quarta-feira, 10 de agosto de 2011

El fútbol Argentino y el dolor de ya no ser

Tras la poco feliz actuación de la selección argentina de fútbol en la última Copa América que terminó con el ciclo de Sergio Batista al frente del equipo y la incorporación de Alejandro Sabella como nuevo entrenador se resolvió la situación de caos creada en gran parte por los medios acerca de la continuidad del proceso con vista a las próximas eliminatorias que arrancarán en octubre próximo.
Ya pasaron 25 años de la gesta de México ´86 y por consiguiente 21 del subcampeonato de Italia ’90. También permanecen lejanas aquellas fotos de las Copas América de ‘91 y ’93. Las medallas doradas de Atenas ‘04 y Beiging ’08 no lograron mitigar el dolor de ya no ser, se sabe que compiten equipos juveniles con algunos mayores entonces no se toman en serio. Tampoco cuentan los 5 títulos juveniles ‘95/’97/’01/’05/’07 porque después el trabajo en divisiones menores no se vislumbra en la selección mayor por diversas razones a pesar que por allí hayan pasado Cambiasso, Aimar, Saviola, D’alessandro, Riquelme, Messi, Tévez, Agüero, Sorín, Mascherano, Di María por citar a los más representativos.
Sin dudas el problema está en la selección mayor, quizás el punto de inflexión haya sido el famoso 0-5 frente a Colombia en cancha de River durante las eliminatorias para el Mundial de Estados Unidos de 1994.
A partir de ese momento los fracasos se sucedieron continuamente, nos acostumbramos a escuchar explicaciones carentes de fundamento por parte de jugadores y técnicos, periodistas que pasaban de pasivos espectadores a entusiastas hinchas y terminaban como furiosos detractores e impulsores de vientos de cambio, dirigentes complacientes más ocupados en apagar incendios que en plantar nuevos árboles. Sin embargo cada torneo que se jugaba era un nuevo fracaso donde siempre se buscaba una razón culpable desde el dóping de Maradona, pasando por la mano de Tulio, el cabezazo de Ortega hasta la dudosa lesión del hombro de Abbondanzieri y el papelito con los penales de Lehmann,
Sería redundante explicar la crisis que vive el fútbol argentino no solamente a nivel de la selección sino también a nivel de clubes donde los títulos internacionales de Boca y Estudiantes durante la última década representan un oasis en el desierto. La reciente Copa que perdió Independiente ante el ignoto Jubilo Iwata no hace más que confirmar esta aseveración, quizás pueda tener mejor desempeño ante el Inter de Porto Alegre cuando dispute la Recopa Sudamericana los próximos días, aunque dudo que pueda superar al equipo brasilero.
Igual de decepcionante fue la extenuante gira europea de Boca Juniors. Más allá de un valeroso empate frente al Arsenal inglés, las derrotas frente al Español y al París Saint Germain dejaron la certeza de la realidad del fútbol local frente a algunos equipos europeos. Si bien es cierto que Boca había comenzado la pre temporada semanas atrás, la diferencia física y la velocidad de los europeos se hizo sentir y las dudas sobre ciertos rendimientos individuales debe haber preocupado seriamente a Falcioni.
Pero la crisis de la selección nacional es un tema aparte, entonces la AFA decidió cortar el hilo por la parte más delgada y Batista fue invitado a dimitir cuando un mes atrás se lo había confirmado en el cargo. Conspiraron contra el ex volante central de la selección de 1986 y 1990 la magra actuación de la reciente Copa América y el hecho que nunca fue un técnico que gozara del beneplácito de la dirigencia, más bien fue una salida elegante para descomprimir el tema Maradona post-Sudáfrica. Un entrenador de bajo perfil y carácter fuerte, sin gran experiencia en primera división pero con el aval de la medalla de oro conseguida en Beijing 2008 y un ascenso con su querido Argentinos Juniors en 2004.
Sin embargo resulta contradictoria la salida del cuestionado técnico por cuanto un mes atrás se había firmado el contrato que lo ligaba de manera oficial al seleccionado. Pero la presión de los medios y las críticas al mandamás de la AFA precipitaron el final en un hecho sin precedentes desde que Grondona asumiera la conducción del ente allá por 1979.
El elegido, Alejandro Sabella, es un técnico serio y trabajador reconocido por los títulos obtenidos en Estudiantes de la Plata y que al momento de conocer su designación se encontraba presto a viajar para dirigir en los Emiratos Árabes. Formado en el riñón del Estudiantes de Bilardo de 1981/83 de donde también emergiera Miguel Angel Russo. Alcanzó notoriedad como ayudante de Daniel Passarella en la selección argentina y numerosos equipos hasta que se independizó a comienzos de 2009 con los resultados ya conocidos.
En apenas dos meses arrancan las eliminatorias, y tras el nivel parejo mostrado por muchos equipos en la última Copa América, el camino hacia Brasil no será ningún paseo para la selección albiceleste si no mejora el nivel futbolístico de los últimos partidos. Veremos cual equipo coloca Sabella en la cancha y fundamentalmente si respeta un estilo de juego, ese que el equipo añora y no encuentra hasta el momento.
Lo cierto es que Grondona entiende que el problema no está solamente en la selección mayor, sino también en juveniles donde los resultados obtenidos durante las últimas competencias no responden a las expectativas esperándose cuál será la actuación del sub-20 que actualmente disputa el mundial de Colombia dirigido por Walter Perazzo. También Bilardo está en la cuerda floja reducido al puesto honorífico de Director de Selecciones Nacionales ocupándose por ejemplo de las necesidades de las jugadoras de fútbol femenino, pero desaprovechado en su bagaje de conocimientos futbolísticos, sin ninguna injerencia más que ser el nexo entre la dirigencia y el cuerpo técnico quedando muchas veces en offside por las diferencias inocultables entre ambas partes y por cierta incontinencia verbal.
La bomba de humo lanzada como un maestro ninja por julio Grondona en la reunión donde los dirigentes iban a pedir la cabeza de Batista y una reestructuración en la selección argentina terminó con el insólito proyecto de un torneo que unificaba la primera división con el torneo Nacional B participando 38 equipos y con más dinero a repartir entre los clubes gracias a un acuerdo con el Gobierno Nacional. Durante casi una semana no se habló de otra cosa pasando el fracaso de la Copa América a un rincón. Se especuló con eliminar los descensos e incorporar también a clubes del Torneo Argentino A y de la B metropolitana. Se cuestionó a los dirigentes que habían dado el visto bueno al proyecto sin ningún estudio, aunque la AFA aceptaba propuestas de modificación, pero finalmente se abortó desde la propia AFA a sabiendas que la alta exposición del tema podría conspirar mínimamente contra la enésima y segura reelección de Grondona al frente del organismo en Octubre próximo.
El hombre que maneja con mano de hierro lo que considera su feudo se ha convertido en una de las personas más poderosas e influyentes del país, sus acuerdos comerciales con los grupos multimedios primero y con el Gobierno Nacional después le permitieron posicionar a la AFA como una corporación al mismo nivel que los sindicatos, los empresarios, el campo o la iglesia.
Quien había sido ferretero en su Sarandí natal llegó a la Presidencia de Independiente primero y a la AFA después, para años después convertirse en vicepresidente ejecutivo de la FIFA
La llave que le permite a la AFA negociar los derechos de televisión fue una herramienta que todos los clubes afiliados pusieron hace tiempo en manos de la organización y que permitió que las dificultades económicas y los compromisos fueran salvados aunque tácitamente se transformaban en rehenes de la AFA y militantes de la complacencia y veneración hacia su presidente. Como en toda tiranía el líder no deja sucesores, por lo que la era post-Grondona se presume complicada a nivel dirigencial sobre todo por la resistencia que opondrán los clubes a cualquier tipo de reforma que altere sus intereses y a un modo de ejercer el poder que supera las tres décadas.
Pero, volviendo a la realidad local, comienza un nuevo torneo Apertura con mucha expectativa, pero pocas figuras, con mucha pasión pero pocos clásicos, con mucha garra y poco fútbol, con mucha táctica y poca técnica. La mediocridad del fútbol argentino ha empezado a emparejarse hacia abajo. El Nacional B gana cada vez m{as notoriedad en los programaciones de la canales de aire y cable, en las p{aginas de los diarios y revistas deportivas y hasta en los sitios de Internet. No es para menos, dentro de la categoría están nada menos que River Plate, Huracán, Rosario Central, Gimnasia y Esgrima de la Plata, Quiilmes, Chacarita y Ferro Carril Oeste. Solamente subirán entre dos y cuatro equipos por lo que la disputa será tremenda teniendo en cuenta la extensión del torneo, las lesiones, suspensiones y viajes a todo el país.
River confirmó a Matías Almeyda como DT y repatrió a Cavenaghi y al “chori” Domínguez, incorporó a Vella de Newell´s, Alayes y Carlos Sánchez además vendió a Lamela y Buonanotte, el infortunado Pavone fue a Lanús y Ferrari regresó a Rosario Central. Tampoco estará el infortunado Carrizo, ni Carusso ni Acevedo. Sin dudas es el máximo candidato, habrá que ver si logra imponer su categoría en esta división.
Volviendo a la primera división, Boca contrató al delantero Cvitanich para reemplazar al retirado Palermo, retornó el veterano y rústico defensor Schiavi y se aseguró la presencia de los porteros Orion y el uruguayo Sosa (ex Peñarol} tras la ida de Luchetti.
San Lorenzo contrató al delantero Gigliotti de All Boys y nuevamente retornó Romeo con el fin de mejorar ofensivamente. El “turco” Assad buscará cambiarle la apariencia a un equipo muy apático durante el anterior Clausura.
Racing ahora bajo la conducción técnica del “cholo” Simeone buscará una mayor dinámica aguardando la recuperación del colombiano Giovanni Moreno para juntarse con su compatriota Teo Gutiérrez. Incorporó a Aued y Castro de Gimnasia y Esgrima de la Plata y promete dar pelea en los puestos de vanguardia
Independiente buscará mantener su actuación en el torneo local sin dejar de lado todas las copas internacionales que deberá disputar (inter, Porto y Pachuca). Logró repatriar al defensor Milito del Barcelona e incorporó a Osmar Ferreyra. Se fueron Mancuello y Silvera a Belgrano y Mareque a Francia.
Estudiantes contrató a Miguel Russo como entrenador con la intención de mantenerse entre los mejores equipos. Arribó el formidable arquero paraguayo Villar para reemplazar a Orion y regresaron el goleador Mauro Boselli de Inglaterra y el defensor Cellay de discreta actuación en Boca y se transfirió a Enzo Pérez a Portugal, por lo que el joven Diego Galván o el colombiano Carbonero tomarían la poste del volante ofensivo.
Finalmente Diego Valeri seguirá en Lanús para beneplácito de sus hinchas luego de zanjar el conflicto que mantenía con la dirigencia del club. Retornó el volante Frtzler de su paso por España para reforzar la línea media y buscará repetir su gran campaña del Clausura último.
El actual campeón Vélez se desprendió de Maxi Moralez y Ricky Álvarez y todo parece indicar que el David Ramírez será titular al igual que el juvenil Canteros en lugar del lesionado Razzotti en el equipo que dirige Ricardo Gareca.
Habrá que prestar atención a las campañas de los clubes ascendidos que de acuerdo a los antecedentes prometen ser meritorias, por lo que los equipos de primera división que peleen por permanecer en la categoría deberán obtener buenos resultados.
También debe tenerse en cuenta la disputa de la Copa Sudamericana en la cual participarán Arsenal, Lanús, Independiente, Godoy Cruz, Vélez, Estudiantes y Argentinos Juniors por el consiguiente esfuerzo que conlleva la disputa de ambos torneos.
Aunque las expectativas son las mismas de los últimos torneos en cuanto a la mediocridad futbolística, habrá que ver si los equipos grandes recuperan su grandeza o los equipos chicos siguen manteniendo su supremacía.
Una nueva página de la historia del fútbol Argentino se abre con final como siempre incierto. La luz de esperanza para que los espectáculos mejoren está siempre encendida, de los propios equipos será la responsabilidad de mantenerla o apagarla.

