Esta columna nace de alguien que ama profundamente el fútbol y el presente del FC Barcelona no puede pasar desapercibido para quienes pretenden gozar de un espectáculo de alto vuelo futbolístico en estas épocas de tanta mezquindad y partidos aburridos que parecen escapados más de los tratados de ajedrez que de la esencia del más popular de los deportes.
El Barça está en la puertas de la galería de los grandes equipos de la historia, esa que exhibe al Real Madrid de Di Stéfano, Puskas, Kopa y Gento; el Santos de Pelé, Coutinho, Dorval, Pepe y Mengalvio; el Ajax de Cruyff, Neskeens, Rep, Keizer; el Flamengo de Zico, Tita, Nunes y Junior o el Milan de Gullit, Van Basten, Rijkard y Maldini.
Pero en qué consiste el juego que practica el Barça? Porqué es tan superior a sus rivales? De qué manera logra desembarazarse de los más astutos planes defensivos de sus rivales y terminar triunfador en la mayoría de los encuentros?
En las siguientes líneas trataré de desmenuzar las razones de la actualidad del equipo dirigido tácticamente por “Pep” Guardiola.
Evidentemente la génesis de este Barça está en el Fútbol Total holandés creado por Rinus Michels y continuado por Stevan Kovacs en el Ajax de principios de los años ’70. Su máxima figura era Johan Cruyff, un jugador sencillamente fenomenal, hábil en el manejo de la pelota, inteligente en la creación y distribución, buen definidor, poseedor de un despliegue físico extraordinario que le permitía moverse por todos los sectores del terreno y encontrar siempre una posición libre cuando las marcas a presión de sus rivales lo hostigaban. Con 8 jugadores del Ajax el sistema se trasladó a la selección holandesa. Pero Cruyff no jugaba solo, a su lado tenía algunos intérpretes de lujo como Neskeens, Van Hanegem, Krol, Rep y Rensenbrink.
La idea fundamental de aquel equipo era recuperar la pelota presionando a sus rivales en todo el terreno a veces hasta con 2 o tres jugadores y manteniendo a todo el equipo en un bloque de 30/40 metros, por lo que muchas veces los delanteros contrarios quedaban naturalmente en offside, maniobra que los defensores holandeses practicaban con matemática precisión. Una vez obtenido el balón comenzaba una serie de toques donde no solamente circulaba el balón sinó también los jugadores en búsqueda de nuevas posiciones para mostrase libres para le recepción. Los piques y amagues eran permanentes y la cobertura defensiva funcionaba correctamente. Pero la “Naranja Mecánica” de 1974 tenía un talón de Aquiles: no poseía un delantero neto que transformara en goles todas las posibilidades que creaban, por lo tanto en la final chocó con Sepp Maier y la granítica defensa alemana que le impidieron proclamarse campeones del Mundo.
Años después Johan Cruyff desembarcó en el Barcelona como técnico donde obtuvo 4 Ligas, 2 Copas del Rey, una Copa de Csampeones, una Recopa Europea, una Supercopa de Europa y 3 Supercopas de España.
Más allá de los títulos el Barça de Cruyff se caracterizó por imponer un estilo definido basado en un flexible 3-4-3 con buen toque de balón y creatividad, un mediocampo de lujo y veloces delanteros que muchas veces se tiraban a las bandas para permitir la entrada franca de los volantes.
Ese equipo contaba con grandes figuras como Stoichkov, Romario, Ronald Koeman, Michel Laudrup, Guardiola, Bakero, Salinas, Sergi, Begurustain y se hizo mundialmente conocido como el “Drem Team”, pero tuvo su epílogo la noche que el Milan lo vapuleó en la final de la Champions League de 1993/94 en Atenas venciéndolo por 4-0.
La impronta de los técnicos holandés siguió con la llegada del polémico Luis Van Gaal y el desembarco de algunos jugadores holandeses del brillante Ajax de 1995 como Cocu, Bogarde, Zenden, Kluivert, los hermanos De Boer y Overmars má el aporte de Rivaldo y Figo no hizo más que potenciar ese juego exquisito de buen toque y velocidad aunque a veces la tozudez táctica de su entrenador haya privado a los espectadores de mejores espectáculos. Sin embargo se obtuvieron 2 Ligas consecutivas y una Copa del Rey pero no le perdonaron jamás la derrota ante Valencia en las semifinales de la Champios League de 1999/2000 y se tuvo que ir. Volvió sin pena ni gloria en 2003/2004, pero es a partir de la llegada al banquillo de Frank Rijkaard cuando todo comienza a cambiar.
Con un Ronaldinho imparable más los aportes de Eto’o, Deco, Rafa Márquez y Edmilson el club consiguió dos Ligas y la Champions de 2005/6 venciendo en la final al difícil Arsenal de Arsene Wenger. A las endiabladas jugadas del astro brasileño se sumaban los primeros arranques de un juvenil argentino procedente de la cantera llamado Lionel Messi que junto a los jóvenes Andrés Iniesta, Xavi Hernández, Gerard Piqué, Sergio Busquets comenzarían la época más gloriosa desde el “Dream Team”.
Pero el verdadero cambio comienza con la llegada de Guardiola en mayo de 2008. El nuevo técnico que se había desempeñado como entrenador del Barcelona “B” puso su foco en los juveniles tras las partidas de Ronaldinho al Milan y Deco al Chelsea. La llegada de los brasileros Dani Alves y Maxwell fue fundamental para los planes del técnico, pues siempre fue gustoso de los laterales con proyección.
Sin dudas el éxito actual del Barça está basado en su trabajo de divisiones inferiores en el complejo “La Masia” ubicado en las afueras de la Ciudad Condal donde se gestó la historia que tantos frutos está dando actualmente al club. Allí los futuros cracks de otras latitudes disponen de una residencia con todas las comodidades, cuidados alimenticios, atención médica y psicológica y aprenden los secretos técnicos y tácticos para que una vez que lleguen a primera división se acoplen perfectamente el sistema de juego que pondera el cuerpo técnico.
El sistema más utilizado es un 4-3-3 que puede mutar a 3-4-3 cuando Dani Alves juega de volante o a un 3-4-4 cuando suben ambos laterales e Iniesta se adelanta unos metros para juntarse con Messi.
El respeto por la tenencia del balón y el toque rápido, preciso y a una velocidad increíble son las marcas de origen del elenco blaugrana. Sin embargo la disciplina táctica se manifiesta en los relevos y la solidaridad defensiva para la recuperación del balón, sobre todo por parte de Busquets, Piqué y el veterano Puyol que ha dejado atrás el juego iracundo de sus comienzos con Van Gaal en el banquillo para transformarse en un gran jugador, ordenado y criterioso que a sus 33 años contagia con sui ímpetu a sus compañeros.
El Barça rompe con todos los esquemas defensivos que se le plantean porque resuelve todo a partir de la administración del balón intentando crear superioridad numérica donde sus rivales dejan el mínimo resquicio. Desecha el juego vertical que muere indefectiblemente en los pies y la cabeza de los defensores centrales y desborda por las puntas con la velocidad de sus laterales, la habilidad de Pedro, la diagonal desde la derecha al centro que practica Messi. Cuando no puede entrar por las puntas abre surcos en las defensas centrales con los piques cruzados de Messi o Villa tratando de aprovechar los huecos a espaldas de los marcadores para recibir los pases milimétricos de Iniesta o Xavi con un timming que desafía las leyes de la física y que a veces resulta difícil de explicar la justeza en tiempo y espacio para los destinatarios de esos pases.
Es un equipo con carácter que ha tenido la oportunidad de enfrentar y superar a los mejores equipos de Europa que han caído rendidos a su juego. Pocos equipos se atrevieron a jugarle de igual a igual, el Real Madrid lo intentó durante la liga de la pasada temporada, pero cayó humillado por 5-0 en el Nou Camp víctima de un paseo futbolístico que será recordado para la posteridad. El Inter de José Mourinho logró maniatarlo en las semifinales de la pasada Champions League dejándolo fuera de la definición de la preciada Copa. El mismo técnico quiso repetir el esquema recientemente con el Real Madrid presentando un planteo mezquino, inclusive de local con los resultados y polémicas que ya conocemos.
