España se ha consagrado como justicia como el mejor equipo de la 19ª Copa del Mundo que se terminó de disputar ayer en tierras sudafricanas y ledió a su país la mayor alegría futbolística de toda su historia que se festejó hasta altas horas de la madrugada y prometía seguir durante los días posteriores.
No fue sencillo el camino del equipo dirigido por Vicente del Bosque, pues sufrió un inesperado traspié en el debut ante Suiza, Paraguay lo complicó en cuartos de final más de lo que se suponía, y Holanda le resulto un escollo tan difícil que le demandó 116 minutos obtener la merecida ventaja a pesar de un par de sustos.
El éxito de la roja puede explicarse en la confianza en su sistema de juego de circulación de pelota en desmedro del resultado final y admitiendo que el gol llega por decantación como consecuencia de la superioridad futbolística evidenciada en el campo de juego y la personalidad para sobreponerse a todos los obstáculos puestos por los adversarios sin abandonar su convicción futbolística y utilizando todas las variantes posibles para lograr el desequilibrio.
Fue por eso mismo que España lució de la misma forma en todos los partidos ya sea ganando, empatando o perdiendo. Nunca goleó porque nunca se lo propuso, le bastaba con sacar diferencia aunque a veces cuando faltaba poco para el final y si se podía aumentar lo hacía, sino se defendía con la tenencia de la pelota a la usanza de aquel Brasil del ’70 pero sin la capacidad goleadora de aquella brillante selección. Justamente, aunque fue el campeón menos goleador de la historia (8 goles en 7 partidos, la mitad que los alemanes), siempre dio la impresión que cuando se ponía en ventaja era imposible empatarle, hecho que finalmente sucedió. También debemos destacar su solidez defensiva, puesto que junto al equipo italiano vencedor de Alemania 2006 fue también el campeón menos goleado de la historia al conceder solamente 2 goles en todo el torneo.
Casillas fue pieza clave del campeón, primero tapando dos manos a mano frente a su ex compañero Robben en la final, más el penal a “Tacuara” Cardozo en 4tos de final y además transmitiendo su seguridad y arengando a sus camaradas desde su posición de capitán.
La base del F.C. Barcelona jugó casi de memoria como la hace en el club catalán y con la personalidad de los equipos ganadores tal fue el caso de Puyol, Piqué, Busquets, Xavi Hernández, Iniesta y Pedro. También fue muy importante el aporte de los mejores jugadores del Real Madrid como Sergio Ramos, y Xabi Alonso. El “guaje” Villa fue el goleador con 5 tantos debido a su viveza y velocidad para la resolución. Capdevila fue el equilibrio entre marca y proyección. El “niño” Torres demostró que evidentemente no estaba bien físicamente para la competencia y su desgarro en la final lo comprobó. Los que tuvieron que ingresar por diferentes motivos como Cesc Fábregas, Silva, Llorente, Navas siempre cumplieron, por lo que Del Bosque también tenía en el banco soluciones para los problemas que pudieran plantearse.
Holanda no le hizo fácil la final a los españoles porque no quiso repetir los errores tácticos de Alemania. De Jong y Van Bommel tomando indistintamente a Xavi Hernández e Iniesta, Kuyt impidiendo la subida de Sergio Ramos, Van Persie y Robben presionando la salida de los centrales. Heitinga y Mathijsen sobre Villa esa era la idea en teoría para frenar el ritmo de los españoles. La práctica demostró que más allá de ello lo que hizo Holanda fue un feroz pressing no exento de alevosía con muchas faltas tratando de interrumpir el circuito futbolístico de sus adversarios y con el fin de amedrentar a los más hábiles quienes tuvieron la suficiente personalidad por no dejarse intimidar ante el juego brusco de los oranjes ante la total pasividad del referee inglés Howard Webb.
El plan de España consistía en anular a Sneijder, para lo cual Busquets y Xabi Alonso se repartirían la marca, y colocar marca escalonada sobre Robben con Capdevila y Piqué sobre la banda y Piqué y Puyol cuando se tirara al medio. En la parte ofensiva apuntaba a juntar a Xabi con Iniesta e intercalar la posición de éste con la de Pedro para asistir a Villa y aprovechar la subidas de Sergio Ramos o Capdevila en menor medida para sumar jugadores en ataque.
Los primeros minutos transcurrieron entre la intención de jugar de los españoles y la de impedirlo de los holandeses. El árbitro solamente advertía y no mostraba tarjetas a Van Bommel, Van Persie y Heitinga entre otros.
Sergio Ramos tuvo una decidida incursión al área que generó cierto peligro, y Villa minutos después no pudo conectar bien una pelota que le quedo servida. Pero más allá de ello a España le costaba penetrar la durísima defensa holandesa.
A los 25 minutos había dos amonestados por lado aunque parecía que con la sanciones a los ibéricos Webb pretendía equiparar en parte la dureza de los holandeses con faltas de menor calibre, hasta que a los 27 minutos llegó la criminal patada al pecho aplicada por De Jong a Xabi Alonso que solamente recibió de parte del árbitro tarjeta amarilla cuando en realidad era una falta que merecía la expulsión del volante moreno. A partir de ese momento los naranjas tuvieron piedra libre para castigar a cualquier jugador español que supusiera peligro y protestar todos los fallos del imperturbable Webb. La primera etapa terminó sin jugadas de peligro, salvo un típico enganche de Robben que terminó en remate al primer palo conjurado por Casillas, y por casualidad con los 22 jugadores sanos.
Al comienzo de la segunda etapa vino la jugada más peligrosa de los holandeses cuando Sneijder, en uno de sus pocos aciertos de la noche, habilitó a Robben quien picó solo por el medio y Casillas detuvo con el pie derecho el mano a mano que por muy poco no termina en gol. Otro desborde de Robben terminó con un cabezazo cruzado de Heitinga que se fue cerca del palo.
Del Bosque reemplazó al empeñoso Pedro por Navas con la intención de abrir la punta derecha y complicar al amonestado Van Bronckhorst y con ese cambio España complicó a la defensa holandesa. Precisamente un desborde del jugador del Sevilla casi termina en gol de Villa, pero Stekelenburg respondió satisfactoriamente como 3 minutos después cuando detuvo un difícil remate de Capdevila. Ramos se lo pierde de cabeza tras un corner de Sneijder. Son los mejores minutos de Holanda.
Los minutos pasaban y España terminaba enredada en el juego que más le convenía a Holanda donde primaban la fuerza y la marca sobre el toque y la velocidad, para colmo una nueva escapada de Robben tras un cabezazo de Van Persie no pudo ser contenida por Puyol a pesar de los agarrones y cuando el delantero se disponía a eludir a Casillas, éste se arrojó con prestancia a los pies quedándose con la pelota y convirtiéndose en el mejor arquero del Mundial. Robben protestó airadamente por la falta de Puyol, pero como él mismo siguió la jugada hasta el fin el árbitro entendió que no debía retrotraer la jugada y como insistió demasiado fue premiado con una amonestación.
Xavi juega muy poco e Iniesta tiene poca compañía, por eso Del Bosque juega otra carta entra Cesc Fábregas para acompañarlo y sale Xabi Alonso. Van Marwijk reemplaza al agotado Vuyt por el moreno Elia buscando velocidad y desborde por izquierda. Con esos cambios ambos equipos se preparaban para el alargue luego de un partido agotador.
En el suplementario España parece más decidió a terminar la historia y parece tener mayores reservas físicas, al minuto en una acción enredada Iniesta es tocado en el área por Heitinga antes de disparar, pero el árbitro no sanciona el penal. A los 95 Stekelenburg salva magistralmente un mano a mano frente a Fábregas. Un minuto después Mathijsen se lo pierde de cabeza tras un corner. Una entrada de Iniesta es salvada milagrosamente por Van Bronkhorst al igual que un remate de Navas. Una apilada de Fébregas termina con un disparo pegado al poste. España quiere más, Holanda aguanta y sale De Jong acalambrado; en su lugar ingresa Rafa Van der Vaart.
Comienza el segundo tiempo del alargue y Holanda intenta mantener la pelota, tras una buena acción colectiva Elia desborda a Ramos y se va con pelota y todo por la línea de meta. El el minuto 108 Heitinga castiga violentamente a Iniesta antes de entrar al áreay se va expulsado al fin por el árbitro inglés.
España no baja los brazos y quiere aprovechar su superioridad numérica, tiene mayor resto pues el desgaste que hizo Holanda fue tremendo y aparece en toda su dimensión Andrés Iniesta liderando las acciones ofensivas secundado por Fábregas y por el recién ingresado Torres (por Villa) . Un centro de Xavi no puede ser rematado por Ramos y en una contra holandesa un foul sobre Elia cerca del área es tomado por Sneijder cuyo tiro libre roza en la barrera y se va al corner, el árbitro entiende todo lo contrario y desde ese saque de meta llegará la definición del partido. Un centro de Torres es rechazado deficientemente por Van der Vaart, el rebote lo toma Fábregas, quien advierte la entrada de Iniesta por derecha y coloca el pase, éste la recibe, la acomoda y remata cruzado al segundo palo anticipándose al cierre desesperado de Van der Vaart y al achique de Stekelenburg.
El joven volante del Barça, aquel con cara de oficinista, el de la gambeta corta y el pase oportuno se convertía así en el héroe nacional y quebraba a solo 4 minutos del final la resistencia holandesa.
Lo últimos minutos trascurrieron entre los nervios de los holandeses que intentaron ir con todo al frente y la sobriedad de los españoles para mantener el resultado, hasta que llegó el final y el ansiado título que se había hecho esperar durante muchos años. El equipo modelado por don Luis Aragonés para la Euro del 2008 repetía ahora en el Mundial dando una clase de fútbol y carácter y superando el trauma de los cuartos de final que las generaciones de Butragueño, Michel, Hierro, Luis Enrique, Guardiola, Raúl, Morientes, Mendieta no pudieron superar.
España salía campeón copiando la vieja escuela holandesa del Barça, aquella que llevara a Johan Cruyff a la consagración con el “dream team” del año 1992, a Van Gaal después y finalmente a Rijkaard. La del buen toque y la precisión, la del pressing en mitad de cancha, la de la rotación permanente de jugadores en la búsqueda del espacio vacío, la de la llegada por sorpresa de laterales o volantes por el segundo palo, la de la tenencia por momentos excesiva de la pelota buscando el hueco por donde filtrarse en defensas cerradas. La que construyeron Koeman, Kluivert, Cocu, los hermanos De Boer, Overmars entre otros.
Holanda mostró en la final una imagen desteñida y distante del equipo que jugó los 6 partidos anteriores, muy lejos del nivel de otras selecciones holandesas de antaño y más cerca de aquellas selecciones sudamericanas de los años ’60 tan criticadas en su época por su violencia y su antifútbol, pese a contar con jugadores de calidad como en este caso Robben y Sneijder. Igualmente pudo haber obtenido sus dividendos si Casillas no detenía alguna de las situaciones de Robben y hoy estaríamos hablando de otro campeón del mundo.