quinta-feira, 21 de julho de 2011

Uruguay y Paraguay definen una Copa América apática

Uruguay y Paraguay dirimirán la 43° edición de la Copa América el domingo próximo en el reparado estadio de River Plate de la ciudad de Buenos Aires.
No era la final que la mayoría esperaba, pero detrás de Argentina y Brasil los finalistas eran los equipos que tenían más chances, de acuerdo a sus antecedentes y la actuación en la pasada Copa del Mundo, para llegar a esta instancia.
Sin dudas el camino de ambos contendientes no fue fácil, inclusive fue más complicado de lo esperado, pero poco a poco y a medida que avanzaban en la Copa se se afirmaban los equipos con una identidad bien definida, aquella que pareció faltarles a argentinos y brasileños.
Uruguay superó con autoridad a Perú en semifinales porque nunca se cansó de buscar el arco contrario complicando a su rival con pelotas aéreas y desbordes y remates de media distancia. A pesar del esforzado trabajo de los incas por mantener el cero durante la primera etapa siempre pareció que Uruguay era más equipo y que una vez que lograra la apertura sería muy difícil para los peruanos revertir la historia. Perú cada vez jugaba más cerca de su arquero y salvo una buena jugaba de Vargas cuyo centro rasante no llegaron a conectar ni Guerrero ni Advíncula, Uruguay no fue inquietado defensivamente.
El segundo tiempo transcurría sin demasiados matices hasta que un remate complicado de media distancia de Forlan no puedo ser retenido por el arquero Fernández y Suárez colocó la apertura. Cinco minutos después un formidable pase en profundidad de Álvaro Pereira encontró al delantero de Liverpool picando entre dos defensores peruanos en una larga carrera hacia el arco, les ganó en velocidad, eludió al arquero y marcó su doblete en el partido y el pasaje a la final de los celestes. Con el resultado asegurado Tabárez incluso se dio el gusto de reemplazas a Suárez y Gargano para preservarlos. Vargas se fue expulsado por un inconcebible codazo a Coates.
El conjunto dirigido por Markarian dio una prueba de fe con vistas a las próximas eliminatorias con la esperanza firme de volver a disputar una Copa del Mundo tras 32 años cuando todavía Cubillas, Uribe, Oblitas y Chjumpitaz daban muestras de su talento en la selección de la banda roja.
Sorprendió que Paraguay ante Venezuela haya dispuesto casi el mismo planteo que frente a Brasil tomando muchos recaudos para anular a Arango y Rondón, lo que presagiaba que este encuentro no sería similar al de la primera rueda. Sin embargo y pese al arranque inicial de los guaraníes ello la selección “vino tinto” se las ingenió para crear alguna posibilidad en un partido soporífero para los pocos hinchas que además tuvieron que soportar una temperatura bajísima en la ciudad de Mendoza. Queda para la polémica el gol anulado a Vizcarrondo por offside de Rondón que a criterio del árbitro mexicano molestó al arquero Villar.
Sin goles se fueron a la prórroga donde se vieron las mejores acciones de los venezolanos ayudados por la expulsión de Santana. Fue así que primero Miku y luego Arango de tiro libre estrellaron dos remates en los palos y Villar detuvo todo lo que le tiraron cuando los caribeños intentaban la arremetida final. No hubo caso y se llegó a los penales donde todos los paraguayos convirtieron y el arquero Villar fue nuevamente el héroe de la noche al contener el débil remate de Lucena. No nos detendremos en los incidentes provocados al final del encuentro cuando jugadores de ambos equipos emprendieron una feroz gresca que puede derivar en la suspensión de algunos jugadores guaraníes para la final, solamente manifestar que es deplorable.
Los guaraníes arriban a la final sin haber ganado ningún partido en tiempo reglamentario en un hecho que no registra precedentes (1) .

Venezuela se va con la amargura de saber que cuando se lo propuso y encontró los espacios puso en aprietos al conjunto guaraní, pero con la firme convicción de que se encuentra en la buena senda y por primera vez en su historia ha dejado de ser promesa para convertirse en realidad el sueño de pelear por la clasificación a un Mundial.
La final difícilmente sea desde el plano técnico admirable por los que ambos equipos proponen, pero desde el punto de vista táctico puede resultar muy interesante y si se produce rápidamente la apertura del marcador el partido puede ganar en intensidad y emociones cuando el equipo que se encuentre en desventaja tenga que ir a buscar el empate. En el caso que no aparezca el primer gol, el match puede resultar muy enredado puesto que ninguno de los dos equipos está acostumbrado a ceder ventajas.
Para entender un poco más lo afirmado anteriormente es necesario retroceder cronológicamente para revisar las anteriores instancias donde se dieron resultados inesperados de acuerdo a lo visto en cada uno de los compromisos.
Un viejo dogma marino sentencia que el pez grande se come al más pequeño. Por lo tanto y para evitar esa ley natural de la supervivencia, el más chico debe protegerse del ataque mortal del más imponente.
Hasta donde se puede estirar el límite entre un planteo defensivo con la necesidad de obstruir lo que pretende crear el rival y la necesidad propia de obtener la ventaja? La historia del fútbol nos ha demostrado con los años que es más fácil defender que atacar sobre todo cuando se encuentran los jugadores y el sistema adecuado para llevar a cabo un planteo defensivo eficaz. Pero también aparecen jugadores dispuestos a romper todos los esquemas defensivos haciendo lo imprevisible y surgen técnicos audaces que de acuerdo a las cualidades de sus cracks privilegian el ataque aunque sin descuidar el aspecto defensivo. Sin dudas esto requiere mucho trabajo y tanto a Batista como a Menezes, que disponen de jugadores para romper esquemas le ha faltado tiempo para desarrollar sus ideas futbolísticas, por eso han cometido errores de improvisación que ante equipos con más oficio fueron fatales aunque la diferencia se haya dirimido desde el punto del penal.
Los cuatro enfrentamientos de cuartos de final tuvieron un denominador común: los seleccionados que propusieron la ofensiva y no pudieron capitalizarla en el arco contrario, ya sea por fallas propias en la definición o brillantes performances de los arqueros rivales, terminaron enredados en una especie de telaraña que impusieron los equipos más modestos con el firme propósito de frenar a las dos potencias máximas del certamen (Argentina y Brasil) y a los dos mejores equipos de la primera fase (Colombia y Chile). La clave era que cuanto más se estiraba un partido más chances tenía el equipo más modesto de clasificar a la próxima etapa, más aún si se llegaba a los penales.
No pretendo menoscabar a los finalistas (Uruguay y Paraguay) con este comentario, sus seleccionados tienen una identidad y un trabajo serio de sus entrenadores desde antes del Mundial de Sudáfrica donde han obtenido resultados que inclusive superaban sus expectativas, pero también es cierto que en el campo de juego se supieron técnica y colectivamente inferiores a Argentina y Brasil respectivamente apostando a un buen planteo táctico y a la estrategia adecuada no solo para “trabajar” los partidos extendiéndolos más allá de los 120 minutos sino también sino también para rearmarse y sobreponerse a lesiones y expulsiones sobre la marcha sin verse desarticulados en su esquema.
Si bien era factible que Uruguayos y Paraguayos accedieran a las semifinales, lo que nadie podía imaginarse antes de esta Copa era que Venezuela y Perú llegarían a esta instancia, sobre todo teniendo en cuanta la buena impresión que habían causado en su primeras presentaciones los representativos de Colombia y Chile.
Venezuela ha cambiado su mentalidad desde aquellos años en los cuales José Omar Pastoriza dirigió la eliminatoria para el Mundial 2002, pasando por el crecimiento durante la etapa de Richard Páez que incluyó la clasificación a cuartos de final de la Copa América en su propia tierra durante 2007, y llegando a esta confirmación con el trabajo de César Farías quien pretende seguir haciendo historia.
El caso de Perú es el más inexplicable desde el argumento lógico, puesto que un equipo que finalizó en los últimos lugares de la eliminatoria al último Mundial pudo recomponer su imagen futbolística con una combatividad inusitada sobreponiéndose a las importantes ausencias de Farfán y Pizarro, mostrándose ordenado y cauteloso defensivamente y letal en la ofensiva. Sin dudas la influencia del técnico Sergio Markarian fue decisivo para este renacer de los incaicos.
Pero trataremos de analizar sintéticamente cada uno de esos partidos para tratar de entender la inextricable realidad.
A Colombia le costó encontrar claridad en mitad de cancha con la línea de cinco volantes dispuesta por Markarian donde Advíncula y Chiroque impidieron las proyecciones de Zuñiga y Armero y Vargas jugaba sobre las espaldas del robusto Sánchez mientras Guerrero peleaba todas las pelotas que llegaban al área.
Colombia chocaba una y otra vez sin ideas contra una defensa firme. Solo Dayro Moreno inquietaba con sus tiros de media distancia entre los cuales unos de ellos pegó en un poste al igual que otro disparo de Guarín. A través de un foul sufrido en el área por Moreno, Radamel Falcao, de errática tarde se, encargó de desviar el penal. A partir de ese momento Colombia fue más tibo, Perú se animó y tibiamente se fue adelantando ante la impotencia de su rival manejando la pelota a través de Vargas y el ingresado Lobatón. El “bolillo” Gómez hizo ingresar a Rodallega para definir el partido, pero no se pudo desnivelar y se fueron al tiempo suplementario.
Fue así que en un tiro de esquina a favor de Perú, el arquero Martínez salió a despejar muy lejos de la portería perdiendo el equilibrio, la pelota le cayó a Lobatón quien desde casi 30 metros y con gran precisión clavó la pelota en un ángulo provocando la sorpresa y el estupor de los cafeteros.
Colombia buscó desesperadamente el ataque, pero no contó con un nuevo regalo de su propio arquero para los peruanos al entregar una pelota corta en la salida que Guerrero aprovechó y tras gran maniobra personal cedió a Vargas que colocó el 2-0 final.
Argentina y Uruguay protagonizaron un adelanto de final por la forma en la cual disputaron su encuentro. Mejor Argentina en la calidad técnica y circulación del balón. Más firme Uruguay en la merca y con buena presencia física en los tiros libres a través de Lugano y Cáceres. Por esa vía llegó la apertura: tiro libre de Forlan, Cáceres la cabecea con llamativa facilidad y el “gallego” Pérez toma libre por la izquierda el rebote del arquero Romero para silenciar el estadio de Santa Fe apenas a 5 minutos del comienzo.
Argentina reaccionó rápidamente con la recuperación de Mascherano, la distribución de Gago, la habilidad de Messi recostado sobre la derecha enganchando hacia adentro y la velocidad de Di María y Agüero. Pero fue Higuaín quien de cabeza y aprovechando un perfecto centro de Messi batió a Muslera colocando el empate. De allí hasta el final de la primera etapa se pudo observar el mejor repertorio de la selección argentina tocando, gambeteando, aunque creando pocas ocasiones de gol y la ofuscación de los orientales que se tradujo en violentos fouls y que terminó con tres tarjetas amarillas y el “gallego“ Pérez expulsado a poco de culminar la primera etapa por cortar una jugada de contraataque. A pesar de todo Lugano tuvo la más clara oportunidad impactando un cabezazo en el travesaño.
Argentina no pudo capitalizar durante el segundo tiempo la ventaja numérica, Messi se tiró al medio para permitir la subida de Zabaleta, pero Gago no tuvo el protagonismo de la primera etapa, Uruguay redobló esfuerzos con Arévalo Ríos, y los Álvaros (González y Pereira) defendiendo y progresando en el terreno. Los pelotazos para Suárez de punta aunque saliendo del área y Forlan que retrocede para volantear no pueden ser controlados por los defensores argentinos que cometen una falta tras otra. Pastore y Tévez ingresan por los inexpresivos Di María y Agüero para tratar de dar la estocada final. Sin embargo la expulsión de Mascherano por doble amarilla y algunas apariciones fugaces del arquero Muslera impiden el desnivel y terminan los 90 minutos con susto para el local, pues Forlan no puede cabecear bien un centro de Suárez . Ahora son 10 jugadores por equipo y a excepción de Zanetti todos los defensores argentinos están amonestados.
En los 30 minutos de tiempo suplementario Argentina se muestra mejor, pero Uruguay resiste y Suárez resulta una pesadilla para Burdisso y Milito. Entran Gargano y Eguren por los extenuados Alvaro Pereira y Arévalo Ríos en Uruguay, Biglia por Gago lesionado es la apuesta de Batista. Argentina crea las mejores chances con un remate en el palo de Higuaín y una tapada final de Muslera ante gran acción individual de Messi al filo de los penales.
En los penales Uruguay convierte todos y Muslera le tapa el penal a Tévez para conseguir la ansiada clasificación ante el júbilo de más de 5000 compatriotas en el estadio de Colón de Santa Fe.
Argentina culmina con otra decepción a la cual nos tiene acostumbrados desde 1993 hasta ahora. Sin dudas se buscarán culpables, se discutirá si fue o no un fracaso, se analizarán rendimientos, se juzgará si el cuerpo técnico está a la altura de las circunstancias, se propondrán nombres y alternativas. La actuación Argentina en esta Copa América se apoyó en conceptos que el técnico quería transmitir pero que no se advirtieron en el terreno de juego. Cuando las cosas no funcionaron se apeló a un plan B que funcionó con un rival como Costa Rica, pero ante un real candidato al título fracasó. La selección albiceleste lució una vez más como un cúmulo de individualidades dispersas en el campo de juego que debían moverse en lugares y situaciones donde no estaban acostumbrados y se sentían incómodos, primando lo individual sobre lo colectivo.
Párrafo aparte para la defensa argentina convertida en un tembladeral en cada pelota aéra, manifestando gran torpeza en la marca individual, fallas de sincronización y falta de timming en los cierres. SI se pretende seguir con estos defensores se deberá trabajar mucho.
Lo cierto es que las eliminatorias comienzan en Octubre y la paridad de esta Copa hace presagiar que serán muy complicadas si no se tienen los fundamentos futbolísticos para asumir cada compromiso con la seriedad necesaria y si no se diseña una estrategia acorde.
Brasil jugó el mejor partido del torneo ante una ultradefensivo Paraguay que hizo recodar el partido frente a Japón por los octavos de final del pasado mundial de Sudáfrica. Martino dispuso un cuadrado en el mediocampo compuesto por Vera, Cáceres, Estigarribia y RIveros muy cerca de la línea de cuatro defensores con el propósito de cortar el enlace futbolístico entre Ganso y Robinho e impedir la subida por los laterales de Maicon y André Santos.
Le costó a Brasil manejar la pelota y llegar con posibilidades, pero de a poco Robinho se convirtió en el organizador y Neymar en el ejecutor aunque la buena tarea del arquero Villar y las fallas en la definición del delantero del Santos impidieron la ventaja en el marcador.
Paraguay con una aporte nulo en ofensiva y mucha lucha y fervor en el mediocampo llevó el partido al final del tiempo reglamentario y sin goles.
En el alargue siguió siendo el conjunto verdeamarelho el dominador de las acciones, pero nunca pudo doblegar a la fuerte defensa guaraní ni mucho menos a su entonado arquero.
Se fueron expulsados Alcaraz y Lucas Leiva por un tumulto, entraron jugadores de recambio, pero no se pudo modificar el marcador.
En la definición por penales ocurrió un hecho que este autor no recuerda haber visto u oído jamás: que un conjunto brasilero haya errado los 4 penales que ejecutó (2 desviados, uno en el poste y otro atajado). Estigarribia y Riveros convirtieron para Paraguay y Brasil se fue con las manos vacías y argumentando que el estado del terreno en el punto del penal era poco menos que deplorable y que el suelo no estaba firme, razón por la cual los pedazos de panes de césped se levantaban. Paradójicamente los Paraguayos también patearon desde el mismo sector y tuvieron menos inconvenientes.
Brasil demostró que tiene un gran potencial con estos jóvenes, pero que todavía les falta un trecho para destacarse internacionalmente con los cual no es muy descabellado pensar que Kaká, Luis Fabiano, Baptista y porqué no Ronaldinho y Adriano puedan tener alguna oportunidad en el scratch.
La sorprendente Venezuela dejó en el camino a la selección chilena que venía produciendo destacadas actuaciones en el partido más intenso de los cuartos de final.
Una multitud de chilenos cruzó la cordillera para alentar a su equipo en el coqueto estadio de San Juan esperanzados en llegar a las semifinales de esta Copa, pero la realidad les jugaría una mala pasada.
A pesar de ser un equipo técnicamente inferior, los caribeños jugaron prácticamente de igual a igual destacándose la precisión de Arango que casi sobre el final del primer tiempo lanzó un tiro libre que cabeceó Vizcarrondo al arco decretando el 1-0.
Con la entrada de Valdivia por Carmona en la segunda etapa, Chile se convirtió en una tromba. Pero el arquero Vega, Perozo sobre la línea y el travesaño les negaron la chance a los andinos. Hasta que promediando la segunda etapa Suazo tras una bonita jugada de Alexis Sánchez consiguió el empate. Parecía que el envión favorecería a Chile, pero a diez minutos del final otro tiro libre de Arango fue mal despejado por el arquero Bravo que no pudo retener la pelota sirviéndole el rebote a Cichero que no tuvo problemas en colocar el 2-1.
La expulsión de Gary Medel le puso más dramatismo al encuentro con todo Chile lanzado ferozmente al empate dejando enormes espacios para los contraataques que Venezuela no pudo aprovechar para liquidar el partido. Así la selección venezolana se convirtió en el único semifinalista que solamente necesitó 90 minutos para despachar a su rival.
Para Chile queda la esperanza de seguir por el camino que iniciara Marcelo Bielsa y ahora continúa Claudio Borghi. Se ha mostrado como uno de los equipos más ofensivos de la Copa, pero deberá mejorar defensivamente, sobre todo en retroceso y algunos de sus jugadores como Vidal, Beausejour o Medel deberán atemperar su carácter y su vehemencia cuando los partidos se complican.
El domingo tendremos un nuevo campeón de la Copa más antigua que se juega en Sudamérica. El Mundial 2014 lentamente asoma en el horizonte, los candidatos para clasificar hicieron su aparición en los últimos 20 días por Argentina. Todos tienen chances, pero las eliminatorias son muy extensas y admiten pocos errores.

