quinta-feira, 4 de fevereiro de 2010

La batalla de Belgrado: Yugoslavia-España 1977

Marcelino, Asensi, Leal y Camacho artífices de la victoria
Entrada del famosos encuentro disputado enBelgrado

El grupo 8 de Eliminatorias europeas para el Mundial de 1978 a disputarse en Argentina estaba llegando a su fin. España y Yugoslavia peleaban por un lugar dentro de los 22 clasificados y debían enfrentarse en la última fecha, Rumania, el otro rival había cumplimentado sus 4 partidos y quedó sin ninguna chance de viajar a Sudamérica tras una inesperada derrota como local ante los yugoslavos por el sorpresivo marcador de 6-4.

Ese resultado había cambiado radicalmente el grupo, puesto que los rumanos que tenían casi abrochada su clasificación quedaron eliminados automáticamente, los yugoslavos que hasta ese momento no habían conseguido ningún punto y habían recurrido provisionalmente al nuevo DT Marko Valik se metían milagrosamente en la disputa, y los españoles veían resucitar sus chances, pues sumaban 4 unidades como los rumanos y les tocaba definir en el último partido frente a los balcánicos en Belgrado.

El empate o la derrota hasta por 1 gol de diferencia favorecía a los españoles, los yugoslavos debías ganar por al menos 2 goles de ventaja para clasificarse.

Los caprichos del destino habían enfrentado a ambos rivales también para la clasificación de Alemania 74.

Los españoles habían empatado 2-2 en Las Palmas el 19 de Octubre de 1972 con un agónico gol de Asensi en tiempo de descuento aunque los balcánicos fueron superiores durante gran parte del encuentro.

La revancha en Zagreb un año después mostró cierta superioridad de los peninsulares ante el nerviosismo de los locales, y no se pudo quebrar el cero porque un remate de Roberto Martínez rebotó en el travesaño y frustró el pasaje a tierras germánicas en ese mismo partido. La victoria de los del Este como visitante por 4-2 frente a los griegos obligó a un desempate que se realizó en Frankfurt el 3 de Febrero de 1974.

En esa ocasión un tempranero gol de Katalinski de cabeza definió el partido. Los desesperados ataques españoles chocaban repetidamente con la sólida línea defensiva de los yugoslavos, más aun los huecos producidos por los desordenados ataques de lo ibéricos fueron capitalizados por sendos contraataques que no lograron prosperar, pero que mantuvieron en vilo a los espectadores hasta el final del encuentro.

Yugoslavia se clasificaba para el Mundial alemán y sus rivales lo miraban por televisión. Aquella selección eslava contaba con grandes jugadores como el infatigable Oblak, el habilidoso extremo izquierdo Dzajic, el versátil arquero Maric, un jovencísimo Surjak, el finísimo volante Acimovic y el potente delantero Bajevic. Tras una buena primera ronda en la que superó por goal average a Brasil y Escocia sucumbió en la fase final frente a los campeones alemanes del oeste, polacos y suecos.

En las semifinales de la Eurocopa de 1976 Alemania Federal nuevamente fue su verdugo tras revertir un 0-2 en los 90 minutos e imponerse con dos goles casi consecutivos de Dieter Müller faltando 5 minutos para los penales.

Esta selección llegaba sin aquellas grandes figuras tras el inevitable recambio generacional y tras el golpe de timón asestado por el técnico en mitad de las eliminatorias, solamente Ivica Surjak, Danilo Popivoda quien militaba en el fútbol alemán y los hermanos Susic le ponían una cuota de brillo a esa selección, el resto solo corría marcaba y como se vería en este partido también golpeaba sin pudores.

Por el lado de los españoles, esta selección debía clasificarse al mundial y acabar con los recuerdos de su última aparición en Inglaterra ´66, contaba con jugadores experimentados como Asensi y Pirri más la dureza de un joven Camacho, sumadas a la habilidad del recordado Junito del Real Madrid y Cardeñosa con el complemento de la capacidad goledora del argentino nacionalizado Rubén Cano quien militaba en el Atletico Madrid.

España aparecía aislada del contexto europeo de las superpotencias que lideraban Alemania, Holanda e Italia, no había clasificado para los 2 últimos mundiales, como así tampoco para la Eurocopa 1972 y en la de 1976 había caído respetablemente ante los germanos en cuartos de final, lo que había hecho crecer en el grupo una imagen de fortaleza y espíritu que antes no tenían y por sobre todas las cosas necesitaba clasificar para el próximo Mundial sea como fuere, hecho que los yugoslavos tratarían de impedir por todos los medios.

Los balcánicos por su parte se habían convertido en una selección temible capaz de jugarle de igual a igual a los equipos más poderosos. Había superado sin tropiezos la fase de grupos en el Mundial de Alemania superando a Brasil y Escocia por goal average tras un vergonzoso 9-0 a Zaire. En la segunda rueda perdió sucesivamente ante Alemanes, Polacos y Suecos aunque todos los partidos fueron muy disputados.

Para la Euro de 1976, y jugando como local, cayó también ante la poderosa Alemania en una recordada semifinal en la cual ganaba 2-0 hasta los 80 minutos, ingresó Dieter Müller, quien convirtió los 2 goles para el empate en tiempo reglamentario. En el suplementario los teutones recién pudieron doblegar a sus rivales en los últimos 5 minutos más por su mejor preparación física que por su mejor juego.

Los españoles llegaron a Belgrado casi una semana antes, pues querían absorber todo el clima previo con suficiente tiempo para no sentir la presión el mismo día del encuentro.

El celo que tenía Ladislao Kubala acerca de la importancia de ese partido era tal que ordenó al médico del plantel, el Dr. Delgado a revisar todo lo que los jugadores ingerían o bebían por temor a un envenenamiento.

Por el lado futbolístico la alineación yugoslava era todo un misterio celosamente guardado por el polémico Valik. La inclusión del gigante Miograd Kustodic por Fiipovic y del hermano de Susic como acompañante y el retraso del otro Susic a posición de volante izquierdo significaba un cambio táctico para abrir las puntas y colocar volantes ofensivos que desequilibraran y arrojaran centros para el temible Kustodic. Popivoda atacaría preferentemente por derecha y Surjak actuaría como volante ofensivo libre.

Las formaciones de los contendientes fueron un secreto hasta horas antes del trascendental partido.

Se suponía que la idea de los visitantes era cortar el circuito entre Surjak y Popivoda, pues de allí partía la mayoría de los ataques, pero no contaban con la inclusión del gigante Kustodic, quien les complicaría la vida a los defensores ibéricos sobre todo por su absoluto desconocimiento por parte de los visitantes.

Confió en Miguel Angel del Real Madrid por sobre Arconada pues había atajado muy bien en el partido de ida y le inspiraba mayor firmeza bajo los tres palos.

Camacho y Marcelino serían los laterales, la zaga central la conformarían Migueli del Barcelona y San José, debutante absoluto quien jugaría un poco más adelantado marcando a Surjak

En el medio campo Kubala optó por la experiencia del tridente Leal-Pirri-Asensi y la velocidad de Cardeñosa para arrancar desde atrás en lugar de Dani López porque preveía un partido de contraaataque. En ofensiva eligió a Rubén Cano, quien ya le había devuelto con creces su confianza, para acompañar al genial Juanito Gómez

El 29 de Noviembre fue la fiesta nacional en Yugoslavia, y el gobierno del Mariscal Tito declaró feriado administrativo al personal del ejército el día siguiente, casualmente la fecha del partido.

Por tal motivo el “pequeño Maracaná” de Belgrado estaba completamente colmado por los espectadores habituales que pagaron inclusive una entrada más cara que lo habitual en partidos internacionales más los soldados que tenían franco y se dedicaban a arengar a la multitud.

Los españoles que pretendían hacer el reconocimiento del terreno un rato antes tuvieron que retirarse antes de lo previsto habida cuenta de los proyectiles que recibían desde las tribunas atiborradas por casi 100 mil fanáticos.

Comenzó el encuentro y tras el toque inicial de Rubén Cano hacia Juanito, éste recibe un brutal foul de Bujan quien no recibe ninguna advertencia por parte del referee inglés Burns.

A los 3 minutos se produce la demencial patada de Sead Susic sobre el capitán Pirri que a la postre lo sacará del campo de juego. Mr Burns solo cobra la falta. Cinco minutos después Kustodic le entra duro al maltrecho Pirri, quien deberá ser reemplazado por Antonio Olmo del Barcelona casi sobre el cuarto de hora dejando al conjunto español sin su máximo líder, el diagnóstico fue terrible: fisura de peroné. El partido se hace duro, trabado. Se forman las parejas de marcadores San José-Surjak, Camacho-Popivoda, Migueli-Kustodic por el lado defensivo español; Boljat-Cano, Muzinic-Cardeñosa, Stojkovic-Juanito.

El ataque yugoslavo se reduce a centros para Kustodic y remate desde fuera del área, España apunta a una estocada del tridente Cardeñosa-Cano-Juanito en algún contraataque.

Tras cartón un defensor yugoslavo desvía al corner un furibundo remate de Leal que tenía destino de ángulo superior izquierdo del arco.

A los 27 minutos un potente cabezazo del gigante Kustodic es salvado en la línea por Olmo el rebote tomado por Safet Susic rebota en el poste y tras pegar en Migueli se va al corner.

Diez minutos después otro cabezazo de Kustodic tras centro de Surjak es detenido oportunamente por Miguel Angel.

Sobre el final del primer tiempo España tiene la más clara ocasión tras un desborde y centro atrás de Rubén Cano que Leal malogra desde una muy buena posición.

