segunda-feira, 13 de setembro de 2010

Liverpool - King of Europe (2da parte)

Dalglish anota el gol frente a Brujas que siginificará la segunda Copa de Europa para el Liverpool en la final Wembley durante 1978
El plantel campeón del Liverpool en la temporada 1979/80



Bob Paisley y Kenny Dalglish sostienen la Copa de la First Division en 1980


El disparo de Alan Kennedy se incrusta en el arco madridista para definir el título de Campeón de Europa 1980/81
El Liverpool había alcanzado la élite de los mejores equipos de Europa. Su nombre se unía a Real Madrid, Benfica, Internazionale, Milan, Celtic Glasgow, Manchester United, Feyenoord, Ajax y Bayern Munich, el selecto grupo de los 9 ganadores de la Copa de Campeones en las 22 ediciones disputadas hasta 1977.
El equipo había producido una revolución en Inglaterra por su sistema de juego privilegiando la tenencia del balón, mantenía el típico fútbol físico europeo sumado a una inteligente distribución de los espacios, el anticipo permanente, la proyección de sus laterales, y fundamentalmente la solidaridad de todos los jugadores en pro del equipo. El éxito del club portuario contrastaba con la comprometida situación de la selección inglesa que no había clasificado para el Mundial de Alemania ´74 ni la Eurocopa ´76 y dependía de un vital triunfo ante Italia para viajar a Argentina el próximo año.
Los “reds” comenzaban su participación en la Copa de Campeones a partir de los octavos de final por ser campeones reinantes. No obstante disputarían además la exigente Liga Inglesa más la Supercopa, la FA Cup y la Copa de Liga por lo cual se excusaron de disputar las Finales de la Copa Intercontinental ante Boca Juniors de Argentina por no disponer de fechas para viajar a Sudamérica y para no exigir el plantel con 2 durísimos partidos extras. Tras varias postergaciones la disputaría el subcampeón Borussia Monchengladbach al año siguiente.
Kenny Dalglish , quien había sido desechado en las divisiones inferiores del equipo rojo a los 16 años tenía la revancha de su vida con la ida de Kevin Keegan y aprovecharía al máximo su chance. No tuvo inconvenientes en acoplarse al equipo y gracias a su gran oportunismo marcaría 31 tantos en esa temporada, 20 de ellos en la Liga, satisfaciendo ampliamente las expectativas .
Keegan enfrentó a su ex equipo en la Supercopa que disputaban el ganador de la Copa de Campeones con el de la Recopa. Fue empate 1-1 en Hamburgo y un escandaloso 6-0 en Inglaterra con triplete de Mc Dermott que le permitió ganar al Liverpool el último título del año.
Mientras tanto en la Liga, la nueva sensación – el recién ascendido Nottingham Forest – estaba en la cima. Ambos conjuntos se enfrentaron por primera vez el 26 de Diciembre en la fecha 21 con empate 1-1 siendo visitante el Liverpool. Cuando el año mundialista comenzaba, el Nottingham le llevaba 5 puntos al Everton de muy buen arranque, 6 unidades al campeón de Europa, 7 al Arsenal y 8 al Manchester City. EL arquero Peter Shilton, Tony Woodcock, los escoceses Archie Gemmill y John Robertson eran las figuras del sorprendente puntero eficazmente dirigido por Brian Clough (1), quien ya había llevado al título de liga al Derby County en la temporada 1971/72.
El Liverpool avanzaba en la Copa de Campeones eliminando al Dynamo Dresden con un aplastante 5-1 en casa – con una de las últimas grandes actuaciones del Toshak que se iría al final de la temporada al Swansea de su Gales natal como jugador y entrenador – y una derrota como visitante por 1-2. Avanzó a cuartos de final donde el Benfica no fue un rival complicado al que despachó con una importante victoria como visitante por 2-1 y un 4-1 concluyente en Anfield. Su contrincante en semifinales sería el Borussia Monchengladbach que pedía a gritos la revancha de lo ocurrido en la final del año anterior.
La reciente incorporación del escocés Graham Souness proveniente del Middlesbrough donde había tenido inconvenientes con el técnico Jack Charlton por su afición a la vida nocturna sería más que provechosa para los “reds”, ganaban un recuperador y conductor en el mediocampo que se entendía a las maravillas con su coterráneo Dalglish en la selección.
La final de la Copa de la Liga (o Carling Cup) volvió a enfrentar a los 2 mejores equipos ingleses de la temporada: el Liverpool y el Nottingham Forest. Fue 0-0 en un estadio de Wembley atestado por casi 100 mil espectadores donde los “reds” tuvieron las mejores ocasiones erigiendo al defensor escocés Burns y al internacional Peter Shilton en las figuras del match.
Tres días después se jugó el desempate en Manchester donde el Nottingham se coronó campeón al convertir Robertson un discutido penal sancionado por el referee Partridge, pues a pesar que la falta de Thompson había sido fuera del área O´Hare cayó dentro de las 18 yardas. Nacía una nueva rivalidad.
EL Liverpool no descuidaba la Copa de Campeones donde Borussia no le hizo las cosas sencillas en Dusseldorf. Sin Simonssen lesionado en el cuadro germano, y a pesar del arrebato inicial de los ingleses, Hannes logró la ventaja con un fuerte disparo tras un corner ejecutado por Bonhof a los 28 minutos de la primera etapa. El marcador se mantuvo casi hasta el final del encuentro con un Borussia inoperante en ataque – aunque diezmado físicamente por el viaje a Buenos Aires para la disputa de la Copa Intercontinental – y un campeón conforme con el resultado que se aprestaba a retener el balón y hacer participar exageradamente a su arquero Clemence. Hasta que a los 87 minutos un centro de Dalglish fue cabeceado por Johnson estableciendo el empate. Pero sobre el final de partido Kiluik fue derribado en el área inglesa y Bonhof convirtió el penal que dio el 2-1 definitivo al conjunto alemán. Cabe acotar que en este partido debutó internacionalmente Souness habilitado por la UEFA sustituyendo en la segunda etapa a Heighway.
La revancha fue rápidamente favorable al Liverpool porque a los 6 minutos ya ganaba 1-0 cuando una gran corrida por la izquierda de Souness – que jugó dese el arranque – culminó con un centro bajo que Kennedy envió al fondo del arco. Ese gol tempranero le dio a los “reds” la tranquilidad necesaria para desarrollar su juego utilizando bien el balón y atacando fundamentalmente por las puntas. No fue extraño entonces que una precisa pared entre Heighway y Dalglish termine con el gol del escocés. El 3-0 definitivo llegó a los 10 minutos del complemento cuando en una jugada en la que no escasearon los toques fue definida por Jimmy Case de cabeza. El Liverpool se clasificaba para su segunda final de Copa consecutiva aguardando al Brujas belga un viejo conocido de la final de la Copa Uefa de 1976 que había necesitado de tiempo suplementario para doblegar a la poderosa Juventus italiana.
Sin embargo tuvo que resignar el título de la Liga a manos del Nottingham Forest, que lo aventajó finalmente por 7 puntos y culminó la liga con un invicto de 26 partidos consiguiendo su primer y (hasta ahora) único título.
Las lesiones preocupaban a Paisley para su fundamental choque frente al Brujas, en especial la de Tommy Smith valor fundamental de la defensa que sería reemplazado por el joven escocés Alan Hansen, reciente incorporación y la de Heighway que no estaba entero físicamente sustituido por Fairclough, el héroe del año anterior frente a Saint Etienne.
En el equipo belga dirigido por Ernst Happel – quien días después conduciría a la selección holandesa a su periplo por el Mundial de Argentina – su máximo goleador Raoul Lambert fue al banco de suplentes, por lo tanto sólo el danés Sorensen podía inquietar la defensa inglesa. Paul Courant, el volante ofensivo estaba descartado entonces si el Brujas ya era un equipo conservador, la ausencia de sus figuras lo haría extremadamente defensivo.
El estadio de Wembley, aunque colmado de fanáticos de Liverpool representaba un karma para los dirigidos por Paisley por los resultados de los últimos encuentros en los cuales ni siquiera había podido marcar un tanto.
No obstante el Liverpool comenzó el partido volcado al ataque tal como era costumbre. La buena labor de los volantes era coronada con disparos de Kennedy, Mc Dermottt, Case y Fairclough que el arquero Jansens rápido de reflejos en el anticipo y con buen sentido de ubicación bajo los 3 lograba conjurar con cierto esfuerzo. Se fueron al descanso sin abrir el marcador.
Resolvió bien Jansens anticipando a Case tras centro de Fairclough y tapando un mano a mano a Souness apenas comenzada la segunda etapa, pero no pudo hacer nada ante la formidable definición de Dalglish, habilitado magistralmente por Souness, por sobre su humanidad cuando transcurrían 64 minutos de juego. Administró mejor el Liverpool la ventaja aunque cuando faltaban 10 minutos y Thompson salvó la segura caída de la valla tras un tiro al arco desguarnecido de Simoen aprovechando la única falla defensiva de los ingleses en todo el encuentro cuando al arquero le quedó corta una entrega de balón de Hansen.
El Liverpool se convertía así en bicampeón de Europa quizás con más complicaciones de lo que se esperaba previamente, pero con la firmeza y tenacidad que lo caracterizaban.
Llegarían tiempos de recambio en el equipo, Smith y Callaghan se fueron a jugar con su ex compañero Toshak al Swansea donde tendrían menos presiones y fatigas musculares dado que sus edades (36 y 32 años respectivamente) los condicionaban para la alta competencia.
El azar del sorteo de la nueva Copa de Campeones hizo que nuevamente Liverpool y Nottingham Forest tuvieran que verse las caras en los octavos de final.
El encuentro de ida en el City Ground fue rápidamente favorable al Forest con gol de Colin Barret. A pesar que Liverpool arrinconó a su rival durante gran parte del partido, la figura de Peter Shilton tapando en dos oportunidades difíciles remates de Dalglish, y la recia defensa del local le taparon el arco al Liverpool. A 3 minutos del final y aprovechando un desacierto defensivo, Barret aprovechó el regalo, colocó un preciso centro que Woodcock bajó de cabeza para la entrada franca de Birtles quien fusiló a Clemence colocando el inesperado 2-0 final.
Liverpool confiaba poder revertir en Anfield el resultado, pero esa no fue su noche de suerte. A pesar que Barret no pudo jugar en Nottingham la labor defensiva del equipo de los bosques de Robin Hood fue soberbia, como la actuación de Shilton. Al Liverpool lo traicionaron también los nervios de Hieghway y Dalglish a la hora de definir conforme los minutos iban transcurriendo. Fue un 0-0 doloroso para los locales que se quedaban fuera de la Copa de Campeones tras 2 años sumamente exitosos. El Nottingham se convertía así en la sombra negra de los “reds” – y seguiría su camino hasta convertirse en sorpresivo pero justo Rey de Europa sin olvidar que 2 años atrás estaba en la segunda división – pero la revancha llegaría antes de fin de año.
Las finales de la Supercopa Europea fueron otro trago amargo ante el buen equipo del Anderlecht donde jugaban entre otrs los holandeses Haan y Rensenbrink, Vercauteren y Van der Elst entre otros. La derrota en Bruselas por 3-1 con el gol de Rensenbrink en el último minuto condicionó a los “reds” para la revancha. Tras una suspensión por la intensa neblina en el campo de juego Hughes colocó el 1-0 para los locales, Van der Elst empató en el complemento y faltando 6 minutos Fairclough colocó el 2-1 definitvo a pesar que en los últimos minutos el Liverpool fue una tromba.
Sin embargo en la Liga el Liverpool era el puntero seguido de cerca por el Everton. El 9 de Diciembre de 1978 recibió al Nottingham con deseos de revancha por lo ocurrido meses atrás.