(1) Argentina llegó a la final de la Copa América de Ecuador 1993 ganándole a Bolivia en el debut para luego empatar sucesivamente con México y Colombia para luego vencer en la definición por penales tanto a Brasil en cuartos de final como a Colombia en semifinales. Si bien el equipo dirigido por Alfio Basile no era tan amarrete con el espectáculo, no había lucido de la misma forma que en la Copa de Chile 1991 y recibía constantes críticas de la prensa por lo mal que jugaba.
Uruguay y Paraguay dirimirán la 43° edición de la Copa América el domingo próximo en el reparado estadio de River Plate de la ciudad de Buenos Aires.
No era la final que la mayoría esperaba, pero detrás de Argentina y Brasil los finalistas eran los equipos que tenían más chances, de acuerdo a sus antecedentes y la actuación en la pasada Copa del Mundo, para llegar a esta instancia.
Sin dudas el camino de ambos contendientes no fue fácil, inclusive fue más complicado de lo esperado, pero poco a poco y a medida que avanzaban en la Copa se se afirmaban los equipos con una identidad bien definida, aquella que pareció faltarles a argentinos y brasileños.
Uruguay superó con autoridad a Perú en semifinales porque nunca se cansó de buscar el arco contrario complicando a su rival con pelotas aéreas y desbordes y remates de media distancia. A pesar del esforzado trabajo de los incas por mantener el cero durante la primera etapa siempre pareció que Uruguay era más equipo y que una vez que lograra la apertura sería muy difícil para los peruanos revertir la historia. Perú cada vez jugaba más cerca de su arquero y salvo una buena jugaba de Vargas cuyo centro rasante no llegaron a conectar ni Guerrero ni Advíncula, Uruguay no fue inquietado defensivamente.
El segundo tiempo transcurría sin demasiados matices hasta que un remate complicado de media distancia de Forlan no puedo ser retenido por el arquero Fernández y Suárez colocó la apertura. Cinco minutos después un formidable pase en profundidad de Álvaro Pereira encontró al delantero de Liverpool picando entre dos defensores peruanos en una larga carrera hacia el arco, les ganó en velocidad, eludió al arquero y marcó su doblete en el partido y el pasaje a la final de los celestes. Con el resultado asegurado Tabárez incluso se dio el gusto de reemplazas a Suárez y Gargano para preservarlos. Vargas se fue expulsado por un inconcebible codazo a Coates.
El conjunto dirigido por Markarian dio una prueba de fe con vistas a las próximas eliminatorias con la esperanza firme de volver a disputar una Copa del Mundo tras 32 años cuando todavía Cubillas, Uribe, Oblitas y Chjumpitaz daban muestras de su talento en la selección de la banda roja.
Sorprendió que Paraguay ante Venezuela haya dispuesto casi el mismo planteo que frente a Brasil tomando muchos recaudos para anular a Arango y Rondón, lo que presagiaba que este encuentro no sería similar al de la primera rueda. Sin embargo y pese al arranque inicial de los guaraníes ello la selección “vino tinto” se las ingenió para crear alguna posibilidad en un partido soporífero para los pocos hinchas que además tuvieron que soportar una temperatura bajísima en la ciudad de Mendoza.
Sin goles se fueron a la prórroga donde se vieron las mejores acciones de los venezolanos ayudados por la expulsión de Santana. Fue así que primero Miku y luego Arango de tiro libre estrellaron dos remates en los palos y Villar detuvo todo lo que le tiraron cuando los caribeños intentaban la arremetida final. No hubo caso y se llegó a los penales donde todos los paraguayos convirtieron y el arquero Villar fue nuevamente el héroe de la noche al contener el débil remate de Lucena. De esa manera los guaraníes llegan a la final sin haber ganado ningún partido en tiempo reglamentario en un hecho que no registra precedentes (1) .