Por el tercer puesto Alemania venció angustiosamente a Uruguay más por errores de los uruguayos que por mérito propio. Comenzó mejor el encuentro el equipo teutón, un cabezazo de Friedrich al travesaño pudo haber sido gol, pero el 1-0 llegó cuando de Müller tomó el rebote de Muslera tras un remate de Schweinsteiger de media distancia. Pero Uruguay se lo empató con un gol de Cavani en una jugada muy rápida tras un gran quite de Diego Pérez en mitad de cancha y posterior asistencia de Suárez, quien minutos después pudo aumentar pero su remate desde la derecha se fue pegado al palo derecho del veterano arquero Butt, así se fueron al descanso con elmarcador 1-1.
Apenas comenzada la segunda etapa llegó el golazo de Forlán con una volea de sobrepique tras centro de Arévalo, este gol seguramente estará entre los mejores goles del torneo. Cinco minutos después Jensen empató de cabeza tras centro de Boateng aprovechando una salida errónea de Muslera.
Las piernas y las exigencias de los partidos anteriores se hicieron sentir sobre todo en los uruguayos, hasta que en el minuto 83 y cuando nadie quería el alargue un error de Lugano en al área al no poder despejar la pelota tras un corner de los germanos provocó que Khedira cabeceara el balón y batiera a Muslera desde el área chica.
En tiempo de descuento Forlán pudo empatarlo cuando un tiro libre al borde del área pegó en el borde donde se intersecan palo y travesaño. Alemania tercero, Uruguay cuarto. Dos buenas actuaciones a las cuales por diversas razones le faltó un plus para llegar a la final. Premio para Diego Forlán, quien fue designado por la FIFA como balón de oro y Thomas Müller como botín de oro – 5 goles al igual que Villa y Sneijder – y revelación del torneo por sus 20 años y su destacada actuación.
Un nuevo Mundial ha concluido y cada selección deberá hacer un análisis con respecto a su actuación en el torneo, sus aciertos y errores, sus metas y sus realidades. Todos desde jugadores, cuerpos técnicos, asociaciones, periodistas y dirigentes has sido testigos de lujo en estos 30 días de la magnificencia de la Copa del Mundo y lo que se genera alrededor de la competencia en todo el mundo. Esperemos que el ejemplo de España sea el modelo a seguir por todas las selecciones de primer nivel sobre todo las que tuvieron que regresar antes de lo previsto, y que se aproveche también lo mejor de Holanda, Alemania y Uruguay. El fútbol mundial lo necesita.
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segunda-feira, 12 de julho de 2010
quinta-feira, 8 de julho de 2010
Holanda y España quieren hacer historia
Holanda y España decidirán al próximo domingo quien será el nuevo campeón mundial de fútbol. No caben dudas que llegaron a la final los más regulares equipos del torneo, aunque en algunos partidos hayan sufrido algunos sobresaltos.
Los holandeses llegan de esta manera a su tercera final mundialista tras las jugadas en Alemania ’74 y Argentina ’78 donde la maravillosa generación de Cruyff, Neeskens, Rep, Rensenbrink y Krol no pudo derrotar a los locales en ambas oportunidades. Esta vez se sentirán realmente locales en Sudáfrica, ya que el público blanco o “Boer” los apoya en su mayoría.
Uruguay fue un escollo complicado para los naranjas por el rígido sistema defensivo impuesto por el “maestro” Tabárez con Godino y Victorino en la zaga central más Maxi Pereira y Cáceres por las puntas sumados al repliegue de Gargano y Arévalo. Robben y Sneijder no podían progresar y saldo alguna escapada de Kuyt Holanda no llevaba peligro hasta que a los 18 minutos el veterano Giovanni Van Bronckhorst clavó un derechazo cruzado desde 35 metros que se incrustó en el ángulo superior izquierdo de Muslera, quien voló inútilmente pues la dirección y potencia del remate hacían estéril cualquier intento por detenerlo.
Allí comenzó otro partido porque Uruguay adelantó sus líneas, pero le costaba profundizar porque los laterales no subían y la línea de volantes de los naranjas parecía inexpugnable. El partido se hizo duro y entrecortado por las reiteradas faltas de ambos equipos. Hasta que a los 41’ Forlán desde 30 metros disparó al arco y el arquero Stekelenburg, sorprendido por la trayectoria de la pelota alcanzó a tocarla pero no pudo impedir el empate. Culminó la primera etapa y para los 45 finales el técnico holandés buscó más fútbol con el ingreso de Van der Vaart por de Zeeuw. Holanda tenía la iniciativa pero rebotaba una y otra vez con la férrea defensa uruguaya y salvo algún desequilibrio de Robben no preocupaba a Muslera, los celestes carecían de potencia ofensiva para capitalizar algunos yerros defensivos de los oranges.
Un tiro libre de Forlán es perfectamente despejado por Stekelenburg y dos minutos después se lo pierden Van Persie y Robben en la misma jugada hasta que a los 69’ llega la jugada de la discordia, una serie de toques holandés deriva hacia la posición de Sniejder que remata al arco, la pelota roza en Maxi Pereira, Van Persie apenas en offside intenta tocar el balón, no llega y el mismo entra mordido sobre el palo más lejano del arquero uruguayo. Los charrúas protestan porque entienden que la posición de Van Persie molesta al arquero porque intenta tocar la pelota estando adelantado, el polémico árbitro uzbeco Irmatov consulta al línea, quien entiende que no hubo offside y el tanto se convalida.
Uruguay no puede reaccionar porque 3 minutos después llega el tercero por un perfecto cabezazo de Robben tras centro de Kuyt que deja inmóvil a Muslera. Todo parece definido, Robben se lo pierde en ocasiones – la segunda queriendo definir de forma displicente – pero en tiempo de descuento Maxi Pereira aprovecha la distracción de los holandeses en un tiro libre, recibe sin marca al borde del área y define muy bien al segundo palo con chanfle poniendo el 2-3 que genera cierto suspenso hasta el final, pero ya no les queda tiempo para la hazaña. Holanda jugará la final, ellos por el tercer puesto.
Los celestes han disputado un Mundial superlativo si se tienen en cuenta los antecedentes que traían y la expectativa inicial, han sido fuertes, aguerridos y demostraron que podían jugar de igual a igual frente a cualquier equipo, solo les faltó un poco más de creatividad en el mediocampo para reforzar la gran labor defensiva que cumplieron Lugano, Victorino, Pereira, Arévalo, Fucile o Pérez. A veces los goleadores Suárez y Forlán parecían muy desconectados del resto del equipo y tenían que pelear solo frente a 3 o 4 rivales, pero no podemos dejar de reconocer el mérito del equipo de Tabárez que llegó más lejos que sus vecinos argentinos y brasileros.
Los holandeses mantienen ahora un record de 25 partidos invictos que incluye 6 victorias consecutivas en este mundial. La explicación hay que encontrarla en la extraordinaria actuación de los volantes Van Bommel y de Jong más los chispazos de Robben y Kuyt, poquito de Van Persie y la destacada actuación de Wesley Sneijder, el volante del Inter, que ya se encuentra al tope de los goleadores con 5 tantos al igual que Villa. De los suplentes, Elia y Afellay no desentonaron cuando les tocó ingresar. Otro punto a tener en cuenta es el oficio de los naranjas cimentado en que el equipo titular salvo lesiones o suspensiones se conoce de memoria, pues han jugado junto todo el proceso clasificatorio y el detalle no menor que frente a Eslovaquia los jugadores que comenzaron el partido respetaban la numeración correlativa del 1 al 11 a la vieja usanza, algo muy poco frecuente en los mundiales. Es un equipo que tiene armas para atacar aunque a diferencia de otros equipos naranjas de anteriores copas no es su virtud fundamental, no es una selección que salga a arrollar a sus rivales, su juego se basa en un buen toque de pelota y mucha paciencia. También sabe defenderse con o sin la pelota y parece tener el suficiente temperamento para revertir situaciones adversas, lo más flojo pueden ser sus defensores centrales que a veces se equivocan.
Por momentos parece que juegan a media máquina como sobrando el partido hasta que suelta una estocada y le define a su favor, estos equipos son lo más peligrosos, pues utilizan el factor sorpresa para sacar ventaja. Tiene chances para obtener su primer mundial.
El partido frente a los alemanes se insinuaba como el más difícil que podía tener la selección española en su camino al título. Razones no faltaban, los alemanes habían aplastado nada menos que a Inglaterra y Argentina.
El planteo de Del Bosque se basó en ganar el mediocampo, para ese fin retrasó a Xabi Hernández para sacarlo de su posición a Schweinsteiger y colocó a Pedro como acompañante de Villa con la intención ganar la espalda de Lahm y poder desequilibrar mano a mano frente a los defensores centrales germanos moviéndose por todo el frente de ataque.
España comenzó el partido haciendo gala de la circulación de pelota aunque le costaba penetrar la firme defensa germana. Sin embargo Villa e Iniesta tuvieron sus ocasiones al comienzo pero el arquero Neuer respondió satisfactoriamente, al igual que Casillas ante un tiro rasante de Trochowski. Se fue el primer tiempo con las mejores intenciones de España pero con el marcador en blanco.
En los 15 minutos iniciales del complemento se vió lo mejor del elenco español Iniesta y Xabi comenzaron a a manejar los hilos del ataque y en un desborde por izquierda de Iniesta el centro no fue conectado por Villa de milagro. Low cambia a Boateng por Jensen para reforzar el lateral y a Trochowski por Kroos, Alemania extraña la presencia de Müller – suspendido por acumulación de amarillas – y siente la ausencia en la cancha de Özil, pero aun así genera la mejor jugada del partido, un desborde por izquierda de Podolski es tomado por el recién ingresado Kroos quien remata con dirección pero sin potencia a las manos de Casillas.
En el minuto 72 llega la jugada que definirá al partido un corner desde la izquierda ejecutado por Xabi cae al punto del penal, Piqué salta frente a Kedhira para cortinar y por detrás aparece solo Carles Puyol para colocar un cabezazo directo y colocado lejos del alcance de Neuer.
Alemania sigue con pacas ideas y los minutos pasan, Busquets va a jugar como un zaguero más formando una línea de 5 defensores y Del Bosque cambió a Torres por Villa para tratar de aprovechar el contraataque, y fue así que en una corrida de Pedro de más de 40 metros, se atoró con la pelota cuando frenó y Friedrich le robó la pelota cuando Torres se encontraba solo a su izquierda para anotar el segundo gol. Alemania terminó tirando centros para Klose y el ingresado Mario Gómez y los españoles acabaron el partido tocando lejos de su área e inclusive forzando a los teutones a ceder tres corners consecutivos.
Telón para la segunda semifinal en Durban. España por mérito propio está en la finalísima por primera vez en su historia.
Alemania ha demostrado que estaba al nivel de las circunstancias, pero falló cuando le complicaron el partido en el mediocampo, no tuvo respuestas ofensivas para desnivelar y terminó – contrariamente al juego de pelota al piso, desborde y velocidad que mostró la mayoría de los partidos de este Mundial – tirando centros aéreos para la cabeza de sus delanteros que no pudieron con la firme y atenta defensa ibérica. Tiene una buena base para seguir trabajando y ha encontrado en Müller y Özil dos interesantes propuestas para el recambio.
