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segunda-feira, 18 de outubro de 2010

Liverpool: King of Europe (3ra.parte)

Boniek resultó imparable para los jugadores del Liverpool en la inaudita final de Heysel.
Souness y Grobbelaar, artífices de la Copa de Europa de 1984 festejan la obtención del trofeo.

Neal convierte el gol de la apertura ante Roma en 1984, la desazón invade a los locales.





Afiche del desempate entre Liverpool y Everton en la Copa de Liga de 1984
Ronnie Whelan cabecea ante la línea defensiva del Tottenham en la final de la Copa de Liga de 1982






Souness, Dalglish y Hansen el trío escocés levanta la Milk Cup de 1982.





La Tragedia de Heysel marcó un punto de inflexión en la historia del Liverpool
El Liverpool comenzaba la temporada 1981/82 con algunos cambios en su plantel. El arquero Ray Clemence, puntal de sus más importantes conquistas, fue trasferido al Tottenham tras disputa 665 partidos con los “reds”; en su reemplazo se alistaría un fornido y atlético guardametas sudafricano proveniente del Vancouve Whitecaps de Estados Unidos que también tendría una larga permanencia en el arco del club de Merseyside llamado Bruce Grobbelar, tan excéntrico como espectacular en sus salidas, las cuales mucha veces eran erráticas y ponían aprietos su propia meta tanto como sus tremendos saques de arco complicaban las defensas rivales .
Ray Kennedy, el héroe de la final de París buscaría nuevos horizontes en Swansea City junto a Colin Irwin reencontrándose con su ex compañero John Toshack.
Case fue transferido al Brighton, luego de perder la titularidad a manos de Sammy Lee, quien también dejó Liverpool para jugar en Queens Park Rangers. Sin dudas la violenta falta que terminó con la carrera de Geoff Nulty del Everton durante la temporada anterior y Algunos problemas con la justicia conspiraron contra su continuidad en el club.
Steve Heighway, otro de los históricos que había jugado poco durante la última temporada y había perdido la titularidad a manos de David Johnson se fue a jugar a Estado Unidos.
Arribaron el delantero Craig Johnson de Middlesbrough, corredor incansable, veloz y con una sorprendente habilidad; el defensor central Mark Lawreson proveniente de Brighton, potente, de buen físico y buena salida con el balón que a pesar de ser inglés jugaba como internacional de la República de Irlanda; Ronnie Whelan, irlandés, sustituto natural del emigrado Kennedy, volante de gran empuje y líder por naturaleza que completaría una larga trayectoria. Steve Nicol, escocés semiprofesional del Ayr United sería otra de las incorporaciones, se perfilaba como un lateral con buen manejo de pelota, marca y con vocación ofensiva como Neal o Alan Kennedy.
Paisley se encontraba en la difícil situación de reacomodar el equipo y por esa razón en el comienzo de la liga obtuvo resultados irregulares que lo situaron en mitad de tabla lejos de Manchester United, Ipswich Town, Swansea y Southampton que estaban en los puestos de vanguardia.
El 13 de Diciembre de 1981 Liverpool aceptó jugar por primera vez la Copa Intercontinental tras las negativas de 1977 y 1978. Desde el año anterior la Copa se jugaba a un solo partido en el estadio Olímpico de Tokyo gracias a los Dólares que los japoneses habían invertido para su realización y poniendo fin a 20 años de controversias, reclamos, negativas, dudas y suspensiones entre los sudamericanos y fundamentalmente los europeos.
Enfrente tendría al mejor Flamengo de la historia, un equipo moldeado tácticamente por el Claudio Coutinho, quien fallecería un mes antes de la disputa de esta Copa y dirigido en esa oportunidad por el experimentado Paulo César Carpegiani, quien había jugado en el equipo hasta unos meses antes cuando una lesión en su rodilla lo retiró prematuramente de las canchas. Tenía ese equipo brasilero un formidable crack en el cénit de su carrera: Zico, un jugador completísimo de buen dribbling y exquisita pegada, capaz de pasar una pelota por el espacio imposible, gran pasador de pelotas con el timming necesario para que el pase llegue en el momento y la posición justa para sus compañeros. A su lado lo acompañaban Lico y Tita, dos extraordinarios artistas del balón y constructores de paredes, EL delantero más peligroso era Nunes, tan veloz como oportuno y con gran potencia para el desequilibrio individual. Junior y Mozer eran defensores de categoría que llegarían a jugar en la selección brasilera y en Europa con gran éxito. Leandro es considerado por muchos como el mejor lateral derecho de lka historia de los El equipo llegaba tras consagrarse campeón de la Copa Libertadores en Noviembre y del Campeonato Carioca una semana antes arrastrando una gran cantidad de partidos que incluían desempates, por lo que su condición física podía estar menguada, pero el ritmo y la magnitud de las competencias eran superiores a la actualidad del Liverpool quien se había consagrado campeón de Europa siete meses antes, había sufrido algunas bajas y trataba de reacomodar sus nuevas incorporaciones, lo que ratificaba con su posición en la Liga inglesa, aunque un memorable triunfo días atrás frente al Arsenal por 3-0 en tiempo suplementario eliminándolo de la Copa de la Liga en el desempate de la cuarta ronda había levantado la moral del equipo.
La final fue un derroche de clase de Zico, quien no solo se dedicó a demostrar toda su categoría individual sino que hizo lucir a sus compañeros. El volante carioca fue una pesadilla para Case, Souness, Lawreson y cuanto jugador británico se interpusiera en su camino porque lograba sortear la marca escalonada y se desprendía elegantemente del balón cuando era presionado por más jugadores, de un brillante pase por elevación hacia el pique de Nunes llegó la apertura a los 10 minutos. A los 33 minutos Grobbelar no puede detener un tiro libre del astro brasilero que se filtró entre medio de la barrera por el lugar que ocupaba Junior y Adilio aprovechó el segundo rebote ante la pasividad de los jugadores europeos.
Casi sobre el final de la primera etapa llegó el golpe demoledor para las ilusiones de los campeones europeos, un magnífico pase de Zico rompiendo la trampa del offside habilitó a Nunes, quien nuevamente definió con clase colocando el 3-0 final que no se podría revertir en el segundo tiempo donde los jugadores del Flamengo se hicieron una oda al juego de toque a partir de una sólida defensa y la riqueza individual de sus jugadores.
El Liverpool se enfrentaba por primera vez con un estilo de juego al cual no estaba acostumbrado a jugar, pues por entonces la incidencia del jugador sudamericano en Europa era mínima, salvo el caso de España, Francia y el Tottenham de los campeones mundiales argentinos “Ossie” Ardiles y “Ricky” Villa todavía no se había producido el aluvión inmigratorio hacia Italia que llevaría a Falcao, el mismo Zico, Toninho Cerezo, Maradona, Passarella, Bertoni, Ramón Díaz. El equipo inglés había encontrado su “talón de Aquiles”.
Sin embargo continuaba su marcha en la Copa de Campeones de Europa donde en cuartos de Final enfrentó al CSKA Sofía a quien había superado claramente el año anterior. Ganó trabajosamente por 1-0 de local con una magnífica jugada culminada por Whelan, por lo que la revancha en Sofía ería complicada.
Entre medio defendió el título de la Copa de la Liga enfrentando en la final al Tottenham de Ardiles, Hoddle y Archibald que venía de obtener angustiosamente la FA Cup un año atrás ante Manchester City con un recordado tanto de Villa.
Comenzó perdiendo rápidamente a los 11 minutos cuando Archibald aprovechó un pase de Glen Hoddle desparramó en su carrera a Lawreson y remató antes del cierre de Neal batiendo a Grobbelar.
Pudo aumentar el Tottenham, pero Grobbelar, Souness y la mala puntería del moreno Crooks se lo impidieron, mientras tanto el Liverpool acosaba incesantemente a su ex compañero Clemence que salvó en dos oportunidades frente a Rush. Pero faltando 3 minutos el joven Whelan aprovechó un buscapiés de Johnson y con un remate mordido colocó la igualdad.
En la prórroga el Liverpool siguió buscando empujado por el envión anímico que significó empatar cuando el Tottenham acariciaba la Copa y por su mejor estado físico, Clemence salvó ante Rush y Jonhson; posteriormente Dalglish reventó el poste, la presión de los “reds” era insostenible hasta que a los 111’ Rush interceptó un mal pase de Ardiles, habilitó a Dalglish quien llegó libre por la izquierda hasta el fondo y colocó una precisa pelota al centro para que Whelan consiga su doblete.
El Tottenham buscó fútilmente el empate hasta que faltando un minuto un contragolpe finalizado por Ian Rush determinó el 3-1 final que consagró nuevamente al elenco de Liverpool por segundo año consecutivo.
El partido de vuelta en Sofía ante el CSKA se produjo cinco días después, y fue tan duro como se pronosticaba. Los búlgaros arrinconaron al Liverpool sobre su propia valla y fueron pocas las ocasiones que dispuso el elenco inglés para aprovechar el contraataque. La resistencia duró hasta el minuto 78 cuando una falla en la salida de Grobbelar tras un centro fue aprovechada por Stolycho Mladenov, quien de cabeza colocó el 1-0 que emparejaba la serie.
En el tiempo suplementario la iniciativa y la resistencia física de los búlgaros se impuso a la experiencia y al cansancio por la prórroga ante Tottenham y nuevamente Mladenov fue el verdugo que consiguió el 2-0 ante una mala salida de Grobbelar. El Liverpool fue a buscar como podía el descuento, pero la expulsión de Lawreson a cinco minutos del final fue determinante para las aspiraciones de los británicos que no pudieron impedir la sorpresiva clasificación de los búlgaros a semifinales.
Pero, como tantas veces sucedió el Liverpool se recuperó de su caída y arrasó en la parte final de la Liga Inglesa. Con un Rush imparable más el temperamento de los escoceses Dalglish, Souness y Hansen, el empuje de Whelan y la categoría de Neal Y Lawreson el equipo logro 11 triunfos consecutivos avanzando en las posiciones hasta situarse en la punta aventajando por 4 puntos al Ipswich y por 10 al Manchester United (1) cuando restaban 5 fechas.