Venezuela se va con la amargura de saber que cuando se lo propuso y encontró los espacios puso en aprietos al conjunto guaraní, pero con la firme convicción de que se encuentra en la buena senda y por primera vez en su historia ha dejado de ser promesa para convertirse en realidad el sueño de pelear por la clasificación a un Mundial.
La final difícilmente sea desde el plano técnico admirable por los que ambos equipos proponen, pero desde el punto de vista táctico puede resultar muy interesante y si se produce rápidamente la apertura del marcador el partido puede ganar en intensidad y emociones cuando el equipo que se encuentre en desventaja tenga que ir a buscar el empate. En el caso que no aparezca el primer gol, el match puede resultar muy enredado puesto que ninguno de los dos equipos está acostumbrado a ceder ventajas.
Para entender un poco más lo afirmado anteriormente es necesario retroceder cronológicamente para revisar las anteriores instancias donde se dieron resultados inesperados de acuerdo a lo visto en cada uno de los compromisos.
Un viejo dogma marino sentencia que el pez grande se come al más pequeño. Por lo tanto y para evitar esa ley natural de la supervivencia, el más chico debe protegerse del ataque mortal del más imponente.
Hasta donde se puede estirar el límite entre un planteo defensivo con la necesidad de obstruir lo que pretende crear el rival y la necesidad propia de obtener la ventaja? La historia del fútbol nos ha demostrado con los años que es más fácil defender que atacar sobre todo cuando se encuentran los jugadores y el sistema adecuado para llevar a cabo un planteo defensivo eficaz. Pero también aparecen jugadores dispuestos a romper todos los esquemas defensivos haciendo lo imprevisible y surgen técnicos audaces que de acuerdo a las cualidades de sus cracks privilegian el ataque aunque sin descuidar el aspecto defensivo. Sin dudas esto requiere mucho trabajo y tanto a Batista como a Menezes, que disponen de jugadores para romper esquemas le ha faltado tiempo para desarrollar sus ideas futbolísticas, por eso han cometido errores de improvisación que ante equipos con más oficio fueron fatales aunque la diferencia se haya dirimido desde el punto del penal.
Los cuatro enfrentamientos de cuartos de final tuvieron un denominador común: los seleccionados que propusieron la ofensiva y no pudieron capitalizarla en el arco contrario, ya sea por fallas propias en la definición o brillantes performances de los arqueros rivales, terminaron enredados en una especie de telaraña que impusieron los equipos más modestos con el firme propósito de frenar a las dos potencias máximas del certamen (Argentina y Brasil) y a los dos mejores equipos de la primera fase (Colombia y Chile). La clave era que cuanto más se estiraba un partido más chances tenía el equipo más modesto de clasificar a la próxima etapa, más aún si se llegaba a los penales.
No pretendo menoscabar a los finalistas (Uruguay y Paraguay) con este comentario, sus seleccionados tienen una identidad y un trabajo serio de sus entrenadores desde antes del Mundial de Sudáfrica donde han obtenido resultados que inclusive superaban sus expectativas, pero también es cierto que en el campo de juego se supieron técnica y colectivamente inferiores a Argentina y Brasil respectivamente apostando a un buen planteo táctico y a la estrategia adecuada no solo para “trabajar” los partidos extendiéndolos más allá de los 120 minutos sino también sino también para rearmarse y sobreponerse a lesiones y expulsiones sobre la marcha sin verse desarticulados en su esquema.
Si bien era factible que Uruguayos y Paraguayos accedieran a las semifinales, lo que nadie podía imaginarse antes de esta Copa era que Venezuela y Perú llegarían a esta instancia, sobre todo teniendo en cuanta la buena impresión que habían causado en su primeras presentaciones los representativos de Colombia y Chile.
Venezuela ha cambiado su mentalidad desde aquellos años en los cuales José Omar Pastoriza dirigió la eliminatoria para el Mundial 2002, pasando por el crecimiento durante la etapa de Richard Páez que incluyó la clasificación a cuartos de final de la Copa América en su propia tierra durante 2007, y llegando a esta confirmación con el trabajo de César Farías quien pretende seguir haciendo historia.
El caso de Perú es el más inexplicable desde el argumento lógico, puesto que un equipo que finalizó en los últimos lugares de la eliminatoria al último Mundial pudo recomponer su imagen futbolística con una combatividad inusitada sobreponiéndose a las importantes ausencias de Farfán y Pizarro, mostrándose ordenado y cauteloso defensivamente y letal en la ofensiva. Sin dudas la influencia del técnico Sergio Markarian fue decisivo para este renacer de los incaicos.
Pero trataremos de analizar sintéticamente cada uno de esos partidos para tratar de entender la inextricable realidad.
A Colombia le costó encontrar claridad en mitad de cancha con la línea de cinco volantes dispuesta por Markarian donde Advíncula y Chiroque impidieron las proyecciones de Zuñiga y Armero y Vargas jugaba sobre las espaldas del robusto Sánchez mientras Guerrero peleaba todas las pelotas que llegaban al área.
Colombia chocaba una y otra vez sin ideas contra una defensa firme. Solo Dayro Moreno inquietaba con sus tiros de media distancia entre los cuales unos de ellos pegó en un poste al igual que otro disparo de Guarín. A través de un foul sufrido en el área por Moreno, Radamel Falcao, de errática tarde se, encargó de desviar el penal. A partir de ese momento Colombia fue más tibo, Perú se animó y tibiamente se fue adelantando ante la impotencia de su rival manejando la pelota a través de Vargas y el ingresado Lobatón. El “bolillo” Gómez hizo ingresar a Rodallega para definir el partido, pero no se pudo desnivelar y se fueron al tiempo suplementario.
Fue así que en un tiro de esquina a favor de Perú, el arquero Martínez salió a despejar muy lejos de la portería perdiendo el equilibrio, la pelota le cayó a Lobatón quien desde casi 30 metros y con gran precisión clavó la pelota en un ángulo provocando la sorpresa y el estupor de los cafeteros.
Colombia buscó desesperadamente el ataque, pero no contó con un nuevo regalo de su propio arquero para los peruanos al entregar una pelota corta en la salida que Guerrero aprovechó y tras gran maniobra personal cedió a Vargas que colocó el 2-0 final.
Argentina y Uruguay protagonizaron un adelanto de final por la forma en la cual disputaron su encuentro. Mejor Argentina en la calidad técnica y circulación del balón. Más firme Uruguay en la merca y con buena presencia física en los tiros libres a través de Lugano y Cáceres. Por esa vía llegó la apertura: tiro libre de Forlan, Cáceres la cabecea con llamativa facilidad y el “gallego” Pérez toma libre por la izquierda el rebote del arquero Romero para silenciar el estadio de Santa Fe apenas a 5 minutos del comienzo.
Argentina reaccionó rápidamente con la recuperación de Mascherano, la distribución de Gago, la habilidad de Messi recostado sobre la derecha enganchando hacia adentro y la velocidad de Di María y Agüero. Pero fue Higuaín quien de cabeza y aprovechando un perfecto centro de Messi batió a Muslera colocando el empate. De allí hasta el final de la primera etapa se pudo observar el mejor repertorio de la selección argentina tocando, gambeteando, aunque creando pocas ocasiones de gol y la ofuscación de los orientales que se tradujo en violentos fouls y que terminó con tres tarjetas amarillas y el “gallego“ Pérez expulsado a poco de culminar la primera etapa por cortar una jugada de contraataque. A pesar de todo Lugano tuvo la más clara oportunidad impactando un cabezazo en el travesaño.
Argentina no pudo capitalizar durante el segundo tiempo la ventaja numérica, Messi se tiró al medio para permitir la subida de Zabaleta, pero Gago no tuvo el protagonismo de la primera etapa, Uruguay redobló esfuerzos con Arévalo Ríos, y los Álvaros (González y Pereira) defendiendo y progresando en el terreno. Los pelotazos para Suárez de punta aunque saliendo del área y Forlan que retrocede para volantear no pueden ser controlados por los defensores argentinos que cometen una falta tras otra. Pastore y Tévez ingresan por los inexpresivos Di María y Agüero para tratar de dar la estocada final. Sin embargo la expulsión de Mascherano por doble amarilla y algunas apariciones fugaces del arquero Muslera impiden el desnivel y terminan los 90 minutos con susto para el local, pues Forlan no puede cabecear bien un centro de Suárez . Ahora son 10 jugadores por equipo y a excepción de Zanetti todos los defensores argentinos están amonestados.
En los 30 minutos de tiempo suplementario Argentina se muestra mejor, pero Uruguay resiste y Suárez resulta una pesadilla para Burdisso y Milito. Entran Gargano y Eguren por los extenuados Alvaro Pereira y Arévalo Ríos en Uruguay, Biglia por Gago lesionado es la apuesta de Batista. Argentina crea las mejores chances con un remate en el palo de Higuaín y una tapada final de Muslera ante gran acción individual de Messi al filo de los penales.
En los penales Uruguay convierte todos y Muslera le tapa el penal a Tévez para conseguir la ansiada clasificación ante el júbilo de más de 5000 compatriotas en el estadio de Colón de Santa Fe.
Argentina culmina con otra decepción a la cual nos tiene acostumbrados desde 1993 hasta ahora. Sin dudas se buscarán culpables, se discutirá si fue o no un fracaso, se analizarán rendimientos, se juzgará si el cuerpo técnico está a la altura de las circunstancias, se propondrán nombres y alternativas. La actuación Argentina en esta Copa América se apoyó en conceptos que el técnico quería transmitir pero que no se advirtieron en el terreno de juego. Cuando las cosas no funcionaron se apeló a un plan B que funcionó con un rival como Costa Rica, pero ante un real candidato al título fracasó. La selección albiceleste lució una vez más como un cúmulo de individualidades dispersas en el campo de juego que debían moverse en lugares y situaciones donde no estaban acostumbrados y se sentían incómodos, primando lo individual sobre lo colectivo.
Párrafo aparte para la defensa argentina convertida en un tembladeral en cada pelota aéra, manifestando gran torpeza en la marca individual, fallas de sincronización y falta de timming en los cierres. SI se pretende seguir con estos defensores se deberá trabajar mucho.
Lo cierto es que las eliminatorias comienzan en Octubre y la paridad de esta Copa hace presagiar que serán muy complicadas si no se tienen los fundamentos futbolísticos para asumir cada compromiso con la seriedad necesaria y si no se diseña una estrategia acorde.
Brasil jugó el mejor partido del torneo ante una ultradefensivo Paraguay que hizo recodar el partido frente a Japón por los octavos de final del pasado mundial de Sudáfrica. Martino dispuso un cuadrado en el mediocampo compuesto por Vera, Cáceres, Estigarribia y RIveros muy cerca de la línea de cuatro defensores con el propósito de cortar el enlace futbolístico entre Ganso y Robinho e impedir la subida por los laterales de Maicon y André Santos.
Le costó a Brasil manejar la pelota y llegar con posibilidades, pero de a poco Robinho se convirtió en el organizador y Neymar en el ejecutor aunque la buena tarea del arquero Villar y las fallas en la definición del delantero del Santos impidieron la ventaja en el marcador.
Paraguay con una aporte nulo en ofensiva y mucha lucha y fervor en el mediocampo llevó el partido al final del tiempo reglamentario y sin goles.
En el alargue siguió siendo el conjunto verdeamarelho el dominador de las acciones, pero nunca pudo doblegar a la fuerte defensa guaraní ni mucho menos a su entonado arquero.
Se fueron expulsados Alcaraz y Lucas Leiva por un tumulto, entraron jugadores de recambio, pero no se pudo modificar el marcador.
En la definición por penales ocurrió un hecho que este autor no recuerda haber visto u oído jamás: que un conjunto brasilero haya errado los 4 penales que ejecutó (2 desviados, uno en el poste y otro atajado). Estigarribia y Riveros convirtieron para Paraguay y Brasil se fue con las manos vacías y argumentando que el estado del terreno en el punto del penal era poco menos que deplorable y que el suelo no estaba firme, razón por la cual los pedazos de panes de césped se levantaban. Paradójicamente los Paraguayos también patearon desde el mismo sector y tuvieron menos inconvenientes.
Brasil demostró que tiene un gran potencial con estos jóvenes, pero que todavía les falta un trecho para destacarse internacionalmente con los cual no es muy descabellado pensar que Kaká, Luis Fabiano, Baptista y porqué no Ronaldinho y Adriano puedan tener alguna oportunidad en el scratch.
La sorprendente Venezuela dejó en el camino a la selección chilena que venía produciendo destacadas actuaciones en el partido más intenso de los cuartos de final.
Una multitud de chilenos cruzó la cordillera para alentar a su equipo en el coqueto estadio de San Juan esperanzados en llegar a las semifinales de esta Copa, pero la realidad les jugaría una mala pasada.
A pesar de ser un equipo técnicamente inferior, los caribeños jugaron prácticamente de igual a igual destacándose la precisión de Arango que casi sobre el final del primer tiempo lanzó un tiro libre que cabeceó Vizcarrondo al arco decretando el 1-0.
Con la entrada de Valdivia por Carmona en la segunda etapa, Chile se convirtió en una tromba. Pero el arquero Vega, Perozo sobre la línea y el travesaño les negaron la chance a los andinos. Hasta que promediando la segunda etapa Suazo tras una bonita jugada de Alexis Sánchez consiguió el empate. Parecía que el envión favorecería a Chile, pero a diez minutos del final otro tiro libre de Arango fue mal despejado por el arquero Bravo que no pudo retener la pelota sirviéndole el rebote a Cichero que no tuvo problemas en colocar el 2-1.
La expulsión de Gary Medel le puso más dramatismo al encuentro con todo Chile lanzado ferozmente al empate dejando enormes espacios para los contraataques que Venezuela no pudo aprovechar para liquidar el partido. Así la selección venezolana se convirtió en el único semifinalista que solamente necesitó 90 minutos para despachar a su rival.
Para Chile queda la esperanza de seguir por el camino que iniciara Marcelo Bielsa y ahora continúa Claudio Borghi. Se ha mostrado como uno de los equipos más ofensivos de la Copa, pero deberá mejorar defensivamente, sobre todo en retroceso y algunos de sus jugadores como Vidal, Beausejour o Medel deberán atemperar su carácter y su vehemencia cuando los partidos se complican.
El domingo tendremos un nuevo campeón de la Copa más antigua que se juega en Sudamérica. El Mundial 2014 lentamente asoma en el horizonte, los candidatos para clasificar hicieron su aparición en los últimos 20 días por Argentina. Todos tienen chances, pero las eliminatorias son muy extensas y admiten pocos errores.

(1) Argentina llegó a la final de la Copa América de Ecuador 1993 ganándole a Bolivia en el debut para luego empatar sucesivamente con México y Colombia para luego vencer en la definición por penales tanto a Brasil en cuartos de final como a Colombia en semifinales. Si bien el equipo dirigido por Alfio Basile no era tan amarrete con el espectáculo, no había lucido de la misma forma que en la Copa de Chile 1991 y recibía constantes críticas de la prensa por lo mal que jugaba.