La última jugada de riesgo es para los locales y es otra vez Kustodic quien remata desde lejos y el arquero madridista eleva por sobre el travesaño.

A mitad de partido debe analizarse la fortaleza española aguantando el temporal del local durante los primeros minutos y soportando todas y cada una de las faltas, atropellos, bravuconadas de los rivales, la hostilidad del público, el tremendo frío de esta jornada, sin responder a los improperios yugoslavos, aunque tampoco sin achicarse frente a la responsabilidad del compromiso. El resultado no les viene bien a los balcánicos quienes deben marcar al menos 2 goles para viajar al nuevo continente.

A los 60 minutos Juanito habilitó a Cano quien logró eludir la salida del arquero Katalinic, pero el balón le pegó en su propio pie y la pelota se fue por la línea de meta, fue un aviso de lo que vendría unos minutos después.

Nuevamente Rubén Cano logra inquietar al arquero balcánico quien anticipa bien, en la contra Vukotic, quien había reemplazado a Popivoda de floja actuación, elude a dos españoles y remata muy cerca del poste defendido por Miguel Angel.

Apenas 2 minutos después llega el golpe de KO por parte de los ibéricos, Juanito habilita a Cardeñosa por el sector izquierdo, éste llega muy forzado pero envía igual el centro que Rubén Cano conecta mitad empeine, mitad canilla rematando cruzado, la pelota entra mansa tras dar un pique en el arco local ante la atónita mirada del arquero Katalinic.

A partir de ese momento el juego de los locales se hace más impreciso por los lógicos nervios. Abunda el juego brusco. Muzinic golpea duramente en la rodilla a Juanito, quien por precaución es reemplazado por Dani López. Al salir del campo de juego y cuando llegaba al banco de suplentes, Juanito es impactado por una botella que lo deja semiinconsciente y debe ser retirado en camilla.

Las agresiones yugoslavas prosiguen y la próxima víctima es Migueli, quien es agredido por Halilhdodzic quien había reemplazado al improductivo Sead Susic que nunca más volvería a ser internacional. Una serie de atropellos y réplicas termina con golpes de puño y patadas de ambos equipos que son calmadas por Mr. Burns, quien a esta hora debía haber expulsado a varios jugadores.

Hay tiempo para un gol anulado a Kustodic por un dudoso offside.

Los minutos transcurren y salvo un tiro de Surjak que roza un palo no hay más acciones de peligro.

Culmina el encuentro y la fiesta española parece no tener fin. La bronca y el desoncuelo de los jugadores y el público local tampoco. España regresa a un mundial 12 años después.

Los caprichos del azar quisieron que los mismos rivales volvieran a juntarse en la clasificación para la Eurocopa de 1985. Los yugoslavos tendrán su merecida revancha en 1982 durante la disputa de la primera fase del mundial organizado por sus vencedores de esa jornada, pero perderán con un discutido penal. Camacho, Juanito, Safet Susic, Surjak y Halilhodzic jugarían ese partido.

Pero la historia entre españoles y yugoslavos tendría más capítulos, algunos fueron inolvidables como el de Italia ’90 o la Eurocopa 2000.

Pero esas son otras historias….


Síntesis


Clasificación Mundial 1978 - Grupo 8 Europa - última jornada

Fecha: 30/11/77 Estadio: Estrella Roja de Belgrado, Yugoslavia

Espectadores: 99.000

Formaciones:

Yugoslavia (0): Katalinic; Hatunic, Boljat, Stojkovic, Trifunovic; Muzinic, Popivoda (Vukotic), Safet Susic, Surjak; Sead Susic (Halilhdodzic), Kustodic. DT: Marko Valik

España (1): Miguel Angel; Marcelino, Migueli, San José, Camacho; Leal, Pirri (Olmo), Asensi, Cardeñosa; Juanito (Dani), Cano. DT Ladislao Kubala

Gol: 76´ Rubén Cano (E)

Árbitro: Burns (Inglaterra)

terça-feira, 15 de dezembro de 2009

Banfield campeón

Banfield (41) se coronó campeón del torneo Apertura 2009 en Argentina pese a haber sido derrotado por Boca Juniors (27) en su visita a la Bombonera de la última fecha, hecho que no pudo capitalizar el escolta Newell’s Old Boys (39) que también fue derrotado a manos de San Lorenzo (32) como local.
El equipo de la ciudad homónima del Gran Buenos Aires se mostró nervioso y dubitativo ante la experiencia de los jugadores de Boca, mucho más acostumbrados a jugar partidos decisivos, quienes manejaron el trámite del partido con autoridad y con la ventaja de encontrarse con un penal a favor a los 5 minutos de juego tras violenta patada en la cara de Barraza a Gaitán que fue convertido por el goleador histórico Martín Palermo. Silva no tuvo una tarde inspirada y Fernández tampoco. Comenzó el segundo tiempo y Víctor López pudo empatar 2 veces de cabeza, pero minutos después un centro rasante de Paletta fue rematado por Palermo entrando por el segundo palo tras un yerro defensivo y colocando el 2-0 decisivo. De allí hasta el final los sufrientes hinchas del “taladro” siguieron por radio las alternativas de lo que ocurría en Rosario pues veían que su equipo era incapaz de torcer la historia.
Y cuando finalizó en Rosario se produjo el estallido de los miles de hinchas situados en la tercer bandeja de la tribuna que da espaldas al Riachuelo, el equipo del sur era campeón por primera vez en su historia.
La derrota final no borra los aciertos durante toda la campaña del equipo conducido por el ex arquero Julio César Falcioni que basó su juego gracias a la solidez defensiva del “gallego” Méndez, Bustamante y Barraza, el liderazgo del arquero Luchetti, el ida y vuelta de Quinteros, la claridad de Ervitti y James Rodríguez y la fuerza ofensiva de los uruguayos Silva y Fernández.
El segundo, Newell’s desperdició 2 chances importantes como local: la primera antes Arsenal (27) en la fecha 17 cuando cayó 1-2 ante Arsenal aunque toda la culpa recayó ante el impasible arbitraje de Pablo Lunatti quien permitió que el equipo del viaducto hiciera correr el tiempo y enfriara el partido y luego no descontó tiempo equivalente al que se había perdido, pero pocos en el plantel hicieron una autocrítica de lo mal que habían jugado. La misma imagen se notó ayer aunque el rival fuese más serio, pues los horrores defensivos de los rosarinos le costaron el título. La historia comenzó temprano cuando el arquero de Newell’s Peratta desvió un penal ejecutado por Cristian “Kily” González, 2 minutos después Borgadaray consiguió la apertura con un tiro combado y desde un ángulo cerrado que ingresó por el segundo palo tras burlar lka marca de tres defensores rojinegros.
Simeone dispuso la marca personal de Civelli frente al grandote Boghossian a quien frenó de todas maneras, algunas no muy lícitas y allí se terminaron los argumentos ofensivos de Newell´s que solo dispuso de 2 oportunidades por parte de Formica y un tiro de emboquillada del paraguayo Achucarro que Migliore desvió con gran dificultad.
Sin dudas los nervios de la tribuna se trasladaron al campo de juego y los jugadores no supieron absorber el impacto de ir perdiendo aún cuando el resultado en la Bombonera les resultaba favorable y representaba su única oportunidad de alzarse con el título, en ese momento pareció faltar la conducción del flaco Schiavi, quien sufrió un importante desgarro en la semana. Un nuevo error de Quiroga posibilitó el desborde de Pintos que culmino con el segundo y definitivo gol de Bordagaray. Pudo aumentar San Lorenzo de no ser por el poste como también pudo descontar el local, pero ya estaba todo definido, el local quedó pasmado tras ese gol y no tuvo fuerzas anímicas para revertirlo.
Colón, Independiente y Vélez (34) compartieron el tercer puesto.
Los sabaleros perdieron el partido decisivo ante Newell´s como local, pero en esa condición consiguieron resonantes triunfos aunque decepcionaron en algunas visitas como contra Lanús e Independiente, aún así clasificaron para el repechaje de la Copa Libertadores.
El equipo de Avellaneda tuvo la delantera más goleadora del torneo y venció a los tros cuatro “grandes”, pero el mal comienzo del torneo y las derrotas ante el campeón y Arsenal lo relegaron de la lucha por el campeonato, igualmente queda la sensación que este equipo tiene mucho por dar. Habrá que ver como se refuerza para el próximo torneo.
El equipo del fortín fue el que más puntos sumó como consecuencia del triunfo en el torneo clausura, Fue un equipo duro y con oficio, pero sintió físicamente el trajín de jugar paralelamente la Copa Sudamericana. Las derrotas ante Estudiantes y Newell´s lo alejaron definitivamente de los puestos de vanguardia y quedó en una posición expectante por si alguno de los dos candidatos se caía antes, hecho que ocurrión recién en la última fecha.
Argentinos Juniors y San Lorenzo (32) tuvieron muchos altibajos en el torneo.
Los “bichos” de la Paternal practicaron quizás el fútbol más vistoso del torneo, pero tuvieron un período a mitad de torneo en el que no pudieron ganar durante seis fechas y fueron relegados al segundo pelotón, pero en la última fecha golearon sin piedad al alicaído Huracán (11) por 5-1 demostrando que su posición en la tabla no es casualidad.
San Lorenzo pudo haber ingresado en el repechaje de la Copa Libertadores, pero las derrotas de la fecha 17 ante Argentinos Juniors y 18 ante Lanús con un grosero gol en contra de Aguirre conspiraron en su contra como las lesiones de Romagnoli y Romeo.
Rosario Central, Estudiantes y Lanús transitaron por tres caminos diferentes.
Los “canallas” arrancaron muy bien el torneo con cuatro victorias consecutivas y con un plantel muy joven, pero luego pagaron por su inexperiencia, la carencia de un verdedero goleador y los groseros errores del arquero suplente Galíndez quien reemplazó en las últimas fechas al brillante Broun, lesionado ante los tucumanos. Esperarán que la suerte los siga favoreciendo durante el próximo torneo para escaparle a la promoción.
Los “pincharratas” trataron de obtener una buena cantidad de puntos al comienzo del torneo, pero no lo consigueron y terminaron con su mente puesta en la Copa de clubes que ha comenzado en Dubai por estos días, por lo que no rindieron de acuerdo a lo esperado en el torneo local.
Lanús fue de menor a mayor en el torneo y terminó redondeando algunas buenas actuaciones que le posibilitaron llegar a la Copa Libertadores sin grandes tropiezos, aunque sintieron la partida del goleador Sand y algunos jugadores que recién llegaron a su nivel sobre el final del torneo.
Boca fue muy irregular durante el torneo y tuvo que superar conflictos internos que se produjeron cuando los resultados no llegaban y algunos jugadores históricos eran cuestionados por la prensa y los hinchas.
River (21) pareció enderezr el rumbo sobre el final del torneo y con la llegada de Leonardo Astrada a la dirección técnica. Sin dudas el triunfo de Daniel Passarella como nuevo presidente abre grandes expectativas acerca de los jugadores que puedan llegar para reforzar el plantel y terminar con 3 torneos de absoluta sequía.
Racing (17) consiguió importantes triunfos frente al campeón y Tigre (8), pero luego cayó sin atenuantes frente a River y Chacarita(19), por lo que está en punto muerto desde la asunción de Claudio Vivas como DT y espera poder levantar el próximo torneo si quiere evitar la promoción.
Godoy Cruz de Mendoza (16) se ha sumado al lote de equipos que pelean por no descender, club del cual son socios plenos Chacarita, Atlético de Tucumán (22), Gimnasia y Esgrima de la Plata (13); y buscan evitar Racing y Rosario Central.
Preocupantes han sido lo rendimientos de los últimos subcampeones: Huracán y Tigre que tendrán que sumar puntos si no quieren ser parte del club antes mencionado.
Otro torneo devaluado pero vibrante hasta el final pasó por Argentina, un lugar donde lo que siempre sobra es pasión.
Auguramos otro interesante torneo Clasusaura 2010 que tendrá las fechas muy apretadas pensando desde ya en el próximo mundial a partir de junio