No obstante el Ipswich de Bobby Robson luchó hasta el final y en la penúltima fecha se definió la Liga cuando el Liverpool dio vuelta el partido que perdía 0-1 como local ante el Tottenham - en los primeros 45 minutos - con una ráfaga de goles de Lawrenson y Dalglish y la rúbrica de Whelan sobre el final logrando un 3-1 semejante a la final de la Copa de Liga qiue le permitió coronarse ante la derrota de su contrincante por idéntico marcador ante Nottingham Forest.
La temporada 1982/83 comenzó con un triunfo por 1-0 frente al Tottenham en la Charity Cup con gol de Rush que demostraba cierta supremacía ante el equipo de Londres. A diferencia de la temporada anterior el Liverpool comenzó con buen pie la Liga y al final del año aventajaba al Manchester United y al Nottingham Forest por 8 puntos ofreciendo una gran capacidad goleadora sobre todo por parte de Rush y Dalglish. McDermott, Johnson y Fairclough dejaron el equipo tras varias emporadas y arribó David Hodgson, volante ofensivo del Middlesbrough.
Tal diferencia de puntos en la Liga le permitía disputar la Copa de Campeones con mayor tranquilidad. El Dundalk irlandés y el HJK Helsinki finlandés no fueron rivales para el campeón inglés que avanzó a cuartos de final donde lo esperaba el Widzew Lodz polaco, un modesto rival de segunda línea en Europa que solamente contaba con el internacional polaco Wlodzimierz Smolarek más el experimentado arquero Josef Mlynarczick como figuras destacadas, el técnico era el recordado líbero de la selección que participara en 1974 y 1978 Wladyslaw Zmuda. El encuentro de ida en Polonia fue un 2-0 tan injusto como certero para los locales que consagraron al arquero como figura de la noche. Los tantos fueron marcados por Tlokinski con un disparo desde el borde del área como culminación de una jugada rápida por izquierda y del pequeño suplente Wraga de cabeza ante un error de Grobbelaar faltando 10 minutos para el epílogo. La ventaja polaca despertó los fantasmas del año anterior aunque se confiaba en el poder goleador de los “reds” en Anfield tal como había ocurrido en los últimos tiempos.
Sin embargo, una súbita descompostura de Dalglish horas antes del partido obligó a su sustitución por David Hodgson quien había llegado de Middlesbrough. Ganaba el Liverpool 1-0 con gol de Neal a los 15 minutos, pero a los 33 minutos y cuando los polacos soportaban el asedio de los locales Souness se resbala con la pelota y la pierde, Smolarek aprovecha el regalo y rápidamente enfila hacia el arco, Grobbelaar no tiene más remedio que convertirle penal que Tlokinski se encarga de convertir, apenas comenzado el segundo tiempo un veloz contragolpe culmina con el sorprendente 1-2 marcado por Smolarek. Liverpool necesitaba marcar 4 goles pero solo consiguió un par en los últimos 10 minutos por intermedio de Rush y Hodgson que decoraron el inútil 3-2 final. Con la derrota del campeón Aston Villa ante la Juventus se cerraba el reinado de los clubes ingleses en la competición europea más importante que había arrancado con la recordada final de Roma en 1977.
La final de la Copa de la Liga fue una buena oportunidad para recuperar la autoestima de los “reds”. Su rival el Manchester United contaba con la estrella del momento Bryan Robson por el cual había pagado casi 2 millones de libras al West Bromwich Albion.
Con un lleno total en Wembley el Manchester se puso en ventaja a los 11 minutos con un bonito gol del joven irlandés Norman Whiteside (2) pero el Liverpool insistió una y otra vez, un tiro de Whelan en el poste fue la ocasión más clara en la primera etapa y un par de incursiones de Rush y Dalglish terminaron en faltas cerca del área. EL Manchester se vió perjudicado por las lesiones del irlandés Kevin Moran y el escocés Gordon Mc Queen ante una salida criminal de Grobbelaar.
El asedio del Liverpool dio sus frutos a los 75 cuando Alan Kennedy recibió de Ian Rush y con un disparo fuerte y esquinado desde fuera del área igualó la contienda. Llegaron al alargue y el Liverpool más experimentado en estas lides logró la ventaja mediante un remate que tomó una extraña comba y se cerró sobre el segundo palo efectuado por el héroe de la final del año anterior Ronnie Whelan quien colocó el 2-1 definitivo para obtener la “Copa de leche” inglesa por tercer año consecutivo.
La liga finalizó de forma cómoda para el elenco de la ciudad de los Beatles, por cuanto al perder el Manchester United con el Everton por 2-0 faltando 5 fechas la ventaja fue inalcanzable y el Liverpool se consagró campeón sin jugar redondeando una campaña que se empañó solamente por 5 derrotas en el tramo final del campeonato producidas por la relajación propia del equipo que toma gran ventaja respecto a sus oponentes. No obstante aventajó por 9 unidades al sorprendente Watford, por 10 al Manchester, por 11 al Tottenham y al Nottingham y por 12 al Aston Villa reflejando la paridad existente entre los demás equipos con pretensiones. De los 87 goles convertidos en la temporada Rush anotó 24 y Dalglish 18 tantos ratificando su gran poder goleador. Pero lo más importante era que Bob Paisley dejaba su lugar en el equipo después de 9 exitosas temporadas superando inclusive el rendimiento de su admirado Bill Shankly y pasando la posta a su ayudante Joe Fagan tal como lo hiciera el propio Shankly con él mismo aunque esta vez se dudara que pudieran superarse los resultados que incluían 6 ligas, 3 copas de Europa, 1 Copa UEFA y 3 Copas de la Liga más el hecho de ser nombrado 6 veces el entrenador del año y haber mantenido un récord de imbatibilidad como local de 85 partidos entre 1978 y 1981.
Fagan respetó casi la misma formación que se había consagrado campeón manteniendo a Grobbelaar en el arco, Neal, Hansen, Lawrenson (afirmado en lugar del histórico Phil Thompson) y el ingreso de Steve Nicol en la defensa; Alan Kennedy se corrió hacia mitad de cancha para acompañar a Whelan y Sammy Lee y adelante Souness, Dalglish y Rush conformaban un terceto atacante temible. Michael Robinson un goleador proveniente del descendido Brighton y el veloz e incansable sudafricano Craig Jonhston podían ser variantes en ofensiva, además a principios de 1984 llegaría el gigante John Wark del Ipswich que con el tiempo sería el reemplazante de Souness.
La temporada comenzó con la venganza del Manchester United en la Charity Shield por 2-0 con doblete de Bryan Robson, y siguió con un comienzo irregular en la Liga que comenzó a asentarse a partir de la fecha 9 cuando destronaron al líder West Ham United por 3-1 como visitantes con triplete de Michel Robinson y quedaron a 2 puntos del Manchester y a 1 de su vencido.
Mientras tanto comenzó a disputarse una nueva Copa de Europa, el Odense BK de Dinamarca fue claramente superado por los “reds” 1-0 en su casa y 5-0 en Anfield. En octavos de final el rival fue el aguerrido Athletic de Bilbao que llegaba a Inglaterra con la mala fama a cuestas por la reciente entrada de Giocoechea a Maradona del Barça que le costaría al crack argentino la fractura de su tobillo izquierdo y lo mantendría varios meses alejado de las canchas.
Fue empate 0-0 en Anfiled con un Athletic ultradefensivo que trató de cortar el circuito del mediocampo inglés y clausurar los caminos hacia el arco defendido por Zubizarreta destacándose los marcadores centrales Goicoechea y Liceranzu por repeler toda pelota que les llegaba tanto por aire como por tierra.
En San Mamés el equipo vasco dirigido por el joven Javier Clemente tuvo la iniciativa en los primeros minutos pero fue bien controlado por la línea defensiva inglesa que poco a poco empezó a manejar la pelota. A pesar de ello los bilbaínos dispusieron de chances claras desaprovechadas por mala puntería de Noriega y Sarabia.
En el complemento el Liverpool se dispuso a materializar su dominio y con el empuje de Lee y Kennedy más el juego de Dalglish y Souness empezó a complicar a los vascos hasta que a los 66 minutos Ian Rush de cabeza conectó un centro de Kennedy ante la débil oposición de la defensa local. A partir del gol el visitante dominó con claridad y pudo haber aumentado la ventaja pero la falta de resolución en los últimos metros y la excelente labor de Zubizarreta conspiraron para tal fin.
El siguiente rival fue el otrora poderoso Benfica que jugó de contraataque en Anfield llevándose un ventajoso 0-1 a causa del discreto partido del local que solamente creó 3 ocasiones de gol en los 90 minutos por intermedio de Jonhston, Souness y Rush que marcó de cabeza el gol del triunfo. El elenco portugués bien pudo empatar pero en ambas ocasiones Grobbelaar se encargó de detener sendos remates de Chalana.
Sorpresivo fue el triunfo visitante del Liverpool en el estadio Daz Luz por 4-1 aunque puede explicarse porque el primer gol marcado por Whelan tras enorme fallo del arquero Bento fue inesperado y consecuentemente puso nerviosos e imprecisos a los lisboetas a los cuales les costaba articular maniobras de ataque a pesar de ello lograron el empate, pero el conjunto inglés fue práctico y efectivo y no desaprovechó sus oportunidades, Johnston, Rush y nuevamente Whelan marcaron los tantos que definieron la clasificación a semifinales.
Para esa época el Liverpool había llegado a la final de la Copa de Liga por cuarto año consecutivo y peleaba la Liga con el Manchester United que lo superaba por un punto.
La final de la Copa de Liga frente a su clásico rival el Everton fue complicada por la excelente disposición de la línea de volantes Reid y Richardson que superaban a Dalglish y Souness mientras que Bailey y Mountfield tomaban a Rush y Johnston. Ambos equipos dispusieron de chances la más clara del Everton fue un disparo de Heath salvado en la línea por Hansen y el Liverpool tuvo una que remató mal Rush y otra de Kennedy tras superar tres oponentes que fue se desviada. Así y todo en la prórroga ambos parecieron conformarse con el empate.
Tres días después en el estadio del Manchester City se disputó el desempate y triunfó el Liverpool con gol del capitán Souness a los 22 minutos obteniendo su tercera Copa de Liga consecutiva.
Las semifinales de la Copa de Campeones fueron durísimas, el Dínamo de Bucarest era un típico equipo del este Europeo muy aplicado a la marca, a veces excesiva, con especialidad para jugar de contragolpe con delanteros muy rápidos y potentes que buscaban aprovechar al máximo sus mínimas chances. De esa manera había dejado afuera al Hamburgo alemán, flamante defensor de la Copa.