Como si todo esto fuera poco cuenta con 8 campeones mundiales y europeos vistiendo la casaca roja de la selección que han progresado futbolísticamente dando una prueba de personalidad importante cuando se sobrepusieron a la derrota inicial con Chile en el Mundial de Sudáfrica y no pararon hasta la consagración derrotando sucesivamente a Portugal, Alemania y Holanda en partidos muy cerrados no exentos de juego brusco y tomándose la revancha que los Hierro, Raúl, Luis Henrique y demás jugadores se merecían en aquellos tiempos cuando España tenía el estigma de no poder sobrepasar los cuartos de final de cualquier competencia internacional.
La mayoría de los equipos los espera abroquelados defensivamente intentando cerrar todos los caminos, pero Xavi, Iniesta, Pedro, Messi y sus compañeros se encargan de romper todo tipo de cerrojo con su toque a ras de piso, sus piques y su velocidad; a veces sorprenden con cambios de frente de 30 o 40 metros lanzados con asombrosa exactitud y vuelven a triangular hasta crear supremacía sobre el rival o desequilibrar individualmente. La altura de los más talentosos no es la ideal para el juego aéreo, por eso en las pelotas paradas suben a cabecear los más altos como Puyol, Piqué, Busquets, Keita o Abidal quienes también muestran su firmeza defensiva cuando caen centros aéreos al área defendida por el arquero Victor Valdés.
Precisamente a partir del arquero comienza la gestación de las jugadas de toda la cancha del equipo culé, el gol convertido frente al Real Madrid por la vuelta de las semifinales de la Champions League es un claro ejemplo del juego que pretende el técnico: El arquero fue presionado en la salida, al no poder tocar la pelota a Piqué marcado de cerca por otro jugador madridista, Dani Alves ocupó el sector lateral derecho a la altura del medio campo y recibió el pase por elevación del portero que en vez de patearla lejos y sin dirección buscó la posición del brasilero, avanzó unos metros cruzando la línea central tocó al medio para Iniesta y este colocó la asistencia precisa para la definición de Pedro de zurda. Solo cuatro toques para cruzar toda la cancha ante un equipo con un rígido esquema táctico como su clásico rival, la verdadera esencia del fútbol.
La vuelta de Abidal y Puyol al equipo plantea un debate acerca de la conformación de la línea defensiva, pues el argentino Mascherano se ha desempeñado con buenas actuaciones como marcador central cuando todos sabemos que su puesta habitual es el de volante central, pero Busquets en inamovible en esa posición y Keita es su sustituto natural. Sin embargo el equipo no pierde su funcionamiento cuando ingresan los jugadores que habitualmente no son titulares como el holandés Afellay, el brasilero Adriano o los juveniles Jeffren y Bojan, pues saben que es su oportunidad de jugar y mostrarse en un equipo netamente ganador en el cual ansían llegar a la titularidad.
Messi es el verdadero crack que juega de media punta, no es un auténtico armador ni un goleador de área, pero demuestra que puede combinar ambas cualidades instintivamente; ha marcado 52 goles durante toda la temporada (51 partidos) y es un notable asistente. Fue galardonado durante las dos últimas temporadas con el Balón de Oro, obtuvo 13 títulos en el Club con apenas 23 años y ya es el tercer goleador de la historia del club (179 conquistas). Pero más allá de los números estamos en presencia de un auténtico fenómeno futbolístico que no nos deja de sorprender. Su verdadero secreto está en el arranque sorpresivo de la jugada donde aventaja en décimas de segundos a sus marcadores y se torna imparable, posee un notable dominio del balón en velocidad que le permite enganchar eludiendo rivales por sus dos perfiles hasta acomodar el remate con su prodigiosa pierna izquierda. Cuando recibe en situaciones comprometidas, a veces marcado por 2 rivales, toca rápido y no se queda en la misma posición sino que va a buscar la descarga, o se lleva las marcas para la entrada franca de un compañero.
La actitud ganadora del equipo parece mantenerse aun en los encuentros más difíciles o cuando alguna de sus figuras no tiene un buen partido. Siempre irrumpe alguno de los demás y desnivela. El juego colectivo se mantiene y la idea también, pueden perder pero respetandoi su filosofía cuasi artística del manejo de la pelota. Cuesta cortar los circuitos futbolísticos de Barça por la gran cantidad de recursos de los cuales dispone el equipo. Será difícil superar la performance de este equipo de aquí a algunos años.
Pese a todo el conjunto de Guardiola se encamina a lograr su tercera Liga Española consecutiva con una buena diferencia de puntos con su archirrival, se le escapó la Copa del Rey por muy poco por culpa de un gran cabezazo de Cristiano Ronaldo y ha llegago nuevamente a la final de la Champions League donde deberá enfrentar al poderoso Manchester United, cuyos jugadores querrán vengar la derrota sufrida en la final de 2009.
Quizás el equipo inglés sea un duro escollo para los catalanes por tratarse de un equipo fogueado con jugadores de gran experiencia en este tipo de definiciones cono Giggs, Van der Sar, Rooney, Ferdinand, Scholes; lo cierto es que los azulgranas también acreditan un buena experiencia internacional.
Lo que más puede complicar al Barça es el oficio de los conducidos por Ferguson para manejar los partidos mediante el toque corto y el pelotazo largo hacia las bandas y luego imprimir su ritmo arrollador basado en el juego físico y su gran poderío aéreo que puede complicar a la defensa, pero también deberá cuidarse el elenco inglés de los piques de Messi y Pedro e impedir la circulación de Xavi, Iniesta y el adelantamiento de los laterales. Todo hace suponer que estaremos ante una gran final el próximo 28 de Mayo en Wembley.
Independientemente del resultado de esta final, por todo lo realizado hasta acá y lo que puede esperarse en el futuro este Barcelona está escribiendo una página memorable en los libros de historia de fútbol. Ojalá que los próximos equipos tomen como modelo la idea y la filosofía del conjunto dirigido por Guardiola para que el fútbol siga siendo el espectáculo deportivo más maravilloso del Mundo.
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quinta-feira, 5 de maio de 2011
sexta-feira, 8 de outubro de 2010
Cae Argentina ante Japón
Las expectativas creadas por el triunfo de la selección argentina ante España hace un mes se desvanecieron esta mañana al caer por 1-0 frente a Japón en Saitama.
El técnico Sergio Batista puso en cancha un equipo conformado por el arquero Romero, una línea de cuatro defensores formada por Burdisso y Heinze como laterales “inventados” más Demichelis y Gabriel Milito como centrales, Mascherano y Cambiasso como volantes de recuperación, D’alessandro y Messi como sociedad ofensiva y finalmente Tévez y Diego Milito como atacantes netos. Una apuesta fuerte tomando en consideración las ausencias de Zanetti y Banegas de buenas actuaciones ante los españoles
Pero tácticamente el experimentado entrenador italiano Alberto Zaccheroni (que hacía su debut al frente del seleccionado asiático) le ganó la pulseada presentando un equipo superpoblado en el medio campo que se dedicó a marcar en zona pero a presión a los creativos argentinos y ahogar la salida por los laterales y centrales; el anticipo permanente y la búsqueda de espacios vacíos sobre las espaldas de los volantes desconcertaba a los dirigidos por Batista. En esas condiciones al conjunto sudamericano le costó avanzar en el campo de juego y se repitió en imprecisiones que los japoneses supieron capitalizar.
Otra quizás hubiera sido la historia si a poco de comenzar el encuentro Milito hubiese podido acomodase mejor para el remate luego de robar una pelota mal jugada por Konno o si a los 6 minutos Messi embocaba por encima de arquero una pared a gran velocidad con Diego Milito que cayó en el “techo” del arco. Pero la más clara la tuvo en sus pies Morimoto, que aprovechando un descuido de Gabriel Milito en el área chica tras una gran jugada previa de Uchida , encontró a Romero en una muy buena posición para evitar la apertura del marcador. Nagatomo avisó con un remate desde fuera del área que se fue desviado junto a un poste minutos después.
