desde los tiempos de Bianchi, y que caiga en reiteradas oportunidades en su propio reducto. No obstante la dirigencia de dio su aval para comenzar el año 2010 en el banco de suplentes, pero un par de derrotas en el torneo veraniego, inclusive ante River calaron hondo en al ánimo del plantel y el “Coco” decidió renunciar a poco de iniciar el Clausura por razones que nunca se conocerán aunque se deslizó la falta de refuerzos y el poco apoyo dirigencial.
Leonardo Astrada, un hombre del riñón de RIver que inclusive lo consagró campeón como técnico en 2004 fue el reemplazante de Gorosito, pero terminó el Apertura 2009 en la 14ta posición. El triunfo de Daniel Passarella en las elecciones marcó el fin de la era Aguilar que dejó al club con una grave crisis financiera y en zona de promoción en lo que muchos califican como la pero presidencia del club que se tenga memoria. El “káiser” ratificó a Astrada en el cargo, pero la anemia ofensiva más los problemas de creación en el mediocampo tras el accidente automovilístico de Buonanotte y las correrías nocturnas de Ortega, la inseguridad defensiva y la falta de un arquero confiable terminaron con el ciclo del “negro” tras un empate 0-0 con Atlético de Tucumán y habiendo sumado 13 puntos en 14 fechas. La sombra de Ramón Díaz se cernía sobre Passarella y el ex jugador y técnico decidió dar un golpe de timón contratando a un técnico cercano al paladar futbolístico riverplatense: Angel Cappa, quien era recordado por su brillante paso en Huracán el año anterior.
En Boca tras la salida de Basile renunció Carlos Bianchi, quien se desempeñaba como manager general del fútbol harto de los requerimientos para que vuelva a asumir la dirección técnica. Se decidió que Abel Alves, quien trabajaba en las divisiones inferiores se hiciera cargo interinamente del plantel hasta encontrar una salida razonable. Sin embargo las fechas fueron transcurriendo y el equipo no levantaba cabeza. Solo tuvo la alegría de ganar el clásico por 2-0, pero el equipo no funcionaba y las internas del plantel amenazaban al liderazgo del técnico hasta que en la fecha 13 tras caer por 3-0 ante colón en Santa Fe, el interinato llegó a su fin. Roberto “Tito” Pompei terminó dirigiendo las últimas fechas del torneo donde Boca quedó 16º y con la valla más vencida del torneo en parte por las desastrosas actuaciones de Barroso, Luiz Alberto y Krupowiesa y la indecisión de los arqueros García y Ayala y además porque el mediocampo nunca terminó de afirmarse.
Nuevos aires llegaron a RIver con la llegada de Cappa y la vuelta del arquero Carrizo, el defensor Arano, el volante Caruso y el goleador Pavone. Tras un comienzo prometedor llegó la derrota ante Newell´s seguida de 5 empates consecutivos y la derrota frente a All Boys del último domingo que puso fin al ciclo del técnico que no supo encontrar nunca un equipo titular, disconforme con las actuaciones de algunos jugadores y siendo víctimas involuntarias de la trituradora riverplatense algunos juveniles como Lanzini, Affranchino, Lamela o Coronel. La lesión de Matías Almeyda, la ineficacia ofensiva y los desacoples defensivos hicieron perder puntos a un equipo que no logró salir de la zona de Promoción y motivaron el reemplazo del cuerpo técnico justo una semana antes del superclásico.
Boca contrató al técnico campeón de Argentinos Juniors Claudio Borghi para el torneo que actualmente se está disputando. El club de la ribera consciente de los problemas defensivos del Clausura anterior trajo a los defensores Insaurralde, Caruzzo y Cellay pero los problemas en la última línea persisten y a falta de Riquelme que recién reapareció en la última jornada el equipo no tiene un conductor definido pues, Escudero, Chávez y Giménez no han logrado suplirlo durante las primeras fechas. Aparte el equipo no tiene desborde por las bandas y como consecuencia de ello Palermo y Viatri no son abastecidos y deben pelear ante los zagueros rivales tratando de capitalizar los pelotazos frontales que reciben o retroceder para tomar contacto con la pelota, situación que los desgasta físicamente y les impide llegar enteros a los últimos minutos. Todo parece indicar que la magra campaña de Borghi llegará a su fin si se llega a perder el clásico, sino que dependerá del técnico encontrarle la vuelta para transitar las últimas fechas sin sobresaltos y con la pretensión de continuar dirigiendo el próximo año. El entrenador ha dado muestras suficientes respecto a que si las cosas no salen como los dirigentes pretenden estaría dispuesto a marcharse. El nombre de Marcelo Bielsa, recientemente desvinculado de la selección chilena provoca suspiros entre la dirigencia boquense, aunque a River también lo seduce la idea de contratar al rosarino.
Como puede observarse las historias son similares: errores dirigenciales, falta de presupuesto, refuerzos que no llegan, jugadores con bajo rendimiento, técnicos que duran poco, juveniles que ofician de salvadores y luego son desechados, jugadores perseguidos por lesiones crónicas.
Este es el presente de los grandes de Argentina que ya se han despedido hace rato de la pelea por el campeonato entre Estudiantes, Vélez y Arsenal; que seguramente no clasificarán a ninguna Copa del año próximo; que deberán encontrar al técnico salvador o hacer un importante esfuerzo económico para reforzar sus planteles si no quieren pensar en la zona de promoción. Solo hace falta buena voluntad y tener la mente clara para tomar las decisiones correctas. La historia de River y Boca demuestra que finalmente los títulos llegan por decantación.
Assinar:
Postagens (Atom)