La mitad más una de las fechas se han jugado en el torneo Clausura 2011 en Argentina y todavía no se vislumbra un candidato. La irregularidad es tan evidente que de los 20 equipos, 18 de ellos están separador por 9 puntos y la mitad de ellos por 4 unidades.
La mediocridad de los equipos puede explicarse por diferentes factores tales como ausencia de grandes figuras, veteranos de mil batallas que tratan de imponer su oficio a expensas de su decadente estado físico, juveniles que no está preparados para la primera división, mucho nervio y poca sangre fría, planteos excesivamente defensivos con prioridad excesiva a la marca sobre la propia creación hacen que los equipos piensen primero en su propio arco y mucho después en el de enfrente; máxime cuando el único puntero, el otrora poderoso River Plate (19) juega a evitar la promoción en lugar de mostrar en el terreno las razones su liderazgo. De esa manera “valioso empate” como visitante en La Plata frente a una pobre expresión futbolística – que muy poco tiene del vistoso juego al cual nos tiene acostumbrado su técnico Ángel Cappa – denominada Gimnasia y Esgrima de la Plata (10), mucho más cerca de descender al Nacional B que de permanecer en primera si no cambia su actitud. Solo Rinaudo y Aued parecen jugadores de primera división del fútbol argentino el resto encajaría perfectamente en cualquier equipo del ascenso.
Así está nuestro vapuleado fútbol argentino, el equipo que manda en la tabla de posiciones convirtió solo 9 goles en 10 fechas, pero también es cierto que recibió 4 tantos lo que explica en gran parte la preocupación de su técnico J.J. López por estar más atento a la tabla de abajo que a la de arriba. Mariano Pavone es el llanero solitario que bastante bien se las arregla pese a las pocas pelotas claras que le llegan de parte de Lamela, Buonanotte o Lanzini. Deberá arriesgar un poco más si con el transcurso de las fechas se encuentra con la posibilidad inesperada de salir CAMPEON. Habrá que avisarle a J.J. López antes que se le vaya el tren por mirar tan fijamente la tabla de abajo.
A un punto y con un encuentro pendiente que se completará el próximo miércoles frente a San Lorenzo, Vélez Sarsfield acecha con el envión anímico de su reciente clasificación a 8vos de final de la Copa Libertadores y tras haber conseguido un agónico empate frente a Colón en Santa Fe en tiempo de descuento y cuando las piernas empezaban a pesar después del largo viaje desde Venezuela.
Olimpo de Bahía Blanca (17) al igual que RIver Plate juega con las 2 tablas, se hace fuerte de local y cierra su defensa de visitante apostando a la efectividad de Rolle, Maggiolo y el paraguayo Bareiro. Protagonizó un vibrante encuentro frente a Estudiantes (también 17) que dejó en claro que tiene posibilidades concretas de permanecer en primera división.
El otro equipo de La Plata ha caído en una meseta en el torneo local acumulando 3 fechas sin victorias, algo inusual en el equipo de Verón y compañía, que está tratando de recuperar a Braña y Ré, dos jugadores fundamentales del “pincharrata” sin embargo su andar en la Copa Libertadores es cómodo (a pesar de las dos goleadas sufridas frente al imparable Cruzeiro se clasificó sin problemas a octavos).
A Godoy Cruz de Mendoza (17) le vino muy bien la eliminación de la Copa, pues se ha recuperado dejando a Argentinos Juniors (15) sin invicto aunque el equipo de la Paternal haya méritos suficientes para llevarse al menos un punto de San Luis, pero la brillante definición de Villar tras un yerro producido por un potente saque de arco de Torrico fue suficiente para obtener los 3 puntos.
Racing (16) volvió al triunfo después de cuatro fechas venciendo por 2-0 nada menos que a su clásico rival independiente (13). Victoria sin discusiones con una formidable actuación del colombiano Teófilo Gutiérrez, autor de un gol y asistidor del restante con un magnífico pase de taco. Del otro lado las cosas no andan nada bien, tras el espejismo de la Copa Sudamericana y un buen comienzo en la Libertadores todo se desplomó con la prematura eliminación de esta competencia. Los resultados en el ámbito local tampoco ayudan y el equipo rojo tendrá serios problemas con los promedios en la próxima temporada si no endereza el timón. La continuidad del turco Mohamed está en el tapete.
San Lorenzo (15) no logra hacer pie de local aunque tendrá la oportunidad de acercarse a la punta si derrota al equipo de Vélez. Al aquipo dirigido por Ramón Díaz le falta juego y sobre todo gol. Por momentos su juego se reduce a lo que pueda producir con pelota parada, poco para un aspirante al título.
Lanús (15) siempre está a mitad de camino entre arrancar y quedarse y es que tras haber brindado buenas actuaciones como frente a Racing y Boca cae en pozos futbolísticos inexplicables como frente a All Boys o San Lorenzo que le impiden llegar más arriba en la tabla. Tiene buenos jugadores como Valeri, Regueiro y Camoranesi pero a veces no logra solucionar los cortocircuitos que se producen en el mediocampo y deja puntos en el camino.
Argentinos Juniors (15) tiene la mente puesta en su posible clasificación para octavos de la Copa Libertadores frente a Fluminense, pero no descuida el torneo local. A partir de su solidez defensiva y del trabajo de sus volantes llega muy limpia la pelota a los delanteros y es capaz de sorprender a cualquier equipo aunque su juego diste del equipo que ganó el Clausura del año pasado.
Boca Juniors (11) es una bomba a punto de explotar. Tal como le sucediera a Basile, Alves, y Borghi, Julio César Falcioni no encuentra el equipo que lo satisfaga. Los problemas defensivos que fueron el talón de Aquiles de los últimos torneos parecen agravarse, los delanteros marcan pocos goles y hasta Palermo extraña la red, solo la magia y los goles de Riquelme han evitado que el desastre fuera aun mayor aunque el controvertido volante no encuentre interlocutores futbolísticos. Además del tema futbolístico tampoco la situación institucional es la ideal, dentro de la comisión directiva coexisten varios sectores y cada uno de ellos juga un partido aparte. El final es impredecible, lo cierto es que si el equipo xeneize no levanta cabeza durante las próximas fechas corre el riesgo de padecer los mismos problemas de promedio que River Plate en la próxima temporada.
Son varios los equipos que luchan por permanecer en la categoría. Gimnasia y Esgrima de La Plata y Quilmes (6) son los más comprometidos y solamente una gran levantada o una caída pronunciada de sus contrincantes podrá salvarlos de jugar en el Nacioanl B durante la próxima temporada. El conjunto cervecero dirigido por Carusso Lombardo tiene pese a ser actualmente el último en el promedio las mejores chances puesto que solamente divide sus puntos por una sola temporada y puede aprovechar anímicamente su primera victoria del campeonato lograda el último viernes frente al famélico Newell´s Old Boys (5) que recientemente abandonara Roberto Sensini.
Un escalón arriba están Huracán (11), Olimpo y Tigre (12) y todavía más arriba aparecen All Boys (11), River, Independiente y Arsenal (10). Su suerte dependerá exclusivamente de los puntos que obtengan All Boys y Olimpo – que cuentan con el mismo criterio que Quilmes – además de sus propias actuaciones. Pero todavía no hay nada absolutamente definido.
Banfield (15) y Colón (14) deambulan por la mitad de tabla. Los santafesinos entrenados ahora por Mario Sciacqua buscarán revertir fundamentalmente sus actuaciones de local donde su estadio dejó de ser “el Cementerio de los elefantes” para convertirse en la tumba futbolística del ex entrenador Fernando Gamboa tras sufrir cuatro derrotas consecutivas.
Así y todo con más sinsabores que éxitos, pero como siempre con mucha pasión y gran polémica prosigue el torneo argentino. En las próximas cuatro fechas probablemente el panorama esté un poco más claro en cuanto a lo estadístico, porque es difícil que se aclare futbolísticamente, ya que parafraseando a un ex presidente de esta nación “El fútbol argentino está condenado al éxito” o absuelto al fracaso?.
terça-feira, 19 de abril de 2011
quarta-feira, 16 de março de 2011
Las hazañas de PEñarol en los ´60 (2º parte)
Juan Vicente Lezcano, eficiente marcador paraguayo.
El astro brasilero y su cancerbero. Pelé y el "cholo" Ledesma posan para los fotógrafos.
Ladislao Mazurkiewicz, figura estelar bajo los tres palos.
Peñarol campeón invicto del Torneo Uruguayo de 1964 con su técnico Máspoli de pie
Pedro Virgilio Rocha eximio volante de formidable remate y buen cabezazoCon la firme intención de mantener su reinado, los dirigentes carboneros repatriaron al “pardo” Abbadie procedente de Lecce con 32 años y una vasta experiencia en Italia para reemplazar al joven Luis Cubilla quien cruzaba el Océano Atlántico para recalar en el poderoso Barcelona. La otra incorporación resonante fue la llegada del brasilero Moacyr quien se desempeñaba en River Plate de Argentina como parte del llamado “Fútbol Espectáculo” que se había puesto de moda a comienzos de los ’60 en el vecino país que consistía en la contratación demesurada de jugadores extranjeros por parte de los principales clubs – a riesgo de llevarse algunas sorpresas - para favorecer el alicaído fútbol argentino que tras el desastre del Mundial de Suecia se había vuelto mezquino y poco atrayente para los aficionados.
Peñarol no era ajeno a ese fenómeno, pero a diferencia de los equipos argentinos supo realizar mejores contrataciones (Joya, Spencer) y además impulsó a algunos jugadores de divisiones inferiores que en 1962 llegarían a la titularidad, tal el caso del exquisito volante Pedro Virgilio Rocha o el destacado defensor Roberto Matosas y además mantuvo la base que había logrado los títulos anteriores: Sasía, Goncalvez, Cabrera, Maidana, Cano y Lezcano entre otros.
Tras una propuesta de Washington Cataldi ante la Confederación Sudamericana de Fútbol (CSF) se decidió que a partir de 1962 el campeón reinante ingrese en semifinales de la Copas Libertadores, eso posibilitó que ingresara un segundo equipo del país campeón, ese año fue Nacional – subcampeón del año anterior – con la condición que si clasificaba en la primera fase enfrente al campeón en semis para evitar una final entre coterráneos.
Nacional había contratado a Hugo Bagnulo con el propósito de detener la serie de triunfos locales de Peñarol. Había conformado un buen plantel con un buen arquero como Sosa, defensores de gran categoría y fuerte personalidad como Troche y “cococho” Álvarez más un incansable y bravo centrocampista como Eliseo Álvarez, un veloz puntero derecho como Domingo Pérez y la potencia goleadora de Escalada y Douksas. Superó sin problemas en la primera rueda nada menos que al poderoso Racing argentino de Belén, Rubén Sosa, Pizzutti, Sachi y Corbatta y al Sporting Cristal peruano y sería el esperado rival de los mirasoles, quienes veían de reojo y con desconfianza el buen funcionamiento de su eterno rival en la Copa.
Pero una vez más las tratativas de Cataldi lograron una postergación para luego del Mundial de Chile aduciendo que la Selección Uruguaya tenía concretada una gira de amistosos por Europa y necesitaría nutrirse de jugadores de ambos equipos. Los aceitados contactos del dirigente carbonero en Buenos Aires – sede por ese entonces de la CSF – y la falta de reacción de los dirigentes de Nacional posibilitaron que el plan se cumpliera.
Tras la partida de Roberto Scarone – para dirigir junto a Bagnulo y Juan López la selección durante la disputa del Mundial de Chile – se contrató para la nueva temporada al entrenador húngaro Bela Guttman recientemente desvinculado de Benfica, un técnico que le sumaría una dosis de táctica europea al equipo carbonero colocando a Spencer decididamente de centrodelantero y ensayando las variantes más disparatadas en un equipo con jugadores dotados de una avasallante personalidad y estilo de juego que chocaba constantemente con las ideas del magiar.
Nacional sufrió la desgracia de la fractura de tibia y peroné de Eliseo Álvarez en el partido ante URSS por el Mundial chileno, razón por la cual jugó el suplente Rubén González, un volante de notable calidad y buenos pases, pero situado en las antípodas del lesionado. Así y todo los “bolsos” se impusieron por 2 a 1 con goles del propio González y el “negro” Escalada descontando Moacyr para los carboneros; Peñarol terminó con 9 – por expulsiones del brasilero autor del gol y de “tito” Goncalvez – y Nacional con 10 – Manicera se fue a las duchas antes de tiempo –.
Para la revancha Peñarol se jugaba todo conscientes que un empate depositaba a sus rivales en la final. Fue una clara victoria por 3 a 1 con doblete de Spencer y el restante de Cabrera descontando Douksas para los “bolsos”, este encuentro también fue accidentado ya que fueron expulsados uno por bando: Edgardo González y Escalada.
Para el encuentro de desempate del 22 de Julio no cabía nadie en el Centenario, Petronilo Acosta adelantó a los albos, pero apareció el héroe ecuatoriano para salvar a los mirasoles y empatar el encuentro. Se disputaron 30 minutos de alargue que no pudieron afectar el resultado. Peñarol clasificó entonces por haber marcado un gol más en los tres encuentros. En la final lo esperaba nada menos que el Santos de Pelé.
Pelé pudo jugar las finales tras reponerse de una lesión muscular sufrida en el Mundial de Chile ante Checoslovaquia. El astro estaba en el pináculo de su carrera a los 22 años y se había constituido en jugador, cerebro, conductor y goleador de ese mítico equipo donde oficiaba de director de orquesta. Sus compañeros Pepe, Coutinho, Mengalvio, Dorval lo secundaban en un concierto donde los toques, los amagues, el pelotazo largo con admirable precisión, el pique por sorpresa y el remate de media distancia eran sus armas más poderosas.
La primera final en el Centenario fue sorpresiva para los locales puesto que el Santos supo aguantar los embates de los mirasoles y jugando con gran tranquilidad ganaba al final del primer tiempo por 2-0 con doblete de Coutinho. Peñarol fue una tromba en el complemento, pero una y otra vez Gilmar impedía el descuento hasta que faltando 15 minutos Spencer colocó el definitivo 2-1 que prácticamente consagraba campeón al equipo brasilero, pues ni el más optimista esperaba una victoria en Brasil después de lo que acababan de presenciar.
Sin embargo, Peñarol hizo un partido extraordinario en el pequeño estadio de Villa Belmiro. Se puso en ventaja con gol de Spencer tras una magnífica pared con Sasía, empató Dorval tras gran jugada individual 10 minutos después, y casi al final de la primera etapa Mengalvio estableció el 2 a 1 parcial que ratificaba en la red la gran presión a la cual fue sometido el equipo aurinegro.
Pero a pesar de la ventaja local el clima estaba bastante caldeado pues la “torcida” y el banquillo del Santos reclamaban que el juez chileno Carlos Robles no había sancionado dos claros penales a Coutinho y Pepe.
El colmo llegó con el empate de Spencer tras un corner cuando los locales reclamaban que los delanteros uruguayos le habían lanzado arena a los ojos al experimentado arquero Gilmar. Dos minutos después el “pepe” Sasía desnivelaba, aunque los paulistas protestaban por infracción sobre Calvet en la jugada del gol.
A partir de ese momento comenzó una lluvia de botellas, una de ellas impactó en la cabeza del propio referee. Como consecuencia de ello el árbitro fue retirado aturdido al vestuario donde fue atendido por los médicos mientras los dirigentes locales, cuerpo técnico y hasta políticos le exigían con amenazas inclusive que continuara el partido. El mismo se reanudó casi una hora y media después con los espectadores en estado de vigilia. Pagao empató a los 77 minutos pero el clima seguía espeso, otra botella impactó en el juez de línea Massaro y una piedra sobre la humanidad de Juan Lezcano; nuevamente el partido se suspendió por 10 minutos y se reanudó. Cuando faltaban 5 minutos una falta de Mauro sobre Joya al borde del área es sancionada por el árbitro como penal, pero luego de las encendidas protestas de los jugadores brasileros reconsidera el fallo y cobra tiro libre. Finalmente da por concluido el encuentro cuando todavía faltaban 3 minutos para cumplir el tiempo reglamentario.