A Mascherano y Cambiasso se les complicaba la recuperación del balón y la velocidad de Honda y Okazaki comenzaba a preocupar al fondo argentino. D’alessandro no pesaba y Tévez tenía que retroceder porque no le llegaba el balón, la buena labor de los volantes Hasebe y Endo obstaculizaba el manejo de los jugadores más talentosos. Solamente los arranques de Messi parecían preocupar a los nipones pero no encontraba compañía para la descarga y sus incursiones casi siempre rebotaban ante Kurihara (de gran labor en defensa y ataque), Konno o Nagamoto.
La única jugada armada por Messi y D’alessandro sobre la derecha culmina con una buena apilada y un peligroso centro del delantero del Barça que logra despejar el arquero Kawashima a los 13 minutos.
Hasta que a los 18 minutos un despeje corto de Mascherano es furiosamente rematado por Endo desde casi 30 metros, Romero no puede evitar el rebote y Okazaki en posición dudosa entra libre junto a Morimoto ante la pasividad de los defensores argentinos para anotar el gol.
Solo podemos contabilizar dos oportunidades del seleccionado argentino para empatar: a los 24 minutos Tévez desde fuera del área remató cruzado tras pase de Messi y Kawashima atajó sin mucha dificultad y dos minutos después un tiro libre de Messi que se colaba en el ángulo superior izquierdo fue descolgado brillantemente por Kawashima.
Una proyección del lateral derecho Uchida que aprovechó un inmenso espacio libre sobre su banda fue bien rechazada por Romero al filo del descanso.
Argentina se fue a los vestuarios no solo con la preocupación por su rendimiento y el resultado desfavorable sino también con las lesiones de los jugadores del Inter italiano Milito y Cambiasso, quienes fueron reemplazados por Higuaín y Bolatti respectivamente.
En el complemento Argentina siguió sin encontrar el rumbo y pese a que los japoneses retrocedieron unos metros con la intención de salir de contraataque aprovechando su velocidad no pudo profundizar sus ataques a pesar que dispuso un poco más de la pelota y tuvo más criterio para administrarla, le faltó abrir hacia las puntas y cuando perdía la posesión retrocedía muy mal.
No fue extraño entonces que Japón disponga de algunas chances para ampliar la ventaja a través un remate desviado por Kawaga y un tiro libre de Honda donde nuevamente Romero dio rebote pero esta vez los defensores argentinos estuvieron atentos para despejar el peligro.
Batista buscó con el ingreso de Pastore por D’alessandro cambiarle la fisonomía al equipo. El volante del Palermo se juntó algunas veces con Messi y Tévez, pero no podían con la defensa en zona de los asiáticos. Aun así el delantero del Manchester City tuvo la mejor de las chances cuando tocó de taco para Messi, recibió la devolución en el punto del penal pero pateó mal y desviado. Luego el astro del Barça remató sin fuerza una preciosa pared con Pastore y minutos después Higuaín no llegó a conectar desde inmejorable posición un centro cruzado al segundo palo de Messi. Fueron los mejore momentos del seleccionado argentino en todo el partido.
La lesión muscular de Bolatti y la avidez ofensiva de Batista posibilitaron el ingreso de Di María por el volante de la Fiorentina y Ezequiel Lavezzi por Burdisso, pero el equipo siguió careciendo de claridad.
El reemplazo de Maeda por Morimoto trajo alguna complicación más para los argentinos primero con un remate suyo desde lejos apenas desviado y sobre todo al final tras un corner despejado por Nishikawa (ingresó por el portero Kawashima) donde recorrió 50 metros dejando atrás a Lavezzi y Mascherano pero su remate fue tapado brillantemente por Romero.
El guardametas del AZ Alkmaar dio un nuevo rebote luego de un disparo de Nakamura casi sobre el final del encuentro evidenciando que la jugada del gol no había sido casualidad y completando una deficiente actuación más allá de alguna buena tapada. Abe remató desde larga distancia con poca puntería y el encuentro finalizó con un tiero libe de Messi que se desvió e la barrera sin mayores inconvenientes.
Es que el dominio japonés fue producto más de sus aciertos tácticos que de lo mostrado futbolísticamente donde a través de una marca asfixiante y permanente recuperaba el esférico para aprovechar la velocidad y peligrosidad de sus delanteros que hicieron la diferencia durante casi todo el encuentro reflejando la justicia en el marcador. El duelo fue chato y sin grandes emociones salvo algunos chispazos de Lionel Messi que lograban estremecer a los espectadores.
Argentina no supo resolver el entramado que le propuso Japón en el mediocampo y mucho menos en los últimos metros donde los delanteros terminaban enredados y las peltas llegaban muy forzadas porque los avances no eran claros. Macherano se vio superado en innumerables situaciones cuando salía a cortar hacia los laterales y quedaba lejos de Hienze y Burdisso por lo que en algunas jugadas parecía que el equipo repetía las mismas deficiencias del último mundial. D’alessando jugó un partido muy lejos de su nivel habitual siendo errático y pasando desapercibido cuando el equipo más lo necesitaba. Cambiasso llegaba tarde muchas veces por su mala ubicación, pues originalmente jugaba por izquierda, pero se movía al medio para ayudar al combativo volante del Barcelona dejando el espacio libre para la proyección de Uchira más el manejo de Honda, otras porque los japoneses tocaban y se movían muy rápido. Los delanteros quedaban muy desconectados del medio y tenían que pelear cuerpo a cuerpo con sus firmes marcadores. Los laterales que no son auténticos sino disfrazados carecían de proyección y a veces eran tomados a contrapierna. Solo en el segundo tiempo y con el ingreso de Pastore Argentina logró manejar un poco más la pelota aunque sin definición puesto que siempre aparecía alguna pierna japonesa para interponerse o la marca era acertada.
Japón demostró que el trabajo llevado a cabo por inicialmente por Zico y continuado por Takeshi Okada quien llevó al equipo a los octavos de final de la última Copa del Mundo donde cayó en los penales ante los paraguayos, no fue casualidad y que algunos de sus jugadores tienen verdaderamente clase internacional.
Para Argentina la preocupación ante el bajo rendimiento y la prueba de experiencia frente a este tipo de equipos que servirá para corregir errores en el amistoso del próximo 17 de Noviembre en Qatar donde Batista se jugará nuevamente su interinato por lo menos hasta la Copa América a disputarse durante el próximo año.
Esperemos un partido apasionante tal como la rica historia de ambos conjuntos lo avala.
El técnico Sergio Batista puso en cancha un equipo conformado por el arquero Romero, una línea de cuatro defensores formada por Burdisso y Heinze como laterales “inventados” más Demichelis y Gabriel Milito como centrales, Mascherano y Cambiasso como volantes de recuperación, D’alessandro y Messi como sociedad ofensiva y finalmente Tévez y Diego Milito como atacantes netos. Una apuesta fuerte tomando en consideración las ausencias de Zanetti y Banegas de buenas actuaciones ante los españoles
Pero tácticamente el experimentado entrenador italiano Alberto Zaccheroni (que hacía su debut al frente del seleccionado asiático) le ganó la pulseada presentando un equipo superpoblado en el medio campo que se dedicó a marcar en zona pero a presión a los creativos argentinos y ahogar la salida por los laterales y centrales; el anticipo permanente y la búsqueda de espacios vacíos sobre las espaldas de los volantes desconcertaba a los dirigidos por Batista. En esas condiciones al conjunto sudamericano le costó avanzar en el campo de juego y se repitió en imprecisiones que los japoneses supieron capitalizar.
Otra quizás hubiera sido la historia si a poco de comenzar el encuentro Milito hubiese podido acomodase mejor para el remate luego de robar una pelota mal jugada por Konno o si a los 6 minutos Messi embocaba por encima de arquero una pared a gran velocidad con Diego Milito que cayó en el “techo” del arco. Pero la más clara la tuvo en sus pies Morimoto, que aprovechando un descuido de Gabriel Milito en el área chica tras una gran jugada previa de Uchida , encontró a Romero en una muy buena posición para evitar la apertura del marcador. Nagatomo avisó con un remate desde fuera del área que se fue desviado junto a un poste minutos después.