El campeón de la Liga llevaba 42 partidos invicto (2) desde el 19 de Noviembre de 1977 lo que comprendía el resto de la temporada anterior y 16 encuentros de la Liga en curso en la que acumulaba 7 triunfos y 9 empates totalizando 23 puntos, lejos de los 29 conseguidos po su oponente aunque con 2 fechas menos disputadas.
Llegaba al encuentro con el Liverpool sin Woodcock y O’Neill, pero esa tarde el Liverpool hubiese sido incontenible aun con el mejor once del Forest. Aquellos jugadores sentían que tenían que cumplir un mandamiento y el aliento de su público además fue colosal. Triunfó sin atenuantes el Liverpool por 2-0 con 2 goles de Terry Mc Dermott, el primero en el primer tiempo de penal.
A partir de ese momento el equipo sin otra competición que afrontar (había renunciado a jugar nuevamente el Copa Intercontinental) se dedicó de lleno a la Liga, y con el envión anímico del trascendental triunfo ante el Forest se convirtió en una verdadera máquina. Ganó la Liga con una gran solidez defensiva donde el cuarteto Neil-Hansen-Thompson-Alan Kennedy (más algunas apariciones del veterano Hughes) tuvo una destacada actuación con gran eficacia, pues el equipo solo concedió 16 goles en contra en los 42 partidos (solamente 4 en 21 partidos disputados en Anfield, lo que habla por sí solo de la eficacia como local). Consiguió 68 puntos, 6 más que el Nottingham y 7 más que el West Bromwich Albion. Ganó 30 partidos, empató 8 y perdió los 4 restantes como visitante. Con Dalglish, Johnson o Heighway apuntalados por Souness, Case, Mc Dermott y Ray Kennedy convirtieron 85 goles, de los cuales Dalglish anotó 21, Johnson 16 y Kennedy 10.
Y cerca estuvo de jugar la final de la FA Cup donde fue relegado por Manchester United en el desempate de la semifinal cayendo por 1-0 en Goodison Park tras haber empatado el primer encuentro 2-2.
La temporada comenzó con el triunfo sobre Arsenal por 3-1 en la Charity Shield con doblete de McDermott y el otro tanto de Dalglish. Hughes se marchó al Wolverhampton, Paisley primero lo reemplazó por Colin Irwin un defensor surgido de las inferiores y luego por el egipcio de origen israelí Avi Coen, pero finalmente apostó a la experiencia de los más fogueados reacomodando el equipo.
El primer rival en la Copa de Campeones 1979/80 fue el Dinamo Tblisi de Georgia – por entonces una de las repúblicas que formaban la URSS – que tenía un poderoso terceto atacante formado por Gustaev-Kipiani-Shengelia, el capitán Machaidze de buen toque y conducción, y el defensor Chivadze de buena marca y proyección al ataque.
El partido de ida fue triunfo por 2-1 en Anfield con goles de Johnson y Case, pero el descuento de Chivadze complicaba la clasificación en vistas a la revancha.
Durísima fue la revancha en Tiflis ante 90 mil espectadores donde los georgianos le infringieron a los ingleses una de las más duras derrotas que se recuerden en este período de gloria. Tras una primera etapa pareja aunque con dominio de los locales, en el complemento la diferencia fue mayor. Fue un 3-0 demoledor, donde los ingleses, especialmente Thompson y Hansen no pudieron frenar la velocidad ni la potencia de los “rusos”. Gustaev convirtió el primero, Shengelia el segundo tras una imparable carrera del defensor Chileya que recorrió 60 metros dejando ingleses por el camino, y Chivadze de penal remató la faena a minutos del final.
El Liverpool otra vez era eliminado en la primera instancia de la Copa de campeones, pero esta vez no a manos del futuro campeón sino ante un ignoto elenco soviético que recién en 1981 obtendría la Recopa de Europa. Tendría el conjunto de la ciudad portuaria la suficiente entereza anímica para recuperarse? La temporada de la Liga inglesa daría la respuesta.
La temporada 1979/80 de la Liga inglesa fue rara en cuanto a que no hubo un dominador nato, mientras el Nottingham se dedicaba a ganar su segunda Copa de Europa consecutiva, todo quedó librado a la lucha entre Liverpool, Manchester United e Ipswich en la cual finalmente Liverpool consiguió el bicampeonato aventajando por 2 unidades al Manchester y por 7 al Ipswich gracias a su gran faena en Anfield donde permaneció invicto con 15 victorias y 6 empates. David Jonhson, que se complementó perfectamente con Dalglish fue el goleador del equipo con 21 tantos aventajándolo a éste último por 5 goles.
Las lesiones de Jimmy Case y Alan Kennedy por la acumulación de partidos que incluyó 4 semifinales de FA Cup para desempatar ante el Arsenal hasta que el equipo de Highbury venció por 1-0 en la última hicieron menguar el rendimiento en la última parte de la temporada, pero igualmente fue un merecido campeón.
Con una victoria sobre el West Ham por 1-0 (gol de Mc Dermott) en la Charity Shield comenzó la nueva temporada a la que el Liverpool apostaría todas sus fichas a la Copa de Europa.
El Liverpool fue avasallador en Anfield y los sucesivos rivales en la Copa tales como el ignoto Oulun Palloseura de Finlandia (10-1), el Aberdeen escocés (4-0) y el CSKA de Sofía (5-1) no fueron rivales para un ataque demoledor en el que comenzaba a aparecer como suplente un joven delantero galés proveniente de la Chester llamado Ian Rush que con el tiempo se convertiría en el máximo goleador de los “reds” con 346 goles en 660 partidos.
A pesar que en la liga el Liverpol veía de lejos la lucha entre el Ipswich y el Aston Villa por el título, en la Copa de Liga llegó a la final para enfrentarse al líder de la segunda división: el West Ham. La final se disputó en Wembley y en 90 minutos los “reds” no pudieron doblegar a la defensa adversaria, pero a 4 minutos del final de la prórroga Alan Kennedy marcó el gol que significaba la Copa tras un tiro libre de Mc Dermott, pero en tiempo de descuento el propio Mc Dermott desvió con la mano un cabezazo al arco de Alvin Martin y Ray Stewart transformó el penal en gol finalizando el encuentro tras la ejecución de la pena.
El desempate se jugó dos semanas después en Birmingham y allí el Liverpool impuso su categoría dando vuelta un marcador desfavorable y pasando al frente en 3 minutos con goles de Dalglish y Bonds en contra en la primera parte. El 2-1 se mantuvo hasta el final y el Liverpool obtuvo así su primera Copa de Liga de loa historia tras el fracaso de 1978.
El rival en semifinales de la Copa de Europa fue el Bayern Munich, un poderoso equipo alemán que aunque no se podía comparar a aquel de mediados de los ´70 con Beckenbauer y compañía hacía recordar al Borussia con el cual el Liverpool había disputado encarnizadas batallas algunos años atrás. Todavía sobrevivían Breitner y Hoenness del plantel tricampeón de Europa más el aporte de los jóvenes Dremmler y Augenthaler y la gran potencia ofensiva de Karl Heinz Rummenigge, uno de los mejores delanteros europeos.
El partido de ida en Anfield fue duro para los ingleses quienes no pudieron contar con Souness (reemplazado por Rush) ni Case (Lee). Sus delanteros no pudieron terminar con éxito las jugadas que arrancaban en mitad de cancha. Dalglish, Lee y Rush no podían con el elástico arquero Junghans, pero poco a poco Breitner y Hoeness se hicieron dueños de la mitad de la cancha y en la segunda etapa Rummenigge y Neidermayer pusieron en aprietos a Clemence. Sin embargo fue Mc Dermott quien tuvo la más clara ocasión de desnivelar pero el arquero se lo impidió, y a poco del final una entrada de Dalglish al área fue detenida bruscamente por Dremmler pero el árbitro checo Christov interpretó que se había arrojado y no cobró el penal, 0-0 y una revancha muy complicada en Munich.
Con la vuelta de Souness por Rush y el reemplazo del lesionado capitán Thompson por Irwin y de Alan Kennedy por Money se disputó la revancha en el estadio olímpico en la cual la brillante defensa del Liverpool cerró todos los caminos del gol a los bávaros. Liverpool buscaba algún contraataque para dar el golpe más aun cuando jugó casi todo en partido sin Dalglish quien se retiró reemplazado por Gayle. A 7 minutos del final un gran disparo de Ray Kennedy entrando libre por la izquierda no pudo ser capturado por el arquero y enmudeció al público local. El Bayern no se desanimó y 2 minutos después Rummenigge empató, pero no se pudo torcer la historia y el Liverpool llegó a la final por el gol de visitante.
En la final en el estadio Parque de los Príncipes de Paris lo aguardaría el Real Madrid, que regresaba a una final de Copa desde 1966 tras haber superado al Inter en semifinales con un 2-0 en el Bernabeu y un digno 0-1 en San Siro con una gran labor del arquero Agustín Rodriguez deteniendo sobre el final un impresionante tiro de Altobelli que tenía destino de gol.
El cerebro del Madrid no era otro que Ulrich Stielike, aquel alemán que había enfrentado al Liverpool en la final de Roma de 1977, volante de buen control de balón y gran resistencia física que estaba en el cenit de su madurez. En la delantera contaba con la magia de Juanito, un estupendo gambeteador cuyos arranques podían ser letales como así también su buena definición con ambas piernas, Cunningham apodado “la perla negra# un habilidoso inglés descendiente de Jamaiquinos que había pasado la mayor parte del tiempo lesionado, algo intermitente en sus actuaciones, pero si estaba inspirado era temible y Santillana, considerado el mejor cabeceador de Europa. En el mediocampo se destacaba quien conduciría a España para ser campeón del mundo en 2010: Vicente del Bosque, un temperamental jugador que rondaba los 30 años y su defensa era muy dura en la marca con jugadores de la talla de Camacho, San José y García Cortés que no escatimaban esfuerzos.
El Liverpool alinearía su mejor formación, aquella que los periodistas sabían casi de memoria con la vuelta de Dalglish luego de una lesión en los ligamentos de su tobillo izquierdo formando así: Clemence; Neal, Thompson, Hansen, A.Kennedy, Lee, R. Kennedy, Mc Dermott, Souness; Dalglish y Johnson.
El partido fue áspero y quizás el árbitro húngaro Palotai debió ser más enérgico con las tarjetas ante faltas muy duras. Los ingleses como de costumbre fue masivamente al ataque el Real Madrid planificó un sorprendente sistema defensivo con marca personal en zona sobre Dalglish y Johnson quedando libre Camacho, quien se sumaba a la línea media; Stielike luchaba con Lee y Del Bosque manejaba la pelota en el mediocampo, Juanito arrancaba dribleando desde muy atrás y el Liverpool lo esperaba escalonadamente, por lo tanto la pelota no les llegaba clara a Santillana que no les podía ganar de alto a Thompson y Hansen y Cunningham, muy estático, era fácilmente tomado por Neal.
Agustín detuvo a los 10 minutos un potente tiro de Alan Kennedy, luego una triangulación Dalglish-Lee-Mc Dermott culminó con un remate del último por sobre el travesaño.
El Madrid tuvo su mejor ocasión con un remate de Camacho que se fue cerca del palo y un cabezazo aislado de Santillana.
Durante la segunda etapa el Liverpool manejó mejor la pelota aunque con cierta lentitud y el Madrid poco a poco se diluyó ofensivamente, entonces el partido se tornó aburrido hasta que faltando 8 minutos un saque lateral tomado por Lee derivó hacia la entrada en diagonal de Alan Kennedy quien aprovechó el descuido de García Cortés y remató cruzado desde un ángulo muy cerrado convirtiendo el gol que significaba el título.
El Liverpool ganaba su tercera Copa de Campeones en un lapso de cinco años dirigido con Bob Paisley en el banquillo haciendo olvidar por momentos al emblemático Bill Shankly.
Pero el libro de la historia del fútbol tenía reservados más capítulos para este Liverpool que seguiría escribiendo páginas para la memoria…