Santos festeja el título de manera descontrolada. Jugadores, cuerpo técnico, dirigentes y algunos “torcedores” se abrazan, corren, saltan y gozan. Pero el árbitro no tenía la misma opinión, de modo que informó a Cataldi y al representante de la CSF que el partido oficial había sido suspendido a los 51’ por falta de garantías y que los restantes minutos se jugaron de manera amistosa para evitar mayores incidentes por la presión que habían ejercido los dirigentes santistas sobre su persona, por lo tanto el empate de Santos no tenía validez y el resultado final era 3-2. Estos dichos fueron ratificados días después en su informe oficial. Los brasileros apelaron el fallo ante la CSF sin obtener resultados. Se propuso disputarse un desempate el 17 de Agosto en el estadio Monumental de RIver Plate en Argentina. Peñarol se presentó formalmente a sabiendas que el Santos no lo haría – adujeron problemas de calendario – y así realmente ocurrió.
Finalmente y ante la desinteligencia de las parte la CSF intervino fijando el 30 de Agosto como fecha definitiva. Los aficionados argentinos, más una buena cantidad de uruguayos y un puñado de brasileros tuvieron la oportunidad única de observar cómo se dirimía la historia entre dos de los mejores equipos de la década un entusiasta Peñarol y un Santos todavía disconforme que ratificó plenamente su superioridad venciéndolo por 3 a 0.
El primer gol, a los 11 minutos, fue una acción desafortunada de Caetano en contra de su propia valla tras desviar un tiro débil de Coutinho. Luego apareció Pelé en el complemento, primero con un remate de más de 25 metros inalcanzable para Maidana y finalmente cuando faltaba un minuto resolvió como lo hacen los cracks, durmió con el pecho un centro y de sobre pique la clavó en el segundo palo.
Peñarol caía por primera vez en una final de Copa Libertadores, sin embargo le quedaría tiempo para conseguir una de las mejores campañas que se recuerden en el Campeonato uruguayo de ese año. Consiguió 33 puntos sobre 36 posibles, ganó 16 empató 2-2 con Defensor y solo perdió 1-2 frente a Fénix. Convirtió 54 goles – de los cuales Spencer fue al máximo anotador con 17– y solo recibió 9.
Peñarol se dio el gusto de derrotar a Nacional 4-1 con triplete de Sasía y el restante de Abbadie en el primer clásico. Bela Guttman viajó a Europa por problemas de salud y asumió interinamente Pelegrín Anselmo, un ídolo de los años ‘20 y ’30, hasta la vuelta del húngaro.
En el clásico de la segunda ronda triunfaron nuevamente los aurinegros por 2 a 0 con tantos de Spencer y Joya y lograron así el campeonato dando la vuelta olímpica en el Centenario frente a sus rivales de toda la vida y logrando lo que se llamó el “Quinquenio” tras obtener el título por quinto año consecutivo. Los festejos se extendieron durante varios días e inclusive faltaba un partido con Fénix al cual vapulearon por 4-1 para coronar la fiesta.
Guttman se fue al concluir el torneo. Comentan algunos cracks de la época que no terminaban de entender sus indicaciones y que la situación que precipitó la despedida fue la prohibición de tomar mates (1) en la concentración de “Los Aromos”, algo que ningún uruguayo de pura cepa podría asimilar.
Para la temporada de 1963 se contrató como entrenador a Roque Máspoli, ex arquero de los carboneros y de la “celeste” que había sido parte del “Maracanazo”. Regresó Ernesto “el cholo” Ledesma de Wanderers y no se produjeron grandes novedades en el plantel.
La reconquista de la Copa Libertadores era el gran objetivo. El primer rival fue el modesto Everest de Ecuador, un equipo que estaba futbolísticamente muy lejos de la actualidad de la LDU de Quito. Peñarol se paseó tanto en Guayaquil (5-0) como en Montevideo (9-1). El hecho curioso fue que en ambos cotejos Alberto Spencer se enfrentó a su hermano Jorge y que a pesar de la goleada propinada en Ecuador, el delantero no pudo convertir, pero en el desquite convirtió 5 goles.
Boca Juniors fue el rival en semifinales. Se trataba del primer equipo argentino que disputaba seriamente la Copa pese a las críticas del periodismo que cuestionaban su desapego al torneo local donde alternaban muchos suplentes. Era un equipo con una gran defensa y jugadores de gran experiencia entre los que se encontraban el arquero Errea, el caudillo Rattín, el brasilero Orlando, el incansable veterano Grillo tras su retorno del Milan; Alberto Gónzalez, de gran despliegue, la dupla Ángel Clemente Rojas - “Beto” Menéndez en la creación y una delantera donde el brasilero Paulo Valentim y Sanfilippo podían jugar juntos sin inconvenientes a pesar de ser ambos grandes goleadores, todos llevados de la mano por la dupla técnica que integraban Adolfo Pedernera y Aristóbulo Deambrosi(1).
En Montevideo Boca demostró que a costa de un gran esfuerzo físico, futbolístico y psicológico podía doblegar a Peñarol. Lo derrotó 2 a 1 con doblete de Valentim y un gol en contra de Orlando. La clave del partido estuvo en la gran actuación del delantero brasilero que resultó imparable, de Rulli maniatando a Rocha, de la zaga central dejando pocos espacios para los embates de Spencer, y de Néstor Errea anticipando brillantemente las jugadas de peligro y salvando su valla ante disparos de todo calibre.
La revancha en la Bombonera fue favorable al local desde el comienzo y se puso en ventaja con un extraordinario tanto de Sanfilippo al inicio del complemento, luego se dedicó a aguantar el resultado ante la inoperancia de Peñarol que no logró imponer su juego y en un partido que se calentó resultando expulsados Caetano y Abbadie por los uruguayos y Valentim y Novarini (reemplazó a Rattín, lesionado, en el complemento) por los argentinos. Por primera vez Peñarol no llegaba a la final de la Copa Libertadores, y la revancha con el Santos tendría que esperar al menos un año.
Tampoco pudo Peñarol adjudicarse el torneo Uruguayo, pues dos derrotas ante el modesto Racing lo alejaron del título pese a vencer a Nacional en los dos encuentros por 2-1 y 1-0 quedando solo a un punto del campeón y consagrando a Pedro Rocha como goleador del torneo – 18 goles – . Solo pudo ganar esa temporada el Torneo Cuadrangular, una competencia de menor importancia. Fue el primer año sin títulos de la trío dirigente Güelfi-Cataldi-Parrabere, pero pronto se recuperarían con creces.
No participó de la Copa Libertadores de 1964 pues Nacional había roto la hegemonía aurinegra del Quinquenio, por lo tanto se dedicó enteramente al Campeonato Uruguayo que obtuvo finalmente de manera invicta con 12 puntos de diferencia sobre Rampla Juniors y 13 sobre Nacional – más entusiasmado con la Copa Libertadores que con el torneo local – ganando 16 encuentros y empatando solo 2 ante Racing y Wanderes y ultimando a Nacional por 2-1 en la primera rueda y 2-0 en la penúltima fecha cuando ya se había adjudicado el título. Convirtió 42 tantos y solo recibió 11.
Con el monto de la millonaria transferencia de Roberto Matosas a River Plate por una suma que se consideraba exagerada en esa época para un defensor, fueron incorporados Héctor “Lito” Silva, proveniente de Danubio y Miguel Reznik, jugador argentino de Independiente de Medellín que contribuyeron con sus goles a la gran campaña y lograron que los mirasoles vuelvan a jugar la Copa Libertadores en 1965.
Nuevamente apareció la mano de Cataldi con la habilitación del “pardo” Abbadie para disputar el torneo continental, puesto que por la expulsión ante Boca de 1963 había sido suspendido por un año, la CSF convalidó el reclamo de Peñarol que argumentó que al no participar de la edición del año anterior la pena estaba cumplida. Integró el grupo 3 formado por Deportivo Galicia de Venezuela y Guaraní de Paraguay que a primera vista resultaba sencillo.
El modesto equipo venezolano fue un rival más difícil de lo esperado, un empate a cero en Caracas fue considerado valioso teniendo en cuenta que Lezcano y Rocha fueron expulsados, siendo suspendido el primero por el resto del torneo y significando una baja importante para el conjunto dirigido por Máspoli. Pero Cataldi no se quedó con los brazos cruzados y denunció que el conjunto venezolano había incluido en su formación a su compatriota Leopardi, quien no se encontraba habilitado por la AUF para jugar en Galicia. La CSF falló a favor de Peñarol y entonces le dio por ganado el partido por 2-0 en un fallo inédito.
La revancha en el Centenario fue un partido arduamente disputado donde el local venció 2-0 con tantos de Joya y Abbadie, sin embargo Edgardo González resultó fracturado tras un choque en el primer tiempo siendo reemplazado por el joven Forlan. Abbadie y Sasía tuvieron que retirarse lesionados en los últimos minutos. El “pardo” no volvería a jugar en la Copa de ese año.
Peñarol debía suplir la ausencia de Spencer, quien se recuperaba de una lesión, por lo que jugaba con “lito” Silva o Reznik como centrodelantero, pero ante la dolencia de Sasía jugaron juntos ante el Guaraní dirigido por Ondino Viera (2) en Asunción. El agobiante calor y la fuerza física de los locales doblegaron a los mirasoles que cayeron derrotados por 2 a 1. En la revancha Peñarol venció por 2-0 con goles del recuperado Sasía y Silva clasificando cómodamente para las semifinales donde tendrían la posibilidad de vengarse del Santos de Pelé.
El primer encuentro disputado en el estadio Pacaembú no comenzó de la mejor forma para los carboneros puesto que el equipo brasilero ganaba por 3-0 a los 8 minutos y por 5-2 al final de la primera etapa soportando un concierto de Pelé, Coutinho y asociados. Pero con la relajación propia de la ventaja y un poco de garra charrúa Sasía y Rocha acortaron el marcador y tuvieron al equipo local arrinconado en su propia área durante los últimos 6 minutos buscando la paridad, pese a lo cual no se modificó el score.
Se sabía que la historia en el Centenario no sería sencilla, pero la fiereza defensiva, la implacable marca del “cholo” Ledesma sobre Pelé y el amor propio de los aurinegros contribuyeron a forjar el triunfo por 3-2 con un gol de Silva a 2 minutos del final y cuando el Santos trataba de conservar el balón para asegurarse la clasificación.
Nuevamente el estadio de River Plate en Argentina fue sede del desempate tal como ocurriera 3 años atrás. Un acto de indisciplina del experimentado arquero Maidana provocó su separación y la chance para una joven y espigado guardameta de 19 años proveniente de Racing llamado Ladislao Mazurkiewicz. En un partido cargado de dramatismo Joya abrió el marcador en el segundo tiempo igualando Pelé minutos después con un tremendo disparo de 25 metros. Ninguno pudo desnivelar en los 90 minutos y fueron a la prórroga donde Sasía definió el partido.
Independiente era el actual campeón, había eliminado a Boca tras 3 partidos tremendos y quería revalidar el título, poseía un equipo bien estructurado con algunos jugadores desequilibrantes como Bernao, Mario Rodríguez, Mura y Savoy más otros jugadores con gran temperamento que en algunos casos rozaba la brusquedad como en el caso de Navarro. La primera final se disputó en Avellaneda con un planteo cauteloso de Peñarol que aguantó las embestidas de su rival soportando inclusive la expulsión de Sasía por arrojarle tierra en los ojos al arquero Santoro en la ejecución de un corner, hasta que a los 83 minutos cuando Bernao señaló el 1-0 definitivo.
Con la oportuna inclusión de Rerznik por el expulsado Sasía, Peñarol arrolló al equipo argentino en el Centenario por 3-1 con gran esfuerzo convirtiendo Goncalvez, el propio Reznik y Rocha debiendo disputarse el desempate en Santiago de Chile cuatro días después.
El jueves santo de 1965 en el estadio Nacional de Santiago hubo un único equipo: Independiente, que pese a la resistencia opuesta por los mirasoles fue superior durante todo el cotejo. Ganaba 2-0 promediando la primera etapa con un gol de Carlos Pérez en contra desviando un remate de Mura y otro de Bernao tras pase de Avallay con el pecho.
Insinuó Peñarol una reacción, pero en un contraataque Avallay colocó el 3-0 a los 33 minutos. El árbitro peruano Yamasaki cobró un penal inexistente a favor de los uruguayos que Rocha se encargó de desviar, pero faltando un minuto para el descanso Joya pudo descontar. Los dos equipos terminaron la etapa con 10 jugadores por expulsión mutua de Ledesma y el capitán argentino Maldonado.
En el complemento Independiente se defendió soportando el desesperado asedio de su rival que sobre el final sintió el esfuerzo realizado en el Centenario. Hasta que faltando 6 minutos Mura arrancó desde mitad de cancha sorteando rivales, eludió al arquero Mazurkiewicz y desde un ángulo cerrado colocó el 4-1 definitivo y lapidario ante la ovación de los privilegiados espectadores. Hubo tiempo para que Sasía se haga expulsar como resultado de la impotencia tras agredir sin pelota a Mori en la que sería su última actuación en la Copa defendiendo la casaca de Peñarol.
Con mucha bronca por la final perdida, pero con la serenidad de haber hecho todo lo posible superando lesiones, suspensiones, dejando atrás al Santos de Pelé y forzando un desempate en la final Peñarol encaró el torneo uruguayo como si fuera una forma de redención.
Se consagró bicampeón esgrimiendo una campaña similar a la del año anterior obteniendo 15 victorias, 2 empates ante Nacional y cayendo derrotado en la última fecha ante Fénix por 1 a 0 cuando ya había obtenido el título. Superó a su eterno rival por 5 puntos en una campaña donde al final de la primera rueda lo aventajaba por 3 unidades. Convirtió 43 goles y recibió 17 siendo Rocha con 15 tantos el goleador del torneo y Spencer con 12 conquistas su escolta.
Con el título obtenía nuevamente la chance de jugar en la Copa Libertadores del próximo año donde por primera vez participarían los subcampeones. (3)
Con esta medida la Copa se transformó en una verdadera maratón donde los equipos llegarían al final del torneo con un gran cansancio por la sobrecarga de partidos.
Peñarol integró el grupo 3 junto a Nacional, los ecuatorianos Emelec y 9 de Octubre y los bolivianos Jorge Wilsterman y Deportivo Muncipal. Los “bolsos” se habían reforzado con el talentoso volante Víctor Espárrago quien actuaba en Cerro. No tenían dudas que estarían entre los 2 equipos clasificados a semifinales junto a su acérrimo rival, aunque la influencia de la altura de La Paz y Cochabamba preocupaba al cuerpo técnico que descontaba obtener casi todos los puntos de local y lograr algún empate de visitante.
El “pepe” Sasía no había terminado en buenos términos con Máspoli tras las expulsiones ante Independiente y la comisión directiva buscó una salida elegante que consistió en el trueque con Rosario Central por Julio César “pocho” Cortés que había jugado anteriormente en Sud América y Cerro, era un jugador de similares características aunque sin el potente remate de su antecesor, pero con una gran facilidad para el toque de primera. Con Lezcano y Abbadie totalmente recuperados había confianza para llegar al podio de la Copa.
El 30 de Enero de 1966 se puso en marcha la Copa para Peñarol, pero los planes previos no preveían tan dura derrota como la sufrida ante su rival de siempre que presentó una joven formación que infringió al conjunto aurinegro un contundente 4-0 con tantos de Morales, Techera, Virgili y Domingo Pérez en un encuentro donde Spencer y Viera dejaron a sus equipos con 10 jugadores. Dos días después caía en Cochabamba ante Jorge Wilsterman por 1-0 con un agónico gol de Ausberto García a 9 minutos del final.