sexta-feira, 15 de julho de 2011

Argentina, Brasil y Uruguay clasifican con lo justo

La actual edición de la Copa América puede catalogarse como muy pareja y solo algunos equipos han demostrado su superioridad sobre el resto aunque todavía no hay certeza de quienes pelearán finalmente por el título
Los goles escasearon y los espectáculos se transformaron en previsibles y aburridos durante la primera fecha, pero luego cuando los equipos salieron a asumir riesgos los partidos mejoraron el nivel y los tantos aparecieron, sobre todo en la apasionante definición del grupo B.
La inexorable caída de los elefantes pudo ser salvada gracias a que en los últimos encuentros de cada grupo tanto Argentina, Brasil como Uruguay impusieron su jerarquía.
Que ha pasado con Argentina, Brasil y Uruguay? Porqué Venezuela, Perú y en menor medida Bolivia y México han llegado a complicar a los equipos más importantes con sus planteos?
Puede explicarse por 2 razones fundamentales, la primera de ellas han sido las dificultades que encontraron sobretodo los técnicos debutantes en Argentina (Batista) y Brasil (Menezes) para conformar equipos equilibrados con la importante variedad de figuras que poseen del medio hacia adelante. Argentina tiene a Messi, Tévez, Higuaín, Agüero, Milito, Lavezzi, Cambiasso, Pastore para cubrir tres o a lo sumo cuatro puestos en ofensiva. Brasil presenta el mismo inconveniente con Robinho, Neymar, Pato, Ganso, Fred, Jadson, Elano. Uruguay no le va en zaga con Forlan, Cavani, Suárez, Abreu, pero éstos últimos cuentan con la ventaja del tiempo que lleva el maestro Tabárez en el banco de suplentes, lo que supone un mejor conocimiento de su plantel con sus virtudes y limitaciones, como así también mayor tiempo de trabajo y asimilación futbolística de los conceptos que pregona el técnico y que llevaron a los celestes al cuarto puesto en le última Copa del Mundo. Batista y Menezes son técnicos post Mundial y todavía no han logrado encontrar el equipo que mejor represente sus ideas futbolístias.
También conspiró contra los 3 grandes de Sudamérica el hecho que los rivales más flojos de cada grupo jugaron con ellos el último partido a excepción del grupo A donde Costa Rica demostró ser más que Bolivia, pero los argentinos no esperaban que el equipo del altiplano les hiciera tal planteo defensivo y opusiera tanta resistencia en el debut.
Brasil paqsó algunos sustos en gran medida por la inseguridad de su arquero Julio César permitió que Ecuador le empatara dos veces el marcador hasta que con dos ataques fulminantes definió el partido a su favor. Deberá dejar la suficiencia de lado y emplearse a fondo para superar partidos más complicados como el que le planteará Paraguay en cuartos de final con el recuerdo fresco de su agónico empate en Córdoba el último domingo.
Argentina, por su parte, cambio el esquema táctico del medio hacia adelante colocando a Gago en lugar de Banega para auxiliar a Mascherano en la recuperación y aprovechar su mejor y más rápida circulación de pelota para tocar rápido con Messi y los restantes atacantes. Luego reemplazó al errático Tévez por Di María y al veloz pero impreciso Lavezzi por Agüero. Delante de ellos colocó a Higuaín en lugar de Cambiasso buscando tener más presencia en el área contraria. De esa manera quedó configurado un 4-2-3-1 muy apropiado para buscar el resultado ante los costarricenses que luego de oponer resistencia hasta el último minuto del primer tiempo fueron ampliamente desbordados durante el complemento con brillantes actuaciones de Messi, Gago, Aguëro y Di María. Lamentablemente el equipo albiceleste depende mucho de la inspiración de Messi y a veces la localía le juega en contra cuando el público se impacienta, tal como ocurriera en Santa Fe ante Colombia donde algunos jugadores dieron muestra de fastidio y otros de nerviosismo. El choque frente a Uruguay parece ser muy cerrado y por primera vez en muchos años será a cara o cruz para dejar de lado las suspicacias que siempre existieron en las sucesivas eliminatorias mundialistas.
Uruguay terminó sufriendo más de la cuenta ante un juvenil equipo mexicano por haber perdonado cuando jugaba mejor y creaba posibilidades. Se lo notó muy errático a Forlan para la definición quizás todavía afectado por sus problemas sentimentales y sobre todo porque su exposición mediática en las revistas de chismes superaba a las noticias estrictamente deportivas. No obstante Luis Suárez sigue demostrando que es un delantero de peso y los volantes Diego Pérez y Arévalo Ríos mantienen un nivel similar al Mundial del año anterior. Candidato firme aunque deberá eliminar a Argentina, tal como ocurriera en 1987 para fortalecerse psicológicamente.
Chile ha sido uno de los mejores equipos del torneo. Ahora dirigido por Claudio Borghi ha dejado atrás el vértigo con el cual jugaban durante la etapa de Marcelo Bielsa para realizar un juego un poco más cauto aunque no exento de agresividad sobre todo cuando se unen los vértices del triángulo ofensivo que forman Matías Fernández, Alexis Sánchez y Humberto Suazo. Trabaja además muy bien la pelota parada en ambas áreas, solamente tendrá que corregir algún desacople defensivo para llegar a las últimas instancias.
Colombia ha sido uno de los equipos más equilibrados porque defiende muy bien – todavía no ha recibido goles – posee un mediocampo muy combativo pero de buen toque donde se destacan Dayro Moreno y Fredy Guarín, laterales con muy buena proyección como Zuñiga y Armero, más dos delanteros de gran potencia como Radamel Falcao García y Adrián Ramos. Es candidato sobre todo si mejora la puntería de sus atacantes.
Venezuela ha sido la “cenicenta” sorpresa de este torneo logrando superar un grupo muy difícil supo mantener el cero ante Brasil, demostró su superioridad ante los ecuatorianos y dio una importante pureba de carácter al empatarle en los últimos minutos a los paraguayos un partido increíble en el cual perdían por 3-1. Su fuerza radica en el buen toque del “maestrico “ González y Rondón y la potencia de su remate de media distancia que tan buenos frutos lke rindió durante toda la primera fase.
Perú ha demostrado que puede jugar partidos de igual a igual presionando inusualmente en la salida a sus oponentes a pesar de no contar en esta Copa ni con Pizarro ni con Farfán. Se ha mostrado como un equipo prolijo y compacto con una veloz salida de contraataque aprovechando el buen toque de Vargas, Carmona y Guevara y la gran potencia ofensiva de Paolo Guerrero.
Paraguay se ha mostrado llamativamente flojo defensivamente, ya que no es común que reciba 5 goles en 2 encuentros y la mayoría de pelota parada, pero sigue siendo aquel equipo combativo del mundial con Ortigoza y Vera luchando en la recuperación de pelota, Estigarribia desbordando una y otra vez por izquierda y el aporte ofensivo de Lucas Barrios, Santa Cruz y Haedo Valdez en el banquillo por si se complica el partido (como ocurrió ante Brasil). Equipo duro y aguerrido pero con poca generación en el mediocampo ya que la mayoría de los goles llegó por desbordes, rebotes o arrestos individuales de los delanteros.
Ecuador, Costa Rica, México y Bolivia se han despedido del torneo con diferentes sensaciones.
Los ecuatorianos han mostrado el bue nivel del arquero Elizaga y la potencia ofensiva de Caicedo y un errático “chucho” Benítez como única arma. Lento el mediocampo, flojos los defensores centrales y permeables los laterales, con Valencia solo en el primer partido, Ayoví y Saritama ausentes de la Copa el equipo no tuvo respuestas para torcer la historia y ahora se duda de la continuidad del técnico Rueda ante este nuevo fracaso de la tricolor.
Costa Rica presentó un equipo sub 23 que estuvo muy cerca de clasificar a la segunda ronsa y servirá al técnico argentino Lavolpe para sacar conclusiones y sumar jugadores al elenco mayor. El joven delantero de 18 años Joel Campbell ha sido quien más se destacó y su futuro puede estar en algún club Europeo.
México llegó con un conjunto sub 23 y cinco mayores, entre los cuales estaba Giovanni dos Santos, por haber disputado y ganado semanas atrás la Copa de Oro. Pero el escándalo de las prostitutas en Ecuador con la separación de ocho jugadores minó al plantel que no obstante cumplió una actuación regular aunque su rendimiento nunca alcanzó grandes matices.
Colombia-Perú, Argentina-Uruguay por un lado y Brasil-Paraguay, Chile-Venezuela serán las llaves que entre Sábado y Domingo definirán los enfrentamientos para las semifinales. El pronóstico de acuerdo a lo que hemos observado es reservado, dependerá de cómo utiliza sus hombres y su esquema cada equipo y del estado físico y mental de los protagonistas que saben que en esta instancia un error puede dejarlos fuera de la Copa.
Bolivia solo mostró orden frente a Argentina, cuando Costa Rica y Colombia lo superaron recurrió al golpe artero y sin contemplaciones y los nervios,
El espectáculo está abierto, señores!

terça-feira, 28 de junho de 2011

Crónica de un final anunciado: River pierde la categoría - Vélez campeón

Cuando el 8 de Junio de 2008 River Plate vencía por 2-1 a Olimpo y obtenía su 33º título local nadie podía imaginar que tres años después el poderoso equipo argentino descendería al torneo Nacional “B”. A pesar que la situación financiera del club no era la mejor y que no festejaba desde 2003 el campeonato obtenido servía como bálsamo para atemperar las duras críticas que la comisión directiva presidida por José María Aguilar.
Durante este trienio la dirigencia encabezada primero por el citado Aguilar y posteriormente por el mítico ex capitán Daniel Passarella devenido en presidente del club a fines de 2009 demostraría que nada es imposible en el fútbol argentino.
Transferencias sospechosas, malas contrataciones, pésima organización, falta de rumbo futbolístico fueron algunas de las razones para que la entidad del Barrio de Núñez sufra la mayor crisis económica quedando al borde de la quiebra. Los resultados tampoco ayudaban, muchos jugadores transitaban con pena y sin gloria, los más veteranos volvían con evidentes problemas físicos, los más jóvenes no llegaban a asentarse en primera división y muchos refuerzos no llegaban a su mejor nivel porque la banda roja les quedaba muy grande. Los técnicos también desfilaban: Simeone pasaba de campeón a último, Gorosito no levantaba cabeza, Astrada tampoco podía torcer la historia, Cappa y su tiki-taka no convencían y el equipo miraba de reojo la promoción.
Hasta que llegó J.J. López, frío y calculador como pocos priorizó el arco propio antes que el contrario, parecía que River salía del pozo, pero sobre el final el equipo se hundió en la mediocridad después de perder con Boca el clásico comenzaron las dudas de su arquero Carrizo y la defensa y sobre todo la falta de gol que lo llevó a no ganar más partidos registrando 4 empates y la derrota de la última fecha ante Lanús en un Monumental tan repleto como absorto que observaba impotente como su equipo jugaría la promoción decretada por la victoria de Olimpo ante Quilmes y la impericia de sus jugadores. Cada fecha que pasaba después del clásico perdido ante Boca crecía en la gente el miedo, cada paso en falso que daba el equipo lo acercaba más al precipicio, cada sospecha se confirmaba hasta que llegó el tan temido desenlace.
Llegaron los partidos por la promoción ante un motivado Belgrano de Còrdoba que había sido el mejor equipo de la segunda rueda del Torneo Nacional “B”.
El primero, disputado en el pequeño y elegante estadio de Barrio Alberdi (1) mostro dos facetas opuestas, por una parte el local que salió a disputa el partido como una verdadera final avasallando a su rival e imponiéndole su condición de local y su experiencia; por la otra un equipo timorato y nervioso con muchos juveniles inmaduros para este tipo de definición. El resultado es conocido: venció Belgrano por 2-0 primero aprovechando la inocencia de Adalberto Román que bajó una pelota en su propia área con la mano y Mansanelli transformó en gol tras la ejecución del penal y posteriormente tras un córner que peinaron hacia el segundo palo donde el “picante” Pereyra arremetió poniendo cifras definitivas. River fue un equipo sin alma que motivó inclusive que algunos hinchas ingresaran al campo de juego para reclamarle a algunos jugadores mayor actitud tratando de despertarlos de su letargo futbolístico.
La revancha en el Monumental no pudo empezar de a mejor manera para River pues a los cinco minutos ganaba 1-0 con una impresionante media vuelta de Pavone que ingresó pegada al palo izquierdo de Olave, River fue superior en el primer tiempo pero no pudo ampliar diferencias porque el arquero, la defensa y los fallos del árbitro Pezzotta (debió expulsar a un defensor de Belgrano y omitió un claro penal a Caruso) se lo impidieron. Para la segunda etapa el técnico Zielinski hizo ingresar a Andrizzi por Maldonado consciente que River podía dejar espacios para aprovechar y en una falla en el cierre entre Juan Manuel Dìaz y Ferrero el rebote le cayó a Farré que conquistó el empate y enmudeció al Monumental. Hubo tiempo para que Pavone desperdiciara un penal, faltaban todavía 20 minutos pero el duelo estaba sentenciado. La tristeza, la incredulidad y la resignación se adueñaron de los simpatizantes locales y el desconsuelo hizo su aparición en los rostros de los jugadores. El fantasma del descenso se había transformado en realidad y sobrevolaba la tarde del Monumental.
Debemos separar los hechos extra futbolísticos que ocurrieron al final del encuentro que incluyen la invasión del terreno, los disturbios en algunas tribunas, la rotura de gran parte de las instalaciones del estadio, los enfrentamientos con la policía, los destrozos y los saqueos en la zona aledaña al estadio que responden a la bronca producida y al deseo de expresar su disconformidad ante la gravedad de la situación vivida sin justificar para nada este tipo de reacción como así tampoco el accionar de los efectivos policiales que se sintieron desbordados por la ira incontenible de la gente
El Nacional “B” encierra para River un verdadero desafío, a una drástica reducción en el monto percibido por la televisación de sus partidos deben agregarse la disputa de un torneo extenso de dos ruedas de duración donde hay mucha paridad, la aspereza en la marca amparada muchas veces por los árbitros, la imposibilidad de contar con su público de visitante, los continuos viajes al interior del país, las canchas de dimensiones más reducidas con alambrados pegados a la línea de cal y con terrenos de juego desparejos, la falta de comodidades y confort necesarios, el desplazamiento de los titulares de los diarios, noticieros, páginas de Internet a un segundo plano de trascendencia.
Deberá tener en cuenta además que algunos jugadores de su plantel – sobre todo los más jóvenes provenientes de sus inferiores – no querrán jugar en una categoría inferior puesto que su cotización desciende notoriamente y su plataforma de despegue internacional se cierra abruptamente, los sueldos además son inferiores y la adaptación es impredecible.
Resta saber qué pasará con la actual comisión directiva, quién será el técnico que asumirá tal responsabilidad, que jugadores se quedarán y quienes llegarán para disputar este arduo torneo. Los errores cometidos por Rosario Central durante este aciago año de permanencia en la categoría deberían ser asimilados por los millonarios para evitar situaciones análogas.
“Nuca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio” recita Joan Manoel Serrat y esta frase se aplica al presente de los millonarios que deberán dejar de buscar las razones que provocaron la caída en este pozo y ponerse a trabajar para salir de esta incómoda posición donde River Plate jamás debió haber llegado.
Pero será fácil esta salida? No lo sabemos, dependerá del manejo de la dirigencia, de los jugadores que hagan frente a esta situación, del cuerpo técnico que prepare el equipo, de las críticas de los periodistas y de la paciencia de sus aficionados. Lo ideal es volver el próximo año pero nadie puede asegurarlo a ciencia cierta. Volverá pronto o estará confinado a pasar más años en la segunda división del fútbol argentino. La grandeza de River supera todos los interrogantes, pero realmente quién pensaba a principios de año que podía descender?
Por la trascendencia de lo ocurrido con River, el título magníficamente logrado por Vélez Sarsfield (39) en el recientemente finalizado torneo Clausura pasó a un segundo plano. El conjunto de Liniers redondeó así una buna temporada donde inclusive llegó a las semifinales frente a Peñarol y de haber convertido el uruguayo Silva el penal otorgado en el partido de vuelta podría haber llegado la final con Santos.
Aunque obtuvo menos puntos que en el anterior torneo cuando escoltó a Estudiantes el elenco velezano mantuvo su estructura donde se destacaron el arquero Barovero, los centrales Domínguez y Ortiz, el veterano volante y capitán Cubero, el experimentado Zapata, el impetuoso Augusto Fenández, el talentoso Maxi Moralez, el desequilibrante delantero “burrito” Martínez y el uruguayo Silva que a pesar de no jugar varios partidos por lesión fue fundamental durante las últimas fechas. La gran aparición del juvenil “Ricky” Álvarez, la recuperación de Emiliano Papa y la actitud de los suplentes David Ramírez y Guillermo Franco cuando les tocó ingresar fueron las novedades de este torneo. Punto para la dirigencia que le ratificó su confianza al técnico Gareca quien obtuvo así se segundo título en la entidad de Liniers.
Lanús (35) tuvo un comienzo dubitativo, pero luego terminó afianzándose como equipo y perdió su chance de pelear el título recién en la penúltima fecha cuando cayó ante Argentinos Juniors como local, pero quedará para la historia por haber enviado a RIver a jugar la promoción al derrotarlo en el propio Monumental de Núñez por 2-1 con un agónico gol. Se destacaron en el equipo granate el volante Diego Valeri, el uruguayo Regueiro, el incansable Pelletieri y el goleador cordobés Romero.
Godoy Cruz de Mendoza (34) también peleó casi hasta el final cuando el sorpresivo empate de Gimnasia y Esgrima de La Plata como local y la posterior derrota ante Vélez en Liniers lo dejó fuera de carrera aunque participará de la próxima Copa Sudamericana. Se destacaron en el conjunto cuyano los volantes Villar, Donda y Sánchez.
Olimpo (30) se salvó definitivamente de todo en la última fecha cuando venció por 1-0 a Quilmes con un tempraneo gol de Rolle y con una magnífica actuación del arquero Ibánez quien tuvo que reemplazar al lesionado Tombolini durante el encuentro. EL equipo de Bahía Blanca tuvo un muy buen comienzo, pero luego se diluyó al perder poder ofensivo por algunas lesiones; sin embargo se hizo fuerte de local y se mantuvo siempre al borde de la promoción. Este resultado condenó a los cerveceros a volver durante la próxima temporada al Nacional “B”. La levantada del equipo bajo la conducción técnica de Ricardo Carusso Lombardi finalmente no alcanzó para mantenerse en primera división.
Argentinos Juniors (30) no tuvo una actuación formidable, pero fue un rival difícil para todos los equipos que enfrentó basado en una gran solidez defensiva, un mediocampo batallador y jugadores rápidos para el contragolpe como Rius y Oberman más la agradable aparición del juvenil Nicolás Blandi.
Independiente (29) provocó una gran actuación en las últimas fechas del torneo que le permitieron respirar un poco más aliviado y cerrar con una implacable goleada frente a Huracán por 5-1 que si no mandó al equipo del globito directamente a jugar el Nacional ”B” fue porque Boca le empató a Gimnasia y Esgrima de la Plata en la última jugada del parido y le dio oxigeno al equipo de Parque Patricios por 72 horas más permitiéndole un desempate impensado minutos atrás cuando el descenso estaba casi decretado..
Huracán y Gimnasia dirimieron en la Bombonera quien jugaba la promoción y quien descendía directamente. Los platenses hicieron pesar su mayor experiencia en este tipo de cotejos – jugará su tercera promoción consecutiva – y derrotaron a sus oponentes por 2-0 aprovechando además las dos expulsiones que sufrieron los del globito en un partido donde jamás resignaron la lucha. Parece mentira que dos años atrás cuando era dirigido por Ángel Cappa haya estado a siete minutos de consagrarse campeón. Una amuestra más de la poca seriedad y los recurrentes problemas financieros que aquejan a la mayoría de los clubes de nuestro alicaído fútbol.
En estos días se decidirá si Gimnasia acompaña a River o enfrenta a Belgrano de Còrdoba en el próximo torneo Apertura. Perdió por 1-0 ante San Martín de San Juan y debe ganar en el bosque platense al menos por idéntico marcador para quedarse en primera división aprovechando la ventaja deportiva que ostenta el equipo proveniente de la mayor categoría en estas definiciones.
Boca (28) redondeó una campaña aceptable aunque lejos de las expectativas iniciales. El hecho más destacable y emotivo del torneo fue la despedida de Palermo en la Bombonera tras el empate con Banfield de la penúltima fecha. Queda para el futuro una deuda pendiente con el funcionamiento del equipo que salvo en algunos partidos no fue el que pretendía el técnico.
Racing y San Lorenzo (ambos 23) no pasaron inadvertidos en el torneo aunque sus resultados no fueron los más óptimos puesto que ninguno de los dos pudo clasificar a la Copa Sudamericana. En la academia solo pueden destacarse las grandes actuaciones del colombiano Teófilo Gutiérrez, un finísimo delantero al cual muchos comparan con el “palomo” Usuriaga, la voluntad de Lugüercio y Yacob y muy poco de Toranzo.
Ramón Díaz se fue de San Lorenzo sin conseguir grandes resultados cuando el “Falcon” (2) comenzó a fallar y no regulaba bien. Los inocultables conflictos con la nueva comisi{on directiva y la falta de rumbo futbolístico de un plantel regular aceleraron la renuncia del riojano. El “turco” Assad tratará de enderezar el rumbio futbolístico del “ciclón” pero dependerá mucho de las incorporaciones.
Y así culminó otro torneo corto argentino, el cual será más recordado por el descenso de River que por el título logrado por Vélez Sarsfield. Nadie se olvidará tampoco de la vibrante lucha por no descender que motivó que 5 partidos se jugaran al mismo horario en un esfuerzo descomunal de la televisión argentina por llevar todos los partidos a los hogares de todo el país.
Seguramente con la Copa América nos encolumnaremos detrás de nuestra selección olvidando por un momento los avatares del fútbol doméstico y con la esperanza de obtener nuevamente el trofeo tras 18 años de amarguras. En agosto la pelota volverá a rodar con el comienzo de un nuevo torneo Apertura, el primero en la historia sin la presencia del otrora glorioso River Plate.