No fue de extrañar que el Liverpool le resultara incómodo el encuentro de ida en Anfield donde solo pudo superar a su rival tras una jugada de pelota parada en la cual el conjunto rumano cometió su único error. Perfecto centro de Alan Kennedy para el cabezazo inapelable de Samy Lee. Pasó un susto el local cuando el volante Augustin dejó atrás a Lawreson en una extensa corrida y su remate pegó en el palo izquierdo del vencido, aunque afortunado, Grobbelaar. El partido no dejó mucho más que un gol anulado a Lee y un presunto penal a Rush sobre el final que el árbitro desestimó.
La revancha fue favorable al Liverpool desde los 12 minutos cuando Ian Rush condiguió el tranquilizador gol fusilando a Moraru desde el área chica tras corner de Lee y desvío de Souness. A partir de ese momento el elenco visitante se replegó y los rumanos fueron a buscare el empate alentados por 75.000 ruidosos fanáticos. Augustin y Dragnea pudieron empatar, pero fue Orac de tiro libre quien consiguió la igualdad transitoria antes del descanso.
El delantero Talnar se mostraba amenazante para la defensa inglesa y tuvo posibilidades de desnivelar, pero siempre fue buen controlado hasta que faltando 6 minutos Rush aprovechó un centro cruzado de Whelan y derribó todas las esperanzas de los locales clasificando al Liverpool nuevamente para la final después de tres años.
Mientras tanto en el torneo doméstico se consagró campeón por tercer año consecutivo faltando una fecha al empatar 0-0 con el descendido Notts County y en virtud que el Manchester United no pudo con el Tottenham e igualó 1 a 1. Superó finalmente por 3 puntos al sorprendente Southampton y por 6 unidades al Manchester y al Nottingham Forest. Ian Rush alcanzó la sorprendente marca de 32 goles en 41 partidos la Liga sobre un total de 73 convertidos por el campeón, muy lejos quedaron Dalglish y Souness con 7 tantos cada uno aunque disputando menos encuentros.
Quedaba solamente la Copa de Europa para coronar otra brillante temporada con su nuevo entrenador. El rival no sería nada sencillo por 2 razones fundamentales, primero porque había formado un gran equipo y segundo porque jugaría de local.
La Roma de Italia había aprovechado la apertura de jugadores extranjeros comenzada un par de temporadas atrás y sus máximas figuras eran los brasileros Paulo Falcao y Toninho Cerezo quienes habían brillado en el último Mundial de España con la verdeamarelha pese a ser eliminados por Italia en un encuentro inolvidable. A ellos se sumaban el desequilibrante puntero derecho Bruno Conti, el temible goleador Roberto Pruzzo y su acompañante Francesco Graziani con menos gol pero gran capacidad de lucha. Según los periodistas el equipo de la capital italiana era el favorito para vencer en la final por su juego y su localía, pero valoraban la experiencia del Liverpool y la peligrosidad de sus jugadores.
Los romanos habían superado en semifinales al Dundee United escocés con un tremendo 3-0 en casa luego de soportar un 0-2 en Escocia sin la presencia de Falcao que parecía difícil de remontar. Contarían además con el apoyo de casi 80.000 “tifossi” en el estadio Olímpico de Roma, aquel donde el Liverpool dio su primer paso continental allá por 1977 donde Phill Neal quedaba como único sobreviviente. Precisamente fue el lateral quien a los doce minutos aprovechó un despeje de un defensor que pegó en la cabeza del arquero Tancredi - que se encontraba desparramado en el césped tras haber salido a descolgar un centro y ser cargado lícitamente por Whelan - señalando el tempranero 1-0. El imponente marco no afectó al Liverpool, más acostumbrado a este tipo de definiciones, quien comenzó a desplegar su típico juego de circulación de balón. La Roma entretanto solo dependía de arrestos individuales de Falcao, Conti o Pruzzo. Un disparo al primer palo de Graziani fue bien neutralizado por Grobbelar y un fuerte tiro de Rush encontró bien parado a Tancredi.
El equipo italiano pretendía perforar la defensa inglesa por el centro repitiéndose una y otra vez sin penetrar el complejo entramado de los hombres de Fagan que no escatimaban esfuerzos para perseguir y marcar a sus oponentes. Pero faltando un minuto buscaron por la punta izquierda a Conti, quien efectuó un preciso centro aéreo que Pruzzo conectó de espaldas a la portería por sobre la cabeza del sorprendido Grobbelar provocando la explosión de los espectadores italianos que celebraron el empate.
En la segunda etapa se armó el partido que todos querían ver, puesto que Dalglish y Lee se adelantaron un poco más y apareció la clase de Falcao. Se lo perdieron primero Graziani y después el rubio brasilero desde media distancia. Chierco reemplazó al golpeado Pruzzo y una precisa combinación suya con Graziani y Nela pudo terminar en gol de no ser por la oportuna aparición de Lawreson anticipando a Graziani.
Fagan tomó nota de lo sucedido e hizo ingresar al joven Nicol por Johnston para compensar la línea media. Llegaron al final de los 90 minutos y se disputó la prórroga sin que el marcador pudiera alterarse aunque los romanos tuvieron las más clareas opciones en los pies de Conti. Dalglish y Cerezo fueron reemplazados evidenciando el gran esfuerzo en ambos equipos.
Y fueron a definir por penales. Nicol tiró por encima del travesaño el primero del Liverpool. Di Bartolomei y Neal adentro, Conti fuera (1-1). Souness y Righetti convirtieron (2-2) Rush estableció la diferencia, llegó el turno de Graziani y Grobbleaar comenzó a practicar un extraño bailoteo que puso nervioso al ejecutante italiano que desvió el disparo sobre el horizontal. En los pies de Kennedy estaba la victoria para el equipo inglés y a pesar que el irlandés le pegó casi con el tobillo logró desconcertar a Tancredi que se arrojó el palo opuesto y el equipo inglés se coronaba nuevamente Rey de Europa, esta vez en el propio reducto de su oponente y contra todos los pronósticos.
La partida de Graeme Souness a la Sampdoria italiana dejó un gran vacío en el mediocampo, por tal motivo se contrató al habilidoso danés Jan Molby y a la joven promesa Paul Walsh del Luton para la ofensiva. Fagan creía también que Lawrenson podía jugar en el mediocampo por eso cuando el escocés Gary Gillespie llegó al equipo le resolvió un gran inconveniente, puesto que podía tener otro jugador versátil en la defensa. El volante escocés Kevin Mc Donald y el defensor irlandés Jim Beglin fueron también incorporados.
La temporada comenzó con el clásico partido de la Copa de Caridad que enfrentó en esta oportunidad al Liverpool con sus vecinos del Everton, quienes se tomaron revancha de la final de la Copa de Liga del año anterior gracias a un desafortunado despeje de Hansen que pegó en Grobbelaar, quien había sido previamente desparramado por una gambeta de Sharp, y se introdujo en su propio arco. Los intentos del campeón de Europa fueron vanos y su rival se llevó la Copa presagiando lo que sería su brillante temporada en la liga.
La nueva Copa de Europa dio comienzo y el campeón enfrentó en primera instancia al Lewch Poznan polaco doblegándolo con una victoria 1-0 como visitante con gol de Wark y un contundente 4-0 en Anfield con tres del gigante escocés y uno de Walsh. La operación de cartílagos de Ian Rush permitió la consolidación del ex jugador del Ipswich como titular a fuerza de goles, sin embargo el galés era un jugador que podía retroceder y juntarse con sus compañeros para generar juego, por lo que el rendimiento del equipo en la Liga era discreto y a medida que avanzaban las fechas se alejaba más de Tottenham y Everton.
El Benfica fue el rival de octavos de final y con un espectacular triplete del reaparecido Rush fue derrotado por 3-1 en Anfield. Fagan se había decidido por mantener a Wark – aunque reemplazado en al complemento por Johnston – en el equipo e incluir como volante a Gillespie, quien fue responsable directo del gol de Diamantino tras una entrega corta a Grobbelar. Sin embargo la excepcional actuación del galés iluminó a un equipo que estaba en penumbras y necesitaba un buen triunfo para salir del letargo.
La revancha en Lisboa fue favorable en el resultado a los locales gracias a un penal convertido por Manniche a los 5 minutos tras clara falta de Grobbelaar a Silva, quien luego se resarció un una magnífica tapada a Wanda. Fueron expulsados Dalglish y Pietra por agredirse mutuamente y a pesar de contar Liverpool con oportunidades para empatar por medio de Lawrenson y Rush o el Benfica de ampliar la ventaja por Manniche, el resultado no se modificó y el conjunto inglés avanzó a cuartos de final.
El nuevo desafío para el conjunto de Joe Fagan era la Copa Intercontinental frente a Independiente de Argentina, un equipo con un gran mediocampo formado por Giusti, Marangoni, Bochini y Burruchaga que se entendían a la perfección más la velocidad del extremo Barberón, la experiencia de Torssero y Villaverde en la defensa y la sobriedad del arquero uruguayo Goyén.
Fagan dispuso un esquema muy ofensivo con Dalglish y Molby como volantes más Rush, Wark y Johnston como delanteros, aunque el sudafricano podía retarsarse unos metros para colaborar en la recuperación del balón. El equipo se plantó a presionar en mitad de cancha y jugó al achique con la intención de dejar en offside a sus oponentes. Pero una falla permitió que un pase en profundidad de Marangoni hacia el pique en diagonal de Percudani rompiera con el achique y la veloz carrera del delantero de Independiente culminó con una brillante definición a los 6 minutos de juego.
Al Liverpool le costó reacomodarse tras el sorpresivo tanto e Independiente luchó cada pelota como si fuese la última. Las actuaciones de Molby y Gillespie fueron opacas, Rush era bien controlado por Villaverde y Enrique, Wark, en tanto era intrascendente y fue reemplazado por Whelan en el complemento . En este contexto solo Dalglish insinuaba alguna aproximación al arco de Goyén y Johnston preocupaba con sus arranques a Clausen.
Sin embargo el Liverpool se fue diluyendo y el equipo argentino hacía gala de un buen toque en el mediocampo. Solo algunos tiros de larga distancia y un cabezazo forzado de Rush lograron inquietar a Goyén. Hasta que se decretó el final y una vez más la Copa Mundial de clubes le resultaba esquiva a los ingleses.
EL presente del equipo inglés no era tampoco el mejor, alejado de los primeros puestos en la liga, eliminado de la “Copa de leche” por el Tottenham solo le quedaban la Copa de Europa y la FA Cup para logar algún título.