Pocos imaginaban que tres meses después se estaría consumando una de las más grandes hazañas de la historia del fútbol uruguayo.
(1) Integrantes de la famosa “máquina” de RIver de principios de los años ’40 cuya delantera más recordada era Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Lostau.
(2) Técnico uruguayo de dilatada trayectoria que también dirigió en Brasil y obtuvo con Nacional el tricampeonato uruguayo entre 1955 y 1957 que caló hondo en el sentimiento de los aurinegros y que propició el inicio del ciclo exitoso con la asunción de la nueva comisión directiva (ver primera parte).
(3) A pesar que la CSF aprobó la inclusión de subcampeones por propuesta de Cataldi en 1964, se resolvió que la medida se aplicaría a partir de la Copa de 1966. Santos rehusó participar en la Copa aduciendo que el torneo originalmente reservado para los campeones de cada país perdería su nivel aunque La verdadera razón era que las giras al exterior le reportaban mayores ganancias, ya que cobrada un cachet de 30.000 dólares por partido con la presencia de Pelé, quien había alcanzado una gran magnitud como figura, frente a los casi 8.000 dólares que podía percibir en la Copa Libertadores. Los clubes que debían disputarla ese año (Palmeiras y Cruzeiro) esgrimieron las mismas razones y la CBF los avaló, por lo tanto no participaron en esa edición y en 1967 solamente participó Cruzeiro.
quarta-feira, 2 de março de 2011
CLAUSURA 2011: Pocas figuras + mucho temor = pobre espectáculo
Un nuevo torneo Clausura ha comenzado en Argentina y ya se han cumplido las tres primeras fechas.
Con más pasión que fútbol, tal como viene ocurriendo en los últimos años, el torneo avanza todavía sin candidatos definidos aunque algunos equipos hayan comenzado a mostar sus armas.
Sin duda se nota el gran vacío que existe en lo que podríamos llamar la generación intermedia, pues el promedio de jugadores más veteranos es llamativamente alto en la mayoría de los equipos. Así es que Palermo, Riquelme, Almeyda, Ortega, Verón, Fuertes, Schiavi, Tuzzio, Sessa, Bernardi, Franco, Camoranesi, Barros Schelotto, Romeo, Barrientos, Fuentes – por citar a los más destacados – son requeridos por los clubes para paliar la crisis económica evitando contratos millonarios y aportando experiencia a planteles jóvenes que intentan copiar sus características para progresar en sus carreras futbolísticas.
En materia de juveniles tampoco han surgido grandes cracks del nivel de Messi, Tévez o Agüero, prueba de ello es que la reciente actuación del seleccionado Sub-20 en Perú no fue todo lo fructífera que se esperaba por cuanto a pesar de haber clasificado para el Mundial de Colombia se fracasó en el objetivo olímpico de Londres 2012. La única figura fue el hábil Juan Iturbe que juega en Cerro Porteño de Paraguay, del resto solo pueden rescatarse Zucculini (Racing), Battaglia (Huracán), Ferreyra y Tagliafico (Banfield) y el arquero Andrada (Lanús) como alguna de las futuras promesas. Habrá que ver hasta dónde pueden llegar Lamela, Lanzini, Chávez y Colazzo por citar algunas apariciones del torneo anterior.
Entre los veteranos y los juveniles, los mejores jugadores se encuentran esparcidos por todo el mundo. Solo puede mencionarse el feliz regreso de Diego Valeri a Lanús y Matías DeFederico a Independiente, el buen momento de Juan Manuel Martínez y Maxi Moralez en Vélez, Enzo Pérez y Gastón Fernández en Estudiantes y Pablo Mouche en Boca.
El resto son extranjeros entre los cuales de destacan los uruguayos Santiago Silva (Vélez) y Juan Manuel Salgueiro (San Lorenzo), los colombianos Giovanni Moreno, lesionado, y Teófilo Gutiérrez (Racing), los paraguayos Marcelo Estigarribia (Newell´s), Santiago Salcedo (Argentinos Juniors) y Jorge Achucarro (Banfield) por citar a los más destacados.
Los partidos son muy cerrados, en muchos equipos se juega con línea de cuatro y “doble cinco” sin enganche haciendo retroceder a delanteros que no sienten el puesto. Por lo tanto los encuentros resultan monótonos y poco atractivos si los técnicos no cambian las posiciones o algún jugador se sale del libreto. Julio César Falcioni ha sido insultado y cuestionado en la Bombonera por descartar a Juan Román Riquelme en el encuentro del domingo último jugado por Boca (4) ante All Boys que concluyó en empate a cero sin mostrar ideas ofensivas que puedan desequilibrar, aunque se reforzó defensivamente tras haber sido sorprendido por Godoy Cruz de Mendoza que le metió 4 goles de visitante en el debut. El equipo xeneize es uno de los que más se reforzó pues incorporó tres volantes de primera línea como Rivero, Somoza y Ervitti, pero los resultados y el funcionamiento del equipo distan mucho de las pretensiones de dirigentes, hinchas y cuerpo técnico.
River (7), que continúa bajo la dirección técnica de Juan José López prefiere mantener los pies en la tierra y no pensar en el título aunque lidere parcialmente el torneo, sino que busca alejarse definitivamente de la zona de promoción al igual que Independiente (2) a quien derrotó el domingo último con un tardío gol de Matías Pavone. Mantiene la base del equipo que finalizó cuarto en el Apertura con la única diferencia del arquero Chichizola que reemplaza de buena forma al lesionado Carrizo y la ausencia del goleador Funes Mori por pubalgia. Llega más por las bandas a través de Juan Mnauel Díaz y Ferrari y tiene algo de buen fútbol con la desfachatez de Lamela y Lanzini, pero por sobre todas las cosas está firme atrás y todavía no recibió goles.
El conjunto rojo de Avellaneda, flamante vencedor de la Copa Sudamericana, no tiene mucho margen para desperdiciar puntos ya que la última posición del último torneo amenaza su permanencia en primera división. Para colmo se encuentra disputando la Copa Libertadores, por lo que en algún momento puede sentir el esfuerzo con un plantel no muy numeroso.
Racing (6) sufrió la rotura de ligamentos cruzados de su principal figura Giovanni Moreno y deberá buscar la manera de suplirlo. El triunfo por 2-1 ante San Lorenzo (4) lo coloca con mejores expectativas en el torneo tras la derrota ante Boca (0-1).
El equipo dirigido por Ramón Díaz tropezó ante “la academia” por algunos desbarajustes defensivos ante pelotas paradas y por la incapacidad de generar peligro por parte de Romagnoli, más preocupado en marcar a Pillud que en conducir a su equipo.
Olimpo (7) es uno de los sorpresivos punteros que se hace fuerte de local y que logró un agónico triunfo ante Banfield en el debut y un sufrido empate 3-3 ante los mendocinos la última jornada. Dichos resultados lo alejan de la zona roja done penan Independiente, River, Huracán (2) y Tigre (4).
Estudiantes de la Plata (6) y Vélez (2), los mejores equipos del torneo pasado tienen la mente puesta en la Copa Libertadores al igual que Argentinos Juniors (3) y Godoy Cruz (4) tratan de acomodarse en ambos torneos tratando de resignar la menor cantidad de unidades posibles aunque el desgaste físico que produce la disputa simultánea de ambas competiciones reduce las chances en el Clausura.
Lanús (6) puede ser una de las sorpresas del Clausura. El elenco ahora conducido por Gabriel Schurrer se ha reforzado muy bien con el retorno de Valeri y la contratación el ex campeón del mundo con Italia, Mauro Camoranesi, cuenta demás con la habilidad del uruguayo Regueiro y la movilidad de Pizarro.
Arsenal, Colón, Tigre, All Boys y Banfield (4) al igual que Newell´s (3) todavía no han mostrado mucho y se espera que en las próximas fechas diluciden en la cancha cuáles serán sus reales chances.
Gimnasia y Esgrima de la Plata (2), ilusionado con el retorno de Guillermo Barros Schelotto buscará alejarse definitivamente del descenso para lo cual deberá realizar una muy buena campaña si no quiere seguir el mismo camino que Rosario Central , quien pena actualmente en mitad de tabla del el Nacional “B” tras dos años de penurias en primera división.
La situación de Quilmes (0) es aun más comprometida por cuanto el equipo no logra buenos resultados y cada vez se encuentra más hundido sin respuestas anímicas ni futbolísticas.
Los próximos partidos nos darán las pintas acerca de cómo se desarrollará el torneo y quienes se perfilarán como animadores. Espero también ansiosamente ver mejores espectáculos con planteos menos mezquinos, aunque dudo que en las actuales condiciones del fútbol vernáculo pueda producirse unas acentuada mejoría. Sería un verdadero milagro, aunque ya sabemos que la esperanza es lo último que se pierde.
Con más pasión que fútbol, tal como viene ocurriendo en los últimos años, el torneo avanza todavía sin candidatos definidos aunque algunos equipos hayan comenzado a mostar sus armas.
Sin duda se nota el gran vacío que existe en lo que podríamos llamar la generación intermedia, pues el promedio de jugadores más veteranos es llamativamente alto en la mayoría de los equipos. Así es que Palermo, Riquelme, Almeyda, Ortega, Verón, Fuertes, Schiavi, Tuzzio, Sessa, Bernardi, Franco, Camoranesi, Barros Schelotto, Romeo, Barrientos, Fuentes – por citar a los más destacados – son requeridos por los clubes para paliar la crisis económica evitando contratos millonarios y aportando experiencia a planteles jóvenes que intentan copiar sus características para progresar en sus carreras futbolísticas.
En materia de juveniles tampoco han surgido grandes cracks del nivel de Messi, Tévez o Agüero, prueba de ello es que la reciente actuación del seleccionado Sub-20 en Perú no fue todo lo fructífera que se esperaba por cuanto a pesar de haber clasificado para el Mundial de Colombia se fracasó en el objetivo olímpico de Londres 2012. La única figura fue el hábil Juan Iturbe que juega en Cerro Porteño de Paraguay, del resto solo pueden rescatarse Zucculini (Racing), Battaglia (Huracán), Ferreyra y Tagliafico (Banfield) y el arquero Andrada (Lanús) como alguna de las futuras promesas. Habrá que ver hasta dónde pueden llegar Lamela, Lanzini, Chávez y Colazzo por citar algunas apariciones del torneo anterior.
Entre los veteranos y los juveniles, los mejores jugadores se encuentran esparcidos por todo el mundo. Solo puede mencionarse el feliz regreso de Diego Valeri a Lanús y Matías DeFederico a Independiente, el buen momento de Juan Manuel Martínez y Maxi Moralez en Vélez, Enzo Pérez y Gastón Fernández en Estudiantes y Pablo Mouche en Boca.
El resto son extranjeros entre los cuales de destacan los uruguayos Santiago Silva (Vélez) y Juan Manuel Salgueiro (San Lorenzo), los colombianos Giovanni Moreno, lesionado, y Teófilo Gutiérrez (Racing), los paraguayos Marcelo Estigarribia (Newell´s), Santiago Salcedo (Argentinos Juniors) y Jorge Achucarro (Banfield) por citar a los más destacados.
Los partidos son muy cerrados, en muchos equipos se juega con línea de cuatro y “doble cinco” sin enganche haciendo retroceder a delanteros que no sienten el puesto. Por lo tanto los encuentros resultan monótonos y poco atractivos si los técnicos no cambian las posiciones o algún jugador se sale del libreto. Julio César Falcioni ha sido insultado y cuestionado en la Bombonera por descartar a Juan Román Riquelme en el encuentro del domingo último jugado por Boca (4) ante All Boys que concluyó en empate a cero sin mostrar ideas ofensivas que puedan desequilibrar, aunque se reforzó defensivamente tras haber sido sorprendido por Godoy Cruz de Mendoza que le metió 4 goles de visitante en el debut. El equipo xeneize es uno de los que más se reforzó pues incorporó tres volantes de primera línea como Rivero, Somoza y Ervitti, pero los resultados y el funcionamiento del equipo distan mucho de las pretensiones de dirigentes, hinchas y cuerpo técnico.
River (7), que continúa bajo la dirección técnica de Juan José López prefiere mantener los pies en la tierra y no pensar en el título aunque lidere parcialmente el torneo, sino que busca alejarse definitivamente de la zona de promoción al igual que Independiente (2) a quien derrotó el domingo último con un tardío gol de Matías Pavone. Mantiene la base del equipo que finalizó cuarto en el Apertura con la única diferencia del arquero Chichizola que reemplaza de buena forma al lesionado Carrizo y la ausencia del goleador Funes Mori por pubalgia. Llega más por las bandas a través de Juan Mnauel Díaz y Ferrari y tiene algo de buen fútbol con la desfachatez de Lamela y Lanzini, pero por sobre todas las cosas está firme atrás y todavía no recibió goles.
El conjunto rojo de Avellaneda, flamante vencedor de la Copa Sudamericana, no tiene mucho margen para desperdiciar puntos ya que la última posición del último torneo amenaza su permanencia en primera división. Para colmo se encuentra disputando la Copa Libertadores, por lo que en algún momento puede sentir el esfuerzo con un plantel no muy numeroso.
Racing (6) sufrió la rotura de ligamentos cruzados de su principal figura Giovanni Moreno y deberá buscar la manera de suplirlo. El triunfo por 2-1 ante San Lorenzo (4) lo coloca con mejores expectativas en el torneo tras la derrota ante Boca (0-1).
El equipo dirigido por Ramón Díaz tropezó ante “la academia” por algunos desbarajustes defensivos ante pelotas paradas y por la incapacidad de generar peligro por parte de Romagnoli, más preocupado en marcar a Pillud que en conducir a su equipo.
Olimpo (7) es uno de los sorpresivos punteros que se hace fuerte de local y que logró un agónico triunfo ante Banfield en el debut y un sufrido empate 3-3 ante los mendocinos la última jornada. Dichos resultados lo alejan de la zona roja done penan Independiente, River, Huracán (2) y Tigre (4).
Estudiantes de la Plata (6) y Vélez (2), los mejores equipos del torneo pasado tienen la mente puesta en la Copa Libertadores al igual que Argentinos Juniors (3) y Godoy Cruz (4) tratan de acomodarse en ambos torneos tratando de resignar la menor cantidad de unidades posibles aunque el desgaste físico que produce la disputa simultánea de ambas competiciones reduce las chances en el Clausura.
Lanús (6) puede ser una de las sorpresas del Clausura. El elenco ahora conducido por Gabriel Schurrer se ha reforzado muy bien con el retorno de Valeri y la contratación el ex campeón del mundo con Italia, Mauro Camoranesi, cuenta demás con la habilidad del uruguayo Regueiro y la movilidad de Pizarro.
Arsenal, Colón, Tigre, All Boys y Banfield (4) al igual que Newell´s (3) todavía no han mostrado mucho y se espera que en las próximas fechas diluciden en la cancha cuáles serán sus reales chances.
Gimnasia y Esgrima de la Plata (2), ilusionado con el retorno de Guillermo Barros Schelotto buscará alejarse definitivamente del descenso para lo cual deberá realizar una muy buena campaña si no quiere seguir el mismo camino que Rosario Central , quien pena actualmente en mitad de tabla del el Nacional “B” tras dos años de penurias en primera división.
La situación de Quilmes (0) es aun más comprometida por cuanto el equipo no logra buenos resultados y cada vez se encuentra más hundido sin respuestas anímicas ni futbolísticas.
Los próximos partidos nos darán las pintas acerca de cómo se desarrollará el torneo y quienes se perfilarán como animadores. Espero también ansiosamente ver mejores espectáculos con planteos menos mezquinos, aunque dudo que en las actuales condiciones del fútbol vernáculo pueda producirse unas acentuada mejoría. Sería un verdadero milagro, aunque ya sabemos que la esperanza es lo último que se pierde.