Los jugadores conducidos por Vicente del Bosque han mostrado una singular solidez defensiva que les permitió soportar solamente 2 goles en contra durante toda la Copa. Fue llamativa además su anemia ofensiva, pues solamente marcaron 7 goles, de los cuales Villa anotó 5.
Sin embargo una de las razones por las que el conjunto llegó a la final fue la capacidad de los barcelonistas Iniesta y Xabi Hernández para superar los obstáculos defensivos que le colocaron los ocasionales rivales. El primero hace fácil todo lo que parece difícil, tiene esa gambeta corta que desequilibra a sus marcadores y es un gran pasador de pelotas para el compañero mejor ubicado, su compañero tiene un gran panorama del juego y un remate demoledor.
Detrás de ellos se encuentra la pared formada por Busquets y Xabi Alonso, el primero es un “pulpo” pareciera que ninguna pelota se le escapa y que está por todas partes; el jugador del Real Madrid es un jugador de buen quite, gran toque y excepcional precisión en los pases largos.
Los laterales Sergio Ramos y Capdevila conocen muy bien su posición y son los dueños de sus bandas, van, vienen, marcan, se ofrecen como alternativa para la descarga, aparecen por sorpresa; con un poco más de técnica parecerían brasileros.
David Villa ha sido hasta aquí una de las figuras de la Copa por su velocidad, oportunismo e inteligencia para picar, entrar o salir del área y su recurrente visión del arco que lo colocan segundo entre los mayores goleadores de la roja a solo un gol de Raúl pero con la friolera de 43 goles en 65 partidos.
Los únicos dos puntos flojos del equipo son las pocas oportunidades de gol aprovechadas en los últimos metros producto de la superioridad futbolística del tándem Xabi-Iniesta sobre sus rivales y las dudas que quedaron del partido inicial frente a Suiza donde no pudieron remontar el marcador tras la sorpresa del gol recibido, aunque puede argumentarse que Iniesta no jugó ese partido resintiendo en gran medida el poderío ofensivo de la roja.
Los dos equipos están a las puertas de su oportunidad histórica, España parecer ser el candidato natural, pero no hay que descuidarse frente a este equipo holandés que ya ha sorprendido a Brasil. El domingo se escribirá un nuevo capítulo a la rica historia de los mundiales de fútbol.
Los holandeses llegan de esta manera a su tercera final mundialista tras las jugadas en Alemania ’74 y Argentina ’78 donde la maravillosa generación de Cruyff, Neeskens, Rep, Rensenbrink y Krol no pudo derrotar a los locales en ambas oportunidades. Esta vez se sentirán realmente locales en Sudáfrica, ya que el público blanco o “Boer” los apoya en su mayoría.
Uruguay fue un escollo complicado para los naranjas por el rígido sistema defensivo impuesto por el “maestro” Tabárez con Godino y Victorino en la zaga central más Maxi Pereira y Cáceres por las puntas sumados al repliegue de Gargano y Arévalo. Robben y Sneijder no podían progresar y saldo alguna escapada de Kuyt Holanda no llevaba peligro hasta que a los 18 minutos el veterano Giovanni Van Bronckhorst clavó un derechazo cruzado desde 35 metros que se incrustó en el ángulo superior izquierdo de Muslera, quien voló inútilmente pues la dirección y potencia del remate hacían estéril cualquier intento por detenerlo.
Allí comenzó otro partido porque Uruguay adelantó sus líneas, pero le costaba profundizar porque los laterales no subían y la línea de volantes de los naranjas parecía inexpugnable. El partido se hizo duro y entrecortado por las reiteradas faltas de ambos equipos. Hasta que a los 41’ Forlán desde 30 metros disparó al arco y el arquero Stekelenburg, sorprendido por la trayectoria de la pelota alcanzó a tocarla pero no pudo impedir el empate. Culminó la primera etapa y para los 45 finales el técnico holandés buscó más fútbol con el ingreso de Van der Vaart por de Zeeuw. Holanda tenía la iniciativa pero rebotaba una y otra vez con la férrea defensa uruguaya y salvo algún desequilibrio de Robben no preocupaba a Muslera, los celestes carecían de potencia ofensiva para capitalizar algunos yerros defensivos de los oranges.
Un tiro libre de Forlán es perfectamente despejado por Stekelenburg y dos minutos después se lo pierden Van Persie y Robben en la misma jugada hasta que a los 69’ llega la jugada de la discordia, una serie de toques holandés deriva hacia la posición de Sniejder que remata al arco, la pelota roza en Maxi Pereira, Van Persie apenas en offside intenta tocar el balón, no llega y el mismo entra mordido sobre el palo más lejano del arquero uruguayo. Los charrúas protestan porque entienden que la posición de Van Persie molesta al arquero porque intenta tocar la pelota estando adelantado, el polémico árbitro uzbeco Irmatov consulta al línea, quien entiende que no hubo offside y el tanto se convalida.
Uruguay no puede reaccionar porque 3 minutos después llega el tercero por un perfecto cabezazo de Robben tras centro de Kuyt que deja inmóvil a Muslera. Todo parece definido, Robben se lo pierde en ocasiones – la segunda queriendo definir de forma displicente – pero en tiempo de descuento Maxi Pereira aprovecha la distracción de los holandeses en un tiro libre, recibe sin marca al borde del área y define muy bien al segundo palo con chanfle poniendo el 2-3 que genera cierto suspenso hasta el final, pero ya no les queda tiempo para la hazaña. Holanda jugará la final, ellos por el tercer puesto.
Los celestes han disputado un Mundial superlativo si se tienen en cuenta los antecedentes que traían y la expectativa inicial, han sido fuertes, aguerridos y demostraron que podían jugar de igual a igual frente a cualquier equipo, solo les faltó un poco más de creatividad en el mediocampo para reforzar la gran labor defensiva que cumplieron Lugano, Victorino, Pereira, Arévalo, Fucile o Pérez. A veces los goleadores Suárez y Forlán parecían muy desconectados del resto del equipo y tenían que pelear solo frente a 3 o 4 rivales, pero no podemos dejar de reconocer el mérito del equipo de Tabárez que llegó más lejos que sus vecinos argentinos y brasileros.
Los holandeses mantienen ahora un record de 25 partidos invictos que incluye 6 victorias consecutivas en este mundial. La explicación hay que encontrarla en la extraordinaria actuación de los volantes Van Bommel y de Jong más los chispazos de Robben y Kuyt, poquito de Van Persie y la destacada actuación de Wesley Sneijder, el volante del Inter, que ya se encuentra al tope de los goleadores con 5 tantos al igual que Villa. De los suplentes, Elia y Afellay no desentonaron cuando les tocó ingresar. Otro punto a tener en cuenta es el oficio de los naranjas cimentado en que el equipo titular salvo lesiones o suspensiones se conoce de memoria, pues han jugado junto todo el proceso clasificatorio y el detalle no menor que frente a Eslovaquia los jugadores que comenzaron el partido respetaban la numeración correlativa del 1 al 11 a la vieja usanza, algo muy poco frecuente en los mundiales. Es un equipo que tiene armas para atacar aunque a diferencia de otros equipos naranjas de anteriores copas no es su virtud fundamental, no es una selección que salga a arrollar a sus rivales, su juego se basa en un buen toque de pelota y mucha paciencia. También sabe defenderse con o sin la pelota y parece tener el suficiente temperamento para revertir situaciones adversas, lo más flojo pueden ser sus defensores centrales que a veces se equivocan.
Por momentos parece que juegan a media máquina como sobrando el partido hasta que suelta una estocada y le define a su favor, estos equipos son lo más peligrosos, pues utilizan el factor sorpresa para sacar ventaja. Tiene chances para obtener su primer mundial.
El partido frente a los alemanes se insinuaba como el más difícil que podía tener la selección española en su camino al título. Razones no faltaban, los alemanes habían aplastado nada menos que a Inglaterra y Argentina.
El planteo de Del Bosque se basó en ganar el mediocampo, para ese fin retrasó a Xabi Hernández para sacarlo de su posición a Schweinsteiger y colocó a Pedro como acompañante de Villa con la intención ganar la espalda de Lahm y poder desequilibrar mano a mano frente a los defensores centrales germanos moviéndose por todo el frente de ataque.
España comenzó el partido haciendo gala de la circulación de pelota aunque le costaba penetrar la firme defensa germana. Sin embargo Villa e Iniesta tuvieron sus ocasiones al comienzo pero el arquero Neuer respondió satisfactoriamente, al igual que Casillas ante un tiro rasante de Trochowski. Se fue el primer tiempo con las mejores intenciones de España pero con el marcador en blanco.
En los 15 minutos iniciales del complemento se vió lo mejor del elenco español Iniesta y Xabi comenzaron a a manejar los hilos del ataque y en un desborde por izquierda de Iniesta el centro no fue conectado por Villa de milagro. Low cambia a Boateng por Jensen para reforzar el lateral y a Trochowski por Kroos, Alemania extraña la presencia de Müller – suspendido por acumulación de amarillas – y siente la ausencia en la cancha de Özil, pero aun así genera la mejor jugada del partido, un desborde por izquierda de Podolski es tomado por el recién ingresado Kroos quien remata con dirección pero sin potencia a las manos de Casillas.
En el minuto 72 llega la jugada que definirá al partido un corner desde la izquierda ejecutado por Xabi cae al punto del penal, Piqué salta frente a Kedhira para cortinar y por detrás aparece solo Carles Puyol para colocar un cabezazo directo y colocado lejos del alcance de Neuer.
Alemania sigue con pacas ideas y los minutos pasan, Busquets va a jugar como un zaguero más formando una línea de 5 defensores y Del Bosque cambió a Torres por Villa para tratar de aprovechar el contraataque, y fue así que en una corrida de Pedro de más de 40 metros, se atoró con la pelota cuando frenó y Friedrich le robó la pelota cuando Torres se encontraba solo a su izquierda para anotar el segundo gol. Alemania terminó tirando centros para Klose y el ingresado Mario Gómez y los españoles acabaron el partido tocando lejos de su área e inclusive forzando a los teutones a ceder tres corners consecutivos.
Telón para la segunda semifinal en Durban. España por mérito propio está en la finalísima por primera vez en su historia.
Alemania ha demostrado que estaba al nivel de las circunstancias, pero falló cuando le complicaron el partido en el mediocampo, no tuvo respuestas ofensivas para desnivelar y terminó – contrariamente al juego de pelota al piso, desborde y velocidad que mostró la mayoría de los partidos de este Mundial – tirando centros aéreos para la cabeza de sus delanteros que no pudieron con la firme y atenta defensa ibérica. Tiene una buena base para seguir trabajando y ha encontrado en Müller y Özil dos interesantes propuestas para el recambio.
Los jugadores conducidos por Vicente del Bosque han mostrado una singular solidez defensiva que les permitió soportar solamente 2 goles en contra durante toda la Copa. Fue llamativa además su anemia ofensiva, pues solamente marcaron 7 goles, de los cuales Villa anotó 5.
Sin embargo una de las razones por las que el conjunto llegó a la final fue la capacidad de los barcelonistas Iniesta y Xabi Hernández para superar los obstáculos defensivos que le colocaron los ocasionales rivales. El primero hace fácil todo lo que parece difícil, tiene esa gambeta corta que desequilibra a sus marcadores y es un gran pasador de pelotas para el compañero mejor ubicado, su compañero tiene un gran panorama del juego y un remate demoledor.