Una nueva decepción se sumó en la Supercopa que lo enfrentó a la Juventus de Platini y Boniek en el propio estadio turinés y en una helada noche. Sin Dalglish, suspendido, el Liverpool cayó por 2-0 con doblete del polaco Boniek aunque tuvo ocasiones parejas con su adversario que le cedió pelota y terreno para doblegarlo de contraataque.
Pese a todo ello enfrentó al Austria Viena en los cuartos de final de la Copa de Campeones empatando angustiosamente de visitante con un agónico gol de Nicol a tres minutos del final. El elenco austríaco tenía jugadores experimentados como el arquero Koncilia, Obermayer, Prohaska, Nylasi y el joven Anton Polster, autor del primer gol del encuentro.
El partido de vuelta en Anfield fue un monólogo de los locales que ya vencían por 2-0 al final del primer tiempo y cerraron el marcador con un cómodo 4-1 que los depositó en semifinales.
Un repunte en el torneo doméstico y la clasificación a las semifinales de la FA Cup mejoraron las expectativas para afrontar los siguientes encuentros.
El Panathinaikos dirigido por el polaco Jacek Gmoch fue el rival en semifinales y los “reds” le propinaron una histórica goleada en Anfield por 4-0 con 2 goles de Rush, uno de Wark y el restante de Beglin. Resistieron como pudieron los griegos apoyados en la buena labor del arquero Laftsis en la primera etapa hasta el primer gol del galés a los 35 minutos aprovechando tras un disparo de Mac Donald que desvió el portero y pegó en el poste. En el complemento fue dominio exclusivo de los locales que crearon innumerables situaciones para elaborar una resonante goleada.
La semifinal de la FA Cup ante el Manchester United fue milagrosa puesto que el Liverpool se encontró dos veces en desventaja y en ambas igualó agónicamente. Bryan Robson adelantó al Manchester y Whelan igualó a los 87 minutos con un disparo medido. Durante el alargue nuevamente Manchester se adelantó por intermedio de Stapleton, pero en el último minuto y cuando los fanáticos del Manchester festejaban Walsh marcó el impensado 2-2 que forzó el desempate.
Cuatro días después y en el estadio del Manchester City, el United venció merecidamente por 2-1 aunque el Liverpool se había adelantado con gol en contra de McGrath, pero Robson y el gales Hughes sentenciaron la historia ante un Liverpool que extrañó demasiado el poder goleador de Rush – resentido de una lesión – y sintió la acumulación de varios partidos.
Mientras el Everton se hacía inalcanzable en la Liga, llegó el turno de la revancha en Atenas sin Kennedy ni Rush, el encuentro fue abierto y bien jugado por la inteligencia de Dalglish y Whelan como también del argentino Rocha y Saravakos en Panathinaikos. Ambos arqueronb tuvieron destacadas intervenciones hasta que a los 60 minutos una combinación entre Beglin y Lawrenson terminó con la definición del internacional irlandés. Saravakos y Dimipoulos pudieron empatar, pero la suerte estaba echada y el Liverpool otra vez en la final.
La Juventus había dejado atrás al Burdeos de Tigana, Giresse, Lacombe y Battiston por un 3-0 en casa a pesar de la derrota por 0-2 en Francia. EL conjunto turinés giraba alrededor de la estrella del francés Michel Platini en el mejor año de su carrera. Alrededor suyo estaban nada menos Paolo Rossi y Zbigniew Boniek, dos extraordinarios goleadores. Marco Tardelli era el acompañante ideal en el mediocampo pues corría, tocaba y clarificaba las acciones. Scirea, Brio y Cabrini eran defensores que se destacaba por su solidez. Sin dudas era un equipo formidable que venía de caer en la final de 1983 frente al Hamburgo y de consagrarse en la Recopa del año anterior.
A pesar que ambos equipos tenían varios jugadores aquejados por las típicas molestias físicas de fin de temporada los dos técnicos presentaron sus mejoras alineaciones. El antecedente de la final de la Supercopa en febrero último pesaba en ambos equipos, pero las actuaciones del Liverpool habían mejorado en los últimos meses.
El estadio Heysel de Bruselas sería la sede del cotejo decisivo albergando 53000 espectadores deseosos de observar a los dos mejores equipos de Europa, pero no estaría preparado para prever una de las mayores tragedias de la historia del fútbol mundial.
Los “Hooligans” o vándalos habían asolado las canchas inglesas durante las últimas temporadas. Habían llegado a Bruselas en gran número dentro de los 20.000 hinchas ingleses y ya habían dejado su impronta en varios comercios de la capital belga.
El ingreso al estadio de mayor cantidad de espectadores permitidos (casi 60.000) produjo que una hora antes del inicio un grupo de “hooligans” alcoholizados quisiera atacar a los italianos que estaban en la tribuna contigua quienes según algunas versiones los habrían apedreado con mampostería caída del antiguo estadio. El muro que los separaba cedió y se produjo una congestión en las salidas entre los que querían escapar y los que se replegaban que repercutió en aplastamientos, asfixia y pisotones entre los que quedaron atrapados. Algunos pudieron saltar al campo de juego donde se desarrolló una verdadera batalla campal ante la lentitud de reflejos de la policía belga. Hubo 38 muertos y más de 600 heridos, la mayoría italianos.
Increíblemente el partido se disputó pese a que la federación italiana y los propios jugadores de la “Juve” estaban en desacuerdo, puesto que consideraban que entre los afectados podía haber familiares. Pero presionados por la dirigencia de la UEFA, el alcalde de Bruselas y la policía que brindaba las garantías de seguridad se decidió jugar el encuentro para prevenir una tragedia aun mayor.
Mark Lawrenson tuvo que retirarse lesionado a los 3 minutos y fue reemplazado por Gary Gillespie. Los jugadores estaban visiblemente afectados por todo lo ocurrido, pese a ello brindaron un s primeros 25 minutos muy buenos con toque de pelota y permanente vocación ofensiva.
Tacconi estuvo atento antes dos buenos disparos de Whelan que pudieron sifgnificar la apertura del marcador como otra jugada en la cual Wark no pudo conectar el balón desde una buena posición. Solo Cabrini exigió una vez a Grobbelaar durante la primera etapa. Elñ Liverpool tenía el dominio del terreno, pero la férrea defensa italiana impedía que sus delanteros puedan gravitar. Brio hacía marca personal sobre Rush y Wark estaba desconcertado, Tardelli le ganaba el duelo a Walsh y Dalglish generaba muy poco, pues no tenía compañía. Las paredes cortas y los pelotazos de Platini a Boniek eran demasiado peligrosos para la defensa del Liverpool mientras que Paolo Rossi no pesaba demasiado.
En el complemento Fagan hizo ingresar a Johnston por el errático Walsh buscando más profundidad; pero a los 56 minutos llegó la jugada polémica tras un pelotazo tan largo como preciso de Platini a Boniek, el polaco enganchó entre Gillespie y Beglin y el primero le cometió una visible falta a casi 2 metros del área. El árbitro suizo André Daina desde muy lejos señaló penal y Platini lo cambió por gol con una brillante ejecución.
Minutos después Scirea derribó a Whelan claramente dentro del área y el árbitro ignoró la acción.
El Liverpool visiblemente afectado por los fallos arbitrales dejó de lado su fútbol elegante y apremiado por el pressing italiano en mitad de cancha, donde Tardelli y Bonini mandaban, y la pegajosa marca que sufrían sus delanteros comenzó a tirar centros sobre el área por medio de Neal y Hansen por derecha como Belglin y Gillespie por izquierda. Tacconi y los defensores despejaban toda pelota que cayera en sus dominios. El "catenaccio" dispuesto por el técnico Trapattoni funcionaba como un mecanisno de relojería Solo Whelan preocupaba con algún tiro desde fuera del área. Y así se fue consumiendo el tiempo y la Juventus consiguió su primera Copa de Europa.
Era el final de una era, la época dorada del Liverpool y del fútbol inglés. Tras los graves hechos de Heysel, la UEFA suspendió a los clubes ingleses para participar de las todas las competencias europeas por 5 años y al Liverpool en especial por diez – aunque finalmente fue rebajada a seis –. Se produjo entonces un importante éxodo de jugadores y técnicos principalmente a Italia en busca de mejores perspectivas económicas, puesto que la falta de competencia internacional también traía aparejados problemas de presupuesto para los clubes.
Dalglish fue promovido al cargo de técnico-jugador ante la prtida de Fagan luego de la final de Bruselas Bajo su tutela el Liverpool siguió dominando en Inglaterra a tal punto que obtuvo las Ligas de 1985/86, 1987/88 y 1989/90, las FA Cup de 1985/86 1988/89 y 1991/92, y las Community Shield de 1986, 88, 89 y 1990.
Fueron llegando nuevos jugadores como Beardsley, Barnes, Aldridge, Houghton, McMahon, Staunton y Burrows, Rush fue a Juventus en 1987 y regresó al año siguiente para seguir castigando redes. Puede aventurarse que de seguir participando en competiciones europeas, el Liverpool seguramente hubiera sido uno de los animadores y hubiese peleado el dominio continental con el fantástico Milan de Arrigo Sacchi.
El sesgo de la tragedia persiguió al Liverpool cuando el 15 de Abril de 1989 en la semifinal de la Copa de Liga frente al Nottingham Forest en Sheffield se produjo un atasco en las entradas de público que se resolvió abriendo un túnel hacia el campo de juego, como consecuencia del abarrotamiento de público murieron 96 hinchas incluidos mujeres y niños. El hecho se conoció mundialmente como la tragedia de Hillsborough y llevó al Gobierno inglés a tomar medidas para aumentar la seguridad en los vestuarios y reducir el vandalismo.
Desde entonces solamente se coronó campeón de Europa en 2005 cuando venció por penales al Milan tras una heroica remontada de un 0-3 en una de las más apasionantes finales de la actual Champions League. Obtuvo también la Copa UEFA en 2001 tras otra recordada final ante el Alavés español. Nunca más hasta 2010 pudo ganar la Premier League desde aquel título conseguido en 1990.
Los hinchas que tienen más de 40 años todavía añoran las atajadas de Clemence, las payasadas de Grobbelaar, las subidas de Neal, los remates de Callahan y Kennedy, los cabezazos de Toshack, la habilidad de Keegan, la entrega de Souness, las definiciones de Dalglish, los goles de Rush. Postales de una gloria pasada donde podían autoproclamarse King of Europe.