(1) Brian Clough fue tan famoso, respetado y adorado en Derby County y Nottingham Forest, que la ruta A52 que une los 19 km entre ambas ciudades lleva su nombre desde2005
(2) El Arsenal logró batir el récord recién el 25-8-2004 y alcanzó la nueva marca de 49 partidos invictos que aún perdura.

quinta-feira, 9 de setembro de 2010

Argentina más cerca de España

Argentina venció por 4 a 1 a España en el estadio Monumetal de River Plate que se encontraba repleto de enfervorizados hinchas que gozaron con el juego de su selección ante un rival de gran categoría como hace tiempo que no lo hacían, quizás desde el triunfo por 3-1 frente a Brasil en las eliminatorias para el Mundial 2006.
Pero debe tomarse la debida consideración del importante triunfo sudamericano sin entrar en la típica dicotomía argentina del éxito o el fracaso que tantas veces ha producido infaustas realidades con el paso del tiempo.
Para la selección argentina era un partido de vida o muerte que servía para vengar la categórica eliminación del último Mundial a manos alemanas y era también la revancha del amistoso de Noviembre último donde los españoles habían mostrado una evidente superioridad.
Para los más cuestionados del último Mundial como Messi, Heinze o Demichelis representaba una suerte de revancha ante su propio público, para otros como Zanetti, Cambiasso y D’alessandro era una segunda oportunidad con la albiceleste y querían aprovecharla al máximo.
Sergio Batista, el actual técnico, también se jugaba su chance de ser ratificado como entrenador del equipo por lo menos hasta la Copa América del próximo año poniendo a prueba en esta ocasión su temple y capacidad al frente del grupo.
Es por eso que para la selección argentina el encuentro era mucho más que un amistoso ante el mejor equipo del Mundo.
La Selección Española, en las antípodas, goza de las mieles del éxito que otorgan la obtención de la Eurocopa y el Mundial. Por lo tanto tomó este encuentro como una gira corta tras el paseo ante Liechtenstein de días atrás que marcó el comienzo de la clasificación para la Euro 2012.
Vicente del Bosque planificó varios cambios. No estuvieron Casillas, Capdevila, Sergio Ramos ni el “niño” Torres. Xavi Hernández y Pedro estuvieron en el banco de suplentes e ingresaron en el complemento y Puyol arrastraba una lesión
Marchena fue el reemplazante de Puyol y acompañó al sobreviviente Piqué en el centro de la zaga, Abreloa y Monrreal fueron quienes sustituyeron a los laterales Ramos y Capdevila, intentarían sumarse al ataque aunque sus labores defensivas serían flojas.
Piqué y Xabi Alonso batallarían en mitad de cancha, Iniesta y Cesc un poco más ofensivos y arriba Silva iría por derecha y Villa se movería por todo el frente de ataque.
Con un gran marco de público y un tiempo inmejorable el juez ecuatoriano Ruiz dio inicio al cotejo. Tras en comienzo donde España pretendió manejar el balón a discreción, el equipo Argentino presionaba en la mitad de la cancha con Mascherano secundado por Ever Banega y Cambiasso impidiendo el circuito futbolístico entre Xabi Alonso, Fábregas e Iniesta. Zanetti y Heinze eran salida por sus bandas y se replegaban ordenadamente.
Argentina tocaba rápido e intentaba progresar en el terreno, Messi jugaba en su posición del Barça tirado sobre la derecha en los últimos 30 metros, Tévez e Higuaín pivoteaban sobre el frente de ataque. De esa manera el astro rosarino colocó un fabuloso pase por elevación para Tévez quien quedó mano a mano con “Pepe” Reina y definió mal cruzando la pelota al segundo palo con poca puntería.
Pero fue en esa jugada donde Tévez descubrió el punto débil de los ibéricos y con dos pases mágicos rompiendo el achique de la defensa en línea española comenzó a definir rápidamente el partido.
Primero habilitó a Messi, quien definió de manera elegante empalando la pelota ante la salida del portero; el segundo fue obra de Higuaín quien picó al vacío, dominó el balón, tiró la gambeta larga sobre el arquero y definió desde un ángulo muy cerrado superando el desesperado cierre de Piqué. Iban 14 minutos y el local ganaba 2-0 al campeón del Mundo, algo que ni el más optimista de los hinchas argentinos aventuraba.
Argentina tuvo 10 minutos brillantes donde España parecía desconcertada ante el anticipo, la garra, el toque, la velocidad y la precisión de los jugadores locales que parecían multiplicarse en el terreno de juego.
En una jugada aislada donde Tévez fue a presionar la salida del arquero Reina, éste resbaló y erró el despeje – a causa de los resbaladizo del terreno que había sido regado excesivamente con anterioridad al jugo –, entonces el delantero del Manchester City aprovechó el regalo y aunque el guardametas se recuperó con lentitud no pudo impedir el gol a pesar que se arrojó aparatosamente sobre el argentino.
Pudo descontar España Copn dos tiros en los palos de Villa, el segundo tras un tiro libre que rozó en Mascherano, pero Argentina se fue al descanso con un 3-0 que parecía exagerado, aunque no exento de justicia porque el local había arrollado al campeón del Mundo y había estado muy acertado en la definición.
Movió las fichas Del Bosque en el complemento con los ingresos del longilíneo Llorente y el movedizo Navas por Villa y Silva. Argentina se replegó notablemente y cedió pelota y terreno a su oponente que poco a poco comenzó a aproximarse a la valla de Romero. Navas comenzó a preocupar por la banda de Heinze y tras un magnífico desborde y perfecto centro al área, Llorente se perdió el descuento de cabeza porque su altura le jugó en contra.
Argentina de contragolpe generó una magnífica jugada entre Messi, Banegas y ulterior pase de taco de Cambiasso para el remate de Higuaín que Victor Valdés – reemplazante del desafortunado Reina – envió la corner.
Con el ingreso de Pedro por Xabi Alonso y Xavi Hernández por Fábregas España atacaba con tres delanteros: Navas por derecha, Pedro por izquierda y Llorente de ariete llegando a fabricar las mejores ocasiones con algunos tirose de media distancia y una pelota de Navas que pasó por toda el área chica sin que nadie pudiera empujarla. Cazorla que había reemplazado al inofensivo Iniesta hacía un rato reventó el palo nuevamente. Argentina hacía poco y nada en ofensiva, sólo un gran apilada de Messi que concluyó con pase tardío a Di María, quien había reemplazado al golpeado Tévez, que fusiló al arquero inflando la red, pero estaba en posición adelantada.
Llorente se las ingenió para descontar con una formidable media vuelta de derecha que fue inalcanzable para el arquero argentino.
Messi lo tuvo nuevamente tras una gran incursión en el área gambeteando rivales, pero llegó trastabillando y su disparo fue débil, además podía haber habilitado al “Kun”Aguëro – sustituto de Higuaín – que estaba en inmejorable posición.
El ingreso de D’alessandro por Messi faltando un par de minutos le inyectó al equipo argentino más movilidad y fue así que el volante campeón de América juntó rivales con algunos amagues en el borde del área, cedió a la izquierda a Heinze que colocó un preciso centro para el prefecto cabezazo de Agüero de pique al suelo y junto a la base del palo derecho de Valdés que estableció el definitivo 4-1 que no reflejó realmente la diferencia entre ambos equipos en el desarrollo de todo el encuentro.
El público despidió con un emotivo aplauso a todos los protagonistas, conscientes que habían visto un gran espectáculo que satisfizo ampliamente sus expectativas.
Definitivamente fue un partido en el cual el conjunto local fue más ambicioso y le impuso su fútbol al campeón del mundo, fue práctico y contundente. Con la ventaja se replegó y aguantó los tibios embates de la selección roja tratando de dar la estocada final que sucedió en el último minuto.
Muy bien Messi, cómodo en esa posición, Tévez e Higuaín imparables confirmando lo que habían realizado en el último Mundial y demostrando que Argentina en ofensiva y bien respaldado por los volantes es temible. Tampoco desentonaron Agüero y D’alessandro los pocos minutos que estuvieron en la cancha sumando nuevas variante al técnico.
Sensacionales labores de los hombres del Inter: Zanetti y Cambiasso corriendo, anticipando, marcando, tocando y mostrándose libres. Sorprendente la actuación de Banega jugando con mucho aplomo como si tuviese diez años de selección nacional en sus espaldas.