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terça-feira, 1 de fevereiro de 2011
Las hazañas de Peñarol en los 60s
Una formación de Peñarol de 1958 cuando comenzaba el ciclo histórico
Equipo de Peñarol que debutó en la Copa Libertadores de 1960 ante Jorge Wilsterman
Alberto Spencer, el mejor jugador ecuatoriano de toda la historia. Autor de los goles decisivos de PeñarolEl horizonte de Peñarol a fines de los ´50 no era el más claro. Nacional se había consagrado tricampeón uruguayo entre 1955 y 1957; los jóvenes héroes del Maracanazo como Schiaffino y Ghiggia habían sido transferidos a Italia y los veteranos como el arquero Máspoli, el gran capitán Obdulio Varela y Rodríguez Andrade se retiraban, mientras tanto Omar Míguez jugaba sus últimos partidos con la aurinegra. Solamente la habilidad de Julio César “pardo” Abbadie y la prestancia defensiva de William Martínez suplían en parte el carácter de fuego de aquellos caudillos, pero la tentación económica del Génova italiano fue irresistible para el puntero derecho que emigró en 1956. Los problemas financieros comenzaban a ser frecuentes en el club y la falta de títulos ofuscaba a sus seguidores y ensalzaba a la prensa.
Los vientos de cambio llegaron con la elección de la nueva comisión directiva comandada por Gastón Güelfi, Washington Cataldi y Fernando Parrabere a principios de 1958. La flamante dirigencia no solo buscó formar un equipo competitivo para salir del atolladero, sino que también cimentó el crecimiento institucional del club fijando sucesivas metas, conscientes de la importancia del equipo aurinegro en Uruguay y la trascendencia que podían alcanzar a nivel sudamericano y Mundial.
Para esa temporada repatriaron desde Italia al injundioso goleador Juan “el verdugo” Hohberg y del fútbol de la pequeña localidad de Salto llegó un jugador que con su gran personalidad y dotes de mando emularía al mismísimo Obdulio, respondía al nombre de Néstor Gonçalvez, pero todos lo conocerían años después por “Tito”. Con el aporte goleador de Carlos Borges y la frescura juvenil de un desequilibrante Luis Cubilla los “carboneros” fueron a recuperar la gloria perdida. El arquero Luis Maidana, buen atajador bajo los 3 palos y sobretodo en pelotas aéreas; más el corpulento defensor brasilero Milton Alves da Silva más conocido como Salvador se consolidarían lo largo de la temporada como los puntales defensivos.
Hugo Bagnulo fue contratado como entrenador, se trataba de un hombre sencillo, campechano, de bajo perfil, pero firme a la hora de marcar el rumbo a sus dirigidos quienes lo consideraban como a un padre.
El torneo uruguayo de 1958 estaba llegando a su fin, y como generalmente ocurría, Nacional y Peñarol peleaban palmo a palmo el título. Por esos tiempos la diferencia entre ambos y el resto era tan abismal que los clásicos se pactaban para la penúltima fecha y el vencedor seguramente resultaba el campeón. Ese año no fue la excepción, los clásicos rivales llegaron empatados en puntos y Peñarol triunfó por 2-1 con goles del argentino Hohberg y Roberto “la gata” García tras remontar la desventaja inicial que supuso el tanto de Escalada. Un empate 1-1 con Defensor en la última fecha hizo realidad el tan ansiado título que representaría el comienzo de la era dorada de los mirasoles.
Al año siguiente el torneo quedó igualado entre ambos contendientes a pesar que Peñarol le había sacado una importante ventaja de 6 puntos a Nacional que en las últimas fechas consiguió remontar gracias a los goles del repatriado Walter Gómez. Por lo tanto debió jugarse un desempate que extrañamente se demoró hasta el 20 de marzo de 1960. Para ese entonces Peñarol se había reforzado con la llegada del desconocido jugador argentino Carlos Linazza y el ecuatoriano Alberto Spencer, recomendado por Juan López (1) quien lo había visto en acción el Campeonato Sudamericano extra de 1959 causándole una gran impresión. Gracias a la intervención de Washington Cataldi en la Asociación Uruguaya de fútbol ambos futbolistas pudieron disputar la final.
Roberto Scarone tomó la conducción técnica a partir de ese encuentro donde Peñarol venció por 2-0 a Nacional con tantos de Cubilla y Linazza de penal, ambos en los últimos 10 minutos de un partido que se recuerda más por los ocho expulsados después de una trifulca en el mismísimo terreno de juego – W. Martínez, Aguerre, Borges y Hohberg por los “manyas” (2) ; R. González, W. Gómez, Collazo y Escalada por los “bolsos” – que por el resultado final, lo que representa el ímpetu con el que se disputaban aquellas finales. Al día siguiente Güelfi lo llama por teléfono a Bagnulo felicitándolo por el triunfo y con la intención de otorgarle una medalla por el título conseguido, pero el entrenador entiende que los títulos se ganan en la cancha y desecha el ofrecimiento demostrando su honestidad y hombría de bien.
Con la obtención del título Peñarol se clasificó para disputar la incipiente Copa de campeones de América (hoy Libertadores), para la cual sus dirigentes apuntaron todos sus dardos porque imaginaban que en el futuro el torneo tendría una trascendencia similar a la Copa de Campeones de Europa y representaría una vidriera internacional para su club y sus destacados jugadores.
El primer rival fue Jorge Wilsterman de Bolivia en el estadio Centenario el 19 de Abril de 1960. Borges tuvo el privilegio de convertir el primer tanto de la reciente Copa a los 13 minutos de la primera parte. A la postre Peñarol no tuvo contemplaciones con su rival, lo goleó 7 a 1 – con 4 conquistas de Spencer – y con esa ventaja fue a jugar la revancha en los 2500 m de altura de Cochabamba donde igualaron 1-1.
En semifinales enfrentaron a San Lorenzo de Argentina empataron 1-1 en Montevideo y 0-0 en Buenos Aires aunque perdieron a Cubilla para el partido definitorio por ser expulsado. El desempate debía realizarse como correspondía a cualquier competencia en terreno neutral, pero ante la imposibilidad de realizarlo en Chile a causa del terremoto de Concepción la dirigencia argentina aceptó jugar nuevamente en Montevideo tras rehusar los uruguayos la propuesta de Asunción. El arreglo estipuló que San Lorenzo recibiera parte de la recaudación y que los jueces de línea fueran argentinos. No obstante para los argentinos el torneo no resultaba de la misma importancia que le adjudicaban los uruguayos. Lo cierto es que los uruguayos vencieron por 2-1 con doblete de Spencer y cierta polémica por el primer tanto. El ecuatoriano explotaría en esta Copa como un tremendo y astuto goleador, certero en el juego aéreo y veloz para el desmarque y la definición, atributos que lo llevarían a convertir 48 goles en 77 partidos de Copa Libertadores y 113 tantos en 166 apariciones en torneos uruguayos entre 1960 y 1970.
La final serla con Olimpia de Paraguay que representaba un equipo duro y aguerrido de las mismas características que Peñarol, aunque con jugadores de menor categoría donde podían destacarse el zaguero Edelmiro Arévalo, capitán de la selección; los hermanos Lezcano y el fortísimo delantero Luis Doldán.
Todavía los uruguayos recordaban la durísima derrota infringida por los paraguayos por 5-0 en 1957 que los alejó definitivamente del Mundial de Suecia. William Martínez, Tito Goncalvez y Carlos Borges habían estado aquella tarde aciaga al igual que Arévalo y Echagüe por el lado de los guaraníes, solo faltaría Juan Lezcano suspendido por su reciente expulsión. Sin embargo el temple de los jugadores de Peñarol no sería fácil de doblegar en esta ocasión.
Peñarol se impuso en el Centenario el 12 de Junio de 1960 por 1-0 con un gol de Spencer faltando 11 minutos y tras jugar toda la segunda etapa con 10 jugadores por la expulsión de Juan Lezcano. El encuentro fue muy disputado con más marca que fútbol y las defensas prevalecieron sobre los ataques.
La revancha del 19 de Junio en el difícil reducto de Puerto Sajonia – desde 1974 ostenta el nombre de Defensores del Chaco – en Asunción fue del mismo trámite que en Montevideo, con la diferencia que desde todas las tribuas caían objetos que tenían como destino a los jugadores orientales.Casi sobre la media hora del primer tiempo el conjunto local se puso en ventaja con gol de Hipólito Recalde. Los uruguayos fueron al frente pero la defensa guaraní parecía impasable, Claudio Lezcano recurría a todo tipo de recursos para frenar a Spencer. Scarone movió las piezas reemplazando al moreno ecuatoriano por el veterano Hohberg, quien en la primera pelota dividida que disputó le mostró a Lezcano la auténtica “garra charrúa” aplicándole un codazo de advertencia. Con su experiencia y el respeto que imponía Peñarol tuvo mejor claridad ofensiva y faltando 7 minutos Luis Cubilla marcó el empate que les otorgó a los aurinegros su primer título continental.
Con la intención de consagrar al mejor equipo del mundo se disputó la primera Copa del Mundo de clubs (futura Copa Intercontinental) entre el ganador de la flamante Copa de Campeones de América y el campeón de la Copa Europea. Serían 2 partidos en cada uno de los estadios y un probable desempate en el reducto de la segunda final.
El rival de Peñarol fue el poderosísimo Real Madrid de Di Stéfano, Puskas, Gento, Del Sol, Canario, Santamaría entre otros cracks, un equipo que se había consagrado campeón de Europa durante cinco años consecutivos y que había cimentado una auténtica mística ganadora. La primera final en el estadio Centenario reducido a la categoría de lodazal con una persistente lluvia no deparó vencedores ni vencidos, no pudo apreciarse la verdadera calidad de los jugadores de ambos elencos ni tampoco pudo abrirse el marcador, el empate representaba para los madrileños una ventaja importante para la revancha.
Dos meses después, exactamente el 4 de Septiembre de 1960, en el estadio de Chamartín (actualmente Santiago Bernabeu) se disputó el partido de vuelta. Peñarol, que no pudo contar con la invalorable presencia de “tito” Goncalvez quien fue suplantado por William Martínez ocupando el grandote Majewksi la posición de éste último en la zaga central, este cambio resultaría letal para que los aurinegros que fueron sorprendidos por un furibundo ataque del Real Madrid que se los llevó por delante impidiendo todo intento de juego por parte de los uruguayos. En 10 minutos de juego ya ganaban los “merengues” por 3-0 con 2 goles de Puskas y otro de Di Stéfano con cierta dosis de fortuna. Los uruguayos se mostraban impotentes ante tanto derroche de velocidad y precisión de los locales, quienes con la tranquilidad de la ventaja inicial redondearon un 4-0 al final del primer tiempo y colocaron el definitivo y lapidario 5-1 en el complemento.
La aplastante derrota no hizo mucha mella en el plantel que nunca descuidó su participación en el torneo local. De este modo llegó al final del torneo igualado en puntos con el sorprendente conjunto de Cerro. Por primera vez un conjunto “chico” terminaba en la primera posición y estuvo a seis minutos de consagrarse campeón, pero el empate de Spencer ante Racing en la última jornada los privó de la hazaña. El 18 de Diciembre de 1960 ante un repleto estadio Centenario y en una calurosa tarde se jugó el partido definitorio que rápidamente se decidió en favor de Peñarol cuando una violenta infracción de “tito” Goncalvez dejó literalmente fuera del partido al diminuto y habilidoso volante Miguel Britos, quien sufrió una luxación de clavícula pero permaneció en el campo de juego porque no se permitían los cambios, ante la impasible mirada del referee Esteban Marino. A los pocos minutos una desafortunada acción del arquero González Acuña a quien el balón le rebotó en la espalda y se introdujo en su portería tras un remate de Júpiter Crescio le dio la ventaja a los “carboneros”. La fortuna acompañó a Peñarol puesto que en una acción similar tras remate de Pinto la pelota rebotó en el arquero Maidana y se fue al corner. Nuevamente Crescio y Spencer ampliaron la ventaja, pero descontó Waldemar González de penal colocando el definitivo 3-1 que posibilitó el tricampeonato de los mirasoles.
Para el comienzo de 1961 la comisión directiva fue ratificada tras las elecciones del 21 de Enero. Dicha aceptación les dio vía libre para su nuevo emprendimiento que era llevar a Uruguay la moda del “fútbol espectáculo” adoptada por sus pares de Argentina (Boca y River) que consistía en la contratación de grandes astros del exterior con el fin de mejorar el decadente fútbol doméstico, pero Peñarol pensaba en grande y apuntaba a retener la Copa Libertadores y obtener la Copa Mundial de Clubs. Con tal propósito arribaron al club José “pepe” Sasía, ex Defensor y circunstancialmente en Boca Junios quien vendría a demostrar su gran habilidad y su indomable personalidad en cada uno de los encuentros; el peruano Juan Joya de River Plate, un finísimo y veloz delantero que sería el acople perfecto para la potencia de Spencer; el paraguayo Juan Vicente Lezcano, adversario de las finales del año anterior con Olimpia, el lateral derecho Edgardo “el diablo” Gónzález procedente de Liverpool y el lateral izquierdo José Rótulo de Central Español.
El primer obstáculo que debió sortear el elenco uruguayo fue Universitario de Perú al cual derrotó cómodamente por 5-0 (doblete de Spencer y Joya, el restante de Sasía) en el Centenario y avanzando a pesar del 0-2 sufrido en Lima, marcador exiguo gracias al respeto que los peruanos le profesaban al campeón de América.
Nuevamente Olimpia de Paraguay se cruzaba en el camino de los mirasoles para las semifinales. El partido de ida en el Centenario fue favorable a los locales por 3 a 1 en base a su fuerza y calidad futbolística frente a los vehementes paraguayos que querían tomarse revancha de lo ocurrido un año antes. Salvo algunas brusquedades de Sasía, amparadas por el árbitro argentino Nai Foino, no quedaron dudas de la superioridad charrúa. Sin embargo los medios paraguayos exacerbaron los hechos y la revancha se jugó en medio de un clima hostil donde se alimentó un exagerado nacionalismo por parte de los fanáticos que se trasladó irremediablemente al field.
El partido fue conocido como “la guerra de las narajas” y el principal destinatario era nada más y nada menos que el mismísimo “pepe” Sasía, quien lejos de amedrentarse se transformó en el abanderado de su equipo y hasta se dio el lujo de convertir el penal que abrió el camino para la heroica victoria por 2 a 1 en la cual Cubilla convirtió el segundo tanto. El plantel debió retirarse escoltado por la policía local y hasta el propio presidente Güelfi sufrió el impacto de una botella que le produjo un corte en la cabeza, pero a pesar de todo Peñarol estaba nuevamente en la final.
Palmeiras no parecía un rival fácil en los papeles previos, contaba en sus filas con el veterano pero todavía temible puntero Julinho, el delantero Chinezinho y el afamado lateral campeón del mundo Djalma Santos.
El 4 de Junio en Montevideo se disputó al primera final y los brasileños aguantaron el partido hasta el último minuto cuando Luis Cubilla fue a presionar a Djalma Santos cuyo remate defectuoso cayó en los pies de Spencer que agradeció el regalo marcando el tanto decisivo.
Siete días después en el estadio Pacaembú se San Pablo las cosas se le facilitaron a los visitantes cuando a los 4 minutos un furibundo remate de Sasía pegado al travesaño perforó la red entendiendo el árbitro argentino Praddaude que había sido gol a pesar de las protestas de todo el público y los jugadores locales. Nadie pudo comprobar jamás la veracidad del gol, la única evidencia fue la red rota ya que no hubo fotografías ni filmaciones que pudieran establecer lo contrario.
A partir de ese momento el partido quedó a merced de la experiencia de los charrúas quienes, a pesar de sufrir el empate de Nardo tras brillante combinación con Julinho en el minuto 70, defendieron con uñas y dientes la ventaja lograda en el Centenario destacándose la labor del defensor Núber en la última línea. Peñarol lograba así el bicampeonato de América y ahora esperaba al sorprendente Benfica de Eusebio y compañía que había vencido al grandioso Real Madrid en la final de la Copa de Campeones de Europa decretando que el quíntuple campeón de Europa también tenía fecha de vencimiento.
