quinta-feira, 4 de fevereiro de 2010

La batalla de Belgrado: Yugoslavia-España 1977

Marcelino, Asensi, Leal y Camacho artífices de la victoria
Entrada del famosos encuentro disputado enBelgrado

El grupo 8 de Eliminatorias europeas para el Mundial de 1978 a disputarse en Argentina estaba llegando a su fin. España y Yugoslavia peleaban por un lugar dentro de los 22 clasificados y debían enfrentarse en la última fecha, Rumania, el otro rival había cumplimentado sus 4 partidos y quedó sin ninguna chance de viajar a Sudamérica tras una inesperada derrota como local ante los yugoslavos por el sorpresivo marcador de 6-4.

Ese resultado había cambiado radicalmente el grupo, puesto que los rumanos que tenían casi abrochada su clasificación quedaron eliminados automáticamente, los yugoslavos que hasta ese momento no habían conseguido ningún punto y habían recurrido provisionalmente al nuevo DT Marko Valik se metían milagrosamente en la disputa, y los españoles veían resucitar sus chances, pues sumaban 4 unidades como los rumanos y les tocaba definir en el último partido frente a los balcánicos en Belgrado.

El empate o la derrota hasta por 1 gol de diferencia favorecía a los españoles, los yugoslavos debías ganar por al menos 2 goles de ventaja para clasificarse.

Los caprichos del destino habían enfrentado a ambos rivales también para la clasificación de Alemania 74.

Los españoles habían empatado 2-2 en Las Palmas el 19 de Octubre de 1972 con un agónico gol de Asensi en tiempo de descuento aunque los balcánicos fueron superiores durante gran parte del encuentro.

La revancha en Zagreb un año después mostró cierta superioridad de los peninsulares ante el nerviosismo de los locales, y no se pudo quebrar el cero porque un remate de Roberto Martínez rebotó en el travesaño y frustró el pasaje a tierras germánicas en ese mismo partido. La victoria de los del Este como visitante por 4-2 frente a los griegos obligó a un desempate que se realizó en Frankfurt el 3 de Febrero de 1974.

En esa ocasión un tempranero gol de Katalinski de cabeza definió el partido. Los desesperados ataques españoles chocaban repetidamente con la sólida línea defensiva de los yugoslavos, más aun los huecos producidos por los desordenados ataques de lo ibéricos fueron capitalizados por sendos contraataques que no lograron prosperar, pero que mantuvieron en vilo a los espectadores hasta el final del encuentro.

Yugoslavia se clasificaba para el Mundial alemán y sus rivales lo miraban por televisión. Aquella selección eslava contaba con grandes jugadores como el infatigable Oblak, el habilidoso extremo izquierdo Dzajic, el versátil arquero Maric, un jovencísimo Surjak, el finísimo volante Acimovic y el potente delantero Bajevic. Tras una buena primera ronda en la que superó por goal average a Brasil y Escocia sucumbió en la fase final frente a los campeones alemanes del oeste, polacos y suecos.

En las semifinales de la Eurocopa de 1976 Alemania Federal nuevamente fue su verdugo tras revertir un 0-2 en los 90 minutos e imponerse con dos goles casi consecutivos de Dieter Müller faltando 5 minutos para los penales.

Esta selección llegaba sin aquellas grandes figuras tras el inevitable recambio generacional y tras el golpe de timón asestado por el técnico en mitad de las eliminatorias, solamente Ivica Surjak, Danilo Popivoda quien militaba en el fútbol alemán y los hermanos Susic le ponían una cuota de brillo a esa selección, el resto solo corría marcaba y como se vería en este partido también golpeaba sin pudores.

Por el lado de los españoles, esta selección debía clasificarse al mundial y acabar con los recuerdos de su última aparición en Inglaterra ´66, contaba con jugadores experimentados como Asensi y Pirri más la dureza de un joven Camacho, sumadas a la habilidad del recordado Junito del Real Madrid y Cardeñosa con el complemento de la capacidad goledora del argentino nacionalizado Rubén Cano quien militaba en el Atletico Madrid.

España aparecía aislada del contexto europeo de las superpotencias que lideraban Alemania, Holanda e Italia, no había clasificado para los 2 últimos mundiales, como así tampoco para la Eurocopa 1972 y en la de 1976 había caído respetablemente ante los germanos en cuartos de final, lo que había hecho crecer en el grupo una imagen de fortaleza y espíritu que antes no tenían y por sobre todas las cosas necesitaba clasificar para el próximo Mundial sea como fuere, hecho que los yugoslavos tratarían de impedir por todos los medios.