Detrás de ellos se encuentra la pared formada por Busquets y Xabi Alonso, el primero es un “pulpo” pareciera que ninguna pelota se le escapa y que está por todas partes; el jugador del Real Madrid es un jugador de buen quite, gran toque y excepcional precisión en los pases largos.
Los laterales Sergio Ramos y Capdevila conocen muy bien su posición y son los dueños de sus bandas, van, vienen, marcan, se ofrecen como alternativa para la descarga, aparecen por sorpresa; con un poco más de técnica parecerían brasileros.
David Villa ha sido hasta aquí una de las figuras de la Copa por su velocidad, oportunismo e inteligencia para picar, entrar o salir del área y su recurrente visión del arco que lo colocan segundo entre los mayores goleadores de la roja a solo un gol de Raúl pero con la friolera de 43 goles en 65 partidos.
Los únicos dos puntos flojos del equipo son las pocas oportunidades de gol aprovechadas en los últimos metros producto de la superioridad futbolística del tándem Xabi-Iniesta sobre sus rivales y las dudas que quedaron del partido inicial frente a Suiza donde no pudieron remontar el marcador tras la sorpresa del gol recibido, aunque puede argumentarse que Iniesta no jugó ese partido resintiendo en gran medida el poderío ofensivo de la roja.
Los dos equipos están a las puertas de su oportunidad histórica, España parecer ser el candidato natural, pero no hay que descuidarse frente a este equipo holandés que ya ha sorprendido a Brasil. El domingo se escribirá un nuevo capítulo a la rica historia de los mundiales de fútbol.
segunda-feira, 5 de julho de 2010
Cuatro equipos, un campeón
Los cuartos de final del Mundial dejaron 2 candidatos en el camino, la todopoderosa selección brasilera y el formidable conjunto argentino.
El scratch cayó ante los naranjas en un partido con 2 tiempos bien definidos. Durante la primera etapa el dominio de los verdeamarelhos fue total, más aun cuando a los 9 minutos un pase frontal de Felipe Melo desde mitad de cacha habilitó a Robinho quien penetró entre los defensores centrales y no tuvo dificultades para definir sobre la salida de Stekelenburg y colocar el 1-0. Un minuto después Julio César tiene que exigirse para rechazar un buen disparo de Kuyt.
Con la ventaja los volantes brasileros se multiplicaron interrumpiendo la circulación de pelota de los holandeses que intentan progresar en el campo mediante toques cortos, Fabio Melo, Dani Alves, Gilberto Silva, Maicon y Bastos ahogaban la salida holandesa y poco a poco Brasil fue dominando el terreno. Robben estaba bien marcado y Sneijder no tenía compañía en la creación. Cuando la tomaban Kaka o Robinho parecía que podían aumentar la ventaja; se lo perdieron sucesivamente Juan, Luis Fabiano de cabeza, Kaká tras centro de Robinho y Maicon desde media distancia. Holanda era superada táctica y técnicamente, pero el primer tiempo terminó sin novedades en el marcador.
Apenas comenzado el segundo tiempo Sneijder metió un centro por elevación desde la derecha, saltó Kuyt pero no llegó y entre Julio César que salió muy lejos a buscarla y Felipe Melo que quiso rechazar se molestaron, el volante rozó la pelota y ésta se introdujo sorpresivamente en el arco decretando el empate. Brasil sorprendido no cambia el libreto y minutos después Dani Alves casi consigue desnivelar, hasta que a los 23 minutos llega un corner desde la derecha para los holandeses, lo ejecuta Robben, Kuyt peina en el primer palo y Sniejder entra solo en el área chica anticipándose a Julio César y a la estática defensa brasilera y coloca el 2-1. Increíble e impensado, Brasil pierde de cabeza en su propia área.
Brasil entra en el nerviosismo y la desesperación. Por primera vez se encuentra en desventaja en la Copa, los europeos mientras tanto comienzan a hacer circular la pelota, Felipe Melo primero le hace foul y después lo pisa a Robben. El árbitro japonés Nishimura le enseña el camino hacia los vestuarios. Ahora sí que los sudamericanos están complicados. Van Persie y Sneijder de contraataque se pierden el tercero. Brasil es una fiera herida y arrincona a los naranjas en su arco, quienes ceden varios corners seguidos. Ooijer se cruza cuando Kaká remata al arco tras gran jugada. Kuyt arranca dribleando brasileros pero se demora y lo tapan.
Y llegó el final del Mundial para Brasil y la clasificación para una selección holandesa que supo remontar un encuentro que parecía muy complicado, aprovechó los momentos de indecisión del rival para desnivelar, y fue inteligente para administrar la ventaja hasta el final. Deberá vérsela en semifinales con los durísimos uruguayos en un encuentro donde no podrán contar con De Jong y Van der Wiel por doble amarilla pero seguramente apelarán a su oficio y a su racha de 24 partidos invictos para sortear este escollo.
El travesaño se vistió de celeste en el minuto 120 del encuentro entre uruguayos y ghaneses cuando el delantero Gyan impactó la pelota frente a él en la ejecución del penal que hubiera clasficado a los africanos para la semifinal del Mundial.
Los 90 minutos fueron muy parejos sobresaliendo las defensas sobre los ataques. No obstante fue el equipo africano quien se puso en ventaja tras un tiro de Muntari desde más de 30 metros cuyo pique sorprendió al arquero Muslera.
Forlan empató de tiro libre con la complicidad del arquero Kingson y fue así que se consumieron los 90 minutos reglamentarios en el Soccer City de Johanesburgo sin que pudiera modificarse el marcador.
Pareció más entero físicamente el conjunto africano pese a haber disputado otro alargue frente a Estados Unidos en octavos de final, pero la férrea defensa uruguaya rechazaba absolutamente todos los balones que caían en el área, hasta que en el último minuto y tras una serie de rebotes Suárez detiene con la mano y parado sobre la línea una pelota que seguramente terminaba en gol y el milagroso horizontal salva a los charrúas de la eliminación. En los penales el héroe fue Muslera y Abreu conquistó el definitorio picándola a lo Zidane en la última final. Uruguay llegó a semifinales de la Copa del Mundo tras 40 años cuando cayó con el mítico Brasil de Pelé, Tostao, Jairzinho y demás figuras. El partido con los holandeses no será nada fácil y deberá soportar las ausencias de Suárez – expulsado por la mano del penal – y probablemente de Lugano con un fuerte golpe en la rodilla que lo obligó a dejar el campo de juego frente s Ghana.
Durísimo fue el golpe sufrido por la selección argentina por la amplitud del resultado y por la implacable superioridad alemana sobre el campo de juego.
El hecho de arrancar el partido en desventaja tras un gol de cabeza de Klose anticipando a la marca de Otamendi y a la salida apresurada de Romero tras un tiro libre ejecutado por Schweinsteiger condicionó a los albicelestes que tuvieron que cambiar de inmediato sus planes previos y cayeron en el desorden y la improvisación ante el orden táctico germano.
Los europeos manejaban pelota y superficie, Argentina no avanzaba más allá de ¾ de terreno y cuando los volantes alemanes recuperaban la pelota se multiplicaban atacando por todos los frentes, especialmente sobre las bandas donde Podolski superaba con facilidad a Otamendi por izquierda o por derecha Özil y Lahm superaban a Heinze, los volantes laterales argentinos no retrocedían cuando atacaban los laterales Lahm y Boateng y Mascherano quedaba muy solo en el medio para sostener las acometidas de Schweinsteiger. El 4-4-2 alemán se desdoblaba por momentos en 4-2-4 con Khedira y Schweinsteiger como volantes defensivos y Özil-Müller-Klose-Podolski como atacantes cubriendo todo el ancho de la cancha.
Los laterales subían y bajaban creando casi siempre superioridad numérica tanto en ataque como en defensa.
Argentina solo era confusión y algún arresto individual de Messi o Tévez que terminaba chocando con los defensores alemanes o en alguna falta. Higuaín peleaba solo con los defensores centrales alemanes, Messi debía retroceder hasta la mitad de la cancha para tomar contacto con el balón y sus ataques perdían fuerza por la marca escalonada germana y los largos recorridos efectuados. El primer tiempo llegó a su fin con la ventaja alemana por la mínima diferencia y la esperanza que Argentina pudiera mejorar.
La acometida argentina de los primeros diez minutos del complemento llegó a su fin cuando Klose con mucha tranquilidad convirtió el segundo gol alemán tras centro de Podolski. Allí se terminó la historia argentina en el Mundial. Llegaron dos goles más ante un equipo argentino que se entregó anímicamente en parte por la superioridad germana y otro tanto por su propia impotencia para torcer la historia. Quedó demostrado que la superioridad argentina en la primera rueda ante rivales de menor categoría y el costoso triunfo frente a los mexicanos poca mella pudieron hacer frente a un real candidato a alzar la Copa el próximo 11 de julio. Para los alemanes queda el desafío de superiar a los españoles en un duelo que supondrá la revancha de aquella final perdida en la Eurocopa 2008. No podrán contar con Müller suspendido por doble amarilla, quizás Cacau sea el reemplazante.
A España le costó 81 minutos poder desenredar la telaraña que el técnico de los paraguayos Martino colocó para impedir el desarrollo del juego de los ibéricos.
Paraguay fue noble en la marca defendiendo sin apelar a la pierna fuerte pero haciendo pressing y anticipando con velocidad en todos los sectores del campo. Iniesta y Xabi no podían prosperar con facilidad y tanto VIllacomo Torres no tenían espacio ni margen de maniobra para desequilibrar.
Cabe destacar que el juez guatemalteco Batres de regular arbitraje sancionó un penal para cada uno de los equipos que tanto “Tacuara” Cardozo comoXabi aAlonso se encargaron de desperdiciar y anuló un gol de Nelson Haedo Valdez por offside cuando se encontraba perfectmente habilitado
El agotador esfuerzo físico de los guaraníes hizo minar sus energías sobre el final cuando España pudo recién desnivelar cuando una gran jugada de Iniesta derivo en un pase a Xabi quien remato al arco pegando la pelota en el poste, el goleador Villa tomó el rebote, disparó de derecha y la pelota entró con suspenso tras pegar en el otro poste y recorrer la línea hasta entrar definitivamente decretando el 1-0 decisivo. Pargauay pudo empatar cuando Casillas tapó un remate de Santacruz enmendando el rebote que había dado previamente tras tiro de Haedo Valdez.
El elenco español pudo al fin superar el trauma de los cuartos de final que había padecido en los últimos mundiales y por primera vez desde 1950 se mete entre los 4 mejores equipos del torneo.
Para los paraguayos, la derrota no empalidece su meritoria actuación aceptando que debido a sus limitaciones técnicas, pero con una gran disciplina táctica pudieron complicar a todos los equipos que enfrentaron en el transcurso de la Copa.
Holanda, Uruguay, Alemania, España; entre los 4 equipos estará el campeón de las 19º Copa del Mundo. Pronóstico reservado para las semifinales, promesas de buen fútbol con dos duelos que se presumen vibrantes.