(1) No se jugó en el estadio mundialista de Córdoba “Mario Alberto Kempes” (ex Chateau Carreras) por realizarse los últimos preparativos para la disputa de la Copa América en esta subsede.
(2) Cuando Ramón Díaz asumió por segunda vez la dirección técnica de San Lorenzo dijo humorísticamente que su equipo era un “Falcon familiar, porque va a ser duro de chocar” refiriéndose a la falta de figuras en su equipo que hacía que su juego se tornara duro con mucha marca y poco juego en pos de un buen resultado. La comparación era con el automóvil grande, tosco, peo noble, confiable y de gran regularidad que Ford fabricó por más de 30 años en Argentina (1962-1991).

Síntesis del Torneo Clausura 2011:
Campeón: Vélez Sarsfield (clasifica a la Copa Libertadores 2012)
Descendieron al Nacional “B”: Quilmes (directo), Huracán (desempate), River Plate (promoción).
Ascendieron desde el Nacional “B”: Atlético de Rafaela (campeón), Unión de Santa Fe (subcampeón), Belgrano de Córdoba (promoción)
Resta definir si Gimnasia y Esgrima de La Plata conserva la categoría o si San Martín de San Juan asciende (jueves 30/6/11 - 14.30 hs Argentina)
Clasificados a la Copa Sudamericana: Independiente, Velez Sarsfield, Estudiantes de La Plata, Godoy Cruz de Mendoza, Lanús, Arsenal y Argentinos Juniors

terça-feira, 7 de junho de 2011

Vélez y Lanús definen mano a mano en Argentina

Vélez Sarsfield (33) y Lanús (32) definirán seguramente el torneo Clausura 2011 de la República Argentina. Aunque Godoy Cruz de Mendoza (28) aun tenga posibilidades matemáticas de lograr el título sus posibilidades son muy remotas debido a que tan solo quedan 2 fechas a disputarse.
Sin dudas anoche se resolvió gran parte del tramo final del torneo cuando Vélez – en una formidable recuperación tras su apretada eliminación de la Copa Libertadores a manos de Peñarol de Uruguay – logró doblegar a los mendocinos en Liniers venciendo por 2-0 con dos genialidades del “burrito” Martínez y el “mago” Ramírez aunque previamente el arquero Barovero había salvado en dos oportunidades la apertura de los visitantes que realizaron un buen planteo pero fallaron a la hora de definir las pocas oportunidades que crearon. El principal fantasma de Vélez en estas últimas fechas son las lesiones producidas por la sobrecarga de partidos entre el Clausura y la Libertadores, es así que Cuberos y Maxi Moralez ayer no jugaron y que otros arrastran diversos golpes y dolencias que les impiden estar enteros físicamente, pero que compensan ampliamente con su actitud futbolística y se entrega desmedida como el caso del reaparecido goleador uruguayo Santiago Silva. Al conjunto que dirige el “tigre” Gareca le quedan el desesperado Huracán de visitante y Racing que buscará clasificarse para la Copa Sudamericana en la última fecha en Liniers.
Lanús viene remontando en las últimas fechas tras lograr cuatro triunfos consecutivos, el último frente a Independiente en Avellaneda por 2 a 1 con buenas actuaciones de Diego Valeri, un volante de excelente remate, el uruguayo Regueiro, el repatriado Camoranesi y la revelación del goleador cordobés Silvio Romero que falló un penal en el último encuentro. Sin embargo lo mejor de Lanús está en su firmeza defensiva y la velocidad para provechar los contraataques. Ha sido una grata sorpresa la actuación del equipo granate, pues durante las primeras fechas no lograba buenos resultados a pesar de su propuesta un buen juego, pero a través de las fechas se fueron consolidando algunos jugadores. Al elenco dirigido por Gabriel Schurrer le quedan el durísimo Argentinos Juniors de Local y el cuestionado River Plate de visitante en la última fecha.
Los mendocinos de Godoy Cruz perdieron su gran chance de seguir peleando en la fecha 16 cuando Gimnasia y Esgrima de la Plata les empató en el último minuto un partido que ya tenían prácticamente ganado por 2-1, con la derrota de anoche vieron alejarse definitivamente el sueño de ser el primer equipo del interior del país no afiliado directamente a AFA en consagrarse campeón de un torneo corto.
El torneo no solo se juega arriba sino también en la tabla de abajo donde Quilmes (1,000) aun mantiene una mínima chance de evitar el descenso directo que se redujo notablemente cuando Boca le empató un partido que ganaba por 2-0 en la última fecha, visitará a San Lorenzo y recibirá a Olimpo en la última jornada.
Gimnasia y Esgrima de la Plata (1,107) viene de empatar con Racing y con los mendocinos de visitante pero su suerte dependerá no solo de ellos mismos sino también de los restantes resultados. Visitará al aliviado All Boys y recibirá a Boca en el bosque platense.
Huracán (1,116) logró un resonante triunfo frente a Tigre luego de perder 7 partidos consecutivos y logró salir temporalmente de la zona de descenso directo, aunque parece muy difícil que pueda escaparse de jugar la promoción. Recibirá en la próxima fecha a Vélez – que si consigue ganar y Lanús pierde se consagrará campeón – y visitará a Independiente en el cierre.
El último lugar de la promoción se definirá entre Olimpo de Bahía Blanca (1,222) de destacada actuación en este torneo aunque no le haya ido nada bien en el Apertura donde solamente obtuvo 18 puntos. Los bahienses reciben a Newell´s y visitan a Quilmes, quien ya podría haber descendido al Nacional “B” en la jornada final.
River Plate (1,250) de mediocre campaña, sobre todo en las últimas fechas tratará de mantenerse al margen de la promoción. Ya quedaron atrás los errores del arquero Carrizo y las polémicas con el “Pato” Fillol, lo cierto es que el equipo padece de una evidente anemia ofensiva y muchas veces el plan de mantener el cero en su propio arco le juega en contra porque deja escapar puntos que a esta altura son importantísimos. Visitará a Estudiantes y recibirá a Lanús en el cierre. Tiene la ventaja sobre los antes mencionados que su salvación solamente depende de ellos mismos. El debate entre los que defienden la forma de jugar de J.J.López y los “puristas” que no pueden entender como este equipo no respeta la historia del Club llegará a su fin en breve y promete dos capítulos muy sabrosos
Tigre (1,268) y Arsenal (1,277) parecen un poco más aliviados, pero su situación puede complicarse si caen en las próximas fechas y River u Olimpo ganan sus compromisos.
Como puede verse muchos equipos juegan con “la calculadora en la mano”. También está en disputa la clasificación para la Copa Sudamericana, donde Independiente ya está clasificado como último campeón. El resto de los equipos suman los puntos del actual torneo y del Apertura 2010. Estudiantes (68) y Lanús (60) ya están clasificados, restan 4 plazas que pueden definirse entre Godoy Cruz (57), River Plate (56), Racing (52), Arsenal y Boca (51) y Argentinos Juniors (50).
Racing perderá a su máxima estrella el colombiano Teófilo Gutiérrez convocado por su país a partir del 13 del corriente para la preparación previa a la disputa de la próxima Copa América, no obstante tratará de sobrellevar su últimos dos encuentros que serán nada menos que frente a Godoy Cruz (Local) y Vélez Sarsfield (Visitante).
Boca, por su parte, mejoró su funcionamiento a partir del triunfo en el clásico frente a River Plate en la 14º fecha y tras el controvertido arbitraje del reemplazante Patricio Loustau. También contribuyó a la levantada del equipo xeneize la vuelta al gol del eterno delantero Martín Palermo quien está inscribiendo sus últimas y gloriosas páginas en la historia del futbol argentino – se retira al final de este torneo – y que ya alcanzó al controvertido José Francisco Sanfilippo en el quinto lugar de los máximos goleadores de los torneos fútbol argentino contabilizando 227 goles y quedando a cuatro tantos del cuarto (Manuel Pellgrina).
Arsenal es un típico equipo moldeado por su entrenador Gustavo Alfaro. Bien parado defensivamente, ordenado en mitad de cancha con jugadores rápidos como Óbolo y Leguizamón para el contraataque y buen trabajo de pelota parada tanto en defensa como en ataque donde se han destacado el defensor Lisandro López y el veterano lateral Adrián González de muy buena pegada. Viene de obtener un resonante triunfo como local ante Olimpo y cerrará su actuación visitando a Colón y recibiendo a Estudiantes en el viaducto.
Argentinos Juniors no mantiene el mismo juego del torneo cuando se consagró campeón, pero es ordenado defensivamente – solo recibió 10 goles - y posee buenos elementos para el ataque como Niell, Oberman y el juvenil Nicolás Blandi además de un mediocampo combativo y de buen manejo del balón con elementos como Mercier y Prósperi que juegan desde hace tiempo juntos y se complementan perfectamente. El equipo de la Paternal tendrá una difícil visita al sur para visitar a Lanús y recibirá a Tigre en el cierre del torneo.
El hecho vergonzoso de la fecha 17 ocurrió en Rosario cuando una pelea entre dos facciones de la barra brava de Newell´s terminó con un policía y algunos hinchas heridos de bala. Aunque el hecho fue muy lejos del estadio la policía no pudo garantizar el normal desarrollo del acontecimiento y la Secretaría de Seguridad de la Provincia suspendió el encuentro que los locales debían disputar con San Lorenzo.
Como puede verse todavía hay muchas posibilidades de disputa en todos los sectores de la tabla de posiciones. Gracias a la pasión y a la incertidumbre de sus torneos cortos, el viejo fútbol argentino aun resiste en la guerra desigual que sostiene frente al buen juego y el éxodo masivo de sus mejores figuras que pasean su prestigio por todo el mundo.
Mientras tanto estamos en la cuenta regresiva para una nueva Copa América que volverá a disputarse en Argentina tras 24 años.