Firmes en defensa Milito y Demichelis ganando de arriba y abajo y seguros en los cierres, como en uno del segundo tiempo donde el jugador del Bayern Munich evitó sobre la línea un seguro gol de Cazorla. Mascherano con el despliegue habitual y bien asistido por sus compañeros, Heinze con marca y proyección permanente como en el último gol, sufriendo a veces en el mano a mano con Navas, pero salvando sus deficiencias con mucho ímpetu y gran ascendencia sobre sus compañeros. Y Romero tras un primer tiempo tranquilo fue exigido en el complemento respondiendo bien y con buen sentido de la ubicación.
El técnico aclaró que trataba de copiar el modelo Barça-Selección Española, pero con la idea de adaptarlo según la conveniencia y con el toque de clase del jugador argentino.
En términos generales una buena actuación del seleccionado argentino que puede ser el punto de parida hacia un proceso exitoso si los resultados y los jugadores acompañan al “checho” Batista, quien muestra un perfil lógicamente más bajo que su antecesor y tiene pleno apoyo del mandamás de la AFA don Julio Humberto Grondona dispuesto a dar vuelta la página del ciclo de Diego Maradona, que estuvo más cerca de las revistas de espectáculos que de las deportivas.

terça-feira, 31 de agosto de 2010

River Plate, puntero después de dos años

River Plate (10) es el único puntero del torneo Apertura en Argentina transcurridas 4 fechas gracias a la victoria de su eterno rival ante Vélez Sarsfield (9) por 2-0.
Sin embargo, por obra y gracia de los famosos promedios el equipo de la banda roja también se encuentra en zona de promoción, producto de su desastrosa actuación en anteriores temporadas.
Hizo suficientes méritos el equipo dirigido por Ángel Cappa para estar en el podio del torneo, ganó 3 partidos seguidos y empató el domingo último de visitante ante el devastado campeón reinante Argentinos Juniors (2) que todavía no levanta cabeza. Confió el entrenador en la experiencia de los más grandes: Carrizo, Almeyda, Ortega y al frescura de los jóvenes Román, Affranchino, Lanzini y Funes Mori entre los más destacados para tratar de jugar como a él mismo le gusta con toque, precisión y velocidad. SU mejor actuación fue en la fecha 3 ante Independiente, habrá que ver cómo evoluciona el equipo y de qué manera se incorpora el goleador Pavone al sistema ofensivo. El próximo partido frente a Vélez será un buen parámetro de las aspiraciones de los millonarios en el presente torneo.
Vélez cayó en la bombonera ante un Boca Juniors (4) apremiado porque acumulaba un empate y dos derrotas. El xeneize tuvo más actitud para ganar el partido, apoyado por sus entusiastas hinchas en la bombonera y cimentado en la gran labor del chileno Medel y Battaglia en el mediocampo más el fútbol de Chávez y el oportunismo de Viatri y Palermo se colocó 2-0, pero Vélez descontó cerca del final y pudo haberlo empatado, aunque no hubiera sido justo. La continuidad del flamante técnico Claudio Borghi por ahora está asegurada. Vélez, que había arrancado con 3 victorias consecutivas, es uno de los equipos con mayor oficio y mantiene la base del anterior torneo, pero lamenta la partida de Otamendi al fútbol alemán. A pesar de ello es un serio candidato Silva, Moralez, Cristaldo, Cubero, Para, Somoza son jugadores de gran prestancia acostumbrados a pelear títulos.
Arsenal (9) es el sorpresivo escolta del torneo tras vencer sucesivamente a Tigre(3), Huracán(4) e Independiente (1). El conjunto dirigido nuevamente por Gustavo Alfaro se muestra ordenado y cauteloso y posee experimentados jugadores como Sena, Choy González, Óbolo, Krupowiesa, Matos y el goleador Leguizamón que pueden darle pelea a cualquier equipo.
San Lorenzo, Godoy Cruz de Mendoza y Banfield (todos con 8) también merodean la punta. Los azulgranas dirigidos nuevamente por Ramón Díaz han encontrado en Pereyra y Placente un mediocampo con buen toque y Balsas parecería ser el delantero que le faltaba al “ciclón” para superar la anemia ofensiva del torneo pasado.
Los mendocinos buscan suplir las idas de Higuaín y Formica con algunos refuerzos interesantes como Villar o Rodrigo Salinas, tras importantes empates ante Boca y San Lorenzo pudieron derrotar a Colón de Santa Fe (2) en el propio “Cementerio de los elefantes” por 3-1 tras un revertir la desventaja inicial y aprovechando las expulsiones de Ledesma y Bellone. A pesar del respaldo de la comisión directiva, las dos derrotas como local (también perdió ante Banfield) siembran las dudas acerca de la continuidad del “turco” Mohamed en el equipo “sabalero”.
Banfield, sigue evidenciando una gran solidez defensiva, puesto que solo recibió 1 gol en 4 partidos disputados. En la última fecha frente a su clásico rival Lanús descolló su arquero Enrique Bologna, gran responsable del cero en su arco, que por momentos hizo olvidar a Lucchetti. Sebastián Romero y Marcelo Carrusca parecen ser los socios ideales para Ervitti en el mediocampo, y en la delantera el peligroso Rubén Ramírez promete goles en el Sur.
Las cosas no empezaron nada bien por Avellaneda, Racing había comenzado el campeonato con 2 victorias, pero las 2 derrotas ante San Lorenzo y Olimpo de Bahía Blanca (6) sembraron las dudas en la Academia, aunque el plantel en teoría está para pelear entre los de arriba. Independiente (1) no ha encontrado el funcionamiento deseado por su técnico Daniel Garnero y ni la victoria por 1-0 frente a Argentinos Juniors por la Copa Sudamericana logró arrancar alguna sonrisa. Se cuestiona el manejo del manager César Luis Menotti. Los sucesivos cambios de jugadores no han dado el resultado esperado y la suerte del equipo decidirá en breve la continuidad del cuerpo técnico y del propio manager.
Estudiantes de la Plata (7, un partido menos) siempre es candidato y busca el poderío ofensivo que perdiera con la partida de Mauro Boselli, pero tiene un gran mediocampo con jugadores de experiencia como Verón, Braña, Benítez yEnzo Pérez. Aguarda la recuperación de la “gata “ Fernández para los próximos partidos. El clásico que debía disputa ante Gimnasia y Esgrima (2, un partido menos) fue programado para el 29 de Septiembre en vistas al viaje a Ecuador del plantel “pincha” por la disputa de la Recopa Sudamericana donde cayera ante la Liga Deportiva de Quito por 1-0.
El “lobo” platense por su parte deberá sumar nuevamente una buena cantidad de puntos para escapar de la zona de promoción y descenso donde fue asiduo visitante las últimas temporadas. El técnico Cocca confía en la experiencia de sus hombres a pesar que el comienzo del torneo ha sido flojo por parte de sus dirigidos.
Lanús (6), Huracán (4), Newell´s (5) y Tigre (3) sueñan con repetir en parte los rendimientos que los llevaron a los primeros lugares en anteriores torneos, pero luchan contra el desacople producido por las partidas y llegadas de varios futbolistas donde sus técnicos tendrán que trabajar para ver los resultados en la cancha.
Los recién ascendidos Olimpo (6), All Boys (3) y Quilmes (2) buscan obtener la mayor cantidad de puntos posibles para mantenerse en la categoría y aprovechar los partidos de local. Hasta ahora los bahienses han sido lo que mejor rendimiento evidenciaron logrando sendos triunfos ante Gimnasia y Racing en su cancha. Tanto All Boys como Quilmes han cambiado casi por completo los equipos que lograron el ascenso, por lo que a los técnicos les resulta dificultoso armar los rompecabezas que suponen las formaciones de los equipos. Tendrán por delante éste torneo y el próximo Clausura 2011 para realizar campañas aceptables que los alejen del descenso.
Comienza ahora la fase del torneo en la cual algunos equipos intervienen en la Copa Sudamericana (Vélez, Argentinos Juniors, Estudiantes, Independiente y Newell´s). Por ahora los encuentros son entre equipos argentinos, pero conforme algunos de ellos avancen las sucesivas rondas deberán decidir a cual torneo le asignan la prioridad o si van por todo. En todos los casos los que posean un plantel más numeroso y se mantengan con la menor cantidad de lesionados o suspendidos tendrán las mejores chances.
Igualmente en las próximas fechas se irá depurando el lote de equipos que decididamente lucharán por los primeros puestos.
El torneo Apertura como siempre en Argentina enciende la pasión y lo transforma en uno de los más competitivos del mundo a pesar que los mejores jugadores actúan en el exterior. Esos cracks están llegando en estos días para disputar el imperdible encuentro frente al campeón del mundo – España – el próximo martes 7 de Septiembre en el estadio Monumental de Buenos Aires, un partido que seguramente dará para comentar y definirá en gran parte la continuidad de Sergio Batista al frente de la selección argentina.