sexta-feira, 11 de dezembro de 2009

La leyenda del Estudiantes de Zubeldía (2da. parte)

Algunos integrantes de Estudiantes con la Copa Libertadores de 1969
Combín ensangrentado es atendido en el piso en la segunda final ante el Milan de 1969 en cancha de Boca

Togneri de penal abre el camino hacia la Copa de1970 ante Peñarol


Estudiantes de la Plata no tuvo tiempo para festejar su título máximo ni para relajarse, puesto que rápidamente partió para Italia a disputar un amistoso pactado de antemano ante el Milan, equipo ante el cual cayó por 1-2 en un partido que serviría como preludio a las 2 batallas que nadie vaticinaba que disputarían al año siguiente.
La recepción y el trato brindado a los argentinos durante ese viaje a Italia como así también el recibimiento en al aeropuerto de Ezeiza y la posterior caravana a La Plata hicieron comprender a los jóvenes héroes la real trascendencia del título conseguido en Manchester.
Comenzó 1969 y en Febrero el plantel “pincharrata” disputó la Copa Interamericana frente al Toluca mexicano. Venció en México por 2-1 con goles de Conigliaro y Bilardo y cayó sorpresivamente en la Plata por idéntico resultado. Debió recurrirse a un tercer enfrentamiento en Montevideo donde Estudiantes impuso su experiencia en este tipo de definiciones y venció por 3-0 con dos goles de Conigliaro y el restante del “Bocha” Flores alzándose con otra copa más.
Para la disputa de la Copa Libertadores de ese año, el equipo campeón entraba recién en semifinales, fue así que enfrentó a Universidad Católica de Chile ganando con solvencia ambos encuentros por 3-1 y llegando por segundo año consecutivo a la final.
El rival sería Nacional de Uruguay quien venía de eliminar a Olimpia de Paraguay. Era un equipo bien equilibrado con grandes figuras, el solvente arqueo brasilero Manga, Ubiñas y Ancheta dos marcadores impasables, el segundo con mejor manejo. Montero Castillo y Espárrago en el mediocampo eran 2 jugadores que se complementaban muy bien. Mientras el primero era todo garra y corazón, incluso a veces hasta la temeridad, el segundo tenía buena distribución y llegaba a posiciones de gol con frecuencia, más adelante estaba la experiencia de Luis Cubilla un jugador tan pequeño como endiablado que usaba muy bien el cuerpo para defender la pelota y definía magistralmente. Ildo Maneiro y “Cococho” Álvarez también eran jugadores destacados del equipo “bolso”.
El 15 de Mayo en el estadio Centenario de Montevideo se disputó la primera final que fue muy pareja y disputada imponiéndose el visitante con un gol de “laboratorio” de Flores.
La revancha fue en la Plata 6 días después y el “pincharrata” fue más prolijo y lo liquidó con 2 ráfagas durante el primer tiempo que culminaron con sendos goles de Flores de cabeza y Conigliaro aprovechando una pelota que Verón bajó de cabeza tras centro de Pachamé. El partido al igual que la primera final fue otra batalla de trámite muy parejo.
El segundo tiempo fue solo una excusa para que Estudiantes ponga sobre la cancha un compendio de las “malas” artes para hacer que el tiempo transcurra y los nervios consuman al rival. Pudo descontar Nacional pero las seguras manos de Poletti y la firmeza de Aguirre Suárez se lo impidieron, también pudo Verón de chilena colocar el tercero, pero todo terminó 2-0
El nuevo título lo habilitó para jugar la Copa Intercontinental frente al poderoso Milan italiano que había vencido en la final al incipiente Ajax del todavía desconocido Johan Cruyff en por un contundente 4-1.
El equipo milanés contaba entre sus figuras al gran Gianni Rivera, apodado por los italianos como el “bambino de oro” un jugador de gran clase y finísimo goleador; Prato quien había marcado 3 goles en aquella final; el francoo-argentino Néstor Combín, un jugador de notable precisión; el mundialista defensor alemán Schnellinger, un verdadero “perro de caza”, y el arquero Cudicini de gran seguridad bajo los tres palos.
Su técnico Nereo Rocco había adoptado el catenaccio (o cerrojo) a fines de los ´50 cuando dirigía al humilde Pádova años antes que Helenio Herrera y Kart Rappan.
El partido de ida disputado en el estadio San Siro culminó con un marcador despiadado y poco acostumbrado para Estudiantes, una clara derrota por 3-0 cimentada en un rígido catenaccio sobre Verón, Flores y Echecopar por parte de los marcadores italianos y en el oportunismo de Combín y el brasilero Sormani para romper el offside inducido de los argentinos.
El trato del público y de la prensa italiana no fue el mismo que un año atrás, puesto que ahora Estudiantes se había convertido en un competidor directo por el título mundial.
Todo eso conspiró para que el encuentro de vuelta disputado en la Bombonera revista el detalle de guerra, donde lo que menos se pudo observar fue fútbol.
El partido fue una serie de agresiones, atropellos, bravuconadas, patadas sin pelota, escupitajos sobre todo por el lado de Estudiantes. La exageración desorbitada y el enfriamiento del partido corrió por cuenta de los italianos. Prati tuvo que retirarse lesionado reemplazado por Rognoni, pues no resistió los embates de Aguirre Suárez y los golpes en el piso de Poletti.
No obstante hubo goles. Estudiantes tuvo que remontar la desventaja inicial tras el gol de Gianni Rivera burlando el offside y se puso en ventaja a poco de finalizar el primer tiempo con 2 goles casi consecutivos de Conigliaro de cabeza después de un rebote y Aguirre Suárez con un furibundo remate tras un corner.
Combín recibió un codazo y un rodillazo por parte de Aguirre Suárez que le provocó una fractura en el tabique nasal y un visible hematoma teniendo que ser retirado en camilla. El defensor tucumano fue expulsado por el árbitro chileno. Milan quedó con 10 jugadores puesto que Rocco había agotado los dos cambios al ingresar Maldera por Malatrasi lesionado.
El partido terminó 2-1 y como a partir de esa copa se definían desempates en puntos por diferencia de gol, el equipo milanés se coronó campeón. Manera también fue expulsado por golpear con dureza a Gianni Rivera. Lodetti acusó al arquero Poletti de haberlo agredido físicamente y recibir escupitajos en reiteradas ocasiones.
El colmo fue la detención del argentino Néstor Combín en camilla y completamente bañado en sangre por parte de la policía argentina bajo el cargo de desertor del servicio militar, deber que había cumplido en Francia.