El scratch cayó ante los naranjas en un partido con 2 tiempos bien definidos. Durante la primera etapa el dominio de los verdeamarelhos fue total, más aun cuando a los 9 minutos un pase frontal de Felipe Melo desde mitad de cacha habilitó a Robinho quien penetró entre los defensores centrales y no tuvo dificultades para definir sobre la salida de Stekelenburg y colocar el 1-0. Un minuto después Julio César tiene que exigirse para rechazar un buen disparo de Kuyt.
Con la ventaja los volantes brasileros se multiplicaron interrumpiendo la circulación de pelota de los holandeses que intentan progresar en el campo mediante toques cortos, Fabio Melo, Dani Alves, Gilberto Silva, Maicon y Bastos ahogaban la salida holandesa y poco a poco Brasil fue dominando el terreno. Robben estaba bien marcado y Sneijder no tenía compañía en la creación. Cuando la tomaban Kaka o Robinho parecía que podían aumentar la ventaja; se lo perdieron sucesivamente Juan, Luis Fabiano de cabeza, Kaká tras centro de Robinho y Maicon desde media distancia. Holanda era superada táctica y técnicamente, pero el primer tiempo terminó sin novedades en el marcador.
Apenas comenzado el segundo tiempo Sneijder metió un centro por elevación desde la derecha, saltó Kuyt pero no llegó y entre Julio César que salió muy lejos a buscarla y Felipe Melo que quiso rechazar se molestaron, el volante rozó la pelota y ésta se introdujo sorpresivamente en el arco decretando el empate. Brasil sorprendido no cambia el libreto y minutos después Dani Alves casi consigue desnivelar, hasta que a los 23 minutos llega un corner desde la derecha para los holandeses, lo ejecuta Robben, Kuyt peina en el primer palo y Sniejder entra solo en el área chica anticipándose a Julio César y a la estática defensa brasilera y coloca el 2-1. Increíble e impensado, Brasil pierde de cabeza en su propia área.
Brasil entra en el nerviosismo y la desesperación. Por primera vez se encuentra en desventaja en la Copa, los europeos mientras tanto comienzan a hacer circular la pelota, Felipe Melo primero le hace foul y después lo pisa a Robben. El árbitro japonés Nishimura le enseña el camino hacia los vestuarios. Ahora sí que los sudamericanos están complicados. Van Persie y Sneijder de contraataque se pierden el tercero. Brasil es una fiera herida y arrincona a los naranjas en su arco, quienes ceden varios corners seguidos. Ooijer se cruza cuando Kaká remata al arco tras gran jugada. Kuyt arranca dribleando brasileros pero se demora y lo tapan.
Y llegó el final del Mundial para Brasil y la clasificación para una selección holandesa que supo remontar un encuentro que parecía muy complicado, aprovechó los momentos de indecisión del rival para desnivelar, y fue inteligente para administrar la ventaja hasta el final. Deberá vérsela en semifinales con los durísimos uruguayos en un encuentro donde no podrán contar con De Jong y Van der Wiel por doble amarilla pero seguramente apelarán a su oficio y a su racha de 24 partidos invictos para sortear este escollo.
El travesaño se vistió de celeste en el minuto 120 del encuentro entre uruguayos y ghaneses cuando el delantero Gyan impactó la pelota frente a él en la ejecución del penal que hubiera clasficado a los africanos para la semifinal del Mundial.
Los 90 minutos fueron muy parejos sobresaliendo las defensas sobre los ataques. No obstante fue el equipo africano quien se puso en ventaja tras un tiro de Muntari desde más de 30 metros cuyo pique sorprendió al arquero Muslera.
Forlan empató de tiro libre con la complicidad del arquero Kingson y fue así que se consumieron los 90 minutos reglamentarios en el Soccer City de Johanesburgo sin que pudiera modificarse el marcador.
Pareció más entero físicamente el conjunto africano pese a haber disputado otro alargue frente a Estados Unidos en octavos de final, pero la férrea defensa uruguaya rechazaba absolutamente todos los balones que caían en el área, hasta que en el último minuto y tras una serie de rebotes Suárez detiene con la mano y parado sobre la línea una pelota que seguramente terminaba en gol y el milagroso horizontal salva a los charrúas de la eliminación. En los penales el héroe fue Muslera y Abreu conquistó el definitorio picándola a lo Zidane en la última final. Uruguay llegó a semifinales de la Copa del Mundo tras 40 años cuando cayó con el mítico Brasil de Pelé, Tostao, Jairzinho y demás figuras. El partido con los holandeses no será nada fácil y deberá soportar las ausencias de Suárez – expulsado por la mano del penal – y probablemente de Lugano con un fuerte golpe en la rodilla que lo obligó a dejar el campo de juego frente s Ghana.
Durísimo fue el golpe sufrido por la selección argentina por la amplitud del resultado y por la implacable superioridad alemana sobre el campo de juego.
El hecho de arrancar el partido en desventaja tras un gol de cabeza de Klose anticipando a la marca de Otamendi y a la salida apresurada de Romero tras un tiro libre ejecutado por Schweinsteiger condicionó a los albicelestes que tuvieron que cambiar de inmediato sus planes previos y cayeron en el desorden y la improvisación ante el orden táctico germano.
Los europeos manejaban pelota y superficie, Argentina no avanzaba más allá de ¾ de terreno y cuando los volantes alemanes recuperaban la pelota se multiplicaban atacando por todos los frentes, especialmente sobre las bandas donde Podolski superaba con facilidad a Otamendi por izquierda o por derecha Özil y Lahm superaban a Heinze, los volantes laterales argentinos no retrocedían cuando atacaban los laterales Lahm y Boateng y Mascherano quedaba muy solo en el medio para sostener las acometidas de Schweinsteiger. El 4-4-2 alemán se desdoblaba por momentos en 4-2-4 con Khedira y Schweinsteiger como volantes defensivos y Özil-Müller-Klose-Podolski como atacantes cubriendo todo el ancho de la cancha.
Los laterales subían y bajaban creando casi siempre superioridad numérica tanto en ataque como en defensa.
Argentina solo era confusión y algún arresto individual de Messi o Tévez que terminaba chocando con los defensores alemanes o en alguna falta. Higuaín peleaba solo con los defensores centrales alemanes, Messi debía retroceder hasta la mitad de la cancha para tomar contacto con el balón y sus ataques perdían fuerza por la marca escalonada germana y los largos recorridos efectuados. El primer tiempo llegó a su fin con la ventaja alemana por la mínima diferencia y la esperanza que Argentina pudiera mejorar.
La acometida argentina de los primeros diez minutos del complemento llegó a su fin cuando Klose con mucha tranquilidad convirtió el segundo gol alemán tras centro de Podolski. Allí se terminó la historia argentina en el Mundial. Llegaron dos goles más ante un equipo argentino que se entregó anímicamente en parte por la superioridad germana y otro tanto por su propia impotencia para torcer la historia. Quedó demostrado que la superioridad argentina en la primera rueda ante rivales de menor categoría y el costoso triunfo frente a los mexicanos poca mella pudieron hacer frente a un real candidato a alzar la Copa el próximo 11 de julio. Para los alemanes queda el desafío de superiar a los españoles en un duelo que supondrá la revancha de aquella final perdida en la Eurocopa 2008. No podrán contar con Müller suspendido por doble amarilla, quizás Cacau sea el reemplazante.
A España le costó 81 minutos poder desenredar la telaraña que el técnico de los paraguayos Martino colocó para impedir el desarrollo del juego de los ibéricos.
Paraguay fue noble en la marca defendiendo sin apelar a la pierna fuerte pero haciendo pressing y anticipando con velocidad en todos los sectores del campo. Iniesta y Xabi no podían prosperar con facilidad y tanto VIllacomo Torres no tenían espacio ni margen de maniobra para desequilibrar.
Cabe destacar que el juez guatemalteco Batres de regular arbitraje sancionó un penal para cada uno de los equipos que tanto “Tacuara” Cardozo comoXabi aAlonso se encargaron de desperdiciar y anuló un gol de Nelson Haedo Valdez por offside cuando se encontraba perfectmente habilitado
El agotador esfuerzo físico de los guaraníes hizo minar sus energías sobre el final cuando España pudo recién desnivelar cuando una gran jugada de Iniesta derivo en un pase a Xabi quien remato al arco pegando la pelota en el poste, el goleador Villa tomó el rebote, disparó de derecha y la pelota entró con suspenso tras pegar en el otro poste y recorrer la línea hasta entrar definitivamente decretando el 1-0 decisivo. Pargauay pudo empatar cuando Casillas tapó un remate de Santacruz enmendando el rebote que había dado previamente tras tiro de Haedo Valdez.
El elenco español pudo al fin superar el trauma de los cuartos de final que había padecido en los últimos mundiales y por primera vez desde 1950 se mete entre los 4 mejores equipos del torneo.
Para los paraguayos, la derrota no empalidece su meritoria actuación aceptando que debido a sus limitaciones técnicas, pero con una gran disciplina táctica pudieron complicar a todos los equipos que enfrentaron en el transcurso de la Copa.
Holanda, Uruguay, Alemania, España; entre los 4 equipos estará el campeón de las 19º Copa del Mundo. Pronóstico reservado para las semifinales, promesas de buen fútbol con dos duelos que se presumen vibrantes.
domingo, 4 de abril de 2010
Alemania vs Holanda - Un clásico moderno (parte 2)
Gullit elevaa la Eurocopa 1988 ganada en Alemania Occidental
Alemania Campeón Mundial 1990 con una de sus formaciones

Los primeros años de la década del ´80 encontraban al equipo alemán encumbrado entre las mayores potencias futbolísticas del viejo continente. A los consagrados Rummennige y Allofs se sumaban el joven goleador Rudi Voeller del Verder Bremen que como hecho anecdótico convirtió 97 goles en 137 partidos con esa camiseta, al habilidoso y diminuto Pierre Littbarski del Colonia, Lothar Matthaus del Bayern Munich quien por ese entonces era un volante de marca, Andreas Brehme del Kaiserlautern un lateral que le pegaba con igual destreza con ambas piernas, Hans Peter Briegel un terrible marcador que en su juventud había sido atleta y Tony Schumacher del Colonia un seguro y carismático guardameta.
En Holanda todo era muy oscuro, la generación dorada de Cruyff, Neeskes, Van Hanegem, Krol, Rep y Rensenbrink era un recuerdo que parecía cada vez más lejano.
Poco a poco surgía una nueva generación de jugadores dispuesta a tener más gloria que la de Tahamata, Kist y Hovenkamp que sería de transición.
Llegarían Ruud Gullit del PSV un finísimo jugador y estupendo cabeceador, su compañero Ronald Koeman un brillante líbero, Frank Rijkaard del Ajax, Jan Wouters del Ajax y como complemento su más brillante aparición el temible Marco van Basten también del equipo de Amsterdam.
Así y todo había relegado sus chances de viajar al Mundial de México ´86 en el repechaje por la regla del gol de visitante frente a su clásico rival Bélgica tras perder 0-1 como visitante y ganar en casa por 2-1 en 2 partidos en los que cualquiera podía haber clasificado.
El partido de 14 de Abril de 1986 en Dortmund serviría a los alemanes para confirmar su favoritismo en el Mundial que estaba por comenzar. A pesar de cederle la iniciativa a los holandeses fueron muy efectivos a la hora de convertir y vencieron por 3-1 con 2 goles de Rudi Vöeller.