Costa Pereira, Cruz, Coluna, Aguas, Caven y José Augusto más la reciente aparición de un delantero moreno de 19 años oriundo de Mozambique con un destacado físico y gran pegada llamado Eusebio componían la columna vertebral de un equipo que haría historia en Europa durante toda la década y extenderían sus actuaciones en la selección portuguesa.
La primera final en el estadio Da Luz de Lisboa se decidió a favor de los locales por medio de un gol de Coluna, pese a ello la actuación de los “carboneros” fue aceptable y nada tuvo que ver con el papelón de Madrid. El equipo aprovechó el viaje para participar también en la Copa Ramón de Carranza que se disputaba en Cádiz y donde los orientales vencieron a Atlético de Madrid y cayeron en la final por 2-1 ante Barcelona.
Había mucha confianza respecto de la revancha que se disputó el 17 de Septiembre de 1961 en el Centenario y los jugadores no defraudaron, golearon 5 a 0 (2 goles de Joya y Spencer, 1 de Sasía) a un desprevenido equipo lusitano que reservó a Eusebio con alguna molestia física para el probable desempate, por lo tanto dos días después se disputó el desempate en el mismo estadio.
El técnico Bela Gutman había tomado sus providencias reforzando defensivamente su equipo conocedor del poderío ofensivo de los locales. Ingresaron Neto por Joao y Humberto por Saravia en la defensa e incluyo a Aguas por Santana y Eusebio regresó por Mendes buscando mayor presencia física arriba.
El encuentro comenzó con un tempranero gol de Sasía. Eusebio empató a los 35 minutos. El trámite del encuentro fue parejo y con posibilidades para ambos equipos pese a la dureza de la marca. Cuando faltaban solo 5 minutos para cumplimentar los 90 el referee sancionó penal para Peñarol y “pepe” Sasía lo transformó en gol con un impresionante remate que dejó al arquero portugués sin ningún tipo de reacción. Peñarol era campeón del Mundo en su propia casa y para regocijo se todos sus hinchas.
A raíz de los compromisos internacionales Peñarol postergó varios de sus encuentros del torneo uruguayo para fin de año. Sin embargo una caída de Nacional ante Racing y la derrota ante Peñarol en el primer clásico por 1 a 0 con gol de Spencer dejó a los “bolsos” a un punto del campeón del Mundo y con la obligación de vencerlos en la última fecha para cortar la racha de su eterno rival.
El 26 de Noviembre se jugó el partido decisivo ante un Centenario repleto. Todo empezó muy bien para Nacional puesto que se retiró a los vestuarios ganando 2 a 0 al término de la primera etapa. Pero apenas comenzado el segundo tiempo Peñarol fue una tromba, enseguida descontó Walter Aguerre y luego Ángel Rubén Cabrera, un finísimo goleador, en dos oportunidades dio vuelta el partido logrando un nuevo título para los carboneros. La campaña fue extraordinaria teniendo en cuenta que además disputó la Copa Libertadores y la Intercontinental: 30 puntos sobre 36 posibles 13 ganados, 4 empatados y apenas una derrota, 51 goles a favor, de los cuales Spencer se anotó con 18 conquistas en igual cantidad de partidos y lo siguió Cabrera con 14 tantos en 11 partidos.
Los títulos abrumaban: en solo cuatro temporadas habían conseguido otros tantos campeonatos locales, dos Copas Libertadores y una Intercontinental. Tenía un equipo situado a la altura de los mejores de Europa con jugadores experimentados y algunos juveniles que recién asomaban como Rocha.
Como corolario en 1962 realizaría una gira de partidos amistosos a imagen y semejanza del Real Madrid o el Santos de Pelé para pasear su fútbol y mostrar sus cracks por el viejo continente. Mientras tanto sus dirigentes eran aun más ambiciosos, querían consolidar el liderazgo sudamericano, pero otros equipos como Santos, Boca e Independiente tratarían de impedírselo.
(1) “Entrenador” de la selección uruguaya entre 1950 y 1954 en el estricto sentido de la palabra, ya que se trataba de un organizador del grupo que participaba en la formación del equipo y evaluaba el estado físico y anímico de cada jugador sin profesar demasiadas indicaciones. O. Varela, Máspoli, Gambetta y Tejera eran quienes ordenaban al equipo dentro de la cancha dejando la parte técnica librada a las condiciones innatas de cada jugador. El término “Director Técnico” comienza a tener auge a partir de la década del 60 con la irrupción de Karl Rappan, Helenio Herrera, Juan Carlos Lorenzo, Nereo Rocca y Osvaldo Zubeldía entre otros. Estos últimos priorizan la táctica (especialmente la defensiva) sobre la técnica e introducen el pizarrón en la charla técnica y la práctica de las jugadas con pelota parada como una manera de obtener ventajas a partir de las deficiencias de los rivales.
(2) El apelativo manya viene de la pronunciación del italiano “mangia merda” y se refiere a la fama de gallinas que tenían en la década de 1910, éste era el mote que usaban los de Nacional para denominarlos despectivamente, pero luego sus hinchas lo adoptaron como propio. También le dicen carboneros porque su nombre original era Central Uruguay Railway Company y su sede estaba en el barrio de los talleres de ferrocarril que a principios del siglo XX funcionaba a carbón alimentado a paladas por los obreros. También le dicen mirasoles, por la flor del girasol que es negra y amarilla como los colores de su camiseta. Por contraposición, a Nacional le dicen bolsos porque el escudo del club en la vieja camiseta estaba sobre un bolsillo superior izquierdo a la altura del pecho, entonces comenzaron a llamarlos “bolsilludos” y posteriormente se acortó por resultar más fácil su pronunciación.
terça-feira, 21 de dezembro de 2010
Vélez y Estudiantes los mejores, el resto navega en la mediocridad
El recientemente finalizado Torneo Apertura en Argentina no tuvo en el último tramo el interés que había despertado los años anteriores fundamentalmente por tres razones:
a) Las posibilidades de lograr el campeonato se redujeron en las últimas 4 fechas solamente a dos equipos: Estudiantes de La Plata (45) y Vélez Sarsfield (43).
b) Ninguno de los equipos granes estuvo involucrado en la pelea del Torneo excepto River y San Lorenzo en las primeras fechas.
c) No se definían descensos ni promociones (eso ocurrirá en el próximo torneo)
d) Los clasificados a la Libertadores se definieron pronto y un factor externo como fue la Copa Sudamericana conseguida por Independiente privó a Racing (29), Lanús (28) y Newell´s (26) de pelear por el quinto lugar en la Copa
Sin embargo puede decirse que el campeón y el subcampeón ratificaron a lo largo del torneo la gran diferencia que mantienen con el resto de los equipos que se manifestó en la diferencia que le sacaron al tercero (Arsenal, 32 puntos).
El presente de Estudiantes y Vélez obedece a algunos motivos significativos como ser: la seriedad de la dirigencia priorizando el trabajo a largo plazo por sobre las urgencias y adoptando un plan responsable para la adquisición y transferencia de jugadores tratando en lo posible de no desmantelar los equipos ni hacer compras faraónicas manteniendo las cuentas claras y controladas, apostando a las divisiones inferiores cuando lo creen necesario, con la seriedad y el trabajo de Sabella y Gareca respectivamente quienes siempre contaron con el aval de los dirigentes y llevan algunas temporadas en los respectivos bancos de suplentes con algunos títulos importantes como la Copa Libertadores del 2009 en el caso del conjunto platense y el Apertura 2009 de los velezanos.
Sin dudas fueron los mejores equipos del torneo y si el “pincha” fue campeón fue por esos 2 puntos de ventaja que supo obtener a lo largo de las 19 fechas. Los puntos obtenidos por Vélez superan inclusive a los obtenidos en los títulos que ganara de la mano de Carlos Bianchi en el clausura 93, apertura 95 y clausura 96 cuando brillaban Chilavert, Trotta, Bassedas, Basualdo, Assad, Camps o el “turu” Flores entre otros.
Ambos equipos basaron su fútbol fundamentalmente en la solidez defensiva – Estudiantes recibió solo 8 goles y Vélez 9 – en el equilibrio de mediocampo complementado por el virtuosismo de Verón y Enzo Pérez en Estudiantes o Moralez y el poder ofensivo de la “gata” Fernández y el uruguayo Hernán Rodrigo López en el “pincha” y de la dupla Silva- Martínez en los del fortín.
Estudiantes tiene más oficio de jugar partidos definitorios sobre todo por sus actuaciones en las Copas Libertadores y Sudamericana, de esa manera y con un equipo enteramente solidario y enfocado al objetivo del Apertura fue avanzando y consolidándose durante el correr del torneo, aunque por momentos parecía extrañar los goles de Mauro Boselli. Así y todo fue un equipo donde todos los jugadores de campo convirtieron goles, inclusive los defensores y volantes de marca, hasta que en las últimas fechas pudieron recuperarse la “gata” Fernández y el charrúa Lòpez de sus lesiones y se recuperó el poder ofensivo convirtiendo 11 goles en las últimas 4 fechas.
Destacable también la labor de Alejandro Sabella apostando todas las fichas al campeonato cuando Newell´s estaba eliminándolo de la Copa Sudamericana aun con un equipo de transición en el cual se estaban recuperando varios jugadores de ciertas molestias y poniendo a punto al mismo para la próxima Copa Libertadores.
Vélez peleó hasta el final y ratificando lo afirmado algunos párrafos atrás hubiera sido un justo campeón si Estudiantes no hubiera estado en la disputa. Su mediocampo combativo, la proyección de sus laterales y el gran momento futbolístico de sus delanteros hacen presagiar otra buena temporada para el conjunto de Liniers donde está casi asegurada la continuidad de “tigre” Gareca como técnico, aunque ahora la presión será aún mayor.
River (31) se recuperó después de vencer a Boca en el clásico y salvo el partido donde fue arrasado por Estudiantes en la penúltima fecha en el Monumental mostró que puede escapar sin problemas de la zona de promoción donde permaneció gran parte del torneo. Tiene un futuro prometedor de la mano de los juveniles lamela, Lanzini, Affranchino, Funes Mori, Román pero deberá reforzarse en algunos puestos claves si pretende pelear el campeonato. También está en duda la continuidad del técnico interino Juan José López, un hombre del riñón del club aunque sus ideas futbolísticas no comulguen del todo con el paladar de los “millonarios”.
Boca (25) culminó un torneo complicado desde lo futbolístico y sigue sin un rumbo claro aunque repetiría la idea de contratar un técnico campeón (tal como ocurriera con Borghi). Julio César Falcioni está en los planes como candidato nº 1 para hacerse cargo de un equipo con un clima interno pesado y con jugadores contratados para el pasado torneo que no rindieron de acuerdo a lo esperado. A eso se le suma n las crónicas lesiones de Riquelme y el creciente descontento de los hinchas con la dirigencia actual que no acierta a la hora de contratar técnicos y jugadores.
Independiente (14) es la paradoja del fútbol argentino. Merecido vencedor de la Copa Sudamericana ante rivales de fuste reeditando sus viejas hazañas coperas gracias a la apasionada labor del nuevo técnico Antonio Mohamed que rescató a este grupo de las cenizas para colocarlo de nuevo en la vidriera sudamericana terminó último en el torneo y deberá obtener una buena cantidad de puntos el próximo año si no quiere padecer los sufrimientos actuales de RIver Plate. Además jugará la Copa Libertadores, por lo que será necesario tener un buen plantel.
San Lorenzo (24) se desinfló sobre a partir de la mitad del torneo y terminó en la mediocridad general con un equipo entrado en años y sin la suficiente respuesta física para pelear arriba, con un Romagnoli a veces inspirado pero acusando algunos problemas físicos y un grupo de delanteros que no lograron afirmarse haciendo extrañar sobre manera a Bergessio o Romeo por citar a los últimos puntas que se destacaron en el “ciclón”. Quizás se venga una depuración de jugadores por parte del técnico que continuaría en el cargo si le traen los refuerzos que no llegaron para el último torneo.
Racing redondeó un aceptable campeonato alejándose de la zona de promoción y a punto estuvo de entrar en la Copa Libertadores de no ser por el título internacional de su clásico rival que lo privó de esa importante chance.
Encontró en el colombiano Giovanni Moreno a una conductor destacado con un toque fino y sutil y una gambeta demoledora aunque sea un poco reacio al juego físico y a la marca dura, pero las ganas de Toranzo, Lugüercio y Hauche se complementaron perfectamente para logra por momentos un buen rendimiento. Habrá que ver si hay un cambio de mentalidad de un equipo que está acostumbrado a pelear abajo para posicionarse entre los candidatos.
Arsenal fue la sorpresa del torneo y se destacó en las primeras fechas por su regularidad y su facilidad para resolver los encuentros más complicados, pero poco a poco el torneo se le hizo cuesta arriba por contar con un plantel reducido y no poder seguirle el ritmo a los punteros. No obstante terminó tercero y sueña con entrar a la Copa Sudamericana si mantiene los puntos en el próximo torneo.
Godoy Cruz de Mendoza (29) logró clasificarse por primera vez para la Copa Libertadores gracias a su magnífica labor en los últimos torneos de la mano de su figura el volante David Ramírez y con el complemento de Jairo Castillo, Carranza y Salinas. Culmina así la gran labor de su técnico el “turco“ Assad que no arregló su continuidad con la dirigencia y su lugar será ocupado por Jorge “polillita” Da Silva.
Banfield (20), Argentinos Juniors (24), Newell´s y Lanús no respondieron de acuerdo a lasa actuaciones de los torneos anteriores aunque la participación simultánea en la Copa Sudamericana menguó las chances de algunos, sobre todo de los rosarinos que llegaron hasta los cuartos de final. Independientemente de eso se caracterizaron por su irregularidad y sobre el final dejaron muchos puntos en el camino.
All Boys (26) se convirtió en el mejor de los equipos recién ascendidos sobre todo por su gran labor como local en su reducto de Floresta y se mantiene lejos de los puestos de retaguardia.
No se puede decir lo mismo de Quilmes (19) y Olimpo de Bahía Blanca (18) que no logran despegar a pesar de los cambios de técnico. Han desperdiciado muchos puntos de local y si en el próximo torneo no cumplimentan una campaña semejante a All Boys podrían regresar al Nacional “B”.
Huracán (16) y Gimnasia y Esgrima (15) se encuentran en zona de promoción y con pronóstico reservado. Es cierto que el arrastre de los anteriores torneos los perjudican pero también es verdad que las actuales campañas son muy pobres y de no ser por las comentadas actuaciones de Quilmes y Olimpo estarían en descenso directo. Si no hay un cambio de actitud o algún refuerzo importante es difícil que puedan zafar al menos de la promoción mas aún cuando las finanzas de los 2 clubes no son las mejores. Tgre (22) está apenas un escalón encima y no le sobra mucho a pesar de su recuperación durante las últimas fechas y la capacidad goleadora de Stracqualursi, el clima dentro del plantel no es el mejor y el contrato del mediático Carusso Lombardi no se renovaría sobre todo luego de las polémicas declaraciones del colombiano Angulo donde aseguraba que el técnico le habría solicitado a su representante un monto de dinero para ser tenido en cuenta entre los titulares.
Colón de Santa Fe (26) esta vez no figuró entre los candidatos y se mantuvo casi siempre en mitad de tabla. Tras la renuncia del “turco” Mohamed fue el “negro” Gamboa quien se hizo cargo de la dirección técnica sin grandes cambios en lo inmediato y con la esperanza que el presidente Lerche sea reelecto en su cargo para trabajar con mayor tranquilidad.
Este fue el panorama del último y deslucido torneo Apertura donde solamente 2 equipos tuvieron la prestancia para dar el salto de calidad y diferenciarse de la mediocridad general.