(1) A partir de la temporada 1981/82 se comenzó a asignar 3 puntos por partido ganado, por ese motivo la diferencia no era concluyente todavía para ser campeón.


(2) Ostenta el récord de ser el futbolista más joven en debutar en una Copa del Mundo, hecho ocurrido el 17 de Junio de 1982 enfrentando a Yugoslavia con tan solo 17 años y 41 días de edad.

segunda-feira, 12 de julho de 2010

España goza con la Copa

España se ha consagrado como justicia como el mejor equipo de la 19ª Copa del Mundo que se terminó de disputar ayer en tierras sudafricanas y ledió a su país la mayor alegría futbolística de toda su historia que se festejó hasta altas horas de la madrugada y prometía seguir durante los días posteriores.
No fue sencillo el camino del equipo dirigido por Vicente del Bosque, pues sufrió un inesperado traspié en el debut ante Suiza, Paraguay lo complicó en cuartos de final más de lo que se suponía, y Holanda le resulto un escollo tan difícil que le demandó 116 minutos obtener la merecida ventaja a pesar de un par de sustos.
El éxito de la roja puede explicarse en la confianza en su sistema de juego de circulación de pelota en desmedro del resultado final y admitiendo que el gol llega por decantación como consecuencia de la superioridad futbolística evidenciada en el campo de juego y la personalidad para sobreponerse a todos los obstáculos puestos por los adversarios sin abandonar su convicción futbolística y utilizando todas las variantes posibles para lograr el desequilibrio.
Fue por eso mismo que España lució de la misma forma en todos los partidos ya sea ganando, empatando o perdiendo. Nunca goleó porque nunca se lo propuso, le bastaba con sacar diferencia aunque a veces cuando faltaba poco para el final y si se podía aumentar lo hacía, sino se defendía con la tenencia de la pelota a la usanza de aquel Brasil del ’70 pero sin la capacidad goleadora de aquella brillante selección. Justamente, aunque fue el campeón menos goleador de la historia (8 goles en 7 partidos, la mitad que los alemanes), siempre dio la impresión que cuando se ponía en ventaja era imposible empatarle, hecho que finalmente sucedió. También debemos destacar su solidez defensiva, puesto que junto al equipo italiano vencedor de Alemania 2006 fue también el campeón menos goleado de la historia al conceder solamente 2 goles en todo el torneo.
Casillas fue pieza clave del campeón, primero tapando dos manos a mano frente a su ex compañero Robben en la final, más el penal a “Tacuara” Cardozo en 4tos de final y además transmitiendo su seguridad y arengando a sus camaradas desde su posición de capitán.
La base del F.C. Barcelona jugó casi de memoria como la hace en el club catalán y con la personalidad de los equipos ganadores tal fue el caso de Puyol, Piqué, Busquets, Xavi Hernández, Iniesta y Pedro. También fue muy importante el aporte de los mejores jugadores del Real Madrid como Sergio Ramos, y Xabi Alonso. El “guaje” Villa fue el goleador con 5 tantos debido a su viveza y velocidad para la resolución. Capdevila fue el equilibrio entre marca y proyección. El “niño” Torres demostró que evidentemente no estaba bien físicamente para la competencia y su desgarro en la final lo comprobó. Los que tuvieron que ingresar por diferentes motivos como Cesc Fábregas, Silva, Llorente, Navas siempre cumplieron, por lo que Del Bosque también tenía en el banco soluciones para los problemas que pudieran plantearse.
Holanda no le hizo fácil la final a los españoles porque no quiso repetir los errores tácticos de Alemania. De Jong y Van Bommel tomando indistintamente a Xavi Hernández e Iniesta, Kuyt impidiendo la subida de Sergio Ramos, Van Persie y Robben presionando la salida de los centrales. Heitinga y Mathijsen sobre Villa esa era la idea en teoría para frenar el ritmo de los españoles. La práctica demostró que más allá de ello lo que hizo Holanda fue un feroz pressing no exento de alevosía con muchas faltas tratando de interrumpir el circuito futbolístico de sus adversarios y con el fin de amedrentar a los más hábiles quienes tuvieron la suficiente personalidad por no dejarse intimidar ante el juego brusco de los oranjes ante la total pasividad del referee inglés Howard Webb.
El plan de España consistía en anular a Sneijder, para lo cual Busquets y Xabi Alonso se repartirían la marca, y colocar marca escalonada sobre Robben con Capdevila y Piqué sobre la banda y Piqué y Puyol cuando se tirara al medio. En la parte ofensiva apuntaba a juntar a Xabi con Iniesta e intercalar la posición de éste con la de Pedro para asistir a Villa y aprovechar la subidas de Sergio Ramos o Capdevila en menor medida para sumar jugadores en ataque.
Los primeros minutos transcurrieron entre la intención de jugar de los españoles y la de impedirlo de los holandeses. El árbitro solamente advertía y no mostraba tarjetas a Van Bommel, Van Persie y Heitinga entre otros.
Sergio Ramos tuvo una decidida incursión al área que generó cierto peligro, y Villa minutos después no pudo conectar bien una pelota que le quedo servida. Pero más allá de ello a España le costaba penetrar la durísima defensa holandesa.
A los 25 minutos había dos amonestados por lado aunque parecía que con la sanciones a los ibéricos Webb pretendía equiparar en parte la dureza de los holandeses con faltas de menor calibre, hasta que a los 27 minutos llegó la criminal patada al pecho aplicada por De Jong a Xabi Alonso que solamente recibió de parte del árbitro tarjeta amarilla cuando en realidad era una falta que merecía la expulsión del volante moreno. A partir de ese momento los naranjas tuvieron piedra libre para castigar a cualquier jugador español que supusiera peligro y protestar todos los fallos del imperturbable Webb. La primera etapa terminó sin jugadas de peligro, salvo un típico enganche de Robben que terminó en remate al primer palo conjurado por Casillas, y por casualidad con los 22 jugadores sanos.
Al comienzo de la segunda etapa vino la jugada más peligrosa de los holandeses cuando Sneijder, en uno de sus pocos aciertos de la noche, habilitó a Robben quien picó solo por el medio y Casillas detuvo con el pie derecho el mano a mano que por muy poco no termina en gol. Otro desborde de Robben terminó con un cabezazo cruzado de Heitinga que se fue cerca del palo.
Del Bosque reemplazó al empeñoso Pedro por Navas con la intención de abrir la punta derecha y complicar al amonestado Van Bronckhorst y con ese cambio España complicó a la defensa holandesa. Precisamente un desborde del jugador del Sevilla casi termina en gol de Villa, pero Stekelenburg respondió satisfactoriamente como 3 minutos después cuando detuvo un difícil remate de Capdevila. Ramos se lo pierde de cabeza tras un corner de Sneijder. Son los mejores minutos de Holanda.