Los balcánicos por su parte se habían convertido en una selección temible capaz de jugarle de igual a igual a los equipos más poderosos. Había superado sin tropiezos la fase de grupos en el Mundial de Alemania superando a Brasil y Escocia por goal average tras un vergonzoso 9-0 a Zaire. En la segunda rueda perdió sucesivamente ante Alemanes, Polacos y Suecos aunque todos los partidos fueron muy disputados.

Para la Euro de 1976, y jugando como local, cayó también ante la poderosa Alemania en una recordada semifinal en la cual ganaba 2-0 hasta los 80 minutos, ingresó Dieter Müller, quien convirtió los 2 goles para el empate en tiempo reglamentario. En el suplementario los teutones recién pudieron doblegar a sus rivales en los últimos 5 minutos más por su mejor preparación física que por su mejor juego.

Los españoles llegaron a Belgrado casi una semana antes, pues querían absorber todo el clima previo con suficiente tiempo para no sentir la presión el mismo día del encuentro.

El celo que tenía Ladislao Kubala acerca de la importancia de ese partido era tal que ordenó al médico del plantel, el Dr. Delgado a revisar todo lo que los jugadores ingerían o bebían por temor a un envenenamiento.

Por el lado futbolístico la alineación yugoslava era todo un misterio celosamente guardado por el polémico Valik. La inclusión del gigante Miograd Kustodic por Fiipovic y del hermano de Susic como acompañante y el retraso del otro Susic a posición de volante izquierdo significaba un cambio táctico para abrir las puntas y colocar volantes ofensivos que desequilibraran y arrojaran centros para el temible Kustodic. Popivoda atacaría preferentemente por derecha y Surjak actuaría como volante ofensivo libre.

Las formaciones de los contendientes fueron un secreto hasta horas antes del trascendental partido.

Se suponía que la idea de los visitantes era cortar el circuito entre Surjak y Popivoda, pues de allí partía la mayoría de los ataques, pero no contaban con la inclusión del gigante Kustodic, quien les complicaría la vida a los defensores ibéricos sobre todo por su absoluto desconocimiento por parte de los visitantes.

Confió en Miguel Angel del Real Madrid por sobre Arconada pues había atajado muy bien en el partido de ida y le inspiraba mayor firmeza bajo los tres palos.

Camacho y Marcelino serían los laterales, la zaga central la conformarían Migueli del Barcelona y San José, debutante absoluto quien jugaría un poco más adelantado marcando a Surjak

En el medio campo Kubala optó por la experiencia del tridente Leal-Pirri-Asensi y la velocidad de Cardeñosa para arrancar desde atrás en lugar de Dani López porque preveía un partido de contraaataque. En ofensiva eligió a Rubén Cano, quien ya le había devuelto con creces su confianza, para acompañar al genial Juanito Gómez

El 29 de Noviembre fue la fiesta nacional en Yugoslavia, y el gobierno del Mariscal Tito declaró feriado administrativo al personal del ejército el día siguiente, casualmente la fecha del partido.

Por tal motivo el “pequeño Maracaná” de Belgrado estaba completamente colmado por los espectadores habituales que pagaron inclusive una entrada más cara que lo habitual en partidos internacionales más los soldados que tenían franco y se dedicaban a arengar a la multitud.

Los españoles que pretendían hacer el reconocimiento del terreno un rato antes tuvieron que retirarse antes de lo previsto habida cuenta de los proyectiles que recibían desde las tribunas atiborradas por casi 100 mil fanáticos.

Comenzó el encuentro y tras el toque inicial de Rubén Cano hacia Juanito, éste recibe un brutal foul de Bujan quien no recibe ninguna advertencia por parte del referee inglés Burns.

A los 3 minutos se produce la demencial patada de Sead Susic sobre el capitán Pirri que a la postre lo sacará del campo de juego. Mr Burns solo cobra la falta. Cinco minutos después Kustodic le entra duro al maltrecho Pirri, quien deberá ser reemplazado por Antonio Olmo del Barcelona casi sobre el cuarto de hora dejando al conjunto español sin su máximo líder, el diagnóstico fue terrible: fisura de peroné. El partido se hace duro, trabado. Se forman las parejas de marcadores San José-Surjak, Camacho-Popivoda, Migueli-Kustodic por el lado defensivo español; Boljat-Cano, Muzinic-Cardeñosa, Stojkovic-Juanito.

El ataque yugoslavo se reduce a centros para Kustodic y remate desde fuera del área, España apunta a una estocada del tridente Cardeñosa-Cano-Juanito en algún contraataque.

Tras cartón un defensor yugoslavo desvía al corner un furibundo remate de Leal que tenía destino de ángulo superior izquierdo del arco.