A los holandeses les faltaba un organizador de juego, pues Ruud Gullit jugaba de mediapunta y cuando bajaba a buscar el balón el equipo perdía peso ofensivo y además le faltaba afirmarse defensivamente, puesto que la zaga central no ofrecía ningún tipo de garantía.
El veterano Rinus Michels había asumido nuevamente la dirección técnica reemplazando a Leo Beenhakker y con sus nuevas figuras no tardaría mucho en conseguir buenos resultados.
Para el año 1988 el Milan italiano contaba en sus filas con Gullit, Van Basten y Rijkaard quienes marcarían una época gloriosa en el club de la mano de Arrigo Sacchi.
Por otra parte su archirrival, el Inter, había contratado a Matthaus, Brehme para reemplazar a Rummenigge cuya carrera culminaría en Suiza.
La Eurocopa disputada en tierras germanas ese año los volvió a cruzar en una de las semifinales en lo que fue una final anticipada.
Ambos equipos eran favoritos para alzarse con el torneo, aunque los teutones sacaban una luz de ventaja por su mayor experiencia en estas instancias.
Holanda había comenzado su participación con un tropiezo frente a los rusos por 0-1, una clara victoria frente a los ingleses por 3-1 con triplete de Van Basten y un agónico triunfo frente a los irlandeses a 8 minutos de final con gol de Kieft cuando estaban quedando eliminados.
Los locales empataron a 1 gol con los italianos y vencieron claramente a Dinamrca y a España por idéntico marcador: 2-0.
El 21 de Junio en el Volksparkstadion de Hamburgo se disputó el esperado partido que fue reñido desde el comienzo con una Alemania sin Liitbarski por supuestas dolencias estomacales (aunque terminó jugando los últimos minutos) quien fue reemplazado por Mill con la intención de formar un tridente ofensivo con Vöeller y Klinsmann.
Beckenbauer dispuso que Kohler marcara a Van Basten y Borowka a Gullit, pero la gran calidad individual de los holandeses con su toque corto y sus precisos pelotazos a Espaldas de Rolff y Matthaus comnplicó mucho a la defensa germana.
La apertura del marcador fue a los 55 minutos cuando Matthaus cobró un penal discutido sobre Klinsmann entrando al área.
Más polémico fue todavía el penal otorgado a los holandeses por una supuesta falta del “perro de caza” Kohler sobre Van Basten que convirtió Ronald Koeman.
A partir de ese momento se vio lo mejor de Holanda en el terreno de juego, y lo peor de Alemania que empezó a abusar del juego brusco para frenar a sus oponentes quienes eran alentados por sus ruidosos 15 mil aficionados, y faltando apenas 2 minutos y cuando se preveía el alargue Van Aerle coloca una pelota en profundidad para van Basten quien hace pasar de largo a su cancerbero Kohler, dispara de derecha cruzado y bate a Inmmel generando una algarabía inconmesurable en los aficionados naranjas que veían consumar 14 años después la venganza de Munich y a los cuales no le iban a alcanzar las cervezas esa calurosa noche.
Posteriormente Holanda batió a la URSS por 2-0 en la final con un gol de Gullit y otro muy recordado de su artillero van Basten de volea cruzada y se coronó por primera vez campeón de la Eurocopa.
Se avecinaba al Mundial de Italia y ambos equipos tomaron parte del grupo 4 de clasificación europea con los débiles conjuntos de Finlandia y Gales. La eliminatoria fue un paseo para ambas potencias, como anécdota quedan un empate 0-0 en Munich y otro 1-1 en Rótterdam que seguramente no pasarán a la historia.
La llegada del goleador Jurgen Klinsmann al Inter procedente del Stuttgart revivió aquellos duelos Ajax-Bayern de 1973, puesto que el Inter se había convertido en el equipo de los alemanes y el Milan era el conjunto de los holandeses. Con tantos cruces en el campeonato italiano y con las respectivas selecciones, ambos rivales se conocían bastante y se había generado una gran rivalidad, era de esperar entonces que todos los encuentros fuesen muy pensados tácticamente, disputados con mucha fuerza, reñidos, aunque sin dejar de lado la emoción y la calidad técnica que aportaban sus enormes jugadores.
Previo al mundial 1990 los equipos italianos venían de un extenso calendario de partidos entre liga, copa local y copas de campeones que repercutió físicamente en algunos cracks como fue el caso de Marco Van Basten, además Ruud Gullit arrastraba una operación de rodilla que le había impedido jugar con normalidad durante la temporada 1989/90. Leo Benhakker, exitoso entrenador del real Madrid años atrás se había hecho cargo de la dirección técnica.
Alemania comenzó el Mundial como una aplanadora goleando a Yugoslavia y los Emiratos Árabes por 4-1 y 5-1 respectivamente y empatando a un gol con los colombianos cuando el equipo ya estaba clasificado.
Los campeones de Europa no llegaron tan cómodos; empataron con Egipto, Inglaterra e Irlanda y clasificaron segundos mediante un sorteo, pues se encontraban igualados en todos los aspectos con los irlandeses, quienes llegaron a octavos de final dentro de los mejores terceros. Por lo tanto este enfrentamiento que se esperaba para instancias finales de la Copa fue producido por el azar y por las decepcionantes actuaciones holandesas.
El duelo que los enfrentó el estadio San Siro de Milán el 24 de Junio en octavos de final quizás haya sido junto al choque entre Inglaterra con Camerún uno de los mejores encuentros de un Mundial muy pobre. Quiso también el destino que el estadio se dividiera en sus preferencias entre ambos rivales como habitualmente lo hacía en los derbys Milan-Inter, pero esta vez con banderas alemanas y holandesas.
Tal como sucediese en los encuentros previos, el partido fue de trámite muy parejo, mejor Holanda en el comienzo con Winter muy cerca de convertir en dos oportunidades.
Alemania solo inquietó con un zurdazo de Littbarsi que se fue desviado apenas por sobre el travesaño
Se abusaba de la pierna fuerte y el roce físico, Wouters, Van Tiggelen, Buchwald y Kohler cometieron algunas faltas muy duras, hasta que a los 20 minutos Frank Rijkaard se arroja con fiereza sobre los tobillos de Rudi Vöeller y es amonestado por el árbitro argentino Lostau, cuando ambos se incorporan y al pasar Rijkaard escupe a Voéller en su largo y rizado cabello rubio entrecano, éste le recrimina airadamente al holandés la falta y el escupitajo hasta que el árbitro también lo amonesta con la intención de tranquilizarlo. Tras efectuarse el tiro libre el arquero holandés Van Breukelen capturó la pelota, pero fue golpeado por Vöeller que no pudo contener su arremetida y chocó peligrosamente al guardameta, Rijkaard fue en defensa de su compañero y levantó al alemán de una oreja, el delantero reaccionó increpando al moreno holandés, Klinsmann pretendió separarlos pero el referee decidió dar por terminada la discusión expulsando a ambos jugadores. Camino a los vestuarios el holandés oriundo de Surinam volvió a salivar al delantero germano culminando una bochornosa actuación.
Jugando ambos equipos con 10 jugadores, Holanda sintió mucho más la expulsión de su defensor por cuanto aportaba una salida clara desde la línea defensiva y además ayudaba en la marca de los delanteros alemanes, el trabajo de Gullit se desdibujaba, pues tenía que arrancar desde muy atrás porque la pelota no le llegaba clara y Van Bavstenb era anulado por Kohler.
Alemania se reorganizó con una gran labor de Klinsmann quien en soledad se las arregló para complicar a los defensores naranjas más el aporte de Littbarski por ambas bandas y el desdoblamiento de Matthaus en funciones ofensivas y defensivas.
Tuvo una posibilidad clara Alemania sobre el final del primer período cuando Littbarski capturó un pase hacia su arquero de Van Tiggelen y colocó un perfecto centro que Buchwald remató al arco exigiendo a Van Breukelen.
Pero apenas comenzado el segundo tiempo Alemania impuso la diferencia cuando Buchawald desbordó por izquierda, colocó el centro rasante y Klinsmann anticipó a Van Aerle cruzándole la pelota al arquero hacia el palo más alejado.
Holanda se lanzó furiosamente al ataque y pudo empatar con un remate cruzado de Wouters que se fue cerca del palo y una pelota que Van Basten, quien recibió de Gullit en inmejorable posición no llegó a conectar anticipado por el atento Kohler.
De contraataque Alemania dispuso de algunas chances a travéss de Matthaus y Klinsmann, pero el héroe fue Van Breukelen, quien tapó de manera brillante a Littbarski un gol anunciado, aunque no pudo evitar minutos después un fantástico tiro combado de Brehme desde el ángulo izquierdo del área grande que se incrustó sobre el poste más alejado colocando el lapidario 2-0.
Faltando un minuto Kohler toma a Van Basten ingresando al área y Ronald Koeman convierte el penal cerrando el marcador de 2 a 1 favorable a los alemanes.
Alemania se había tomado justa revancha, aunque las expulsiones quizás hayan modificado los planteos previos los teutones habían jugado mejo, habían sido más inteligentes y tuvieron valores más destacados esa noche que los tulipanes. De esa manera los germanos se encaminaban a la obtención de su tercer título mundial bajo la dirección técnica de Franz Beckenbauer. Los holandeses volvían a casa quizás demasiado temprano para sus expectativas.
La venganza holandesa tardaría 2 años y sería durante la disputa de la Eurocopa 1992 en Goteborg, Suecia.
Ambos equipos compartían grupo con Escocia y la Comunidad de Estados Independientes (ex URSS) y definían el primer puesto en la última fecha del grupo B.
Los holandeses fueron una tromba, a los 15 minutos ganaban 2-0 con goles de Rijkaard de cabeza y Witschge de tiro libre rasante y desde casi 30 metros.
Pudoi ampliar diferencias en el primer tiempo cuando una volea de Van Basten reventó el travesaño.
Alemania buscó y encontró el descuento a través de Klinsmann de cabeza tras un corner, pero minutos después el juvenil Dennis Bergkamp con un gran cebezazo cruzado colocó el 3-1 definitivo, Holanda clasificó primero y Alemania segundo gracias a la victoria de Escocia sobre la CEI por 3-0, el empate podría haber complicado a los germanos, quienes llegaron a la final siendo derrotados por Dinamarca que ya había eliminado a los holandeses en semifinales mediante la ejecución de penales.
Se terminaba una época para ambos conjuntos y aparecían las nueva figuras tales como Bergkamp, los hermanos De Boer, Overmars, Davids, Seedorf, Kluivert en Holanda y Hassler, Thon, Bierhoff, Sammer, Ziege.
Ya no volvieron a encontrase en instancias decisivas de Mundiales o Eurocopas, sólo en partidos amistosos como el 24 de Abril de 1996 cuando Alemania venció como visitante por 1-0 en Rottterdam con gol del veterano Klinsmann de penal en el encuentro que supuso la última victoria germana hasta nuestros días.
El 14 de Noviembre de 1998 igualaron 1 a1 en Geselkirchen y el 23 de Febrero de 2000 vencieron los tulipanes por 2-1 en el Amsterdam Arena con goles de Kluivert y Zenden, marcando Ziege el descuento.