Los minutos pasaban y España terminaba enredada en el juego que más le convenía a Holanda donde primaban la fuerza y la marca sobre el toque y la velocidad, para colmo una nueva escapada de Robben tras un cabezazo de Van Persie no pudo ser contenida por Puyol a pesar de los agarrones y cuando el delantero se disponía a eludir a Casillas, éste se arrojó con prestancia a los pies quedándose con la pelota y convirtiéndose en el mejor arquero del Mundial. Robben protestó airadamente por la falta de Puyol, pero como él mismo siguió la jugada hasta el fin el árbitro entendió que no debía retrotraer la jugada y como insistió demasiado fue premiado con una amonestación.
Xavi juega muy poco e Iniesta tiene poca compañía, por eso Del Bosque juega otra carta entra Cesc Fábregas para acompañarlo y sale Xabi Alonso. Van Marwijk reemplaza al agotado Vuyt por el moreno Elia buscando velocidad y desborde por izquierda. Con esos cambios ambos equipos se preparaban para el alargue luego de un partido agotador.
En el suplementario España parece más decidió a terminar la historia y parece tener mayores reservas físicas, al minuto en una acción enredada Iniesta es tocado en el área por Heitinga antes de disparar, pero el árbitro no sanciona el penal. A los 95 Stekelenburg salva magistralmente un mano a mano frente a Fábregas. Un minuto después Mathijsen se lo pierde de cabeza tras un corner. Una entrada de Iniesta es salvada milagrosamente por Van Bronkhorst al igual que un remate de Navas. Una apilada de Fébregas termina con un disparo pegado al poste. España quiere más, Holanda aguanta y sale De Jong acalambrado; en su lugar ingresa Rafa Van der Vaart.
Comienza el segundo tiempo del alargue y Holanda intenta mantener la pelota, tras una buena acción colectiva Elia desborda a Ramos y se va con pelota y todo por la línea de meta. El el minuto 108 Heitinga castiga violentamente a Iniesta antes de entrar al áreay se va expulsado al fin por el árbitro inglés.
España no baja los brazos y quiere aprovechar su superioridad numérica, tiene mayor resto pues el desgaste que hizo Holanda fue tremendo y aparece en toda su dimensión Andrés Iniesta liderando las acciones ofensivas secundado por Fábregas y por el recién ingresado Torres (por Villa) . Un centro de Xavi no puede ser rematado por Ramos y en una contra holandesa un foul sobre Elia cerca del área es tomado por Sneijder cuyo tiro libre roza en la barrera y se va al corner, el árbitro entiende todo lo contrario y desde ese saque de meta llegará la definición del partido. Un centro de Torres es rechazado deficientemente por Van der Vaart, el rebote lo toma Fábregas, quien advierte la entrada de Iniesta por derecha y coloca el pase, éste la recibe, la acomoda y remata cruzado al segundo palo anticipándose al cierre desesperado de Van der Vaart y al achique de Stekelenburg.
El joven volante del Barça, aquel con cara de oficinista, el de la gambeta corta y el pase oportuno se convertía así en el héroe nacional y quebraba a solo 4 minutos del final la resistencia holandesa.
Lo últimos minutos trascurrieron entre los nervios de los holandeses que intentaron ir con todo al frente y la sobriedad de los españoles para mantener el resultado, hasta que llegó el final y el ansiado título que se había hecho esperar durante muchos años. El equipo modelado por don Luis Aragonés para la Euro del 2008 repetía ahora en el Mundial dando una clase de fútbol y carácter y superando el trauma de los cuartos de final que las generaciones de Butragueño, Michel, Hierro, Luis Enrique, Guardiola, Raúl, Morientes, Mendieta no pudieron superar.
España salía campeón copiando la vieja escuela holandesa del Barça, aquella que llevara a Johan Cruyff a la consagración con el “dream team” del año 1992, a Van Gaal después y finalmente a Rijkaard. La del buen toque y la precisión, la del pressing en mitad de cancha, la de la rotación permanente de jugadores en la búsqueda del espacio vacío, la de la llegada por sorpresa de laterales o volantes por el segundo palo, la de la tenencia por momentos excesiva de la pelota buscando el hueco por donde filtrarse en defensas cerradas. La que construyeron Koeman, Kluivert, Cocu, los hermanos De Boer, Overmars entre otros.
Holanda mostró en la final una imagen desteñida y distante del equipo que jugó los 6 partidos anteriores, muy lejos del nivel de otras selecciones holandesas de antaño y más cerca de aquellas selecciones sudamericanas de los años ’60 tan criticadas en su época por su violencia y su antifútbol, pese a contar con jugadores de calidad como en este caso Robben y Sneijder. Igualmente pudo haber obtenido sus dividendos si Casillas no detenía alguna de las situaciones de Robben y hoy estaríamos hablando de otro campeón del mundo.
Por el tercer puesto Alemania venció angustiosamente a Uruguay más por errores de los uruguayos que por mérito propio. Comenzó mejor el encuentro el equipo teutón, un cabezazo de Friedrich al travesaño pudo haber sido gol, pero el 1-0 llegó cuando de Müller tomó el rebote de Muslera tras un remate de Schweinsteiger de media distancia. Pero Uruguay se lo empató con un gol de Cavani en una jugada muy rápida tras un gran quite de Diego Pérez en mitad de cancha y posterior asistencia de Suárez, quien minutos después pudo aumentar pero su remate desde la derecha se fue pegado al palo derecho del veterano arquero Butt, así se fueron al descanso con elmarcador 1-1.
Apenas comenzada la segunda etapa llegó el golazo de Forlán con una volea de sobrepique tras centro de Arévalo, este gol seguramente estará entre los mejores goles del torneo. Cinco minutos después Jensen empató de cabeza tras centro de Boateng aprovechando una salida errónea de Muslera.
Las piernas y las exigencias de los partidos anteriores se hicieron sentir sobre todo en los uruguayos, hasta que en el minuto 83 y cuando nadie quería el alargue un error de Lugano en al área al no poder despejar la pelota tras un corner de los germanos provocó que Khedira cabeceara el balón y batiera a Muslera desde el área chica.
En tiempo de descuento Forlán pudo empatarlo cuando un tiro libre al borde del área pegó en el borde donde se intersecan palo y travesaño. Alemania tercero, Uruguay cuarto. Dos buenas actuaciones a las cuales por diversas razones le faltó un plus para llegar a la final. Premio para Diego Forlán, quien fue designado por la FIFA como balón de oro y Thomas Müller como botín de oro – 5 goles al igual que Villa y Sneijder – y revelación del torneo por sus 20 años y su destacada actuación.
Un nuevo Mundial ha concluido y cada selección deberá hacer un análisis con respecto a su actuación en el torneo, sus aciertos y errores, sus metas y sus realidades. Todos desde jugadores, cuerpos técnicos, asociaciones, periodistas y dirigentes has sido testigos de lujo en estos 30 días de la magnificencia de la Copa del Mundo y lo que se genera alrededor de la competencia en todo el mundo. Esperemos que el ejemplo de España sea el modelo a seguir por todas las selecciones de primer nivel sobre todo las que tuvieron que regresar antes de lo previsto, y que se aproveche también lo mejor de Holanda, Alemania y Uruguay. El fútbol mundial lo necesita.