Es necesario un golpe de timón en el fútbol argentino si no se quiere seguir el mismo camino que ya lleva el fútbol uruguayo desde hace veinte años. Hay una crisis de divisiones inferiores donde muchos se hacen los distraídos pero no han salido grandes jugadores después de la generación gloriosa de Moralez, Agüero, Di María y Zárate que se consagrara en Canadá hace ya casi 4 años.
Después hay buenos proyectos de jugadores que queman etapas demasiado rápido y son malvendidos por apuros económicos o son borrados cuando no producen grandes actuaciones y a los equipos les urge obtener puntos poniéndolos en la difícil posición de ser considerados “salvadores” cuando todavía no tienen el temple suficiente para imponer su personalidad en primera división y con el fin de tapar los errores cometidos por dirigentes y técnicos que no le encuentran la vuelta a sus equipos.
Se viene un 2011 pesado con nuevo torneo Clausura, Copa Libertadores y Copa América a disputarse en nuestro país. También está en estudio de una comisión la propuesta avalada por el presidente de la AFA de volver a los torneos largos como hasta 1989/90 para aflojar un poco la pasión y planificar trabajos a mayor plazo sin que el torneo se transforme en una trituradora de técnicos. Muchos dirigentes, sobre todo los de los clubes más importantes, apoyan este proyecto que tiene la oposición de Futbolistas Argentinos Agremiados por el período de vacaciones de los jugadores y la continuidad de los torneos de verano que dejan una buena rentabilidad.
El desafío está planteado, veremos cómo evoluciona la salud del deteriorado Fútbol Argentino.
a) Las posibilidades de lograr el campeonato se redujeron en las últimas 4 fechas solamente a dos equipos: Estudiantes de La Plata (45) y Vélez Sarsfield (43).
b) Ninguno de los equipos granes estuvo involucrado en la pelea del Torneo excepto River y San Lorenzo en las primeras fechas.
c) No se definían descensos ni promociones (eso ocurrirá en el próximo torneo)
d) Los clasificados a la Libertadores se definieron pronto y un factor externo como fue la Copa Sudamericana conseguida por Independiente privó a Racing (29), Lanús (28) y Newell´s (26) de pelear por el quinto lugar en la Copa
Sin embargo puede decirse que el campeón y el subcampeón ratificaron a lo largo del torneo la gran diferencia que mantienen con el resto de los equipos que se manifestó en la diferencia que le sacaron al tercero (Arsenal, 32 puntos).
El presente de Estudiantes y Vélez obedece a algunos motivos significativos como ser: la seriedad de la dirigencia priorizando el trabajo a largo plazo por sobre las urgencias y adoptando un plan responsable para la adquisición y transferencia de jugadores tratando en lo posible de no desmantelar los equipos ni hacer compras faraónicas manteniendo las cuentas claras y controladas, apostando a las divisiones inferiores cuando lo creen necesario, con la seriedad y el trabajo de Sabella y Gareca respectivamente quienes siempre contaron con el aval de los dirigentes y llevan algunas temporadas en los respectivos bancos de suplentes con algunos títulos importantes como la Copa Libertadores del 2009 en el caso del conjunto platense y el Apertura 2009 de los velezanos.
Sin dudas fueron los mejores equipos del torneo y si el “pincha” fue campeón fue por esos 2 puntos de ventaja que supo obtener a lo largo de las 19 fechas. Los puntos obtenidos por Vélez superan inclusive a los obtenidos en los títulos que ganara de la mano de Carlos Bianchi en el clausura 93, apertura 95 y clausura 96 cuando brillaban Chilavert, Trotta, Bassedas, Basualdo, Assad, Camps o el “turu” Flores entre otros.
Ambos equipos basaron su fútbol fundamentalmente en la solidez defensiva – Estudiantes recibió solo 8 goles y Vélez 9 – en el equilibrio de mediocampo complementado por el virtuosismo de Verón y Enzo Pérez en Estudiantes o Moralez y el poder ofensivo de la “gata” Fernández y el uruguayo Hernán Rodrigo López en el “pincha” y de la dupla Silva- Martínez en los del fortín.
Estudiantes tiene más oficio de jugar partidos definitorios sobre todo por sus actuaciones en las Copas Libertadores y Sudamericana, de esa manera y con un equipo enteramente solidario y enfocado al objetivo del Apertura fue avanzando y consolidándose durante el correr del torneo, aunque por momentos parecía extrañar los goles de Mauro Boselli. Así y todo fue un equipo donde todos los jugadores de campo convirtieron goles, inclusive los defensores y volantes de marca, hasta que en las últimas fechas pudieron recuperarse la “gata” Fernández y el charrúa Lòpez de sus lesiones y se recuperó el poder ofensivo convirtiendo 11 goles en las últimas 4 fechas.
Destacable también la labor de Alejandro Sabella apostando todas las fichas al campeonato cuando Newell´s estaba eliminándolo de la Copa Sudamericana aun con un equipo de transición en el cual se estaban recuperando varios jugadores de ciertas molestias y poniendo a punto al mismo para la próxima Copa Libertadores.
Vélez peleó hasta el final y ratificando lo afirmado algunos párrafos atrás hubiera sido un justo campeón si Estudiantes no hubiera estado en la disputa. Su mediocampo combativo, la proyección de sus laterales y el gran momento futbolístico de sus delanteros hacen presagiar otra buena temporada para el conjunto de Liniers donde está casi asegurada la continuidad de “tigre” Gareca como técnico, aunque ahora la presión será aún mayor.
River (31) se recuperó después de vencer a Boca en el clásico y salvo el partido donde fue arrasado por Estudiantes en la penúltima fecha en el Monumental mostró que puede escapar sin problemas de la zona de promoción donde permaneció gran parte del torneo. Tiene un futuro prometedor de la mano de los juveniles lamela, Lanzini, Affranchino, Funes Mori, Román pero deberá reforzarse en algunos puestos claves si pretende pelear el campeonato. También está en duda la continuidad del técnico interino Juan José López, un hombre del riñón del club aunque sus ideas futbolísticas no comulguen del todo con el paladar de los “millonarios”.
Boca (25) culminó un torneo complicado desde lo futbolístico y sigue sin un rumbo claro aunque repetiría la idea de contratar un técnico campeón (tal como ocurriera con Borghi). Julio César Falcioni está en los planes como candidato nº 1 para hacerse cargo de un equipo con un clima interno pesado y con jugadores contratados para el pasado torneo que no rindieron de acuerdo a lo esperado. A eso se le suma n las crónicas lesiones de Riquelme y el creciente descontento de los hinchas con la dirigencia actual que no acierta a la hora de contratar técnicos y jugadores.
Independiente (14) es la paradoja del fútbol argentino. Merecido vencedor de la Copa Sudamericana ante rivales de fuste reeditando sus viejas hazañas coperas gracias a la apasionada labor del nuevo técnico Antonio Mohamed que rescató a este grupo de las cenizas para colocarlo de nuevo en la vidriera sudamericana terminó último en el torneo y deberá obtener una buena cantidad de puntos el próximo año si no quiere padecer los sufrimientos actuales de RIver Plate. Además jugará la Copa Libertadores, por lo que será necesario tener un buen plantel.
San Lorenzo (24) se desinfló sobre a partir de la mitad del torneo y terminó en la mediocridad general con un equipo entrado en años y sin la suficiente respuesta física para pelear arriba, con un Romagnoli a veces inspirado pero acusando algunos problemas físicos y un grupo de delanteros que no lograron afirmarse haciendo extrañar sobre manera a Bergessio o Romeo por citar a los últimos puntas que se destacaron en el “ciclón”. Quizás se venga una depuración de jugadores por parte del técnico que continuaría en el cargo si le traen los refuerzos que no llegaron para el último torneo.
Racing redondeó un aceptable campeonato alejándose de la zona de promoción y a punto estuvo de entrar en la Copa Libertadores de no ser por el título internacional de su clásico rival que lo privó de esa importante chance.
Encontró en el colombiano Giovanni Moreno a una conductor destacado con un toque fino y sutil y una gambeta demoledora aunque sea un poco reacio al juego físico y a la marca dura, pero las ganas de Toranzo, Lugüercio y Hauche se complementaron perfectamente para logra por momentos un buen rendimiento. Habrá que ver si hay un cambio de mentalidad de un equipo que está acostumbrado a pelear abajo para posicionarse entre los candidatos.
Arsenal fue la sorpresa del torneo y se destacó en las primeras fechas por su regularidad y su facilidad para resolver los encuentros más complicados, pero poco a poco el torneo se le hizo cuesta arriba por contar con un plantel reducido y no poder seguirle el ritmo a los punteros. No obstante terminó tercero y sueña con entrar a la Copa Sudamericana si mantiene los puntos en el próximo torneo.
Godoy Cruz de Mendoza (29) logró clasificarse por primera vez para la Copa Libertadores gracias a su magnífica labor en los últimos torneos de la mano de su figura el volante David Ramírez y con el complemento de Jairo Castillo, Carranza y Salinas. Culmina así la gran labor de su técnico el “turco“ Assad que no arregló su continuidad con la dirigencia y su lugar será ocupado por Jorge “polillita” Da Silva.
Banfield (20), Argentinos Juniors (24), Newell´s y Lanús no respondieron de acuerdo a lasa actuaciones de los torneos anteriores aunque la participación simultánea en la Copa Sudamericana menguó las chances de algunos, sobre todo de los rosarinos que llegaron hasta los cuartos de final. Independientemente de eso se caracterizaron por su irregularidad y sobre el final dejaron muchos puntos en el camino.
All Boys (26) se convirtió en el mejor de los equipos recién ascendidos sobre todo por su gran labor como local en su reducto de Floresta y se mantiene lejos de los puestos de retaguardia.
No se puede decir lo mismo de Quilmes (19) y Olimpo de Bahía Blanca (18) que no logran despegar a pesar de los cambios de técnico. Han desperdiciado muchos puntos de local y si en el próximo torneo no cumplimentan una campaña semejante a All Boys podrían regresar al Nacional “B”.
Huracán (16) y Gimnasia y Esgrima (15) se encuentran en zona de promoción y con pronóstico reservado. Es cierto que el arrastre de los anteriores torneos los perjudican pero también es verdad que las actuales campañas son muy pobres y de no ser por las comentadas actuaciones de Quilmes y Olimpo estarían en descenso directo. Si no hay un cambio de actitud o algún refuerzo importante es difícil que puedan zafar al menos de la promoción mas aún cuando las finanzas de los 2 clubes no son las mejores. Tgre (22) está apenas un escalón encima y no le sobra mucho a pesar de su recuperación durante las últimas fechas y la capacidad goleadora de Stracqualursi, el clima dentro del plantel no es el mejor y el contrato del mediático Carusso Lombardi no se renovaría sobre todo luego de las polémicas declaraciones del colombiano Angulo donde aseguraba que el técnico le habría solicitado a su representante un monto de dinero para ser tenido en cuenta entre los titulares.
Colón de Santa Fe (26) esta vez no figuró entre los candidatos y se mantuvo casi siempre en mitad de tabla. Tras la renuncia del “turco” Mohamed fue el “negro” Gamboa quien se hizo cargo de la dirección técnica sin grandes cambios en lo inmediato y con la esperanza que el presidente Lerche sea reelecto en su cargo para trabajar con mayor tranquilidad.
Este fue el panorama del último y deslucido torneo Apertura donde solamente 2 equipos tuvieron la prestancia para dar el salto de calidad y diferenciarse de la mediocridad general.
Es necesario un golpe de timón en el fútbol argentino si no se quiere seguir el mismo camino que ya lleva el fútbol uruguayo desde hace veinte años. Hay una crisis de divisiones inferiores donde muchos se hacen los distraídos pero no han salido grandes jugadores después de la generación gloriosa de Moralez, Agüero, Di María y Zárate que se consagrara en Canadá hace ya casi 4 años.
Después hay buenos proyectos de jugadores que queman etapas demasiado rápido y son malvendidos por apuros económicos o son borrados cuando no producen grandes actuaciones y a los equipos les urge obtener puntos poniéndolos en la difícil posición de ser considerados “salvadores” cuando todavía no tienen el temple suficiente para imponer su personalidad en primera división y con el fin de tapar los errores cometidos por dirigentes y técnicos que no le encuentran la vuelta a sus equipos.
Se viene un 2011 pesado con nuevo torneo Clausura, Copa Libertadores y Copa América a disputarse en nuestro país. También está en estudio de una comisión la propuesta avalada por el presidente de la AFA de volver a los torneos largos como hasta 1989/90 para aflojar un poco la pasión y planificar trabajos a mayor plazo sin que el torneo se transforme en una trituradora de técnicos. Muchos dirigentes, sobre todo los de los clubes más importantes, apoyan este proyecto que tiene la oposición de Futbolistas Argentinos Agremiados por el período de vacaciones de los jugadores y la continuidad de los torneos de verano que dejan una buena rentabilidad.
El desafío está planteado, veremos cómo evoluciona la salud del deteriorado Fútbol Argentino.
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quarta-feira, 24 de novembro de 2010
El día que un bicho colorado casi pica a una "Vecchia signora" (parte 2)
Borghi y Platini figuras de los equipos finalistasAmbos entrenadores confiaban en sus fuerzas. Trapattoni sabía que contaba con un gran plantel más allá de las partidas de Paolo Rossi al Milan y Boniek a la Roma. Habían llegado Aldo Serena del Torino y una joven promesa danesa de21 años que respondía al nombre de Michel Laudrup y venía de la Lazio. Aunque los nuevos jugadores tenían características diferentes que los que partieron, pronto Trapattoni se las ingenió para que congeniaran con la idea futbolística del plantel. De hecho al momento de disputar la Copa Intercontinental la Juve era el puntero de la Liga aventajando por 3 unidades al Nápoli de Diego Maradona y habiendo disputado un partido menos por el viaje a Tokio. Sabía que Argentinos Juniors jugaba con 3 puntas, por lo que Cabrini se haría cargo de Castro, Bonini de Ereros y Favero de Borghi quedando Scirea como líbero, en el medio Brio y Mnfredonia serían los encargados de ostaculizar a Commisso y Videla jugando Platini libre y Mauro como volante derecho con llegada, arriba Laudrup aparecería por izquierda arrancando de atrás para juntarse con el francés aprovechando su velocidad y Serena jugaría por todo el frente de ataque.
Yudica conocía de sobra el poderío de los rivales, pero no estaba dispuesto a aceptar el papel de partenaire porque confiaba en la experiencia de su equipo y en el desequilibrio individual de Borghi, Castro, Ereros o Commisso. Entendía que podía complicar a los italianos jugando con 3 puntas y Borghi saliendo del área y arrastrando a su marcador podía para permitir la llegada por sorpresa de Commisso o Videla.
También contaba con las proyecciones de Olguín por el centro y Villalba o Domenech por sus laterales, por lo que a veces sumaba hasta seis jugadores en posición ofensiva. En el medio su mayor preocupación se llamaba Michel Platini, en un principio lo marcaría Batista, pero si lograba progresar en el campo de Juego lo tomarían marcando en zona. El quipo era exactamente el mismo que ganó la Copa Libertadores y salvo Borghi todos habían sido campeones con Saporiti por lo que muchos jugaban “de memoria”. En el torneo argentino ocupaban la tercera posición a 6 lejanos puntos del revolucionario River Plate del “Bambino” Veira, sin dudas habían dejado algunos puntos en el camino por la evidente fatiga de la Copa Libertadores que había terminado en Octubre.
Había llovido los dos días anteriores al encuentro en Tokio por lo que el terreno de juego que en apariencia estaba aceptable con el trámite del partido se iría deteriorando y muchos jugadores terminarían cubiertos de barro. El día del partido el cielo presentaba un color plomizo que contrastaba con el brillante juego que se observaría en el estadio Olímpico de Tokio.