La delegación italiana realizó las denuncias por las brusquedades y excesos de los jugadores “pincharratas” y tuvo que interceder el Ministerio del Interior del gobierno militar para evitar un conflicto internacional decidiendo arrestar a Manera, Aguirre Suárez y Poletti, a quienes se los condenó a 30 días de prisión en la cárcel de Villa Devoto, condena por infringir la Ley de Espectáculos deportivos. Se le otorgó además el permiso para salir del país a Combín.
Los mismos gobernantes que un año atrás habían recibido a los campeones procedentes de Manchester ahora los encarcelaban, de allí la conocida frase del Dr. Bilardo: “La gloria o Devoto.” queriendo indicar que los altibajos del fútbol pueden llegar a ser extremos.
Poletti fue suspendido para jugar de por vida, Aguirre Suárez recibió como pena 30 partidos locales y 5 años para compromisos internacionales y Manera fue suspendido por 20 partidos y 3 años respectivamente. No obstante el gobierno siguiente levantó las suspensiones en 1971.
Comenzaba la leyenda negra de ese Estudiantes. Los detractores hablaban del antifútbol practicado por el equipo de La Plata.
Algunos jugadores que habían enfrentado al equipo de Zubeldía los acusaban de utilizar alfileres para provocar pinchazos en los rivales, tirar tierra en la cara, pellizcar en corners y tiros libres, agredir física y verbalmente a los más destacados oponentes con la intención de hacerlos reaccionar y así lograr su expulsión, agraviar recordando tragedias familiares y algunas cosas más.
Hablaban también los detractores de su particular manera de hacer tiempo demorando las jugadas o lanzando la pelota lo más lejos posible, las permanentes charlas y recriminaciones a los árbitros, la disposición permanente a sacar la más mínima ventaja en su propio beneficio y el juego al límite de reglamento.
No reconocían esos mismos detractores el trabajo de laboratorio con pelota parada que 20 años después copiarían todos los equipos del mundo, ni la excelente preparación física y psicológica que les permitiría disputar partidos de igual a igual con los mejores equipos del mundo, tampoco de la polifuncionalidad de sus jugadores y de la capacidad de utilizar diversos esquemas tácticos de acuerdo a las alternativas del juego.
Para la Copa Libertadores del año siguiente Estudiantes ingresó en semifinales por su condición de campeón debiendo enfrentar a River Plate a quien venció por 1-0 en el Monumental y por 3-1 en La Plata.
Peñarol fue su rival en la final, un equipo duro también fogueado en varias finales con jugadores de la talla de Tito Gonçalvez, Elías Figueroa y el gran Ermindo Onega.
Ya no estaban Madero, Aguirre Suárez y Manera continuaban suspendidos. Errea era el nuevo portero, Pagnanini y Medina los laterales, Spadaro y Togneri los defensores centrales, y Eduardo Solari era el armador, pero la estructura no se resintió.
El primer partido en La Plata fue trabado, áspero, muy entrecortado. Estudiantes sacó ventaja a 3 minutos del final cuando Néstor Togneri de penal selló el 1-0.
La revancha en al Centenario hizo recordar aquellas viejas finales con Estudiantes manejando el desarrollo del partido y jugando contra los nervios de los rivales, Pachamé jugó quizás el mejor partido de su carrrera, fue empate 0-0 y una batahola al final del partido donde los jugadores de Peñarol reaccionaron violentamente. Tito Gonçalvez durmió de una trompada a Medina quinen lo había insultado durante el partido. La vuelta olímpica no se pudo realizar. Intervino la policía y todo lo que puedan imaginarse fue poco.
El equipito platense ganaba su tercera Copa consecutiva y enfrentaría al Feyenoord holandés en la Copa Intercontinental.
El equipo de Rótterdam tenía varios jugadores de gran fuste como el cerebral Will Van Hanegem, el todoterreno Marius Israel, el goleador sueco y héroe de la final de la Copa de Campeones Ove Kindwall y el habilidoso Henk Wery. Practicaban un fútbol armónico y veloz con la típica dinámica europea.
El primer partido se disputo en la Bombonera y fue muy curioso. Estudiantes ganaba por 2-0 a los 10 minutos con goles de Echecopar y Verón, pero Wery pudo descontar tras una inteligente jugada de Kindwall antes del final del 1er tiempo. En el complemento prevaleció Estudiantes, pero un contragolpe culminado por Kindwall estableció el sorpresivo 2-2 que se mantuvo hasta el final. Sin dudas el equipo holandés llegaba mejor posicionado a la revancha que se disputó en Rótterdam.
Estudiantes planteó un esquema totalmente defensivo para forzar un tercer partido que hubiese sido en el Santiago Bernabeu.
Una y otra vez fue Feyenoord frente al arco de Errea, casi todos los ataques eran liderados por el veterano aunque todavía veloz Moulijn; solo tuvo una chance Estudiantes a través de Conigliaro en el segundo tiempo pero su tiro fue oportunamente desviado por el arquero Treyten. El extenuado Mouljin fue reemplazado por Van Daele, quien a poco de ingresar sería el autor del tanto del triunfo a los 65 minutos. Fue una bonita sucesión de pases entre Jansen y Wery que terminó con pase atrás y el posterior disparo desde fuera del área milimétricamente colocado por el delantero pese a su miopía que le dio el título a los holandeses.
Para la Copa Libertadores de 1971 Zubeldía abandonó su cargo y en su lugar quedó su lugarteniente Miguel Ignomiriello. Bilardo, Conigliaro y Flores ya no estaban, retornó Aguirre Suárez y Manera se fue a jugar al Avignon francés.
El equipo ingresó en la segunda fase y superó a Barcelona de Ecuador y Unión Española de Chile clasificándose para su cuarta final conseutiva.
Su rival fue un viejo conocido: Nacional de Montevideo que se había reforzado con la contratación del goleador argentino Luis Artime.
El primer encuentro en La Plata terminó 1-0 a favor de los locales con un recordado gol de Romeo de “palomita”.
La revancha en Montevideo resultó favorable a los charrúas por idéntico marcador con gol de Masnik en el primer tiempo.
El partido de desempate fue en Lima y allí Nacional esgrimió una marcada superioridad que se manifestó en el 2-0 final con tantos de Espárrago en complicidad con Togneri y Artime.
Se acababa un ciclo lleno de glorias y copas en el cual había enfrentado a los mejores equipos del mundo con dispares resultados pero siempre manteniendo un estilo a veces enaltecido y otras veces criticado.
Un equipo que ciertamente marcó una época y veinte años después dividió las zanjas entre Menottistas y Bilardistas, que utilizó recursos insospechaos para la época y muchas veces abusó del juego fuerte y las brusquedades, que creó una verdadera logia entre sus integrantes debido a su espíritu de grupo, pero que dejó para el fútbol argentino 3 Copas libertadores y 1 Intercontinental y una manera de pensar el fútbol que subsiste hasta nuestros días.