terça-feira, 15 de dezembro de 2009

Banfield campeón

Banfield (41) se coronó campeón del torneo Apertura 2009 en Argentina pese a haber sido derrotado por Boca Juniors (27) en su visita a la Bombonera de la última fecha, hecho que no pudo capitalizar el escolta Newell’s Old Boys (39) que también fue derrotado a manos de San Lorenzo (32) como local.
El equipo de la ciudad homónima del Gran Buenos Aires se mostró nervioso y dubitativo ante la experiencia de los jugadores de Boca, mucho más acostumbrados a jugar partidos decisivos, quienes manejaron el trámite del partido con autoridad y con la ventaja de encontrarse con un penal a favor a los 5 minutos de juego tras violenta patada en la cara de Barraza a Gaitán que fue convertido por el goleador histórico Martín Palermo. Silva no tuvo una tarde inspirada y Fernández tampoco. Comenzó el segundo tiempo y Víctor López pudo empatar 2 veces de cabeza, pero minutos después un centro rasante de Paletta fue rematado por Palermo entrando por el segundo palo tras un yerro defensivo y colocando el 2-0 decisivo. De allí hasta el final los sufrientes hinchas del “taladro” siguieron por radio las alternativas de lo que ocurría en Rosario pues veían que su equipo era incapaz de torcer la historia.
Y cuando finalizó en Rosario se produjo el estallido de los miles de hinchas situados en la tercer bandeja de la tribuna que da espaldas al Riachuelo, el equipo del sur era campeón por primera vez en su historia.
La derrota final no borra los aciertos durante toda la campaña del equipo conducido por el ex arquero Julio César Falcioni que basó su juego gracias a la solidez defensiva del “gallego” Méndez, Bustamante y Barraza, el liderazgo del arquero Luchetti, el ida y vuelta de Quinteros, la claridad de Ervitti y James Rodríguez y la fuerza ofensiva de los uruguayos Silva y Fernández.
El segundo, Newell’s desperdició 2 chances importantes como local: la primera antes Arsenal (27) en la fecha 17 cuando cayó 1-2 ante Arsenal aunque toda la culpa recayó ante el impasible arbitraje de Pablo Lunatti quien permitió que el equipo del viaducto hiciera correr el tiempo y enfriara el partido y luego no descontó tiempo equivalente al que se había perdido, pero pocos en el plantel hicieron una autocrítica de lo mal que habían jugado. La misma imagen se notó ayer aunque el rival fuese más serio, pues los horrores defensivos de los rosarinos le costaron el título. La historia comenzó temprano cuando el arquero de Newell’s Peratta desvió un penal ejecutado por Cristian “Kily” González, 2 minutos después Borgadaray consiguió la apertura con un tiro combado y desde un ángulo cerrado que ingresó por el segundo palo tras burlar lka marca de tres defensores rojinegros.
Simeone dispuso la marca personal de Civelli frente al grandote Boghossian a quien frenó de todas maneras, algunas no muy lícitas y allí se terminaron los argumentos ofensivos de Newell´s que solo dispuso de 2 oportunidades por parte de Formica y un tiro de emboquillada del paraguayo Achucarro que Migliore desvió con gran dificultad.
Sin dudas los nervios de la tribuna se trasladaron al campo de juego y los jugadores no supieron absorber el impacto de ir perdiendo aún cuando el resultado en la Bombonera les resultaba favorable y representaba su única oportunidad de alzarse con el título, en ese momento pareció faltar la conducción del flaco Schiavi, quien sufrió un importante desgarro en la semana. Un nuevo error de Quiroga posibilitó el desborde de Pintos que culmino con el segundo y definitivo gol de Bordagaray. Pudo aumentar San Lorenzo de no ser por el poste como también pudo descontar el local, pero ya estaba todo definido, el local quedó pasmado tras ese gol y no tuvo fuerzas anímicas para revertirlo.
Colón, Independiente y Vélez (34) compartieron el tercer puesto.
Los sabaleros perdieron el partido decisivo ante Newell´s como local, pero en esa condición consiguieron resonantes triunfos aunque decepcionaron en algunas visitas como contra Lanús e Independiente, aún así clasificaron para el repechaje de la Copa Libertadores.
El equipo de Avellaneda tuvo la delantera más goleadora del torneo y venció a los tros cuatro “grandes”, pero el mal comienzo del torneo y las derrotas ante el campeón y Arsenal lo relegaron de la lucha por el campeonato, igualmente queda la sensación que este equipo tiene mucho por dar. Habrá que ver como se refuerza para el próximo torneo.
El equipo del fortín fue el que más puntos sumó como consecuencia del triunfo en el torneo clausura, Fue un equipo duro y con oficio, pero sintió físicamente el trajín de jugar paralelamente la Copa Sudamericana. Las derrotas ante Estudiantes y Newell´s lo alejaron definitivamente de los puestos de vanguardia y quedó en una posición expectante por si alguno de los dos candidatos se caía antes, hecho que ocurrión recién en la última fecha.
Argentinos Juniors y San Lorenzo (32) tuvieron muchos altibajos en el torneo.
Los “bichos” de la Paternal practicaron quizás el fútbol más vistoso del torneo, pero tuvieron un período a mitad de torneo en el que no pudieron ganar durante seis fechas y fueron relegados al segundo pelotón, pero en la última fecha golearon sin piedad al alicaído Huracán (11) por 5-1 demostrando que su posición en la tabla no es casualidad.
San Lorenzo pudo haber ingresado en el repechaje de la Copa Libertadores, pero las derrotas de la fecha 17 ante Argentinos Juniors y 18 ante Lanús con un grosero gol en contra de Aguirre conspiraron en su contra como las lesiones de Romagnoli y Romeo.
Rosario Central, Estudiantes y Lanús transitaron por tres caminos diferentes.
Los “canallas” arrancaron muy bien el torneo con cuatro victorias consecutivas y con un plantel muy joven, pero luego pagaron por su inexperiencia, la carencia de un verdedero goleador y los groseros errores del arquero suplente Galíndez quien reemplazó en las últimas fechas al brillante Broun, lesionado ante los tucumanos. Esperarán que la suerte los siga favoreciendo durante el próximo torneo para escaparle a la promoción.
Los “pincharratas” trataron de obtener una buena cantidad de puntos al comienzo del torneo, pero no lo consigueron y terminaron con su mente puesta en la Copa de clubes que ha comenzado en Dubai por estos días, por lo que no rindieron de acuerdo a lo esperado en el torneo local.
Lanús fue de menor a mayor en el torneo y terminó redondeando algunas buenas actuaciones que le posibilitaron llegar a la Copa Libertadores sin grandes tropiezos, aunque sintieron la partida del goleador Sand y algunos jugadores que recién llegaron a su nivel sobre el final del torneo.
Boca fue muy irregular durante el torneo y tuvo que superar conflictos internos que se produjeron cuando los resultados no llegaban y algunos jugadores históricos eran cuestionados por la prensa y los hinchas.
River (21) pareció enderezr el rumbo sobre el final del torneo y con la llegada de Leonardo Astrada a la dirección técnica. Sin dudas el triunfo de Daniel Passarella como nuevo presidente abre grandes expectativas acerca de los jugadores que puedan llegar para reforzar el plantel y terminar con 3 torneos de absoluta sequía.
Racing (17) consiguió importantes triunfos frente al campeón y Tigre (8), pero luego cayó sin atenuantes frente a River y Chacarita(19), por lo que está en punto muerto desde la asunción de Claudio Vivas como DT y espera poder levantar el próximo torneo si quiere evitar la promoción.
Godoy Cruz de Mendoza (16) se ha sumado al lote de equipos que pelean por no descender, club del cual son socios plenos Chacarita, Atlético de Tucumán (22), Gimnasia y Esgrima de la Plata (13); y buscan evitar Racing y Rosario Central.
Preocupantes han sido lo rendimientos de los últimos subcampeones: Huracán y Tigre que tendrán que sumar puntos si no quieren ser parte del club antes mencionado.
Otro torneo devaluado pero vibrante hasta el final pasó por Argentina, un lugar donde lo que siempre sobra es pasión.
Auguramos otro interesante torneo Clasusaura 2010 que tendrá las fechas muy apretadas pensando desde ya en el próximo mundial a partir de junio

quarta-feira, 22 de julho de 2009

Estudiantes vuelve a hacer historia


Estudiantes de la Plata revalidó sus pergaminos de fines de los ’60 y logró su cuarta Copa Libertadores venciendo en la final y como visitante al difícil Cruzeiro de Belo Horizonte por 2 a 1 en el encuentro de vuelta en el Mineirao tras haber igualado en la ida 0 a 0.
No le faltaron virtudes a este Estudiantes para consagrarse campeón de la Copa, tuvo a un brillante Juan Sebastián Verón, jugador de gran categoría internacional que está dando los últimos pasos de una notable carrera y sueña con jugar su último Mundial en Sudáfrica. La prodigiosa pierna derecha del volante sumada a su empeño y su inteligencia contagiaron a todos sus compañeros quienes durante toda la Copa mostraron una gran voluntad de sacrificio y funcionaron como un gran equipo.
Atrás quedó la final perdida en la Copa Sudamericana el año anterior. Este equipo renació de las cenizas y con las ideas tácticas y la fortaleza anímica que infundió su nuevo técnico Alejandro Sabella se preparó para la conquista de América.
Ningún gol recibió como local desde que Sabella condujo el equipo en la Copa, lo que nos da una idea cierta de la solidez defensiva de este equipo con Desábato, Cellay, Ré, Angeleri mientras jugó y la incorporación del experimentado ex Boca Rolando Schiavi los últimos 4 partidos. Jugadores de buena marca, rápidos y con buena proyección los laterales; férreos y buenos cabeceadores en ambas áreas los centrales.
El arquero Andújar también transmitió gran seguridad bajo el arco y también en pelotas aéreas, por su rendimiento regular durante toda la Copa fue convocado por Diegop Maradona para defender la valla de la selección Argentina.
En el mediocampo se lució el pulpo Rodrigo Braña secundado por Leandro Benítez, preciso ejecutor de tiros libres y digno sucesor de Verón.
Enzo Pérez fue la revelación del mediocampo, tuvo claridad y cambio de ritmo además de una gran fuerza y fue desequilibrante en los últimos partidos.
Bosselli fue el goleador del “pincha” y de la Copa con 8 tantos y se reivindicó de un mal comienzo de temporada. Sabella le ratificó su confianza, aunque alternó algunos partidos con el veterano Calderón. Gastón “la gata” Fernández, autor del empate en el partido decisivo fue otro valor destacado por su gambeta y su rapidez en la resolución.
Tampoco defeccionó el uruguayo Salgueiro, autor de importantes goles durante las fases anteriores.
Sin dudas fue un equipo íntegro, que no se achicó de visitante ni en el Centenario ni en el Mineirao jugando de igual a igual, y que se hizo muy fuerte jugando en el Estadio único de La Plata.
No pudo Estudiantes en su estadio desenredar la telaraña defensiva que le impuso el equipo brasilero, aunque tuvo oportunidades de ponerse en ventaja como un par de tiros de Verón y un remate de Enzo Pérez desviados por el arquero Fabio, también pudo perderlo sobre el final cuando Kléber remató desviado desde inmejorable posición y con el arquero en el piso. Predominó el juego brusco y las agresiones que el árbitro Larrionda no supo o no quiso castigar como correspondían.
En la revancha Sabella supo plantearle a Cruzeiro un esquema que cortara los circuitos entre Kléber, Wellington, Ramires y Wagner entonces el equipo de Belo Horizonte intentó desbordar por los laterales y terminó tirando innumerables centros que fueron despejados por los grandotes de Estudiantes. Solamente tuvo una oportunidad en el 1º tiempo el equipo brasilero brillantemente anticipada por Andujar.
En el segundo tiempo tras un remate de media distancia de Henrique que desafortunadamente se desvió en Desábato, Cruzeiro abrió el marcador y empezó a manejar el balón, pero 5 minutos después y tras una gran jugada de Cellay, llegó el centro que conectó “la gata” Fernández y colocó el empate.
Cruzeiro sintió el golpe, pero Estudiantes no se amilanó, tuvo la suficiente capacidad física a pesar de la extensión del campo de juego y anímica sobre todo de ir a buscar el partido aprovechando las distracciones defensivas de su rival y fue así que un corner de Verón fue cabeceado de manera poco ortodoxa por Bosselli y la pelota ingresó de pique al suelo en el arco brasilero. Un murmullo de los 4000 hinchas platenses se escuchó en el infinito Mineirao. Faltaban 20 minutos y Estudiantes era el campeón.
Sufrió un poco al final con un tiro en el travesaño de Ribeiro y un par de pifiadas en el área chica, pero al final pudo levantar sus brazos en una cancha donde sólo Racing u Boca habían salido victoriosos.
Tras la hazaña el equipo de La Plata deberá reacomodarse puesto que Andujar y Fernández regresan a Europa, Angeleri y Alayes se recuperan de sus lesiones y algún otro jugador puede ser transferido. El mundial de clubes de Diciembre a realizarse en Diciembre de este año y gracias a los Petrodólares en Dubai lo aguarda, y allí seguramente se enfrentará con el Super Barcelona de Messi, Eto’o, Henry y Xabi.
Estudiantes puede ser campeón del mundo como hace 41 años en Old Trafford si se lo propone y mantiene la estructura. Será cuestión de esperar…