El partido comenzó con el dominio de la pelota por parte de Argentinos Juniors ante una desconcertada Juventus a la cual le costaba tomar las marcas. Las diagonales de Ereros complicaban a su marcador Bonini y en un par de oportunidades tuvo que intervenir Scirea para cerrar oportunamente. La primera oportunidad del encuentro fue un corner ejecutado por Borghi desde la derecha que se cerró violentamente obligando al esforzado manotazo de Tacconi para desviar la pelota por sobre el travesaño.
Una peligrosa entrada al área de Mauro es detenida por Domenech con aparente falta no sancionada por el árbitro alemán.
A los 17 minutos Serena baja de cabeza un centro de Favero desde la izquierda y Laudrup pifia desde una buena posición. Serena remata débil dos minutos después.
En un buen contraataque de Argentinos Juniors Castro remata desviado. Poco a poco comienza a desarrollarse un partido emocionante.
A los 29 minutos aparece en toda su dimensión Michel Platini, quien tras una buena jugada es rodeado por Batista, Domenech y Olguín creando el espacio mínimo para un remate que se pierde apenas rozando el segundo palo.
Juventus ha superado la sorpresa inicial que le produjo Argentinos Juniors manejando el balón y comienza a dominar el mediocampo a partir de la firmeza defensiva de Scirea y Brio junto al despliegue de Mauro y Manfredonia por las bandas, quienes ayudan en la marca a Bonini y Cabrini respectivamente y se proyectan aprovechando las subidas de los laterales argentinos. Las contadas apariciones en escena de Platini juntándose con Serena y Laudrup crea también preocupaciones a la última línea de los “bichos colorados”.
Castro es controlado por Cabrini y solamente el retroceso de Borghi para asociarse con Videla y Commisso y la movilidad de Ereros ubicándose entre Bonini y Favero complica a la firme defensa italiana como cuando a los 33 minutos una combinación entre Videla y el puntero izquierdo culmina con un centro que Scirea alcanza a rechazar antes que Borghi alcance el balón para definir o cuando otra entrada de Ereros a los 37 minutos termina con un débil remate que Tacconi atrapa sin inconvenientes. La primera etapa se termina inexorablemente con la sensación que cualquiera de los dos equipos puede abrir el marcador cuando se lo propongan, pero sin dudas lo mejor estaba por llegar.
Apenas comenzado el complemento Serena peina un despeje largo de Scirea, la pelota va hacia Laudrup, quien en posición de offside elude a Vidallé y convierte pero el árbitro anula el tanto a instancias del juez de línea. Es un aviso para Argentinos Juniors.
A los 52 minutos una preciosa jugada a dos toques entre Villalba y Castro por la derecha termina en un centro para la ubicación de Borghi que Tacconi descuelga brillantemente.
Dos minutos después Castro le gana la espalda a Cabrini por primera vez en el encuentro recibiendo nuevamente de Villalba coloca el centro que pega en la mano de Manfredonia, aunque el árbitro entiende que involuntariamente, y la pelota se va al corner. Borghi ejecuta el tiro de esquina y nuevamente Tacconi se luce conteniendo la pelota espectacularmente.
Un minuto después Olguín se lanza al ataque, toca para Videla, quien coloca una pelota para el pique de Borghi por el centro del área, Ereros se anticipa entre los defensores y toca la pelota por encima de Tacconi con gran precisión colocando el 1-0.
Juventus acusa el golpe y durante 5 minutos Argentinos Juniors monopoliza la pelota y las situaciones ante el estupor de los dirigidos por Trapattoni y del público que los apoya fervientemente. Sin embargo no puede aumentar la ventaja porque adolece de precisión para definir en los últimos metros.
El equipo italiano reacciona tibiamente cuando un tiro libre de Cabrini es conectado de “palomita” por Serena y la pelota se va cerca del poste.
A los 62 minutos Borghi deja en el camino a 3 jugadores, habilita a Ereros entrando libre por la izquierda, pero éste se demora algunos segundos y deja en offside a Castro quien define entrando por el medio en la jugada que pudo cerrar el encuentro. En la jugada siguiente Platini tira un centro medio que Serena baja con el pecho pero no alcanza a dominar el balón porque es empujado por Olguín dentro del área y el árbitro Roth sanciona el correspondiente penal. Platini lo convierte sin preámbulos, la pelota va hacia un palo y Vidallé hacia el opuesto.
Tras un tirón en su pierna izquierda el capitán italiano Scirea abandona el terreno reemplazado por Pioli. A los 67 minutos Mauro ejecuta un corner desde la derecha, un rechazo de la defensa es amortiguado por el pecho de Platini y su definición posterior es antológica colocando la pelota en al ángulo superior más lejano de Vidallé, un verdadero golazo que es invalidado por un evidente offside de Serena que a criterio del referee molesta al arquero argentino aun a sabiendas que el juez de línea de Singapur no había levantado su bandera y reclamaba airadamente que el gol era legítimo al igual que los jugadores italianos. Todo sigue igual.
El partido no da respiro, los 22 protagonistas no juegan solamente una final, sino que se esfuerzan para elaborar las mejores jugadas.
Trapattoni dispone el ingreso de Briaschi por el agotado Mauro para torcer la historia.
A los 75’ un genial pase de Borghi para la entrada por derecha de Castro culmina con la pelota en la red tras una magnífica definición del puntero derecho sobre la humanidad del arquero, 2-1 y otra vez a remontar la desventaja para el equipo europeo.
Minutos después Commisso sufre un tirón que será determinante para su continuidad en la cancha. Yudica, sin embargo, no lo reemplaza ni realiza cambios tácticos para mantener el resultado como ser el ingreso de un jugador de mayor marca como Pellegrini o un buen distribuidor de balón como J.J. López, se mantiene fiel al manual de estilo futbolístico del equipo de La Paternal y será campeón o no manteniendo la propuesta de ataque que le resultó fructífera para llegar a Japón cuya mejor defensa es la tenencia del esférico.
Pero el destino le jugará en contra, pues faltando 8 minutos un tiro libre de Cabrini es despejado a medias por la defensa argentina, la toma Laudrup quien toca para que Platini se la devuelva y pica libre rompiendo el achique de la última línea, la pelota llega “sucia” al francés pues rebota en la mano de Videla, pero no puede impedir la excelente devolución para el danés quien recibe la pelota, elude a Vidallé y convierte el empate desde un ángulo muy cerrado.
El público delira no solo con el empate de la “Vecchia Signora” sino también con el inolvidable encuentro que están presenciando y quedará grabado para siempre en sus retinas.
Antes del final quedan un tiro desviado de media distancia disparado por Batista que hace revolcar a Tacconi sin que la toque y dos tiros débiles de Platini y Castro que los arqueros detienen sin problemas.
Es encomiable el esfuerzo de Pavoni y Domenech en los últimos minutos y ante la arremetida de los turineses, pero Commisso dice basta y en su lugar ingresa Corsi, un volante de menor sacrificio pero mayor técnica, cuando al partido le queda un suspiro.
Deben ir al alargue. Enseguida, Renato Corsi golpea a Braschi en uno de los pocos foules fuertes del partido y recibe la correspondiente tarjeta amarilla.
El cansancio se empieza a sentir en algunos jugadores y aparecen algunos calambres y piernas fuertes por la consiguiente falta de reacción. Ante la ausencia de Commisso y el empuje de Juventus que parece contar con mayor resto físico apretando en el mediocampo aunque sin llegar al área con claridad emergen Domenech, Pavoni y Batista como los héroes de la resistencia de Argentinos Juniors.
Antes del entretiempo los “bichos colorado” cuentan con una irrepetible oportunidad de sentenciar la final cuando una pelota en profundidad colocada por Videla para Borghi culmina con un brillante enganche del juvenil frente a dos rivales y un centro que Ereros pifia desde una magnífica posición rematando muy desviado al segundo palo.
En el segundo tiempo de la prórroga Cabrini de tiro libre asusta a Vidallé, pues la pelota había rozado circunstancialmente en la cabeza de Borghi.
Minutos después un buen pase de Brio desde mitad de cancha llega para el pique de Cabrini que gambetea a la carrera a Vidallé y es frenado con vehemencia por Olguín, quien le comete una evidente falta en el área a un metro de la línea de meta. A pesar que los italianos y el público reclaman penal Volker Roth hace señas para que se realice el saque de arco.
Faltando 3 minutos Platini recibe una pelota bajada de cabeza por Briaschi tras un saque de arco muy preciso y remata de sobrepique aunque algo mordido, la pelota se va junto al palo izquierdo de Vidallé.
Juan José López ingresa por Ereros faltando un minuto con la evidente intención de ser uno de los ejecutantes de los penales que se avecinan. Todavía queda tiempo para un tiro libre de Platini casi desde el vértice derecho del área que quiere sorprender a Vidallé con una comba al segundo palo pero el cansancio le impide lograr su propósito y la pelota termina mansamente en las manos del portero argentino.
Ha concluido un partido que será recordado como una de las mejores finales intercontinentales. Un encuentro cambiante y plagado de jugadas de peligro y otras polémicas, con grandes intérpretes en ambos equipos y un ritmo infernal que no daba tregua para el análisis puesto que una acción se superponía con la otra.
Brio y Olguín convirtieron los primeros penales, Cabrini estableció el 2-1. Batista tiró a la izquierda y Tacconi detuvo el balón. Serena estiró ventaja y J.J. López colocó el 2-3 parcial aunque el arquero italiano alcanzó a rozar la pelota.
Vidallé contuvo el penal de Laudrup y cuando José Luis Pavoni tenía la oportunidad de empatar pero disparó al medio de arco y Tacconi atajó su bombazo. Platini tuvo la responsabilidad de definir el pleito y no falló definiendo con gran categoría suave al palo izquierdo de Vidallé que se había arrojado al poste opuesto.
La “Vecchia signora” se convertía con justicia en el mejor equipo del Mundo a pesar de haber encontrado un inesperado escollo que estuvo a punto de arruinarle la Copa. No obstante Argentinos Juniors tuvo un gran reconocimiento, no solo por parte de los jugadores y el técnico italiano, sino también del respetuoso público local que los aclamó con fuertes aplausos al momento de recibir las medallas de rigor y del comentario de toda la prensa mundial sorprendida por el juego desplegado por el ignoto equipo argentino y fundamentalmente por Claudio Borghi quien fue transferido al Milan en 1987 aunque solamente jugó un torneo menor durante la pretemporada porque el equipo rossonegro tenía cubierto su cupo de extranjeros, por lo tanto fue cedido a préstamo al Como y luego transferido al Neuchâtel de Suiza (1) donde comenzaría su carrera de trotamundos dejando en cada puerto pinceladas de su calidad, ya que nunca más volvió a ser desequilibrante como en sus comienzos en el club de La Paternal.
De vuelta a casa Argentinos Juniors finalizó 4º en el torneo de primera división a 12 lejanos puntos del destacado campeón River Plate, que lo eliminó de las semifinales de la Copa Libertadores del año siguiente tras un desempate que finalizó sin goles y donde debido a la intrincada reglamentación los millonarios llegaron a la final por diferencia de gol en esa fase. El triunfo en la Copa Interamericana a fines de ese año ante el Defense Force de Trinidad y Tobago por 1-0 con un gol del recordado panameño Dely Valdez en lo que fue el cierre del ciclo más glorioso de la historia del club.
La Juventus finalmente se adjudicó el título de la Liga Italiana de 1985/86 aventajando por 4 unidades a la Roma y clasificó nuevamente para jugar la Copa de Campeones de Europa donde rápidamente cayó en Turín en los octavos de final y por penales ante Real Madrid tras perder y ganar por 1-0.
Y como diría Joan Manuel Serrat: “Vuelve el pobre a su pobreza, vuelve el rico a su pobreza”. Mientras la Juventus ganó 5 scudettos y 2 Copas de Italia más hasta nuestros días sin contar las ligas de 2004/5 y 2005/6 donde fue despojado del título y enviado al descenso por decreto (2). Tras superar exitosamente la Serie B en 2006/7 volvió a primera división a fines de ese año. En el plano internacional conquistó en 1996 la Copa de Europa y la Intercontinental de la mano de Alessandro del Piero más las Copas UEFA de 1990 y 1993 y la Copa Intertoto de 1999.
Los años posteriores de Argentinos Juniors transcurrieron con más pena que gloria sufriendo dos descensos en 1996 y 2002, festejando sus posteriores ascensos en 1997 y 2004 y con elbroche de oro del título conseguido en el Torneo Clausura 2010 bajo la conducción técnica de Claudio Borghi que le permite jugar la Copa Libertadores de 2011 luego de dos décadas y media aunque con un plantel que difiere de aquel que se consagrara campeón en mayo último por diáspora de algunos de sus mejores valores y con “Pipo” Gorosito (por ahora) en la dirección técnica en lugar del “bichi”. Internacionalmente su logro más importante fue llegar a las semifinales de la Copa Sudamericana en 2008 donde cayó ante Estudiantes de la Plata.
Los caminos futbolísticos de Juventus y Argentinos Juniors jamás volvieron a cruzarse, pero nadie olvidará el día en el cual Platini, Borghi, Laudurp, Ereros, Cabrini, Serena y demás se mezclaron en Tokio para jugar una de las más apasionantes finales que se recuerden.
Síntesis:
Copa Intercontinental edición 1985
Día: 8 de Diciembre de 1985 – 12 hs (hora de Tokio)
Estadio Nacional de Tokio – Espectadores: 62000
Juventus: Tacconi; Bonini, Scirea (Pioli), Favero, Cabrini; Brio, Mauro (Briaschi), Manfredonia, Platini; Serena y Laudrup. DT: Trapattoni
Argentinos Juniors: Vidallé; Villalba, Olguín, Pavoni, Domenech; Commisso (Corsi), Batista, Videla; Castro, Borghi y Ereros (J.J. López). DT: Yudica
Árbitro: Wolker Roth (Alemania Federal)
Goles: Ereros (AJ) 55’, Platini de penal (J) 63’, Castro (AJ) 75’, Laudrup (J) 83’.
Definición por penales: Por Juventus (4) convirtieron Brio, Cabrini, Serena y Platini. Laudrup malogró su tiro. Por Argentinos Juniors (2) convirtieron Olguín y J.J. López. Batista y Pavoni malograron sus tiros.
(1) El Milan contrató además en 1987 a Gullit y Van Basten quienes con el Suizo Bianchi completaban el cupo de 3 extranjeros, por lo que Arrigo Sacchi lo descartó. Cuando Borghi retornó al club al año siguiente ya se había incorporado Frank Rijkaard entonces el argentino ya no tenía lugar en el equipo milanés sin contar que su temporada en el Como había sido apenas discreta.
(2) En Junio de 2006 estalló en Italia el escándalo de las escuchas telefónicas por la designación de árbitros que beneficiaban a Juventus, Milan, Fiorentina y Lazio y. La Juventus fue despojada por la Federación italiana de los títulos logrados deportivamente en las temporadas 2004/5 (se declaró desierto el título) y 2005/6 (se adjudicó al Inter). Se lo rebajó a la segunda división y se le descontaron 30 puntos, que finalmente fueron 17 luego de presentar una apelación. A pesar de la reducción de puntos y del éxodo de varias de su figuras ascendió sin mayores inconvenientes ganando la serie B.
Yudica conocía de sobra el poderío de los rivales, pero no estaba dispuesto a aceptar el papel de partenaire porque confiaba en la experiencia de su equipo y en el desequilibrio individual de Borghi, Castro, Ereros o Commisso. Entendía que podía complicar a los italianos jugando con 3 puntas y Borghi saliendo del área y arrastrando a su marcador podía para permitir la llegada por sorpresa de Commisso o Videla.
También contaba con las proyecciones de Olguín por el centro y Villalba o Domenech por sus laterales, por lo que a veces sumaba hasta seis jugadores en posición ofensiva. En el medio su mayor preocupación se llamaba Michel Platini, en un principio lo marcaría Batista, pero si lograba progresar en el campo de Juego lo tomarían marcando en zona. El quipo era exactamente el mismo que ganó la Copa Libertadores y salvo Borghi todos habían sido campeones con Saporiti por lo que muchos jugaban “de memoria”. En el torneo argentino ocupaban la tercera posición a 6 lejanos puntos del revolucionario River Plate del “Bambino” Veira, sin dudas habían dejado algunos puntos en el camino por la evidente fatiga de la Copa Libertadores que había terminado en Octubre.