A Mascherano y Cambiasso se les complicaba la recuperación del balón y la velocidad de Honda y Okazaki comenzaba a preocupar al fondo argentino. D’alessandro no pesaba y Tévez tenía que retroceder porque no le llegaba el balón, la buena labor de los volantes Hasebe y Endo obstaculizaba el manejo de los jugadores más talentosos. Solamente los arranques de Messi parecían preocupar a los nipones pero no encontraba compañía para la descarga y sus incursiones casi siempre rebotaban ante Kurihara (de gran labor en defensa y ataque), Konno o Nagamoto.
La única jugada armada por Messi y D’alessandro sobre la derecha culmina con una buena apilada y un peligroso centro del delantero del Barça que logra despejar el arquero Kawashima a los 13 minutos.
Hasta que a los 18 minutos un despeje corto de Mascherano es furiosamente rematado por Endo desde casi 30 metros, Romero no puede evitar el rebote y Okazaki en posición dudosa entra libre junto a Morimoto ante la pasividad de los defensores argentinos para anotar el gol.
Solo podemos contabilizar dos oportunidades del seleccionado argentino para empatar: a los 24 minutos Tévez desde fuera del área remató cruzado tras pase de Messi y Kawashima atajó sin mucha dificultad y dos minutos después un tiro libre de Messi que se colaba en el ángulo superior izquierdo fue descolgado brillantemente por Kawashima.
Una proyección del lateral derecho Uchida que aprovechó un inmenso espacio libre sobre su banda fue bien rechazada por Romero al filo del descanso.
Argentina se fue a los vestuarios no solo con la preocupación por su rendimiento y el resultado desfavorable sino también con las lesiones de los jugadores del Inter italiano Milito y Cambiasso, quienes fueron reemplazados por Higuaín y Bolatti respectivamente.
En el complemento Argentina siguió sin encontrar el rumbo y pese a que los japoneses retrocedieron unos metros con la intención de salir de contraataque aprovechando su velocidad no pudo profundizar sus ataques a pesar que dispuso un poco más de la pelota y tuvo más criterio para administrarla, le faltó abrir hacia las puntas y cuando perdía la posesión retrocedía muy mal.
No fue extraño entonces que Japón disponga de algunas chances para ampliar la ventaja a través un remate desviado por Kawaga y un tiro libre de Honda donde nuevamente Romero dio rebote pero esta vez los defensores argentinos estuvieron atentos para despejar el peligro.
Batista buscó con el ingreso de Pastore por D’alessandro cambiarle la fisonomía al equipo. El volante del Palermo se juntó algunas veces con Messi y Tévez, pero no podían con la defensa en zona de los asiáticos. Aun así el delantero del Manchester City tuvo la mejor de las chances cuando tocó de taco para Messi, recibió la devolución en el punto del penal pero pateó mal y desviado. Luego el astro del Barça remató sin fuerza una preciosa pared con Pastore y minutos después Higuaín no llegó a conectar desde inmejorable posición un centro cruzado al segundo palo de Messi. Fueron los mejore momentos del seleccionado argentino en todo el partido.
La lesión muscular de Bolatti y la avidez ofensiva de Batista posibilitaron el ingreso de Di María por el volante de la Fiorentina y Ezequiel Lavezzi por Burdisso, pero el equipo siguió careciendo de claridad.
El reemplazo de Maeda por Morimoto trajo alguna complicación más para los argentinos primero con un remate suyo desde lejos apenas desviado y sobre todo al final tras un corner despejado por Nishikawa (ingresó por el portero Kawashima) donde recorrió 50 metros dejando atrás a Lavezzi y Mascherano pero su remate fue tapado brillantemente por Romero.
El guardametas del AZ Alkmaar dio un nuevo rebote luego de un disparo de Nakamura casi sobre el final del encuentro evidenciando que la jugada del gol no había sido casualidad y completando una deficiente actuación más allá de alguna buena tapada. Abe remató desde larga distancia con poca puntería y el encuentro finalizó con un tiero libe de Messi que se desvió e la barrera sin mayores inconvenientes.
Es que el dominio japonés fue producto más de sus aciertos tácticos que de lo mostrado futbolísticamente donde a través de una marca asfixiante y permanente recuperaba el esférico para aprovechar la velocidad y peligrosidad de sus delanteros que hicieron la diferencia durante casi todo el encuentro reflejando la justicia en el marcador. El duelo fue chato y sin grandes emociones salvo algunos chispazos de Lionel Messi que lograban estremecer a los espectadores.
Argentina no supo resolver el entramado que le propuso Japón en el mediocampo y mucho menos en los últimos metros donde los delanteros terminaban enredados y las peltas llegaban muy forzadas porque los avances no eran claros. Macherano se vio superado en innumerables situaciones cuando salía a cortar hacia los laterales y quedaba lejos de Hienze y Burdisso por lo que en algunas jugadas parecía que el equipo repetía las mismas deficiencias del último mundial. D’alessando jugó un partido muy lejos de su nivel habitual siendo errático y pasando desapercibido cuando el equipo más lo necesitaba. Cambiasso llegaba tarde muchas veces por su mala ubicación, pues originalmente jugaba por izquierda, pero se movía al medio para ayudar al combativo volante del Barcelona dejando el espacio libre para la proyección de Uchira más el manejo de Honda, otras porque los japoneses tocaban y se movían muy rápido. Los delanteros quedaban muy desconectados del medio y tenían que pelear cuerpo a cuerpo con sus firmes marcadores. Los laterales que no son auténticos sino disfrazados carecían de proyección y a veces eran tomados a contrapierna. Solo en el segundo tiempo y con el ingreso de Pastore Argentina logró manejar un poco más la pelota aunque sin definición puesto que siempre aparecía alguna pierna japonesa para interponerse o la marca era acertada.
Japón demostró que el trabajo llevado a cabo por inicialmente por Zico y continuado por Takeshi Okada quien llevó al equipo a los octavos de final de la última Copa del Mundo donde cayó en los penales ante los paraguayos, no fue casualidad y que algunos de sus jugadores tienen verdaderamente clase internacional.
Para Argentina la preocupación ante el bajo rendimiento y la prueba de experiencia frente a este tipo de equipos que servirá para corregir errores en el amistoso del próximo 17 de Noviembre en Qatar donde Batista se jugará nuevamente su interinato por lo menos hasta la Copa América a disputarse durante el próximo año.
Esperemos un partido apasionante tal como la rica historia de ambos conjuntos lo avala.
quinta-feira, 9 de setembro de 2010
Argentina más cerca de España
Argentina venció por 4 a 1 a España en el estadio Monumetal de River Plate que se encontraba repleto de enfervorizados hinchas que gozaron con el juego de su selección ante un rival de gran categoría como hace tiempo que no lo hacían, quizás desde el triunfo por 3-1 frente a Brasil en las eliminatorias para el Mundial 2006.
Pero debe tomarse la debida consideración del importante triunfo sudamericano sin entrar en la típica dicotomía argentina del éxito o el fracaso que tantas veces ha producido infaustas realidades con el paso del tiempo.
Para la selección argentina era un partido de vida o muerte que servía para vengar la categórica eliminación del último Mundial a manos alemanas y era también la revancha del amistoso de Noviembre último donde los españoles habían mostrado una evidente superioridad.
Para los más cuestionados del último Mundial como Messi, Heinze o Demichelis representaba una suerte de revancha ante su propio público, para otros como Zanetti, Cambiasso y D’alessandro era una segunda oportunidad con la albiceleste y querían aprovecharla al máximo.
Sergio Batista, el actual técnico, también se jugaba su chance de ser ratificado como entrenador del equipo por lo menos hasta la Copa América del próximo año poniendo a prueba en esta ocasión su temple y capacidad al frente del grupo.
Es por eso que para la selección argentina el encuentro era mucho más que un amistoso ante el mejor equipo del Mundo.