terça-feira, 7 de julho de 2009

El equipo velezano se consabró tras 90 minutos dramáticos
El torneo clausura 2009 en Argentina llegó a su fin y Vélez Sarsfield (40) el nuevo campeón.
Tras 90 minutos con todos los condimentos posibles, el equipo del fortín venció 1-0 a Huracán (38) con un gol conquistado por el diminuto Maximiliano Moralez a falta de 7 minutos para el final y cuando la parcialidad de Huracán ya preparaba el festejo.
Sin dudas Vélez tenía la clave para la resolución de este torneo a 2 fechas del final cuando superaba a Huracán por 1 punto y a Lanús por 2 unidades. Debía jugar contra ambos, pero obtener 4 puntos sobre 6 en juego le garantizaba el campeonato, y eso fue lo que ocurrió.
Lo cierto es que el partido definitivo dejó polémicas tales como la jugada del gol en la cual el delantero Larrivey cometió un claro foul contra el arquero Monzón antes que Moralez le empuje hacia el arco, un penal no sancionado a Vélez durante el segundo tiempo cuando Arano cruzó muy fuerte a Cubero dentro del área, y un gol injustamente anulado a Eduardo Domínguez de Huracán al comienzo del partido por supuesto off side.
Todas esas jugadas duermen ahora en el arcón de los recuerdos y no alcanzan para juzgar como ilegítimo el título de Vélez, lo cierto es que ponen en el tapete la desafortunada actuación del árbitro Gabriel Brazenas y el juez de línea Ricardo Casas, quienes con sus errores perjudicaron de forma fatal al equipo del globito.
Empezó Vélez mejor el partido presionando sobre la salida de los laterales y tratando de cortar el circuito entre los volantes del globito. A los 20 minutos una violenta lluvia con caída de granizo mantuvo suspendido el partido por media hora.
Al reanudarse llegó la falta de Arano sobre Martínez y el consiguiente penal para Vélez.
Ejecutó el goleador Hernán Rodrigo López y el arquero “quemero” Monzón desvió brillantemente la pelota al corner. Tras el tiro de esquina un cabezazo del mismo uruguayo fue rechazado en la línea por “Chiche” Arano.
El primer tiempo se fue con un cabezazo del defensor de Huracán Pablo Goltz en el travesaño y Nieto no pudo capturar bien el rebote.
En el segundo tiempo Vélez apretó aún más pero sin poder vulnerar al arquero Monzón. Huracán empezó a manejar la pelota y el reloj, el empate lo coronaba campeón, hasta que llegó la jugada decisiva. Tras el gol y las reiteradas protestas del cuerpo técnico de Huracán, se agregaron algunos minutos al tiempo reglamentario durante los cuales el globo tuvo posibilidades de empatar en una escaramuza en el área velezana con muchos rebotes. Pero Brazaenas pitó el final antes que los empujones, manotazos, golpes de puño y protestas resultaran incontrolables.
El equipo campeón basó su campaña en el gran rendimiento defensivo, dos laterales con buena proyección al ataque, un mediocampo luchador y eficaz, la cuota de inspiración necesaria en el diminuto Moralez y el oportunismo de López y Cristaldo en el ataque. Mostró también una gran capacidad anímica para sobreponerse a resultados adversos y lesiones que le permitió dar vuelta partidos complicados.
Este equipo de Huracán seguramente pasará a la historia de los segundos más recordados que los campeones; realmente su fútbol de toque, gambeta y lujos cautivó a todos aquellos que disfrutan del típico estilo criollo. Será difícil olvidar esas combinaciones de alto nivel futbolístico entre Pastore, De Federico y Bolatti por citar a sus mejores jugadores.
Lanús (38) fue un equipo con características similares a Huracán, pero padeció algunas lesiones sobre el final que le impidieron pelear hasta la última fecha, sobretodo tras caer 4-1 ante Arsenal en la fecha 17. Fue el mejor equipo de la temporada (sumados apertura y clausura) conquistando 9 puntos más que el campeón Vélez. Tuvo al goleador del campeonato, el “Pepe” Sand secundado por Blanco, Salvio y Lagos como figuras.
Colón de Santa Fe (34) fue un equipo que desde el comienzo del campeonato estuvo en los puestos de vanguardia, pero sufrió una declinación anímica luego que Vélez le remontara un 2-0 como local que se transformó en 2-4. Ese quizás haya sido el punto de inflexión para ambos equipos. Vélez se convirtió en candidato y Colón fue un espectador de la lucha entre los punteros.
El factor mediante el cual Racing (30) terminó en la 5ta. Posición se llama Ricardo Carusso Lombardi. El mediático DT fue el principal responsable de salvar a la academia del descenso tras una meritoria campaña en la que obtuvo sus 30 puntos sobre 42 posibles.
Los 2 equipos platenses orillaron los 30 puntos, pero sus realidades están bien diferenciadas, mientras Estudiantes (29) con la conducción técnica de Alejandro Sabella consiguió enderezar el rumbo en el torneo y clasificarse para disputar la final de la Copa Libertadores ante Cruzeiro, Gimnasia y Esgrima (28) coronó una aceptable campaña que le permitió zafar del descenso, pero deberá disputar los partidos por la promoción para permanecer en la máxima categoría ante Atlético Rafaela.
River (27) transitó durante el torneo prometiendo arribar más lejos de lo que realmente llegó, pero siempre le faltó carácter para superar esos partidos que le permitían acomodarse arriba. Defeccionó el mediático “ogro” Fabbiani, y muchos de las campeones del 2008 estuvieron por debajo se su nivel futbolístico a excepción del colombiano Radamel Falcao García. Capítulo parte merecen los 3 arqueros utilizados durante el torneo, ninguno brindó seguridad en el arco millonario.
Godoy Cruz de Mendoza (26) se convirtió en una agradable sorpresa con su propuesta futbolística ofensiva tanto de local como visitante y no debió haber sufrido tanto para permanecer en primera.
Rosario Central (25) dilapidó muchos puntos al inicio del torneo, que de acuerdo a su posterior rendimiento hubieran evitado que tenga que disputar la promoción para permanece en primera división ante Belgrano de Córdoba.
San Lorenzo (24) tuvo un campeonato de transición marcado por su fracaso en la Copa Libertadores, y a pesar de contar con un muy buen plantel nunca apareció el equipo que había llegado al triangular final en el torneo anterior,la llegada de Diego Simeone promete aires de cambio en los azulgranas.
Boca Juniors (22) acusó el impacto físico del torneo anterior y el bajo rendimiento de su conductor Riquelme y se vió sorprendido al quedar eliminado en octavos de final de la Copa Libertadores. Ese fracasio y la baja performance durante el torneo motivaron e despido del técnico Carlos Ischia. Alfio Basile tomará nuevamente las riendas del equipo a partir del próximo apertura con la promesa de recuperar los laureles.
Independiente (21) cumplió durante el pasado torneo una paupérrima actuación sufirndo varias goleadas y sin encontrar nunca el rumbo futbolístico. Ni siquiera la llegada de Américo Rubén Gallego a la dirección técnica pudo cambiar la historia. Se avecina una gran “limpieza” de jugadores que el técnico considera prescindibles y hoy solamente Daniel Montenegro puede considerarse intocable.
Gimnasia de Jujuy (17) y San Martín de Tucumán (20) descendieron al Nacional “B” tras no poder superar los promedios De Gimnasia y Esgrima (La Plata) y Rosario Central.
Este ha sido pues el resumen integral de un torneo apasionante como pocos en el cual cabe destacar como figuras además de los antes mencionados a Otamendi y Zapata de Vélez, el interminable Verón y el arquero Andújar en Estudiantes, el goleador Fuertes de Colón.
Esperemos que el próximo torneo apertura que comienza en Agosto tanpoco nos defraude.