Había llovido los dos días anteriores al encuentro en Tokio por lo que el terreno de juego que en apariencia estaba aceptable con el trámite del partido se iría deteriorando y muchos jugadores terminarían cubiertos de barro. El día del partido el cielo presentaba un color plomizo que contrastaba con el brillante juego que se observaría en el estadio Olímpico de Tokio.
El partido comenzó con el dominio de la pelota por parte de Argentinos Juniors ante una desconcertada Juventus a la cual le costaba tomar las marcas. Las diagonales de Ereros complicaban a su marcador Bonini y en un par de oportunidades tuvo que intervenir Scirea para cerrar oportunamente. La primera oportunidad del encuentro fue un corner ejecutado por Borghi desde la derecha que se cerró violentamente obligando al esforzado manotazo de Tacconi para desviar la pelota por sobre el travesaño.
Una peligrosa entrada al área de Mauro es detenida por Domenech con aparente falta no sancionada por el árbitro alemán.
A los 17 minutos Serena baja de cabeza un centro de Favero desde la izquierda y Laudrup pifia desde una buena posición. Serena remata débil dos minutos después.
En un buen contraataque de Argentinos Juniors Castro remata desviado. Poco a poco comienza a desarrollarse un partido emocionante.
A los 29 minutos aparece en toda su dimensión Michel Platini, quien tras una buena jugada es rodeado por Batista, Domenech y Olguín creando el espacio mínimo para un remate que se pierde apenas rozando el segundo palo.
Juventus ha superado la sorpresa inicial que le produjo Argentinos Juniors manejando el balón y comienza a dominar el mediocampo a partir de la firmeza defensiva de Scirea y Brio junto al despliegue de Mauro y Manfredonia por las bandas, quienes ayudan en la marca a Bonini y Cabrini respectivamente y se proyectan aprovechando las subidas de los laterales argentinos. Las contadas apariciones en escena de Platini juntándose con Serena y Laudrup crea también preocupaciones a la última línea de los “bichos colorados”.
Castro es controlado por Cabrini y solamente el retroceso de Borghi para asociarse con Videla y Commisso y la movilidad de Ereros ubicándose entre Bonini y Favero complica a la firme defensa italiana como cuando a los 33 minutos una combinación entre Videla y el puntero izquierdo culmina con un centro que Scirea alcanza a rechazar antes que Borghi alcance el balón para definir o cuando otra entrada de Ereros a los 37 minutos termina con un débil remate que Tacconi atrapa sin inconvenientes. La primera etapa se termina inexorablemente con la sensación que cualquiera de los dos equipos puede abrir el marcador cuando se lo propongan, pero sin dudas lo mejor estaba por llegar.
Apenas comenzado el complemento Serena peina un despeje largo de Scirea, la pelota va hacia Laudrup, quien en posición de offside elude a Vidallé y convierte pero el árbitro anula el tanto a instancias del juez de línea. Es un aviso para Argentinos Juniors.
A los 52 minutos una preciosa jugada a dos toques entre Villalba y Castro por la derecha termina en un centro para la ubicación de Borghi que Tacconi descuelga brillantemente.
Dos minutos después Castro le gana la espalda a Cabrini por primera vez en el encuentro recibiendo nuevamente de Villalba coloca el centro que pega en la mano de Manfredonia, aunque el árbitro entiende que involuntariamente, y la pelota se va al corner. Borghi ejecuta el tiro de esquina y nuevamente Tacconi se luce conteniendo la pelota espectacularmente.
Un minuto después Olguín se lanza al ataque, toca para Videla, quien coloca una pelota para el pique de Borghi por el centro del área, Ereros se anticipa entre los defensores y toca la pelota por encima de Tacconi con gran precisión colocando el 1-0.
Juventus acusa el golpe y durante 5 minutos Argentinos Juniors monopoliza la pelota y las situaciones ante el estupor de los dirigidos por Trapattoni y del público que los apoya fervientemente. Sin embargo no puede aumentar la ventaja porque adolece de precisión para definir en los últimos metros.
El equipo italiano reacciona tibiamente cuando un tiro libre de Cabrini es conectado de “palomita” por Serena y la pelota se va cerca del poste.
A los 62 minutos Borghi deja en el camino a 3 jugadores, habilita a Ereros entrando libre por la izquierda, pero éste se demora algunos segundos y deja en offside a Castro quien define entrando por el medio en la jugada que pudo cerrar el encuentro. En la jugada siguiente Platini tira un centro medio que Serena baja con el pecho pero no alcanza a dominar el balón porque es empujado por Olguín dentro del área y el árbitro Roth sanciona el correspondiente penal. Platini lo convierte sin preámbulos, la pelota va hacia un palo y Vidallé hacia el opuesto.
Tras un tirón en su pierna izquierda el capitán italiano Scirea abandona el terreno reemplazado por Pioli. A los 67 minutos Mauro ejecuta un corner desde la derecha, un rechazo de la defensa es amortiguado por el pecho de Platini y su definición posterior es antológica colocando la pelota en al ángulo superior más lejano de Vidallé, un verdadero golazo que es invalidado por un evidente offside de Serena que a criterio del referee molesta al arquero argentino aun a sabiendas que el juez de línea de Singapur no había levantado su bandera y reclamaba airadamente que el gol era legítimo al igual que los jugadores italianos. Todo sigue igual.
El partido no da respiro, los 22 protagonistas no juegan solamente una final, sino que se esfuerzan para elaborar las mejores jugadas.
Trapattoni dispone el ingreso de Briaschi por el agotado Mauro para torcer la historia.
A los 75’ un genial pase de Borghi para la entrada por derecha de Castro culmina con la pelota en la red tras una magnífica definición del puntero derecho sobre la humanidad del arquero, 2-1 y otra vez a remontar la desventaja para el equipo europeo.
Minutos después Commisso sufre un tirón que será determinante para su continuidad en la cancha. Yudica, sin embargo, no lo reemplaza ni realiza cambios tácticos para mantener el resultado como ser el ingreso de un jugador de mayor marca como Pellegrini o un buen distribuidor de balón como J.J. López, se mantiene fiel al manual de estilo futbolístico del equipo de La Paternal y será campeón o no manteniendo la propuesta de ataque que le resultó fructífera para llegar a Japón cuya mejor defensa es la tenencia del esférico.
Pero el destino le jugará en contra, pues faltando 8 minutos un tiro libre de Cabrini es despejado a medias por la defensa argentina, la toma Laudrup quien toca para que Platini se la devuelva y pica libre rompiendo el achique de la última línea, la pelota llega “sucia” al francés pues rebota en la mano de Videla, pero no puede impedir la excelente devolución para el danés quien recibe la pelota, elude a Vidallé y convierte el empate desde un ángulo muy cerrado.
El público delira no solo con el empate de la “Vecchia Signora” sino también con el inolvidable encuentro que están presenciando y quedará grabado para siempre en sus retinas.
Antes del final quedan un tiro desviado de media distancia disparado por Batista que hace revolcar a Tacconi sin que la toque y dos tiros débiles de Platini y Castro que los arqueros detienen sin problemas.
Es encomiable el esfuerzo de Pavoni y Domenech en los últimos minutos y ante la arremetida de los turineses, pero Commisso dice basta y en su lugar ingresa Corsi, un volante de menor sacrificio pero mayor técnica, cuando al partido le queda un suspiro.
Deben ir al alargue. Enseguida, Renato Corsi golpea a Braschi en uno de los pocos foules fuertes del partido y recibe la correspondiente tarjeta amarilla.
El cansancio se empieza a sentir en algunos jugadores y aparecen algunos calambres y piernas fuertes por la consiguiente falta de reacción. Ante la ausencia de Commisso y el empuje de Juventus que parece contar con mayor resto físico apretando en el mediocampo aunque sin llegar al área con claridad emergen Domenech, Pavoni y Batista como los héroes de la resistencia de Argentinos Juniors.
Antes del entretiempo los “bichos colorado” cuentan con una irrepetible oportunidad de sentenciar la final cuando una pelota en profundidad colocada por Videla para Borghi culmina con un brillante enganche del juvenil frente a dos rivales y un centro que Ereros pifia desde una magnífica posición rematando muy desviado al segundo palo.
En el segundo tiempo de la prórroga Cabrini de tiro libre asusta a Vidallé, pues la pelota había rozado circunstancialmente en la cabeza de Borghi.
Minutos después un buen pase de Brio desde mitad de cancha llega para el pique de Cabrini que gambetea a la carrera a Vidallé y es frenado con vehemencia por Olguín, quien le comete una evidente falta en el área a un metro de la línea de meta. A pesar que los italianos y el público reclaman penal Volker Roth hace señas para que se realice el saque de arco.
Faltando 3 minutos Platini recibe una pelota bajada de cabeza por Briaschi tras un saque de arco muy preciso y remata de sobrepique aunque algo mordido, la pelota se va junto al palo izquierdo de Vidallé.
Juan José López ingresa por Ereros faltando un minuto con la evidente intención de ser uno de los ejecutantes de los penales que se avecinan. Todavía queda tiempo para un tiro libre de Platini casi desde el vértice derecho del área que quiere sorprender a Vidallé con una comba al segundo palo pero el cansancio le impide lograr su propósito y la pelota termina mansamente en las manos del portero argentino.
Ha concluido un partido que será recordado como una de las mejores finales intercontinentales. Un encuentro cambiante y plagado de jugadas de peligro y otras polémicas, con grandes intérpretes en ambos equipos y un ritmo infernal que no daba tregua para el análisis puesto que una acción se superponía con la otra.
Brio y Olguín convirtieron los primeros penales, Cabrini estableció el 2-1. Batista tiró a la izquierda y Tacconi detuvo el balón. Serena estiró ventaja y J.J. López colocó el 2-3 parcial aunque el arquero italiano alcanzó a rozar la pelota.
Vidallé contuvo el penal de Laudrup y cuando José Luis Pavoni tenía la oportunidad de empatar pero disparó al medio de arco y Tacconi atajó su bombazo. Platini tuvo la responsabilidad de definir el pleito y no falló definiendo con gran categoría suave al palo izquierdo de Vidallé que se había arrojado al poste opuesto.
La “Vecchia signora” se convertía con justicia en el mejor equipo del Mundo a pesar de haber encontrado un inesperado escollo que estuvo a punto de arruinarle la Copa. No obstante Argentinos Juniors tuvo un gran reconocimiento, no solo por parte de los jugadores y el técnico italiano, sino también del respetuoso público local que los aclamó con fuertes aplausos al momento de recibir las medallas de rigor y del comentario de toda la prensa mundial sorprendida por el juego desplegado por el ignoto equipo argentino y fundamentalmente por Claudio Borghi quien fue transferido al Milan en 1987 aunque solamente jugó un torneo menor durante la pretemporada porque el equipo rossonegro tenía cubierto su cupo de extranjeros, por lo tanto fue cedido a préstamo al Como y luego transferido al Neuchâtel de Suiza (1) donde comenzaría su carrera de trotamundos dejando en cada puerto pinceladas de su calidad, ya que nunca más volvió a ser desequilibrante como en sus comienzos en el club de La Paternal.
De vuelta a casa Argentinos Juniors finalizó 4º en el torneo de primera división a 12 lejanos puntos del destacado campeón River Plate, que lo eliminó de las semifinales de la Copa Libertadores del año siguiente tras un desempate que finalizó sin goles y donde debido a la intrincada reglamentación los millonarios llegaron a la final por diferencia de gol en esa fase. El triunfo en la Copa Interamericana a fines de ese año ante el Defense Force de Trinidad y Tobago por 1-0 con un gol del recordado panameño Dely Valdez en lo que fue el cierre del ciclo más glorioso de la historia del club.
La Juventus finalmente se adjudicó el título de la Liga Italiana de 1985/86 aventajando por 4 unidades a la Roma y clasificó nuevamente para jugar la Copa de Campeones de Europa donde rápidamente cayó en Turín en los octavos de final y por penales ante Real Madrid tras perder y ganar por 1-0.
Y como diría Joan Manuel Serrat: “Vuelve el pobre a su pobreza, vuelve el rico a su pobreza”. Mientras la Juventus ganó 5 scudettos y 2 Copas de Italia más hasta nuestros días sin contar las ligas de 2004/5 y 2005/6 donde fue despojado del título y enviado al descenso por decreto (2). Tras superar exitosamente la Serie B en 2006/7 volvió a primera división a fines de ese año. En el plano internacional conquistó en 1996 la Copa de Europa y la Intercontinental de la mano de Alessandro del Piero más las Copas UEFA de 1990 y 1993 y la Copa Intertoto de 1999.
Los años posteriores de Argentinos Juniors transcurrieron con más pena que gloria sufriendo dos descensos en 1996 y 2002, festejando sus posteriores ascensos en 1997 y 2004 y con elbroche de oro del título conseguido en el Torneo Clausura 2010 bajo la conducción técnica de Claudio Borghi que le permite jugar la Copa Libertadores de 2011 luego de dos décadas y media aunque con un plantel que difiere de aquel que se consagrara campeón en mayo último por diáspora de algunos de sus mejores valores y con “Pipo” Gorosito (por ahora) en la dirección técnica en lugar del “bichi”. Internacionalmente su logro más importante fue llegar a las semifinales de la Copa Sudamericana en 2008 donde cayó ante Estudiantes de la Plata.
Los caminos futbolísticos de Juventus y Argentinos Juniors jamás volvieron a cruzarse, pero nadie olvidará el día en el cual Platini, Borghi, Laudurp, Ereros, Cabrini, Serena y demás se mezclaron en Tokio para jugar una de las más apasionantes finales que se recuerden.
Síntesis:
Copa Intercontinental edición 1985
Día: 8 de Diciembre de 1985 – 12 hs (hora de Tokio)
Estadio Nacional de Tokio – Espectadores: 62000
Juventus: Tacconi; Bonini, Scirea (Pioli), Favero, Cabrini; Brio, Mauro (Briaschi), Manfredonia, Platini; Serena y Laudrup. DT: Trapattoni
Argentinos Juniors: Vidallé; Villalba, Olguín, Pavoni, Domenech; Commisso (Corsi), Batista, Videla; Castro, Borghi y Ereros (J.J. López). DT: Yudica
Árbitro: Wolker Roth (Alemania Federal)
Goles: Ereros (AJ) 55’, Platini de penal (J) 63’, Castro (AJ) 75’, Laudrup (J) 83’.
Definición por penales: Por Juventus (4) convirtieron Brio, Cabrini, Serena y Platini. Laudrup malogró su tiro. Por Argentinos Juniors (2) convirtieron Olguín y J.J. López. Batista y Pavoni malograron sus tiros.
(1) El Milan contrató además en 1987 a Gullit y Van Basten quienes con el Suizo Bianchi completaban el cupo de 3 extranjeros, por lo que Arrigo Sacchi lo descartó. Cuando Borghi retornó al club al año siguiente ya se había incorporado Frank Rijkaard entonces el argentino ya no tenía lugar en el equipo milanés sin contar que su temporada en el Como había sido apenas discreta.
(2) En Junio de 2006 estalló en Italia el escándalo de las escuchas telefónicas por la designación de árbitros que beneficiaban a Juventus, Milan, Fiorentina y Lazio y. La Juventus fue despojada por la Federación italiana de los títulos logrados deportivamente en las temporadas 2004/5 (se declaró desierto el título) y 2005/6 (se adjudicó al Inter). Se lo rebajó a la segunda división y se le descontaron 30 puntos, que finalmente fueron 17 luego de presentar una apelación. A pesar de la reducción de puntos y del éxodo de varias de su figuras ascendió sin mayores inconvenientes ganando la serie B.
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