quinta-feira, 19 de agosto de 2010

Liverpool, King of Europe (1ra parte)

El gran entrenador Bill Shanky, detrás su equipo
Steve Heighway y Keevin Keegan con la Fa Cup en 1974

Keegan marca el tercer gol ante Newcastle en la final de la FA Cup de 1974


El plantel del Liverpool ganador de la Liga Inglesa 1976/77



Clemence, Keegan y Paisley festejan la primera Copa de Campeones de Europa en Roma 1977




Mc Dermott abre el marcador en la final de Copa Europea 1977 frente a Borussia Monchengladbach






El 28 de Abril de 1973 el Liverpool empató 0-0 como local frente al Leiceter y conquistó su octavo título de la liga inglesa aventajando al Arsenal por 3 puntos de diferencia.
No fue un título más para el equipo dirigido por Bob Shankly, sino que fue el tibio comienzo de un reinado que duraría más de 10 años en el continente europeo.
El técnico escocés había comenzado su extensa campaña a fines de 1959 cuando el poderoso club se encontraba en la segunda división, con una infraestructura de preguerra y económicamente en ruinas. Con esfuerzo, dedicación y resultados logró el ansiado ascenso en 1962 y dos años después ganó la Liga que los “reds” no obtenían desde 1947. En 1965 cayó en las semifinales de la Copa de Campeones de Europa frente al Inter e Helenio Herrera en un controvertido partido por 3-0 en Milan cuando había triunfado de local por 3-1.
Sin embargo, tuvo su premio consuelo al adjudicarse la FA Cup venciendo al Leeds por 2-1. Al año siguiente llegó a la final de la Recopa cayendo ante el Bayern Munich por 2-1 tras 120 minutos agotadores.
Volvió a repetir el título en la Liga de ese año con grandes actuaciones del capitán Ron Yeats, Roger Hunt, Ian Callaghan, Tommy Smith y Peter Thompson, por lo tanto volvió a disputar la Copa de campeones, pero tropezó con un por entonces desconocido Ajax que lo sorprendió con un 5-1 en Amsterdam que no pudo remontar en casa empatando a 2 tantos. Desde ese entonces la Copa de Europa se transformó en una obsesión para Shankly.
Tras algunas temporadas sin una actuación destacada, salvo el subcampeonato en la Liga 1968/69 escoltando al Leeds United, accedió a la final de la FA Cup de 1971 donde cayó claramente ante el Arsenal campeón de la Liga por 2 a 1. El arquero Ray Clemence, Chris Lawler, Emilyn Hughes, Steve Heighway y el galés John Toshak eran las figuras que se afianzaban en el equipo rojo pero faltaba la rutilante aparición de Kevin Keegan, un menudo y desprejuiciado extremo derecho dotado de una gran velocidad, buen remate y un fascinante repertorio de goles y jugadas. Con todos ellos la Liga de 1971/72 se les escapó por un punto coronándose el sorpresivo Derby County que los venció en la penúltima fecha por 1-0.
Paralelamente a la Liga que finalmente obtuviera durante ese año ’73 llegó a la final de la Copa UEFA tras eliminar al Tottenham venciendo 1-0 en su propio estadio de Anfield y clasificando por el gol de visitante a pesar de caer 1-2 en la revancha. Debió enfrentar al Borussia Monchengladbach, un durísimo elenco alemán que contaba entre sus figuras nada menos que al talentoso Gunther Netzer y al goleador Jupp Heynckes más el despliegue del volante Rainer Bonhof y la marca de Bertie Vogts.
El triunfo por 3-0 en Anfield fue demoledor para los alemanes que no pudieron detener a Keegan, autor de los primeros dos goles y asistente de Lloyd para el tercero. Otra hubiese sido quizás la historia si Netzer no hubiera desaprovechado un mano a mano frente a Clemence al comienzo del encuentro. Lo concreto es que los ingleses inclusive pudieron aumentar el marcador de no haber sido por la buena labor del arquero Kleff.
La revancha en tierras germanas fue como se preveía un monólogo del local que finalizó el primer tiempo ganando 2-0 con tantos del goleador Heynckes, pero en la segunda parte el conjunto visitante ajustó las marcas sobre los delanteros y obligó a los del Borussia a tirar innumerables centros que eran despejados por los defensores o atrapados por Clemence hasta que llegó el inexorable final y la consagración como campeón gracias a los 3 goles conseguidos en Anfield.
Ya por entonces el equipo se destacaba por lo que Shankly denominaba “passing game” y que no significaba otra cosa que la salida desde la defensa con pases cortos en lugar de pelotazos largos. El control del balón era fundamental, para ello destinaba tiempo en los entrenamientos para que los jugadores practicaran pases entre ellos para lograr la mejor sincronización en los partidos. La dupla Smith-Thompson se complementaba perfectamente en la defensa como los volantes Carraghan-Hughes en el mediocampo.
La mayoría de los equipos ingleses jugaba al pelotazo y el choque físico era su principal arma, el Liverpool tendía a diferenciarse de ese esquema que deslucía el juego y no siempre lograba los mejores redultados.
El título de la Liga los clasificó para la Copa de Campeones de Europa donde podrían tener la oportunidad de cruzarse con los poderosos Ajax, Bayern Munich, Atlético de Madrid, Juventus, Celtic o Benfica y medir su real poderío continental, pero caería rápidamente ante el Estrella Roja de Belgrado de Acimovic, Karasi y Petrovic en octavos de final cayendo por 2 a 1 en ambos encuentros. El eterno sueño de Shankley otra vez se truncaba.
En la liga, a pesar de ser el equipo más ganador no pudo alcanzar al Leeds que lo aventajó por 5 unidades, pero el tercero (Derby County) quedó a 9 unidades de los “reds” lo que prueba la superioridad de ambos elencos respecto a los demás equipos ingleses.
Una vez más tendría su premio al esfuerzo llegando a la final de la FA Cup. Su rival fue el Newcastle, decimoquinto en la liga, que solamente pudo soprtar el vendaval rojo durante el primer tiempo. En el complemento apareció toda la furia del equipo subcampeón con una ráfaga electrizante de Kevin Keegan y Steve Heighway brillantemente asistidos por Callaghan y Hughes.
El principio del fin fue el gol anulado a Lindsay por un dudoso off side. El Liverpool se lanzó al ataque decidido a terminar la historia. Keegan marcó el primer gol rematando un centro de Heighway que el arquero Mc Fauld no alcanzó a desviar. El propio Heighway marcó el segundo tras una brillante acción individual perforando la defensa central del Newcastle.
Faltando un minuto Keegan colocó el 3-0 recogiendo un centro de Smith y clausurando el partido. Tal como sucediera en 1965 el Liverpool volvía a ganar la FA Cup y jugaría la Recopa de 1974/75.
Sin embargo no todo era alegría en Anfield. Bob Shankly anunciaba su decisión de abandonar la dirección técnica del club por motivos personales.. El hombre que había encumbrado al equipo de la ciudad portuaria tras encontrado sumido en la segunda división cuando asumió el cargo se convertía en leyenda.
Bob Paisley, otro escocés que había sido preparador físico y ayudante durante algunos años sería el encargado de continuar con su legado. Muchos dudaban que pudiera emularlo, nadie sabía que lo superaría ampliamente.
La participación del Liverpool en las Recopa Europeas no fue del todo satisfactoria, el Ferencvaros húngaro superó los ocatavos de final tras dos empates 1-1 en Liverpool y 0-0 en Hungría gracias al gol de visitante.
En la Liga nuevamente fue subcampeón a dos unidades del Derby County. La derrota por 0-1 en la penúltima fecha visitando al Middlesbrough fue determinante para el campeonato. Jugaría entonces la Copa UEFA de 1975/76, torneo donde se pondrían todas las fichas para llegar a las instancias finales, aunque sin descuidar la Liga inglesa.
Con la llegada del defensor Phil Neal del Northampton y el volante Ray Kennedy del Arsenal se terminaba de moldear el equipo que lograría las primeras hazañas.
Ray Clemence seguía siendo el arquero no solo del Liverpool sino también de la selección inglesa aunque esta no clasificara para los mundiales; Tommy Smith y Phil Thompson los defensores centrales eran nacidos en Liverpool, lo que significaba además un amor especial por la camiseta; Phil Neal y Ray Kennedy los laterales, el primero dotado de una gran habilidad y sentido de la ubicación, el segundo había sido goleador de Arsenal y podía actuar también como volante. En el mediocampo Jimmy Case y el capitán Emily Hughes eran los volantes defensivos, ambos eran duros y actuaban con fiereza, Hughes también se destacaba por su fuerte disparo; Ian Callaghan o Terry Mc Dermott podían ser los volantes ofensivos, el primero transitaba sus últimos años en el club, gran estratega y siempre bien ubicado para la descarga, era un caballero en la cancha y jamás fue expulsado en más de 800 partidos con los “reds”, el otro era un corredor incansable con buen panorama y un gran remate.
En la delantera Kevin Keegan, JohnToshack y Steve Heighway eran los delanteros titulares. El galés era el ariete que por su gran altura era no solo el destinatario de todos los centros aéreos, también se encargaba de bajarle pelotas a Keegan para que este definiera. El irlandés Heighway era un gran asistidor sin ser un gran goleador, extremo izquierdo con gran dominio del balón y muy veloz en el contraataque.
Cormack, Fairclugh, Jones y Johnson también tendrían un lugar entre los titulares.
Fue así que el Liverpool se consagró campeón en la temporada 1975/76 aventajando al Queens Park Rangers por un punto y al Manchester United por cuatro unidades con una gran producción ofensiva goleando en las últimas fechas al Stoke por 5-3, al Manchester City por 3-0 y al Wolves por 3-1.
En la Copa UEFA todo marchaba muy bien, más aun con la sorpresiva victoria ante el poderoso Barcelona de Cruyff y Neeskens en el Nou Camp por 1-0 con gol de Toshack en semifinales que terminó de sellar su pasaporte a la final tras empatar 1-1 en casa.
El Brujas de Bélgica fue su rival en la final. Éste era un equipo netamente defensivo y preparado para el contragolpe de Lambers y Cools. No fue fácil el primer encuentro en Anfield, puesto que los belgas estuvieron 2-0 en ventaja a los 8 minutos de juego por un error de Neal quien le dejó corta la pelota a su arquero y Lambert lo aprovechó en beneficio propio y un veloz contragolpe vía Lambert-Cools culminó con el tanto del segundo jugador. La remontada inglesa llegó recién en la segunda etapa gracias al empuje de Kennedy, quien primero descontó y luego sirvió el empate para Case.
Luego un foul dentro del área a Heighway es sancionado por el árbitro alemán Biwersi y Keegan convierte de penal el 3-2 definitivo.
La revancha fue un partido aburrido donde abundaron las imprecisiones e impotencia del local frente a la férrea línea defensiva del conjunto inglés. Lambert de penal a los 10 minutos y Keegan cinco después decoraron el marcador que se mantuvo estable hasta el final decretando el ansiado título para el Liverpool. Bob Paisley conquistaba de esa manera su primer título internacional.
El año 1977 se convertiría en uno de los mejores para los “reds”. El título logrado la temporada anterior en la Liga lo habilitó para disputar la Copa de Campeones, que recién comenzó a ser más que un sueño en cuartos de final cuando enfrentaron al poderoso Saint Etienne.
“Les Verts” eran el mejor equipo francés de la época, habían obtenido la liga francesa durante 3 años consecutivos entre 1974 y 1976, llegando este año a la final de la Copa de Campeones donde cayeron ajustadamente con el Bayern Munich por 0-1.
Entre sus jugadores más destacados contaba con los internacionales franceses Rocheteau, Bathenay, Lopez y Janvion más el argentino Piazza considerado uno de los mejores defensores de Europa.
El primer encuentro disputado en Francia no pudo contar con la presencia de Keegan sustituido por Terry Mc Dermott, igualmente el Liverpool se las ingenió para enredar a los franceses en el mediocampo. La resistencia duró hasta el minuto 80 cuando Bathenay tomó un mal despeje de la defensa inglesa y colocó el balón lejos del alcance de Clemence.
El desquite no pudo comenzar de la mejor manera para los “reds”. A los 3 minutos Keegan, ya repuesto de su lesión, colocó un tiro de emboquillada que sirvió como apertura y le dio a los locales la tranquilidad necesaria para manejar el partido. Pero los franceses no se amilanaron y a cada ataque respondían con un contraataque igualmente peligroso que casi siempre comandaban Rocheteau o Farisson. Fue así que al comienzo de la segunda etapa un centro de Patrick Revelli fue cabeceado con precisión por Bathenay colocando el transitorio empate. Ese gol despertó a los locales y minutos después Toshack le bajó una pelota a Keegan y el astro inglés definió brillantemente.
Quedo tiempo para que a 6 minutos de final el joven Fairclough con gran definición colocara el 3-1 definitovo de un encuentro apasionante.
Las semifinales ante el FC Zurich fueron poco más que un trámite. La victoria por 3 a 1 como visitante y el lapidario 3-0 de local liquidaron la serie.
Sin embargo la continua serie de partidos entre Liga, FA Cup y Copa de Campeones produjo cierta fatiga física y psicológica en el plantel, más aun cuando 3 días espués de eliminar a los suizos no pudieron doblegar al Everton en la semifinal de la FA Cup y debieron disputar un desempate que superaron claramente por 3-0 clasificándose así a la final.
Tres empates consecutivos pusieron en peligro el bicampeonato en la Liga cuando llevaba una considerable ventaja, pero faltando una fecha obtuvo el nuevamente el
título superando a la postre al Manchester City por solamente un punto. Quedaba ante la posibilidad de obtener los tres títulos, pero una semana después el Manchester United fue su verdugo en la final de la FA Cup al vencerlo por 2-1. Con Johnson en lugar de Toshack Liverpool lució mejor la primera etapa. El marcador recién se abrió en el complemento por parte del delantero del Manchester Pearson mediante un disparo desde un ángulo muy cerrado, Case empató 2 minutos después con un tremendo disparo tras centro de Kennedy. Pero desafortunadamente para el Liverpool cuatro minutos después una serie de rebotes en su propia área culminó con un tiro de Maccari que pegó en Smith descolocando a Clemence y dando la ventaja a los de Manchester. Pudo empatar el Liverpool cuando Kennedy estrelló un cabezazo en el poste faltando 4 minutos, como también pudo ampliar la ventaja el Manchester si Grenhoff hubiera estado más preciso. Sin embargo la final fue para el Manchester.
Quedaba entonces la oportunidad máxima de la Copa de Campeones. El rival era un viejo conocido: el Borussia Monchengladbach, tricampeón alemán entre 1975 a 1977 dirigido ahora por Udo Lattek y que venía de eliminar en semifinales al poderoso Dinamo Kiev. Heynckes y Bonhof seguían siendo temibles, Netzer había partido hacia España y se agregaban el temible delantero danés Simonssen y el joven y electrizante Uli Stielike.
La final en el estadio Olímpico de Roma fervorosamente colmado en su mayoría por ingleses y alemanes fue pareja en el comienzo a excepción de un tremendo remate de Bonhof al poste a los 20 minutos, pero siete minutos después Mc Dermott con mucha comodidad convirtió el primer tanto aprovechando un buen pase de Heighway. Tras la lesión de Wimmer el terceto del mediocampo ingles conformado por Kennedy-Case-Callaghan monopolizó el juego marcando y abasteciendo a Keegan y Heighway, quienes eran tomados hombre a hombre por Vogts y Klinkhammer respectivamente, pero que casi siempre los desbordaban creando peligro.
Se llegó al final de la primera parte con neto dominio inglés, pero al comienzo de las acciones se notó al Borussia más decidido a buscar el empate y tras un titubeo defensivo de Neil fue Simonssen quien logró la igualdad.
El propio Simonssen con un cabezazo desviado y Stielike pudieron aumentar a no ser por la brillante tapada de Clemence. Peo Smith conectó de cabeza limpiamente un corner ejecutado desde la izquierda por Heighway y comenzó a definir el partido. Clemence se anticipo al disparo de Simonssen minutos después y de ahí en más fue todo de los ingleses quienes manejaron pelota, terreno y dispusieron de las mejores ocasiones como cuando Keegan trasn una veloz carrera tuvo que ser derribado en el área por Vogts y Phil Neal de penal puso cifras definitivas: 3-1 y el ansiado título para los “reds”.
Los festejos en Liverpool duraron varios días, un equipo inglés lograba alzar la “orejona” casi diez años después que lo hicieran Bobby Charlton, George Best y Denis Law con el Manchester United dirigido por otro escocés Matt Busby.
EL Liverpool demostraba que además de contar algunas figuras era un equipo temperamental que lograba imponerse a las adversidades para lograr un determinado objetivo.
Pero lo mejor estaba por llegar, el escocés Kenny Dalglish proveniente del multicampeón Celtic Glasgow acababa de estampar su firma tras un millonario pase de 440.000 libras para reemplazar a Keegan, quien partía rumbo al Hamburgo alemán. A partir de ese momento la hegemonía del Liverpool sería aun mayor.