La Selección Española, en las antípodas, goza de las mieles del éxito que otorgan la obtención de la Eurocopa y el Mundial. Por lo tanto tomó este encuentro como una gira corta tras el paseo ante Liechtenstein de días atrás que marcó el comienzo de la clasificación para la Euro 2012.
Vicente del Bosque planificó varios cambios. No estuvieron Casillas, Capdevila, Sergio Ramos ni el “niño” Torres. Xavi Hernández y Pedro estuvieron en el banco de suplentes e ingresaron en el complemento y Puyol arrastraba una lesión
Marchena fue el reemplazante de Puyol y acompañó al sobreviviente Piqué en el centro de la zaga, Abreloa y Monrreal fueron quienes sustituyeron a los laterales Ramos y Capdevila, intentarían sumarse al ataque aunque sus labores defensivas serían flojas.
Piqué y Xabi Alonso batallarían en mitad de cancha, Iniesta y Cesc un poco más ofensivos y arriba Silva iría por derecha y Villa se movería por todo el frente de ataque.
Con un gran marco de público y un tiempo inmejorable el juez ecuatoriano Ruiz dio inicio al cotejo. Tras en comienzo donde España pretendió manejar el balón a discreción, el equipo Argentino presionaba en la mitad de la cancha con Mascherano secundado por Ever Banega y Cambiasso impidiendo el circuito futbolístico entre Xabi Alonso, Fábregas e Iniesta. Zanetti y Heinze eran salida por sus bandas y se replegaban ordenadamente.
Argentina tocaba rápido e intentaba progresar en el terreno, Messi jugaba en su posición del Barça tirado sobre la derecha en los últimos 30 metros, Tévez e Higuaín pivoteaban sobre el frente de ataque. De esa manera el astro rosarino colocó un fabuloso pase por elevación para Tévez quien quedó mano a mano con “Pepe” Reina y definió mal cruzando la pelota al segundo palo con poca puntería.
Pero fue en esa jugada donde Tévez descubrió el punto débil de los ibéricos y con dos pases mágicos rompiendo el achique de la defensa en línea española comenzó a definir rápidamente el partido.
Primero habilitó a Messi, quien definió de manera elegante empalando la pelota ante la salida del portero; el segundo fue obra de Higuaín quien picó al vacío, dominó el balón, tiró la gambeta larga sobre el arquero y definió desde un ángulo muy cerrado superando el desesperado cierre de Piqué. Iban 14 minutos y el local ganaba 2-0 al campeón del Mundo, algo que ni el más optimista de los hinchas argentinos aventuraba.
Argentina tuvo 10 minutos brillantes donde España parecía desconcertada ante el anticipo, la garra, el toque, la velocidad y la precisión de los jugadores locales que parecían multiplicarse en el terreno de juego.
En una jugada aislada donde Tévez fue a presionar la salida del arquero Reina, éste resbaló y erró el despeje – a causa de los resbaladizo del terreno que había sido regado excesivamente con anterioridad al jugo –, entonces el delantero del Manchester City aprovechó el regalo y aunque el guardametas se recuperó con lentitud no pudo impedir el gol a pesar que se arrojó aparatosamente sobre el argentino.
Pudo descontar España Copn dos tiros en los palos de Villa, el segundo tras un tiro libre que rozó en Mascherano, pero Argentina se fue al descanso con un 3-0 que parecía exagerado, aunque no exento de justicia porque el local había arrollado al campeón del Mundo y había estado muy acertado en la definición.
Movió las fichas Del Bosque en el complemento con los ingresos del longilíneo Llorente y el movedizo Navas por Villa y Silva. Argentina se replegó notablemente y cedió pelota y terreno a su oponente que poco a poco comenzó a aproximarse a la valla de Romero. Navas comenzó a preocupar por la banda de Heinze y tras un magnífico desborde y perfecto centro al área, Llorente se perdió el descuento de cabeza porque su altura le jugó en contra.
Argentina de contragolpe generó una magnífica jugada entre Messi, Banegas y ulterior pase de taco de Cambiasso para el remate de Higuaín que Victor Valdés – reemplazante del desafortunado Reina – envió la corner.
Con el ingreso de Pedro por Xabi Alonso y Xavi Hernández por Fábregas España atacaba con tres delanteros: Navas por derecha, Pedro por izquierda y Llorente de ariete llegando a fabricar las mejores ocasiones con algunos tirose de media distancia y una pelota de Navas que pasó por toda el área chica sin que nadie pudiera empujarla. Cazorla que había reemplazado al inofensivo Iniesta hacía un rato reventó el palo nuevamente. Argentina hacía poco y nada en ofensiva, sólo un gran apilada de Messi que concluyó con pase tardío a Di María, quien había reemplazado al golpeado Tévez, que fusiló al arquero inflando la red, pero estaba en posición adelantada.
Llorente se las ingenió para descontar con una formidable media vuelta de derecha que fue inalcanzable para el arquero argentino.
Messi lo tuvo nuevamente tras una gran incursión en el área gambeteando rivales, pero llegó trastabillando y su disparo fue débil, además podía haber habilitado al “Kun”Aguëro – sustituto de Higuaín – que estaba en inmejorable posición.
El ingreso de D’alessandro por Messi faltando un par de minutos le inyectó al equipo argentino más movilidad y fue así que el volante campeón de América juntó rivales con algunos amagues en el borde del área, cedió a la izquierda a Heinze que colocó un preciso centro para el prefecto cabezazo de Agüero de pique al suelo y junto a la base del palo derecho de Valdés que estableció el definitivo 4-1 que no reflejó realmente la diferencia entre ambos equipos en el desarrollo de todo el encuentro.
El público despidió con un emotivo aplauso a todos los protagonistas, conscientes que habían visto un gran espectáculo que satisfizo ampliamente sus expectativas.
Definitivamente fue un partido en el cual el conjunto local fue más ambicioso y le impuso su fútbol al campeón del mundo, fue práctico y contundente. Con la ventaja se replegó y aguantó los tibios embates de la selección roja tratando de dar la estocada final que sucedió en el último minuto.
Muy bien Messi, cómodo en esa posición, Tévez e Higuaín imparables confirmando lo que habían realizado en el último Mundial y demostrando que Argentina en ofensiva y bien respaldado por los volantes es temible. Tampoco desentonaron Agüero y D’alessandro los pocos minutos que estuvieron en la cancha sumando nuevas variante al técnico.
Sensacionales labores de los hombres del Inter: Zanetti y Cambiasso corriendo, anticipando, marcando, tocando y mostrándose libres. Sorprendente la actuación de Banega jugando con mucho aplomo como si tuviese diez años de selección nacional en sus espaldas.
Firmes en defensa Milito y Demichelis ganando de arriba y abajo y seguros en los cierres, como en uno del segundo tiempo donde el jugador del Bayern Munich evitó sobre la línea un seguro gol de Cazorla. Mascherano con el despliegue habitual y bien asistido por sus compañeros, Heinze con marca y proyección permanente como en el último gol, sufriendo a veces en el mano a mano con Navas, pero salvando sus deficiencias con mucho ímpetu y gran ascendencia sobre sus compañeros. Y Romero tras un primer tiempo tranquilo fue exigido en el complemento respondiendo bien y con buen sentido de la ubicación.
El técnico aclaró que trataba de copiar el modelo Barça-Selección Española, pero con la idea de adaptarlo según la conveniencia y con el toque de clase del jugador argentino.
En términos generales una buena actuación del seleccionado argentino que puede ser el punto de parida hacia un proceso exitoso si los resultados y los jugadores acompañan al “checho” Batista, quien muestra un perfil lógicamente más bajo que su antecesor y tiene pleno apoyo del mandamás de la AFA don Julio Humberto Grondona dispuesto a dar vuelta la página del ciclo de Diego Maradona, que estuvo más cerca de las revistas de espectáculos que de las deportivas.
Pero debe tomarse la debida consideración del importante triunfo sudamericano sin entrar en la típica dicotomía argentina del éxito o el fracaso que tantas veces ha producido infaustas realidades con el paso del tiempo.