NOTA ACLARATORIA: En Argentina el sistema que se utiliza para definir los descensos consiste en promediar las últimas tres temporadas de torneos apertura y clausura dividiendo la suma de puntos obtenidos por la cantidad de partidos jugados. Los descensos siempre se definen cuando finalizan los torneos clausura. Para el caso del torneo actual se toman como referencia los torneos Apertura 2008, Clausura y Apertura 2009, Clausura y Apertura 2010 y Clausura 2011. Por lo tanto y tomando como ejemplo a River, el conjunto millonario obtuvo 41 puntos en la temporada 08-09, 43 unidades en la temporada 09-10 y totaliza hasta el momento 56 en 10-11. La suma de 41+43+56= 140 puntos /112 partidos da como resultado 1,250. Para el caso de los equipos ascendidos como Quilmes, la cuenta es sencilla solo dividen los puntos obtenidos sobre el total de partidos de la temporada 36 puntos /36 partidos resulta 1,000 de promedio, pero como la división es con un denominador menor si los cerveceros obtuvieran los 6 puntos en juego el promedio ascendería a 42 puntos/38 partidos=1,105 por lo que Huracán y Gimnasia no deberían perder los próximos 2 encuentros. Como puede verse el promedio para los equipos ascendidos representa un arna de doble filo, si se gana se suma bastante como Olimpo o All Boys, pero si se pierde también se resta demasiado tal como le sucediera a los quilmeños en el comienzo del presente torneo donde obtuvieron su primer punto recién en la sexta fecha y su primer triunfo en la fecha 10.

segunda-feira, 30 de maio de 2011

Las hazañas de Peñarol en los 60s (3ra parte)

Primera final de la Libertadores en el Centanario. Futuros campeones.


Carrizo se anticipa a Rocha cuando River ganaba còmodamente por 2-0 en Santiago Vuelta Olìmpica en Santiago. Peñarol ha ganado una final memorable.


Spencer acecha a Carrizo en los minutos finales de la tercera final


Otra vuelta olìmpica, Joya, Goncalves y Cortès festejan


Arriba: Caetano, Mazurkiewicz, Goncalvez, Dìaz, Lezcano,Forlan, Máspoli (DT). Abajo: Abbadie, Rocha, Spencer, Cortés y Joya. Once jugadores para una hazaña