quarta-feira, 4 de agosto de 2010

Todos los equipos se refuerzan para el Apertura en Argentina

La expectativa por el comienzo del nuevo torneo Apertura en Argentina el próximo viernes 6 de Agosto es aún mayor que en anteriores temporadas por el extenso parate producido por la disputa del reciente Campeonato Mundial de fútbol.
Se produjo un gran movimiento en el libro de pases como hacía tiempo que no ocurría.
Los clubes grandes han realizado importantes inversiones para reforzar sus planteles con el fin de mejorar sus magros desempeños en los últimos tres campeonatos, y como no juegan paralelamente la Copa Sudamericana son grandes candidatos.
Boca Juniors ha contratado los servicios del último técnico campeón, Claudio “bichi” Borghi, quien ha desempeñado funciones en otro equipo grande entre 2006 y 2008 cuando condujo a Colo Colo al título chileno y la final de la Copa Sudamericana.
El equipo de la ribera ha incorporado a los defensores Insaurralde de Newell´s, Cellay y Clemente Rodríguez de Estudiantes y Caruzzo de Argentinos Juniors más el arquero de Banfield Christian Lucchetti para reforzar su línea defensiva que ha sido la más goleada del último Clausura. En el mediocampo apuesta a la recuperación de la pelota con el chileno Gary Medel, Battaglia y Jesús Méndez más la creación de Riquelme, quien recientemente renovó su contrato en medio de una negociación que parecía una novela, pero estará inactivo varias fechas para favorecer la recuperación de su operación de meniscos, se especula que Damián Escudero, ex Vélez o el juvenil Cañete o Chávez puedan ser titulares hasta ese entonces.
En la delantera el siempre eterno Martín Palermo será acompañado por Viatri o Mouche, lo que garantiza un gran peso ofensivo para pelear por el título.
River Plate apuesta a recuperar su historia de la mano del ex técnico de Huracán Angel Cappa, quien es un reconocido defensor del juego vistoso y brillante discípulo de César Luis Menotti.
La repatriación de Matías Pavone, proveniente del Betis español procura inyectar una cierta dosis de potencia ofensiva para curar la anemia producida durante el último torneo cuando ni Canales ni Funes Mori terminaron de explotar. Los delanteros serán asistidos por el recuperado Buonanotte y el díscolo “burrito” Ortega apuntalados por la experiencia de Matías Almeyda y la juventud de Affranchino más la solvencia del recién llegado Walter Acevedo de Independiente.
El arquero Juan Pablo Carrizo ha retornado al club para asegurar uno de los puntos débiles de los “millonarios” y los defensores Carlos “chiche” Arano, y Cristian Nasutti quienes llegan desde al controvertido Aris Salónica de Grecia son otros de los flamantes incorporados que buscarán el primer título de la era de Daniel Passarella como presidente del club.
Ramón Díaz ha comenzado su segunda etapa como entrenador de San Lorenzo, que ha atravesada una etapa gris en los últimos torneos desde aquel triple empate con Boca y Tigre de 2008. El delantero uruguayo Sebastián Balsas ha sido la última incorporación para pelear el puesto con Bordagaray y Alfaro. En el mediocampo Leandro Romagnoli ya se encuentra recuperado de su última operación y el riojano confía plenamente en él para conducir el equipo. Será secundado por el ex volante de la selección argentina Diego Placente, recientemente repatriado de Brasil más la experiencia de Aureliano Torres, Tula, Bottinelli y el arquero Migliore entre otros.
Con el colchón de puntos acumulados en el último torneo Racing busca pelear un poco más arriba que en los últimos años. Con tal motivo incorporó al hábil volante colombiano Giovanni Moreno y a Patricio Toranzo para favorecer la creación y apuntalar a Bieler, Hauche o al combativo Lugüercio. Propondrá también mucha marca en el mediocampo con Licht y Yacob más el aporte de Iván Pillud un lateral con buena proyección que también puede ser volante.
La comisión directiva de Independiente no le renovó el contrato al “tolo” Gallego y por tal motivo fue contratado Daniel Garnero, quien deberá tratar de armar el rompecabezas que supuso las idas de Leonel Nuñez, Gandín, Piatti, Vella, Vittor y Acevedo y las llegadas de Cristian Pellerano de Colón, Facundo Parra de Chararita, Maxi Velázquez de Lanús, Nico Cabrera de Vélez y el ex Banfield Roberto Battión que le aportarán cierta frescura a un plantel numeroso que también jugará la Copa Sudamericana.
Estudiantes de La Plata también se suma a la lista de candidatos y su técnico Alejandro Sabella se juega la posibilidad de ser el próximo técnico de la selección argentina a partir del próximo año. Ha llegado de Vélez el delantero uruguayo Hernán Rodrigo López quien no ha tenido continuidad durante el pasado certamen con ganas de revalidar sus credenciales de goleador y reemplazar al trasferido Mauro Boselli, quien fue adquirido por el Wigan inglés. Se fueron también Cellay y Clemente Rodríguez, por lo que arribó Mercado de Racing. El resto del equipo se mantiene, por lo que sobra oficio en casi todas sus líneas y el técnico buscará promover juveniles cuando le toque enfrentar la próxima Copa Sudamericana, siendo Leandro González y Maximiliano Núñez sus mejores promesas.
Vélez Sarsfield, otro de los que siempre se supone candidato continúa bajo la tutela del “tigre” Gareca. Torsiglieri, Lima, Cabrera y Hernán Rodrigo López se fueron de la entidad de Liniers y arribó el ex River Augusto Fernández para sumarse al mediocampo de un equipo que mantiene la misma base que se consagrara en el Clausura 2009 más el aporte del goleador uruguayo Santiago Silva y pretende pelear tanto en el Apertura como en la Copa Sudamericana.
Banfield y Argentinos Juniors, los dos últimos campeones se encuentran en un período de “luna de miel” con sus hinchas en el cual algunas de sus figuras han emigrado y llegaron algunos refuerzos que junto a algunos juveniles ayudarán a ambos equipos para afrontar también la Sudamericana El ex Boca Julio Marchant, Ariel Rosada, Marcelo Carrusca y Sebastián Romero llegaron al “taladro” para engrosar el plantel mientras que Andrés Romero, Sergio Escudero, Gonzalo Vargas llegaron al “bicho” de la Paternal, ahora dirigido por Pedro Troglio, de donde emigraron Caruzzo, Pavlovich, Coria, Sosa, Raymonda, Peric– una verdadera sangría – y se retiró el veterano goleador José Luis Calderón.
Newell´s, un animador de los últimos torneos deberá también reacomodar sus piezas tras la ida de Insaurralde, Achucarro, Vangioni, Sánchez Prette, Barrientos y Boghossian, quienes fueron las figuras junto al arquero Peratta de las campañas anteriores. Llegaron el uruguayo Taborda y el goleador Borghelo de Godoy Cruz de Mendoza quien había hecho las inferiores y debutado en el club. Como tantos otros equipos también disputará la Copa Sudamericana, que a esta altura debemos aclarar que eliminará a equipos argentinos entre sí en la primera fase, por lo que algunos solamente disputarán 2 partidos en este certamen internacional y sin salir del país.
Colón, el candidato que siempre se cae durante el transcurso de los torneos incorporó al “lobo” Ledesma en el mediocampo y a Federico Higuaín – hermano del goleador del Real Madrid – proveniente de Godoy Cruz de Mendoza y mantiene la base de los últimos torneos con Pozzo, Rivarola, Moreno, Fuertes bajo la conducción técnica del “turco” Mohamed.
Quilmes, Olimpo de Bahía Blanca y el sorprendente All Boys – quien dejó en la segunda división al popular Rosario Central – buscarán sacar los puntos que los mantengan en la categoría, para tal fin se han reforzado muy bien. Los “cerveceros”, que ahora son dirigidos por Hugo Tocalli, una gloria del club han incorporado al volante ofensivo Santiago Raymonda de destacada actuación en Argentinos Juniors, Romeo de San Lorenzo, el ex Arsenal Hirsig, los ex Newell´s Nahuel Roselli y Cristian Nuñez, Sebastián Ereros de Cerro Porteño, el ex Lanús e Independiente Leandro Gioda, Coronel de Vélez, Broggi de Banfield, el formoseño Núñez de Rosario Central entre otros tantos, visto que fue el club que más jugadores llevó a sus filas.
Los bahienses incorporaron menor cantidad de jugadores y apostaron al plantel que los llevó a primera, aun así arribaron el ex Huracán Jerez, Diego Galván de Arsenal, Aguirre de Godoy Cruz y Longo de Atlético Tucumán entre los más conocidos.
Los albos de Floresta no se quedaron muy atrás, llegaron el ex Arsenal Casteglione, Barrientos de Newell´s, Grazzini de Racing, el ex Talleres Lucas Rimoldi, el mediático “ogro” Fabbiani entre otros más. Se mantienen el excelente arquero Cambiasso – hermano del volante del Inter – y el lateral Cristian Vella, hermano del defensor de Newell´s.
Huracán, Lanús, Arsenal, Gimnasia y Esgrima de La Plata, Godoy Cruz de Mendoza y Tigre intentarán mejorar sus últimos rendimientos. Se destacan la contratación del goleador de Vélez Rolando Zárate, del veterano “matute” Morales, y del defensor Lautaro Formica de Godoy Cruz por parte del conjunto de Parque Patricios (Huracán), luego del affaire Gino Clara, que lo privara de su mejor jugador por desprolijidades en la cláusula de prórroga del contrato, por que el jugador quedó libre y fue contratado por el ignoto Unión San Felipe que seguramente lo venderá al mejor postor. La batalla sigue en Tribunales.
Los granates incorporaron al goleador de Nacional de Uruguay Mario Regueiro, el codiciado defensor de Huracán Paolo Goltz y se fueron dos de los históricos: Velázquez y Fritzler.
Los del viaducto contrataron a Alustiza, Leiva, Esmerado, Krupowiesa, Choy González y Franzoia y se fueron Jara, Yacuzzi, Matellán y Espínola entre otros.
El “lobo” platense buscará no estar tan angustiado con el promedio del descenso como en los anteriores torneos por tal motivo llegaron Capurro de Colón, Fontanello de Tigre, Moreyra de Atlético Tucumán, pero deberá suplir las ausencias de Straqualursi, Villar, Romero e Imboden.
Los mendocinos sufrirán por la ida de Higuaín y Formica, pero llegaron Donda del Bari Italiano, Villar de Gimnasia y Adrián Torres de Vélez.
El conjunto de Victoria consiguió la contratación del delantero Straqualursi de Gimnasia y Esgrima y el retorno de Altobelli y Galmarini entre otros, pero se desvinculó de Luna, Morel, Leyes y Arruabarrena.
Espero no haberme mareado con tantos nombres y clubs, sinceramente no estaba acostumbrado a tal movimiento de jugadores, o será que añoro esas épocas cuando era chico y los equipos podían recitarse casi de memoria.
Lo cierto es que la pasión del fútbol argentino nunca cesa, más aun cuando la última fecha se celebró el 16 Mayo último y pasó un mundial y mucha controversia por el medio.
Esperemos que los equipos respondan con fútbol y emoción a tanta expectativa.

ANEXO
Partidos de la Copa Sudamericana 2010 de equipos argentinos:
Independiente vs Argentinos Junors (26 de Agosto y 7 de Septiembre)
Vélez vs Banfield (2 y 16 de Septiembre)
Newell´s vs Estudiantes (19 de Agosto y 22 de Septiembre)

segunda-feira, 2 de agosto de 2010

Racing vs Celtic 1967 - Duelo de pioneros (2da parte)

Copia de un pasaje marítimo para ver el partido decisivo en Montevideo
El vuelo de Fallon es inútil, la pelota se colará en su ángulo superior derecho y será el triunfo para Racing