El último partido fue el 20 de Noviembre de 2002 en Gelserkirchen donde los holandeses dirigidos por Dick Advocaat vencieron como visitantes por 3 a 1 a sus clásicos rivales en esta oportunidad dirigidos por Rudi Vöeller con goles de Kluivert, Hasselbaink y Van Nistelrooy, descontando Bobic para los locales.
Quizás en la próxima Copa del Mundo podamos ver frente a frente nuevamente a los clásicos rivales de Europa Central a Ballack, Klose, Schweinsteiger, Podolski, Lahm contra Robben, Sneijder, Kuyt, van der Vaart, Huntelaar. El fútbol mundial les debe mucho a ambas selecciones.
segunda-feira, 22 de março de 2010
Alemania v Holanda - Un clásico moderno (parte 1)
El origen de la rivalidad, 7 de marzo de 1973. Ajax 4 BAyern 0.
Oportuno anticipo de Beckenbauer sobre Cruyff
Johan Cruff está a punto de ser derribado en el área alemana durante la final de 1974La historia de la rivalidad futbolística moderna entre Alemania y Holanda no arranca como se cree durante la disputa de la final del Mundial de 1974 sinó un 7 de Marzo del año anterior por los cuartos de final de la Copa Europea de Campeones.
En esa oportunidad jugaban el revolucionario Ajax holandés que ya había obtenido la Copa en las 2 ediciones anteriores y era dirigido durante esa temporada por el rumano Stevan Kovacs frente al ascendente Bayern Munich alemán dirigido por Udo Latek.
Seis jugadores de cada equipo disputaron la final del ´74 en el Estadio Olímpico de Munich: Suurbier, Krol, Haan, Neeskens, Cruyff y Rep por los naranjas; Maier, Beckenbauer, Scharzenbeck, Breitner, Hoeness y Gerd Müller por los blancos
El partido de ida en Ámsterdam fue una aplastante victoria del equipo local por 4-0 y en la revancha en Munich y sin la presencia de Cruyff el equipo bávaro eliminado por diferencia de gol a pesar de triunfar por 2-1.
El Ajax se encaminó a la obtención de su tercera Copa Europea consecutiva, hecho que finalmente logró al doblegar a la Juventud por 1-0 en Belgrado culminando su brillante ciclo que coincidió con las partidas de Cruyff y Neeskens al Barcelona español.
A partir de ese momento sería el Bayern Munich quien lograría también obtener 3 veces consecutivas la Copa entre 1974 y 1976, por lo que puede desprenderse que estos enfrentamientos fueron la “bisagra” de la Copa en esos años en la cual el equipo holandés transmitía el cetro al germano.
La famosa final del Mundial organizado por los alemanes fue atípica por donde se analice. Los holandeses eran favoritos a pesar que el equipo local había hecho suficientes méritos como para estar en esa final y ostentaba además el título de Campeón Europeo que había obtenido apenas 2 años atrás sin ninguna discusión, poseía la base del citado Bayern Munich con jugadores de la talla del arquero Sepp Maier, el “Kaiser” Franz Beckenbauer, el líder Paul Breitner, el incansable Uli Hoeness y el temible goleador apodado “el torpedo” Müller, más el aporte del exquisito Wolfang Overath del Colonia, el habilidoso y rápido Jürgen Grabowski del Eintracht Frankfurt y el terrible marcador Bertie Vogts del Borussia Mönchengladbach a quien se le encargaría la difícil marca de Johan Cruyff.
Sin embargo el camino del conjunto dirigido por Hemut Schön había sido arduo en la segunda fase ante rivales de la talla de Yugoslavia, Suecia y sobretodo Polonia al cual lograron doblegar faltando sólo 5 minutos con un memorable gol de Müller y bajo una incesante lluvia.
Los “oranges” aparte de los consagrados Cruyff y Neeskens sumaban a los incisivos laterales Suurbier y Krol, el terrible rematador Arie Hann, el organizador Will Van Hanegem figura del Feyenoord y los potentes delanteros Johnny Rep y Rob Rensenbrink del Anderlecht belga.
Sin dudas la selección conocida como la “naranja mecánica” por la sincronización de sus movimientos en el campo de juego había revolucionado la táctica con su novedoso “fútbol total” desarrollado por el ex entrenador del Ajax (y en ese momento del Barcelona con licencia para dirigir a la selección durante el mundial) Rinus Michels.
La novedad era el constante movimiento de circulación de sus jugadores sin ocupar posiciones fijas lo que inquietaba a sus ocasionales marcadores hasta la desesperación.
El movimiento que era perfectamente organizado tendía a ocupar los lugares vacíos de la cancha para generar superioridad numérica en determinados sectores del terreno.
La recuperación de la pelota se hacía mediante un agobiante pressing sobre la salida del adversario con hasta 2 y 3 jugadores que presionaban al poseedor de la pelota y cubrían sus posibles pases, a partir de la recuperación comenzaba la distribución rápida y con permanente búsqueda de los laterales para penetrar en el área rival.
Otro de los recursos que utilizaban para obtener el control de la pelota era la provocación del off side mediante el adelantamiento de la línea defensiva achicando hacia delante tal como lo hacía el Estudiantes de Zubeldía a fines de los ´60.
Para mantener este tipo de juego durante gran parte del partido era necesaria una gran preparación física, lo que también marcaba el desequilibrio por parte de los naranjas.
Argentina, Alemania Democrática y hasta el mismísimo Brasil en un partido muy friccionado y donde abundó la pierna fuerte habían quedado en el camino, solo faltaba el último paso.
El 7 de Julio de 1974 se disputó la esperada final y cuando todavía no había transcurrido un minuto de juego y ningún alemán había tomado contacto con la pelota tras dieciocho toques, Cruyff arrancó con ella en posición de líbero, cambió de ritmo y tuvo que ser derribado entrando al área por Hoeness antes de enfrentar a Maier. Johan Neeskens convirtió el penal. Una verdadera síntesis del fútbol total.
Holanda en lugar de buscar aumentar la ventaja se replegó y Alemania no se resignó y fue a buscar el empate. El puntero Holzenbein penetró en al área holandesa con mucha fuerza y fue derribado por Jansen. Paul Breitner concretó el penal y emparejó el resultado.
Ese empate fue una inyección anímica para los locales quienes a partir del enorme trabajo de Hoeness en el mediocampo corriendo, robando y distribuyendo el balón a las espaldas de Surrbier y Krol logró la ventaja tras una pelota de Beckenbauer para el pique cruzado de Bonhof por la derecha quien desbordó a Haan y colocó el centro que controló a medias el torpedo Múller, hizo un raro movimiento del cuerpo volviendo sobre sus pasos que engaño e hizo pasar de largo a su marcador Krol y enganchó la pelota con un derechazo cruzado que sorprendió al arquero Jongbloed quien ni siquiera se arrojó al piso.
El equipo visitante salió en el segundo tiempo a buscar desesperadamente el empate pero la mala puntería de Rep y Reensenbrink y un monumental tarea de Maier tapándole un tiro a quemarropa de Cruyff entre otros clausuró el arco alemán.
El equipo teutón aquietó el ritmo cuando pudo y así se llegó al final de partido donde ante la algarabía de su público se consagró campeón.
El equipo holandés como el mítico equipo húngaro que cayó también ante los germanos en Suiza ´54 logró el reconocimiento que pocas veces reciben los subcampeones, el de no quedar en el olvido colectivo.
Pasaron cuatro años y los mismos rivales volvieron a verse las caras para la segunda fecha de la segunda ronda del Mundial de Argentina. El equipo alemán sin Breitner, Beckenbauer ni Gerd Müller entre otros ya no tenía la potencia del campeón mundial pero todavía era un equipo respetable que en la primera fase había empatado con los Polacos en el debut, luego goleó a México por 6-0 y nuevamente igualó con el complicado equipo tunecino. En el primer partido de esta segunda ronda habían empatado 0-0 con los difíciles italianos. Kart-Heinz Rummenigge, Heinz Flohe y Klaus Fischer eran la sangre nueva que pretendía recuperar cierto poder ofensivo.
Los holandeses mantenían el mismo equipo que cuatro años atrás había sorprendido en Alemania a excepción de su astro Johan Cruyff y Will Van Hanegem quienes no habían viajado a la Argentina por diversas razones, sus reemplazantes eran los hermanos William y Rene Van de Kerkhof que aunque no llegaba a la altura futbolística de sus reemplazados tampoco desentonaban.
El camino holandés en la primera fase fue trabajoso, tras vencer 3-0 a Irán en el debut y empatar en 0 con los sorprendentes peruanos, casi se había quedado fuera del Mundial al caer 2-3 frente a los escoceses.
Pero habían comenzado la segunda ronda goleando sin atenuantes a los compatriotas de su técnico el austríaco Ernst Happel por 5-1, lo que alimentaba sus esperanzas de llegar nuevamente a la final.
El encuentro se disputó en Córdoba y aunque fue parejo Holanda tuvo las mejores chances. No obstante tuvo que remontar 2 veces el marcador, la segunda con un gol de Willy Van de Kerkhof a solo 6 minutos del final que colocó el definitivo 2-2.
Alemania luego cayó inesperadamente ante los austríacos por 2-3 y Holanda venció a Italia 2-1 con un recordado tiro de Arie Haan desde más de 30 metros que le posibilitó llegar a la final donde cayó por 3-1 ante el equipo local en tiempo suplementario obteniendo nuevamente el subcampeonato.
Hubo un amistoso en Düsseldorf el 20 de diciembre de ese mismo año en el que jugando sobre la nieve y con un balón naranja los alemanes doblegaron a los visitantes por 3-1. Los alemanes presentaron todos sus titulares a excepción de Maier, Los holandeses probaron suerte en ofensiva con Adrie Koster del Roda y el chino La ling del Ajax sin obtener mayores resultados, fue victoria alemana por 3-1 con goles de Rummenigge, Fischer y Bonhof descontando La Ling para los naranjas.
Tiempo después se cruzaron en la Eurocopa de 1980 en Italia donde compartieron el grupo inicial con Checoslovaquia y Grecia.
En la primera fecha Alemania derrotó a Checoslovaquia por 1-0 y los holandeses hicieron lo propio con los helénicos por idéntico marcador.
Los alemanes contaban con la presencia de Stielike y Briegel en la defensa, el fútbol de Bernard Schuster y Hans Müller en el mediocampo y el tridente ofensivo compuesto por Rummenigge, Hrubesch y Allofs. Jupp Derwall, quien fuera durante años ayudante de Schön había asumido la conducción técnica.
Para la selección holandesa todavía jugaban Krol, Haan, Rep, y los Van de Kerkhof más el aporte del alto delantero Kees Kist. El DT Jan Zwartkruis había retomado la conducción técnica luego del Mundial argentino
El 4 de Junio en Nápoles se produjo el encuentro que fue vibrante sobre el final y que contó con una destacada actuación del delantero Klaus Allofs del Fortuna Dusseldorf quien gracias a su oportunismo marcó los 3 goles con que el equipo alemán se adelantó en el marcador, pero los holandeses no se dieron por vencidos y descontaron con un gol de Rep de penal y otro de Willy Van de Kerkhof que pusieron en aprietos el triunfo alemán hasta el final mismo del partido pese a haber sido la diferencia entre ambos contendientes aún más categórica.