Para la selección argentina era un partido de vida o muerte que servía para vengar la categórica eliminación del último Mundial a manos alemanas y era también la revancha del amistoso de Noviembre último donde los españoles habían mostrado una evidente superioridad.
Para los más cuestionados del último Mundial como Messi, Heinze o Demichelis representaba una suerte de revancha ante su propio público, para otros como Zanetti, Cambiasso y D’alessandro era una segunda oportunidad con la albiceleste y querían aprovecharla al máximo.
Sergio Batista, el actual técnico, también se jugaba su chance de ser ratificado como entrenador del equipo por lo menos hasta la Copa América del próximo año poniendo a prueba en esta ocasión su temple y capacidad al frente del grupo.
Es por eso que para la selección argentina el encuentro era mucho más que un amistoso ante el mejor equipo del Mundo.
La Selección Española, en las antípodas, goza de las mieles del éxito que otorgan la obtención de la Eurocopa y el Mundial. Por lo tanto tomó este encuentro como una gira corta tras el paseo ante Liechtenstein de días atrás que marcó el comienzo de la clasificación para la Euro 2012.
Vicente del Bosque planificó varios cambios. No estuvieron Casillas, Capdevila, Sergio Ramos ni el “niño” Torres. Xavi Hernández y Pedro estuvieron en el banco de suplentes e ingresaron en el complemento y Puyol arrastraba una lesión
Marchena fue el reemplazante de Puyol y acompañó al sobreviviente Piqué en el centro de la zaga, Abreloa y Monrreal fueron quienes sustituyeron a los laterales Ramos y Capdevila, intentarían sumarse al ataque aunque sus labores defensivas serían flojas.
Piqué y Xabi Alonso batallarían en mitad de cancha, Iniesta y Cesc un poco más ofensivos y arriba Silva iría por derecha y Villa se movería por todo el frente de ataque.
Con un gran marco de público y un tiempo inmejorable el juez ecuatoriano Ruiz dio inicio al cotejo. Tras en comienzo donde España pretendió manejar el balón a discreción, el equipo Argentino presionaba en la mitad de la cancha con Mascherano secundado por Ever Banega y Cambiasso impidiendo el circuito futbolístico entre Xabi Alonso, Fábregas e Iniesta. Zanetti y Heinze eran salida por sus bandas y se replegaban ordenadamente.
Argentina tocaba rápido e intentaba progresar en el terreno, Messi jugaba en su posición del Barça tirado sobre la derecha en los últimos 30 metros, Tévez e Higuaín pivoteaban sobre el frente de ataque. De esa manera el astro rosarino colocó un fabuloso pase por elevación para Tévez quien quedó mano a mano con “Pepe” Reina y definió mal cruzando la pelota al segundo palo con poca puntería.
Pero fue en esa jugada donde Tévez descubrió el punto débil de los ibéricos y con dos pases mágicos rompiendo el achique de la defensa en línea española comenzó a definir rápidamente el partido.
Primero habilitó a Messi, quien definió de manera elegante empalando la pelota ante la salida del portero; el segundo fue obra de Higuaín quien picó al vacío, dominó el balón, tiró la gambeta larga sobre el arquero y definió desde un ángulo muy cerrado superando el desesperado cierre de Piqué. Iban 14 minutos y el local ganaba 2-0 al campeón del Mundo, algo que ni el más optimista de los hinchas argentinos aventuraba.
Argentina tuvo 10 minutos brillantes donde España parecía desconcertada ante el anticipo, la garra, el toque, la velocidad y la precisión de los jugadores locales que parecían multiplicarse en el terreno de juego.
En una jugada aislada donde Tévez fue a presionar la salida del arquero Reina, éste resbaló y erró el despeje – a causa de los resbaladizo del terreno que había sido regado excesivamente con anterioridad al jugo –, entonces el delantero del Manchester City aprovechó el regalo y aunque el guardametas se recuperó con lentitud no pudo impedir el gol a pesar que se arrojó aparatosamente sobre el argentino.
Pudo descontar España Copn dos tiros en los palos de Villa, el segundo tras un tiro libre que rozó en Mascherano, pero Argentina se fue al descanso con un 3-0 que parecía exagerado, aunque no exento de justicia porque el local había arrollado al campeón del Mundo y había estado muy acertado en la definición.
Movió las fichas Del Bosque en el complemento con los ingresos del longilíneo Llorente y el movedizo Navas por Villa y Silva. Argentina se replegó notablemente y cedió pelota y terreno a su oponente que poco a poco comenzó a aproximarse a la valla de Romero. Navas comenzó a preocupar por la banda de Heinze y tras un magnífico desborde y perfecto centro al área, Llorente se perdió el descuento de cabeza porque su altura le jugó en contra.
Argentina de contragolpe generó una magnífica jugada entre Messi, Banegas y ulterior pase de taco de Cambiasso para el remate de Higuaín que Victor Valdés – reemplazante del desafortunado Reina – envió la corner.
Con el ingreso de Pedro por Xabi Alonso y Xavi Hernández por Fábregas España atacaba con tres delanteros: Navas por derecha, Pedro por izquierda y Llorente de ariete llegando a fabricar las mejores ocasiones con algunos tirose de media distancia y una pelota de Navas que pasó por toda el área chica sin que nadie pudiera empujarla. Cazorla que había reemplazado al inofensivo Iniesta hacía un rato reventó el palo nuevamente. Argentina hacía poco y nada en ofensiva, sólo un gran apilada de Messi que concluyó con pase tardío a Di María, quien había reemplazado al golpeado Tévez, que fusiló al arquero inflando la red, pero estaba en posición adelantada.
Llorente se las ingenió para descontar con una formidable media vuelta de derecha que fue inalcanzable para el arquero argentino.
Messi lo tuvo nuevamente tras una gran incursión en el área gambeteando rivales, pero llegó trastabillando y su disparo fue débil, además podía haber habilitado al “Kun”Aguëro – sustituto de Higuaín – que estaba en inmejorable posición.
El ingreso de D’alessandro por Messi faltando un par de minutos le inyectó al equipo argentino más movilidad y fue así que el volante campeón de América juntó rivales con algunos amagues en el borde del área, cedió a la izquierda a Heinze que colocó un preciso centro para el prefecto cabezazo de Agüero de pique al suelo y junto a la base del palo derecho de Valdés que estableció el definitivo 4-1 que no reflejó realmente la diferencia entre ambos equipos en el desarrollo de todo el encuentro.
El público despidió con un emotivo aplauso a todos los protagonistas, conscientes que habían visto un gran espectáculo que satisfizo ampliamente sus expectativas.
Definitivamente fue un partido en el cual el conjunto local fue más ambicioso y le impuso su fútbol al campeón del mundo, fue práctico y contundente. Con la ventaja se replegó y aguantó los tibios embates de la selección roja tratando de dar la estocada final que sucedió en el último minuto.
Muy bien Messi, cómodo en esa posición, Tévez e Higuaín imparables confirmando lo que habían realizado en el último Mundial y demostrando que Argentina en ofensiva y bien respaldado por los volantes es temible. Tampoco desentonaron Agüero y D’alessandro los pocos minutos que estuvieron en la cancha sumando nuevas variante al técnico.
Sensacionales labores de los hombres del Inter: Zanetti y Cambiasso corriendo, anticipando, marcando, tocando y mostrándose libres. Sorprendente la actuación de Banega jugando con mucho aplomo como si tuviese diez años de selección nacional en sus espaldas.
Firmes en defensa Milito y Demichelis ganando de arriba y abajo y seguros en los cierres, como en uno del segundo tiempo donde el jugador del Bayern Munich evitó sobre la línea un seguro gol de Cazorla. Mascherano con el despliegue habitual y bien asistido por sus compañeros, Heinze con marca y proyección permanente como en el último gol, sufriendo a veces en el mano a mano con Navas, pero salvando sus deficiencias con mucho ímpetu y gran ascendencia sobre sus compañeros. Y Romero tras un primer tiempo tranquilo fue exigido en el complemento respondiendo bien y con buen sentido de la ubicación.