Tapa del periódico Crónica del 5/11/1967


Racing y Celtic encararon la revancha en Avellaneda con diversas situaciones; mientras el equipo escocés empatando se consagraba campeón del mundo, los argentinos necesitaban ganar para forzar el desempate en Montevideo.
Desde el punto de vista anímico la confianza de los argentinos era enorme, puesto que en Glasgow a pesar de la evidente superioridad de los locales solamente habían ganado por un gol de diferencia, y las pocas veces que Racing había podido combinar un ataque asociado había sobresaltado a Simpson.
Los jugadores dirigidos por Jock Stein sabían que su negocio era esperarlo con una defensa firme a Racing que seguramente atacaría como una tromba y fundamentalmente aprovechar los contraataques especulando que con el pasar de los minutos y la presión de su público los racinguistas se pondrían nerviosos y podrían cometer errores. El inconveniente era que el Celtic no era un equipo acostumbrado a defender sino que por el contrario poseía un ataque mortal que ya había cosechado los elogios de la prensa europea como un revival del fútbol ofensivo cuando vencieron al Inter en la final de ese mismo año. Dos modificaciones efectuó respecto al partido de ida: O’Neill y Chalmers por Auld y Hughes buscando más marca que poder ofensivo.
Pizzutti dispuso dos cambios con respecto al equipo que perdió en Glasgow, uno táctico y el otro obligado: Chabay por Díaz en el lateral izquierdo de la defensa para reforzar la marca de Johnstone y João Cardoso por Mori afectado por una alergia. De esa manera bajaría Maschio a ayudar a Rulli y el brasilero jugaría en la posición habitual del “bocha”.
El periodismo deportivo también jugó su “final” durante los días previos al choque, mientras los medios argentinos exhortaban a los hinchas a no demostrar hechos de violencia ni agredir a los visitantes verbalmente dando una imagen de respeto y resaltando los valores del nacionalismo ante el equipo británico, los medios extranjeros alertaban sobre el peligro de jugar en Sudamérica valiéndose de los antecedentes todavía frescos del mundial del año anterior donde argentinos y uruguayos habían jugado con exagerada violencia y cargaban con el rótulo de “Animals” con el cual Sir Alf Ramsey había catalogado a los argentinos tras el polémico partido de cuartos de final frente a lo locales. Nada decían esos mismos medios de las feroces agresiones a Pelé por parte de búlgaros y portugueses en ese mismo Mundial. Sin embargo en el encuentro de ida los argentinos habían abusado de la pierna fuerte ante la pasividad del árbitro español Gardeazábal.
El 1° de Noviembre de 1967 en un cilindro de Avellaneda colmado se disputó la revancha. Un incidente ocurrido apenas los equipos entraron al terreno de juego empañó la fiesta; una piedra arrojada desde la tribuna local impactó al arquero Simpson en la cabeza, por lo que tuvo que ser asistido y retirado del campo de juego ingresando en su reemplazo Fallon, el guardameta suplente.
El equipo escocés pudo haberse retirado del campo de juego, pero atento a la intervención del árbitro uruguayo Marino ofreciendo garantías optaron por jugar el encuentro.
Tal como se preveía Racing atacó furiosamente durante los primeros minutos buscando sacar ventaja a veces de manera desordenada, pero con la intención de avasallar a su rival. Fue fundamental el pressing que Cárdenas, J.J. Rodríguez y Cardoso ejercían sobre la salida de Murdoch, McNeill y Clark obligándolos a entregar la pelota dividida que rápidamente era recuperada por Maschio o Rulli, quien estaba atento a todos los desplazamientos de Johnstone, quien cada vez que arrancaba con la pelota era imprevisible para sus marcadores y casi siempre terminaba recibiendo alguna falta. La movilidad de Cardoso como puntero izquierdo o entrando por el centro del ataque complicaba a los defensores escoceses, quienes de vez en cuando pretendían salir rápido con pelotazos para Johnstone o Wallace que siempre picaban a espaladas de los volantes de Racing.
A los 6 minutos el línea marca offside de Johnstone, quien anotaba el gol tras centro de Wallace peinado por O´Neill. El partido era intenso, áspero y muy disputado por ambos contendientes.
A los 14 minutos un exquisito pase de Chalmers para Lennox entrando por izquierda culmina con un tremendo disparo que se va pegado al palo de Cejas. Cinco minutos después Cejas saca al corner un tiro por elevación de Johnstone. Celtic crea las mejores situaciones por el contrario con mayores espacios. Dos minutos después un pase en profundidad de Murdoch para la entrada en velocidad de Johnstone, quien le ganó limpiamente la posición a Martín aguantando su embestida, culminó con un agarrón de Cejas que logró derribarlo cuando había entrado al área.
Gemmell ejecutó fuerte a la derecha de Cejas, quien alcanzó a tocar la pelota pero no pudo impedir la conquista.
El gol recibido no amedrentó a los locales quienes siguieron empujando al Celtic contra su valla, Maschio inclusive se adelantó unos metros y Basile se alineó con los volantes dejando a Perfumo como último hombre.
Una brillante jugada de Cardoso por izquierda culminó con un centro que impactó Raffo de cabeza a quemarropa y fue detenido peligrosamente por Fallon, en la jugada siguiente un desborde de Craig por derecha cumlminó con un remate de Chalmers al palo que pudo haber ampliado la ventaja.
A los 33 minutos un centro perfecto de Maschio fue aprovechado por un cabezazo bombeado al segundo palo por parte del “toro” Raffo que hizo fútil la estirada de Fallon y decretó el empate. Racing sacaba ventaja de la jugada que sus más enconados críticos le reprochaban: el "centro a la olla"(1), pero debe aclararse que el equipo académico siempre había tenido buenos lanzadores como Martinoli, Maschio y Cárdenas y excelentes cabeceadores como Basile, Raffo, J.J. Rodrígues o el "panadero" Díaz, por lo que no era un arma para desechar.
Con un equipo racinguista más tranquilo por el resultado, un Celtic más conservador y un juego más entrecortado se fue la primera etapa sin demasiadas incidencias.
A los 4 minutos de la segunda etapa un saque de arco del arquero escocés fue rechazado de cabeza por Chabay, dominó la pelota Raffo girando sobre su marcador y colocó un profundo pase para la entrada por izquierda de Cárdenas quien definió cruzado al segundo palo de Fallon, quien reaccionó un poco tarde, colocando el 2-1 y haciendo delirar al público local. Simpson lo sufría en silencio desde el banco de suplentes con la cabeza totalmente vendada.
Una violenta falta de Perfumo sobre Johnstone provoca la reacción del técnico Stein y la advertencia del impertérrito juez uruguayo.
A partir de ese momento el partido se transformó en un compendio de marca extrema, faltas de todo calibre, imprecisiones, agresiones, demoras y demás donde solamente había un poco de fútbol cuando Maschio o Johnstone tomaban la pelota (y se lo permitían). Solo un par de tibias aproximaciones de Jhonstone, Cardoso, Maschio y Chalmers no pusieron en demasiado peligro las vallas.
El partido se fue entre el ímpetu de un Celtic muy retrasado para buscar el empate y apostando todavía al contraataque y la tranquilidad de Racing con la solidez defensiva de Perfumo, “Coco” Basile y Chabay, la posesión del balón y muy poco apuro.
El final del encuentro llegó ante la algarabía de los jugadores y el público local por obtener la posibilidad de jugar un desempate en Montevideo y el envión anímico que otorgaba la reñida victoria ante el áspero rival escocés, donde Racing fue un justo vencedor por las ganas y el temperamento que primaron sobre el buen fútbol.
Para el Celtic fue un encuentro durísimo, pues Johnstone, O´Neill, Wallace y Murdoch terminaron muy golpeados, aunque solo O´Neill no disputaría el partido definitorio reemplazado por Auld. El otro cambio sería la entrada de Hughes por Chalmers, de floja actuación en Avellaneda.
Por el lado de “la academia” racinguista irían los mismos once que habían triunfado en Avellaneda.
Más de 25.000 hinchas de Racing cruzaron el Río de la Plata en los medios de y transporte más diversos. Se sospechaba que el público uruguayo sería neutral o apoyaría al equipo sudamericano, pero más bien tomó partido por los escoceses a medida que el partido avanzaba, para culminar siendo totalmente hostil a los argentinos,
Se preveía un partido similar al anterior e inclusive los escoceses aceptaron de buen modo la designación de un árbitro más duro que el anterior, que terminó recayendo en el paraguayo Rodolfo Pérez Osorio, quien tenía órdenes claras de no permitir faltas violentas desde el comienzo, y que a la postre cumpliría satisfactoriamente su misión, puesto que el partido fue verdaderamente una batalla.
El partido comenzó como un round de estudio de boxeo, donde los equipos se midieron y de vez en cuando alguno lanzaba una estocada,
Llegó primero el Celtic con un pase de Johnstone para Wallace que se fue cerca del poste; respondió Racing con un tiro de Cárdenas que Fallon detuvo con evidente esfuerzo. Luego el propio Cárdenas, Raffo y J.J. Rodríguez pifiaron un centro que fueron a buscar cerca de Fallon.
Pasado el primer cuarto de hora, Wallace exigió a Cejas, quien desvió la pelota al corner.
El juego comenzó a manifestarse violento por parte de los argentinos siendo amonestados Perfumo y Chabay por fuertes fracciones, Rulli por su parte marcaba de cerca a Johnstone para evitar sus habituales corridas. Pero lo que pocos esperaban era la reacción de los escoceses que en el encuentro anterior habían soportado con entereza las agresiones recibidas.
Racing parecía mejor armado y preocupaba con sus ataques sobre todo por el ala izquierda con Basile y Chabay más el apoyo de Rulli.
A los 37 minutos Basile fue expulsado por una violenta falta contra Lennox, quien reaccionó lanzándole un golpe sin pelota a Perfumo cuando el “Coco” se retiraba al vestuario y también debió abandonar el terreno por orden del árbitro Pérez Osorio que cumplía perfectamente con las órdenes recibidas de antemano. Un minuto después Perfumo lanza rápido una falta para Maschio, quien remata provocándole alguna dificultad a Fallon. Tres minutos después el Celtic dispone de la mejor oportunidad cuando Wallace lanza un centro al área y Auld remata sobre el travesaño cuando Cejas se encontraba casi vencido.
Apenas comenzado el segundo tiempo Celtic comienza a perder el partido cuando Johnstone reaccionó violentamente aplicándole un codazo a Martín quien lo había tomado del brazo porque se le escapaba; el equipo escocés perdía a su mejor hombre, a quien la férrea marca y el manejo discontinuo de la pelota lo habían puesto nervioso.
El juego prosiguió con el consecuente adelantamiento de Racing que quería aprovechar su ventaja numérica, Maschio se hacía patrón del mediocampo, Cardoso y Cárdenas comenzaban a inquietar a la defensa europea, que había perdido la brújula en el mediocampo por la expulsión de sus hombres de creación y definición.
Hasta que llegó el minuto 56, Rulli recibió en mitad de cancha y tocó para Cárdenas, éste la dominó con la pierna derecha, avanzó unos metros y escuchó un grito de Maschio indicándole que pateara al arco – aunque muchos años después el “bocha” lo desmintiera – apuntó y disparó de zurda un misil que se clavó en al ángulo superior derecho de Fallon que nada pudo hacer para impedirlo, el estruendo hizo temblar el Estadio Centenario, el “chango” se convertía en el héroe de la tarde. El gol dio motivos con los años a diversas interpretaciones y bromas por parte de los hinchas de otros equipos a los racinguistas aduciendo que como se había repetido tantas veces el video con el gol, en algún momento la pelota saldría desviada por imperfecciones en la vieja grabación. Esta chanza también dio lugar a un cuento del periodista Cristian Garófalo (2) donde se dudaba que realmente hubiera sido gol, entonces la FIFA recreaba 40 años después y con los mismos protagonistas la jugada del gol para revalidar el título de Racing, una situación francamente desopilante.
Volviendo al encuentro, el Celtic se sintió tocado en su alma y con 9 jugadores fue a buscar el empate que pudo haber conseguido apenas un minuto después cuando Wallace tuvo una chance concreta, pero la firme defensa de Racing rechazaba todo lo que recibía a veces tirando la pelota lejos y otras veces saliendo con elegancia y tocando la pelota, sobre todo cuando Roberto Perfumo la conseguía.
Cárdenas pudo haber conseguido el segundo de su cuenta personal tras brillante pase de Raffo, pero se le escabulló la pelota cerca del arco escocés.
A los 72 minutos Wallace remató nuevamente cerca del poste, cuando Cejas se disponía a efectuar el saque de arco disponiendo de todo el tiempo posible, Hughes se convirtió en el tercer expulsado del Celtic tras pegarle un puñetazo y luego una patada al arquero racinguista.
El último cuarto de hora transcurrió con el desesperado ataque escocés y la excelente cobertura de los argentinos en el mediocampo más la marca escalonada en defensa.
Rulli se convertía en la figura del mediocampo ya sin la preocupación de Johnstone, pero apretando a Lennox o Murdoch, Maschio borraba del terreno a Auld, que debía bajar a la línea defensiva para tomar contacto con el balón.
Tuvo otra chance más el “chango” Cárdenas como culminación de un contragolpe cuando desperdició una inmejorable chance de cerrar el partido rematando por encima del horizontal.
Los minutos finales fueron emocionantes por el empuje desordenado de los escoceses y la serenidad de los argentinos, quienes alentados por su parcialidad dejaban transcurrir el tiempo reteniendo la pelota y con la convicción que el título no se les podía escapar de las manos. Gemmel, que había estado my contenido con la marca de Cardoso fue a buscar la “heroica” jugando de delantero con desesperación y bravura y en uno de sus ataques faltando tres minutos golpeó a Rulli, éste reaccionó y se sumó a la lista de expulsados, pero felizmente para los académicos el partido
Racing se convertía en un justo vencedor porque había generado las mejores ocasiones de gol, aunque los métodos para contrarrestar el ataque rival a veces fueran de una violencia desmedida.
La invasión del campo por parte de los enfervorizados hinchas al final del partido como asimismo la recepción en el Aeropuerto de Ezeiza fueron apoteóticas, Racing se había erigido en el mejor equipo del mundo derrotando a un rival durísimo en tres batallas épicas.
Al año siguiente al conjunto de Avellaneda quedaba fuera en semifinales pasándole la posta al Estudiantes de Bilardo, Pachamé, Madero y Verón que dominaría el continente durante los próximos años.
Pocos imaginaba en ese momento el calvario que sufrirían en los siguientes años, anémicos de títulos internacionales pues solamente obtendrían la Supercopa de 1988 – un torneo sudamericano de segundo orden – dirigidos por Alfio “Coco” Basile; también de campeonatos locales, tendrían que esperar 35 años para volver a coronarse campeones en 2001 habiendo pasado anteriormente dos temporadas en segunda división (1984 y 1985) y con la quiebra del club acaecida por los sucesivos saqueos financieros de sus directivos, y mucho más acostumbrados en los años recientes a pelear descensos antes que campeonatos, muy lejos de la impronta dejada por el “equipo de José”.
El Celtic por su parte ganaría consecutivamente la Liga local hasta el año 1974 inclusive, marcando el record de 9 títulos consecutivos más algunas Copas de Escocia y sería animador recurrente de la Copa de Campeones de Europa perdiendo la final en 1970 frente al Feyenoord cn el famoso gol de Kindval en el suplementario y cayendo por la final de la Copa UEFA de 2003 ante el Sporting Lisboa por 3-2. Pero más allá de esto y además de ser el principal equipo escocés, este grupo de jugadores más los consagrados Law, Baxter y Bremmer serían el espejo sobre el cual se reflejaría la mejor generación del fútbol escocés de la historia durante los ´70/’80 formada por Dalglish, Souness, Jordan, Gemmil, Strachan, Archibald entre otros.
De Racing ya se comentó en la primera parte de esta serie que revolucionó el fútbol argentino con una gran campaña y su fútbol ofensivo en bloque anticipando lo que años después haría al Ajax.
Por esto último pueden considerarse Racing y Celtic como dos pioneros del fútbol mundial.






(1) Frase que significa la reiteración sistemática de pelotazos al área rival (la olla) para encontrar alguna cabeza o pierna que impulse la pelota al arco.