Posteriormente Alemania venció sin problemas a Grecia clasificando primero en su grupo y Holanda quedó eliminada por diferencia de al empatar con los checos por 1-1.
Alemania finalmente se consagró campeón venciendo a Bélgica por 1-0 con un gol de Hrubesch de cabeza tras un corner.
Para Holanda comenzaba un período de sombras que le impediría clasificar para los mundiales de España 1982 y México 1986, sus principales figuras ya se habían retirado y el recambio tardaría algunos años más.
En esa oportunidad jugaban el revolucionario Ajax holandés que ya había obtenido la Copa en las 2 ediciones anteriores y era dirigido durante esa temporada por el rumano Stevan Kovacs frente al ascendente Bayern Munich alemán dirigido por Udo Latek.
Seis jugadores de cada equipo disputaron la final del ´74 en el Estadio Olímpico de Munich: Suurbier, Krol, Haan, Neeskens, Cruyff y Rep por los naranjas; Maier, Beckenbauer, Scharzenbeck, Breitner, Hoeness y Gerd Müller por los blancos
El partido de ida en Ámsterdam fue una aplastante victoria del equipo local por 4-0 y en la revancha en Munich y sin la presencia de Cruyff el equipo bávaro eliminado por diferencia de gol a pesar de triunfar por 2-1.
El Ajax se encaminó a la obtención de su tercera Copa Europea consecutiva, hecho que finalmente logró al doblegar a la Juventud por 1-0 en Belgrado culminando su brillante ciclo que coincidió con las partidas de Cruyff y Neeskens al Barcelona español.
A partir de ese momento sería el Bayern Munich quien lograría también obtener 3 veces consecutivas la Copa entre 1974 y 1976, por lo que puede desprenderse que estos enfrentamientos fueron la “bisagra” de la Copa en esos años en la cual el equipo holandés transmitía el cetro al germano.
La famosa final del Mundial organizado por los alemanes fue atípica por donde se analice. Los holandeses eran favoritos a pesar que el equipo local había hecho suficientes méritos como para estar en esa final y ostentaba además el título de Campeón Europeo que había obtenido apenas 2 años atrás sin ninguna discusión, poseía la base del citado Bayern Munich con jugadores de la talla del arquero Sepp Maier, el “Kaiser” Franz Beckenbauer, el líder Paul Breitner, el incansable Uli Hoeness y el temible goleador apodado “el torpedo” Müller, más el aporte del exquisito Wolfang Overath del Colonia, el habilidoso y rápido Jürgen Grabowski del Eintracht Frankfurt y el terrible marcador Bertie Vogts del Borussia Mönchengladbach a quien se le encargaría la difícil marca de Johan Cruyff.
Sin embargo el camino del conjunto dirigido por Hemut Schön había sido arduo en la segunda fase ante rivales de la talla de Yugoslavia, Suecia y sobretodo Polonia al cual lograron doblegar faltando sólo 5 minutos con un memorable gol de Müller y bajo una incesante lluvia.
Los “oranges” aparte de los consagrados Cruyff y Neeskens sumaban a los incisivos laterales Suurbier y Krol, el terrible rematador Arie Hann, el organizador Will Van Hanegem figura del Feyenoord y los potentes delanteros Johnny Rep y Rob Rensenbrink del Anderlecht belga.
Sin dudas la selección conocida como la “naranja mecánica” por la sincronización de sus movimientos en el campo de juego había revolucionado la táctica con su novedoso “fútbol total” desarrollado por el ex entrenador del Ajax (y en ese momento del Barcelona con licencia para dirigir a la selección durante el mundial) Rinus Michels.
La novedad era el constante movimiento de circulación de sus jugadores sin ocupar posiciones fijas lo que inquietaba a sus ocasionales marcadores hasta la desesperación.
El movimiento que era perfectamente organizado tendía a ocupar los lugares vacíos de la cancha para generar superioridad numérica en determinados sectores del terreno.
La recuperación de la pelota se hacía mediante un agobiante pressing sobre la salida del adversario con hasta 2 y 3 jugadores que presionaban al poseedor de la pelota y cubrían sus posibles pases, a partir de la recuperación comenzaba la distribución rápida y con permanente búsqueda de los laterales para penetrar en el área rival.
Otro de los recursos que utilizaban para obtener el control de la pelota era la provocación del off side mediante el adelantamiento de la línea defensiva achicando hacia delante tal como lo hacía el Estudiantes de Zubeldía a fines de los ´60.
Para mantener este tipo de juego durante gran parte del partido era necesaria una gran preparación física, lo que también marcaba el desequilibrio por parte de los naranjas.
Argentina, Alemania Democrática y hasta el mismísimo Brasil en un partido muy friccionado y donde abundó la pierna fuerte habían quedado en el camino, solo faltaba el último paso.
El 7 de Julio de 1974 se disputó la esperada final y cuando todavía no había transcurrido un minuto de juego y ningún alemán había tomado contacto con la pelota tras dieciocho toques, Cruyff arrancó con ella en posición de líbero, cambió de ritmo y tuvo que ser derribado entrando al área por Hoeness antes de enfrentar a Maier. Johan Neeskens convirtió el penal. Una verdadera síntesis del fútbol total.
Holanda en lugar de buscar aumentar la ventaja se replegó y Alemania no se resignó y fue a buscar el empate. El puntero Holzenbein penetró en al área holandesa con mucha fuerza y fue derribado por Jansen. Paul Breitner concretó el penal y emparejó el resultado.
Ese empate fue una inyección anímica para los locales quienes a partir del enorme trabajo de Hoeness en el mediocampo corriendo, robando y distribuyendo el balón a las espaldas de Surrbier y Krol logró la ventaja tras una pelota de Beckenbauer para el pique cruzado de Bonhof por la derecha quien desbordó a Haan y colocó el centro que controló a medias el torpedo Múller, hizo un raro movimiento del cuerpo volviendo sobre sus pasos que engaño e hizo pasar de largo a su marcador Krol y enganchó la pelota con un derechazo cruzado que sorprendió al arquero Jongbloed quien ni siquiera se arrojó al piso.
El equipo visitante salió en el segundo tiempo a buscar desesperadamente el empate pero la mala puntería de Rep y Reensenbrink y un monumental tarea de Maier tapándole un tiro a quemarropa de Cruyff entre otros clausuró el arco alemán.
El equipo teutón aquietó el ritmo cuando pudo y así se llegó al final de partido donde ante la algarabía de su público se consagró campeón.
El equipo holandés como el mítico equipo húngaro que cayó también ante los germanos en Suiza ´54 logró el reconocimiento que pocas veces reciben los subcampeones, el de no quedar en el olvido colectivo.
Pasaron cuatro años y los mismos rivales volvieron a verse las caras para la segunda fecha de la segunda ronda del Mundial de Argentina. El equipo alemán sin Breitner, Beckenbauer ni Gerd Müller entre otros ya no tenía la potencia del campeón mundial pero todavía era un equipo respetable que en la primera fase había empatado con los Polacos en el debut, luego goleó a México por 6-0 y nuevamente igualó con el complicado equipo tunecino. En el primer partido de esta segunda ronda habían empatado 0-0 con los difíciles italianos. Kart-Heinz Rummenigge, Heinz Flohe y Klaus Fischer eran la sangre nueva que pretendía recuperar cierto poder ofensivo.
Los holandeses mantenían el mismo equipo que cuatro años atrás había sorprendido en Alemania a excepción de su astro Johan Cruyff y Will Van Hanegem quienes no habían viajado a la Argentina por diversas razones, sus reemplazantes eran los hermanos William y Rene Van de Kerkhof que aunque no llegaba a la altura futbolística de sus reemplazados tampoco desentonaban.
El camino holandés en la primera fase fue trabajoso, tras vencer 3-0 a Irán en el debut y empatar en 0 con los sorprendentes peruanos, casi se había quedado fuera del Mundial al caer 2-3 frente a los escoceses.
Pero habían comenzado la segunda ronda goleando sin atenuantes a los compatriotas de su técnico el austríaco Ernst Happel por 5-1, lo que alimentaba sus esperanzas de llegar nuevamente a la final.
El encuentro se disputó en Córdoba y aunque fue parejo Holanda tuvo las mejores chances. No obstante tuvo que remontar 2 veces el marcador, la segunda con un gol de Willy Van de Kerkhof a solo 6 minutos del final que colocó el definitivo 2-2.
Alemania luego cayó inesperadamente ante los austríacos por 2-3 y Holanda venció a Italia 2-1 con un recordado tiro de Arie Haan desde más de 30 metros que le posibilitó llegar a la final donde cayó por 3-1 ante el equipo local en tiempo suplementario obteniendo nuevamente el subcampeonato.
Hubo un amistoso en Düsseldorf el 20 de diciembre de ese mismo año en el que jugando sobre la nieve y con un balón naranja los alemanes doblegaron a los visitantes por 3-1. Los alemanes presentaron todos sus titulares a excepción de Maier, Los holandeses probaron suerte en ofensiva con Adrie Koster del Roda y el chino La ling del Ajax sin obtener mayores resultados, fue victoria alemana por 3-1 con goles de Rummenigge, Fischer y Bonhof descontando La Ling para los naranjas.
Tiempo después se cruzaron en la Eurocopa de 1980 en Italia donde compartieron el grupo inicial con Checoslovaquia y Grecia.
En la primera fecha Alemania derrotó a Checoslovaquia por 1-0 y los holandeses hicieron lo propio con los helénicos por idéntico marcador.
Los alemanes contaban con la presencia de Stielike y Briegel en la defensa, el fútbol de Bernard Schuster y Hans Müller en el mediocampo y el tridente ofensivo compuesto por Rummenigge, Hrubesch y Allofs. Jupp Derwall, quien fuera durante años ayudante de Schön había asumido la conducción técnica.
Para la selección holandesa todavía jugaban Krol, Haan, Rep, y los Van de Kerkhof más el aporte del alto delantero Kees Kist. El DT Jan Zwartkruis había retomado la conducción técnica luego del Mundial argentino
El 4 de Junio en Nápoles se produjo el encuentro que fue vibrante sobre el final y que contó con una destacada actuación del delantero Klaus Allofs del Fortuna Dusseldorf quien gracias a su oportunismo marcó los 3 goles con que el equipo alemán se adelantó en el marcador, pero los holandeses no se dieron por vencidos y descontaron con un gol de Rep de penal y otro de Willy Van de Kerkhof que pusieron en aprietos el triunfo alemán hasta el final mismo del partido pese a haber sido la diferencia entre ambos contendientes aún más categórica.
Posteriormente Alemania venció sin problemas a Grecia clasificando primero en su grupo y Holanda quedó eliminada por diferencia de al empatar con los checos por 1-1.
Alemania finalmente se consagró campeón venciendo a Bélgica por 1-0 con un gol de Hrubesch de cabeza tras un corner.
Para Holanda comenzaba un período de sombras que le impediría clasificar para los mundiales de España 1982 y México 1986, sus principales figuras ya se habían retirado y el recambio tardaría algunos años más.
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