terça-feira, 1 de dezembro de 2009

Newell´s y Banfield luchan por la gloria

El torneo Apertura 2009 en Argentina está llegando a su definición. Sólo 3 fechas lo separan del final. Newell’s Old Boys (36) y Banfield (35) se han distanciado del compacto pelotón que luchaba por los primeros puestos y son los dos equipos que seguramente pelearán hsata el final.
El equipo del Parque Independencia de Rosario resignó 2 puntos valiosos en esta instancia del torneo al empatar 2-2 como local frente a su clásico rival Rosario Central (27, 1 partido más) tras encontrase 0-2 a los 15 minutos, pero con gran personalidad logró llegar al empate y no consiguió el triunfo porque la labor defensiva de los visitantes en el segundo tiempo le clausuró todos los caminos y no tuvo ideas para quebrar esa resistencia. Pero en la última fecha superó claramente a Colón de Santa Fe (31, 1 partido más) como visitante con un gran tanto de Boghossian y logró superar por una unidad al equipo del “taladro”.
Sin dudas el paraguayo Achucarro y el uruguayo Boghossian han sido dos incorporaciones acertadas, puesto que han respondido con juego y goles.
El equipo del “taladro” logró un trabajoso triunfo frente a Independiente (29) donde tuvo que superar la desventaja inicial empatando con un gol en contra de Mareque y desnivelando con una gran definición de su goleador Silva, pero perdió inesperadamente frente a Racing por 1-2 como local en la fecha 16 en un partido donde no tuvo ideas para vulnerar a los de Avellaneda. Y en el cual el arquero racinguista De Olivera tuvo una destacada actuación Santiago Silva sigue al tope de la tabla de goleadores ahora con 13 tantos. El equipo dirigido por el ex arquero Julio Falcioni basa su juego en una gran solidez defensiva, por cuanto solo ha recibido 9 goles en 16 presentaciones, más el aporte de Quinteros, James Rodríguez y Ervitti en el mediocampo y el gran momento de los goleadores uruguayos Fernández y el nombrado Silva.
Evidentemente Estudiantes (30, 2 partidos más) está con la cabeza puesta en Dubai, pero igualmente todavía da batalla a pesar de las derrotas frente a Rosario Central (0-3) y Racing (0-1). La derrota ante Colón y el empate frente a River en el monumental dejaron al “pncha” fuera de la lucha por el campeonato.
Colón por su parte tiene un gran déficit en sus partidos como visitante puesto que ha caído sin atenuantes frente a Independiente (2-3) y Lanús (0-3), pero es muy fuerte de local donde solamente cayó ante Vélez (30) y Newell’s en ambos casos por 0-1.
Vélez declinó a partir de las derrotas frente a Newell´s (1-2) y Estudiantes (0-3) que fueron en parte por el desgaste físico que sufrieron los jugadores por jugar también la Copa Sudamericana, pero una vez eliminado de dicha Copa retomó la senda del triunfo venciendo sucesivamente a Racing (4-2), Tigre (3-0).
Rosario Central es un equipo que apostó a sus divisiones inferiores para afrontar este torneo y no le fue nada mal. Solamente con la presencia de un goleador estaría peleando en los puestos de vanguardia. En muchos partidos le inexperiencia de sus juveniles le jugó en contra, en otros en cambio las ganas y el buen estado físico le fueron propicios para superar duros escollos. Ha obtenido puntos importantes para escapar del descenso y la promoción en parte gracias a los desafortunados resultados de los recién ascendidos, Racing (14) y Gimnasia y Esgrima de La Plata (13).
Independiente (29) mejoró tras un comienzo de torneo errático, pero todavía no resulta en equipo sólido que pueda pelear los primeros puestos, su mejor producción fue sin dudas la victoria frente a San Lorenzo de visitante por 3-0 en la 14º fecha pero luego cayó frente al puntero en un encuentro decisivo. En la última fecha sufrió mucho para ganarle a Huracán (10) por 2-0 por culpa de los goles desperdiciados.
San Lorenzo (29) alterna buenas y malas. Estuvo cerca de la punta pero una sucesión de malos resultados lo retrasó en la tabla. Pagó demasiado caro el parate de Romagnoli quien se perfilaba como su conductor y no pudo solucionar algunos desbarajustes defensivos que le hicieron perder puntos. Pero en la última fecha superó en el nuevo gasómetro a Boca (23) con un contundente 3-0 que lo coloca a las puertas de la nueva edición de la Copa Libertadores.
Argentinos Juniors (25) no pudo capitalizar su buen juego con puntos y acumuló una racha de 6 partidos sin ganar que cortó ante el comprometido Gimnasia y Esgrima de La Plata cuando se había acomodado muy bien al comienzo del torneo.
Párrafo aparte para Boca y River (15) que no lograron acercarse a la punta e inclusive no jugarían la próxima Copa Libertadores.
Los xeneizes no logran redondear, salvo excepciones como frente a Gimnasia, grandes actuaciones por fallas de sus jugadores más experimentados y algunas rencillas internas en el plantel que no respira el mejor aire futbolístico.
A todo esto debe sumarse una nueva lesión de Riquelme y las bajas actuaciones de algunos juveniles contagiados por el nerviosismo general reinante.
Los de la banda roja a pesar del orden que propone el nuevo técnico Astrada están en un permanente avance y retroceso en cada una de sus actuaciones y solamente la voluntad de Buonanotte y la experiencia de Gallardo, Almeyda y Ortega logran que el equipo salga por lo menos de la mediocridad. En Núñez esperan las elecciones del mes próximo para elegir nuevo presidente y por consiguiente la llegada de un nuevo técnico y de probables refuerzos.
Racing mostró signos de mejoría al bajar de la punta a Banfield con un sólido trabajo defensivo y la buena actuación de sus laterales Martínez y Mercado sumados a la fuerza de Yacob dieron a su nuevo entrenador Claudio Vivas la primera alegría.
Lanús (25) llega en alza tras un comienzo con varios traspiés y la eliminación temprana de la copa Sudamericana. El equipo granate ha enhebrado una serie de 2 victorias consecutivas por amplios marcadores y está a un solo punto de jugar su tercera Copa Libertadores consecutiva.
Una nota triste fue el alejamiento de Ángel Cappa de la dirección técnica de Huracán (10) tras caer 0-2 ante su clásico rival azulgrana y como consecuencia de las magras actuaciones propiciadas por el desarme que sufrió el equipo, el cual estuvo a 10 minutos de consagrarse campeón en el anterior torneo
Para la Copa Libertadores ya se encuentran clasificados Estudiantes (actual campeón) y Vélez (vencedor del Clausura) y Colón de Santa Fe (65 puntos entre ambos torneos, 1 partido más). Pugnan por entrar Lanús (62), Banfield (58) y Newell’s (57).
San Lorenzo (53), Rosario Central (52) e Independiente (50) todavía mantienen chances matemáticas pero deberían darse demasiados resultados para que esto ocurra. Recordar que ingresará en campeón del presente torneo y hay cupo para 2 equipos más. Como Banfield y Newell’s pelean también por el torneo se le abriría la posibilidad a otro equipo
Queda poco y la expectativa crece entre los 2 candidatos máximos cuyo fixture es el siguiente:
Newell´s: Arsenal (L), Gimnasia y Esgrima de La Plata (V), San Lorenzo (L)
Banfield: Huracán (V), Tigre (L), Boca Juniors (V).
Por el lado de los que pelean por no descender Chacarita y Atético de Tucumán han tenido un pequeño repunte que les dará mayor fuerza para enfrentar el próximo torneo que será decisivo para medir sus reales posibilidades, Gimnasia y Racing naufragan en la mediocridad y Rosario Central y Godoy Cruz de Mendoza parecen estar un paso más arriba para esquivar la Promoción.
Como en todos los últimos torneos el final es absolutamente imprevisible. El fútbol argentino como pasión y a pesar de todos los obstáculos todavía goza de buena salud.

sexta-feira, 20 de novembro de 2009

La leyenda del Estudiantes de Zubeldía (1ra. parte)

Una formación del Estudiantes en la Copa Libertadores 1969. Arriba: G. Flores(arquero suplente), Pachamé, Poletti, Malbernat, Aguirre Suárez, Madero y Medina. Abajo: Ribaudo, Bilardo, Conigliaro, E. Flores y Verón.
El cabezazo de Verón viaja rumbo a la red en Old Trafford