El técnico aclaró que trataba de copiar el modelo Barça-Selección Española, pero con la idea de adaptarlo según la conveniencia y con el toque de clase del jugador argentino.
En términos generales una buena actuación del seleccionado argentino que puede ser el punto de parida hacia un proceso exitoso si los resultados y los jugadores acompañan al “checho” Batista, quien muestra un perfil lógicamente más bajo que su antecesor y tiene pleno apoyo del mandamás de la AFA don Julio Humberto Grondona dispuesto a dar vuelta la página del ciclo de Diego Maradona, que estuvo más cerca de las revistas de espectáculos que de las deportivas.
quinta-feira, 3 de junho de 2010
¿Cuáles son las verdaderas chances argentinas en Sudáfrica?
Muchos nos preguntamos cuál será la suerte que correrá el seleccionado argentino en el próximo mundial que comenzará en Sudáfrica en breve.
Sin dudas que el plantel argentino es uno de los más ricos en cuanto a individualidades pues la mayoría de sus figuras actúa con éxito en las mejores ligas europeas. La duda está en el rendimiento colectivo que no ha sido el esperado ni en la recta final de las eliminatorias ni en los amistosos frente a la poderosa España y al rejunte llamado Cataluña. El último amistoso serio frente a Alemania pareció entrever una cierta mejora, pero lo cierto es que las cartas se verán en el máximo evento.
El nudo gorgiano de Maradona será armar el rompecabezas que presupone la formación titular en cada uno de los encuentros por las muy buenas actuaciones de muchos convocados en sus equipos.
Pocas selecciones se pueden dar el lujo de contar entre sus integrantes a Lionel Messi, uno de los mejores jugadores del mundo y balón de oro 2009 quien ganó prácticamente todo lo que disputó con su equipo el Barcelona. También está Gonzalo Higuaín, uno de los goleadores del Real Madrid, que no fue campeón de la liga porque perdió ante el Barcelona tres fechas antes del final.
Carlos Tévez, quien ha sido denominado por la prensa “el jugador del pueblo” en base a su gran carisma basado en un fútbol simple, vertiginoso, desequilibrante, “de potrero” y su actitud de jugar cada partido como si fuese una final el delantero del Manchester City ha conquistado al público local y busca la titularidad en el elenco dirigido por Diego Armando Maradona.
Las últimas actuaciones de Diego Milito con el Inter convirtiendo los goles decisivos tanto en el Calcio como en la Champios League lo colocan en la lista de imprescindibles. Sin dudas el gran crecimiento futbolístico experimentado por el ex delantero de Racing ha contribuido para que hoy sea considerado uno de los delanteros más peligrosos del mundo.
El “Kun” Agüero, yerno del técnico y figura del Atlético de Madrid puede ser una alternativa por su velocidad y su gambeta corta, sumadas a su gran capacidad de definición. El sempiterno goleador de Boca Martín Palermo es una solución por si algún partido se complica y se necesita un héroe, tal como ocurriera ante Perú en la penúltima fecha de las eliminatorias, ubicación, oportunismo y un gran remate de cabeza son sus mejores armas.
En el mediocampo Javier Mascherano del Liverpool es considerado uno de los mejores volantes centrales del Mundo y ha sidoelegido capitán del equipo por sus dotes de mando y por su despliegue en la cancha, a su lado el veterano jugador de Estudiantes de la Plata Juan Sebastián Verón intentará borrar de la mente de los hinchas su decepcionante actuación en el Mundial de Corea-Japón 2002 con la ayuda de su prodigiosa pierna derecha capaz de colocar un pase de 40 metros en el pecho de un compañero.
Ángel Di María, figura del Benfica campeón de liga es un punzante volante izquierdo, muy rápido y con una fina habiliadad, aparte de muy buen panorama.
Maxi Rodríguez, quien todavía no terminó de asentarse en Liverpool puede ser el volante por derecha, a su favor cuentan su fuerza y temperamento más un gran remate que ya exhibiera en el Mundial anterior en octavos de final ante México.
Jonás Gutiérrez, el volante de Newcastle tiene un gran despliegue y puede actuar tanto de volante como lateral asomando también como una interesante opción.
Si Maradona pretendiera jugar con un auténtico volante ofensivo o enganche la inclusión de Javier Pastore del Palermo sería la más acertada. El longilíneo jugador que nos deslumbrara en el Huracán de Cappa hace un año tiene todas las cualidades que se necesitan para la función, buen manejo, toque, panorama, llegada al arco, pausa y dinámica.
En la defensa la dupla central De Michelis-Samuel sería la elegida por el técnico por el gran presente de ambos jugadores que se nefrentaron el la final de la CHampios League.
Como alternativa tiene a Nicolás Burdisso de la Roma quien jugó varios años junto a Walter Samuel en el Inter multicampeón. Nicolás Otamendi de Vélez y Gabriel Heinze de Olimpique de Marsella serían los laterales en una hipotética línea de 4 defensores, aunque los dos sean defensores centrales y aunque Heinze haya comenzado su carrera como lateral izquierdo a fines de los ’90.
Clemente Rodríguez, compañero de Verón en Estudiantes puede ser otra opción por ser un auténtico lateral y Ariel Garcé de Colón de Santa Fe puede actuar tanto de lateral como de defensor central.
En el arco Sergio Romero del AZ Alkmaar holandés sería el portero titular gracia a sus actuaciones en los últimos partidos del año anterior y los amistosos de la corriente temporada, tiene gran seguridad en los envíos aéreos y en un buen atajador bajo los 3 palos. Como suplente quedaría Mariano Andújar del Catania.
De acuerdo al sistema que quiera jugar, el técnico tiene jugadores muy flexibles para cumplir varias funciones. Si pretende un 4-4-2 los defensores serían Otamendi o Jonás Gutiérrez, Demichelis, Samuel, Heinze los volantes Mascherano, Rodríguez o Gutiérrez por derecha, Di María por izquierda, Verón como ofensivo pero arrancando de mitad de cancha, arriba la delantera podría ser Messi-Huguaín o si busca más juego periférico Tévez-Messi. Si quiere jugar 4-3-1-2 con la inclusión de Pastore sacaría al volante derecho ocupando Verón esa posición si es arriesgado o lo reemplazaría directamente por Verón y jugaría unos metros más adelantado que el calvo volante de Estudiantes.
Si quisiera formar un 4-3-3 jugaría arriba con Messi-Tevez-Higuaín y excluiría a Di María, Verón o Maxi Rodríguez acomodando las piezas en el mediocampo.
Puede también armar un 3-5-2 a la manera Bilardiana con Demichelis de líbero y Samuel-Heinze o Samuel-Burdisso como stoppers, Un doble 5 Mascherano-Bolatti, Jonás Gutiérrez y Di María o Maxi Rodríguez como volantes por afuera, Verón adelantado o algún delantero retrasado o Pastore y dos delanteros.
El sistema dependerá del rival a enfrentar, en la primera rueda lo más factible es que tanto Nigeria como Grecia y los Norcoreanos se dediquen a esperar, aguantar los embates argentinos y pretendan salir rápidamente de contraataque o aprovechen pelotas paradas cerca del área argentina.
Si Argentina consigue rápidamente ponerse en ventaja será lo más provechoso pues el equipo jugará más tranquilo y con menos presión pudiendo sus jugadores desarrollar un buen fútbol en base a toque, gambeta y velocidad con precisión.
Si por el contrario no puede convertir o su rival se adelanta en el marcador deberá moderar sus nervios y buscar variantes para no resultar un equipo predecible y repetitivo. Deberá cambiar posiciones o jugadores, buscar el remate de media distancia, manejar los tiros libres y corners a favor, tratar de desbordar al rival por las puntas, tocar y tocara hasta que aparezca el hueco, moverse para crear espacios sin caer en offside. Para todo ello el plantel tiene jugadores de gran experiencia, temperamento y riqueza técnica capaces de manejar las diferentes alternativas de cada partido.