(2) "El día que el chango Cáredenas tiró la pelota afuera y un juez de línea corrió por las calles de Lomas" - Cristian Garófalo - Editorial Catálogos - Buenos Aires 2005

segunda-feira, 12 de julho de 2010

España goza con la Copa

España se ha consagrado como justicia como el mejor equipo de la 19ª Copa del Mundo que se terminó de disputar ayer en tierras sudafricanas y ledió a su país la mayor alegría futbolística de toda su historia que se festejó hasta altas horas de la madrugada y prometía seguir durante los días posteriores.
No fue sencillo el camino del equipo dirigido por Vicente del Bosque, pues sufrió un inesperado traspié en el debut ante Suiza, Paraguay lo complicó en cuartos de final más de lo que se suponía, y Holanda le resulto un escollo tan difícil que le demandó 116 minutos obtener la merecida ventaja a pesar de un par de sustos.
El éxito de la roja puede explicarse en la confianza en su sistema de juego de circulación de pelota en desmedro del resultado final y admitiendo que el gol llega por decantación como consecuencia de la superioridad futbolística evidenciada en el campo de juego y la personalidad para sobreponerse a todos los obstáculos puestos por los adversarios sin abandonar su convicción futbolística y utilizando todas las variantes posibles para lograr el desequilibrio.
Fue por eso mismo que España lució de la misma forma en todos los partidos ya sea ganando, empatando o perdiendo. Nunca goleó porque nunca se lo propuso, le bastaba con sacar diferencia aunque a veces cuando faltaba poco para el final y si se podía aumentar lo hacía, sino se defendía con la tenencia de la pelota a la usanza de aquel Brasil del ’70 pero sin la capacidad goleadora de aquella brillante selección. Justamente, aunque fue el campeón menos goleador de la historia (8 goles en 7 partidos, la mitad que los alemanes), siempre dio la impresión que cuando se ponía en ventaja era imposible empatarle, hecho que finalmente sucedió. También debemos destacar su solidez defensiva, puesto que junto al equipo italiano vencedor de Alemania 2006 fue también el campeón menos goleado de la historia al conceder solamente 2 goles en todo el torneo.
Casillas fue pieza clave del campeón, primero tapando dos manos a mano frente a su ex compañero Robben en la final, más el penal a “Tacuara” Cardozo en 4tos de final y además transmitiendo su seguridad y arengando a sus camaradas desde su posición de capitán.
La base del F.C. Barcelona jugó casi de memoria como la hace en el club catalán y con la personalidad de los equipos ganadores tal fue el caso de Puyol, Piqué, Busquets, Xavi Hernández, Iniesta y Pedro. También fue muy importante el aporte de los mejores jugadores del Real Madrid como Sergio Ramos, y Xabi Alonso. El “guaje” Villa fue el goleador con 5 tantos debido a su viveza y velocidad para la resolución. Capdevila fue el equilibrio entre marca y proyección. El “niño” Torres demostró que evidentemente no estaba bien físicamente para la competencia y su desgarro en la final lo comprobó. Los que tuvieron que ingresar por diferentes motivos como Cesc Fábregas, Silva, Llorente, Navas siempre cumplieron, por lo que Del Bosque también tenía en el banco soluciones para los problemas que pudieran plantearse.
Holanda no le hizo fácil la final a los españoles porque no quiso repetir los errores tácticos de Alemania. De Jong y Van Bommel tomando indistintamente a Xavi Hernández e Iniesta, Kuyt impidiendo la subida de Sergio Ramos, Van Persie y Robben presionando la salida de los centrales. Heitinga y Mathijsen sobre Villa esa era la idea en teoría para frenar el ritmo de los españoles. La práctica demostró que más allá de ello lo que hizo Holanda fue un feroz pressing no exento de alevosía con muchas faltas tratando de interrumpir el circuito futbolístico de sus adversarios y con el fin de amedrentar a los más hábiles quienes tuvieron la suficiente personalidad por no dejarse intimidar ante el juego brusco de los oranjes ante la total pasividad del referee inglés Howard Webb.
El plan de España consistía en anular a Sneijder, para lo cual Busquets y Xabi Alonso se repartirían la marca, y colocar marca escalonada sobre Robben con Capdevila y Piqué sobre la banda y Piqué y Puyol cuando se tirara al medio. En la parte ofensiva apuntaba a juntar a Xabi con Iniesta e intercalar la posición de éste con la de Pedro para asistir a Villa y aprovechar la subidas de Sergio Ramos o Capdevila en menor medida para sumar jugadores en ataque.
Los primeros minutos transcurrieron entre la intención de jugar de los españoles y la de impedirlo de los holandeses. El árbitro solamente advertía y no mostraba tarjetas a Van Bommel, Van Persie y Heitinga entre otros.
Sergio Ramos tuvo una decidida incursión al área que generó cierto peligro, y Villa minutos después no pudo conectar bien una pelota que le quedo servida. Pero más allá de ello a España le costaba penetrar la durísima defensa holandesa.
A los 25 minutos había dos amonestados por lado aunque parecía que con la sanciones a los ibéricos Webb pretendía equiparar en parte la dureza de los holandeses con faltas de menor calibre, hasta que a los 27 minutos llegó la criminal patada al pecho aplicada por De Jong a Xabi Alonso que solamente recibió de parte del árbitro tarjeta amarilla cuando en realidad era una falta que merecía la expulsión del volante moreno. A partir de ese momento los naranjas tuvieron piedra libre para castigar a cualquier jugador español que supusiera peligro y protestar todos los fallos del imperturbable Webb. La primera etapa terminó sin jugadas de peligro, salvo un típico enganche de Robben que terminó en remate al primer palo conjurado por Casillas, y por casualidad con los 22 jugadores sanos.
Al comienzo de la segunda etapa vino la jugada más peligrosa de los holandeses cuando Sneijder, en uno de sus pocos aciertos de la noche, habilitó a Robben quien picó solo por el medio y Casillas detuvo con el pie derecho el mano a mano que por muy poco no termina en gol. Otro desborde de Robben terminó con un cabezazo cruzado de Heitinga que se fue cerca del palo.
Del Bosque reemplazó al empeñoso Pedro por Navas con la intención de abrir la punta derecha y complicar al amonestado Van Bronckhorst y con ese cambio España complicó a la defensa holandesa. Precisamente un desborde del jugador del Sevilla casi termina en gol de Villa, pero Stekelenburg respondió satisfactoriamente como 3 minutos después cuando detuvo un difícil remate de Capdevila. Ramos se lo pierde de cabeza tras un corner de Sneijder. Son los mejores minutos de Holanda.
Los minutos pasaban y España terminaba enredada en el juego que más le convenía a Holanda donde primaban la fuerza y la marca sobre el toque y la velocidad, para colmo una nueva escapada de Robben tras un cabezazo de Van Persie no pudo ser contenida por Puyol a pesar de los agarrones y cuando el delantero se disponía a eludir a Casillas, éste se arrojó con prestancia a los pies quedándose con la pelota y convirtiéndose en el mejor arquero del Mundial. Robben protestó airadamente por la falta de Puyol, pero como él mismo siguió la jugada hasta el fin el árbitro entendió que no debía retrotraer la jugada y como insistió demasiado fue premiado con una amonestación.
Xavi juega muy poco e Iniesta tiene poca compañía, por eso Del Bosque juega otra carta entra Cesc Fábregas para acompañarlo y sale Xabi Alonso. Van Marwijk reemplaza al agotado Vuyt por el moreno Elia buscando velocidad y desborde por izquierda. Con esos cambios ambos equipos se preparaban para el alargue luego de un partido agotador.
En el suplementario España parece más decidió a terminar la historia y parece tener mayores reservas físicas, al minuto en una acción enredada Iniesta es tocado en el área por Heitinga antes de disparar, pero el árbitro no sanciona el penal. A los 95 Stekelenburg salva magistralmente un mano a mano frente a Fábregas. Un minuto después Mathijsen se lo pierde de cabeza tras un corner. Una entrada de Iniesta es salvada milagrosamente por Van Bronkhorst al igual que un remate de Navas. Una apilada de Fébregas termina con un disparo pegado al poste. España quiere más, Holanda aguanta y sale De Jong acalambrado; en su lugar ingresa Rafa Van der Vaart.
Comienza el segundo tiempo del alargue y Holanda intenta mantener la pelota, tras una buena acción colectiva Elia desborda a Ramos y se va con pelota y todo por la línea de meta. El el minuto 108 Heitinga castiga violentamente a Iniesta antes de entrar al áreay se va expulsado al fin por el árbitro inglés.
España no baja los brazos y quiere aprovechar su superioridad numérica, tiene mayor resto pues el desgaste que hizo Holanda fue tremendo y aparece en toda su dimensión Andrés Iniesta liderando las acciones ofensivas secundado por Fábregas y por el recién ingresado Torres (por Villa) . Un centro de Xavi no puede ser rematado por Ramos y en una contra holandesa un foul sobre Elia cerca del área es tomado por Sneijder cuyo tiro libre roza en la barrera y se va al corner, el árbitro entiende todo lo contrario y desde ese saque de meta llegará la definición del partido. Un centro de Torres es rechazado deficientemente por Van der Vaart, el rebote lo toma Fábregas, quien advierte la entrada de Iniesta por derecha y coloca el pase, éste la recibe, la acomoda y remata cruzado al segundo palo anticipándose al cierre desesperado de Van der Vaart y al achique de Stekelenburg.
El joven volante del Barça, aquel con cara de oficinista, el de la gambeta corta y el pase oportuno se convertía así en el héroe nacional y quebraba a solo 4 minutos del final la resistencia holandesa.
Lo últimos minutos trascurrieron entre los nervios de los holandeses que intentaron ir con todo al frente y la sobriedad de los españoles para mantener el resultado, hasta que llegó el final y el ansiado título que se había hecho esperar durante muchos años. El equipo modelado por don Luis Aragonés para la Euro del 2008 repetía ahora en el Mundial dando una clase de fútbol y carácter y superando el trauma de los cuartos de final que las generaciones de Butragueño, Michel, Hierro, Luis Enrique, Guardiola, Raúl, Morientes, Mendieta no pudieron superar.
España salía campeón copiando la vieja escuela holandesa del Barça, aquella que llevara a Johan Cruyff a la consagración con el “dream team” del año 1992, a Van Gaal después y finalmente a Rijkaard. La del buen toque y la precisión, la del pressing en mitad de cancha, la de la rotación permanente de jugadores en la búsqueda del espacio vacío, la de la llegada por sorpresa de laterales o volantes por el segundo palo, la de la tenencia por momentos excesiva de la pelota buscando el hueco por donde filtrarse en defensas cerradas. La que construyeron Koeman, Kluivert, Cocu, los hermanos De Boer, Overmars entre otros.
Holanda mostró en la final una imagen desteñida y distante del equipo que jugó los 6 partidos anteriores, muy lejos del nivel de otras selecciones holandesas de antaño y más cerca de aquellas selecciones sudamericanas de los años ’60 tan criticadas en su época por su violencia y su antifútbol, pese a contar con jugadores de calidad como en este caso Robben y Sneijder. Igualmente pudo haber obtenido sus dividendos si Casillas no detenía alguna de las situaciones de Robben y hoy estaríamos hablando de otro campeón del mundo.
Por el tercer puesto Alemania venció angustiosamente a Uruguay más por errores de los uruguayos que por mérito propio. Comenzó mejor el encuentro el equipo teutón, un cabezazo de Friedrich al travesaño pudo haber sido gol, pero el 1-0 llegó cuando de Müller tomó el rebote de Muslera tras un remate de Schweinsteiger de media distancia. Pero Uruguay se lo empató con un gol de Cavani en una jugada muy rápida tras un gran quite de Diego Pérez en mitad de cancha y posterior asistencia de Suárez, quien minutos después pudo aumentar pero su remate desde la derecha se fue pegado al palo derecho del veterano arquero Butt, así se fueron al descanso con elmarcador 1-1.
Apenas comenzada la segunda etapa llegó el golazo de Forlán con una volea de sobrepique tras centro de Arévalo, este gol seguramente estará entre los mejores goles del torneo. Cinco minutos después Jensen empató de cabeza tras centro de Boateng aprovechando una salida errónea de Muslera.
Las piernas y las exigencias de los partidos anteriores se hicieron sentir sobre todo en los uruguayos, hasta que en el minuto 83 y cuando nadie quería el alargue un error de Lugano en al área al no poder despejar la pelota tras un corner de los germanos provocó que Khedira cabeceara el balón y batiera a Muslera desde el área chica.
En tiempo de descuento Forlán pudo empatarlo cuando un tiro libre al borde del área pegó en el borde donde se intersecan palo y travesaño. Alemania tercero, Uruguay cuarto. Dos buenas actuaciones a las cuales por diversas razones le faltó un plus para llegar a la final. Premio para Diego Forlán, quien fue designado por la FIFA como balón de oro y Thomas Müller como botín de oro – 5 goles al igual que Villa y Sneijder – y revelación del torneo por sus 20 años y su destacada actuación.
Un nuevo Mundial ha concluido y cada selección deberá hacer un análisis con respecto a su actuación en el torneo, sus aciertos y errores, sus metas y sus realidades. Todos desde jugadores, cuerpos técnicos, asociaciones, periodistas y dirigentes has sido testigos de lujo en estos 30 días de la magnificencia de la Copa del Mundo y lo que se genera alrededor de la competencia en todo el mundo. Esperemos que el ejemplo de España sea el modelo a seguir por todas las selecciones de primer nivel sobre todo las que tuvieron que regresar antes de lo previsto, y que se aproveche también lo mejor de Holanda, Alemania y Uruguay. El fútbol mundial lo necesita.