El maestro y su discípulo: Zubeldía y Bilardo





Esta es la historia del equipo que dividió las opiniones de los aficionados al fútbol argentino durante décadas y hasta nuestros días.
Por un lado están los acérrimos defensores del resultado por sobre el desarrollo del juego a través de la táctica y los esquemas pergeñados con un gran trabajo de entrenamiento que pregonan que los títulos no se merecen sino que se ganan.
Por el otro están los enamorados del fútbol de toque, gambeta y circulación de pelota, poco atado a las rigideces y entusiastas de la técnica individual de los jugadores que sugieren que para ganar títulos es necesario jugar mejor que el rival.
El equipo de Estudiantes de la Plata entre los años 1967 y 1971 fue el fiel reflejo de los conceptos del primer grupo. Los “pincharratas” llamados así por la filiación de sus fundadores, quienes eran estudiantes de medicina de la Universidad de la Plata, arrasaron con cuanto torneo disputaron durante ese lustro.
El equipo había descendido en 1963, pero como la AFA anuló los descensos el año posterior, el equipo se mantuvo en la primera división.
Se presentó un trabajo en divisiones inferiores organizado por Juan Urrolabeitia que serviría para preparar futuros jugadores. El entrenador Osvaldo Zubeldía, quien asumió como DT en 1965 proveniente de Atlanta y Miguel Ignomiriello quien se hizo cargo en las divisiones inferiores fueron los artífices del armado del equipo por cuanto un grupo de juveniles entre los que se encontraban Carlos Pachamé, Eduardo Flores, Juan Ramón Verón, Juan Echecopar, Alberto Poletti Aguirre Suárez y Oscar Malbernat ganó ese mismo año el torneo de 3ra división recibiendo el mote de “la tercera que mata”.
Con la llegada de Carlos Bilardo de Depotivo Español y Marcos Conigliaro de Chacarita se terminó de conformar el equipo que 2 años después trinfaría en el torneo metropolitano.
La columna vertebral del equipo estaba formada por al “flaco” Poletti, arquero de gran alcance de brazos y gran seguridad que en ocasiones que el equipo se adelantaba cumplía a la perfección el papel de líbero; Raúl Madero defensor central de precisa y potente pegada y elegante salida que en el comienzo de su carrera era volante central y Zubeldía lo colocó de último hombre; Ramón Aguirre Suárez, temperamental defensor central que nadie quería enfrentar, durísimo en el juego aéreo como en la marca personal, sin ningún tipo de escrúpulos a la hora de imponer su presencia; “Cacho” Malbernat, lateral izquierdo de buena marca y proyección que también podía cambiar de banda; Carlos Pachamé, volante con gran despliegue y patrón del mediocampo; Carlos Salvador Bilardo, el técnico dentro de la cancha, jugador con preciso quite y buena distribución, ejecutor de tiros libres y fenomenal tiempista¸ Juan Ramón “bruja” Verón, habilidoso y veloz puntero que también podía hacer la diagonal, gran definidor y buen cabeceador, padre de Juan Sebastián algunos años después. También se destacaron Manera, Togneri, Medina, Flores, Conigliaro, Romeo y Echecopar, pero lo más importante del equipo era que todos se complementaban y los que habitualmente no eran titulares sabían perfectamente cual era su función dentro de la cancha. Eso lo transformó en un equipo incómodo para enfrentar y no resultban extrañaban las quejas que oponían sus ocasionales adversarios.
Osvaldo Zubeldía era un trabajador incansable, gran organizador y estudioso de los rivales. A partir de su prédica se hicieron conocidas las concentraciones previas a los partidos, los entrenamientos diarios a doble turno, el trabajo de “laboratorio” con pelota parada a favor y en contra.
El equipo asombró a todos provocando intencionalmente el offside del rival cuando adelantaba su línea defensiva con una perfección asombrosa ante un pase en profundidad del adversario. El técnico había tenido la idea tras observar partidos de la selección checoslovaca y lo había conformado con una visita de Hungría a la cancha de Boca en 1964. Madero generalmente era el encargado de dar la orden por ser el más retrasado de los defensores.
Inventó también los corners con pierna cambiada para complicar a los arqueros cuando la pelota llegaba con efecto y las jugadas preparadas en los tiros libres, y el centro al primer palo para que un jugador la “peine” hacia atrás descolocando a los marcadores rivales, algo de lo que en el ámbito local nadie tenía conocimiento pero que trabajaban los equipos italianos y que inclusive era visto de soslayo por los cultores del fútbol espectáculo quienes dejaban todo librado a la inspiración del jugador e insistían que practicar esas jugadas era una pérdida de tiempo.
Fue así que Estudiantes llegó a la final del Campeonato de 1967 superando angustiosamente a Platense por 4-3 tras ir perdiendo 1-3 y con 10 jugadores en la cancha por lesión de Barale desde los 30 minutos del 1er tiempo.
El 6 de Agosto de 1967 en cancha de San Lorenzo se disputó la final del torneo Metropolitano, Estudiantes venció 3-0 al durísimo Racing Club que se encontraba a las puertas de disputar las finales de una interminable Copa Libertadores con Nacional de Uruguay y estaba pagando el costo físico de jugar tantos partidos. Los goles fueron convertidos por Madero, Verón y Ribuado.
De esa manera se convirtió en el primer campeón desde 1931 que no formaba parte de los cinco grandes (Boca, River, San Lorenzo, Independiente, Racing) que habían acaparado todos los torneos desde los comienzos del profesionalismo.
No obstante y dado a la confusa organización de los torneos, Estudiantes clasificó para la Copa Libertadores del año próximo al consagrarse subcampeón del torneo Nacional
que se disputó entre Agosto y Diciembre de 1967 aunque no perdió ningún partido en dicho torneo.
Con la disputa de la Copa Libertadores comienza la época de oro del club dirigida por Zubeldía y con la preparación física de Jorge Kistenmacher sumado al conocimiento táctico de Argentino Geronazzo.
Estudiantes avanzó en la Copa hasta toparse en semifinales con el campeón Racing, venciéndolo 3-0 en la Plata y perdiendo 0-2 en Avellaneda, lo que obligó a un desempate en cancha de River que finalizó 1-1 tras 120 minutos y un recordado gol de “chilena” de Verón y catapultó al equipo platense a la final por mejor diferencia de gol en los 2 encuentros anteriores.
En la final enfrentó a Palmeiras, un típico equipo brasilero de toque y gambeta que contaba ente sus jugadores a Adhemir da Guia, Dudú, Servilio y Tupazinho, aunque contaba con algunas distracciones defensivas que podían ser fatales en una final y ante un equipo tan oportunista como el “pincha”.
Se impuso por 2-1 en su cancha tras remontar un tempranero gol de Servilio. Verón concretó el empate tras definir con un derechazo cruzado luego de dejar a 3 rivales desparramados y el “Bocha” Flores de zurda puso cifras definitivas al marcador flatando 2 minutos.
La revancha en el Pacaembú de San Pablo fue un monólogo brasilero 3-1 y por momentos con gran toque de los verdes.
Debió disputarse un tercer partido en Montevideo donde Estudiantes fue certero y cerró todos los caminos hacia el arco de Poletti. Un pelota robada por Pachamé en el medio fue hacia la derecha para la entrada de Rinaudo que clavó un derechazo letal a los 13 minutos y puso el 1-0.
Faltando 10 minutos para el final Verón tomo una pelota en el medio tras un rechazo de Medina y arrancó un fenomenal corrida que dejó a 4 rivales y al arquero por el camino y definió suave de derecha colocando el 2-0 final con un gol que no tenía nada que envidiarle al de Maradona frente a los ingleses de México ’86 y que confirmaba que en el equipo platense había un lugar para la habilidad entre tanta fuerza.
El equipo platense se convertía en el mejor de América apenas 2 años después de la llega de de Zubeldía quien fuera contratado para alejarse del descenso.
Llegó Estudiantes a la final del torneo Metropolitano ´68 frente al San Lorenzo de los matadores de “Tim”. Tras 90 minutos no pudieron sacarse ventajas y en tiempo suplementario el “lobo” Fischer con un tremendo remate desde fuera del área decretó el 2-1 y el título para los azulgranas.
Ahora era el turno del temible Manchester United de Bobby Charlton, Gerorge Best y Dennis Law que tenía todos los boletos para ser campeón del mundo, tras haber vencido en Europa a rivales de la talla del Real Madrid y el Benfica.
El primer encuentro se disputó en la cancha de Boca colmada por 60.000 espectadores y fue victoria para los locales con un cabezazo de “laboratorio” de Marcos Conigliaro tras un corner.
Estudiantes había hecho marca personal sobre los ingleses que se sintieron muy incómodos al no poder desarrollar todo su jego ofensivo, fue así que Togneri fue sobre Bobby Charlton, Malbernat sobre Best, Aguirre Suárez sobre Law y Madero libre.
Los ingleses festejaron la derrota por la mínima diferencia como un triunfo, conscientes que en su casa vencerían con comodidad a los argentinos, de hecho su fortaleza era casi inexpugnable..
Y así fue que llegó el histórico 16 de Octubre de 1968, en el estadio Old Trafford, bautizado como “la caldera del diablo”. Los jugadores argentinos soportaron una silbatina ensordecedora, proyectiles de todo tipo y el clásico grito Animals, animals! patentado 2 años atrás en ocasión de la disputa del mundial tras la expulsión de Rattín en Wembley.
Los jugadores no se amedrentaron e inclusive salieron media hora antes al campo de juego con claveles rojos y blancos para arrojar a la tribuna como una respuesta pacífica a aquellas consignas de guerra lanzadas por los medios británicos que habían asimilado los espectadores durante días y para que los propios jugadores sintieran la presión un rato antes del comienzo del partido.
El médico Jorge Marelli había escrito sobre el pizarrón del vestuario la frase: "La palabra imposible figura en el diccionario de los idiotas".
Comenzó el match con la marca férrea de los visitantes que se adueñaron del balón y a los 7 minutos generaron un tiro libre que efectuó Madero al segundo palo para la entrada de Verón que con un cabezazo batió a Stephey y silenció al menos por un minuto la “caldera”.
Con el correr de los minutos la marca de Néstor Togneri sobre Bobby Charlton como en el partido de ida comenzaba a dar sus frutos. La sólida defensa pincharrata era impasable y solamente pudo generar Manchester durante el primer tiempo una jugada real de peligro.
Inclusive un cabezazo de Verón fue salvado en la línea.
Durante el segundo tiempo aparecieron las manos magistrales de Poletti para tapar 3 goles a Charlton, Law y Morgan sucesivamente.
Los minutos pasaban y Manchester no podía alcanzar la igualdad que recién llegó en el último minuto al jugar mal Estudiantes al off-side y permitir que Morgan defina.
Hubo tiempo para un último susto con Bobby Charlton queriendo introducir la pelota con la mano y así con varios rebotes cerca del arco de Poletti, el árbitro yugoslavo Zecevic decretó el final y la consagración del equipo de Zubeldía.
El equipito que había roto la hegemonía de los 5 grandes de Argentina un año atrás se convertía pese a todos los pronósticos en el mejor equipo del mundo frente al poderoso Manchester United.
Pero su historia copera no se detendría allí, habría nuevos capítulos.
Continuará….

quinta-feira, 5 de novembro de 2009

La noche que ningún argentino durmió

Bielsa no encuentra explicación, Batistuta sufre desde el banco
El dolor de Batistuta, el consuelo de Ayala