A los 27 minutos un potente cabezazo del gigante Kustodic es salvado en la línea por Olmo el rebote tomado por Safet Susic rebota en el poste y tras pegar en Migueli se va al corner.

Diez minutos después otro cabezazo de Kustodic tras centro de Surjak es detenido oportunamente por Miguel Angel.

Sobre el final del primer tiempo España tiene la más clara ocasión tras un desborde y centro atrás de Rubén Cano que Leal malogra desde una muy buena posición.

La última jugada de riesgo es para los locales y es otra vez Kustodic quien remata desde lejos y el arquero madridista eleva por sobre el travesaño.

A mitad de partido debe analizarse la fortaleza española aguantando el temporal del local durante los primeros minutos y soportando todas y cada una de las faltas, atropellos, bravuconadas de los rivales, la hostilidad del público, el tremendo frío de esta jornada, sin responder a los improperios yugoslavos, aunque tampoco sin achicarse frente a la responsabilidad del compromiso. El resultado no les viene bien a los balcánicos quienes deben marcar al menos 2 goles para viajar al nuevo continente.

A los 60 minutos Juanito habilitó a Cano quien logró eludir la salida del arquero Katalinic, pero el balón le pegó en su propio pie y la pelota se fue por la línea de meta, fue un aviso de lo que vendría unos minutos después.

Nuevamente Rubén Cano logra inquietar al arquero balcánico quien anticipa bien, en la contra Vukotic, quien había reemplazado a Popivoda de floja actuación, elude a dos españoles y remata muy cerca del poste defendido por Miguel Angel.

Apenas 2 minutos después llega el golpe de KO por parte de los ibéricos, Juanito habilita a Cardeñosa por el sector izquierdo, éste llega muy forzado pero envía igual el centro que Rubén Cano conecta mitad empeine, mitad canilla rematando cruzado, la pelota entra mansa tras dar un pique en el arco local ante la atónita mirada del arquero Katalinic.

A partir de ese momento el juego de los locales se hace más impreciso por los lógicos nervios. Abunda el juego brusco. Muzinic golpea duramente en la rodilla a Juanito, quien por precaución es reemplazado por Dani López. Al salir del campo de juego y cuando llegaba al banco de suplentes, Juanito es impactado por una botella que lo deja semiinconsciente y debe ser retirado en camilla.

Las agresiones yugoslavas prosiguen y la próxima víctima es Migueli, quien es agredido por Halilhdodzic quien había reemplazado al improductivo Sead Susic que nunca más volvería a ser internacional. Una serie de atropellos y réplicas termina con golpes de puño y patadas de ambos equipos que son calmadas por Mr. Burns, quien a esta hora debía haber expulsado a varios jugadores.

Hay tiempo para un gol anulado a Kustodic por un dudoso offside.

Los minutos transcurren y salvo un tiro de Surjak que roza un palo no hay más acciones de peligro.

Culmina el encuentro y la fiesta española parece no tener fin. La bronca y el desoncuelo de los jugadores y el público local tampoco. España regresa a un mundial 12 años después.

Los caprichos del azar quisieron que los mismos rivales volvieran a juntarse en la clasificación para la Eurocopa de 1985. Los yugoslavos tendrán su merecida revancha en 1982 durante la disputa de la primera fase del mundial organizado por sus vencedores de esa jornada, pero perderán con un discutido penal. Camacho, Juanito, Safet Susic, Surjak y Halilhodzic jugarían ese partido.

Pero la historia entre españoles y yugoslavos tendría más capítulos, algunos fueron inolvidables como el de Italia ’90 o la Eurocopa 2000.

Pero esas son otras historias….


Síntesis


Clasificación Mundial 1978 - Grupo 8 Europa - última jornada

Fecha: 30/11/77 Estadio: Estrella Roja de Belgrado, Yugoslavia

Espectadores: 99.000

Formaciones:

Yugoslavia (0): Katalinic; Hatunic, Boljat, Stojkovic, Trifunovic; Muzinic, Popivoda (Vukotic), Safet Susic, Surjak; Sead Susic (Halilhdodzic), Kustodic. DT: Marko Valik

España (1): Miguel Angel; Marcelino, Migueli, San José, Camacho; Leal, Pirri (Olmo), Asensi, Cardeñosa; Juanito (Dani), Cano. DT Ladislao Kubala

Gol: 76´ Rubén Cano (E)

Árbitro: Burns (Inglaterra)

Um comentário:

Miguel Angel Godoy disse...

Este ha sido uno de los mas partidos mas duros que yo recuerdo con entradas brutales por parte de los yugoslavos, en algunos casos incluso entradas asesinas, que hoy en dia serian castigadas con años de supension.
Muy buen post
Un abrazo