Si ellos están en buena forma física y mentalizados que pueden lograrlo la selección nacional puede llegar más lejos de lo imaginable y quizás sea uno de los últimos en volver. Si cae en las mañas de los últimos equipos argentinos y el técnico no responde a las circunstancias en los momentos cruciales esteremos condenados a repetir la historia de los últimos 24 años.
El 12 de junio comienza a rodar la pelota para un nuevo sueño en el remozado estadio Ellis Park de Johanessburgo, Nigeria y el mundo esperan, solo depende de ellos.
Sin dudas que el plantel argentino es uno de los más ricos en cuanto a individualidades pues la mayoría de sus figuras actúa con éxito en las mejores ligas europeas. La duda está en el rendimiento colectivo que no ha sido el esperado ni en la recta final de las eliminatorias ni en los amistosos frente a la poderosa España y al rejunte llamado Cataluña. El último amistoso serio frente a Alemania pareció entrever una cierta mejora, pero lo cierto es que las cartas se verán en el máximo evento.
El nudo gorgiano de Maradona será armar el rompecabezas que presupone la formación titular en cada uno de los encuentros por las muy buenas actuaciones de muchos convocados en sus equipos.
Pocas selecciones se pueden dar el lujo de contar entre sus integrantes a Lionel Messi, uno de los mejores jugadores del mundo y balón de oro 2009 quien ganó prácticamente todo lo que disputó con su equipo el Barcelona. También está Gonzalo Higuaín, uno de los goleadores del Real Madrid, que no fue campeón de la liga porque perdió ante el Barcelona tres fechas antes del final.
Carlos Tévez, quien ha sido denominado por la prensa “el jugador del pueblo” en base a su gran carisma basado en un fútbol simple, vertiginoso, desequilibrante, “de potrero” y su actitud de jugar cada partido como si fuese una final el delantero del Manchester City ha conquistado al público local y busca la titularidad en el elenco dirigido por Diego Armando Maradona.
Las últimas actuaciones de Diego Milito con el Inter convirtiendo los goles decisivos tanto en el Calcio como en la Champios League lo colocan en la lista de imprescindibles. Sin dudas el gran crecimiento futbolístico experimentado por el ex delantero de Racing ha contribuido para que hoy sea considerado uno de los delanteros más peligrosos del mundo.
El “Kun” Agüero, yerno del técnico y figura del Atlético de Madrid puede ser una alternativa por su velocidad y su gambeta corta, sumadas a su gran capacidad de definición. El sempiterno goleador de Boca Martín Palermo es una solución por si algún partido se complica y se necesita un héroe, tal como ocurriera ante Perú en la penúltima fecha de las eliminatorias, ubicación, oportunismo y un gran remate de cabeza son sus mejores armas.
En el mediocampo Javier Mascherano del Liverpool es considerado uno de los mejores volantes centrales del Mundo y ha sidoelegido capitán del equipo por sus dotes de mando y por su despliegue en la cancha, a su lado el veterano jugador de Estudiantes de la Plata Juan Sebastián Verón intentará borrar de la mente de los hinchas su decepcionante actuación en el Mundial de Corea-Japón 2002 con la ayuda de su prodigiosa pierna derecha capaz de colocar un pase de 40 metros en el pecho de un compañero.
Ángel Di María, figura del Benfica campeón de liga es un punzante volante izquierdo, muy rápido y con una fina habiliadad, aparte de muy buen panorama.
Maxi Rodríguez, quien todavía no terminó de asentarse en Liverpool puede ser el volante por derecha, a su favor cuentan su fuerza y temperamento más un gran remate que ya exhibiera en el Mundial anterior en octavos de final ante México.
Jonás Gutiérrez, el volante de Newcastle tiene un gran despliegue y puede actuar tanto de volante como lateral asomando también como una interesante opción.
Si Maradona pretendiera jugar con un auténtico volante ofensivo o enganche la inclusión de Javier Pastore del Palermo sería la más acertada. El longilíneo jugador que nos deslumbrara en el Huracán de Cappa hace un año tiene todas las cualidades que se necesitan para la función, buen manejo, toque, panorama, llegada al arco, pausa y dinámica.
En la defensa la dupla central De Michelis-Samuel sería la elegida por el técnico por el gran presente de ambos jugadores que se nefrentaron el la final de la CHampios League.
Como alternativa tiene a Nicolás Burdisso de la Roma quien jugó varios años junto a Walter Samuel en el Inter multicampeón. Nicolás Otamendi de Vélez y Gabriel Heinze de Olimpique de Marsella serían los laterales en una hipotética línea de 4 defensores, aunque los dos sean defensores centrales y aunque Heinze haya comenzado su carrera como lateral izquierdo a fines de los ’90.
Clemente Rodríguez, compañero de Verón en Estudiantes puede ser otra opción por ser un auténtico lateral y Ariel Garcé de Colón de Santa Fe puede actuar tanto de lateral como de defensor central.
En el arco Sergio Romero del AZ Alkmaar holandés sería el portero titular gracia a sus actuaciones en los últimos partidos del año anterior y los amistosos de la corriente temporada, tiene gran seguridad en los envíos aéreos y en un buen atajador bajo los 3 palos. Como suplente quedaría Mariano Andújar del Catania.
De acuerdo al sistema que quiera jugar, el técnico tiene jugadores muy flexibles para cumplir varias funciones. Si pretende un 4-4-2 los defensores serían Otamendi o Jonás Gutiérrez, Demichelis, Samuel, Heinze los volantes Mascherano, Rodríguez o Gutiérrez por derecha, Di María por izquierda, Verón como ofensivo pero arrancando de mitad de cancha, arriba la delantera podría ser Messi-Huguaín o si busca más juego periférico Tévez-Messi. Si quiere jugar 4-3-1-2 con la inclusión de Pastore sacaría al volante derecho ocupando Verón esa posición si es arriesgado o lo reemplazaría directamente por Verón y jugaría unos metros más adelantado que el calvo volante de Estudiantes.
Si quisiera formar un 4-3-3 jugaría arriba con Messi-Tevez-Higuaín y excluiría a Di María, Verón o Maxi Rodríguez acomodando las piezas en el mediocampo.
Puede también armar un 3-5-2 a la manera Bilardiana con Demichelis de líbero y Samuel-Heinze o Samuel-Burdisso como stoppers, Un doble 5 Mascherano-Bolatti, Jonás Gutiérrez y Di María o Maxi Rodríguez como volantes por afuera, Verón adelantado o algún delantero retrasado o Pastore y dos delanteros.
El sistema dependerá del rival a enfrentar, en la primera rueda lo más factible es que tanto Nigeria como Grecia y los Norcoreanos se dediquen a esperar, aguantar los embates argentinos y pretendan salir rápidamente de contraataque o aprovechen pelotas paradas cerca del área argentina.
Si Argentina consigue rápidamente ponerse en ventaja será lo más provechoso pues el equipo jugará más tranquilo y con menos presión pudiendo sus jugadores desarrollar un buen fútbol en base a toque, gambeta y velocidad con precisión.
Si por el contrario no puede convertir o su rival se adelanta en el marcador deberá moderar sus nervios y buscar variantes para no resultar un equipo predecible y repetitivo. Deberá cambiar posiciones o jugadores, buscar el remate de media distancia, manejar los tiros libres y corners a favor, tratar de desbordar al rival por las puntas, tocar y tocara hasta que aparezca el hueco, moverse para crear espacios sin caer en offside. Para todo ello el plantel tiene jugadores de gran experiencia, temperamento y riqueza técnica capaces de manejar las diferentes alternativas de cada partido.
Si ellos están en buena forma física y mentalizados que pueden lograrlo la selección nacional puede llegar más lejos de lo imaginable y quizás sea uno de los últimos en volver. Si cae en las mañas de los últimos equipos argentinos y el técnico no responde a las circunstancias en los momentos cruciales esteremos condenados a repetir la historia de los últimos 24 años.
El 12 de junio comienza a rodar la pelota para un nuevo sueño en el remozado estadio Ellis Park de Johanessburgo, Nigeria y el mundo esperan, solo depende de ellos.
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