Las dos derrotas en el inicio de la Copa Libertadores de 1966 habían hecho cavilar a Roque Gastón Máspoli sobre la disposición táctica del equipo en la cancha. Néstor Goncalvez a pesar de tener un gran peso en el equipo carecía del ida y vuelta que necesitaba un volante central por aquellos tiempos en los cuales muchos rivales jugaban de contraataque y podían aprovechar los espacios vacíos que dejaba el capitán cuando incursionaba ofensivamente y Cortés carecía de la velocidad de Sasía para cubrir las espaldas tanto de “Tito” como de los laterales que se sumaban al ataque.
Por lo tanto el entrenador puso en práctica un esquema parecido al Inter de Helenio Herrera, al cual había visto el año anterior cuando visitó a Independiente en ocasión de la Copa Intercontinental. El paraguayo Lezcano jugaría de líbero por detrás de una línea defensiva conformada por Forlan y Goncalvez como marcadores centrales más Varela y Caetano como laterales. En el mediocampo Cortés sería volante central con Rocha y Abbadie como armadores y Spencer y Joya como delanteros formando un 5-3-2 que podía desdoblarse en 4-4-2 con la subida de un lateral o del propio Goncalvez o en 4-3-3 si Abbadie se sumaba al ataque en posición de puntero derecho de acuerdo a las circunstancias. También contaba con el “Cholo” Ledesma, Emilio Alfano y “Lito” Silva como variantes ofensivas y los juveniles Nelson Díaz y Tabaré González como defensores.
El equipo jugaría de visitante básicamente al contraataque aprovechando los buenos lanzadores que tenía – Cortés o Rocha – y explotando fundamentalmente la velocidad y potencia ofensiva de los morenos – Joya y Spencer – quienes además eran excelentes definidores.
De esa manera llegaron los primeros triunfos en tierras ecuatorianas ante 9 de Octubre y Emelec por 2 a 1 en ambos casos y la victoria en La Paz ante Deportivo Municipal por idéntico marcador.
Luego llegarían las victorias de local vs Jorge Wilsterman (2-0), Dep. Municipal (3-1), 9 de Octubre (2-0) y Emelec (4-1) y un partido con Nacional que fue realmente un trámite, pues ambos equipos ya estaban clasificados empero con doblete de Rocha y un gol de Joya los carboneros vencieron por 3-0.
Integró el grupo de semifinales junto a Universidad Católica de Chile y nuevamente Nacional por cuestiones reglamentarias que impedían que equipos del mismo país se enfrentaran en la final. De ese modo curiosamente 3 equipos argentinos integraban la otra llave semifinal: Independiente, Boca y River quienes pugnarían por un lugar en la final frente al modesto Guaraní que llegó a empatarle a Boca en la Bombonera y asustar a River en el Monumental.
La derrota por 0-1 en Santiago ante un metódico equipo chileno que practicaba con gran precisión la maniobra del offside no melló el ánimo del plantel, que afrontó el primer encuentro frente a Nacional como una verdadera final de la cual se proclamó vencedor por 3-0 con un triplete se Rocha, quien se transformaba en el verdugo de los “bolsos”, no solamente por sus goles sino también por lo que técnicamente demostraba en el terreno y por lo que representaba para sus rivales, como muestra queda el segundo gol en el cual tras recibir un pelotazo de Forlan amagó un pase para un compañero, eludió al sorprendido arquero Paz y entro al arco con pelota y todo paseándola por toda la red para devolverla al mediocampo con un fuerte pelotazo.
Los chilenos de la Universidad Católica fueron claramente superados en el Centenario por 2-0 (Joya y Rocha) aunque los goles llegaron recién durante la segunda etapa. La derrota de los andinos frente a Nacional (1) posibilitó que Peñarol con tan solo empatar frente a su clásico rival llegue a la final.
Nacional necesitaba ganar para avanzar a la final, pero Peñarol resistió los embates de su oponente que carecía de claridad en la definición y cuando conseguía recuperar la pelota la entretenía en el mediocampo con el juego pausado y monótono que le infringían Cortès, Goncalvez y Rocha quienes jugaban lejos del trío Spencer-Silva-Joya y llegaban con pelotazos anunciados que los defensores de Nacional se encargaban de controlar sin mayores inconvenientes. Hasta que faltando 20 minutos un gran pase por elevación de Spencer para el pique por sorpresa de Cortès rompió la defensa en línea de los “bolsos” y el volante definió con un zurdazo alto y fuerte inalcanzable para Sosa que pegó en la parte inferior del travesaño y definió el partido.
River Plate se había impuesto en el otro grupo semifinal al ganar un desempate frente al bicampeón reinante – Independiente a quien venció por 2 a 1 – , Cabe destacar que mientras Peñarol se declaraba finalista el 23 de Abril luego de haber disputado 14 compromisos coperos; los riverplatenses se clasificaron el 10 de Mayo tras jugar 17 partidos, lo que suponía una sobrecarga de partidos máxime si se tiene en cuenta que perseguía sin tregua al puntero Racing en el torneo local evidenciando una gran preparación física producto de la juventud del plantel que contrastaba con la veteranía de algunos jugadores peñarolenses.
Contaba con un plantel plagado de figuras como el experimentado arquero Amadeo Carrizo transitando los últimos años de su extensa carrera; los incansables volantes Solari y Sarnari; los hermanos Onega tan disímiles como armonizados futbolísticamente, Ermindo con su talento e inteligencia innata, Daniel con su gran capacidad goleadora; los uruguayos Matosas y Cubillas que habían dejado gratos recuerdos en Peñarol; el peruano Loayza, un prodigio técnico de refinada gambeta considerado el mejor jugador incaico hasta la aparición de Teófilo Cubillas; Oscar Mas, rápido y diminuto delantero con una diagonal temible y un impresionante remate de volea y el goleador Lallana entre otros.
Según el concepto del verborragico Renato Cesarini, su técnico, el equipo debía ser una “máquina” con una defensa fuerte y un ataque más fuerte aun. El elenco millonario arrastraba años de constantes críticas por aflojar en los momentos decisivos de los últimos torneos. A muchos jugadores se lo catalogaba como faltos de hombría y reticentes a jugar con pierna fuerte cuando los partidos se complicaban. Cesarini exigía un mayor esfuerzo y solidaridad de sus jugadores, fue así que el equipo ganó confianza y fueron apareciendo los resultados y la crítica favorable sobre todo cuando estaban en el umbral para obtener la Copa Libertadores de América.
La primera final en Montevideo se jugaría con árbitros argentinos y la revancha en Buenos Aires con referees uruguayos como parte de la confraternidad entre ambas instituciones.
El 14 de Mayo en el Centenario River planteó un esquema defensivo con la dupla de volantes Solari-Bayo en la contención y la firmeza defensiva de Sainz y Guzmán. Peñarol recién pudo quebrar el cerco defensivo a los 75 minutos cuando el “Pardo” Abbadie de gran actuación se adelantó velozmente a Carrizo y colocó el 1-0. Diez minutos después y ante el desconcierto riverplatense por la desventaja en el marcador Joya conquistó el segundo tanto con un fuerte disparo que se incrustó entre el veterano arquero y el primer palo cuando los defensores de River reclamaban offside.
Cuatro días más tarde y ante un clima hostil se jugó el desquite. El plantel de Peñarol debió llegar al estadio en varios taxis, pues el ómnibus que debía trasladarlos al Monumental nunca llegó y la dirigencia temía que se le diera por perdido el partido por no llegar a horario. Los jugadores debieron recorrer a pie las últimas cuadras que los separaban del estadio por el incesante tráfico en los alrededores soportando una especie de Vía Crucis ante la multitud de argentinos que pugnaba por ingresar a la cancha.
Llegaron separados en varios grupos con el tiempo justo para cambiarse sin ningún tipo de calentamiento previo y cuando ingresaron al terreno de juego se encontraron inclusive con gente dentro de la pista olímpica en una improvisada tribuna que le proferiría todo tipo de agresiones verbales y físicas durante el desarrollo del encuentro.
Sin embargo el equipo se adaptó enseguida al trámite del partido y a los 32 minutos Rocha convirtió el primer tanto de penal tras tomar el rebote que había dado Carrizo en primera instancia. Onega empató de cabeza 6 minutos después desviando un centro.
Al comienzo de la segunda etapa Spencer desniveló tras empalar la pelota sobre el achique de Carrizo tras un rápido contraataque, pero enseguida empató Sarnari con una gran acometida.
Finalmente a los 73 minutos Emindo Onega convirtió el 3-2 final que desató una algarabía tal que hasta los policías encargados de controlar el orden se abrazaban con el autor del gol.
Los hechos violentos no terminaron en la cancha, continuaron en el hotel, pues cuando los jugadores regresaban fueron agredidos a golpes de puño y patadas por un gran número de iracundos simpatizantes de RIver Plate. No obstante la delegación no efectuó ningún tipo de denuncia o descargo conscientes que la situación se resolvería en terreno neutral.
A pesar que la revancha debía jugarse 72 horas después en Chile, los dirigentes de River propusieron adelantar un día el partido argumentando compromisos locales y sospechando que la recuperación de los veteranos de Peñarol sería más lenta. Cataldi y los suyos aceptaron más por orgullo y sed de venganza que por convicción y raciocinio. Además pesaba en el plantel la humillante derrota sufrida en el mismo escenario ante Independiente un año atràs. Desconocìan que los próximas 3 Copas las obtendrían en el mismo estadio.
La tarde del 20 de Mayo de 1966 en el estadio Nacional de Santiago quedaría en la historia grande del fútbol uruguayo. River no podía contar con el sobrio defensor Guzmán lesionado en el segundo cotejo entonces jugó Grispo. La superioridad de River durante la primera etapa fue notoria superando a los uruguayos en todo el campo de juego con una gran circulación de pelota, anticipo permanente y un ataque insostenible que se tradujo en un incuestionable 2-0 con tantos de Daniel Onega y Solari tras un tremendo disparo de media distancia sobre al final de la etapa.
En el complemento Màspoli sustituye a Nelson Díaz de floja tarea por el temperamental Tabaré González con la intención de reforzar la defensa. También Cesarini efectuó una modificación aunque ungido por un golpe que recibió Sainz quien solicitó el reemplazo; inicialmente la idea era reemplazarlo por Bayo, quien según algunas versiones se negó argumentando que su posición no era la de lateral, por lo tanto decidió el ingreso del delantero Lallana dado a la falta de defensores en el banco y confiado en que la supremacía esgrimida era tal que podría golear al elenco uruguayo para redondear una final perfecta.
River terminó jugando con 7 jugadores plenamente ofensivos y solamente Vieitez, Grispo y Matosas como defensores. Solari bajó a auxiliar a la defensa como improvisado lateral y el mediocampo quedó conformado por Sarnari y Ermindo Onega quedando en la delantera Cubilla por derecha, Mas por izquierda, Lallana y Daniel Onega como atacantes netos.
El funcionamiento de River no se resintió pese al cambio, y además Peñarol seguía sin imponer su presencia en la cancha aunque controlaba un poco mejor a su rival cómodo con el resultado, pero a los 60 minutos llegaría la jugada que serviría como bisagra para torcer la historia: Joya toca para Spencer quien efectúa un remate débil y bombeado que Carrizo amortigua con el pecho y luego toma despreocupadamente con sus manos (2). Los uruguayos y el público local – en su mayoría – interpretan que el arquero quiso sobrar la jugada manifestando su suficiencia ante los rivales. La acción dispara automáticamente dos efectos, el primero es la desaprobación de los espectadores que deciden a apoyar a Peñarol cuando antes disfrutaban y vitoreaban el lucido juego de River, la segunda es despertar el carácter típico de los jugadores del conjunto uruguayo ofendidos por lo que consideran una afrenta, quienes de ahora en más sacarán a relucir toda su personalidad en un momento adverso y muy difícil de revertir.
El propio Spencer, Goncalvez y Abbadie recriminan al arquero su actitud, Carrizo hace caso omiso. A partir de ese momento los jugadores de Peñarol comienza a enviar centros al área que Spencer, Rocha y Abbadie se encargarían de capitalizar con sus embestidas sobre la humanidad del experimentado arquero que comienza a ser hostigado también por Lito Silva, lesionado en la primera final, que logra ingresar al terreno y colocarse detrás de su arco para proferirle todo tipo de insultos.
A los 70 minutos Un tiro libre alto de Goncalvez aterriza de golpe en el punto del penal donde se ubicaba Spencer quien de volea y con una sorprendente media vuelta de zurda clava la pelota en un ángulo y descuenta.
A partir de ese momento Peñarol siente que River se desinfla y como el noqueador de boxeo sabe que su rival está sentido por el golpe, por lo tanto como sabe que tiene mayor poder de pegada y que psicológicamente ganó la contienda entonces se la juega a riesgo de recibir una contra que lo puede voltear por toda la cuenta.
Poco a poco River se va encerrando en su área porque Peñarol lo aprieta. Cada centro puede terminar en gol, cada disparo al arco inquieta a Carrizo. River ya no tiene salida clara y apuesta a un contraataque pero Cortès y Goncalvez roban una pelota tras otra y la tocan con criterio. De ese modo a los 72 minutos una combinación entre Spencer, Joya y Rocha rebota en un defensor riverplatense Abbadie dispara al arco desde fuera del área, la pelota se desvía en la espalda de Matosas y es el empate.
Nadie lo puede creer, a River se le escapa la Copa de las manos. Joya y Spencer presionan sobre la salida de Carrizo y los nerviosos defensores, Forlan y el “Tito” llenan el área de centros para los morenos y Rocha se ha transformado en otro atacante más. Todavía queda tiempo para que Spencer erre un gol increíble con Carrizo desparramado y otro definiendo muy alto sobre la cabeza del arquero y que sobre la hora Daniel Onega remate desde buena posición por sobre el travesaño una pelota que le bajó Lallana de cabeza y Lezcano despeje sobre la línea un remate de Lallana en un atisbo de reacción riverplatense.
Terminado el tiempo reglamentario Cesarini comprendió que su cambio había sido desatinado porque sería imposible detener la embestida del envalentonado Peñarol sin defensores y supo que algunos de sus jugadores eran víctimas de aquellos viejos fantasmas que venían negándole los títulos. Supo además que sería objeto de feroces críticas hasta el último día de su vida.
A pesar de todo el alargue pesaba en los veteranos uruguayos que recién consiguieron la desventaja a los 12 minutos del alargue con una fórmula muy repetida: centro de Forlan y cabezazo extraordinario de Spencer aventajando a sus marcadores y venciendo a Carrizo. Allí se terminó la Copa aunque para rubricar la hazaña Rocha convirtió también de cabeza 6 minutos después el 4-2 definitivo y lapidario para las aspiraciones de un desdibujado River Plate. Todavía quedó tiempo para dos fouls de Carrizo contra Spencer fuera del área en sendos mano a mano que denotaban la impotencia del arquero ante lo inevitable. Esa jornada marcarìa el nacimiento del mote de "gallinas" para denominar a los riverplatenses, quizàs por la sensación de miedo o estupor que eriza la piel tanto como estas aves (3).
Terminó el partido y jugadores, técnico, dirigentes y allegados se confundieron en lágrimas y abrazos. Poco más de un millar de hinchas carboneros deliraba en las tribunas.
El regreso a Montevideo fue motivo de festejos similares al Maracanazo de 1950. Los jugadores fueron recibidos como auténticos héroes. Pero todavía quedaba un desafío: La Copa Intercontinental frente al Real Madrid.
El conjunto merengue ya había jubilado a sus leyendas como Di Stèfano y Puskas. Una nueva generación de jugadores asomaba destacándose Amancio, Grosso, Velázquez, Sanchis y Pirri a los cuales se los llamó “los ye-ye” por una producción fotográfica que habían realizado con unas pelucas imitando a los famosísimos Beatles.
Pero más allá de lo anecdótico, era un equipo cuyos jugadores habían crecido viendo jugar al equipo de las cinco Copas de Europa y procuraba recuperar su mística. Habían dado el gran golpe al eliminar al campeón Inter de Milán en semifinales y después derrotar en la final al duro Partizan de Belgrado por 2-1 tras revertir la desventaja inicial.
Muchos de los jugadores ibéricos conocían a los uruguayos por la meritoria actuación del Mundial de Inglaterra y sabían que el rival no era fácil, pero sostenían que obteniendo un buen resultado de visitante no tendrían inconvenientes para vencer en Madrid. Sin embargo el estado físico de los jugadores que regresaban de la Copa del Mundo no era el más óptimo por lo que se dejaba ver en los primeros partidos del Campeonato Uruguayo, donde un par de derrotas y algunos empates dejaban al equipo mirasol lejos del puntero Nacional.
El primer encuentro se disputó en Montevideo el 12 de Octubre de 1966 ante un Centenario repleto. Sorprendió la marca personal que impusieron los “merengues”. Sin embargo a los 39 minutos tras un saque lateral una combinación entre Abbadie y Spencer culminó con un una gambeta finísima del ecuatoriano que dejó desairados a Zocco y De Felipe y definió sobre la salida de Betancort.
Pachìn dejó al visitante en inferioridad numérica por agresión de Pachìn a Spencer, aunque el árbitro ignoró un cabezazo anterior de Rocha al defensor madridista, por lo que durante la segunda etapa el equipo local manejó pelota, terreno y marcador ante la siempre férrea marcación de los madridistas. Por eso no resultó extraño que el 2-0 se haya producido cuando faltaban apenas 5 minutos para el epílogo Abbadie colocó un pase en profundidad para la entrada de Spencer quien definió fuerte y rasante sobre la salida del golero español. Los europeos se quejaron del estado del campo de juego y del tamaño de la pelota – más chica que la que acostumbraban jugar en el viejo continente – que les impedía un mejor control del juego. Pero tenían gran confianza para vencer en la revancha, puesto que consideraban que el cansancio del viaje y la propia presión del público local inclinaría la cancha en dirección al arco defendido por Mazurkiewicz y la diferencia llegaría por decantación.
Los fanáticos del Real Madrid agotaban pasajes para Lausanna, destino del partido de desempate, mientras la dirigencia reservaba el Hotel. A nadie le cabía en la cabeza otro resultado más que el triunfo en Chamartìn (actual Santiago Bernabeu). Regresaba Gento luego de una lesión, él sería el único sobreviviente en cancha de la gloriosa final de 1960 (el restante era Pachìn, suspendido). Spencer tampoco podía olvidar los 5 goles recibidos y Goncalvez sentía la impotencia de haber quedado marginado por una amigdalitis, ambos tomaban este partido como una auténtica revancha.
Màspoli tenía claro que debía esperar al Real Madrid en su propio campo apelando a la fórmula que tantos éxitos le había deparado en la Libertadores. Gento sería tomado en forma escalonada por Abbadie, Tabaré González (reemplazaba a Forlàn, lesionado en la ida) y si conseguía pasar lo cruzaría Lezcano; Caetano con Serena, Lezcano y Varela sobre Grosso y Amancio; Goncalvez y Cortès peleando el el medio con Velázquez e imponiendo su toque corto y prolijo; Rocha y Abbadie de lanzadores, el “pardo” colaborando también en la contención; finalmente Joya y Spencer como puntas. La idea fundamental era aguantar los embates iniciales para después imponer su ritmo y llevar a los españoles al terreno que más le convenía.
El 25 de Octubre y ante el arbitraje del italiano Lo Bello se disputó la segunda final. Tal como suponía Màspoli el Real Madrid salió a buscar el resultado desde el pitazo inicial, pero luego de los 10 minutos Peñarol se acomodó en la cancha y en menos de 10 minutos creó tres situaciones por intermedio de Spencer y Joya e inclusive se anuló un gol del ecuatoriano por supuesta mano.
A la media hora una genialidad de Rocha terminó con un discutido penal cometido por Calpe que el mismo Pedro se encargó de convertir. Con la ventaja Peñarol se relajó e hizo circular la pelota ante el nerviosismo de los jóvenes jugadores del Real Madrid que no encontraban la forma de penetrar tan cerrado esquema defensivo. Casi sobre el final del primer tiempo un vertiginoso recorrido de Spencer eludiendo rivales por derecha desde el mediocampo que incluyó una pared devuelta de taco por Joya cuando el ecuatoriano entraba al área culminó con un suave remate sobre la salida de Betancort que colocó el 2-0 ante el estupor de los locales. Una verdadera lección de cómo se debe jugar de visitante tituló el “La Gazzeta dello Sport” refiriéndose al planteo de los sudamericanos. El segundo tiempo estuvo de más, puesto que Peñarol cerró aun más sus líneas y ante la impotencia del local el encuentro decayó en interés y emotividad. Peñarol soportó con entereza los asedios del local, tocó con tranquilidad cuando recuperó la pelota y creó algún peligro con las pelotas largas en dirección a Spencer, Joya o Abbadie hasta que Lo Bello decretó el final. Peñarol tocaba el cielo con las manos, no solo se había vengado del Real Madrid y en su propia casa, además se había proclamado como el mejor equipo del Mundo tras una temporada extenuante con la Copa Libertadores y el mundial de Inglaterra con un plantel compuesto en su mayoría por veteranos de gran experiencia que ya sentían el paso de los años, pero que estaban dotados de una gran fibra combativa y un eximio dominio del balón que les permitía dar vuelta los partidos más difíciles y doblegar a los mejores equipos del Mundo.
El balance era prácticamente inmejorable, de las 7 Copas Libertadores jugadas hasta 1966 Peñarol había jugado 6, ganando la mitad de ellas, llegando a 2 finales y a una semifinal. Tres veces había disputado la Copa Intercontinental venciendo en 2 oportunidades. El club era reconocido no solo en América sino también en toda Europa, sus jugadores eran figuras de renombre disputadas por muchos clubes, las arcas del Club recaudaban fondos por títulos, giras y derechos de televisión que solamente eran superados en América por el Santos de Pelé. El club estaba en el pináculo de sus 75 años de vida.
Pero lentamente comenzaría la declinación que significaba el final de un ciclo paralelamente al el resurgimiento del rival de toda la vida, aunque en la transición aguardaban nuevas hazañas.

(1) Fernando Riera, famoso por dirigir a la Selección Chilena en 1962 y al Benfica de Eusebio un año después, había tomado la dirección técnica de Nacional tras haber dirigido y clasificado paradójicamente a Universidad Católica durante la primera fase de esta misma Copa.
(2) Aunque el propio Amadeo declaró que la pelota le había pegado en el pecho y que no tuvo intención de cargar a sus rivales, en el mundillo del fútbol argentino se sabía de las fanfarronerías del arquero. El propio presidente de River Plate Américo Liberti manifestó que Carrizo fue el responsable de la reacción de los contrarios y de echarse el público en contra porque es muy fácil sobrar en la buena, pero hay que tener la guapeza suficiente en las malas.
(3) Una semana después(29/5/66) visitando a Banfield por el torneo local, los simpatizantes locales arrojaron al terreno de juego una gallina con una banda roja adherida a sus plumas que simbolizaba una original chanza ante la tremenda derrota de Santiago
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