Zanetti lucha con Svensson, toda una postal del partido

La madrugada del 12 al 13 de Junio de 2002 será recordada siempre por los argentinos como la noche que nadie durmió, puesto que por la diferencia horaria existente entre Argentina y Japón el partido frente a Suecia, decisivo para la clasificación albiceleste en el grupo F de la primera fase del Mundial 2002 comenzó a las 3.30 AM.
El ciclo del DT Marcelo Bielsa había comenzado 3 años atrás, más precisamente en Febrero de 1999 frente a Venezuela en Maracaibo y había incluido un paso firme en las eliminatorias sudamericanas venciendo en el grupo y sacándoles 12 puntos de ventaja a Ecuador, 13 a Brasil y Paraguay y 16 a Uruguay, el último clasificado.
También obtuvo valiosos resultados en amistosos venciendo a España, Italia y Alemania y empatando con Holanda e Inglaterra siempre como visitante.
Su estilo de juego muy europeo influenciado por el fútbol total holandés de los 70,
más la dinámica alemana del mundial ´90 y el toque Van Gaal del Ajax de mediados de los ´90 conformaban un fútbol de mucha presión en todos los sectores del campo con jugadores que atacaban y defendían en bloque y aprovechaban todo el ancho de la cancha. Contaba con un lanzador excepcional como Juan Sebastián Verón, un jugador polifuncional y de gran temperamento como Juan Pablo Sorín, la potencia goleadora de Batistuta, un fabuloso líbero como Roberto Ayala y compañeros de buen nivel como el “Cholo” Simeone, el “Burrito” Ortega, Pablo Aimar, “Kily” González, Crespo y otros.
Ese mismo fútbol poco afín al estilo argentino le generaba adeptos y detractores, entre este último grupo estaba gran parte de la prensa local muy enojados con el gran DT por su trato con la prensa, puesto que no daba notas sino que brindaba largas conferencias de prensa.
A pesar de ello se lo reconocía como un trabajador incansable, meticuloso, obsesivo, ensimismado, capaz de suplantar a un jugador a los 30 minutos de juego y reemplazar al recién ingresado por otro suplente 15 minutos después por estar disconforme con su rendimiento. No obstante los resultados lo acompañaban, pese a recibir severas críticas.
Argentina y Francia llegaban al mundial con el rótulo de candidatos máximos debido a sus actuaciones internacionales y a la calidad de sus jugadores, la gran mayoría eran todavía muy jóvenes en 1998 y ahora estaban en su plenitud futbolística.
Los albicelestes no conjugaban en primera persona el verbo perder desde el 26 de Julio de 2000 cuando cayeron 1-3 frente a Brasil en San Paulo, desde entonces acumulaban un invicto de 17 partidos.
Argentina conformó el denominado “grupo de la muerte”, pues debía enfrentar a Nigeria a sabiendas de los dolores de cabeza que le producían a los albicelestes los equipos africanos como Camerún en 1990 y la misma Nigeria en 1994, Inglaterra que llegaba muy sólida y con muy buenos jugadores en su plantel, y el difícil equipo sueco que contaba con una de las mejores defensas de Europa.
El equipo comenzó su preparación al mundial con los jugadores llegados de Europa muy cansados, pues casi todos habían llegado a instancias finales de liga o copas con muy poco descanso para afrontar el Mundial.
Las cosas no empezaron bien para Argentina, Nelson Vivas se quedó fuera del mundial un par de semanas antes. Pochettino, Simeone, Verón, Batistuta y Ayala tuvieron lesiones durante esta etapa. Almeyda y Gallardo no estaban para jugar 90 minutos. Ayala se resintió de un desgarro horas antes del debut ante Nigeria. Como si esto fuera poco el último convocado, el veterano Canniggia, también se lesionó durante la concentración
El esperado debut se produjo frente a los nigerianos y fue victoria 1-0 con un cabezazo de Batistuta tras un corner, en un partido en donde le costó mucho crear situaciones de gol frente a los potentes nigerianos.
En el segundo encuentro se produjo una inesperada derrota frente a los ingleses con un gol de penal convertido por el controvertido David Beckham. El equipo tuvo 15 minutos de desconcierto después del gol y sólo el ingreso de Aimar en el segundo tiempo por el desconocido Verón le dio un poco de movilidad y alguna chance de empatar al seleccionado argentino, el cual por primera vez en mucho tiempo se encontraba en desventaja y no supo ni pudo revertirlo.
Esa derrota obligaba a los sudamericanos a ganar éste último encuentro frente a los suecos, pues estos le habían empatado a Inglaterra y cosechaban entonces un punto más en la tabla. Si Argentina empataba debía esperar que las panteras africanas vencieran a los británicos por 2 goles de diferencia.
Bielsa dispuso 4 cambios respecto al partido con los británicos: Aimar y Almeida por Verón y Simeone quienes no estaban en su mejor forma física, Claudio López por el Kily González buscando más profundidad en ataque y Chamot por Placente quizás para reforzar la zona defensiva.
Los cambios dejaban entrever el disgusto del técnico con el juego argentino.
El plan de la dupla técnica sueca era esperar a Argentina en su propio campo con una doble línea de 4 y marca escalonada, presionar sobre los laterales con los volantes y obligarlos a tirar centros que seguramente rechazarían sus altos defensores, si conseguían arrebatarles la pelota confiarían en la velocidad de Ljunberg y Henrik Larsson y el oportunismo goleador de Allback.
El partido había concitado gran expectativa en Argentina. Muy pocos durmieron esa noche hasta la hora del partido programado, la gran mayoría se reunió con familiares y amigos en sus hogares para esperar y seguir las alternativas del juego. Los bares extendían sus horarios de trasnoche por el mundial y esperaban seguir facturando mientras Argentina superara las distintas fases clasificatorias.
Para el pueblo argentino su selección representaba la única alegría posible en tiempos económicos, políticos y sociales muy difíciles tras la crisis de Diciembre del año anterior que había terminado trágicamente con la retirada del gobierno de turno.
La gente, los medios, los jugadores locales, todos depositaban una gran dosis de fe en el equipo que cargaría con una tremenda responsabilidad y demostraría que no estaba a la altura de las circunstancias.
Comenzó el partido en el estadio de Miyagi siendo muy parejo desde el comienzo. Argentina tuvo sus primeras oportunidades serias cuando el arquero sueco Hedman detuvo un cabezazo de Sorín tras un centro de Javier Zanetti y el mismo jugador desvió otro cabezazo por sobre el travesaño.
Luego llegaría el festival de oportunidades desperdiciadas por el errático Claudio López ante pases servidos por Ariel Ortega.
Al equipo argentino le costaba penetrar la sólida defensa de 4 y hasta 5 jugadores que colocaba Suecia, las paredes no prosperaban y los innumerables centros lanzados por aire o tierra eran indefectiblemente repelidos por los nórdicos.
Solamente desequilibraba por acciones individuales de Aimar u Ortega, pero casi siempre los destinatarios de sus descargas tenían poco espacio de maniobra y eran anticipados por los suecos.
El segundo tiempo no cambió en nada ambos planteos, pero apenas comenzado el mismo Andreas Svensson ejecutó un tiro libre que se fue cerca del poste. Fue solo un aviso.
Faltando mas de media hora Bielsa hace ingresar al goleador Crespo e inexplicablemente reemplaza a Batistuta confirmando que no desea que jueguen juntos aun con las urgencias de tener que conquistar un gol . El recién ingresado se coloca en la barrera que espera por un peligroso tiro libre en contra y es espectador privilegiado de la magnífica ejecución de Svensson que pasa por sobre la barrera y hace estéril la estirada de Cavallero, 0-1 y ahora si que Argentina está complicado.
Bielsa quema las naves. Ingresan simultáneamente Verón y Cristian González por el volante central Almeyda y Sorín, quien durante gran parte del partido fue un atacante más.
El ataque argentino ahora es una embestida que choca una y otra vez contra la muralla sueca. Los suecos pueden aumentar pero Cavallero toma un difícil rebote tras un tiro de Andersson que había rebotado en Pochettino.
Aimar remató al arco pero un defensor sueco se interpuso y faltando 7 minutos un disparo a quemarropa de Zanetti fue controlado por el arquero.
Suecia tuvo las más clara faltando 5 minutos al estrellarse en el travesaño un tiro de Andersson. Tres miutos después un enganche de Ortega fue detenido con foul dentro del área sueca y el árbitro sancionó penal para lo albicelestes. El propio Ortega se encargó de la ejecución, el arquero desvió la pelota pero Crespo tomó el rebote y sentenció el empate,
Los últimos minutos transcurrieron entre los nervios y el ímpetu argentinos y la desesperada defensa sueca que enterada ya del empate de Inglaterra se aferró con uñas y dientes a la igualdad.
Llegó el pitazo del árbitro asiático y la desazón argentina se pintó en los rostros de los jugadores que no podían creer que su paso por tierras orientales acababa tan pronto.
Ahora sí que en Argentina nadie podría dormir tranquilo esa noche.
Se le achacó al técnico su obstinación de no incluir en el mismo equipo a la dupla Batistuta-Crespo, la elección de jugadores que no estaban físicamente para soportar el trajín de un mundial, lo real es que defendió hasta último momento sus ideas.
Lo cierto es que el equipo nunca logró el funcionamiento que había tenido previamente, un poco por los planteos de los equipos que tuvo que enfrentar y otro tanto por bajos rendimientos futbolísticos de algunas de sus figuras.
Se notó la falta de un plan B por parte del técnico cuando las cosas no salían según del modo deseado y una resistencia por parte de los jugadores a salirse del riguroso esquema adoptado, eso hizo que el equipo se tornara repetitivo y previsible. Solo Aimar, Ortega y Sorín se salían del libreto y podían sorprender a los rivales.
Lo cierto es que un gol de penal y otro de tiro libre dejaron eliminados a los argentinos.
La AFA le renovó inexplicablemente el contrato a Marcelo Bielsa, quien dirigió hasta bien entrada la clasificación para Alemania 2006 y dejó al equipo virtualmente clasificado. En el medio logró la medalla dorada en los juegos olímpicos de Atenas 2004 donde nuevos nombres como los de Mascherano, Saviola, Tévez comenzaban a ser familiares. Luego llegaría la hora de Néstor Pekerman de destacada actuación en seleccionados juveniles.
Los suecos fueron eliminados por Senegal en octavos de final cayendo 2-1, lo que confirmaba que no se trataba de un gran equipo sino que había tenido buenos planteos tácticos ante sus anteriores rivales.

Síntesis
Primera rueda Mundial Corea-Japón ´02 - 3ra. Fecha grupo “F”
Jugado el 12 de Junio de 2002. Estadio Miyagi, Miyagi -Espectadores: 45.000
Argentina (1): Cavallero; Pochettino, Samuel, Chamot; Zanetti, Almeyda (Verón), Aimar, Sorín (Cristian González, 63); Ortega; Batistuta (Crespo), C. López. DT: Bielsa
Suecia (1): Hedman; Mellberg, Mjallby, Jakobsson, Lucic; Alexandersson, Linderoth, Svensson (Jonson), Ljungberg; Allback (Andersson), Larsson. DT: Soderberg-Lagerback
Goles: Svensson (59’), Crespo (88’)
Árbitro: Alí Bujsaim (Emiratos Árabes Unidos)

sexta-feira, 23 de outubro de 2009

USA 1 Inglaterra 0, 1950. Increíble pero real

El equipo americano posa para los fotógrafos antes de la hazaña
El saludo de los capitanes Wright y Mc Ilveny

El momento decisivo. Williams no lopuede creer, Gaetjens tampoco


El héroe haitiano es llevado en andas al final del cotejo



Camiseta utilizada en el histórico partido exhibida en el Museo Nacional de Soccer


Bahr, Pandiani, Keough y Borghi homenajeados en 2004

Fue la primera gran sorpresa en la historia de los mundiales. Ocurrió durante la disputa del torneo que organizó Brasil en 1950.
Fue un torneo complicado para diagramar puesto que 3 de los 16 asistentes previstos rehusaron participar por diferentes razones y resultaron 13 los equipos participantes, los cuales se dividieron en 4 grupos: 2 grupos con 4 equipos, uno de 3 y el restante con 2 participantes: Uruguay y Bolivia, con lo cual el conjunto rioplatense solo necesitó cuatro partidos para coronarse campeón al igual que Italia en el último mundial de pre-guerra.
Precisamente uno de los grupos de 4 equipos estaba conformado por Inglaterra, España, Estados Unidos y Chile.
Los ingleses eran grandes favoritos y por primera vez decidían participar de un mundial. Todavía eran considerados los “maestros” del fútbol y ocasionalmente jugaban fuera de las islas Británicas. Aunque no era invencible, pues había caído durante sus visitas a Suiza y Suecia evidenciaba que cuando jugaba realmente en serio era un equipo temible que contaba con una generación de grandes jugadores como Stanley Matthews, Tom Finney, Stan Mortensen, Will Mannion, Billy Wright, John DIckinson, Alf Ramsey por nombrar solamente a los más destacados.
Para este mundial se dispuso realizar una eliminatoria que en el caso de los británicos se dirimió con la disputa del Campeonato Británico de Naciones de 1949 en el cual Inglaterra terminó en primer lugar y Escocia en el segundo, aunque éstos últimos se rehusaban a participar del torneo sino finalizaban en primer lugar y así lo hicieron.
El último partido de los ingleses frente a un seleccionado de primer nivel había sido en lo que se denominó por entonces “el partido del siglo” frente a los italianos en 1948 en Turín a los cuales batieron sin problemas por 4-0 cuando los italianos todavía contaban con la base del multicampeón Torino un año antes de la tragedia aérea de Superga.
Para tener una magnitud del potencial de los ingleses, un mes antes del Mundial se organizó una gira por Europa y Norteamérica de un combinado de la FA o seleccionado “B” en el cual viajó Matthews quien luego se incorporó al equipo nacional “A” que ya estaba concentrado en Brasil a las órdenes de Walter Winterbotton y que había batido sin problemas a Portugal 5-3 en Lisboa y a Bélgica 4-1 en Bruselas como inicio de la gira mundialista durante el mes de mayo del ´50.
El equipo norteamericano estaba formado en su mayoría por futbolistas amateurs hijos de italianos, latinos, un escocés, un haitiano y un belga que además de representar a sus equipos de la Liga Norteamericana tenían empleos formales y percibían una remuneración irrisoria de 25 dólares por partido.
Habían logrado su clasificación en un triangular con partidos de ida y vuelta disputado íntegramente en México donde además del local participaba Cuba.
Los yanquis perdieron estrepitosamente con los aztecas por 6-0 y 6-2, pero pasaron gracias a un empate 1-1 y una victoria 5-2 frente a los cubanos.
Siete jugadores participantes en esa clasificatoria llegaron a Brasil: Borghi, Bahr, Colombo, Keough, J. Souza, Wallace y DiOrio. El resto fue seleccionado tras un encuentro entre dos combinados del Este y el Oeste que finalizó 3-3 y sirvió al flamante técnico William Jeffrey, escocés de nacimiento para elegir el plantel definitivo que viajó a Brasil sin muchas esperanzas pero con gran expectativa.
Dieciocho días antes del Mundial habían jugado en Nueva York con el combinado “B” de Inglaterra perdiendo apenas por 1-0; sabían que la historia ahora sería distinta, pero estaban orgullosos de representar a su país en tamaña gesta y perderían con la frente en alto. También habían perdido estrepitosamente con el Besiktas turco por 5-0 unos días después.
Dentro del equipo estadounidense el grupo más homogéneo era el conformado por los jugadores de Saint Louis entre los que se encontraban el arquero Frank Borghi, el defensor Harry Keough (empleado postal), el volante Charly Colombo y los delanteros Frank Wallace y Gino Pariani. Wallace, cuyo verdadero apellido era Valicenti estuvo en la segunda guerra en el ejército y fue prisionero de guerra de los alemanes. Borghi sirvió en la US Navy Integraban además el equipo Ed y John Souza, quienes no tenían ningún parentesco aunque jugaran para el mismo equipo, el Ponta Delgada en Fall RIver.
Los extranjeros eran el belga Joe Maca, el escocés Ed Mc Ilveny (capitán frente a los ingleses) y el haitiano Joe Gaetjens. Los 3 últimos viajaron a Brasil con pasaportes falsos, puesto que no tenían la ciudadanía estadounidense y sólo Macas la obtuvo después del torneo. También estaba Walter Bahr, maestro de escuela y gran organizador dentro del campo de juego. Había también dentro del grupo un carpintero, un enterrador, un lavacopas, algunos oficinistas y hasta un enterrador.
En la primera fecha los yanquis cayeron ante España por 3-1 aunque ganaban 1-0 faltando 10 minutos y no pudieron detener a la furia española.
Los británicos por su parte vencieron 2-0 a Chile dejando muchas dudas y pocas certezas de su verdadero potencial.
Y llegó el día del partido en Belo Horizonte, el DT inglés Winterbotton prefirió resguardar a Matthews para el último partido consciente de su superioridad y para posibilitar la perfecta recuperación de una lesión que arrastraba el crack.
Jeffrey por otra parte produjo el cambio decisivo salió Robert Craddock e ingresó Gaetjens.
Salieron los equipos al estadio Independencia los americanos con casaca similar a la de Perú con pantalones azule, los ingleses con casaca azul y pantalones blancos.
Will Mannion dijo sarcásticamente a los americanos: ¡Muchachos, buenas vacaciones en Brasil! Dando por cierto el seguro paseo que tendrían los británicos.
Comenzó el partido con gran predominio inglés, a los 90 segundos Borghi había desviado al corner un potente remate de Bentley. Pasados veinte minutos Inglaterra había estrellado dos veces la pelota contra los postes y Borghi nuevamente habá salvado a los suyos.
El juego era interesante a la precisión y el orden de los ataques ingleses se oponían el desorden y el entusiasmo de los estadounidenses que poco a poco se acercaban al área inglesa. John Souza hizo intervenir brillantemente al arquero inglés Williams e Inglaterra pudo abrir el marcador de contraataque a través de Motensen, pero su remate pegó en el travesaño. Posteriormente Borghi salvó un cabezazo de Finney.
Y a los 38 minutos llegó la sorpresa: Bahr recibió del volante Suoza, essquivó a un defensor inglés y metió un pelotazo desde 30 metros sin mucho peligro que Gaetjens alcanzó a tocar casi con la nuca descolocando al sorprendido Williams que salía a interceptar.
El gol fue recibido por una ovación por los 11.000 espectadores que esperaban ver una lección de los maestros ingleses y se encontraban con una realidad diferente.
Finney pudo empatar sobre el final de la etapa, pero el árbitro pitó antes que pudiera rematar.
Durante la segunda etapa Inglaterra fue una tromba, varios disparos de los británicos son detenidos por Borghi, comienza además a agigantarse la presencia de Bahr y Colombo. Recién a los 10 minutos los yanquis escapan del asedio y Suza exige a Wiliams quien desvía al corner, luego es Wright quien aleja el peligro tras una serie de rebotes en el área inglesa.
Mortensen en 2 ocasiones exige a Borghi quien responde satisfactoriamente y luego falla inexplicablemente rematano desviado junto al poste izquierdo desde una buena posición.
Faltando poco Pariani ejecuta una brillante maniobra individual pero no puede rematar al ser trabado por Ramsey cuando había quedado mano amano con Williams.
Faltando 8 minutos Columbo derriba a Mortensen en la línea del área pero el árbitro concede tiro libre. Lo ejecuta Mullen y lo contiene Borghi convertido a esta altura en gran figura del encuentro. Y llega el final ante la algarabía de los yanquis que llevan en andas al goleador Gaetjens y al delantero Souza.
El árbitro italiano declaró: “Si yo no hubiera pitado aquel partido, jamás me hubiera creído lo que sucedió allí”.
Los diarios inglese que recibían los cables telegráficos desde Río no lo peodían creer. “Información errónea” contestaban. “Rectifiquen mensaje” agregaban. Algunos diarios pensando que se trataba de una omisión publicaron: “Inglaterra 10 Estados Unidos 1. Una vez más lo inverosímil en el fútbol se trasformaba en creíble.
En la última fecha España batió a los ingleses por 1-0, con Matthews en la cancha, dejándolos fuera de la competencia con el recordado gol de Zarra y los yanquis cayeron sin atenuantes por 5-2 quizás sintiendo el desgaste producido ante los ingleses y la falta de costumbre de jugar tan seguido.
Tiempo después partieron al viejo continente Gaetjens (Racing de París) Macas (Racing white de Bégica) y Mc Ilveny (Manchester United). Keough y Bahr fueron exitosos entrenadores de la Liga Norteamericana. El resto siguió con sus empleos formales.
La vida de JoGaetjens terminó trágicamente en su país de origen bajo la dictadura de “Papa Doc” Duvalier en 1964, puesto que se había hecho muy popular y algunos de sus familiares eran firmes opositores al regimen.
En 2004 los sobrevivientes Borghi, Bahr, Keough y Pariani le contaron todos los detalles al autor Geoffrey Douglas quien escribió el libro “El partido de sus vidas”,el cual fue llevado un año después al cine en una historia digna de Hollywood con los héroes americanos triunfando sobre sus fuertes oponentes.

Síntesis:
Belo Horizonte, 29/6/1950
Espectadores: 11.000

Inglaterra (0): Williams; Ramsey, Aston, Wright (c), Hughes; Dickinson, Finney, Mannion, Bentley; Mortensen, Mullen. DT: W. Winterbottom
Estados Unidos (1): Borghi; Keough, Maca, Bahr; Mc Ilveny (c), Colombo; Wallace, Pariani, Gaetjens, E. Souza, J. Souza. DT: Bill Jeffrey

Gol: 38’ Gaetjens (EEUU)
Árbitro: Generoso Datillo (Italia)